David y Goliat
Había una vez un gigante llamado Goliat que asustaba a todo el ejército de Israel. Era tan grande y fuerte que nadie se atrevía a pelear contra él.
Un día llegó un pastorcito llamado David, que era muy joven todavía, a llevarle comida a sus hermanos que estaban en el ejército. Cuando vio que todos tenían miedo de Goliat, David dijo: "Yo peleraré contra él, ¡porque Dios está conmigo!"
David no usó una armadura pesada ni una espada grande. Solo llevó su honda y cinco piedras lisas del río, y mucha confianza en Dios. Cuando Goliat se rió de él por ser tan pequeño, David le dijo: "Tú vienes con espada, pero yo vengo en el nombre del Señor."
David lanzó una piedra con su honda, ¡y le dio justo en la frente al gigante! Goliat cayó, y todo el ejército de Israel ganó esa batalla ese día.
Esta historia nos enseña que no importa qué tan pequeños nos sintamos — cuando confiamos en Dios, Él nos da valentía para enfrentar cosas grandes.