Deuteronomio 6 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla;
2para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.
3Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres.
4Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.
5Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
6Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
7y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
8Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
9y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.
10Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste,
11y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste, y luego que comas y te sacies,
12cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
13A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás.
14No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos;
15porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra.
16No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.
17Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado.
18Y haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehová juró a tus padres;
19para que él arroje a tus enemigos de delante de ti, como Jehová ha dicho.
20Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó?
21entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa.
22Jehová hizo señales y milagros grandes y terribles en Egipto, sobre Faraón y sobre toda su casa, delante de nuestros ojos;
23y nos sacó de allá, para traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres.
24Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy.
25Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Estos son los mandamientos, estatutos y leyes que el Señor tu Dios mandó que yo te enseñara para que los pongas en práctica en la tierra de la que vas a tomar posesión.
2De esta manera, durante toda la vida, tú, tus hijos y tus nietos temerán al Señor tu Dios, cumpliendo todos los estatutos y mandamientos que te doy; así disfrutarán de larga vida.
3Escucha, Israel, y esfuérzate en obedecer. Así te irá bien y serás un pueblo muy numeroso en la tierra donde abundan la leche y la miel, tal como te lo prometió el Señor, el Dios de tus antepasados.
4Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor.
5Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
6Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.
7Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
8Átalas a tus manos como un signo, llévalas en tu frente como una marca y
9escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades.
10El Señor tu Dios te hará entrar en la tierra que les juró a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Es una tierra con ciudades grandes y prósperas que tú no edificaste,
11con casas llenas de toda clase de bienes que tú no acumulaste, con cisternas que no cavaste, y con viñas y olivares que no plantaste. Cuando comas de ellas y te sacies,
12cuídate de no olvidarte del Señor, que te sacó de Egipto, la tierra donde eras esclavo.
13Teme al Señor tu Dios, sírvele solamente a él y jura solo en su nombre.
14No sigas a esos dioses de los pueblos que te rodean,
15pues el Señor tu Dios está contigo y es un Dios celoso; no vaya a ser que su ira se encienda contra ti y te borre de la faz de la tierra.
16No pongas a prueba al Señor tu Dios, como lo hiciste en Masá.
17Cumple cuidadosamente los mandamientos del Señor tu Dios, y los mandatos y estatutos que te ha dado.
18Haz lo que es recto y bueno a los ojos del Señor para que te vaya bien y tomes posesión de la buena tierra que el Señor les juró a tus antepasados.
19El Señor arrojará a todos los enemigos que encuentres en tu camino, tal como te lo prometió.
20En el futuro, cuando tu hijo te pregunte: «¿Qué significan los mandatos, estatutos y leyes que el Señor nuestro Dios nos mandó?»,
21le responderás: «En Egipto nosotros éramos esclavos del faraón, pero el Señor nos sacó de allá con gran despliegue de fuerza.
22Ante nuestros propios ojos, el Señor realizó grandes señales y terribles prodigios en contra de Egipto, del faraón y de toda su familia.
23Y nos sacó de allá para conducirnos a la tierra que a nuestros antepasados había jurado que nos daría.
24El Señor nuestro Dios nos mandó temerle y obedecer estos estatutos, para que siempre nos vaya bien y sigamos con vida. Así ha sido hasta hoy.
25Y, si obedecemos fielmente todos estos mandamientos ante el Señornuestro Dios, tal como nos lo ha ordenado, entonces seremos justos».
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Estos, pues, son los mandamientos, los estatutos y los decretos que el Señor vuestro Dios me ha mandado que os enseñe, para que los cumpláis en la tierra que vais a poseer,
2para que temas al Señor tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te ordeno, tú y tus hijos y tus nietos, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.
3Escucha, pues, oh Israel, y cuida de hacerlo, para que te vaya bien y te multipliques en gran manera, en una tierra que mana leche y miel, tal como el Señor, el Dios de tus padres, te ha prometido.
4Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es.
5Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.
6Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
7y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
8Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos.
9Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.
10Y sucederá que cuando el Señor tu Dios te traiga a la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, una tierra con grandes y espléndidas ciudades que tú no edificaste,
11y casas llenas de toda buena cosa que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivos que tú no plantaste, y comas y te sacies;
12entonces ten cuidado, no sea que te olvides del Señor que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.
13Temerás solo al Señor tu Dios; y a Él adorarás, y jurarás por su nombre.
14No seguiréis a otros dioses, a ninguno de los dioses de los pueblos que os rodean,
15porque el Señor tu Dios, que está en medio de ti, es Dios celoso, no sea que se encienda la ira del Señor tu Dios contra ti, y Él te borre de la faz de la tierra.
16No tentaréis al Señor vuestro Dios, como le tentasteis en Masah.
17Debéis guardar diligentemente los mandamientos del Señor vuestro Dios, y sus testimonios y estatutos que te ha mandado.
18Y harás lo que es justo y bueno a los ojos del Señor, para que te vaya bien, y para que entres y tomes posesión de la buena tierra que el Señor juró que daría a tus padres,
19echando fuera a todos tus enemigos de delante de ti, como el Señor ha dicho.
20Cuando en el futuro tu hijo te pregunte, diciendo: «¿Qué significan los testimonios y los estatutos y los decretos que el Señor nuestro Dios os ha mandado?»,
21entonces dirás a tu hijo: «Eramos esclavos de Faraón en Egipto, y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte.
22Además, el Señor hizo grandes y temibles señales y maravillas delante de nuestros ojos contra Egipto, contra Faraón y contra toda su casa;
23y nos sacó de allí para traernos y darnos la tierra que Él había jurado dar a nuestros padres».
24Y el Señor nos mandó que observáramos todos estos estatutos, y que temiéramos siempre al Señor nuestro Dios para nuestro bien y para preservarnos la vida, como hasta hoy.
25Y habrá justicia para nosotros si cuidamos de observar todos estos mandamientos delante del Señornuestro Dios, tal como Él nos ha mandado.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1»Esos son los mandatos, los decretos y las ordenanzas que el Señor tu Dios me encargó que te enseñara. Obedécelos cuando llegues a la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer.
2Tú, tus hijos y tus nietos teman al Señor su Dios durante toda la vida. Si obedeces todos los decretos y los mandatos del Señor , disfrutarás de una larga vida.
3Escucha con atención, pueblo de Israel, y asegúrate de obedecer. Entonces todo te saldrá bien, y tendrás muchos hijos en la tierra donde fluyen la leche y la miel, tal como el Señor , Dios de tus antepasados, te lo prometió.
4»¡Escucha, Israel! El Señor es nuestro Dios, solamente el Señor .
5Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
6Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego.
7Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
8Átalos a tus manos y llévalos sobre la frente como un recordatorio.
9Escríbelos en los marcos de la entrada de tu casa y sobre las puertas de la ciudad.
10»El Señor tu Dios pronto te establecerá en la tierra que juró darte cuando hizo un pacto con tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Es una tierra con ciudades grandes y prósperas que tú no edificaste.
11Encontrarás las casas muy bien abastecidas con bienes que tú no produjiste. Sacarás agua de cisternas que no cavaste y comerás de viñedos y olivares que no plantaste. Cuando hayas comido en esa tierra hasta saciarte,
12ten cuidado de no olvidarte del Señor , quien te rescató de la esclavitud de Egipto.
13Teme al Señor tu Dios y sírvele a él. Cuando hagas un juramento, hazlo únicamente en su nombre.
14»No rindas culto a ninguno de los dioses de las naciones vecinas,
15porque el Señor tu Dios, quien vive en medio de ti, es Dios celoso. Se encenderá su enojo contra ti y te borrará de la faz de la tierra.
16No pondrás a prueba al Señor tu Dios como cuando te quejaste contra él en Masá.
17Obedece con diligencia los mandatos del Señor tu Dios: todas las leyes y los decretos que te dio.
18Haz lo que es bueno y correcto a los ojos del Señor , para que te vaya bien en todo. Entonces entrarás en la buena tierra que el Señor juró dar a tus antepasados y la poseerás;
19y expulsarás a todos los enemigos que viven en la tierra, tal como el Señor dijo que harías.
20»En el futuro tus hijos te preguntarán: “¿Qué significan estas leyes, estos decretos y estas ordenanzas que el Señor nuestro Dios nos mandó obedecer?”.
21»Entonces tú les dirás: “Nosotros éramos esclavos del faraón en la tierra de Egipto, pero el Señor nos sacó de Egipto con su mano poderosa.
22El Señor hizo señales milagrosas y maravillas ante nuestros ojos, envió castigos terribles contra Egipto, contra el faraón y contra todo su pueblo.
23Nos sacó de Egipto para entregarnos esta tierra que había jurado darles a nuestros antepasados.
24Entonces el Señor nuestro Dios nos ordenó obedecer todos estos decretos y temerlo a él, para que siguiera bendiciéndonos y preservara nuestra vida como lo ha hecho hasta el día de hoy.
25Pues cuando obedezcamos todos los mandatos que el Señor nuestro Dios nos ha dado, entonces se nos considerará justos”.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1»Estos, pues, son los mandamientos, los estatutos y los decretos que el Señor su Dios me ha mandado que les enseñe, para que los cumplan en la tierra que van a poseer,
2para que temas al Señor tu Dios, guardando todos Sus estatutos y Sus mandamientos que yo te ordeno, tú y tus hijos y tus nietos, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.
3Escucha, pues, oh Israel, y cuida de hacerlo, para que te vaya bien y te multipliques en gran manera, en una tierra que mana leche y miel, tal como el Señor, el Dios de tus padres, te ha prometido.
4»Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es.
5Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.
6Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón.
7Las enseñarás diligentemente a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
8Las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos.
9Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.
10»Y sucederá que cuando el Señor tu Dios te traiga a la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob, que te daría, una tierra con grandes y espléndidas ciudades que tú no edificaste,
11y casas llenas de toda buena cosa que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivos que tú no plantaste, y comas y te sacies;
12entonces ten cuidado, no sea que te olvides del Señor que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.
13Temerás solo al Señor tu Dios; y a Él adorarás y jurarás por Su nombre.
14No seguirán a otros dioses, a ninguno de los dioses de los pueblos que los rodean,
15porque el Señor tu Dios, que está en medio de ti, es Dios celoso, no sea que se encienda la ira del Señor tu Dios contra ti, y Él te borre de la superficie de la tierra.
16»No pondrán a prueba al Señor su Dios, como lo hicieron en Masah.
17Ustedes deben guardar diligentemente los mandamientos del Señor su Dios, y Sus testimonios y Sus estatutos que te ha mandado.
18Harás lo que es justo y bueno a los ojos del Señor, para que te vaya bien, y para que entres y tomes posesión de la buena tierra que el Señor juró que daría a tus padres,
19echando fuera a todos tus enemigos de delante de ti, como el Señor ha dicho.
20»Cuando en el futuro tu hijo te pregunte: “¿Qué significan los testimonios y los estatutos y los decretos que el Señor nuestro Dios les ha mandado?”,
21entonces dirás a tu hijo: “Nosotros éramos esclavos de Faraón en Egipto, y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte.
22Además, el Señor hizo grandes y temibles señales y maravillas delante de nuestros ojos contra Egipto, contra Faraón y contra toda su casa;
23y nos sacó de allí para traernos y darnos la tierra que Él había jurado dar a nuestros padres”.
24Así que el Señor nos mandó que observáramos todos estos estatutos, y que temiéramos siempre al Señor nuestro Dios para nuestro bien y para preservarnos la vida, como hasta hoy.
25Y habrá justicia para nosotros si cuidamos de observar todos estos mandamientos delante del Señor nuestro Dios, tal como Él nos ha mandado.