Jeremías 33 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:
2Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre:
3Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
4Porque así ha dicho Jehová Dios de Israel acerca de las casas de esta ciudad, y de las casas de los reyes de Judá, derribadas con arietes y con hachas
5(porque vinieron para pelear contra los caldeos, para llenarlas de cuerpos de hombres muertos, a los cuales herí yo con mi furor y con mi ira, pues escondí mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad):
6He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
7Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.
8Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron.
9Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré.
10Así ha dicho Jehová: En este lugar, del cual decís que está desierto sin hombres y sin animales, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están asoladas, sin hombre y sin morador y sin animal,
11ha de oírse aún voz de gozo y de alegría, voz de desposado y voz de desposada, voz de los que digan: Alabad a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia; voz de los que traigan ofrendas de acción de gracias a la casa de Jehová. Porque volveré a traer los cautivos de la tierra como al principio, ha dicho Jehová.
12Así dice Jehová de los ejércitos: En este lugar desierto, sin hombre y sin animal, y en todas sus ciudades, aún habrá cabañas de pastores que hagan pastar sus ganados.
13En las ciudades de las montañas, en las ciudades de la Sefela, en las ciudades del Neguev, en la tierra de Benjamín, y alrededor de Jerusalén y en las ciudades de Judá, aún pasarán ganados por las manos del que los cuente, ha dicho Jehová.
14He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.
15En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra.
16En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.
17Porque así ha dicho Jehová: No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel.
18Ni a los sacerdotes y levitas faltará varón que delante de mí ofrezca holocausto y encienda ofrenda, y que haga sacrificio todos los días.
19Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:
20Así ha dicho Jehová: Si pudiereis invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no haya día ni noche a su tiempo,
21podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y mi pacto con los levitas y sacerdotes, mis ministros.
22Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del mar se puede medir, así multiplicaré la descendencia de David mi siervo, y los levitas que me sirven.
23Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:
24¿No has echado de ver lo que habla este pueblo, diciendo: Dos familias que Jehová escogiera ha desechado? Y han tenido en poco a mi pueblo, hasta no tenerlo más por nación.
25Así ha dicho Jehová: Si no permanece mi pacto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra,
26también desecharé la descendencia de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su descendencia quien sea señor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque haré volver sus cautivos, y tendré de ellos misericordia.
Nueva Version Internacional (NVI)
1La palabra del Señor vino a Jeremías por segunda vez, cuando este aún se hallaba preso en el patio de la guardia:
2«Así dice aquel cuyo nombre es el Señor, el que hizo la tierra, la formó y la estableció con firmeza:
3“Clama a mí y te responderé; te daré a conocer cosas grandes e inaccesibles que tú no sabes”.
4Porque así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y de los palacios de los reyes de Judá, que han sido derribados para levantar defensas contra las rampas de asalto y contra la espada:
5“Los babilonios vienen para atacar la ciudad y llenarla de cadáveres. En mi ira y furor he ocultado mi rostro de esta ciudad; la heriré de muerte a causa de todas sus maldades.
6»”Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad.
7Haré que vuelvan del cautiverio a Judá e Israel y los reconstruiré como al principio.
8Los purificaré de todas las iniquidades que cometieron contra mí; les perdonaré todos los pecados con que se rebelaron contra mí.
9Jerusalén será para mí motivo de gozo, alabanza y gloria a la vista de todas las naciones de la tierra. Se enterarán de todo el bien que yo le hago; también temerán y temblarán por todo el bienestar y toda la paz que yo le ofrezco”.
10»Así dice el Señor: “Ustedes dicen que este lugar está en ruinas, sin gente ni animales. Sin embargo, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están desoladas y sin gente ni animales, se oirá de nuevo
11el grito de gozo y alegría, el canto del novio y de la novia, también la voz de los que traen al templo del Señor ofrendas de acción de gracias y cantan:»” ’Den gracias al Señor de los Ejércitos,porque el Señor es bueno,porque su gran amor perdura para siempre’.Haré que vuelvan del cautiverio de este país —afirma el Señor—, y volverán a ser como al principio”.
12»Así dice el Señor de los Ejércitos: “En este lugar que está en ruinas, sin gente ni animales, y en todas sus ciudades, de nuevo habrá pastos en donde los pastores harán descansar a sus rebaños.
13En las ciudades de la región montañosa, de la llanura y del Néguev, en el territorio de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judá, las ovejas volverán a ser contadas por los pastores”, dice el Señor.
14»“Llegarán días —afirma el Señor—, en que cumpliré la promesa de bendición que hice a Israel y a Judá.
15»”En aquellos días y en aquel tiempo,haré que brote de David un Renuevo justo;él practicará la justicia y el derecho en el país.
16En aquellos días Judá será salvoy Jerusalén morará segura.Y será llamada así:‘El Señor es nuestra justicia’ ”.
17Porque así dice el Señor: “Nunca le faltará a David un descendiente que ocupe el trono del pueblo de Israel.
18Tampoco a los sacerdotes levitas les faltará un descendiente que en mi presencia ofrezca holocausto, queme ofrendas de grano y presente sacrificios todos los días”».
19La palabra del Señor vino a Jeremías:
20«Así dice el Señor: “Si ustedes pudieran romper mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de modo que el día y la noche no llegaran a su debido tiempo,
21también podrían romper mi pacto con mi siervo David, que no tendría un sucesor que ocupara su trono, y con los sacerdotes levitas, que son mis ministros.
22Yo multiplicaré la descendencia de mi siervo David y la de los levitas, mis ministros, como las incontables estrellas del cielo y los granos de arena del mar”».
23La palabra del Señor vino a Jeremías:
24«¿No te has dado cuenta de que esta gente afirma que yo, el Señor, he rechazado a los dos reinos que había escogido? Con esto desprecian a mi pueblo y ya no lo consideran una nación.
25Así dice el Señor: “Si yo no hubiera establecido mi pacto con el día ni con la noche, ni hubiera fijado las leyes que rigen el cielo y la tierra,
26entonces habría rechazado a los descendientes de Jacob y de mi siervo David; no habría escogido a uno de su linaje para gobernar sobre la descendencia de Abraham, Isaac y Jacob. ¡Pero yo haré volver a sus cautivos y les tendré compasión!”».
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Vino la palabra del Señor a Jeremías por segunda vez, mientras él estaba aún detenido en el patio de la guardia, diciendo:
2Así dice el Señor que hizo la tierra, el Señor que la formó para establecerla; el Señor es su nombre:
3«Clama a mí, y yo te responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces».
4Porque así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyes de Judá que han sido derribadas para hacer defensas contra los terraplenes de asalto y contra la espada:
5«Mientras ellos vienen a pelear contra los caldeos y a llenarlas con los cadáveres de los hombres que herí en mi ira y en mi furor, pues yo había escondido mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad,
6he aquí, yo le traeré salud y sanidad; los sanaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
7Restauraré el bienestar de Judá y el bienestar de Israel y los reedificaré como eran al principio.
8Los limpiaré de toda la maldad que cometieron contra mí, y perdonaré todas las iniquidades con que pecaron contra mí y con las que se rebelaron contra mí.
9Y la ciudad será para mí un nombre de gozo, de alabanza y de gloria ante todas las naciones de la tierra, que oirán de todo el bien que yo le hago, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la paz que yo le doy».
10Así dice el Señor: «En este lugar, del cual decís vosotros: “Es una desolación, sin hombres y sin animales”, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas, sin hombres, sin habitantes y sin animales, se oirá de nuevo
11voz de gozo y voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen:“Dad gracias al Señor de los ejércitos,porque el Señor es bueno,porque para siempre es su misericordia”;y de los que traen ofrenda de acción de gracias a la casa del Señor. Porque restauraré el bienestar de esta tierra como fueron al principio» —dice el Señor.
12Así dice el Señor de los ejércitos: «En este lugar desolado, sin hombres y sin animales, y en todas sus ciudades, habrá de nuevo morada de pastores que hagan descansar sus rebaños.
13En las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura, en las ciudades del Neguev, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judá, volverán a pasar las ovejas bajo las manos del que las cuenta» —declara el Señor.
14«He aquí, vienen días» —declara el Señor— «en que cumpliré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.
15En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar de David un Renuevo justo, y Él hará juicio y justicia en la tierra.
16En aquellos días estará a salvo Judá, y Jerusalén morará segura, y este es el nombre con el cual será llamada: el Señor, justicia nuestra».
17Porque así dice el Señor: «Nunca le faltará a David quien se siente sobre el trono de la casa de Israel;
18y a los sacerdotes levitas nunca les faltará quien en presencia mía ofrezca holocausto, queme ofrendas de cereal y prepare sacrificios todos los días».
19Y vino palabra del Señor a Jeremías, diciendo:
20Así dice el Señor: «Si pudierais romper mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de modo que el día y la noche no vinieran a su tiempo,
21entonces también se podría romper mi pacto con mi siervo David, y él no tendría hijo para reinar sobre su trono con los sacerdotes levitas, mis ministros.
22Como no se puede contar el ejército del cielo, ni se puede medir la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de mi siervo David y de los levitas que me sirven».
23Y vino palabra del Señor a Jeremías, diciendo:
24¿No has observado lo que este pueblo ha hablado, diciendo: «Las dos familias que el Señor escogió, las ha desechado»? Desprecian a mi pueblo, ya no son una nación ante sus ojos.
25Así dice el Señor: «Si no permanece mi pacto con el día y con la noche, y si no he establecido las leyes del cielo y de la tierra,
26entonces desecharé la descendencia de Jacob y de mi siervo David, para no tomar de su descendencia quien gobierne sobre la descendencia de Abraham, de Isaac y de Jacob. Pero yo restauraré su bienestary tendré de ellos misericordia».
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Mientras Jeremías aún estaba detenido en el patio de la guardia, el Señor le dio un segundo mensaje:
2«Esto dice el Señor , el Señor que hizo la tierra, que la formó y la estableció, cuyo nombre es el Señor :
3pídeme y te daré a conocer secretos sorprendentes que no conoces acerca de lo que está por venir.
4Pues esto dice el Señor , Dios de Israel: ustedes derribaron las casas de esta ciudad y hasta el palacio real a fin de conseguir materiales para fortalecer las murallas contra las rampas de asalto y contra la espada del enemigo.
5Ustedes esperan luchar contra los babilonios, pero los hombres de esta ciudad ya están como muertos, porque en mi terrible enojo he decidido destruirlos. Los abandoné debido a toda su perversidad.
6»Sin embargo, llegará el día en que sanaré las heridas de Jerusalén y le daré prosperidad y verdadera paz.
7Restableceré el bienestar de Judá e Israel y reconstruiré sus ciudades.
8Los limpiaré de sus pecados contra mí y perdonaré todos sus pecados de rebelión.
9¡Entonces esta ciudad me traerá gozo, gloria y honra ante todas las naciones de la tierra! ¡Ellas verán todo el bien que hago a mi pueblo y temblarán de asombro al ver la paz y prosperidad que le doy!
10»Esto dice el Señor : ustedes dijeron: “Esta es una tierra desolada de donde la gente y los animales han desaparecido”. Sin embargo, en las calles desiertas de Jerusalén y de las otras ciudades de Judá volverán a oírse
11risas y voces de alegría. Otra vez se oirán las voces felices de los novios y las novias junto con las canciones alegres de las personas que traen ofrendas de gratitud al Señor . Cantarán: “Den gracias al Señor de los Ejércitos Celestiales, porque el Señor es bueno. ¡Su fiel amor perdura para siempre!”. Pues restauraré la prosperidad de esta tierra a como era en el pasado, dice el Señor .
12»Esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales: esta tierra —a pesar de que ahora está desolada y no tiene gente ni animales— tendrá otra vez pastizales donde los pastores podrán llevar los rebaños.
13Una vez más los pastores contarán sus rebaños en las ciudades de la zona montañosa, en las colinas de Judá, en el Neguev, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en todas las ciudades de Judá. ¡Yo, el Señor , he hablado!
14»Llegará el día, dice el Señor , cuando haré por Israel y por Judá todas las cosas buenas que les he prometido.
15»En esos días y en ese tiempo levantaré un descendiente justo del linaje del rey David. Él hará lo que es justo y correcto en toda la tierra.
16En ese día Judá será salvo, y Jerusalén vivirá segura. Y este será su nombre: “El Señor es nuestra justicia”.
17Pues esto dice el Señor : David tendrá por siempre un descendiente sentado en el trono de Israel.
18Y siempre habrá sacerdotes levitas para ofrecerme ofrendas quemadas, ofrendas de grano y sacrificios».
19Luego Jeremías recibió el siguiente mensaje del Señor :
20«Esto dice el Señor : si ustedes pudieran romper mi pacto con el día y con la noche de modo que uno no siguiera al otro,
21solo entonces se rompería mi pacto con mi siervo David. Solo entonces, él no tendría un descendiente para reinar sobre su trono. Lo mismo ocurre con mi pacto con los sacerdotes levitas que ministran ante mí.
22Y así como no se pueden contar las estrellas de los cielos ni se puede medir la arena a la orilla del mar, así multiplicaré los descendientes de mi siervo David y de los levitas que ministran ante mí».
23El Señor le dio a Jeremías otro mensaje y le dijo:
24«¿Te has dado cuenta de lo que la gente dice?: “¡El Señor eligió a Judá y a Israel pero luego los abandonó!”. En son de burla dicen que Israel no es digno de ser considerado una nación.
25Sin embargo, esto dice el Señor : así como no cambiaría las leyes que gobiernan el día y la noche, la tierra y el cielo, así tampoco rechazaré a mi pueblo.
26Nunca abandonaré a los descendientes de Jacob o de mi siervo David ni cambiaré el plan de que los descendientes de David gobiernen a los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob. En cambio, yo los restauraré a su tierra y tendré misericordia de ellos».
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías por segunda vez, mientras él estaba aún detenido en el patio de la guardia:
2«Así dice el Señor que hizo la tierra, el Señor que la formó para establecerla; el Señor es Su nombre:
3“Clama a Mí, y Yo te responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces”.
4Porque así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyes de Judá, las cuales han sido derribadas para hacer defensas contra los terraplenes de asalto y contra la espada:
5“Mientras ellos vienen a pelear contra los caldeos y a llenar sus casas con los cadáveres de los hombres que herí en Mi ira y en Mi furor, pues Yo había escondido Mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad.
6Pero ciertamente Yo le traeré salud y sanidad; los sanaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
7Restauraré el bienestar de Judá y el bienestar de Israel y los reedificaré como eran al principio.
8Los limpiaré de toda la maldad que cometieron contra Mí, y perdonaré todas las iniquidades con que pecaron contra Mí y con las que se rebelaron contra Mí.
9Y la ciudad será para Mí un nombre de gozo, de alabanza y de gloria ante todas las naciones de la tierra, las cuales oirán de todo el bien que Yo le hago, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la paz que Yo le doy”.
10»Así dice el Señor: “En este lugar, del cual ustedes dicen: ‘Es una desolación, sin hombres y sin animales’, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas, sin hombres, sin habitantes y sin animales, se oirá de nuevo
11voz de gozo y voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: ‘Den gracias al Señor de los ejércitos, Porque el Señor es bueno, Porque para siempre es Su misericordia’; y de los que traen ofrenda de acción de gracias a la casa del Señor. Porque restauraré el bienestar de esta tierra como fueron al principio”, dice el Señor.
12»Así dice el Señor de los ejércitos: “En este lugar desolado, sin hombres y sin animales, y en todas sus ciudades, habrá de nuevo morada de pastores que hagan descansar sus rebaños.
13En las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura, en las ciudades del Neguev, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judá, volverán a pasar las ovejas bajo las manos del que las cuenta”, declara el Señor.
14» “Vienen días”, declara el Señor, “en que cumpliré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.
15En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar de David un Renuevo justo, y Él hará juicio y justicia en la tierra.
16En aquellos días Judá estará a salvo y Jerusalén morará segura, y este es el nombre con el cual será llamada: el Señor es nuestra justicia”.
17Porque así dice el Señor: “Nunca le faltará a David quien se siente sobre el trono de la casa de Israel.
18Tampoco a los sacerdotes levitas les faltará quien en Mi presencia ofrezca holocausto, queme ofrendas de cereal y prepare sacrificios todos los días” ».
19Y vino palabra del Señor a Jeremías:
20«Así dice el Señor: “Si ustedes pudieran romper Mi pacto con el día y Mi pacto con la noche, de modo que el día y la noche no vinieran a su tiempo,
21entonces también se podría romper Mi pacto con Mi siervo David, y él no tendría hijo para reinar sobre su trono con los sacerdotes levitas, Mis ministros.
22Como no se puede contar el ejército del cielo, ni se puede medir la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de Mi siervo David y de los levitas que me sirven” ».
23Y vino palabra del Señor a Jeremías:
24«¿No has observado lo que dice este pueblo: “Las dos familias que el Señor escogió, Él las ha desechado”? Desprecian a Mi pueblo, ya no son una nación ante sus ojos.
25Así dice el Señor: “Si no hubiera permanecido Mi pacto con el día y con la noche, y si Yo no hubiera establecido las leyes del cielo y de la tierra,
26entonces hubiera desechado la descendencia de Jacob y de Mi siervo David, para no tomar de su descendencia quien gobernara sobre la descendencia de Abraham, de Isaac y de Jacob. Pero Yo restauraré su bienestar y tendré misericordia de ellos” ».