Jeremías 12 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Justo eres tú, oh Jehová, para que yo dispute contigo; sin embargo, alegaré mi causa ante ti. ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente?
2Los plantaste, y echaron raíces; crecieron y dieron fruto; cercano estás tú en sus bocas, pero lejos de sus corazones.
3Pero tú, oh Jehová, me conoces; me viste, y probaste mi corazón para contigo; arrebátalos como a ovejas para el degolladero, y señálalos para el día de la matanza.
4¿Hasta cuándo estará desierta la tierra, y marchita la hierba de todo el campo? Por la maldad de los que en ella moran, faltaron los ganados y las aves; porque dijeron: No verá Dios nuestro fin.
5Si corriste con los de a pie, y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos? Y si en la tierra de paz no estabas seguro, ¿cómo harás en la espesura del Jordán?
6Porque aun tus hermanos y la casa de tu padre, aun ellos se levantaron contra ti, aun ellos dieron grito en pos de ti. No los creas cuando bien te hablen.
7He dejado mi casa, desamparé mi heredad, he entregado lo que amaba mi alma en mano de sus enemigos.
8Mi heredad fue para mí como león en la selva; contra mí dio su rugido; por tanto, la aborrecí.
9¿Es mi heredad para mí como ave de rapiña de muchos colores? ¿No están contra ella aves de rapiña en derredor? Venid, reuníos, vosotras todas las fieras del campo, venid a devorarla.
10Muchos pastores han destruido mi viña, hollaron mi heredad, convirtieron en desierto y soledad mi heredad preciosa.
11Fue puesta en asolamiento, y lloró sobre mí desolada; fue asolada toda la tierra, porque no hubo hombre que reflexionase.
12Sobre todas las alturas del desierto vinieron destruidores; porque la espada de Jehová devorará desde un extremo de la tierra hasta el otro; no habrá paz para ninguna carne.
13Sembraron trigo, y segaron espinos; tuvieron la heredad, mas no aprovecharon nada; se avergonzarán de sus frutos, a causa de la ardiente ira de Jehová.
14Así dijo Jehová contra todos mis malos vecinos, que tocan la heredad que hice poseer a mi pueblo Israel: He aquí que yo los arrancaré de su tierra, y arrancaré de en medio de ellos a la casa de Judá.
15Y después que los haya arrancado, volveré y tendré misericordia de ellos, y los haré volver cada uno a su heredad y cada cual a su tierra.
16Y si cuidadosamente aprendieren los caminos de mi pueblo, para jurar en mi nombre, diciendo: Vive Jehová, así como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, ellos serán prosperados en medio de mi pueblo.
17Mas si no oyeren, arrancaré esa nación, sacándola de raíz y destruyéndola, dice Jehová.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Tú, Señor, eres justocuando argumento contigo.Sin embargo, quisiera exponerte algunas cuestiones de justicia.¿Por qué prosperan los malvados?¿Por qué viven tranquilos los traidores?
2Tú los plantas, y ellos echan raíces;crecen y dan fruto.Te tienen a flor de labio,pero estás lejos de su corazón.
3A mí, Señor, tú me conoces;tú me ves y has examinado mi corazón para contigo.Arrástralos, como ovejas al matadero;apártalos para el día de la matanza.
4¿Hasta cuándo estará seca la tierra,y marchita la hierba de todos los campos?Los animales y las aves se muerenpor la maldad de los que habitan el país,quienes se atreven a decir:«Dios no verá nuestro fin».
5«Si corriste con los de a piee hicieron que te cansaras,¿cómo competirás con los caballos?Si tropiezas en una tierra tranquila,¿qué harás en la espesura del Jordán?
6Aun tus hermanos, los de tu propia familia,te han traicionadoy gritan contra ti.Por más que te digan cosas agradables,no confíes en ellos.
7»He abandonado mi casa,he rechazado mi herencia,he entregado al amor de mi vidaen poder de sus enemigos.
8Mi heredad se ha comportado conmigocomo león en la selva.Lanza rugidos contra mí;por eso la aborrezco.
9Mi heredad es para mícomo un ave de muchos coloresacosada por las aves de rapiña.¡Vayan y reúnan a todos los animales salvajes!¡Tráiganlos para que la devoren!
10Muchos pastores han destruido mi viña,han pisoteado mi terreno;han hecho de mi hermosa parcelaun desierto desolado.
11La han dejado en ruinas,seca y desolada ante mis ojos;todo el país ha sido arrasadoporque a nadie le importa.
12Sobre todas las lomas desoladasvinieron depredadores.La espada del Señor destruirá el paísde un extremo al otroy nadie estará seguro.
13Sembraron trigo y cosecharon espinos;¡de nada les valió su esfuerzo!Por causa de la ardiente ira del Señorse avergonzarán de sus cosechas».
14Así dice el Señor: «En cuanto a todos los vecinos malvados que tocaron la heredad que le di a mi pueblo Israel, los arrancaré de sus tierras, y a la tribu de Judá la quitaré de en medio de ellos.
15Después de que los haya desarraigado, volveré a tener compasión de ellos; los haré regresar, cada uno a su heredad y a su propia tierra.
16Y, si aprenden bien los caminos de mi pueblo y, si así como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, aprenden a jurar por mi nombre y dicen: “Tan cierto como que el Señor vive”, entonces serán establecidos en medio de mi pueblo.
17Pero a la nación que no obedezca, la desarraigaré por completo y la destruiré», afirma el Señor.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Justo eres tú, oh Señor, cuando a ti presento mi causa;en verdad asuntos de justicia voy a discutir contigo.¿Por qué prospera el camino de los impíosy viven en paz todos los que obran con perfidia?
2Tú los plantas, y echan raíces;crecen, dan fruto.Cerca estás tú de sus labios,pero lejos de su corazón.
3Pero tú me conoces, oh Señor,tú me ves,y compruebas la actitud de mi corazón para contigo.Arrástralos como ovejas para el mataderoy sepáralos para el día de la matanza.
4¿Hasta cuándo estará de luto la tierray marchita la vegetación de todo el campo?Por la maldad de los que moran en ellahan sido destruidos los animales y las aves,porque han dicho: Dios no verá nuestro fin.
5¶Si corriste con los de a pie y te cansaron,¿cómo, pues, vas a competir con los caballos?Si caes en tierra de paz,¿cómo te irá en la espesura del Jordán?
6Porque también tus hermanos y la casa de tu padre,también ellos te han traicionado,también ellos han dado gritos en pos de ti;no les creas aunque te digan cosas agradables.
7¶He dejado mi casa,he abandonado mi heredad,he entregado a la amada de mi almaen manos de sus enemigos.
8Mi heredad vino a ser para mícomo león en la selva;rugió contra mí;por tanto, la aborrecí.
9¿Es acaso mi heredad para mí como ave de rapiña de varios colores?¿Están las aves de rapiña por todos lados contra ella?Id, reunid a todas las bestias del campo,traedlas para que la devoren.
10Muchos pastores han arruinado mi viña,han hollado mi heredad;han hecho de mi hermosa heredadun desierto desolado.
11Fue hecha una desolación,llora sobre mí desolada;todo el país ha sido desolado,porque no hubo nadie a quien le importara.
12Sobre todas las alturas desoladas del desiertohan venido destructores,porque la espada del Señor devorade un extremo de la tierra al otro;no hay paz para nadie.
13Han sembrado trigo y han segado espinos,se han esforzado sin provecho alguno.Avergonzaos, pues, de vuestras cosechasa causa de la ardiente ira del Señor.
14Así dice el Señor en cuanto a todos mis malvados vecinos que atacan la heredad que he dado en posesión a mi pueblo Israel: He aquí los arrancaré de su tierra, y a la casa de Judá la arrancaré de en medio de ellos.
15Y sucederá que después que los haya arrancado, volveré y les tendré compasión, y los haré regresar cada uno a su heredad y cada cual a su tierra.
16Y sucederá que si ellos de verdad aprenden los caminos de mi pueblo, jurando en mi nombre: «Vive el Señor», así como ellos enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, serán restablecidos en medio de mi pueblo.
17Pero si no escuchan, entonces arrancaré esa nación, la arrancaré y la destruiré —declara el Señor.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Señor , tú siempre me haces justicia cuando llevo un caso ante ti. Así que déjame presentarte esta queja: ¿Por qué los malvados son tan prósperos? ¿Por qué son tan felices los malignos?
2Tú los has plantado, y ellos echaron raíces y han prosperado. Tu nombre está en sus labios, aunque estás lejos de su corazón.
3En cuanto a mí, Señor , tú conoces mi corazón; me ves y pruebas mis pensamientos. ¡Arrastra a esta gente como se lleva a las ovejas al matadero! ¡Apártalos para la masacre!
4¿Hasta cuándo tendrá que llorar esta tierra? Incluso la hierba de los campos se ha marchitado. Los animales salvajes y las aves han desaparecido debido a la maldad que hay en la tierra. Pues la gente ha dicho: «¡El Señor no ve nuestro futuro!».
5«Si te cansa competir contra simples hombres, ¿cómo podrás correr contra caballos? Si tropiezas y caes en campo abierto, ¿qué harás en los matorrales cerca del Jordán?
6Aun tus hermanos, miembros de tu propia familia, se han vuelto contra ti; conspiran y se quejan de ti. No confíes en ellos, no importa lo amables que sean sus palabras.
7»Yo he abandonado a mi pueblo, mi posesión más preciada. He entregado a los que más amo a sus enemigos.
8Mi pueblo elegido ha rugido contra mí como un león en la selva, por eso lo traté con desprecio.
9Mi pueblo elegido se comporta como buitres moteados, pero es el pueblo mismo el que está rodeado de buitres. ¡Que salgan los animales salvajes para que despedacen sus cadáveres!
10»Muchos gobernantes han devastado mi viñedo; pisotearon las vides y así transformaron toda su belleza en un lugar desolado.
11Lo han convertido en tierra baldía; escucho su triste lamento. Toda la tierra está desolada y a nadie siquiera le importa.
12Se pueden ver ejércitos destructores en todas las cumbres desiertas de las colinas. La espada del Señor devora a la gente de un extremo al otro de la nación. ¡Nadie escapará!
13Mi pueblo sembró trigo, pero cosecha espinos. Se esforzó, pero no le sirvió de nada. Cosechará vergüenza debido a la ira feroz del Señor ».
14Esto dice el Señor : «Desarraigaré de sus tierras a todas las naciones malvadas que extendieron la mano para tomar lo que le di a Israel. Desarraigaré a Judá de entre ellos,
15pero después regresaré y tendré compasión de todos ellos. Los llevaré de regreso a su tierra, cada nación a su propia heredad.
16Y si en verdad estas naciones aprenden los caminos de mi pueblo y si aprenden a jurar por mi nombre, y dicen: “Tan cierto como que el Señor vive” (así como ellos enseñaron a mi pueblo a jurar por el nombre de Baal), entonces se les dará un lugar entre mi pueblo;
17pero la nación que rehúse obedecerme será arrancada de raíz y destruida. ¡Yo, el Señor , he hablado!».
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Justo eres Tú, oh Señor, cuando a Ti presento mi causa; En verdad, asuntos de justicia voy a discutir contigo. ¿Por qué prospera el camino de los impíos Y viven en paz todos los que obran con perfidia?
2Tú los plantas, y echan raíces; Crecen, dan fruto. Cerca estás de sus labios, Pero lejos de su corazón.
3Pero Tú me conoces, oh Señor, Tú me ves, Y compruebas la actitud de mi corazón para contigo. Arrástralos como ovejas para el matadero Y sepáralos para el día de la matanza.
4¿Hasta cuándo estará de luto la tierra Y marchita la vegetación de todo el campo? Por la maldad de los que moran en ella Han sido destruidos los animales y las aves, Porque han dicho: «Dios no verá nuestro fin».
5¶«Si corriste con los de a pie y te cansaron, ¿Cómo, pues, vas a competir con los caballos? Si caes en tierra de paz, ¿Cómo te irá en la espesura del Jordán?
6»Porque además tus hermanos y la casa de tu padre, También ellos te han traicionado, También ellos han dado gritos en pos de ti. No les creas aunque te digan cosas agradables.
7¶»He dejado Mi casa, He abandonado Mi heredad, He entregado a la amada de Mi alma En manos de sus enemigos.
8»Mi heredad vino a ser para Mí Como león en la selva; Rugió contra Mí; Por tanto, la aborrecí.
9»¿Es acaso Mi heredad para Mí como ave de rapiña de varios colores? ¿Están las aves de rapiña por todos lados contra ella? Vayan, reúnan a todas las bestias del campo, Tráiganlas para que la devoren.
10»Muchos pastores han arruinado Mi viña, Han pisoteado Mi heredad; Han hecho de Mi hermosa heredad Un desierto desolado.
11»Fue hecha una desolación, Desolada, llora sobre Mí; Todo el país ha sido desolado, Porque no hubo nadie que le importara.
12»Sobre todas las alturas desoladas del desierto Han venido destructores, Porque la espada del Señor devora De un extremo de la tierra al otro; No hay paz para nadie.
13»Han sembrado trigo y han segado espinos, Se han esforzado sin provecho alguno. Avergüéncense, pues, de sus cosechas A causa de la ardiente ira del Señor».
14Así dice el Señor en cuanto a todos Mis malvados vecinos que atacan la heredad que he dado en posesión a Mi pueblo Israel: «Los arrancaré de su tierra, y a la casa de Judá la arrancaré de en medio de ellos.
15Después que los haya arrancado, volveré y les tendré compasión, y los haré regresar cada uno a su heredad y cada cual a su tierra.
16Y si ellos de verdad aprenden los caminos de Mi pueblo, jurando en Mi nombre: “Vive el Señor”, así como ellos enseñaron a Mi pueblo a jurar por Baal, entonces serán restablecidos en medio de Mi pueblo.
17Pero si no escuchan, entonces arrancaré esa nación, sí la arrancaré y la destruiré», declara el Señor.