Hebreos 8 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,
2ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre.
3Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.
4Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley;
5los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.
6Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
7Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.
8Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto;
9No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.
10Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo;
11Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos.
12Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
13Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es este: tenemos un sumo sacerdote que se sentó a la derecha del trono de la Majestad en el cielo
2y que sirve en el santuario, es decir, en el verdadero santuario levantado por el Señor y no por ningún ser humano.
3A todo sumo sacerdote se le nombra para presentar ofrendas y sacrificios, por lo cual fue necesario que Jesús también tuviera algo que ofrecer.
4Si él estuviera en la tierra, no sería sacerdote, pues aquí ya hay sacerdotes que presentan las ofrendas en conformidad con la Ley.
5Estos sacerdotes sirven en un santuario que es copia y sombra del que está en el cielo, tal como se le advirtió a Moisés cuando estaba a punto de construir el santuario: «Asegúrate de hacerlo todo según el modelo que se te ha mostrado en el monte».
6Pero el servicio sacerdotal que Jesús ha recibido es superior al de ellos, así como el pacto del cual es mediador es superior al antiguo, puesto que se basa en mejores promesas.
7Porque si ese primer pacto hubiera sido perfecto, no habría necesidad de proveer un segundo pacto.
8Pero Dios, reprochándoles sus defectos, dijo:«“Vienen días”, afirma el Señor,“en que haré un nuevo pactocon Israel y con Judá.
9No será un pactocomo el que hice con sus antepasadosel día en que los tomé de la manoy los saqué de Egipto,ya que ellos no permanecieron fieles a mi pacto,y yo los abandoné”,dice el Señor.
10“Este es el pacto que después de aquel tiempoharé con el pueblo de Israel”, afirma el Señor.“Pondré mis leyes en su mentey las escribiré en su corazón.Yo seré su Diosy ellos serán mi pueblo.
11Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo,tampoco dirá nadie a su hermano: ‘¡Conoce al Señor!’,porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán.
12Yo perdonaré sus iniquidadesy nunca más me acordaré de sus pecados”».
13Al llamar «nuevo» a ese pacto, ha declarado obsoleto al anterior; y lo que se vuelve obsoleto y envejece ya está por desaparecer.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Ahora bien, el punto principal de lo que se ha dicho es este: tenemos tal Sumo Sacerdote, el cual se ha sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,
2como ministro del santuario y del tabernáculo verdadero, que el Señor erigió, no el hombre.
3Porque todo Sumo Sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios, por lo cual es necesario que este también tenga algo que ofrecer.
4Así que si Él estuviera sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley;
5los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo; pues, dice Él: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.
6Pero ahora Él ha obtenido un ministerio tanto mejor, por cuanto es también el mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
7Pues si aquel primer pacto hubiera sido sin defecto, no se hubiera buscado lugar para el segundo.
8Porque reprochándolos, Él dice:Mirad que vienen días, dice el Señor,en que estableceré un nuevo pactocon la casa de Israel y con la casa de Judá;
9no como el pacto que hice con sus padresel día que los tomé de la manopara sacarlos de la tierra de Egipto;porque no permanecieron en mi pacto,y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.
10Porque este es el pacto que yo haré con la casa de Israeldespués de aquellos días, dice el Señor:Pondré mis leyes en la mente de ellos,y las escribiré sobre sus corazones.Y yo seré su Dios,y ellos serán mi pueblo.
11Y ninguno de ellos enseñará a su conciudadanoni ninguno a su hermano, diciendo: «Conoce al Señor»,porque todos me conocerán,desde el menor hasta el mayor de ellos.
12Pues tendré misericordia de sus iniquidades,y nunca más me acordaré de sus pecados.
13Cuando Él dijo: Un nuevo pacto, hizo anticuado al primero; y lo que se hace anticuado y envejece, está próximo a desaparecer.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1El punto principal es el siguiente: tenemos un Sumo Sacerdote quien se sentó en el lugar de honor, a la derecha del trono del Dios majestuoso en el cielo.
2Allí sirve como ministro en el tabernáculo del cielo, el verdadero lugar de adoración construido por el Señor y no por manos humanas.
3Ya que es deber de todo sumo sacerdote presentar ofrendas y sacrificios, nuestro Sumo Sacerdote también tiene que presentar una ofrenda.
4Si estuviera aquí en la tierra, ni siquiera sería sacerdote, porque ya hay sacerdotes que presentan las ofrendas que exige la ley.
5Ellos sirven dentro de un sistema de adoración que es solo una copia, una sombra del verdadero, que está en el cielo. Pues cuando Moisés estaba por construir el tabernáculo, Dios le advirtió lo siguiente: «Asegúrate de hacer todo según el modelo que te mostré aquí en la montaña».
6Pero ahora a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, se le ha dado un ministerio que es muy superior al sacerdocio antiguo porque él es mediador a nuestro favor de un mejor pacto con Dios basado en promesas mejores.
7Si el primer pacto no hubiera tenido defectos, no habría sido necesario reemplazarlo con un segundo pacto.
8Pero cuando Dios encontró defectos en el pueblo, dijo: «Se acerca el día, dice el Señor , en que haré un nuevo pacto con el pueblo de Israel y de Judá.
9Este pacto no será como el que hice con sus antepasados cuando los tomé de la mano y los saqué de la tierra de Egipto. Ellos no permanecieron fieles a mi pacto, por eso les di la espalda, dice el Señor .
10Pero este es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel en ese día, dice el Señor : Pondré mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
11Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes, diciendo: “Deberías conocer al Señor ”. Pues todos ya me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande.
12Perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados».
13Cuando Dios habla de un «nuevo» pacto, quiere decir que ha hecho obsoleto al primero, el cual ha caducado y pronto desaparecerá.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Ahora bien, el punto principal de lo que se ha dicho es este: tenemos tal Sumo Sacerdote, que se ha sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,
2como ministro del santuario y del tabernáculo verdadero, que el Señor erigió, no el hombre.
3Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios, por lo cual es necesario que este Sumo Sacerdote también tenga algo que ofrecer.
4Así que si Él estuviera sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley;
5los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo. Pues, dice Él: «Haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte».
6Pero ahora Jesús ha obtenido un ministerio tanto mejor, por cuanto Él es también el mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
7Pues si aquel primer pacto hubiera sido sin defecto, no se hubiera buscado lugar para el segundo.
8Porque reprochándolos, Él dice: «Miren que vienen días, dice el Señor, En que estableceré un nuevo pacto Con la casa de Israel y con la casa de Judá;
9No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano Para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque no permanecieron en Mi pacto, Y Yo me desentendí de ellos, dice el Señor.
10¶»Porque este es el pacto que Yo haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré Mis leyes en la mente de ellos, Y las escribiré sobre sus corazones. Yo seré su Dios, Y ellos serán Mi pueblo.
11»Y ninguno de ellos enseñará a su conciudadano Ni ninguno a su hermano, diciendo: “Conoce al Señor”, Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos.
12»Pues tendré misericordia de sus iniquidades, Y nunca más me acordaré de sus pecados».
13Cuando Dios dijo: «Un nuevo pacto», hizo anticuado al primero; y lo que se hace anticuado y envejece, está próximo a desaparecer.