Isaías 50 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Así dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre.
2¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed.
3Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.
4Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.
5Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.
6Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.
7Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.
8Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí.
9He aquí que Jehová el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, serán comidos por la polilla.
10¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.
11He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Así dice el Señor:«A la madre de ustedes, yo la repudié;¿dónde está el acta de divorcio?¿A cuál de mis acreedores los he vendido?Por causa de sus iniquidades,fueron ustedes vendidos;por las transgresiones de ustedesfue despedida su madre.
2¿Por qué no había nadie cuando vine?¿Por qué nadie respondió cuando llamé?¿Tan corta es mi mano que no puede rescatar?¿Me falta acaso fuerza para liberarlos?Yo seco el mar con una simple reprensióny convierto los ríos en desierto;por falta de agua sus peces se pudreny se mueren de sed.
3A los cielos los revisto de tinieblasy los cubro con ropa de luto».
4Mi Señor y Dios me ha concedido tener una lengua instruida,para sostener con mi palabra al fatigado.Todas las mañanas me despierta,y también me despierta el oído,para que escuche como los discípulos.
5El Señor y Dios me ha abierto los oídos,y no he sido rebeldeni me he vuelto atrás.
6Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban,mis mejillas a los que me arrancaban la barba;ante las burlas y los escupitajosno escondí mi rostro.
7Por cuanto el Señor y Dios me ayuda,no seré humillado.Por eso endurecí mi rostro como el pedernaly sé que no seré avergonzado.
8Cercano está el que me justifica;¿quién entonces contenderá conmigo?¡Comparezcamos juntos!¿Quién es mi acusador?¡Que se me enfrente!
9¡El Señor y Dios es quien me ayuda!¿Quién me condenará?Todos ellos se gastarán;como a la ropa, la polilla se los comerá.
10¿Quién entre ustedes teme al Señory obedece la voz de su siervo?Aunque camine en la oscuridady sin un rayo de luz,que confíe en el nombre del Señory dependa de su Dios.
11Pero ustedes que encienden fuegosy preparan antorchas encendidas,caminen a la luz de su propio fuegoy de las antorchas que han encendido.Esto es lo que ustedes recibirán de mi mano:en medio de tormentos quedarán tendidos.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Así dice el Señor:¿Dónde está esa carta de divorciocon la que repudié a vuestra madre?¿O a cuál de mis acreedores os vendí?He aquí, por vuestras iniquidades fuisteis vendidos,y por vuestras transgresiones fue repudiada vuestra madre.
2¿Por qué cuando vine no había nadie,y cuando llamé no había quien respondiera?¿Acaso es tan corta mi mano que no puede rescatar,o no tengo poder para librar?He aquí, con mi reprensión seco el mar,convierto los ríos en desierto;sus peces hieden por falta de agua,mueren de sed.
3Yo visto de negrura los cielos,y hago de cilicio su cobertura.
4¶El Señor Dios me ha dado lengua de discípulo,para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado.Mañana tras mañana me despierta,despierta mi oído para escuchar como los discípulos.
5El Señor Dios me ha abierto el oído;y no fui desobediente,ni me volví atrás.
6Di mis espaldas a los que me herían,y mis mejillas a los que me arrancaban la barba;no escondí mi rostro de injurias y esputos.
7El Señor Dios me ayuda,por eso no soy humillado,por eso como pedernal he puesto mi rostro,y sé que no seré avergonzado.
8Cercano está el que me justifica;¿quién contenderá conmigo?Comparezcamos juntos;¿quién es el enemigo de mi causa?Que se acerque a mí.
9He aquí, el Señor Dios me ayuda;¿quién es el que me condena?He aquí, todos ellos como un vestido se gastarán,la polilla se los comerá.
10¿Quién hay entre vosotros que tema al Señor,que oiga la voz de su siervo,que ande en tinieblas y no tenga luz?Confíe en el nombre del Señor y apóyese en su Dios.
11He aquí, todos vosotros que encendéis fuego,que os rodeáis de teas,andad a la lumbre de vuestro fuegoy entre las teas que habéis encendido.Esto os vendrá de mi mano:en tormento yaceréis.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Esto dice el Señor : «¿Despedí a la madre de ustedes porque me divorcié de ella? ¿Los vendí a ustedes como esclavos a mis acreedores? No, fueron vendidos a causa de sus propios pecados; su madre también fue llevada a causa de los pecados de ustedes.
2¿Por qué no había nadie cuando vine? ¿Por qué nadie respondió cuando llamé? ¿Se debe a que no tengo poder para rescatar? ¡No, no es esa la razón! ¡Pues yo puedo hablarle al mar y hacer que se seque! Puedo convertir los ríos en desiertos llenos de peces muertos.
3Yo soy quien viste de tinieblas los cielos, y los cubro con ropajes de luto».
4El Señor Soberano me ha dado sus palabras de sabiduría, para que yo sepa consolar a los fatigados. Mañana tras mañana me despierta y me abre el entendimiento a su voluntad.
5El Señor Soberano me habló, y yo lo escuché; no me he rebelado, ni me he alejado.
6Les ofrecí la espalda a quienes me golpeaban y las mejillas a quienes me tiraban de la barba; no escondí el rostro de las burlas y los escupitajos.
7Debido a que el Señor Soberano me ayuda, no seré avergonzado. Por lo tanto, he puesto el rostro como una piedra, decidido a hacer su voluntad. Y sé que no pasaré vergüenza.
8El que me hace justicia está cerca. Ahora, ¿quién se atreverá a presentar cargos en mi contra? ¿Dónde están mis acusadores? ¡Que se presenten!
9Miren, el Señor Soberano está de mi lado. ¿Quién me declarará culpable? Todos mis enemigos serán destruidos como ropa vieja que ha sido comida por la polilla.
10Entre ustedes, ¿quién teme al Señor y obedece a su siervo? Si caminan en tinieblas, sin un solo rayo de luz, confíen en el Señor y dependan de su Dios.
11Pero tengan cuidado, ustedes que viven en su propia luz, y que se calientan en su propia fogata. Esta es la recompensa que recibirán de mí: pronto caerán en gran tormento.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Así dice el Señor: «¿Dónde está esa carta de divorcio Con la que repudié a su madre? ¿O a cuál de Mis acreedores los vendí? Por causa de sus iniquidades ustedes fueron vendidos, Y por sus transgresiones fue repudiada su madre.
2»¿Por qué cuando vine no había nadie, Y cuando llamé no había quien respondiera? ¿Acaso es tan corta Mi mano que no puede rescatar, O no tengo poder para librar? Con Mi reprensión seco el mar, Convierto los ríos en desierto. Sus peces huelen mal por falta de agua, Mueren de sed.
3»Yo revisto de negrura los cielos, Y hago de cilicio su cobertura».
4¶El Señor Dios me ha dado lengua de discípulo, Para que Yo sepa sostener con una palabra al fatigado. Mañana tras mañana me despierta, Despierta Mi oído para escuchar como los discípulos.
5El Señor Dios me ha abierto el oído; Y no fui desobediente, Ni me volví atrás.
6Ofrecí Mi espalda a los que me herían, Y Mis mejillas a los que me arrancaban la barba; No escondí Mi rostro de injurias y salivazos.
7El Señor Dios me ayuda, Por eso no soy humillado, Por eso he puesto Mi rostro como pedernal, Y sé que no seré avergonzado.
8Cercano está el que me justifica; ¿Quién discutirá conmigo? Comparezcamos juntos; ¿Quién es el enemigo de Mi causa? Que se acerque a Mí.
9Si el Señor Dios me ayuda; ¿Quién es el que me condena? Todos ellos como un vestido se gastarán, La polilla se los comerá.
10¿Quién hay entre ustedes que tema al Señor, Que oiga la voz de Su siervo, Que ande en tinieblas y no tenga luz? Confíe en el nombre del Señor y apóyese en su Dios.
11Todos ustedes que encienden fuego, Que se rodean de teas, Anden a la lumbre de su fuego Y entre las teas que han encendido. Esto les vendrá de Mi mano: En tormento yacerán.