📲

Instala BRPV en tu iPhone

Toca el botón de compartir ⬆️ en Safari, y luego "Agregar a pantalla de inicio".

BRPV
📖 Ir a la Biblia 📅 Planes 🙏 Muro de oración
← Volver al lector normal

Jueces 5 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1Aquel día cantó Débora con Barac hijo de Abinoam, diciendo:

2Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel, Por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, Load a Jehová.

3Oíd, reyes; escuchad, oh príncipes; Yo cantaré a Jehová, Cantaré salmos a Jehová, el Dios de Israel.

4Cuando saliste de Seir, oh Jehová, Cuando te marchaste de los campos de Edom, La tierra tembló, y los cielos destilaron, Y las nubes gotearon aguas.

5Los montes temblaron delante de Jehová, Aquel Sinaí, delante de Jehová Dios de Israel.

6En los días de Samgar hijo de Anat, En los días de Jael, quedaron abandonados los caminos, Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos.

7aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, Hasta que yo Débora me levanté, Me levanté como madre en Israel.

8do escogían nuevos dioses, La guerra estaba a las puertas; ¿Se veía escudo o lanza Entre cuarenta mil en Israel?

9orazón es para vosotros, jefes de Israel, Para los que voluntariamente os ofrecisteis entre el pueblo. Load a Jehová.

10tros los que cabalgáis en asnas blancas, Los que presidís en juicio, Y vosotros los que viajáis, hablad.

11del ruido de los arqueros, en los abrevaderos, Allí repetirán los triunfos de Jehová, Los triunfos de sus aldeas en Israel; Entonces marchará hacia las puertas el pueblo de Jehová.

12Despierta, despierta, Débora; Despierta, despierta, entona cántico. Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.

13Entonces marchó el resto de los nobles; El pueblo de Jehová marchó por él en contra de los poderosos.

14De Efraín vinieron los radicados en Amalec, En pos de ti, Benjamín, entre tus pueblos; De Maquir descendieron príncipes, Y de Zabulón los que tenían vara de mando.

15Caudillos también de Isacar fueron con Débora; Y como Barac, también Isacar Se precipitó a pie en el valle. Entre las familias de Rubén Hubo grandes resoluciones del corazón.

16¿Por qué te quedaste entre los rediles, Para oír los balidos de los rebaños? Entre las familias de Rubén Hubo grandes propósitos del corazón.

17Galaad se quedó al otro lado del Jordán; Y Dan, ¿por qué se estuvo junto a las naves? Se mantuvo Aser a la ribera del mar, Y se quedó en sus puertos.

18El pueblo de Zabulón expuso su vida a la muerte, Y Neftalí en las alturas del campo.

19Vinieron reyes y pelearon; Entonces pelearon los reyes de Canaán, En Taanac, junto a las aguas de Meguido, Mas no llevaron ganancia alguna de dinero.

20Desde los cielos pelearon las estrellas; Desde sus órbitas pelearon contra Sísara.

21Los barrió el torrente de Cisón, El antiguo torrente, el torrente de Cisón. Marcha, oh alma mía, con poder.

22Entonces resonaron los cascos de los caballos Por el galopar, por el galopar de sus valientes.

23Maldecid a Meroz, dijo el ángel de Jehová; Maldecid severamente a sus moradores, Porque no vinieron al socorro de Jehová, Al socorro de Jehová contra los fuertes.

24Bendita sea entre las mujeres Jael, Mujer de Heber ceneo; Sobre las mujeres bendita sea en la tienda.

25El pidió agua, y ella le dio leche; En tazón de nobles le presentó crema.

26Tendió su mano a la estaca, Y su diestra al mazo de trabajadores, Y golpeó a Sísara; hirió su cabeza, Y le horadó, y atravesó sus sienes.

27Cayó encorvado entre sus pies, quedó tendido; Entre sus pies cayó encorvado; Donde se encorvó, allí cayó muerto.

28La madre de Sísara se asoma a la ventana, Y por entre las celosías a voces dice: ¿Por qué tarda su carro en venir? ¿Por qué las ruedas de sus carros se detienen?

29Las más avisadas de sus damas le respondían, Y aun ella se respondía a sí misma:

30¿No han hallado botín, y lo están repartiendo? A cada uno una doncella, o dos; Las vestiduras de colores para Sísara, Las vestiduras bordadas de colores; La ropa de color bordada de ambos lados, para los jefes de los que tomaron el botín.

31Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová; Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años.

Nueva Version Internacional (NVI)

1Aquel día Débora y Barac, hijo de Abinoán, entonaron este canto:

2«Cuando los príncipes de Israel toman el mando,cuando el pueblo se ofrece voluntariamente,¡bendito sea el Señor!

3»¡Oigan, reyes! ¡Escuchen, gobernantes!Yo cantaré, cantaré al Señor;tocaré música al Señor, el Dios de Israel.

4»Oh Señor, cuando saliste de Seír,cuando marchaste desde los campos de Edom,tembló la tierra, fluyeron los cielos,las nubes derramaron agua.

5Temblaron las montañas al ver al Señor, el Dios del Sinaí;al ver al Señor, el Dios de Israel.

6»En los días de Samgar, hijo de Anat,en los días de Jael, los viajeros abandonaron los caminosy se fueron por sendas torcidas.

7Los campesinos de Israel desaparecieron;desaparecieron hasta que yo me levanté.¡Yo, Débora, me levanté como una madre en Israel!

8Dios eligió nuevos líderes,cuando la guerra llegó a las puertas de la ciudad,pero no se veía ni un escudo ni una lanzaentre cuarenta mil hombres de Israel.

9Mi corazón está con los príncipes de Israel,con los voluntarios del pueblo.¡Bendito sea el Señor!

10»Ustedes, los que montan asnas blancasy se sientan sobre tapices,y ustedes, los que andan por el camino,consideren

11la voz de los que cantan en los abrevaderos,donde relatan los actos de justicia del Señor,los actos de justicia para con sus campesinos en Israel.»Entonces el pueblo del Señordescendió a las puertas de la ciudad.

12¡Despierta, despierta, Débora!¡Despierta, despierta, y entona una canción!¡Levántate, Barac!Lleva cautivos a tus prisioneros, hijo de Abinoán.

13»Los sobrevivientes descendieron con los nobles;el pueblo del Señor vino a mí con los valientes.

14Algunos venían de Efraín, cuyas raíces estaban en Amalec;Benjamín estaba con el pueblo que te seguía.Desde Maquir bajaron capitanes;desde Zabulón, los que llevan el bastón de mando.

15Con Débora estaban los príncipes de Isacar;Isacar estaba con Barac,y tras él se lanzó hasta el valle.En los distritos de Rubénhay grandes resoluciones.

16¿Por qué permaneciste entre los corralesescuchando los silbidos para llamar a los rebaños?En los distritos de Rubénhay grandes titubeos.

17Galaad habitó más allá del Jordán.Y Dan, ¿por qué se quedó junto a los barcos?Aser se quedó en la costa del mar;permaneció en sus ensenadas.

18El pueblo de Zabulón arriesgó la vida,como hizo Neftalí en las alturas del campo.

19»Los reyes llegaron y pelearon;entonces los reyes de Canaán lucharon en Tanac,junto a las aguas de Meguido,pero no se llevaron botín de plata.

20Desde los cielos lucharon las estrellas,desde sus senderos lucharon contra Sísara.

21El torrente Quisón los arrastró;el torrente antiguo, el torrente Quisón.¡Marcha, alma mía, con vigor!

22Resonaron entonces los cascos equinos;¡galopan, galopan sus briosos corceles!

23“Maldice a Meroz —dijo el ángel del Señor—.Maldice a sus habitantes con dureza,porque no vinieron en ayuda del Señor,en ayuda del Señor y de sus valientes”.

24»¡Sea Jael, esposa de Héber el quenita,la más bendita entre las mujeres,la más bendita entre las mujeres que habitan en tiendas de campaña!

25Sísara pidió agua, Jael le dio leche;en taza de nobles le ofreció natas.

26Su mano izquierda tomó la estaca;su mano derecha, el mazo de trabajo.Golpeó a Sísara, le machacó la cabezay lo remató atravesándole las sienes.

27A los pies de ella se desplomó;allí cayó y quedó tendido.Cayó desplomado a sus pies;allí donde cayó, quedó muerto.

28»Por la ventana se asoma la madre de Sísara;tras la celosía clama a gritos:“¿Por qué se demora su carro en venir?¿Por qué se atrasa el estruendo de sus carros?”.

29Las más sabias de sus damas le responden,y ella se repite a sí misma:

30“Seguramente se están repartiendo el botín arrebatado al enemigo:una muchacha o dos para cada guerrero;telas de colores como botín para Sísara;una tela, dos telas, de colores bordadas para mi cuello.¡Todo esto como botín!”.

31»¡Así perezcan todos tus enemigos, oh Señor!Pero los que te aman sean como el solcuando sale en todo su esplendor».Entonces el país tuvo pazdurante cuarenta años.

La Biblia de las Americas (LBLA)

1Entonces Débora y Barac, hijo de Abinoam, cantaron en aquel día, diciendo:

2¡Por haberse puesto al frente los jefes en Israel,por haberse ofrecido el pueblo voluntariamente,bendecid al Señor!

3¡Oíd, reyes; prestad oído, príncipes!Yo al Señor, yo cantaré,cantaré alabanzas al Señor, Dios de Israel.

4Señor, cuando saliste de Seir,cuando marchaste del campo de Edom,la tierra tembló, también cayeron gotas del cielo,y las nubes destilaron agua.

5Los montes se estremecieron ante la presencia del Señor,aquel Sinaí, ante la presencia del Señor, Dios de Israel.

6¶En los días de Samgar, hijo de Anat,en los días de Jael, quedaron desiertos los caminos,y los viajeros andaban por sendas tortuosas.

7Cesaron los campesinos, cesaron en Israel,hasta que yo, Débora, me levanté,hasta que me levanté, como madre en Israel.

8Escogieron nuevos dioses;entonces la guerra estaba a las puertas.No se veía escudo ni lanzaentre cuarenta mil en Israel.

9Mi corazón está con los jefes de Israel,los voluntarios entre el pueblo.¡Bendecid al Señor!

10Los que cabalgáis en asnas blancas,los que os sentáis en ricos tapices,los que viajáis por el camino, cantad.

11Al sonido de los que dividen las manadas entre los abrevaderos,allí repetirán los actos de justicia del Señor,los actos de justicia para con sus campesinos en Israel.Entonces el pueblo del Señor descendió a las puertas.

12¶Despierta, despierta, Débora;despierta, despierta, entona un cántico.Levántate, Barac, y lleva a tus cautivos, hijo de Abinoam.

13Entonces los sobrevivientes descendieron sobre los nobles;el pueblo del Señor vino a mí como guerreros.

14De Efraín descendieron los radicados en Amalec,en pos de ti, Benjamín, con tus pueblos;de Maquir descendieron jefes,y de Zabulón los que manejan vara de mando.

15Los príncipes de Isacar estaban con Débora;como Isacar, así también Barac;al valle se apresuraron pisándole los talones;entre las divisiones de Rubénhabía grandes resoluciones de corazón.

16¿Por qué te sentaste entre los rediles,escuchando los toques de flauta para los rebaños?Entre las divisiones de Rubénhabía gran escudriñamiento de corazón.

17Galaad se quedó al otro lado del Jordán.¿Y por qué se quedó Dan en las naves?Aser se sentó a la orilla del mar,y se quedó junto a sus puertos.

18Zabulón era pueblo que despreció su vida hasta la muerte.Y también Neftalí, en las alturas del campo.

19¶Vinieron los reyes y pelearon;pelearon entonces los reyes de Canaánen Taanac, cerca de las aguas de Meguido;no tomaron despojos de plata.

20Desde los cielos las estrellas pelearon,desde sus órbitas pelearon contra Sísara.

21El torrente Cisón los barrió,el antiguo torrente, el torrente Cisón.Marcha, alma mía con poder.

22Entonces resonaron los cascos de los caballospor el galopar, el galopar de sus valientes corceles.

23«Maldecid a Meroz», dijo el ángel del Señor,«maldecid, maldecid a sus moradores;porque no vinieron en ayuda del Señor,en ayuda del Señor contra los guerreros».

24¶Bendita entre las mujeres es Jael,mujer de Heber ceneo;bendita sea entre las mujeres de la tienda.

25El pidió agua, y ella le dio leche;en taza de nobles le trajo cuajada.

26Extendió ella la mano hacia la estaca de la tienda,y su diestra hacia el martillo de trabajadores.Entonces golpeó a Sísara, desbarató su cabeza;destruyó y perforó sus sienes.

27A sus pies él se encorvó, cayó, quedó tendido;a sus pies se encorvó y cayó;donde se encorvó, allí quedó muerto.

28¶Miraba por la ventana y se lamentabala madre de Sísara, por las celosías:«¿Por qué se tarda en venir su carro?¿Por qué se retrasa el trotar de sus carros?».

29Sus sabias princesas le respondían,aun a sí misma ella repite sus palabras:

30«¿Acaso no han hallado el botín y se lo están repartiendo?¿Una doncella, dos doncellas para cada guerrero;para Sísara un botín de tela de colores,un botín de tela de colores bordada,tela de colores de doble bordadura en el cuello del victorioso?».

31Así perezcan todos tus enemigos, oh Señor;mas sean los que te aman como la salida del sol en su fuerza.Y el país tuvo descanso por cuarenta años.

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1Ese día, Débora y Barac, hijo de Abinoam, entonaron el siguiente cántico:

2«Los líderes de Israel tomaron el mando, y el pueblo los siguió con gusto. ¡Alabado sea el Señor !

3»¡Escuchen, ustedes reyes! ¡Presten atención, ustedes gobernantes poderosos! Pues cantaré al Señor ; tocaré música para el Señor , Dios de Israel.

4» Señor , cuando saliste de Seir y marchaste por los campos de Edom, la tierra tembló, y los cielos nublados derramaron lluvias torrenciales.

5Las montañas temblaron ante la presencia del Señor , Dios del monte Sinaí, ante la presencia del Señor , Dios de Israel.

6»En los días de Samgar, hijo de Anat, y en los días de Jael, la gente evitaba las rutas principales y los viajeros no salían de los caminos sinuosos.

7Ya quedaba poca gente en las aldeas de Israel, hasta que Débora surgió como una madre para Israel.

8Cuando Israel escogió nuevos dioses, la guerra estalló a las puertas de la ciudad. ¡Sin embargo, no se veía ni un escudo ni una lanza entre cuarenta mil guerreros de Israel!

9Mi corazón está con los comandantes de Israel, con los que se ofrecieron para la guerra. ¡Alabado sea el Señor !

10»Piensen en esto, ustedes que cabalgan en burras selectas, ustedes que se sientan sobre elaboradas mantas de caballo y ustedes que andan por el camino.

11Escuchen a los músicos de las aldeas, que están reunidos junto a los abrevaderos. Relatan las justas victorias del Señor y los triunfos de sus aldeanos en Israel. Entonces el pueblo del Señor descendió a las puertas de la ciudad.

12»¡Despierta, Débora, despierta! ¡Despierta, despierta y entona un cántico! ¡Levántate, Barac! ¡Llévate a tus cautivos, hijo de Abinoam!

13»De Tabor descendieron los pocos para juntarse con los nobles; el pueblo del Señor marchó colina abajo contra poderosos guerreros.

14Descendieron de Efraín, tierra que antes pertenecía a los amalecitas; te siguieron a ti, Benjamín, con tus tropas. De Maquir los comandantes descendieron a paso de marcha; desde Zabulón llegaron los que llevan el bastón de mando.

15Los príncipes de Isacar estuvieron con Débora y Barac; siguieron a Barac a toda prisa hasta el valle. Pero en la tribu de Rubén hubo gran indecisión.

16¿Por qué se quedaron sentados en su casa entre los rediles, para oír a los pastores silbar a sus rebaños? Así es, en la tribu de Rubén hubo gran indecisión.

17Galaad permaneció al oriente del Jordán. Y ¿por qué Dan se quedó en su casa? Aser se sentó sin moverse a la orilla del mar, y permaneció en sus puertos.

18Pero Zabulón arriesgó la vida, igual que Neftalí, en las alturas del campo de batalla.

19»Los reyes de Canaán llegaron y pelearon en Taanac, cerca de los manantiales de Meguido, pero no se llevaron tesoros de plata.

20Desde el cielo lucharon las estrellas; las estrellas en sus órbitas pelearon contra Sísara.

21El río Cisón arrasó con ellos, ese antiguo torrente llamado Cisón. ¡Marcha hacia adelante con valor, alma mía!

22Luego los cascos de los caballos martillaron el suelo: el galope resonante de los poderosos corceles de Sísara.

23“Que sean malditos los habitantes de Meroz —dijo el ángel del Señor —. Que sean completamente malditos, porque no vinieron para ayudar al Señor , para ayudar al Señor contra los poderosos guerreros”.

24»La más bendita entre las mujeres es Jael, la esposa de Heber, el ceneo. Bendita sea más que todas las mujeres que viven en carpas.

25Sísara le pidió agua, y ella le dio leche. En un tazón digno de nobles, le trajo yogur.

26Después tomó una estaca con la mano izquierda, y con la derecha, el martillo del trabajador. Golpeó a Sísara con el martillo y le aplastó la cabeza; con un terrible golpe le atravesó las sienes.

27Él se desplomó, cayó, quedó inmóvil, tendido a sus pies; y allí donde cayó, quedó muerto.

28»Por la ventana se asomó la madre de Sísara. Desde la ventana esperaba su regreso mientras decía: “¿Por qué tarda tanto en llegar su carro? ¿Por qué no oímos el sonido de las ruedas del carro?”.

29»Sus sabias mujeres le responden, y ella se repite estas palabras a sí misma:

30“Seguramente están repartiendo el botín que capturaron, que tendrá una o dos mujeres para cada hombre. Habrá túnicas llenas de todos los colores para Sísara, y para mí, coloridas túnicas con bordados. Seguro que en el botín hay túnicas de colores y bordadas de ambos lados”.

31»¡ Señor , que todos tus enemigos mueran como Sísara; pero los que te aman, que se levanten como el sol cuando brilla con toda su fuerza!». Después hubo paz en la tierra durante cuarenta años.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1Entonces Débora y Barac, hijo de Abinoam, cantaron en aquel día y dijeron:

2«¡Por haberse puesto al frente los jefes en Israel, Por haberse ofrecido el pueblo voluntariamente, Bendigan al Señor!

3»¡Oigan, reyes; presten oído, príncipes! Yo al Señor, yo cantaré, Cantaré alabanzas al Señor, Dios de Israel.

4»Señor, cuando saliste de Seir, Cuando marchaste del campo de Edom, La tierra tembló, también cayeron gotas del cielo, Y las nubes destilaron agua.

5»Los montes se estremecieron ante la presencia del Señor, Aquel Sinaí, ante la presencia del Señor, Dios de Israel.

6¶»En los días de Samgar, hijo de Anat, En los días de Jael, quedaron desiertos los caminos, Y los viajeros andaban por sendas tortuosas.

7»Se habían terminado los campesinos, se habían terminado en Israel, Hasta que yo, Débora, me levanté, Hasta que me levanté, como madre en Israel.

8»Habían escogido nuevos dioses; Entonces la guerra estaba a las puertas. No se veía escudo ni lanza Entre 40,000 en Israel.

9»Mi corazón está con los jefes de Israel, Los voluntarios entre el pueblo. ¡Bendigan al Señor!

10»Ustedes que cabalgan en asnas blancas, Que se sientan en ricos tapices, Que viajan por el camino, canten.

11»Al sonido de los que dividen las manadas entre los abrevaderos, Allí repetirán los actos de justicia del Señor, Los actos de justicia para con Sus campesinos en Israel. Entonces el pueblo del Señor descendió a las puertas.

12¶»Despierta, despierta, Débora. Despierta, despierta, entona un cántico. Levántate, Barac, y lleva a tus cautivos, hijo de Abinoam.

13»Entonces los sobrevivientes descendieron sobre los nobles. El pueblo del Señor vino a mí como guerreros.

14»De Efraín descendieron los arraigados en Amalec, En pos de ti, Benjamín, con tus pueblos. De Maquir descendieron jefes, Y de Zabulón los que manejan vara de mando.

15»Los príncipes de Isacar estaban con Débora; Como estaba Isacar, así estaba Barac. Al valle se apresuraron pisándole los talones. Entre las divisiones de Rubén Había grandes resoluciones de corazón.

16»¿Por qué te sentaste entre los rediles, Escuchando los toques de flauta para los rebaños? Entre las divisiones de Rubén Había grandes indecisiones de corazón.

17»Galaad se quedó al otro lado del Jordán. ¿Y por qué se quedó Dan en las naves? Aser se sentó a la orilla del mar, Y se quedó junto a sus puertos.

18»Zabulón era pueblo que despreció su vida hasta la muerte. Y también Neftalí, en las alturas del campo.

19¶»Vinieron los reyes y pelearon; Pelearon entonces los reyes de Canaán En Taanac, cerca de las aguas de Meguido. No tomaron despojos de plata.

20»Desde los cielos las estrellas pelearon, Desde sus órbitas pelearon contra Sísara.

21»El torrente Cisón los barrió, El antiguo torrente, el torrente Cisón. Marcha, alma mía con poder.

22»Entonces resonaron los cascos de los caballos Por el galopar, el galopar de sus valientes corceles.

23“Maldigan a Meroz”, dijo el ángel del Señor, “Maldigan, maldigan a sus moradores; Porque no vinieron en ayuda del Señor, En ayuda del Señor contra los guerreros”.

24¶»Bendita entre las mujeres es Jael, Mujer de Heber el quenita; Bendita sea entre las mujeres de la tienda.

25»Él pidió agua, y ella le dio leche. En taza de nobles le trajo cuajada.

26»Extendió ella la mano hacia la estaca de la tienda, Y su diestra hacia el martillo de trabajadores. Entonces golpeó a Sísara, desbarató su cabeza. Destruyó y perforó sus sienes.

27»A sus pies él se encorvó, cayó, quedó tendido; A sus pies se encorvó y cayó. Donde se encorvó, allí quedó muerto.

28¶»Miraba por la ventana y se lamentaba La madre de Sísara, por entre la celosía: “¿Por qué se tarda en venir su carro? ¿Por qué se retrasa el trotar de sus carros?”.

29»Sus sabias princesas le respondían, Aun a sí misma ella repite sus palabras:

30“¿Acaso no han hallado el botín y se lo están repartiendo? ¿Una doncella, dos doncellas para cada guerrero. Para Sísara un botín de tela de colores, Un botín de tela de colores bordada, Tela de colores de doble bordadura en el cuello del victorioso?”.

31»Así perezcan todos Tus enemigos, oh Señor. Pero sean los que te aman como la salida del sol en toda su fuerza». Y el país tuvo descanso por cuarenta años.

🔴
🔴