Cantares 8 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1¡Oh, si tú fueras como un hermano mío Que mamó los pechos de mi madre! Entonces, hallándote fuera, te besaría, Y no me menospreciarían.
2Yo te llevaría, te metería en casa de mi madre; Tú me enseñarías, Y yo te haría beber vino Adobado del mosto de mis granadas.
3Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace.
4Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera.
5¿Quién es ésta que sube del desierto, Recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté; Allí tuvo tu madre dolores, Allí tuvo dolores la que te dio a luz.
6Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.
7Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.
8Tenemos una pequeña hermana, Que no tiene pechos; ¿Qué haremos a nuestra hermana Cuando de ella se hablare?
9Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata; Si fuere puerta, La guarneceremos con tablas de cedro.
10Yo soy muro, y mis pechos como torres, Desde que fui en sus ojos como la que halla paz.
11Salomón tuvo una viña en Baal-hamón, La cual entregó a guardas, Cada uno de los cuales debía traer mil monedas de plata por su fruto.
12Mi viña, que es mía, está delante de mí; Las mil serán tuyas, oh Salomón, Y doscientas para los que guardan su fruto.
13Oh, tú que habitas en los huertos, Los compañeros escuchan tu voz; Házmela oír.
14Apresúrate, amado mío, Y sé semejante al corzo, o al cervatillo, Sobre las montañas de los aromas.
Nueva Version Internacional (NVI)
1¡Ah, si fueras mi propio hermano,criado a los pechos de mi madre!Al encontrarte en la calle podría besartey nadie me despreciaría.
2Tomándote de la mano,te llevaría a la casa de mi madrepara que fueras mi maestro.Te daría a beber vino con especiasy el néctar de mis granadas.
3¡Ojalá pudiera mi cabezareposar sobre su izquierda!¡Ojalá su derecha me abrazara!
4Yo les ruego, doncellas de Jerusalén,que no desvelen ni molesten a mi amadahasta que ella quiera despertar.
5¿Quién es esta que sube por el desiertoapoyada sobre el hombro de su amado?Bajo el manzano te desperté;allí te concibió tu madre,allí mismo te dio a luz.
6Grábame como un sello sobre tu corazón;llévame como una marca sobre tu brazo.Fuerte es el amor, como la muerte;el celo, inconmovible como el sepulcro.Como llama divinaes el fuego ardiente del amor.
7Ni las muchas aguas pueden apagarlo,ni los ríos pueden extinguirlo.Si alguien ofreciera todas las riquezas que poseea cambio del amor,solo conseguiría el desprecio.
8Tan pequeña es nuestra hermanaque no han crecido sus pechos.¿Qué haremos por nuestra hermanacuando vengan a pedirla?
9Si fuera una muralla,construiríamos sobre ella almenas de plata.Si acaso fuera una puerta,la recubriríamos con paneles de cedro.
10Una muralla soy yoy mis pechos, sus dos torres.Por eso a los ojos de mi amadosoy como quien ha hallado la paz.
11Salomón tenía una viña en Baal Jamón,la cual entregó a unos arrendatarios.Cada uno entregaba por sus frutosmil piezas de plata.
12¡Mi viña solo a mí me pertenece!Mil piezas de plata son para ti, Salomón,y doscientas son para los que cultivan su fruto.
13Tú, que habitas en los jardines,pendientes de tu voz están nuestros amigos;¡déjanos escucharla!
14¡Apresúrate, amado mío!¡Corre como venado,como cervatillo,sobre los montes cubiertos de bálsamo!
La Biblia de las Americas (LBLA)
1¡Ah, si tú fueras como mi hermano,amamantado a los pechos de mi madre!Si te encontrara afuera, te besaría,y no me despreciarían.
2Te llevaría y te introduciríaen la casa de mi madre, que me enseñaba;te daría a beber vino sazonado del zumo de mis granadas.
3Esté su izquierda bajo mi cabezay su derecha me abrace.
4¶Quiero que juréis, oh hijas de Jerusalén:que no despertaréis ni levantaréis a mi amor,hasta que quiera.
5¶¿Quién es esta que sube del desierto,recostada sobre su amado?Debajo del manzano te desperté;allí tu madre tuvo dolores de parto por ti,allí tuvo dolores de parto, y te dio a luz.
6Ponme como sello sobre tu corazón,como sello sobre tu brazo,porque fuerte como la muerte es el amor,inexorables como el Seol, los celos;sus destellos, destellos de fuego,la llama misma del Señor.
7Las muchas aguas no pueden extinguir el amor,ni los ríos lo anegarán;si el hombre diera todos los bienes de su casa por amor,de cierto lo menospreciarían.
8¶Tenemos una hermana pequeña,y todavía no tiene pechos;¿qué haremos por nuestra hermanael día en que sea pedida?
9Si ella es una muralla,edificaremos sobre ella un baluarte de plata;pero si es una puerta,la reforzaremos con tablas de cedro.
10¶Yo soy una muralla, y mis pechos como torres,entonces fui a sus ojos como quien halla la paz.
11Salomón tenía una viña en Baal-hamón,confió la viña a los guardas;cada uno debía traer por su fruto mil siclos de plata.
12Mi viña, que es mía, está a mi disposición;los mil siclos son para ti, Salomón,y doscientos, para los que guardan su fruto.
13¶Oh tú, que moras en los huertos,mis compañeros están atentos a tu voz;déjame que la oiga.
14¶Apresúrate, amado mío,y sé como una gacela o un cervatillosobre los montes de los aromas.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1La joven ¡Cómo quisiera que fueras mi hermano, el que mamó de los pechos de mi madre! Así podría besarte sin pensar en quién nos mira, y nadie me criticaría.
2Te llevaría al hogar de mi infancia, y allí tú me enseñarías. Te daría a beber vino con especias, mi dulce vino de granada.
3Tu brazo izquierdo estaría bajo mi cabeza y tu brazo derecho me abrazaría.
4Prométanme, oh mujeres de Jerusalén, que no despertarán al amor hasta que llegue el momento apropiado.
5Las jóvenes de Jerusalén ¿Quién es esa que viene majestuosamente desde el desierto recostada sobre su amante? La joven Desperté tus deseos bajo el manzano, donde tu madre te dio a luz, donde con tanto dolor te trajo al mundo.
6Ponme como un sello sobre tu corazón, como un sello sobre tu brazo. Pues el amor es tan fuerte como la muerte, y sus celos, tan duraderos como la tumba. El amor destella como el fuego con la llama más intensa.
7Las muchas aguas no pueden apagar el amor, ni los ríos pueden ahogarlo. Si un hombre tratara de comprar amor con toda su fortuna, su oferta sería totalmente rechazada.
8Los hermanos de la joven Tenemos una hermanita demasiado joven para tener pechos. ¿Qué haremos con nuestra hermana si alguien pide casarse con ella?
9Si es virgen como un muro, la protegeremos con una torre de plata; pero si es promiscua como una puerta que gira, le trabaremos la puerta con una barra de cedro.
10La joven Yo era virgen como un muro, ahora mis pechos son como torres. Cuando mi amante me mira se deleita con lo que ve.
11Salomón tiene un viñedo en Baal-hamón y lo renta a arrendatarios. Cada uno de ellos paga mil monedas de plata por cosechar la fruta.
12Sin embargo, yo soy la dueña de mi viñedo y yo decido a quién dárselo, y Salomón no tiene que pagar mil monedas de plata; pero yo daré doscientas monedas a quienes cuiden de sus vides.
13El joven Amada mía, tú que te entretienes en los jardines, tus compañeros tienen la dicha de oír tu voz. ¡Déjame oírla también!
14La joven ¡Ven conmigo, mi amor! Sé como una gacela, o como un venado joven sobre los montes de especias.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1¡Ah, si tú fueras como mi hermano, Amamantado a los pechos de mi madre! Si te encontrara afuera, te besaría, Y no me despreciarían.
2»Te llevaría y te introduciría En la casa de mi madre, que me enseñaba; Te daría a beber vino sazonado del zumo de mis granadas.
3»Que esté su izquierda bajo mi cabeza Y su derecha me abrace». EL ESPOSO:
4¶«Quiero que juren, oh hijas de Jerusalén; Que no despertarán ni levantarán a mi amor, Hasta que quiera». EL CORO:
5¶«¿Quién es esta que sube del desierto, Recostada sobre su amado?». EL ESPOSO: «Debajo del manzano te desperté; Allí tu madre tuvo dolores de parto por ti, Allí tuvo dolores de parto, y te dio a luz». LA ESPOSA:
6«Ponme como un sello sobre tu corazón, Como un sello sobre tu brazo, Porque fuerte como la muerte es el amor, Inexorables como el Seol, los celos; Sus destellos, son destellos de fuego, La llama misma del Señor.
7»Las muchas aguas no podrán extinguir el amor, Ni los ríos lo apagarán. Si el hombre diera todos los bienes de su casa por amor, Solo lograría desprecio». EL CORO:
8¶«Tenemos una hermana pequeña, Y todavía no tiene pechos; ¿Qué haremos por nuestra hermana El día en que sea pedida?
9»Si ella es una muralla, Edificaremos sobre ella un baluarte de plata; Pero si es una puerta, La reforzaremos con tablas de cedro». LA ESPOSA:
10¶«Yo soy una muralla, y mis pechos como torres, Entonces fui a sus ojos como quien halla la paz.
11»Salomón tenía una viña en Baal Hamón, Confió la viña a los guardas; Cada uno debía traer por su fruto mil siclos (11.4 kilos) de plata.
12»Mi viña, que es mía, está a mi disposición; Los mil siclos son para ti, Salomón, Y doscientos, para los que guardan su fruto». EL ESPOSO:
13¶«Oh tú, que moras en los huertos, Mis compañeros están atentos a tu voz; Déjame que la oiga». LA ESPOSA:
14¶«Apresúrate, amado mío, Y sé como una gacela o un cervatillo Sobre los montes de los aromas».