Isaías 41 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Escuchadme, costas, y esfuércense los pueblos; acérquense, y entonces hablen; estemos juntamente a juicio.
2¿Quién despertó del oriente al justo, lo llamó para que le siguiese, entregó delante de él naciones, y le hizo enseñorear de reyes; los entregó a su espada como polvo, como hojarasca que su arco arrebata?
3Los siguió, pasó en paz por camino por donde sus pies nunca habían entrado.
4¿Quién hizo y realizó esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.
5Las costas vieron, y tuvieron temor; los confines de la tierra se espantaron; se congregaron, y vinieron.
6Cada cual ayudó a su vecino, y a su hermano dijo: Esfuérzate.
7El carpintero animó al platero, y el que alisaba con martillo al que batía en el yunque, diciendo: Buena está la soldadura; y lo afirmó con clavos, para que no se moviese.
8Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.
9Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.
10No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
11He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.
12Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.
13Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
14No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.
15He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo.
16Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.
17Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.
18En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca.
19Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente,
20para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.
21Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob.
22Traigan, anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello; sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir.
23Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos.
24He aquí que vosotros sois nada, y vuestras obras vanidad; abominación es el que os escogió.
25Del norte levanté a uno, y vendrá; del nacimiento del sol invocará mi nombre; y pisoteará príncipes como lodo, y como pisa el barro el alfarero.
26¿Quién lo anunció desde el principio, para que sepamos; o de tiempo atrás, y diremos: Es justo? Cierto, no hay quien anuncie; sí, no hay quien enseñe; ciertamente no hay quien oiga vuestras palabras.
27Yo soy el primero que he enseñado estas cosas a Sion, y a Jerusalén daré un mensajero de alegres nuevas.
28Miré, y no había ninguno; y pregunté de estas cosas, y ningún consejero hubo; les pregunté, y no respondieron palabra.
29He aquí, todos son vanidad, y las obras de ellos nada; viento y vanidad son sus imágenes fundidas.
Nueva Version Internacional (NVI)
1«¡Callen en mi presencia, costas lejanas!¡Naciones, renueven sus fuerzas!Acérquense y hablen;reunámonos para juicio.
2»¿Quién despertó al que viene del orientey lo llamó en justicia a su servicio?Pone a las naciones en sus manos;ante él los reyes se rinden.Con su espada los vuelve polvo,con su arco los dispersa como paja.
3Con paso firme los persiguepor una senda que nunca antes pisó.
4¿Quién realizó esto? ¿Quién lo hizo posible?¿Quién llamó a las generaciones desde el principio?Yo, el Señor, estoy con los primerosy estaré con los últimos».
5Lo han visto las costas lejanas y temen;tiemblan los confines de la tierra.¡Ya se acercan, ya vienen!
6Cada uno ayuda a su compañeroy le dice a su hermano: «¡Sé fuerte!».
7El artesano anima al joyero,y el que aplana con el martillole dice al que golpea el yunque:«¡Es buena la soldadura!»;luego asegura el ídolo con clavospara que no se tambalee.
8«Pero tú, Israel, mi siervo,tú, Jacob, a quien he escogido,descendiente de Abraham, mi amigo:
9te tomé de los confines de la tierra,te llamé de los rincones más remotosy te dije: “Tú eres mi siervo”.Yo te escogí; no te rechacé.
10Así que no temas, porque yo estoy contigo;no te angusties, porque yo soy tu Dios.Te fortaleceré y te ayudaré;te sostendré con la diestra de mi justicia.
11»Todos los que se enfurecen contra tisin duda serán avergonzados y humillados;los que se te oponen serán como nada,como si no existieran.
12Aunque busques a tus enemigos,no los encontrarás.Los que te hacen la guerra serán como nada,como si no existieran.
13Porque yo soy el Señor tu Dios,que sostiene tu mano derecha;yo soy quien te dice:“No temas, yo te ayudaré”.
14No temas, gusano Jacob,pequeño Israel,porque yo mismo te ayudaré», afirma el Señor,el Santo de Israel, tu Redentor.
15«Te convertiré en una trilladoranueva y afilada, de doble filo.Trillarás las montañas y las harás polvo;convertirás en paja las colinas.
16Las lanzarás al aire y se las llevará el viento;un vendaval las dispersará.Pero tú te alegrarás en el Señor,te gloriarás en el Santo de Israel.
17»Los pobres y los necesitados buscan agua,pero no la encuentran;la sed les ha resecado la lengua.Pero yo, el Señor, les responderé;yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
18Haré brotar ríos en las cumbres áridasy manantiales entre los valles.Transformaré el desierto en estanques de aguay el sequedal en manantiales.
19Plantaré en el desiertocedros, acacias, mirtos y olivos;en áridas tierras plantaré cipreses,junto con pinos y abetos,
20para que la gente vea y sepa,considere y entienda,que la mano del Señor ha hecho esto,que el Santo de Israel lo ha creado.
21»Expongan su caso»,dice el Señor.«Presenten sus pruebas»,demanda el Rey de Jacob.
22«Preséntense y anuncienlo que ha de sucedery cómo fueron las cosas del pasado,para que las consideremosy conozcamos su desenlace.¡Cuéntennos lo que está por venir!
23Digan qué nos depara el futuro;así sabremos que ustedes son dioses.Hagan algo, bueno o malo,para verlo y llenarnos de terror.
24¡La verdad es que ustedes no son naday aun menos que nada son sus obras!¡Abominable es quien los escoge!
25»Del norte hice venir a uno y acudió a mi llamado;desde el oriente invoca mi nombre.Como alfarero que amasa arcilla con los pies,aplasta gobernantes como si fueran barro.
26¿Quién lo anunció desde el principiopara que lo supiéramos?¿Quién lo anunció de antemano,para que dijéramos: “Tenía razón”?Nadie lo anunció ni lo proclamó;nadie los oyó proclamar mensaje alguno.
27Yo fui el primero en decirle a Sion:“¡Mira, ya están aquí!”.Yo fui quien envió a Jerusalén un mensajero de buenas noticias.
28Miro entre ellos y no hay nadie;no hay entre ellos quien aconseje,no hay quien me responda cuando les pregunto.
29¡Todos ellos son falsos!Sus obras no son nada;sus ídolos no son más que viento y confusión.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Guardad silencio ante mí, costas,y renueven sus fuerzas los pueblos;acérquense y entonces hablen,juntos vengamos a juicio.
2¿Quién ha levantado del orienteal que Él llama en justicia a sus pies?Ante Él entrega naciones,y a reyes somete.Los deja como polvo con su espada,como hojarasca dispersa con su arco.
3Los persigue, pasando segurospor una senda por donde no habían andado sus pies.
4¿Quién lo ha hecho y lo ha realizado,llamando a las generaciones desde el principio?Yo, el Señor, soy el primero, y con los postreros soy.
5¶Las costas han visto y temen,tiemblan los confines de la tierra,se han acercado y han venido.
6Cada uno ayuda a su prójimo,y dice a su hermano: Sé fuerte.
7El artífice anima al fundidor,y el que alisa a martillo al que bate el yunque,diciendo de la soldadura: Está bien.Entonces asegura su obra con clavos,para que no se mueva.
8Pero tú, Israel, siervo mío,Jacob, a quien he escogido,descendiente de Abraham, mi amigo;
9tú, a quien tomé de los confines de la tierra,y desde sus lugares más remotos te llamé,y te dije: «Mi siervo eres tú;yo te he escogido y no te he rechazado»:
10No temas, porque yo estoy contigo;no te desalientes, porque yo soy tu Dios.Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré,sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.
11He aquí, todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y humillados;los que contienden contigo serán como nada y perecerán.
12Buscarás a los que riñen contigo, pero no los hallarás;serán como nada, como si no existieran, los que te hacen guerra.
13Porque yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra,que te dice: «No temas, yo te ayudaré».
14No temas, gusano de Jacob, vosotros hombres de Israel;yo te ayudaré —declara el Señor— y tu Redentor es el Santo de Israel.
15He aquí, te he convertido en trillo nuevo, cortante, de doble filo;trillarás los montes y los harás polvo,y los collados dejarás como hojarasca.
16Los aventarás, el viento se los llevará,y la tempestad los dispersará;pero tú te regocijarás en el Señor,en el Santo de Israel te gloriarás.
17¶Los afligidos y los necesitados buscan agua, pero no la hay,su lengua está reseca de sed.Yo, el Señor, les responderé,yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
18Abriré ríos en las alturas desoladas,y manantiales en medio de los valles;transformaré el desierto en estanque de aguas,y la tierra seca en manantiales.
19Pondré en los desiertos el cedro,la acacia, el mirto y el olivo;pondré en el yermo el ciprés,junto con el olmo y el boj,
20para que vean y entiendan,consideren y comprendan a unaque la mano del Señor ha hecho esto,que el Santo de Israel lo ha creado.
21¶Presentad vuestra causa —dice el Señor.Exponed vuestros fuertes argumentos—dice el Rey de Jacob.
22Que expongan y nos declaren lo que ha de suceder.En cuanto a los hechos anteriores, declarad lo que fueron,para que los consideremos y sepamos su resultado,o bien, anunciadnos lo que ha de venir.
23Declarad lo que ha de venir después,para que sepamos que vosotros sois dioses.Sí, haced algo bueno o malo, para que nos desalentemos y temamos a una.
24He aquí, vosotros nada sois,y vuestra obra es vana;abominación es el que os escoge.
25¶Del norte levanté a uno, y ha venido;del nacimiento del sol invocará mi nombre,y vendrá sobre los gobernantes, como sobre lodo,como el alfarero pisotea el barro.
26¿Quién lo anunció desde el principio, para que supiéramos,o desde tiempos antiguos, para que dijéramos: Tiene razón?Ciertamente no había quien lo anunciara,sí, no había quien lo proclamara,ciertamente no había quien oyera vuestras palabras.
27Dije primero a Sión: «Mira, aquí están»,y a Jerusalén: «Os daré un mensajero de buenas nuevas».
28Pero cuando miro, no hay nadie,y entre ellos no hay consejerosa quienes, si les pregunto, puedan responder.
29He aquí, todos ellos son falsos;sus obras inútiles,viento y vacuidad sus imágenes fundidas.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1«Escuchen en silencio ante mí, tierras más allá del mar. Traigan sus argumentos más convincentes. Vengan ahora y hablen; el tribunal está listo para oír su caso.
2»¿Quién ha incitado a ese rey del oriente, llamándolo en justicia para el servicio de Dios? ¿Quién le da victoria a ese hombre sobre muchas naciones y permite que pisotee a los reyes? Con su espada, reduce a polvo a los ejércitos y con su arco los esparce como la paja ante el viento.
3Los persigue y avanza seguro, aunque pisa terreno desconocido.
4¿Quién ha hecho obras tan poderosas, llamando a cada nueva generación desde el principio del tiempo? Soy yo, el Señor , el Primero y el Último; únicamente yo lo soy».
5Las tierras más allá del mar observan con temor; las tierras lejanas tiemblan y se movilizan para la guerra.
6Los fabricantes de ídolos se alientan unos a otros y se dicen: «¡Sé fuerte!».
7El escultor anima al orfebre, y el que hace moldes colabora en el yunque. «Muy bien —dicen—, está quedando bien». Con cuidado juntan las piezas, después sujetan el ídolo para que no se caiga.
8«Pero en cuanto a ti, Israel, mi siervo, Jacob, a quien he escogido, descendiente de mi amigo Abraham,
9te he llamado desde los confines de la tierra, diciéndote: “Eres mi siervo”. Pues te he escogido y no te desecharé.
10No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.
11»¿Ves? Todos tus furiosos enemigos están allí tendidos, confundidos y humillados. Todo el que se te oponga morirá y quedará en la nada.
12Buscarás en vano a los que trataron de conquistarte. Los que te ataquen quedarán en la nada.
13Pues yo te sostengo de tu mano derecha: yo, el Señor tu Dios. Y te digo: “No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte.
14Aunque seas un humilde gusano, oh Jacob, no tengas miedo, pueblo de Israel, porque yo te ayudaré. Yo soy el Señor , tu Redentor. Yo soy el Santo de Israel”.
15Serás un nuevo instrumento para trillar, con muchos dientes afilados. Despedazarás a tus enemigos, convirtiendo a los montes en paja.
16Los lanzarás al aire y el viento se los llevará; un remolino los esparcirá. Entonces te alegrarás en el Señor ; te gloriarás en el Santo de Israel.
17»Cuando los pobres y los necesitados busquen agua y no la encuentren, y tengan la lengua reseca por la sed, entonces yo, el Señor , les responderé; yo, el Dios de Israel, nunca los abandonaré.
18Abriré ríos para ellos en los altiplanos. Les daré fuentes de agua en los valles y llenaré el desierto con lagunas de agua; por la tierra reseca correrán ríos alimentados por manantiales.
19Plantaré árboles en el desierto árido: cedros, acacias, mirtos, olivos, cipreses, abetos y pinos.
20Lo hago para que todos los que vean este milagro comprendan lo que significa: que el Señor es quien lo ha hecho; el Santo de Israel lo ha creado.
21»Expongan el caso de sus ídolos —dice el Señor —. Que demuestren lo que pueden hacer —dice el Rey de Israel—.
22Que intenten decirnos lo que sucedió hace mucho tiempo, para que podamos examinar las pruebas. O que nos digan lo que nos depara el futuro, para que podamos saber lo que sucederá.
23Sí, dígannos lo que ocurrirá en los próximos días. Entonces sabremos que ustedes son dioses. ¡Por lo menos hagan algo, bueno o malo! Hagan algo que nos asombre y nos atemorice.
24¡Pero no! Ustedes son menos que nada y no pueden hacer nada en absoluto. Quienes los escogen se contaminan a sí mismos.
25»Yo incité a un líder que se aproximará del norte; desde el oriente invocará mi nombre. Le daré la victoria sobre reyes y príncipes; los pisoteará como el alfarero pisa la arcilla.
26»¿Quién les dijo desde el principio que esto sucedería? ¿Quién predijo esto, haciéndoles admitir que él tenía razón? ¡Nadie dijo una sola palabra!
27Yo fui el primero en decirle a Sion: “¡Mira! ¡La ayuda está en camino!”. Enviaré a Jerusalén un mensajero con buenas noticias.
28Ninguno de sus ídolos les dijo esto; ni uno respondió cuando pregunté.
29Como ven, todos son objetos necios y sin ningún valor; sus ídolos son tan vacíos como el viento.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1«Guarden silencio ante Mí, costas, Y renueven sus fuerzas los pueblos. Acérquense y entonces hablen, Juntos vengamos a juicio.
2»¿Quién ha levantado del oriente Al que Él llama en justicia a Sus pies? Ante Él entrega naciones, Y a reyes somete. Los deja como polvo con su espada, Como hojarasca los dispersa con su arco,
3Los persigue, pasando seguros Por una senda por donde no habían andado sus pies.
4»¿Quién lo ha hecho y lo ha realizado, Llamando a las generaciones desde el principio? Yo, el Señor, soy el primero, y con los postreros soy».
5¶Las costas han visto y temen, Tiemblan los confines de la tierra, Se han acercado y han venido.
6Cada uno ayuda a su prójimo, Y dice a su hermano: «Sé fuerte».
7El artífice anima al fundidor, Y el que alisa a martillo, al que bate el yunque, Diciendo de la soldadura: «Está bien». Entonces asegura su obra con clavos, Para que no se mueva.
8«Pero tú, Israel, siervo Mío, Jacob, a quien he escogido, Descendiente de Abraham, Mi amigo.
9»Tú, a quien tomé de los confines de la tierra, Y desde sus lugares más remotos te llamé, Y te dije: “Mi siervo eres tú; Yo te he escogido y no te he rechazado.
10”No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.
11»Ciertamente, los que se enojan contra ti serán avergonzados y humillados. Los que luchen contigo serán como nada y perecerán.
12»Buscarás a los que riñen contigo, pero no los hallarás. Serán como nada, como si no existieran, los que te hacen guerra.
13»Porque Yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra, Que te dice: “No temas, Yo te ayudaré”.
14»No temas, gusano de Jacob, ustedes hombres de Israel. Yo te ayudaré», declara el Señor, «tu Redentor es el Santo de Israel.
15»Te he convertido en trillo nuevo, cortante, de doble filo; Trillarás los montes y los harás polvo, Y los collados dejarás como hojarasca.
16»Los aventarás, el viento se los llevará, Y la tempestad los dispersará. Pero tú te regocijarás en el Señor, En el Santo de Israel te gloriarás.
17¶»Los afligidos y los necesitados buscan agua, pero no la hay, Su lengua está reseca de sed. Yo, el Señor, les responderé, Yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
18»Abriré ríos en las alturas desoladas, Y manantiales en medio de los valles. Transformaré el desierto en estanque de aguas, Y la tierra seca en manantiales.
19»Pondré en los desiertos el cedro, La acacia, el mirto y el olivo; Pondré en el lugar desolado el ciprés, Junto con el olmo y el boj,
20Para que vean y entiendan, Consideren y comprendan a una Que la mano del Señor ha hecho esto, Que el Santo de Israel lo ha creado.
21¶»Presenten su causa», dice el Señor. «Expongan sus fuertes argumentos», Dice el Rey de Jacob.
22Que expongan y nos declaren lo que ha de suceder. En cuanto a los hechos anteriores, declaren lo que fueron, Para que los consideremos y sepamos su resultado, O bien, anúnciennos lo que ha de venir.
23Declaren lo que ha de suceder en el futuro, Para que sepamos que ustedes son dioses. Sí, hagan algo bueno o malo, para que nos desalentemos y temamos a una.
24Miren, ustedes no son nada, Y su obra es vana; Abominación es el que los escoge.
25¶«Del norte levanté a uno, y ha venido. Del nacimiento del sol invocará Mi nombre, Y vendrá sobre los gobernantes, como sobre lodo, Como el alfarero pisotea el barro».
26¿Quién lo anunció desde el principio, para que supiéramos, O desde tiempos antiguos, para que dijéramos: «Tiene razón?». Ciertamente no había quien lo anunciara, Sí, no había quien lo proclamara, Ciertamente no había quien oyera sus palabras.
27«Dije primero a Sión: “Mira, aquí están”, Y a Jerusalén: “Les daré un mensajero de buenas nuevas”.
28»Pero cuando miro, no hay nadie, Y entre ellos no hay consejeros A quienes, si les pregunto, puedan responder.
29»Pues todos ellos son falsos; Sus obras inútiles, Viento y vacuidad sus imágenes fundidas.