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1 Tesalonicenses 3
Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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1 Tesalonicenses 3: RV60
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1 Tesalonicenses 3:1
3.1 Quedarse sólo en tiempos de persecución no era una idea recomendable, pero Pablo amaba tanto a los tesalonicenses que no puede soportar más tiempo sin saber de ellos. Así que arriesga su seguridad por la de sus ovejas enviando a Timoteo a verles. ¿Qué es lo que tu no soportas? ¿Tiene que ver con la iglesia de Dios o tu comodidad? Quien vive sólo para su beneficio ya ha muerto; mientras que aquel que muere por otros es inmortal.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:2
3.2 El hombre de confianza de Pablo era Timoteo, es a él a quien envía para conocer el estado de la iglesia tesalónica, así como para ayudarles. Tiene la combinación perfecta de una persona de confianza: sirve a Dios y colabora contigo en lo que a Dios se refiere. ¿Estás involucrado en el evangelio? Entonces eres una persona de confianza para Dios. ¿Y alguien está involucrado contigo en dicha obra? Entonces tienes alguien de confianza. Timoteo fue enviado para confirmar y exhortar a los creyentes, literalmente, hacerlos fuertes, animados y cercanos a la fe, a saber, practicantes. El equilibrio entre misericordia y verdad.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:3
3.3 Los problemas inquietan, especialmente cuando son grandes y pueden considerare tribulaciones. Tanto los que los padecen, como los testigos son tentados a inquietarse considerando si quizás son resultado de la ira o ausencia de Dios. Ira por pecado humano y ausencia por indiferencia divina. Pablo les aclara que, como apóstol, para esto está puesto; es decir, es normal en la obra apostólica por la importancia e impacto de la misma. Pensar que a causa de pecado es un error en este caso y considerar que Dios no sea bueno es un error en cualquier caso.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:4
3.4 Siendo tanto común como normal ser perseguido por la causa apostólica, Pablo les anunciaba anticipadamente a las iglesias que esto sucedería. Los preparaba para no ser tomados de improviso ni descuidadamente; así como para no tener expectativas que más tarde les desanimaran. La iglesia del primer tiempo pagó un precio muy alto mientras se colocaban los fundamentos de la iglesia de todos los tiempos; esto suele repetirse en todo lugar en donde la iglesia inicia. Escarbar profundamente para colocar cimientos siempre conmueve la tierra. ¿Esperaremos persecución siempre? No, pues lo que es parte de la historia no tiene que ser toda la historia. Puede repetirse y de cuando en cuando sucede, pero la excepción que confirma la regla no es la regla. Estamos preparados para todo sin esperarlo todo.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:5
3.5 Debido a las tribulaciones, Pablo envió a Timoteo a Tesalónica para informarse cómo iba la iglesia. Le preocupaba que alguno dejara la fe ante la persecución; dejando en claro que no es la tribulación la que podría apartarnos de la fe, sino el tentador que aprovechó dicha circunstancia. El tentador es Satanás y la sutilidad y malignidad de su obra aprovecha los malos tiempos para invitar a supuestos buenos tiempos dejando la fe. El trabajo en tal caso de Pablo habría resultado en vano; sin fruto, vacío. El dolor que acerca a unos puede separar a otros, todo depende de a quién escuchamos en el dolor, si a Cristo para vida o al tentador para muerte.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:6
3.6 Los informes de Timoteo fueron alentadores, la iglesia tesalónica no sólo no se había apartado de la fe, sino que era conocida también por su amor; además, recordaban a su fundador y padre espiritual con cariño, deseando verlo, a él y a sus colaboradores. Ganar almas gana corazones también; y dar vida también permite recibirla. El afecto era mutuo, también los siervos de Dios quedan unidos a los que ganaron para Dios, por lo que tanto Pablo como sus amigos deseaban verlos extrañándoles igualmente.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:7
3.7 Las circunstancias eran duras para Pablo y sus compañeros, las persecuciones crecieron y lo mismo pasaba con los creyentes de tesalónica, ¿dejaría alguno la fe? Era una preocupación constante del apóstol, mas los informes de Timoteo fueron alentadores, los hijos de Pablo seguían firmes, así que el siervo de Dios recibió consuelo por ello. Saber que los amados están bien es bueno; pero saber que están en la fe es superior. Si algo consuela el corazón que ama es saber que los amados aman a Dios.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:8
3.8 La vida de los padres está unida a la de los hijos; ¿cómo viviríamos si nuestros hijos espirituales murieran? La firmeza de los tesalonicenses resultaba en un estímulo que vivificaba (multiplicaba o crecía) la vida eterna en Pablo.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:9
3.9 No sólo hay que tener gratitud, también hay que demostrarla. Gracias con acción de gracias. Pablo se pregunta qué puede hacer para agradecer a Dios por la firmeza de la iglesia; el gozo recibido era tan grande y bueno que era digno de ser recompensado. Esto es parte de la vida recibida descrita en el versículo anterior, gozo motivante, gozo que impulsa a hacer lo propio del amor. ¿Tu amor por otros te lleva a servir a Dios?
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:10
3.10 Intensa oración por la comunión. El amor no tiene horario, por lo que Pablo usa día y noche para insistir a Dios por la oportunidad de volver a ver a los tesalonicenses; tenía la carga de completar la obra iniciada entre ellos, sentía que todavía lo necesitaban y su fe, aunque firme, era incompleta. El amor acepta al amado como es, pero no lo deja como está; el amor perfecciona al amado.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:11
3.11 Convencido que Dios deseaba lo mismo que Pablo solicitaba, declaró que sería precisamente el Padre, junto con el Señor Jesucristo, quien lo llevaría a ellos. Quien ora poder amar, será amado al orar. Era imposible que Dios no respondiera involucrándose personalmente en llevar a Pablo a Tesalónica nuevamente cuando el propósito era perfeccionarlos en la fe y madurarlos en amor. Cuando pides lo que deseas Dios te pide otro deseo; más cuando pides lo que Él desea, Él hace lo que pediste. Haz de su voluntad la tuya. ¿Quién dirige tu camino? Será el dueño de tu deseo.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:12
3.12 Tratándose de amar, Dios abunda lo que sus hijos disponen comenzar; dará amor a quienes den amor. Pablo lo sabe y ora por los creyentes para que puedan amarse con el amor ágape, el amor de Dios, y no sólo con el afecto propio de los seres humanos. Amor que crece a manera de un ser vivo que madura y de un tesoro que se multiplica. Si creces en lo que tienes fuiste bendecido, pero si creces en lo que eres, entonces eres bendito. Crecer en amor es esto último. Abunda en amor y abundarás en Dios. Sólo él puede hacerte crecer en esto, pues sólo Dios es amor. La reciprocidad del amor es la multiplicación del mismo; amar a algunos termina por no amar a nadie; mientras que amar a todos lleva a ser hecho amor, ser como Dios.
— Roberto Tinoco
1 Tesalonicenses 3:13
3.13 Quien ama se afirma; nada hace del corazón más sólido y estable que el amor, y más cuando es recíproco. El apóstol les invitó al amor a todos para volverlos firmes e irreprensibles. Santo es quien ama y así es visto por Dios; especialmente, así será tenido por el Señor en la segunda venida. ¿Quieres asegurar tu lugar en el arrebatamiento? Entonces ama cuanto puedas a cuantos puedas.
— Roberto Tinoco