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1 Samuel 3 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.

2Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver,

3Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada,

4Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí.

5Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí, ¿Para qué me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió y se acostó.

6Y Jehová volvió a llamar otra vez a Samuel. Y levantándose Samuel, vino a Elí y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Y él dijo: Hijo mío, yo no he llamado; vuelve y acuéstate.

7Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada.

8Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se levantó y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven.

9Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar.

10Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.

11Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.

12Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.

13Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.

14Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.

15Y Samuel estuvo acostado hasta la mañana, y abrió las puertas de la casa de Jehová. Y Samuel temía descubrir la visión a Elí.

16Llamando, pues, Elí a Samuel, le dijo: Hijo mío, Samuel. Y él respondió: Heme aquí.

17Y Elí dijo: ¿Qué es la palabra que te habló? Te ruego que no me la encubras; así te haga Dios y aun te añada, si me encubrieres palabra de todo lo que habló contigo.

18Y Samuel se lo manifestó todo, sin encubrirle nada. Entonces él dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere.

19Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.

20Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová.

21Y Jehová volvió a aparecer en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová.

Nueva Version Internacional (NVI)

1Samuel, que todavía era joven, servía al Señor bajo el cuidado de Elí. En esos tiempos no era común oír palabra del Señor ni eran frecuentes las visiones.

2Elí ya se estaba quedando ciego. Un día, mientras él descansaba en su habitación,

3Samuel dormía en el santuario del Señor, donde se encontraba el arca de Dios. La lámpara de Dios todavía estaba encendida.

4El Señor llamó a Samuel, y este respondió:―Aquí estoy.

5Entonces fue corriendo adonde estaba Elí y le dijo:―Aquí estoy; ¿para qué me llamó usted?―Yo no te he llamado —respondió Elí—. Vuelve a acostarte.Y Samuel volvió a su cama.

6Pero una vez más el Señor lo llamó:―¡Samuel!Él se levantó, fue adonde estaba Elí y le dijo:―Aquí estoy; ¿para qué me llamó usted?―Hijo mío —respondió Elí—, yo no te he llamado. Vuelve a acostarte.

7Samuel todavía no conocía al Señor ni su palabra se le había revelado.

8Por tercera vez llamó el Señor a Samuel. Él se levantó y fue adonde estaba Elí.―Aquí estoy —le dijo—, ¿para qué me llamó usted?Entonces Elí se dio cuenta de que el Señor estaba llamando al muchacho.

9―Ve y acuéstate —le dijo Elí—. Si alguien vuelve a llamarte, dile: “Habla, Señor, que tu siervo escucha”.Así que Samuel se fue y se acostó en su cama.

10Entonces el Señor se le acercó, se detuvo y lo llamó de nuevo:―¡Samuel! ¡Samuel!―Habla, que tu siervo escucha —respondió Samuel.

11―Mira —le dijo el Señor—, estoy por hacer en Israel algo que a todo el que lo oiga le quedará retumbando en los oídos.

12Ese día llevaré a cabo todo lo que he anunciado, de principio a fin, en contra de Elí y su familia.

13Ya le dije que por la maldad de sus hijos he condenado a su familia para siempre; él sabía que estaban blasfemando contra Dios y, sin embargo, no los refrenó.

14Por lo tanto, hago este juramento en contra de su familia: ¡ningún sacrificio ni ofrenda podrá lograr jamás el perdón del pecado de la familia de Elí!

15Samuel se acostó y a la mañana siguiente abrió las puertas de la casa del Señor, pero temía contarle a Elí la visión.

16Así que Elí tuvo que llamarlo.―¡Samuel, hijo mío!―Aquí estoy —respondió Samuel.

17―¿Qué fue lo que te dijo? —le preguntó Elí—. Te pido que no me lo ocultes. ¡Que Dios te castigue sin piedad si me ocultas una sola palabra de todo lo que te ha dicho!

18Samuel se lo refirió todo, sin ocultarle nada, y Elí dijo:―Él es el Señor; que haga lo que mejor le parezca.

19Mientras Samuel crecía, el Señor estuvo con él y cumplió todo lo que había dicho por medio de él.

20Y todo Israel, desde Dan hasta Berseba, se dio cuenta de que el Señor había confirmado a Samuel como su profeta.

21Y el Señorvolvió a manifestarse en Siló, porque allí se revelaba a Samuel y le comunicaba su palabra.

La Biblia de las Americas (LBLA)

1El joven Samuel servía al Señor en presencia de Elí. La palabra del Señor escaseaba en aquellos días, las visiones no eran frecuentes.

2Y aconteció un día, estando Elí acostado en su aposento (sus ojos habían comenzado a oscurecerse y no podía ver bien),

3cuando la lámpara de Dios aún no se había apagado y Samuel estaba acostado en el templo del Señor donde estaba el arca de Dios,

4que el Señor llamó a Samuel, y él respondió: Aquí estoy.

5Entonces corrió a Elí y le dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Pero Elí le respondió: Yo no he llamado, vuelve a acostarte. Y él fue y se acostó.

6El Señor volvió a llamar: ¡Samuel! Y Samuel se levantó, fue a Elí y dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Pero él respondió: Yo no he llamado, hijo mío, vuelve a acostarte.

7Y Samuel no conocía aún al Señor, ni se le había revelado aún la palabra del Señor.

8El Señor volvió a llamar a Samuel por tercera vez. Y él se levantó, fue a Elí y dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Entonces Elí comprendió que el Señor estaba llamando al muchacho.

9Y Elí dijo a Samuel: Ve y acuéstate, y si Él te llama, dirás: «Habla, Señor, que tu siervo escucha». Y Samuel fue y se acostó en su aposento.

10Entonces vino el Señor y se detuvo, y llamó como en las otras ocasiones: ¡Samuel, Samuel! Y Samuel respondió: Habla, que tu siervo escucha.

11Y el Señor dijo a Samuel: He aquí, estoy a punto de hacer una cosa en Israel la cual hará retiñir ambos oídos a todo aquel que la oiga.

12Ese día cumpliré contra Elí todo lo que he hablado sobre su casa, desde el principio hasta el fin.

13Porque le he hecho saber que estoy a punto de juzgar su casa para siempre a causa de la iniquidad que él conocía, pues sus hijos trajeron sobre sí una maldición, y él no los reprendió.

14Por eso he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de su casa no será expiada jamás, ni por sacrificio ni por ofrenda.

15Samuel se acostó hasta la mañana; entonces abrió las puertas de la casa del Señor; pero Samuel temía contar la visión a Elí.

16Pero Elí llamó a Samuel, y le dijo: Samuel, hijo mío. Y él respondió: Heme aquí.

17Y Elí dijo: ¿Cuál es la palabra que el Señor te habló? Te ruego que no me la ocultes. Así te haga Dios, y aún más, si me ocultas algo de todas las palabras que te habló.

18Entonces Samuel se lo contó todo, sin ocultarle nada. Y Elí dijo: El Señor es; que haga lo que bien le parezca.

19Samuel creció, y el Señor estaba con él; no dejó sin cumplimiento ninguna de sus palabras.

20Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, supo que Samuel había sido confirmado como profeta del Señor.

21Y el Señor se volvió a aparecer en Silo; porque el Señor se revelaba a Samuel en Silo por la palabra del Señor.

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1Mientras tanto, el niño Samuel servía al Señor ayudando a Elí. Ahora bien, en esos días los mensajes del Señor eran muy escasos y las visiones eran poco comunes.

2Una noche, Elí, que para entonces estaba casi ciego, ya se había acostado.

3La lámpara de Dios aún no se había apagado, y Samuel estaba dormido en el tabernáculo cerca del arca de Dios.

4De pronto el Señor llamó: —¡Samuel! —Sí —respondió Samuel—. ¿Qué quiere?

5Se levantó y corrió hasta donde estaba Elí. —Aquí estoy. ¿Me llamó usted? —Yo no te llamé —dijo Elí—. Vuelve a la cama. Entonces, Samuel se volvió a acostar.

6Luego, el Señor volvió a llamar: —¡Samuel! Nuevamente Samuel se levantó y fue a donde estaba Elí. —Aquí estoy. ¿Me llamó usted? —Yo no te llamé, hijo mío —respondió Elí—. Vuelve a la cama.

7Samuel todavía no conocía al Señor , porque nunca antes había recibido un mensaje de él.

8Así que el Señor llamó por tercera vez, y una vez más Samuel se levantó y fue a donde estaba Elí. —Aquí estoy. ¿Me llamó usted? En ese momento Elí se dio cuenta de que era el Señor quien llamaba al niño.

9Entonces le dijo a Samuel: —Ve y acuéstate de nuevo y, si alguien vuelve a llamarte, di: “Habla, Señor , que tu siervo escucha”. Así que Samuel volvió a su cama.

10Y el Señor vino y llamó igual que antes: —¡Samuel! ¡Samuel! Y Samuel respondió: —Habla, que tu siervo escucha.

11Entonces el Señor le dijo a Samuel: —Estoy por hacer algo espantoso en Israel.

12Llevaré a cabo todas mis amenazas contra Elí y su familia, de principio a fin.

13Le advertí que viene juicio sobre su familia para siempre, porque sus hijos blasfeman a Dios y él no los ha disciplinado.

14Por eso juré que los pecados de Elí y los de sus hijos jamás serán perdonados ni por medio de sacrificios ni ofrendas.

15Entonces Samuel se quedó en la cama hasta la mañana; luego se levantó y abrió las puertas del tabernáculo, como de costumbre. Tenía miedo de contarle a Elí lo que el Señor le había dicho.

16Pero Elí lo llamó: —Samuel, hijo mío. —Aquí estoy —respondió Samuel.

17—¿Qué te dijo el Señor ? Dímelo todo. ¡Y que el Señor te castigue, y aun te mate, si me ocultas algo!

18Entonces Samuel le contó todo a Elí; no le ocultó nada. —Es la voluntad del Señor —respondió Elí—. Que él haga lo que mejor le parezca.

19El Señor estaba con Samuel mientras crecía, y todo lo que Samuel decía se cumplía.

20Entonces todo Israel, desde Dan en el norte hasta Beerseba en el sur, supo que Samuel había sido confirmado como profeta del Señor .

21El Señor siguió apareciéndose en Silo y le daba mensajes a Samuel allí en el tabernáculo.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1El joven Samuel servía al Señor en presencia de Elí. La palabra del Señor escaseaba en aquellos días, y las visiones no eran frecuentes.

2Y aconteció un día, estando Elí acostado en su aposento (sus ojos habían comenzado a oscurecerse y no podía ver bien),

3cuando la lámpara de Dios aún no se había apagado y Samuel estaba acostado en el templo del Señor donde estaba el arca de Dios,

4que el Señor llamó a Samuel, y él respondió: «Aquí estoy».

5Entonces corrió a Elí y le dijo: «Aquí estoy, pues me llamaste». Pero Elí le respondió: «Yo no he llamado, vuelve a acostarte». Y él fue y se acostó.

6El Señor lo volvió a llamar: «¡Samuel!». Y Samuel se levantó, fue a Elí y le dijo: «Aquí estoy, pues me llamaste». Elí respondió: «Yo no te he llamado, hijo mío, vuelve a acostarte».

7Y Samuel no conocía aún al Señor, ni se le había revelado aún la palabra del Señor.

8El Señor volvió a llamar a Samuel por tercera vez. Y él se levantó, fue a Elí y le dijo: «Aquí estoy, pues me llamaste». Entonces Elí comprendió que el Señor estaba llamando al muchacho.

9Y Elí dijo a Samuel: «Ve y acuéstate, y si Él te llama, dirás: “Habla, Señor, que Tu siervo escucha” ». Y Samuel fue y se acostó en su aposento.

10Entonces vino el Señor y se detuvo, y llamó como en las otras ocasiones: «¡Samuel, Samuel!». Y Samuel respondió: «Habla, que Tu siervo escucha».

11Y el Señor dijo a Samuel: «Estoy a punto de hacer una cosa en Israel la cual hará retumbar ambos oídos a todo aquel que la oiga.

12Ese día cumpliré contra Elí todo lo que he hablado sobre su casa, desde el principio hasta el fin.

13Porque le he hecho saber que estoy a punto de juzgar su casa para siempre a causa de la iniquidad de la cual él sabía, pues sus hijos trajeron sobre sí una maldición, y él no los reprendió.

14Por tanto he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de su casa no será expiada jamás, ni con sacrificio ni con ofrenda».

15Samuel se acostó hasta la mañana. Entonces abrió las puertas de la casa del Señor; pero Samuel temía contar la visión a Elí.

16Así que Elí llamó a Samuel, y le dijo: «Samuel, hijo mío». «Aquí estoy», respondió Samuel.

17Y Elí dijo: «¿Cuál es la palabra que el Señor te habló? Te ruego que no me la ocultes. Así te haga Dios, y aún más, si me ocultas algo de todas las palabras que Él te habló».

18Entonces Samuel se lo contó todo, sin ocultarle nada. Y Elí dijo: «Él es el Señor; que haga lo que bien le parezca».

19Samuel creció, y el Señor estaba con él. No dejó sin cumplimiento ninguna de sus palabras.

20Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, supo que Samuel había sido confirmado como profeta del Señor.

21Y el Señor se volvió a aparecer en Silo. Porque el Señor se revelaba a Samuel en Silo por la palabra del Señor.

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