Salmos 73 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Ciertamente es bueno Dios para con Israel, Para con los limpios de corazón.
2En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.
3Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos.
4Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.
5No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres.
6Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia.
7Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón.
8Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería.
9Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra.
10Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí, Y aguas en abundancia serán extraídas para ellos.
11Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
12He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
13Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia;
14Pues he sido azotado todo el día, Y castigado todas las mañanas.
15Si dijera yo: Hablaré como ellos, He aquí, a la generación de tus hijos engañaría.
16Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí,
17Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.
18Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer.
19¡Cómo han sido asolados de repente! Perecieron, se consumieron de terrores.
20Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.
21Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas.
22Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti.
23Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha.
24Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.
25¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
26Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
27Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.
28Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.
Nueva Version Internacional (NVI)
1En verdad, ¡cuán bueno es Dios con Israel,con los de corazón puro!
2Yo estuve a punto de caer;poco me faltó para que resbalara.
3Sentí envidia de los arrogantes,al ver la prosperidad de esos malvados.
4Ellos no tienen ningún problema;su cuerpo está fuerte y saludable.
5Libres están de los afanes de la gente;no les afectan los infortunios humanos.
6Por eso lucen su orgullo como un collary hacen gala de su violencia.
7Están que revientan de maliciay hasta se les ven sus malas intenciones.
8Ellos se burlan, hablan con maldad,y arrogantes oprimen y amenazan.
9Con la boca increpan al cieloy su lengua se pasea por la tierra.
10Por eso la gente acude a ellosy bebe sus palabras como agua.
11Hasta dicen: «¿Cómo puede Dios saberlo?¿Acaso el Altísimo tiene entendimiento?».
12Así son los malvados;sin afanarse, aumentan sus riquezas.
13En verdad, ¿de qué me sirve mantener mi corazón limpioy mis manos lavadas en la inocencia,
14si todo el día me golpeany de mañana me castigan?
15Si hubiera dicho: «Voy a hablar como ellos»,habría traicionado al linaje de tus hijos.
16Cuando traté de comprender todo esto,me resultó una carga insoportable,
17hasta que entré en el santuario de Dios;allí comprendí el fin que les espera:
18En verdad, los has puesto en terreno resbaladizoy los empujas a su propia destrucción.
19¡En un instante serán destruidos,totalmente consumidos por el terror!
20Como quien despierta de un sueño,así, Señor, cuando tú te levantes,los despreciarás como una ilusión.
21Se me afligía el corazóny se me amargaba el ánimo
22por mi necedad e ignorancia.¡Me porté contigo como una bestia!
23Pero yo siempre estoy contigo,pues tú me sostienes de la mano derecha.
24Me guías con tu consejoy más tarde me acogerás en gloria.
25¿A quién tengo en el cielo sino a ti?Si estoy contigo, ya nada quiero en la tierra.
26Podrán desfallecer mi cuerpo y mi corazón,pero Dios es la roca de mi corazón;él es mi herencia eterna.
27Perecerán los que se alejen de ti;tú destruyes a los que te son infieles.
28Para mí el bien es estar cerca de Dios.He hecho del Señor Soberano mi refugiopara contar todas sus obras.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Ciertamente Dios es bueno para con Israel,para con los puros de corazón.
2En cuanto a mí, mis pies estuvieron a punto de tropezar,casi resbalaron mis pasos.
3Porque tuve envidia de los arrogantes,al ver la prosperidad de los impíos.
4Porque no hay dolores en su muerte,y su cuerpo es robusto.
5No sufren penalidades como los mortales,ni son azotados como los demás hombres.
6Por tanto, el orgullo es su collar;el manto de la violencia los cubre.
7Los ojos se les saltan de gordura;se desborda su corazón con sus antojos.
8Se mofan, y con maldad hablan de opresión;hablan desde su encumbrada posición.
9Contra el cielo han puesto su boca,y su lengua se pasea por la tierra.
10¶Por eso el pueblo de Dios vuelve a este lugar,y beben las aguas de la abundancia.
11Y dicen: ¿Cómo lo sabe Dios?¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
12He aquí, estos son los impíos,y, siempre desahogados, han aumentado sus riquezas.
13Ciertamente en vano he guardado puro mi corazóny lavado mis manos en inocencia;
14pues he sido azotado todo el díay castigado cada mañana.
15¶Si yo hubiera dicho: Así hablaré,he aquí, habría traicionado a la generación de tus hijos.
16Cuando pensaba, tratando de entender esto,fue difícil para mí,
17hasta que entré en el santuario de Dios;entonces comprendí el fin de ellos.
18Ciertamente tú los pones en lugares resbaladizos;los arrojas a la destrucción.
19¡Cómo son destruidos en un momento!Son totalmente consumidos por terrores repentinos.
20Como un sueño del que despierta,oh Señor, cuando te levantes, despreciarás su apariencia.
21¶Cuando mi corazón se llenó de amargura,y en mi interior sentía punzadas,
22entonces era yo torpe y sin entendimiento;era como una bestia delante de ti.
23Sin embargo, yo siempre estoy contigo;tú me has tomado de la mano derecha.
24Con tu consejo me guiarás,y después me recibirás en gloria.
25¶¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti?Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.
26Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.
27Porque he aquí, los que están lejos de ti perecerán;tú has destruido a todos los que te son infieles.
28Mas para mí, estar cerca de Dios es mi bien;en Dios el Señor he puesto mi refugio,para contar todas tus obras.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Libro Tercero (Salmos 73–89) Salmo de Asaf. En verdad Dios es bueno con Israel, con los de corazón puro.
2Pero en cuanto a mí, casi perdí el equilibrio; mis pies resbalaron y estuve a punto de caer,
3porque envidiaba a los orgullosos cuando los veía prosperar a pesar de su maldad.
4Pareciera que viven sin problemas; tienen el cuerpo tan sano y fuerte.
5No tienen dificultades como otras personas; no están llenos de problemas como los demás.
6Lucen su orgullo como un collar de piedras preciosas y se visten de crueldad.
7¡Estos gordos ricachones tienen todo lo que su corazón desea!
8Se burlan y hablan solo maldades; en su orgullo procuran aplastar a otros.
9Se jactan contra los cielos mismos, y sus palabras se pasean presuntuosas por toda la tierra.
10Entonces la gente se desanima y se confunde al tragarse todas esas palabras.
11«¿Y qué sabe Dios? —preguntan—. ¿Acaso el Altísimo sabe lo que está pasando?».
12Miren a esos perversos: disfrutan de una vida fácil mientras sus riquezas se multiplican.
13¿Conservé puro mi corazón en vano? ¿Me mantuve en inocencia sin ninguna razón?
14En todo el día no consigo más que problemas; cada mañana me trae dolor.
15Si yo realmente hubiera hablado a otros de esta manera, habría sido un traidor a tu pueblo.
16Traté de entender por qué los malvados prosperan, ¡pero qué tarea tan difícil!
17Entonces entré en tu santuario, oh Dios, y por fin entendí el destino de los perversos.
18En verdad, los pones en un camino resbaladizo y haces que se deslicen por el precipicio hacia su ruina.
19Al instante, quedan destruidos, totalmente consumidos por los terrores.
20Cuando te levantes, oh Señor, te reirás de sus tontas ideas como uno se ríe por la mañana de lo que soñó en la noche.
21Entonces me di cuenta de que mi corazón se llenó de amargura, y yo estaba destrozado por dentro.
22Fui tan necio e ignorante; debo haberte parecido un animal sin entendimiento.
23Sin embargo, todavía te pertenezco; me tomas de la mano derecha.
24Me guías con tu consejo y me conduces a un destino glorioso.
25¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Te deseo más que cualquier cosa en la tierra.
26Puede fallarme la salud y debilitarse mi espíritu, pero Dios sigue siendo la fuerza de mi corazón; él es mío para siempre.
27Los que lo abandonen, perecerán, porque tú destruyes a los que se alejan de ti.
28En cuanto a mí, ¡qué bueno es estar cerca de Dios! Hice al Señor Soberano mi refugio, y a todos les contaré las maravillas que haces.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Ciertamente Dios es bueno para con Israel, Para con los puros de corazón.
2En cuanto a mí, mis pies estuvieron a punto de tropezar, Casi resbalaron mis pasos.
3Porque tuve envidia de los arrogantes Al ver la prosperidad de los impíos.
4Porque no hay dolores en su muerte, Y su cuerpo es robusto.
5No sufren penalidades como los mortales, Ni son azotados como los demás hombres.
6Por tanto, el orgullo es su collar; El manto de la violencia los cubre.
7Los ojos se les saltan de gordura; Se desborda su corazón con sus antojos.
8Se burlan, y con maldad hablan de opresión; Hablan desde su encumbrada posición.
9Contra el cielo han puesto su boca, Y su lengua se pasea por la tierra.
10¶Por eso el pueblo de Dios vuelve a este lugar, Y beben las aguas de la abundancia.
11Y dicen: «¿Cómo lo sabe Dios? ¿Hay conocimiento en el Altísimo?».
12Miren, estos son los impíos, Y, siempre desahogados, han aumentado sus riquezas.
13Ciertamente en vano he guardado puro mi corazón Y lavado mis manos en inocencia,
14Pues he sido azotado todo el día Y castigado cada mañana.
15¶Si yo hubiera dicho: «Así hablaré», Habría traicionado a la generación de Tus hijos.
16Cuando pensaba, tratando de entender esto, Fue difícil para mí,
17Hasta que entré en el santuario de Dios; Entonces comprendí el fin de ellos.
18Ciertamente Tú los pones en lugares resbaladizos; Los arrojas a la destrucción.
19¡Cómo son destruidos en un momento! Son totalmente consumidos por terrores repentinos.
20Como un sueño del que despierta, Oh Señor, cuando te levantes, despreciarás su apariencia.
21¶Cuando mi corazón se llenó de amargura, Y en mi interior sentía punzadas,
22Entonces era yo torpe y sin entendimiento; Era como una bestia delante de Ti.
23Sin embargo, yo siempre estoy contigo; Tú me has tomado de la mano derecha.
24Con Tu consejo me guiarás, Y después me recibirás en gloria.
25¶¿A quién tengo yo en los cielos sino a Ti? Fuera de Ti, nada deseo en la tierra.
26Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, Pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.
27Porque los que están lejos de Ti perecerán; Tú has destruido a todos los que te son infieles.
28Pero para mí, estar cerca de Dios es mi bien; En Dios el Señor he puesto mi refugio Para contar todas Tus obras.