Antiguo Testamento
Nuevo Testamento
Tamaño de letra
Fondo de lectura
Génesis 42
Los hermanos de José van a Egipto
1Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?🗨📝 2Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.🗨📝 3Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo en Egipto.🗨📝 4Mas Jacob no envió a Benjamín, hermano de José, con sus hermanos; porque dijo: No sea que le acontezca algún desastre.🗨📝 5Vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venían; porque había hambre en la tierra de Canaán.🗨📝 6Y José era el señor de la tierra, quien le vendía a todo el pueblo de la tierra; y llegaron los hermanos de José, y se inclinaron a él rostro a tierra.🗨📝 7Y José, cuando vio a sus hermanos, los conoció; mas hizo como que no los conocía, y les habló ásperamente, y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán, para comprar alimentos.🗨📝 8José, pues, conoció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron.🗨📝 9Entonces se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.🗨📝 10Ellos le respondieron: No, señor nuestro, sino que tus siervos han venido a comprar alimentos.🗨📝 11Todos nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías.🗨📝 12Pero José les dijo: No; para ver lo descubierto del país habéis venido.🗨📝 13Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece.🗨📝 14Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois espías.🗨📝 15En esto seréis probados: Vive Faraón, que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere aquí.🗨📝 16Enviad a uno de vosotros y traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois espías.🗨📝 17Entonces los puso juntos en la cárcel por tres días.🗨📝 18Y al tercer día les dijo José: Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios.🗨📝 19Si sois hombres honrados, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos, y vosotros id y llevad el alimento para el hambre de vuestra casa.🗨📝 20Pero traeréis a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo hicieron así.🗨📝 21Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.🗨📝 22Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el joven, y no escuchasteis? He aquí también se nos demanda su sangre.🗨📝 23Pero ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos.🗨📝 24Y se apartó José de ellos, y lloró; después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos.🗨📝 25Después mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen comida para el camino; y así se hizo con ellos.🗨📝 26Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y se fueron de allí.🗨📝 27Pero abriendo uno de ellos su saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de su costal.🗨📝 28Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?🗨📝 29Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había acontecido, diciendo:🗨📝 30Aquel varón, el señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como a espías de la tierra.🗨📝 31Y nosotros le dijimos: Somos hombres honrados, nunca fuimos espías.🗨📝 32Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán.🗨📝 33Entonces aquel varón, el señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres honrados: dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad,🗨📝 34y traedme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres honrados; así os daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.🗨📝 35Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.🗨📝 36Entonces su padre Jacob les dijo: Me habéis privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y a Benjamín le llevaréis; contra mí son todas estas cosas.🗨📝 37Y Rubén habló a su padre, diciendo: Harás morir a mis dos hijos, si no te lo devuelvo; entrégalo en mi mano, que yo lo devolveré a ti.🗨📝 38Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y él solo ha quedado; y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
Actualmente seleccionado
Génesis 42: RV60
Elige un fondo
Compartir versículo
Comparar versiones
Cargando...
Génesis 42:1
42.1 Que haya alimento no pasa desapercibido y menos en días de hambre. Jacob y su familia eran muy ricos, pero también ellos se vieron en la necesidad de conseguir alimentos fuera de su tierra; entonces supieron que en Egipto los encontrarían. Con esto aprendemos que la semilla de la Palabra de Dios, el Pan de Vida, así como la bendición de Dios, atraen al pueblo de Dios. Las iglesias ricas en Palabra y bendiciones son crecientes. Jacob reprendió a sus hijos, los hermanos de José, por estar impávidos ante los años de hambre que estaban golpeando al mundo. Mientras José salvaba al mundo diligentemente con su administración, los hermanos de José estaban paralizados sin ideas ni reacciones ante la escasez. Vivían acostumbrados a la riqueza y no sabían reaccionar ante la adversidad; por su parte, José después de haber sido rico y favorito de su padre, había soportado la necesidad como esclavo y como preso, estaba muy bien preparado para ser la respuesta de su tiempo. El apóstol Pablo dice que en todo estaba enseñado, tanto para padecer necesidad como para tener abundancia (Fil. 4:12). Algunos solo tienen una parte y no saben cómo actuar en situación diferente, pero si deseas ser un administrador eficaz en el reino de Dios, necesitas ambas experiencias.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:2
42.2 El anciano Jacob había oído donde podía comercializar para conseguir alimentos. Aunque sus hijos contaban con más de cuarenta años de edad y algunos mas de cincuenta años, Jacob no se desentendió de la economía, seguía informado de las condiciones financieras del mundo. Su visión patriarcal estaba en funcionamiento. Puedes retirarte de un empleo específico, pero nunca te jubiles del trabajo ni de la visión. Por otro lado, a Egipto no se sube, se desciende, es figura del mundo. Sin embargo, el pueblo de Dios debe aprender a hacer negocios con el mundo, retirarnos del mundo es sectarizarnos y en nada contribuye al reino de Dios; por el contrario, impide la conversión y salvación de almas. No somos del mundo, pero estamos en el mundo.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:3
42.3 Ante la posible necesidad, diez hijos de Jacob descendieron a Egipto para comprar alimentos. El diez representa lo completo, como los diez mandamientos y la parábola de las diez vírgenes. Podían enviar a uno o a dos, pero fueron diez, demuestra unidad. Solo dejaron al menor llamado Benjamín, como se aclara en el versículo siguiente, por temor a perderlo. La manera en la que el pueblo de Dios recibe abundancia de alimento es viviendo en unidad de propósito. Dios tiene semilla para su pueblo, pero conviene que su pueblo tenga unidad para Dios.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:4
42:4 Jacob no tenía confianza en que sus hijos protegerían correctamente a Benjamín, el hijo que le quedaba de la mujer que más amaba. Todavía recordaba con dolor que habían perdido a José. Recuperar la confianza es quizá una de las cosas más difíciles y a la vez más fáciles para el ser humano. Es un simple acto de la voluntad, pero cómo cuesta realizarlo. Jesús dijo que, si te golpean la mejilla derecha, pongas la otra (Mat. 5:38-42). Golpear la mejilla derecha no es un acto de violencia que procura la destrucción, sino de desprecio; ya que generalmente se utiliza la mano derecha para golpear, lo que implica que el golpe será en la mejilla izquierda, pero golpear la mejilla derecha se realiza con el dorso de la mano derecha, una acción de desprecio. El Señor Jesús está diciendo que, si te despreciaron o fuiste lastimado, si perdiste la confianza por un acto de traición, esa clase de ofensas, vuelvas a intentarlo, vuelvas a amar y a conceder confianza. Jacob seguía lastimado por haber perdido a José y no tenía confianza en sus hijos, las acciones que veremos más adelante en José le forzarán a recuperar la confianza en sus hijos.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:5
42:5 La tierra prometida padecía hambre, ¿no es esto extraño? Alguno siendo cristiano padece necesidad y se siente mal por ello, confundido, como si Dios no estuviese con él. Pero esto no es así. En todo caso, el tal debe alinearse con la voluntad y propósitos divinos. Cuando no hay alguna persona que sueñe el sueño de Dios y administre su reino, hasta la tierra de bendición tendrá escasez.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:6
42.6 Esto corresponde al cumplimiento del sueño de José, pero más allá de eso, es conforme al propósito de Dios para llevar a Jacob a Egipto y hacer crecer a su pueblo. Conserva el sueño de Dios y vendrá sobre ti lo que Él se ha propuesto. José era el señor de la tierra, una figura de Cristo y una inspiración para todo cristiano. Vuélvete indispensable, necesario, útil. Crece en influencia a través de crecer satisfaciendo lo que la gente necesita. Es más grande quien más sirve, es más importante quien más beneficio produce a los demás. Si José le vende a toda la tierra será el señor de toda la tierra; si puedes proveer lo que todo el mundo necesita tendrás autoridad y beneficios del mundo entero. De manera que no intentes ser grande, sino ser productivo y útil a los más que puedas. Por ejemplo, si inventaras un producto que todo el mundo necesite, serás engrandecido sobre todo el mundo. Puedes hacerlo, ten fe, eres y tienes lo que mundo necesita y tu fe puede liberarlo.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:7
42:7 El soñador reconoce a sus hermanos, pero sus hermanos no lo reconocieron a él. Es evidente que el muchachito adolescente vendido como esclavo se había convertido en un adulto y que no tenía apariencia hebrea, sino que vestía y tenía el maquillaje clásico de un señor egipcio; pero metafóricamente podemos ver que el soñador conoce a sus semejantes, puede leerlos y distinguir su identidad, lo que son en realidad; mientras que aquellos ajenos al discernimiento espiritual no tienen la virtud necesaria para ver el corazón, por decirlo así, de un hombre de Dios. José fingió no conocer a sus hermanos porque quería estar seguro de que sus hermanos habían cambiado. Lo último que vio en ellos muchos años antes fue que estaban dispuestos a matarlo por envidia y que lo vendieron como esclavo. Así que les habló ásperamente, conocedor de que la opresión saca lo que hay dentro del ser humano. ¿De dónde habéis venido? –preguntó José a sus hermanos. Más que conocer el lugar geográfico, deseaba saber la condición del alma. ¿De dónde vienes en tu vida? Estás donde estás debido a las decisiones que fuiste tomando y llegaste a donde llegaste por lo que aceptaste ser. Los hermanos de José respondieron que venían de la tierra de Canaán y efectvamente, se habían portado como cananitas más allá de ser hebreos. Hay creyentes que no están en la tierra prometida, sino en Canaán, que, aunque es la misma geográficamente, espiritualmente es diferente. ¿Eres cananita o eres hebreo? Estaban en Egipto para comprar alimentos, eran muy ricos, pero hambrientos. ¿Y no sucede lo mismo a muchos, que, teniendo abundancia de todo, carecen de la Palabra de Dios? (Ap. 3:17).
— Roberto Tinoco
Génesis 42:8
42:8 José parecía egipcio y sus hermanos no pudieron reconocerlo. Habían pasado muchos años y el jovencito que ellos vendieron como esclavo no tenía semejanza con el señor que estaba frente a ellos, mientras que ellos seguían siendo los mismos hebreos, un poco más viejos, si cabe el término, pero iguales. José conoció a sus hermanos, pero sus hermanos no le conocieron; el cristiano puede ver la identidad de su prójimo no creyente, pero el incrédulo no puede leer al cristiano. Llevamos la ventaja de la revelación y el discernimiento sobre el mundo.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:9
42.9 José se acordó de los sueños que había tenido acerca de sus hermanos cuando vio a sus hermanos, pero nunca olvidó los sueños que había tenido de ser una estrella y una gavilla llena de trigo, pues era señor de Egipto. Por mucho tiempo olvidó el dolor que había experimentado por parte de sus hermanos, por lo mismo llamó a su primer hijo Manasés (41:51), pero verlos nuevamente revivió un poco el dolor, pero mucho más lo que soñó al respecto. Sueños sanadores, visión que cierra heridas. Esto significa que había superado la herida y la amargura, no tenía más rencor ni sentía ningún mal hacia ellos. De aquí en adelante fingirá dureza con ellos, pero solo para asegurarse que han cambiado antes de manifestarles que él es su hermano. Les llamó espías, acusándolos de buscar la debilidad de Egipto para otro imperio, pero no porque pensara que lo eran, sino como parte de un plan elaborado para distinguir la condición moral de su familia; así como saber acerca de su hermano Benjamín y hacerlo traer. Aprende del corazón de José a restaurar relaciones, especialmente familiares; pero también aprende de la sabiduría de José a no intentar relacionarte sin saber primero la condición de la otra parte, si es o no posible.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:10
42.10 Le llamaron señor, sin saberlo estaban realizando el sueño de José por el cual lo aborrecieron. Ten cuidado en menospreciar los sueños y la visión de los demás, no sea que termines siendo parte de su cumplimiento. Es frecuente ver que el aborrecido sea enaltecido y que aborrecedor termine siendo humillado. Por eso, cuando estés en posición de autoridad no maltrates a quien esté debajo de ti.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:11
42.11 El linaje familiar es siempre una buena recomendación; poder citar a tu padre o ser el padre de un linaje es una gracia que debe procurarse. Pero que fueran honrados (literalmente justos), estaba por verse; pues las Sagradas Escrituras dejan en claro que no siempre tuvieron la mejor conducta. Habían cometido homicidios, fornicación, manifestado envidia, odio y rencor. No eran propiamente una familia honorable. Y José lo sabía, pero ellos no reconocían a su hermano.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:12
42.12 José seguía su plan de presionar a sus hermanos para descubrir la verdadera condición de sus almas. Todo ser humano manifiesta finalmente su verdadero ser cuando se encuentra bajo presión. A esto se debe que de tanto en tanto tu mismo te encuentres presionado por distintas circunstancias; es la oportunidad de ver tu propia condición y corregir o madurar lo necesario. Más no te preocupes, ¿has leído la Biblia? Detrás de cada milagro hay un problema; así que cada vez que tengas problemas sabe que te espera un milagro por la fe. Esto alivia considerablemente la presión y saca lo mejor de ti.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:13
42.13 La presión de José a sus hermanos comienza a dar resultado y empiezan a abrirse delante de él. Mencionan la totalidad de sus hermanos varones, así como su lugar de residencia. Aclaran que el menor está con su padre, dato muy importante que José buscaba y confiesan que otro está desaparecido (¡y pensar que estaba frente a ellos!). Donde hay verdad hay transparencia. Ellos habían dicho ser hombres honestos, literalmente justos, hombres de verdad; y la presión los colocó en la obligación de serlo. No quisieron ser santificados en la abundancia, por lo que estaban siendo santificados en la escasez.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:14
42.14 Mira las notas 42.12 y 42.13.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:15
42:15 José quería saber si no habían matado a su hermano; además de comprobar que dijeron la verdad, dándoles así oportunidad de arrepentimiento. Se usa un término hebreo traducido como “probarles” que se usaba en esa época para referirse al oficio metalúrgico de poner a prueba los metales en cuanto a su dureza y flexibilidad. Los hijos de Jacob estaban en el horno de la aflicción y las aguas de la prueba cómo metales en su prueba de calidad. En el pasado no mostraron honor, pero tenían una segunda oportunidad por la gracia de Dios a través de José. Tanto Dios como José estaban dispuestos a darles una segunda oportunidad. ¿Y no es lo que ha hecho Dios Padre con nosotros en Cristo Jesús? No saldrás de tu condición hasta que demuestres de qué estás hecho. Si eres frágil de alma y te deformas o rompes ante la adversidad reprobarás, por lo que volverás a ser procesado y nuevamente probado. A eso se debe que algunos repitan la adversidad una y otra vez, no aprueban. Pero si eres de buena calidad manteniendo tu integridad en la adversidad, entonces serás promovido a nuevos niveles de bendición. Asimismo, con frecuencia sales de la adversidad cuando traes a tu hermano menor contigo; es decir, cuando procuras el bien de tu prójimo antes que el tuyo.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:16
42.16 Su libertad por la de su hermano menor. No era venganza, sino restauración. Los estaba colocando en la posibilidad de restaurar lo que habían hecho contra él planeando matarlo y vendiéndolo como esclavo. Si los hermanos de José estaban dispuestos a poner su vida por su hermano Benjamín, entonces sus corazones habían sido restaurados del mal que le hicieron. Nadie tiene mayor amor que este: poner su vida por sus amigos, en este caso, su hermano (Juan 15:13). Lo que haces por tu hermano pone a prueba tus palabras. Si la acción corresponde a las palabras, hay verdad o realidad en la persona; el amor solo existe cuando se demuestra y las palabras deben respaldarse con las acciones, de otro modo, serán juzgadas como ociosas, sin poder (Mat. 12:36).
— Roberto Tinoco
Génesis 42:17
42:17 Los hermanos de José necesitaban vida de resurrección, había que ponerlos tres días juntos en la cárcel como Jesús pasó tres días en el sepulcro. La comunión requiere la resurrección; y la vida de resurrección es la vida del cielo que nos fue dada por la fe en Cristo Jesús, la cual tiene poder sobre la muerte. La carnalidad no puede vencer la muerte, por ello, morir y resucitar es librarse del poder del pecado. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús Señor nuestro (Rom. 6:11).
— Roberto Tinoco
Génesis 42:18
42.18 Después del proceso simbólico de muerte y resurrección, José sacó a sus hermanos de la cárcel al tercer día prometiéndoles vida si hacían lo correcto respecto a su hermano menor Benjamín. También, les hace saber que teme a Dios como la razón de su cambio de decisión al dejar solo a uno de ellos como fianza por Benjamín y no a todos. Al tercer día es el inicio de la nueva vida en Cristo; ahí se recibe la promesa de recibir vida eterna si se obedece la Palabra del Señor.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:19
42.19 Uno por todos, esto es el evangelio. José les pidió dejar a uno en el lugar del resto de la familia en lo que traían a su hermano menor llamado Benjamín; lo mismo hizo Cristo tomando el lugar de todos muriendo en una cruz para darnos vida eterna. Y siendo que murió por todos, ahora todos vivimos para Él. Asimismo, por amor a tu hermano menor, atrévete a dar tu vida con tal de presentarlo al Señor sano y salvo. Se traduce honrados en esta versión, también puede traducirse justos y hombres de verdad. Solo quién se pone en el lugar de su hermano demuestra su valía. Notemos que José no dejaría a quien se quedara en prenda en la cárcel, sino en la casa de la cárcel; probablemente se trataba de un palacio propio que estaba equipado con prisión, esto era similar a la casa de Potifar, que contaba con cárcel en donde fue puesto José años atrás. De manera que José no maltrataría a quién se quedara, sino que viviría con honores entretanto que sus hermanos regresaban, pero sin poder salir de dicha casa. Hasta los días malos del justo son buenos. También mostró José su compasión y preocupación al dejar ir al resto con alimentos para la casa de Jacob su padre, sabía que por mucho que deseaba asegurarse del cambio de sus hermanos, no sometería al hambre a su familia. Como Israel en el desierto, a pesar de ser tiempo de disciplina por su incredulidad, los sustentó milagrosamente en todas sus necesidades. No te preocupes, Dios tiene cuidado de ti.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:20
42.20 La fe y el amor que profesas es puesto a prueba por el trato a tus semejantes. Los hermanos de José demostrarían no ser espías ni estar mintiendo al traer a su hermano menor Benjamín y tu demuestras ser hombre de verdad, así como tu fe y amor en la manera en la que tratas a los demás. Muestra tu fe con tus obras. Cuando las palabras no pueden ser verificadas con las acciones, se produce muerte. El dogma sin piedad mata y la religión sin amor es tóxica. ¿Has traído a tu hermano al Señor? Eso realmente demuestra la veracidad de tus palabras. Muestra tu creencia salvando almas; ¿cómo creerás en el Salvador cuando no procuras la salvación de tu hermano? ¿Y en qué se basa el supuesto amor de Dios en ti si no muestras el amor de Dios a tu prójimo?
— Roberto Tinoco
Génesis 42:21
42:21 El plan de José hacia sus hermanos funcionó: los hizo reflexionar y despertar su conciencia para arrepentimiento. Dios permite que el pecado alcance, pero solo para que también su misericordia llegue. Cuando los que han hecho mal se dicen el uno al otro que lo hicieron, están cerca de decirlo a Dios también para alcanzar perdón. Quien ve la angustia sin compadecerse, padecerá angustia sin compasión; y quién cierre sus oídos al ruego, rogará sin ser escuchado. Tu defines cómo quieres ser tratado; lo que salga de ti, vendrá sobre ti.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:22
42.22 Rubén como primogénito debía ser el principal protector de José, pero no cumplió su responsabilidad; ahora les reclama ante la consecuencia lo que no fue firme para impedir en la violencia. No basta decir no; en ocasiones hay que impedir a los demás el sí. Los hermanos de Rubén pecaron contra el joven, pero Rubén fue cómplice al no impedirlo. Sentía que se les demandaba la sangre, una sangre que no fue derramada; pero cuando la conciencia acusa, no hay inocencia que valga. Y ante una conciencia culpable suele existir una sentencia probable. Rubén como Pilato, podría lavarse las manos; pero la misma sangre que permitieron derramar va a limpiarlos al reconocer su mal.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:23
42.23 Los hermanos de José habían visto su hermano como un señor egipcio, jamás pensaron que les entendería debido al intérprete que había entre ellos; es evidente que estaban desesperados, tanto, que no se cuidaron del intérprete. Cuando alguno es acusado por su propia conciencia suele acelerar la sentencia. Hablaban como si José no entendiera, como los que no guardan sus labios del mal a pesar de que el Señor los escucha. Habla siempre como si lo hicieras delante de Dios, porque, de hecho, así es.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:24
42:24 El corazón de José seguía tierno y sufría con el trato que estaba dando a sus hermanos; pero sabía que era necesario para asegurarse que habían cambiado, antes de mostrarles su verdadera identidad. Nos enseña que la restauración de relaciones requiere sabiduría y que solo puede realizarse hasta que ambas partes están listas para ello, antes de tiempo y de frutos dignos de arrepentimiento no funciona. Las buenas intenciones no siempre son suficientes. ¿Por qué escogió a Simeón? Porque era el que seguía en la línea de la primogenitura y, siendo que Rubén el primogénito había expresado su arrepentimiento, además de defenderle en su juventud, no hacía falta pasarlo por dicha responsabilidad. Lo aprisionó a vista de ellos, posiblemente poniéndole un yugo, lo que añadía dramatismo al hecho.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:25
42.25 El deseo de José hacia sus hermanos era la abundancia de alimentos sin costo alguno con el propósito de asegurarse su regreso; una figura muy fiel del trato divino hacia nosotros, que nos da semilla y riquezas dentro de la semilla de su Palabra devolviéndonos todo cuanto hagamos por Él; además de sustentarnos entretanto que vamos por el camino; y todo con el propósito de llevarnos a Él. Dios ha ordenado nuestra bendición. ¿Está tu saco lleno de semilla? ¿O tienes una reserva baja de la Palabra de Dios? Vivimos por lo que sale de la boca de Dios, de manera que, si el saco de tu ser retiene muy poco, muy poca también será tu calidad de vida, la vida verdadera, la vida eterna. No se trata solo de lo que recibes de Dios, sino de lo que retienes de Dios. ¿En dónde están tus riquezas? Revisa tu semilla, la Palabra de Dios. Allí está tu tesoro.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:26
42.26 Literalmente cargaron sus bestias para regresar a Canaán llevando alimento; pero metafóricamente, la semilla es la Palabra de Dios, la cual alimenta al mundo. Sin embargo, se necesitan medios para llevarla, la letra impresa, internet, blogs, las redes sociales, los medios masivos de comunicación tradicionales como la radio y la televisión, libros, folletos y todo aquello que sirva para llevar la Palabra de Dios más allá de nuestra persona. Tú tienes una tierra de Canaán donde llevar la semilla de la Palabra. Usa lo que tengas a la mano para hacerlo.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:27
42.27 El plan de José comenzaba a funcionar, la duda y el temor sembrados en sus hermanos comenzó durante el camino, en cuanto uno de ellos descubrió casi por accidente que el dinero que pagaron por el alimento les fue devuelto. Espiritualmente tiene más enseñanzas, cuando abras tu alma buscando la semilla de la Palabra de Dios, abre también tu espíritu para que encuentres las riquezas que el Señor te ha preparado. No es difícil de encontrar, está en la boca del costal, lo hallarás de inmediato.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:28
42:28 Los hermanos de José le atribuyeron lo sucedido a Dios; sabían que el señor egipcio que los atendió tan severamente y que no reconocieron como José su hermano, les había puesto el dinero pagado de vuelta en sus sacos, esto parecía una trampa para apresarlos; sin embargo, dijeron que era Dios quien realizaba esto. Conviene confiarse en Dios en toda circunstancia, pero también distinguir que el mal puede ser permitido por Él, más no provocado. Dios es bueno.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:29
42.29 Los hijos de Jacob habían madurado. Antes se ocultaban de su padre, ahora le contaban todo. Los golpes de la vida dieron resultado y fueron domando su voluntariedad. Podemos saber cuando un hijo está madurando por la confianza y honra hacia sus padres. Pero el hijo que miente, engaña o tiene doble vida, está muy lejos de heredar las bendiciones que Dios ha prometido, así como alargar su vida. La experiencia suele ser buena maestra; quien no aprende con ella, no aprende con nada más.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:30
42.30 Llamaron a José su hermano, por no reconocerle, el señor de la tierra con miedo. Cuando los ojos están cerrados, los temores están abiertos. Muchos enemigos surgen de que no se reconozca al prójimo como hermano; y muchos problemas se tienen cuando pocos hermanos se conocen. José los había tratado como espías y se sintieron afrentados por eso; ellos habían tratado de muerte a su hermano y él aun los amaba. ¡Qué diferente es el juicio del hombre respecto de sí mismo y de su prójimo! Para sí, dice ser tratado injustamente con aspereza; pero para los demás, pues querer quitarlo de su vista y aun venderlo como esclavo. La doble moral es propia del que necesita ser redimido. José los trató como espías en la tierra porque ellos no habían sabido vivir cómo extranjeros y peregrinos. Quien pierde su carácter celestial, adquiere hostilidad por identidad. ¿Quieres trato honorable? Se honorable. Y si aun siéndolo no fueses tratado así, tendrás paz sin sufrir por ello. Más si no eres honorable, aunque seas amado no será suficiente para tu paz.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:31
42.31 Habían dicho verdad presente, pero no verdad constante. Ahora eran hombres honrados; pero no siempre lo habían sido. Hablaron de su identidad ante el hombre que trataron matar y vendieron como esclavo. ¿Y no sucede así con todos? ¿Quién puede hablar sí con verdad acerca de integridad permanente? Deberíamos concretarnos a expresarnos en presente, pues no podemos asegurar ni el pasado ni el futuro. Podemos olvidar quién fuimos, que de seguro tenemos nuestras faltas; y no podemos garantizar perfección para el mañana. Vive el presente, porque vivirás en el presente toda tu vida. “Nunca fuimos” y “nunca seremos” es mejor cambiarlo por “yo soy”; hasta Dios habla así de sí mismo.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:32
42.32 No mencionan a su hermana Dina, pues en ese tiempo no tomaban en consideración a las mujeres. Gracias a Dios el Nuevo pacto cambió esto regresando a la mujer el honor que el Señor le dio, ni menos ni más que el hombre y no dependiendo su identidad de hombre alguno fuera de Cristo. Eran hijos de su padre, pero no de la misma madre; otro error bastante común de la época, la poligamia. Pecado que Dios nunca aprobó, y que también fue corregido por el Nuevo Pacto en Cristo. Dijeron de José que era “uno desaparecido” cuando fueron ellos quienes lo desaparecieron. Minimizaron su pecado, pero tampoco estaban en condiciones de confesárselo a quien supusieron un severo señor de Egipto. Las palabras de los hijos de Jacob muestran que el hombre suele ser prejuicioso y engañador hasta cuándo está confesando su pecado. Por ello, es mejor cambiar de vida que hablar de ella.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:33
42.33 Mira las notas 42:15, 19 y 20.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:34
42.34 Mira la nota 42:15 y 20. Posiblemente agregaron “y negociaréis en la tierra” o les fue dicho durante las conversaciones no registradas que tuvieron con José.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:35
42:35 A pesar de todo lo vivido con Dios, seguían teniendo miedo al hombre. Incluso Jacob, quien había luchado con el Señor y su nombre cambiado por Israel, “Príncipe de Dios”, seguía teniendo temor al hombre. Es común que el ser humano sea ayudado por Dios y luego olvide que fue favorecido al presentarse un nuevo peligro. También es característico pensar primero mal que bien. La familia de Jacob tenía la posibilidad de pensar en el favor de Dios, pero decidieron concentrar sus emociones en la aversión del hombre. Pensar mal no produce buenos resultados y los temerosos suelen cumplir sus temores. ¿Por qué dudas del favor de Dios? ¿Por qué supones más poderoso el mal que el bien y las tinieblas que la luz? ¿No sabes que esto también es incredulidad e insulta al Señor?
— Roberto Tinoco
Génesis 42:36
42.36 Jacob culpa a sus hijos de lo que está sucediendo y tiene bastante razón; considera que les pasan esas cosas por diferencias entre ellos, pero que en realidad le hacen daño a él. Todo lo que sucede a los hijos es cómo si sucediera contra sus padres; y toda enemistad de la prole es enemistad contra la paternidad. Semejante es el reino de los cielos, en donde todo lo que se hace contra los hijos de Dios se hace contra el Padre celestial y todo lo que se realiza a favor de sus pequeñitos, por el Señor se realiza. Si quieres mostrar amor a Dios, ama a tus hermanos. Cuando el Señor Jesús preguntó a Pedro si le amaba, le encargó a sus corderos. Así funciona el amor a Dios: amado al hermano. Si quieres cumplir el primer y más grande mandamiento, entonces cumple el segundo.
— Roberto Tinoco
Génesis 42:37
42:37 Rubén tomó la responsabilidad como el primogénito que era, ofreciendo dos de sus hijos en el lugar del hijo de Jacob, su hermano Benjamín. Esta es la responsabilidad de los hermanos mayores en la iglesia, cuidar a los menores sabiendo que lo que hagan por la familia de Dios les será hecho en su propia familia. Con todo, era Judá y no Rubén el que requería tomar esta responsabilidad, pues había sido él quien vendió como esclavo a José, por tanto, era él quien necesitaba más que ningún otro la restauración (43:8).
— Roberto Tinoco
Génesis 42:38
42.38 El favoritismo de Jacob por los hijos de su mujer preferida era mucho. Decidía retener a Benjamín, a pesar de que su otro hijo Simeón estaba preso en Egipto. Esta clase de distinción entre los hijos fue en parte lo que provocó la animadversión entre ellos, como la ocasión en la que regresó a Canaán y separando a las familias puso delante con riesgo de su vida a todos antes que a José y Benjamín, así como su madre. Familias se dividen cuando los padres son quienes hacen las comparaciones entre hijos y los enfrentan. Dios no es así, Él no hace distinción de personas y ama hasta a quienes a nuestro juicio no lo merecen. Incluso va más allá, pues Dios si estuvo dispuesto a dar a su Hijo amado probando la muerte por nosotros y Él si descendió en la Persona de Cristo con dolor al Seol por amarnos.
— Roberto Tinoco