Hechos 2 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 🗨
2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 🗨
3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 🗨
4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 🗨
5Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 🗨
6Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 🗨
7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 🗨
8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 🗨
9Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 🗨
10en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 🗨
11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 🗨
12Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 🗨
13Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto. 🗨
14Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 🗨
15Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 🗨
16Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: 🗨
17Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 🗨
18Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 🗨
19Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo; 🗨
20El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto; 🗨
21Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 🗨
22Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; 🗨
23a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; 🗨
24al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. 🗨
25Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. 🗨
26Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; 🗨
27Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. 🗨
28Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia. 🗨
29Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. 🗨
30Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, 🗨
31viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. 🗨
32A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 🗨
33Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 🗨
34Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, 🗨
35Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. 🗨
36Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. 🗨
37Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? 🗨
38Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 🗨
39Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. 🗨
40Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. 🗨
41Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 🗨
42Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. 🗨
43Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 🗨
44Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 🗨
45y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 🗨
46Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 🗨
47alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. 🗨
2De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. 🗨
3Aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. 🗨
4Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. 🗨
5Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos, procedentes de todas las naciones de la tierra. 🗨
6Al oír aquel bullicio, muchos corrieron al lugar y quedaron todos pasmados porque cada uno los escuchaba hablar en su propio idioma. 🗨
7Desconcertados y maravillados, decían: «¿No son galileos todos estos que están hablando? 🗨
8¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye hablar en su lengua materna? 🗨
9Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de la provincia de Asia, 🗨
10de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene; visitantes llegados de Roma; 🗨
11judíos y convertidos al judaísmo; cretenses y árabes: ¡todos por igual los oímos proclamar en nuestra propia lengua las maravillas de Dios!». 🗨
12Desconcertados y perplejos, se preguntaban: «¿Qué quiere decir esto?». 🗨
13Otros se burlaban y decían: «Lo que pasa es que están borrachos». 🗨
14Entonces Pedro, con los once, se puso de pie y dijo a voz en cuello: «Compatriotas judíos y todos ustedes que están en Jerusalén, déjenme explicarles lo que sucede; presten atención a lo que voy a decir. 🗨
15Estos no están borrachos, como suponen ustedes. ¡Apenas son las nueve de la mañana! 🗨
16En realidad lo que pasa es lo que anunció el profeta Joel: 🗨
17»“Sucederá que en los últimos días —dice Dios—,derramaré mi Espíritu sobre todo ser humano.Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán,tendrán visiones los jóvenesy sueños los ancianos. 🗨
18En esos días derramaré mi Espírituaun sobre mis siervos y mis siervas,y profetizarán. 🗨
19Arriba en el cielo y abajo en la tierra mostraré prodigios:sangre, fuego y nubes de humo. 🗨
20El sol se convertirá en tinieblasy la luna en sangreantes que llegue el día del Señor,día grande y esplendoroso. 🗨
21Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”. 🗨
22»Pueblo de Israel, escuchen esto: Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros, señales y prodigios, los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de él, como bien lo saben. 🗨
23Este fue entregado según el determinado propósito y el previo conocimiento de Dios; y, por medio de gente malvada, ustedes lo mataron, clavándolo en la cruz. 🗨
24Sin embargo, Dios lo resucitó, librándolo de las angustias de la muerte, porque era imposible que la muerte lo mantuviera bajo su dominio. 🗨
25En efecto, David dijo de él:»“Veía yo al Señor siempre delante de mí;porque él está a mi derecha,nada me hará caer. 🗨
26Por eso mi corazón se alegra y canta con gozo mi lengua;mi cuerpo también vivirá en esperanza. 🗨
27No dejarás que mi vida termine en los dominios de la muerte;no permitirás que tu santo sufra corrupción. 🗨
28Me has dado a conocer los caminos de la vida;me llenarás de alegría en tu presencia”. 🗨
29»Hermanos, permítanme hablarles con franqueza acerca del patriarca David, quien murió y fue sepultado, y cuyo sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. 🗨
30Era profeta y sabía que Dios le había prometido bajo juramento poner en el trono a uno de sus descendientes. 🗨
31Fue así como previó lo que iba a suceder. Refiriéndose a la resurrección del Cristo, afirmó que Dios no dejaría que su vida terminara en los dominios de la muerte ni que su fin fuera la corrupción. 🗨
32A este Jesús, Dios lo resucitó y de ello todos nosotros somos testigos. 🗨
33Exaltado a la derecha de Dios y habiendo recibido del Padre el Espíritu Santo prometido, ha derramado esto que ustedes ahora ven y oyen. 🗨
34David no subió al cielo, y sin embargo declaró:»“Dijo el Señor a mi Señor:‘Siéntate a mi derecha, 🗨
35hasta que ponga a tus enemigospor debajo de tus pies’ ”. 🗨
36»Por tanto, que todo Israel esté bien seguro de que este Jesús, a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Cristo». 🗨
37Cuando oyeron esto, todos se sintieron profundamente conmovidos y les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles:―Hermanos, ¿qué debemos hacer? 🗨
38―Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo. 🗨
39En efecto, la promesa es para ustedes, para sus hijos y para todos los que están lejos; es decir, para todos aquellos a quienes el Señor, nuestro Dios, llame. 🗨
40Y con muchas otras palabras les exhortaba insistentemente:―¡Sálvense de esta generación perversa! 🗨
41Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron bautizados y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas. 🗨
42Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración. 🗨
43Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que realizaban los apóstoles. 🗨
44Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: 🗨
45vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. 🗨
46No dejaban de reunirse unánimes en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, 🗨
47alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. 🗨
2De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados, 🗨
3y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. 🗨
4Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse. 🗨
5Y había judíos que moraban en Jerusalén, hombres piadosos, procedentes de todas las naciones bajo el cielo. 🗨
6Y al ocurrir este estruendo, la multitud se juntó; y estaban desconcertados porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. 🗨
7Y estaban asombrados y se maravillaban, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que están hablando? 🗨
8¿Cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua en la que hemos nacido? 🗨
9Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de Asia, 🗨
10de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia alrededor de Cirene, viajeros de Roma, tanto judíos como prosélitos, 🗨
11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestros idiomas de las maravillas de Dios. 🗨
12Todos estaban asombrados y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 🗨
13Pero otros se burlaban y decían: Están borrachos. 🗨
14Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les declaró: Varones judíos y todos los que vivís en Jerusalén, sea esto de vuestro conocimiento y prestad atención a mis palabras, 🗨
15porque estos no están borrachos como vosotros suponéis, pues apenas es la hora tercera del día; 🗨
16sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel: 🗨
17Y sucederá en los últimos días —dice Dios—que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne;y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán,vuestros jóvenes verán visiones,y vuestros ancianos soñarán sueños; 🗨
18y aun sobre mis siervos y sobre mis siervasderramaré de mi Espíritu en esos días,y profetizarán. 🗨
19Y mostraré prodigios arriba en el cieloy señales abajo en la tierra:sangre, fuego y columna de humo. 🗨
20El sol se convertirá en tinieblasy la luna en sangre,antes que venga el día grande y glorioso del Señor. 🗨
21Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo. 🗨
22Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús el Nazareno, varón confirmado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo en medio vuestro a través de Él, tal como vosotros mismos sabéis, 🗨
23a este, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos y le matasteis, 🗨
24a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que Él quedara bajo el dominio de ella. 🗨
25Porque David dice de Él:Veía siempre al Señor en mi presencia;pues está a mi diestra para que yo no sea conmovido. 🗨
26Por lo cual mi corazón se alegró y mi lengua se regocijó;y aun hasta mi carne descansará en esperanza; 🗨
27pues tú no abandonarás mi alma en el Hades,ni permitirás que tu Santo vea corrupción. 🗨
28Me has hecho conocer los caminos de la vida;me llenarás de gozo con tu presencia. 🗨
29Hermanos, del patriarca David os puedo decir confiadamente que murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. 🗨
30Pero siendo profeta, y sabiendo que Dios le había jurado sentar a uno de sus descendientes en su trono, 🗨
31miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo, que no fue abandonado en el Hades, ni su carne sufrió corrupción. 🗨
32A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 🗨
33Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 🗨
34Porque David no ascendió a los cielos, pero él mismo dice:Dijo el Señor a mi Señor:«Siéntate a mi diestra, 🗨
35hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies». 🗨
36Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. 🗨
37Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos? 🗨
38Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. 🗨
39Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llame. 🗨
40Y con muchas otras palabras testificaba solemnemente y les exhortaba diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. 🗨
41Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas. 🗨
42Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración. 🗨
43Sobrevino temor a toda persona; y muchos prodigios y señales eran hechas por los apóstoles. 🗨
44Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; 🗨
45vendían sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. 🗨
46Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 🗨
47alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1El día de Pentecostés, todos los creyentes estaban reunidos en un mismo lugar. 🗨
2De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e impetuoso que llenó la casa donde estaban sentados. 🗨
3Luego, algo parecido a unas llamas o lenguas de fuego aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. 🗨
4Y todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad. 🗨
5En esa ocasión, había judíos devotos de todas las naciones, que vivían en Jerusalén. 🗨
6Cuando oyeron el fuerte ruido, todos llegaron corriendo y quedaron desconcertados al escuchar sus propios idiomas hablados por los creyentes. 🗨
7Estaban totalmente asombrados. «¿Cómo puede ser? —exclamaban—. Todas estas personas son de Galilea, 🗨
8¡y aun así las oímos hablar en nuestra lengua materna! 🗨
9Aquí estamos nosotros: partos, medos, elamitas, gente de Mesopotamia, Judea, Capadocia, Ponto, de la provincia de Asia, 🗨
10de Frigia, Panfilia, Egipto y de las áreas de Libia alrededor de Cirene, visitantes de Roma 🗨
11(tanto judíos como convertidos al judaísmo), cretenses y árabes. ¡Y todos oímos a esta gente hablar en nuestro propio idioma acerca de las cosas maravillosas que Dios ha hecho!». 🗨
12Quedaron allí, maravillados y perplejos. «¿Qué querrá decir esto?», se preguntaban unos a otros. 🗨
13Pero otros entre la multitud se burlaban de ellos diciendo: «Solo están borrachos, eso es todo». 🗨
14Entonces Pedro dio un paso adelante junto con los otros once apóstoles y gritó a la multitud: «¡Escuchen con atención, todos ustedes, compatriotas judíos y residentes de Jerusalén! No se equivoquen. 🗨
15Estas personas no están borrachas, como algunos de ustedes suponen. Las nueve de la mañana es demasiado temprano para emborracharse. 🗨
16No, lo que ustedes ven es lo que el profeta Joel predijo hace mucho tiempo: 🗨
17“En los últimos días —dice Dios—, derramaré mi Espíritu sobre toda la gente. Sus hijos e hijas profetizarán. Sus jóvenes tendrán visiones, y sus ancianos tendrán sueños. 🗨
18En esos días derramaré mi Espíritu aun sobre mis siervos —hombres y mujeres por igual— y profetizarán. 🗨
19Y haré maravillas arriba en los cielos y señales abajo en la tierra: sangre, fuego y nubes de humo. 🗨
20El sol se oscurecerá, y la luna se pondrá roja como la sangre antes de que llegue el grande y glorioso día del Señor . 🗨
21Pero todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”. 🗨
22»Pueblo de Israel, ¡escucha! Dios públicamente aprobó a Jesús de Nazaret al hacer milagros poderosos, maravillas y señales por medio de él, como ustedes bien saben; 🗨
23pero Dios sabía lo que iba a suceder y su plan predeterminado se llevó a cabo cuando Jesús fue traicionado. Con la ayuda de gentiles sin ley, ustedes lo clavaron en la cruz y lo mataron; 🗨
24pero Dios lo liberó de los terrores de la muerte y lo volvió a la vida, pues la muerte no pudo retenerlo bajo su dominio. 🗨
25El rey David dijo lo siguiente acerca de él: “Veo que el Señor siempre está conmigo. No seré sacudido, porque él está aquí a mi lado. 🗨
26¡Con razón mi corazón está contento, y mi lengua grita sus alabanzas! Mi cuerpo descansa en esperanza. 🗨
27Pues tú no dejarás mi alma entre los muertos ni permitirás que tu Santo se pudra en la tumba. 🗨
28Me has mostrado el camino de la vida y me llenarás con la alegría de tu presencia”. 🗨
29»Queridos hermanos, ¡piensen en esto! Pueden estar seguros de que el patriarca David no se refería a sí mismo, porque él murió, fue enterrado y su tumba está todavía aquí entre nosotros; 🗨
30pero él era un profeta y sabía que Dios había prometido mediante un juramento que uno de los propios descendientes de David se sentaría en su trono. 🗨
31David estaba mirando hacia el futuro y hablaba de la resurrección del Mesías. Él decía que Dios no lo dejaría entre los muertos ni permitiría que su cuerpo se pudriera en la tumba. 🗨
32»Dios levantó a Jesús de los muertos y de esto todos nosotros somos testigos. 🗨
33Ahora él ha sido exaltado al lugar de más alto honor en el cielo, a la derecha de Dios. Y el Padre, según lo había prometido, le dio el Espíritu Santo para que lo derramara sobre nosotros, tal como ustedes lo ven y lo oyen hoy. 🗨
34Pues David nunca ascendió al cielo; sin embargo, dijo: “El Señor le dijo a mi Señor: ‘Siéntate en el lugar de honor a mi derecha, 🗨
35hasta que humille a tus enemigos y los ponga por debajo de tus pies’”. 🗨
36»Por lo tanto, que todos en Israel sepan sin lugar a dudas, que a este Jesús, a quien ustedes crucificaron, ¡Dios lo ha hecho tanto Señor como Mesías!». 🗨
37Las palabras de Pedro traspasaron el corazón de ellos, quienes le dijeron a él y a los demás apóstoles: —Hermanos, ¿qué debemos hacer? 🗨
38Pedro contestó: —Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y ser bautizado en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados. Entonces recibirán el regalo del Espíritu Santo. 🗨
39Esta promesa es para ustedes, para sus hijos y para los que están lejos, es decir, para todos los que han sido llamados por el Señor nuestro Dios. 🗨
40Entonces Pedro siguió predicando por largo rato, y les rogaba con insistencia a todos sus oyentes: «¡Sálvense de esta generación perversa!». 🗨
41Los que creyeron lo que Pedro dijo fueron bautizados y sumados a la iglesia en ese mismo día, como tres mil en total. 🗨
42Todos los creyentes se dedicaban a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión fraternal, a participar juntos en las comidas (entre ellas la Cena del Señor), y a la oración. 🗨
43Un profundo temor reverente vino sobre todos ellos, y los apóstoles realizaban muchas señales milagrosas y maravillas. 🗨
44Todos los creyentes se reunían en un mismo lugar y compartían todo lo que tenían. 🗨
45Vendían sus propiedades y posesiones y compartían el dinero con aquellos en necesidad. 🗨
46Adoraban juntos en el templo cada día, se reunían en casas para la Cena del Señor y compartían sus comidas con gran gozo y generosidad, 🗨
47todo el tiempo alabando a Dios y disfrutando de la buena voluntad de toda la gente. Y cada día el Señor agregaba a esa comunidad cristiana los que iban siendo salvos. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar, 🗨
2y de repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados. 🗨
3Se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. 🗨
4Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse. 🗨
5Había judíos que moraban en Jerusalén, hombres piadosos, procedentes de todas las naciones bajo el cielo. 🗨
6Al ocurrir este estruendo, la multitud se juntó; y estaban desconcertados porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. 🗨
7Estaban asombrados y se maravillaban, diciendo: «Miren, ¿no son galileos todos estos que están hablando? 🗨
8¿Cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua en la que hemos nacido? 🗨
9Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea y Capadocia, del Ponto y de Asia, 🗨
10de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia alrededor de Cirene, viajeros de Roma, tanto judíos como prosélitos, 🗨
11cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestros propios idiomas de las maravillas de Dios». 🗨
12Todos estaban asombrados y perplejos, diciéndose unos a otros: «¿Qué quiere decir esto?». 🗨
13Pero otros se burlaban y decían: «Están borrachos». 🗨
14Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once apóstoles, alzó la voz y les declaró: «Hombres de Judea y todos los que viven en Jerusalén, sea esto de su conocimiento y presten atención a mis palabras. 🗨
15Porque estos no están borrachos como ustedes suponen, pues apenas es la hora tercera; 🗨
16sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel: 🗨
17“Y sucederá en los últimos días”, dice Dios, “Que derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne; Y sus hijos y sus hijas profetizarán, Sus jóvenes verán visiones, Y sus ancianos soñarán sueños; 🗨
18Y aun sobre Mis siervos y sobre Mis siervas Derramaré de Mi Espíritu en esos días, Y profetizarán. 🗨
19”Y mostraré prodigios arriba en el cielo Y señales abajo en la tierra: Sangre, fuego y columna de humo. 🗨
20”El sol se convertirá en tinieblas Y la luna en sangre, Antes que venga el día grande y glorioso del Señor. 🗨
21”Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. 🗨
22»Hombres de Israel, escuchen estas palabras: Jesús el Nazareno, varón confirmado por Dios entre ustedes con milagros, prodigios y señales que Dios hizo en medio de ustedes a través de Él, tal como ustedes mismos saben. 🗨
23Este fue entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, y ustedes lo clavaron en una cruz por manos de impíos y lo mataron. 🗨
24Pero Dios lo resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que Él quedara bajo el dominio de ella. 🗨
25Porque David dice de Él: “Veía siempre al Señor en mi presencia; Pues está a mi diestra para que yo no sea sacudido. 🗨
26”Por lo cual mi corazón se alegró y mi lengua se regocijó; Y aun hasta mi carne descansará en esperanza; 🗨
27Pues Tú no abandonarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que Tu Santo vea corrupción. 🗨
28”Me has hecho conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con Tu presencia”. 🗨
29»Hermanos, del patriarca David les puedo decir con franqueza que murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. 🗨
30Pero siendo profeta, y sabiendo que Dios le había jurado sentar a uno de sus descendientes en su trono, 🗨
31miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo, que ni fue abandonado en el Hades, ni Su carne sufrió corrupción. 🗨
32»A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 🗨
33Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que ustedes ven y oyen. 🗨
34Porque David no ascendió a los cielos, pero él mismo dice: “Dijo el Señor a mi Señor: ‘Siéntate a Mi diestra, 🗨
35Hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies’ ”. 🗨
36Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Cristo». 🗨
37Al oír esto, conmovidos profundamente, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: «Hermanos, ¿qué haremos?». 🗨
38Entonces Pedro les dijo: «Arrepiéntanse y sean bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo. 🗨
39Porque la promesa es para ustedes y para sus hijos y para todos los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llame». 🗨
40Y Pedro, con muchas otras palabras testificaba solemnemente y les exhortaba diciendo: «Sean salvos de esta perversa generación». 🗨
41Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como 3,000 almas. 🗨
42Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración. 🗨
43Sobrevino temor a toda persona; y muchos prodigios y señales se hacían por los apóstoles. 🗨
44Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; 🗨
45vendían sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. 🗨
46Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 🗨
47alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos. 🗨