Génesis 42 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? 🗨
2Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos. 🗨
3Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo en Egipto. 🗨
4Mas Jacob no envió a Benjamín, hermano de José, con sus hermanos; porque dijo: No sea que le acontezca algún desastre. 🗨
5Vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venían; porque había hambre en la tierra de Canaán. 🗨
6Y José era el señor de la tierra, quien le vendía a todo el pueblo de la tierra; y llegaron los hermanos de José, y se inclinaron a él rostro a tierra. 🗨
7Y José, cuando vio a sus hermanos, los conoció; mas hizo como que no los conocía, y les habló ásperamente, y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán, para comprar alimentos. 🗨
8José, pues, conoció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron. 🗨
9Entonces se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido. 🗨
10Ellos le respondieron: No, señor nuestro, sino que tus siervos han venido a comprar alimentos. 🗨
11Todos nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías. 🗨
12Pero José les dijo: No; para ver lo descubierto del país habéis venido. 🗨
13Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece. 🗨
14Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois espías. 🗨
15En esto seréis probados: Vive Faraón, que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere aquí. 🗨
16Enviad a uno de vosotros y traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois espías. 🗨
17Entonces los puso juntos en la cárcel por tres días. 🗨
18Y al tercer día les dijo José: Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios. 🗨
19Si sois hombres honrados, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos, y vosotros id y llevad el alimento para el hambre de vuestra casa. 🗨
20Pero traeréis a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo hicieron así. 🗨
21Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. 🗨
22Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el joven, y no escuchasteis? He aquí también se nos demanda su sangre. 🗨
23Pero ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos. 🗨
24Y se apartó José de ellos, y lloró; después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos. 🗨
25Después mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen comida para el camino; y así se hizo con ellos. 🗨
26Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y se fueron de allí. 🗨
27Pero abriendo uno de ellos su saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de su costal. 🗨
28Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? 🗨
29Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había acontecido, diciendo: 🗨
30Aquel varón, el señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como a espías de la tierra. 🗨
31Y nosotros le dijimos: Somos hombres honrados, nunca fuimos espías. 🗨
32Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán. 🗨
33Entonces aquel varón, el señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres honrados: dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad, 🗨
34y traedme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres honrados; así os daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra. 🗨
35Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor. 🗨
36Entonces su padre Jacob les dijo: Me habéis privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y a Benjamín le llevaréis; contra mí son todas estas cosas. 🗨
37Y Rubén habló a su padre, diciendo: Harás morir a mis dos hijos, si no te lo devuelvo; entrégalo en mi mano, que yo lo devolveré a ti. 🗨
38Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y él solo ha quedado; y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Cuando Jacob se enteró de que había alimento en Egipto, les dijo a sus hijos: «¿Qué hacen ahí parados mirándose unos a otros? 🗨
2He sabido que hay alimento en Egipto. Desciendan allá y compren comida para nosotros, para que no muramos, sino que podamos sobrevivir». 🗨
3Diez de los hermanos de José fueron a Egipto a comprar alimento. 🗨
4Pero Jacob no dejó que Benjamín, el hermano de José, se fuera con ellos porque pensó que podría sucederle alguna desgracia. 🗨
5Fue así como los hijos de Israel fueron a comprar alimento, al igual que otros, porque el hambre se había apoderado de Canaán. 🗨
6José era el gobernador del país y el que vendía trigo a todo el mundo. Cuando sus hermanos llegaron, se postraron rostro en tierra ante él. 🗨
7En cuanto José vio a sus hermanos, los reconoció; pero, fingiendo no conocerlos, les habló con rudeza:―Y ustedes, ¿de dónde vienen?―Venimos de Canaán, para comprar alimento —contestaron. 🗨
8Aunque José los había reconocido, sus hermanos no lo reconocieron a él. 🗨
9En ese momento se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos y les dijo:―¡De seguro ustedes son espías y han venido para investigar las zonas desprotegidas del país! 🗨
10―¡No, señor! —respondieron—. Sus siervos hemos venido a comprar alimento. 🗨
11Todos nosotros somos hijos de un mismo padre; además somos gente honrada. ¡Sus siervos no somos espías! 🗨
12―¡No es verdad! —insistió José—. Ustedes han venido para investigar las zonas desprotegidas del país. 🗨
13Pero ellos volvieron a responder:―Nosotros, sus siervos, éramos doce hermanos, todos hijos de un mismo padre que vive en Canaán. El menor se ha quedado con nuestro padre y el otro ya no vive. 🗨
14Pero José los increpó una vez más:―Es tal como les he dicho. ¡Ustedes son espías! 🗨
15Y con esto lo vamos a comprobar: les juro por la vida del faraón que de aquí no saldrán con vida a menos que traigan a su hermano menor. 🗨
16Manden a uno de ustedes a buscar a su hermano; los demás se quedarán en la cárcel. Así sabremos si es verdad lo que dicen. Y, si no es así, ¡por la vida del faraón, ustedes son espías! 🗨
17José los encerró en la cárcel durante tres días. 🗨
18Al tercer día les dijo:―Yo soy un hombre temeroso de Dios. Hagan lo siguiente y salvarán su vida. 🗨
19Si en verdad son honrados, quédese uno de ustedes bajo custodia, y vayan los demás y lleven alimento para calmar el hambre de sus familias. 🗨
20Pero tráiganme a su hermano menor y pruébenme que dicen la verdad. Así no morirán.Ellos aceptaron la propuesta, 🗨
21pero se decían unos a otros:―Sin duda estamos sufriendo las consecuencias de lo que hicimos con nuestro hermano. Aunque vimos su angustia cuando nos suplicaba que le tuviéramos compasión, no le hicimos caso. Por eso ahora nos vemos en aprietos. 🗨
22Entonces habló Rubén:―Yo les advertí que no le hicieran daño al muchacho, pero no me hicieron caso. ¡Ahora tenemos que pagar el precio de su sangre! 🗨
23Como José les hablaba por medio de un intérprete, ellos no sabían que él entendía todo lo que estaban diciendo. 🗨
24José se apartó de ellos y se echó a llorar. Luego volvió y habló con ellos, apartó a Simeón y ordenó que lo ataran en presencia de ellos. 🗨
25José dio también la orden de que llenaran de grano sus costales, que repusieran en cada una de sus bolsas el dinero que habían pagado y que les dieran provisiones para el viaje. Y así se hizo. 🗨
26Entonces ellos cargaron el alimento sobre sus asnos y emprendieron el viaje de vuelta. 🗨
27Cuando llegaron al lugar donde acamparían esa noche, uno de ellos abrió su bolsa para darle de comer a su asno, ¡y allí en la abertura descubrió su dinero! 🗨
28Entonces les dijo a sus hermanos:―¡Me devolvieron el dinero! Miren, ¡aquí está, en mi bolsa!Los otros se asustaron mucho y temblando se decían unos a otros:―¿Qué es lo que Dios nos ha hecho? 🗨
29Al llegar a Canaán, donde estaba su padre Jacob, le contaron todo lo que les había sucedido: 🗨
30―El hombre que gobierna aquel país nos trató con rudeza, a tal grado que nos acusó de ser espías. 🗨
31Nosotros le dijimos: “Somos gente honrada. No somos espías”. 🗨
32Además, le dijimos: “Somos doce hermanos, hijos de un mismo padre. Uno ya no vive y el menor se ha quedado con nuestro padre en Canaán”. 🗨
33»Entonces el hombre que gobierna aquel país nos dijo: “Con esto voy a comprobar si en verdad son gente honrada. Dejen aquí conmigo a uno de sus hermanos y vayan a llevar alimento para calmar el hambre de sus familias. 🗨
34Pero a la vuelta tráiganme a su hermano menor. Así comprobaré que no son espías y que en verdad son gente honrada. Luego les entregaré de vuelta a su hermano y podrán moverse con libertad por el país”. 🗨
35Cuando comenzaron a vaciar sus costales, se encontraron con que la bolsa de dinero de cada uno estaba allí. Esto hizo que ellos y su padre se llenaran de temor. 🗨
36Entonces Jacob, su padre, les dijo:―¡Ustedes me van a dejar sin hijos! José ya no está con nosotros, Simeón tampoco está aquí ¡y ahora se quieren llevar a Benjamín! ¡Todo esto me perjudica! 🗨
37Pero Rubén le dijo a su padre:―Yo me hago cargo de Benjamín. Si no te lo devuelvo, podrás matar a mis dos hijos. 🗨
38―¡Mi hijo no se irá con ustedes! —respondió Jacob—. Su hermano José ya está muerto y ahora solo él me queda. Si le llega a pasar una desgracia en el viaje que van a emprender, ustedes tendrán la culpa de que este pobre viejo se muerade tristeza. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Viendo Jacob que había alimento en Egipto, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? 🗨
2Y dijo: He aquí, he oído que hay alimento en Egipto; descended allá, y comprad de allí un poco para nosotros, para que vivamos y no muramos. 🗨
3Entonces diez hermanos de José descendieron para comprar grano en Egipto. 🗨
4Pero a Benjamín, hermano de José, Jacob no lo envió con sus hermanos, porque dijo: No sea que le suceda algo malo. 🗨
5Y fueron los hijos de Israel con los que iban a comprar grano, pues también había hambre en la tierra de Canaán. 🗨
6Y José era el que mandaba en aquella tierra; él era quien vendía a todo el pueblo de la tierra. Y llegaron los hermanos de José y se postraron ante él rostro en tierra. 🗨
7Cuando José vio a sus hermanos, los reconoció, pero fingió no conocerlos y les habló duramente. Y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Y ellos dijeron: De la tierra de Canaán para comprar alimentos. 🗨
8José había reconocido a sus hermanos, aunque ellos no lo habían reconocido. 🗨
9José se acordó de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: Sois espías; habéis venido para ver las partes indefensas de nuestra tierra. 🗨
10Entonces ellos le dijeron: No, señor mío, sino que tus siervos han venido para comprar alimentos. 🗨
11Todos nosotros somos hijos de un mismo padre; somos hombres honrados, tus siervos no son espías. 🗨
12Pero él les dijo: No, sino que habéis venido para ver las partes indefensas de nuestra tierra. 🗨
13Mas ellos dijeron: Tus siervos son doce hermanos, hijos del mismo padre en la tierra de Canaán; y he aquí, el menor está hoy con nuestro padre, y el otro ya no existe. 🗨
14Y José les dijo: Es tal como os dije: sois espías. 🗨
15En esto seréis probados; por vida de Faraón que no saldréis de este lugar a menos que vuestro hermano menor venga aquí. 🗨
16Enviad a uno de vosotros y que traiga a vuestro hermano, mientras vosotros quedáis presos, para que sean probadas vuestras palabras, a ver si hay verdad en vosotros. Y si no, ¡por vida de Faraón!, ciertamente sois espías. 🗨
17Y los puso a todos juntos bajo custodia por tres días. 🗨
18Y José les dijo al tercer día: Haced esto y viviréis, pues yo temo a Dios: 🗨
19si sois hombres honrados, que uno de vuestros hermanos quede encarcelado en vuestra prisión; y el resto de vosotros, id, llevad grano para el hambre de vuestras casas; 🗨
20y traedme a vuestro hermano menor, para que vuestras palabras sean verificadas, y no moriréis. Y así lo hicieron. 🗨
21Entonces se dijeron el uno al otro: Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermano, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. 🗨
22Y Rubén les respondió, diciendo: ¿No os dije yo: «No pequéis contra el muchacho» y no me escuchasteis? Ahora hay que rendir cuentas por su sangre. 🗨
23Ellos, sin embargo, no sabían que José los entendía, porque había un intérprete entre él y ellos. 🗨
24Y se apartó José de su lado y lloró. Y cuando volvió a ellos y les habló, tomó de entre ellos a Simeón, y lo ató a la vista de sus hermanos. 🗨
25José mandó que les llenaran sus vasijas de grano y que devolvieran el dinero a cada uno poniéndolo en su saco, y que les dieran provisiones para el camino. Y así se hizo con ellos. 🗨
26Ellos, pues, cargaron el grano sobre sus asnos, y partieron de allí. 🗨
27Y cuando uno de ellos abrió su saco para dar forraje a su asno en la posada, vio que su dinero estaba en la boca de su costal. 🗨
28Entonces dijo a sus hermanos: Me ha sido devuelto mi dinero, y he aquí, está en mi costal. Y se les sobresaltó el corazón, y temblando se decían el uno al otro: ¿Qué es esto que Dios nos ha hecho? 🗨
29Cuando llegaron a su padre Jacob en la tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había sucedido: 🗨
30El hombre, el señor de aquella tierra, nos habló duramente y nos tomó por espías del país. 🗨
31Pero nosotros le dijimos: «Somos hombres honrados, no somos espías. 🗨
32Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno ya no existe, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán». 🗨
33Y el hombre, el señor de aquella tierra, nos dijo: «Por esto sabré que sois hombres honrados: dejad uno de vuestros hermanos conmigo y tomad grano para el hambre de vuestras casas, y marchaos; 🗨
34pero traedme a vuestro hermano menor para que sepa yo que no sois espías, sino hombres honrados. Os devolveré a vuestro hermano, y podréis comerciar en la tierra». 🗨
35Y sucedió que cuando estaban vaciando sus sacos, he aquí que el atado del dinero de cada uno estaba en su saco; y cuando ellos y su padre vieron los atados de su dinero, tuvieron temor. 🗨
36Y su padre Jacob les dijo: Me habéis privado de mis hijos; José ya no existe, y Simeón ya no existe, y os queréis llevar a Benjamín; todas estas cosas son contra mí. 🗨
37Entonces Rubén habló a su padre, diciendo: Puedes dar muerte a mis dos hijos, si no te lo traigo; ponlo bajo mi cuidado, y yo te lo devolveré. 🗨
38Pero Jacob dijo: Mi hijo no descenderá con vosotros; pues su hermano ha muerto, y me queda solo él. Si algo malo le acontece en el viaje en que vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Cuando Jacob oyó que había grano en Egipto, les dijo a sus hijos: «¿Por qué están ahí sin hacer nada, mirándose uno a otro? 🗨
2He oído que hay grano en Egipto. Desciendan a Egipto y compren suficiente grano para que sigamos con vida. De no ser así, moriremos». 🗨
3Entonces los diez hermanos mayores de José descendieron a Egipto a comprar grano; 🗨
4pero Jacob no dejó que el hermano menor de José, Benjamín, fuera con ellos, por temor a que pudiera sufrir algún daño. 🗨
5Así que los hijos de Jacob llegaron a Egipto junto con otras personas para comprar alimento, porque el hambre también había llegado a Canaán. 🗨
6Como José era gobernador de Egipto y estaba encargado de vender el grano a todas las personas, sus hermanos tuvieron que acudir a él. Cuando llegaron, se inclinaron delante de él, con el rostro en tierra. 🗨
7José reconoció a sus hermanos enseguida, pero fingió no conocerlos y les habló con dureza. —Ustedes, ¿de dónde vienen? —les preguntó. —De la tierra de Canaán —contestaron—. Venimos a comprar alimento. 🗨
8Aunque José reconoció a sus hermanos, ellos no lo reconocieron a él. 🗨
9Entonces recordó los sueños que había tenido acerca de ellos hacía muchos años atrás, y les dijo: —¡Ustedes son espías! Han venido para ver lo vulnerable que se ha hecho nuestra tierra. 🗨
10—¡No, mi señor! —exclamaron—. Sus siervos han venido simplemente a comprar alimento. 🗨
11Todos nosotros somos hermanos, miembros de la misma familia. ¡Somos hombres honrados, señor! ¡No somos espías! 🗨
12—¡Sí, lo son! —insistió José—. Han venido para ver lo vulnerable que se ha hecho nuestra tierra. 🗨
13—Señor —dijeron ellos—, en realidad somos doce en total. Nosotros, sus siervos, somos todos hermanos, hijos de un hombre que vive en la tierra de Canaán. Nuestro hermano menor quedó con nuestro padre, y uno de nuestros hermanos ya no está con nosotros. 🗨
14Pero José insistió: —Como dije, ¡ustedes son espías! 🗨
15Voy a comprobar su historia de la siguiente manera: ¡Juro por la vida del faraón que ustedes nunca se irán de Egipto a menos que su hermano menor venga hasta aquí! 🗨
16Uno de ustedes irá a traer a su hermano. Los demás se quedarán aquí, en la cárcel. Así sabremos si su historia es cierta o no. Por la vida del faraón, si resulta que ustedes no tienen un hermano menor, entonces confirmaré que son espías. 🗨
17Entonces José los metió en la cárcel por tres días. 🗨
18Al tercer día, José les dijo: —Yo soy un hombre temeroso de Dios. Si hacen lo que les digo, vivirán. 🗨
19Si de verdad son hombres honrados, escojan a uno de sus hermanos para que se quede en la cárcel. Los demás podrán regresar a casa con el grano para sus familias que mueren de hambre. 🗨
20Pero deben traerme a su hermano menor. Eso demostrará que dicen la verdad, y no morirán. Ellos estuvieron de acuerdo. 🗨
21Y hablando entre ellos, dijeron: «Es obvio que estamos pagando por lo que le hicimos hace tiempo a José. Vimos su angustia cuando rogaba por su vida, pero no quisimos escucharlo. Por eso ahora tenemos este problema». 🗨
22«¿No les dije yo que no pecaran contra el muchacho? —preguntó Rubén—. Pero ustedes no me hicieron caso, ¡y ahora tenemos que responder por su sangre!». 🗨
23Obviamente ellos no sabían que José entendía lo que decían, pues él les hablaba mediante un intérprete. 🗨
24Entonces José se apartó de ellos y comenzó a llorar. Cuando recuperó la compostura, volvió a hablarles. Entonces escogió a Simeón e hizo que lo ataran a la vista de los demás hermanos. 🗨
25Después José ordenó a sus siervos que llenaran de grano los costales de los hombres, pero también les dio instrucciones secretas de que devolvieran el dinero del pago y lo pusieran en la parte superior del costal de cada uno de ellos. Además les dio provisiones para el viaje. 🗨
26Así que los hermanos cargaron sus burros con el grano y emprendieron el regreso a casa. 🗨
27Cuando se detuvieron a pasar la noche y uno de ellos abrió su costal a fin de sacar grano para su burro, encontró su dinero en la abertura del costal. 🗨
28«¡Miren! —exclamó a sus hermanos—. Me devolvieron el dinero. ¡Aquí está en mi costal!». Entonces se les desplomó el corazón y, temblando, se decían unos a otros: «¿Qué nos ha hecho Dios?». 🗨
29Cuando los hermanos llegaron a donde estaba su padre Jacob, en la tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había sucedido. 🗨
30«El hombre que gobierna la nación nos habló con mucha dureza —le dijeron—. Nos acusó de ser espías en su tierra, 🗨
31pero nosotros le dijimos: “Somos hombres honrados, no espías. 🗨
32Somos doce hermanos, hijos del mismo padre. Uno de nuestros hermanos ya no está con nosotros, y el menor está en casa con nuestro padre, en la tierra de Canaán”. 🗨
33»Entonces el hombre que gobierna la nación nos dijo: “Comprobaré si ustedes son hombres honrados de la siguiente manera: dejen a uno de sus hermanos aquí conmigo, tomen grano para sus familias hambrientas y regresen a casa; 🗨
34pero deben traerme a su hermano menor. Entonces sabré que ustedes son hombres honrados y no espías. Después les entregaré a su hermano, y podrán comerciar libremente en la tierra”». 🗨
35Luego, al vaciar cada uno su costal, ¡encontraron las bolsas con el dinero que habían pagado por el grano! Los hermanos y su padre quedaron aterrados cuando vieron las bolsas con el dinero, 🗨
36y Jacob exclamó: —¡Ustedes me están robando a mis hijos! ¡José ya no está! ¡Simeón tampoco! Y ahora quieren llevarse también a Benjamín. ¡Todo está en mi contra! 🗨
37Entonces Rubén dijo a su padre: —Puedes matar a mis dos hijos si no te traigo de regreso a Benjamín. Yo me hago responsable de él y prometo traerlo a casa. 🗨
38Pero Jacob le respondió: —Mi hijo no irá con ustedes. Su hermano José está muerto, y él es todo lo que me queda. Si algo le ocurriera en el camino, ustedes mandarían a la tumba a este hombre entristecido y canoso. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Viendo Jacob que había alimento en Egipto, dijo a sus hijos: «¿Por qué se están mirando? 🗨
2He oído que hay alimento en Egipto», y añadió; «desciendan allá, y compren de allí un poco para nosotros, para que vivamos y no muramos». 🗨
3Entonces diez hermanos de José descendieron para comprar grano en Egipto. 🗨
4Pero Jacob no envió con sus hermanos a Benjamín, hermano de José, porque dijo: «No sea que le suceda algo malo». 🗨
5Los israelitas fueron junto con los que iban a comprar grano, pues también había hambre en la tierra de Canaán. 🗨
6Y José era el que mandaba en aquel país. Él era quien vendía a todo el pueblo de la tierra. Cuando los hermanos de José llegaron, se postraron ante él rostro en tierra. 🗨
7Al ver José a sus hermanos, los reconoció, pero fingió no conocerlos y les habló duramente. Y les dijo: «¿De dónde han venido?». «De la tierra de Canaán para comprar alimentos», le respondieron ellos. 🗨
8José había reconocido a sus hermanos, aunque ellos no lo habían reconocido a él. 🗨
9José se acordó de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: «Ustedes son espías. Han venido para ver las partes indefensas de nuestra tierra». 🗨
10«No, señor mío», le dijeron ellos, sino que tus siervos han venido para comprar alimentos. 🗨
11«Todos nosotros somos hijos de un mismo padre. Somos hombres honrados, tus siervos no son espías». 🗨
12«No, sino que ustedes han venido para ver las partes indefensas de nuestra tierra», les dijo. 🗨
13Pero ellos dijeron: «Tus siervos eran doce hermanos, hijos del mismo padre en la tierra de Canaán; y el menor está hoy con nuestro padre, y el otro ya no existe». 🗨
14Entonces José les dijo: «Es tal como les dije: ustedes son espías. 🗨
15En esto serán probados; por vida de Faraón que no saldrán de este lugar a menos que su hermano menor venga aquí. 🗨
16Envíen a uno de ustedes y que traiga a su hermano, mientras ustedes quedan presos, para que sean probadas sus palabras, a ver si hay verdad en ustedes. Y si no, ¡por vida de Faraón!, ciertamente son espías». 🗨
17Y los puso a todos juntos bajo custodia por tres días. 🗨
18José les dijo al tercer día: «Hagan esto y vivirán, pues yo temo a Dios: 🗨
19si son hombres honrados, que uno de sus hermanos quede encarcelado en su prisión. El resto de ustedes, vayan, lleven grano para el hambre de sus casas. 🗨
20Y tráiganme a su hermano menor, para que sus palabras sean verificadas, y no morirán». Y así lo hicieron. 🗨
21Entonces se dijeron el uno al otro: «Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermano, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia». 🗨
22Rubén les respondió: «¿No les dije yo: “No pequen contra el muchacho” y no me escucharon? Ahora hay que rendir cuentas por su sangre». 🗨
23Ellos, sin embargo, no sabían que José los entendía, porque había un intérprete entre él y ellos. 🗨
24Y se apartó José de su lado y lloró. Cuando volvió a ellos y les habló, tomó de entre ellos a Simeón, y lo ató a la vista de sus hermanos. 🗨
25José mandó que les llenaran sus vasijas de grano y que devolvieran el dinero a cada uno poniéndolo en su saco, y que les dieran provisiones para el camino. Y así se hizo con ellos. 🗨
26Ellos, pues, cargaron el grano sobre sus asnos, y se fueron de allí. 🗨
27Y cuando uno de ellos abrió su saco para dar forraje a su asno en la posada, vio que su dinero estaba en la boca de su costal. 🗨
28Entonces dijo a sus hermanos: «Me ha sido devuelto mi dinero, y miren, está en mi costal». Y se les sobresaltó el corazón, y temblando se decían el uno al otro: «¿Qué es esto que Dios nos ha hecho?». 🗨
29Cuando llegaron a su padre Jacob en la tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había sucedido: 🗨
30«El hombre, el señor de aquella tierra, nos habló duramente y nos tomó por espías del país. 🗨
31Pero nosotros le dijimos: “Somos hombres honrados, no somos espías. 🗨
32Eramos doce hermanos, hijos de nuestro padre. Uno ya no existe, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán”. 🗨
33»Entonces el hombre, el señor de aquel país, nos dijo: “Por esto sabré que son hombres honrados: dejen uno de sus hermanos conmigo y tomen grano para el hambre de sus casas, y márchense. 🗨
34Pero tráiganme a su hermano menor para que yo sepa que ustedes no son espías, sino hombres honrados. Les devolveré a su hermano, y podrán comerciar en la tierra” ». 🗨
35Cuando vaciaron sus sacos, el atado del dinero de cada uno estaba en su saco. Y al ver ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor. 🗨
36Y su padre Jacob les dijo: «Ustedes me han privado de mis hijos; José ya no existe, y Simeón ya no existe, y ahora se quieren llevar a Benjamín. Todas estas cosas son contra mí». 🗨
37Entonces Rubén habló a su padre: «Puedes dar muerte a mis dos hijos, si no te lo traigo. Ponlo bajo mi cuidado, y yo te lo devolveré». 🗨
38Pero Jacob dijo: «Mi hijo no descenderá con ustedes. Pues su hermano ha muerto, y solo él me queda. Si algo malo le acontece en el viaje en que van, harán descender mis canas con dolor al Seol». 🗨