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Jeremías 31 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a mí por pueblo.

2Así ha dicho Jehová: El pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo.

3Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.

4Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas.

5Aún plantarás viñas en los montes de Samaria; plantarán los que plantan, y disfrutarán de ellas.

6Porque habrá día en que clamarán los guardas en el monte de Efraín: Levantaos, y subamos a Sion, a Jehová nuestro Dios.

7Porque así ha dicho Jehová: Regocijaos en Jacob con alegría, y dad voces de júbilo a la cabeza de naciones; haced oír, alabad, y decid: Oh Jehová, salva a tu pueblo, el remanente de Israel.

8He aquí yo los hago volver de la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en gran compañía volverán acá.

9Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por padre, y Efraín es mi primogénito.

10Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño.

11Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él.

12Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor.

13Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.

14Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.

15Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron.

16Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo.

17Esperanza hay también para tu porvenir, dice Jehová, y los hijos volverán a su propia tierra.

18Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios.

19Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.

20¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.

21Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades.

22¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija contumaz? Porque Jehová creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón.

23Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo haga volver sus cautivos: Jehová te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo.

24Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño.

25Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida.

26En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable.

27He aquí vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.

28Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová.

29En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera,

30sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.

31He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.

32No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

33Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

34Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

35Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre:

36Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

37Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová.

38He aquí que vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Angulo.

39Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa.

40Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Jehová; no será arrancada ni destruida más para siempre.

Nueva Version Internacional (NVI)

1«En aquel tiempo —afirma el Señor—, seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellas serán mi pueblo».

2Así dice el Señor:«El pueblo que escapó de la espadaha hallado gracia en el desierto;Israel va en busca de su reposo».

3Hace mucho tiempo se me apareció el Señor y me dijo:«Con amor eterno te he amado;por eso te he prolongado mi fidelidad,

4oh virginal Israel.Te edificaré de nuevo;¡sí, serás reedificada!De nuevo tomarás panderosy saldrás a bailar con alegría.

5Volverás a plantar viñedosen las colinas de Samariay quienes los plantengozarán de sus frutos.

6Vendrá un día en que los centinelasgritarán por las colinas de Efraín:“¡Vengan, subamos a Sion,al Señor nuestro Dios!”».

7Así dice el Señor:«Canten jubilosos en honor de Jacob;griten de alegría por la mejor de las naciones.Hagan oír sus alabanzas y clamen:“¡Salva, Señor, a tu pueblo!¡Salva al remanente de Israel!”.

8Yo los traeré del país del norte;los reuniré de los confines de la tierra.¡Volverá una gran multitud!Entre ellos vendrán ciegos y cojos,embarazadas y parturientas.

9Entre llantos vendrány entre consuelos los conduciré.Los guiaré a corrientes de aguapor un camino llano en el que no tropezarán.Yo soy el padre de Israel;mi primogénito es Efraín.

10»Naciones, escuchen la palabra del Señor,y anuncien en las costas más lejanas:“El que dispersó a Israel lo reunirá;lo cuidará como un pastor a su rebaño”.

11Porque el Señor rescató a Jacob;lo redimió de una mano más poderosa que él.

12Vendrán y cantarán jubilosos en las alturas de Sion;disfrutarán de las bondades del Señor:el trigo, el vino nuevo y el aceite,las crías de las ovejas y las vacas.Serán como un jardín bien regado,y no volverán a desfallecer.

13Entonces las jóvenes danzarán con alegríay los jóvenes junto con los ancianos.Convertiré su duelo en gozo y los consolaré;transformaré su dolor en alegría.

14Colmaré de abundancia a los sacerdotes,y saciaré con mis bienes a mi pueblo»,afirma el Señor.

15Así dice el Señor:«Se oye un grito en Ramá,lamentos y amargo llanto.Es Raquel que llora por sus hijosy no quiere ser consolada.¡Sus hijos ya no existen!».

16Así dice el Señor:«Reprime tu llanto,las lágrimas de tus ojos,pues tus obras tendrán su recompensa:tus hijos volverán del país enemigo»,afirma el Señor.

17«Se vislumbra esperanza en tu futuro:tus hijos volverán a su patria»,afirma el Señor.

18«Por cierto, he escuchado el lamento de Efraín:“Me has azotado como a un becerro sin domar,y he aceptado tu corrección.Hazme volver, y seré restaurado;porque tú, Señor, eres mi Dios.

19Yo me aparté,pero me arrepentí;al comprenderlome di golpes de pecho.Me siento avergonzado y humilladoporque cargo con la deshonra de mi juventud”.

20¿Acaso no es Efraín mi hijo amado?¿Acaso no es el niño en quien me deleito?Cada vez que lo reprendo,vuelvo a acordarme de él.Por él mi corazón se conmueve;por él siento mucha compasión»,afirma el Señor.

21«Ponte señales en el camino,coloca marcas por donde pasaste,fíjate bien en el sendero.¡Vuelve, virginal Israel;vuelve a tus ciudades!

22¿Hasta cuándo andarás errante,hija infiel?El Señor creará algo nuevo en la tierra:la mujer regresará a su esposo».

23Así dice el Señor de los Ejércitos, el Dios de Israel: «Cuando yo los haga volver del cautiverio, en la tierra de Judá y en sus ciudades volverá a decirse: “Que el Señor te bendiga, morada de justicia, monte santo”.

24Allí habitarán juntos Judá y todas sus ciudades, los agricultores y los pastores de rebaños.

25Daré de beber a los sedientos y saciaré a los que estén agotados».

26En ese momento me desperté y abrí los ojos. Había tenido un sueño agradable.

27«Vienen días —afirma el Señor—, en que sembraré en Israel y en Judá la simiente de hombres y de animales.

28Y así como he estado vigilándolos para arrancar y derribar, para destruir y demoler, y para traer calamidad, así también habré de vigilarlos para construir y plantar», afirma el Señor.

29«En aquellos días no volverá a decirse:»“Los padres comieron uvas agriasy a los hijos les duelen los dientes”.

30Al contrario, al que coma las uvas agrias le dolerán los dientes; es decir, que cada uno morirá por su propia iniquidad.

31»Vienen días»,afirma el Señor,«en que haré un nuevo pactocon Israel y con Judá.

32No será un pactocomo el que hice con sus antepasadosel día en que los tomé de la manoy los saqué de Egipto,ya que ellos lo quebrantarona pesar de que yo era su esposo»,afirma el Señor.

33«Este es el pacto que después de aquel tiempoharé con el pueblo de Israel», afirma el Señor.«Pondré mi Ley en su mentey la escribiré en su corazón.Yo seré su Dios,y ellos serán mi pueblo.

34Ya nadie tendrá que enseñar a su prójimo,tampoco dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al Señor!”,porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande,me conocerán»,afirma el Señor.«Porque yo perdonaré su iniquidady nunca más me acordaré de sus pecados».

35Así dice el Señor,cuyo nombre es el Señor de los Ejércitos,quien estableció el solpara alumbrar el día,y la luna y las estrellaspara alumbrar la noche,y agita el marpara que rujan sus olas:

36«Si alguna vez fallaran estos estatutos»,afirma el Señor,«entonces la descendencia de Israelya nunca más sería mi nación especial».

37Así dice el Señor:«Si se pudieran medir los cielos en lo altoy en lo bajo explorar los cimientos de la tierra,entonces yo rechazaría a la descendencia de Israelpor todo lo que ha hecho»,afirma el Señor.

38«Vienen días —afirma el Señor—, en que la ciudad del Señor será reconstruida, desde la torre de Jananel hasta la puerta de la Esquina.

39El cordel para medir se extenderá en línea recta, desde allí hasta la colina de Gareb, y luego girará hacia Goa.

40Todo el valle donde se arrojan los cadáveres y las cenizas, y todos los campos, hasta el arroyo de Cedrón y hasta la puerta de los Caballos, en la esquina oriental, estarán consagrados al Señor. ¡Nunca más la ciudad será arrancada ni derribada!».

La Biblia de las Americas (LBLA)

1En aquel tiempo —declara el Señor— yo seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellos serán mi pueblo.

2Así dice el Señor:Ha hallado gracia en el desiertoel pueblo que escapó de la espada,Israel, cuando iba en busca de su reposo.

3Desde lejos el Señor se le apareció, diciendo:Con amor eterno te he amado,por eso te he atraído con misericordia.

4De nuevo te edificaré, y serás reedificada,virgen de Israel;de nuevo tomarás tus panderos,y saldrás a las danzas con los que se divierten.

5De nuevo plantarás viñasen los montes de Samaria;los plantadores las plantarány las disfrutarán.

6Porque habrá un día en que clamarán los guardasen la región montañosa de Efraín:«Levantaos y subamos a Sión,al Señor nuestro Dios».

7Porque así dice el Señor:Gritad con alegría por Jacob,y dad voces por la primera de las naciones;proclamad, dad alabanza, y decid:«Oh Señor, salva a tu pueblo,al remanente de Israel».

8He aquí, yo los traigo del país del norte,y los reuniré de los confines de la tierra,entre ellos los ciegos y los cojos,la mujer encinta y también la que está dando a luz;una gran compañía volverá acá.

9Con llanto vendrán,y entre súplicas los guiaré;los haré andar junto a arroyos de aguas,por camino derecho en el cual no tropezarán;porque soy un padre para Israel,y Efraín es mi primogénito.

10¶Oíd, naciones, la palabra del Señor,anunciad en las costas lejanas,y decid: El que dispersó a Israel lo reunirá,y lo guardará como un pastor a su rebaño.

11Porque el Señor ha rescatado a Jacob,y lo ha redimido de manos más fuertes que él.

12Vendrán y gritarán de júbilo en lo alto de Sión,y radiarán de gozo por la bondad del Señor:por el grano, por el vino y por el aceite,y por las crías de las ovejas y de las vacas.Su alma será como huerto regado,y nunca más languidecerán.

13Entonces la virgen se alegrará en la danza,y los jóvenes y los ancianos a una;cambiaré su duelo en gozo,los consolaré y los alegraré de su tristeza.

14Y llenaré con abundancia el alma de los sacerdotes,y mi pueblo se saciará de mi bondad —declara el Señor.

15Así dice el Señor:Se oye una voz en Ramá,lamento y llanto amargo.Raquel llora por sus hijos;rehúsa ser consolada, por sus hijosque ya no existen.

16Así dice el Señor:Reprime tu voz del llanto,y tus ojos de las lágrimas;hay pago para tu trabajo —declara el Señor—,pues volverán de la tierra del enemigo.

17Y hay esperanza para tu porvenir —declara el Señor—,los hijos volverán a su territorio.

18Ciertamente he oído a Efraín lamentarse:«Me has castigado, y castigado fuicomo becerro indómito.Hazme volver para que sea restaurado,pues tú, Señor, eres mi Dios.

19-»Porque después que me aparté, me arrepentí,y después que comprendí, me di golpes en el muslo;me avergoncé y también me humillé,porque llevaba el oprobio de mi juventud».

20¿No es Efraín mi hijo amado?¿No es un niño encantador?Pues siempre que hablo contra él,lo recuerdo aún más;por eso mis entrañas se conmueven por él,ciertamente tendré de él misericordia —declara el Señor.

21¶Levanta para ti señales,coloca para ti majanos;presta atención a la calzada,al camino que anduviste.Vuelve, virgen de Israel,vuelve a estas tus ciudades.

22¿Hasta cuándo andarás errante,hija infiel?Porque el Señor ha creado algo nuevo en la tierra:la mujer rodeará al hombre.

23Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Otra vez hablarán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo restaure su bienestar:«El Señor te bendiga, morada de justicia,monte santo».

24Y morarán juntamente en ella Judá y todas sus ciudades, los labradores y los que van con los rebaños.

25Porque yo he de satisfacer al alma cansada y he de saciar a toda alma atribulada.

26En esto me desperté y miré, y mi sueño me resultó agradable.

27He aquí, vienen días —declara el Señor— en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.

28Y como velé sobre ellos para arrancar y para derribar, para derrocar, para destruir y para traer calamidad, así velaré sobre ellos para edificar y para plantar —declara el Señor.

29En aquellos días no dirán más:«Los padres comieron uvas agrias,y los dientes de los hijos tienen dentera»,

30sino que cada cual por su propia iniquidad morirá; los dientes de todo hombre que coma uvas agrias tendrán dentera.

31He aquí, vienen días —declara el Señor— en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto,

32no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos —declara el Señor;

33porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días —declara el Señor—. Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.

34Y no tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciendo: «Conoce al Señor», porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande —declara el Señor— pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.

35Así dice el Señor,el que da el sol para luz del día,y las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche,el que agita el mar para que bramen sus olas;el Señor de los ejércitos es su nombre:

36Si se apartan estas leyesde mi presencia —declara el Señor—también la descendencia de Israel dejaráde ser nación en mi presencia para siempre.

37Así dice el Señor:Si los cielos arriba pueden medirse,y explorarse abajo los cimientos de la tierra,también yo desecharé toda la descendencia de Israelpor todo lo que hicieron —declara el Señor.

38He aquí, vienen días —declara el Señor— en que la ciudad será reedificada para el Señor, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Angulo.

39Y el cordel de medir saldrá más allá, directamente hasta la colina de Gareb, y girará hasta Goa.

40Y todo el valle de los cadáveres y de las cenizas, y todos los campos hasta el arroyo Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los Caballos hacia el oriente, serán santos al Señor. La ciudadno será arrancada ni derribada nunca jamás.

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1«En ese día —dice el Señor —, seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellas serán mi pueblo.

2Esto dice el Señor : »Los que sobrevivan de la destrucción venidera encontrarán bendiciones aun en las tierras áridas, porque al pueblo de Israel le daré descanso».

3Hace tiempo el Señor le dijo a Israel: «Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí.

4Yo te reedificaré, mi virgen Israel. Volverás a ser feliz y con alegría danzarás con las panderetas.

5De nuevo plantarás tus viñedos sobre las montañas de Samaria y allí comerás de tus propios huertos.

6Llegará el día cuando los centinelas gritarán desde la zona montañosa de Efraín: “Vengan, subamos a Jerusalén a adorar al Señor nuestro Dios”».

7Ahora esto dice el Señor : «Canten con alegría por Israel. ¡Griten por la mejor de las naciones! Griten de alabanza y alegría: “¡Salva a tu pueblo, oh Señor , el remanente de Israel!”.

8Pues los traeré del norte y de los extremos más lejanos de la tierra. No me olvidaré del ciego ni del cojo, ni de las mujeres embarazadas ni de las que están en trabajo de parto. ¡Volverá un enorme grupo!

9Por sus rostros correrán lágrimas de alegría, y con mucho cuidado los guiaré a casa. Caminarán junto a arroyos quietos y por caminos llanos donde no tropezarán. Pues soy el padre de Israel, y Efraín es mi hijo mayor.

10»Ustedes, naciones del mundo, escuchen este mensaje del Señor ; proclámenlo en las costas lejanas: El Señor , quien dispersó a su pueblo, lo reunirá y lo cuidará como hace un pastor con su rebaño.

11Pues el Señor ha rescatado a Israel de manos más fuertes.

12Vendrán a su tierra y entonarán canciones de alegría en las alturas de Jerusalén. Estarán radiantes debido a los buenos regalos del Señor : abundancia de grano, vino nuevo y aceite de oliva, y los rebaños y las manadas saludables. Su vida será como un jardín bien regado, y desaparecerán todas sus tristezas.

13Las jóvenes danzarán de alegría, y los hombres —jóvenes y viejos— se unirán a la celebración. Convertiré su duelo en alegría. Los consolaré y cambiaré su aflicción en regocijo.

14Los sacerdotes disfrutarán de la abundancia, y mi pueblo se saciará de mis buenos regalos. ¡Yo, el Señor , he hablado!».

15Esto dice el Señor : «En Ramá se oye una voz: profunda angustia y llanto amargo. Raquel llora por sus hijos; se niega a que la consuelen, porque sus hijos se han ido».

16Pero ahora esto dice el Señor : «No llores más, porque te recompensaré —dice el Señor —. Tus hijos volverán a ti desde la tierra lejana del enemigo.

17Hay esperanza para tu futuro —dice el Señor —. Tus hijos volverán a su propia tierra.

18Oí a Israel decir: “Me disciplinaste severamente, como a un becerro que necesita ser entrenado para el yugo. Hazme volver a ti y restáurame, porque solo tú eres el Señor mi Dios.

19Me aparté de Dios, pero después tuve remordimiento. ¡Me di golpes por haber sido tan estúpido! Estaba profundamente avergonzado por todo lo que hice en los días de mi juventud”.

20»¿No es aún Israel mi hijo, mi hijo querido? —dice el Señor —. A menudo tengo que castigarlo, pero aun así lo amo. Por eso mi corazón lo anhela y ciertamente le tendré misericordia.

21Pon señales en el camino; coloca postes indicadores. Marca bien el camino por el que viniste. Regresa otra vez, mi virgen Israel; regresa aquí a tus ciudades.

22¿Hasta cuándo vagarás, mi hija descarriada? Pues el Señor hará que algo nuevo suceda: Israel abrazará a su Dios».

23Esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales, Dios de Israel: «Cuando los traiga de regreso del cautiverio, el pueblo de Judá y sus ciudades volverán a decir: “¡El Señor te bendiga, oh casa de rectitud, oh monte santo!”.

24Tanto la gente de la ciudad como los agricultores y los pastores vivirán juntos en paz y felicidad.

25Pues le he dado descanso al fatigado y al afligido, alegría».

26Al oír esto, me desperté y miré a mi alrededor. Mi sueño había sido muy dulce.

27«Se acerca el día —dice el Señor —, cuando aumentaré en gran manera la población humana y el número de los animales en Israel y Judá.

28En el pasado con determinación desarraigué y derribé a esta nación. La derroqué, la destruí y sobre ella traje el desastre; pero en el futuro con la misma determinación la plantaré y la edificaré. ¡Yo, el Señor , he hablado!

29»El pueblo ya no citará este proverbio: “Los padres comieron uvas agrias, pero la boca de sus hijos se frunce por el sabor”.

30Cada persona morirá por sus propios pecados, los que coman las uvas agrias serán los que tengan la boca fruncida.

31»Se acerca el día —dice el Señor —, en que haré un nuevo pacto con el pueblo de Israel y de Judá.

32Este pacto no será como el que hice con sus antepasados cuando los tomé de la mano y los saqué de la tierra de Egipto. Ellos rompieron ese pacto, a pesar de que los amé como un hombre ama a su esposa», dice el Señor .

33«Pero este es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel después de esos días —dice el Señor —. Pondré mis instrucciones en lo más profundo de ellos y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.

34Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes diciendo: “Deberías conocer al Señor ”. Pues todos ya me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande —dice el Señor —. Perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados».

35Es el Señor quien provee el sol para alumbrar el día y la luna y las estrellas para alumbrar la noche, y agita el mar y hace olas rugientes. Su nombre es el Señor de los Ejércitos Celestiales, y esto es lo que dice:

36«¡Igual de improbable es que anule las leyes de la naturaleza como que rechace a mi pueblo Israel!».

37Esto dice el Señor : «Así como no se pueden medir los cielos ni explorar los fundamentos de la tierra, así tampoco consideraré echarlos fuera por las maldades que han hecho. ¡Yo, el Señor , he hablado!

38»Se acerca el día —dice el Señor —, cuando toda Jerusalén será reconstruida para mí, desde la torre de Hananeel hasta la puerta de la Esquina.

39Se extenderá una cuerda de medir sobre la colina de Gareb hasta Goa

40y el área entera —incluidos el cementerio y el basurero de cenizas en el valle, y todos los campos en el oriente hasta el valle de Cedrón y hasta la puerta de los Caballos— será santa al Señor . Nunca más la ciudad será conquistada ni destruida».

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1«En aquel tiempo», declara el Señor, «Yo seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellos serán Mi pueblo».

2Así dice el Señor: «Ha hallado gracia en el desierto El pueblo que escapó de la espada: Israel, cuando iba en busca de su reposo».

3Desde lejos el Señor se le apareció, y le dijo: «Con amor eterno te he amado, Por eso te he sacado con misericordia.

4»De nuevo te edificaré, y serás reedificada, Virgen de Israel; De nuevo tomarás tus panderos, Y saldrás a las danzas con los que se divierten.

5»De nuevo plantarás viñas En los montes de Samaria; Los plantadores las plantarán Y las disfrutarán.

6»Porque habrá un día en que clamarán los guardas En la región montañosa de Efraín: “Levántense y subamos a Sión, Al Señor nuestro Dios” ».

7Porque así dice el Señor: «Griten con alegría por Jacob, Y den voces por la primera de las naciones. Proclamen, den alabanza, y digan: “Oh Señor, salva a Tu pueblo, Al remanente de Israel”.

8»Yo los traigo del país del norte, Y los reuniré de los confines de la tierra, Entre ellos los ciegos y los cojos, La mujer encinta y también la que está dando a luz. Una gran compañía volverá acá.

9»Con llanto vendrán, Y entre súplicas los guiaré. Los haré andar junto a arroyos de aguas, Por camino derecho en el cual no tropezarán; Porque soy un padre para Israel, Y Efraín es Mi primogénito».

10¶Oigan, naciones, la palabra del Señor, Anuncien en las costas lejanas, Y digan: «El que dispersó a Israel lo reunirá, Y lo guardará como un pastor a su rebaño».

11Porque el Señor ha rescatado a Jacob Y lo ha redimido de manos más fuertes que él.

12«Vendrán y gritarán de júbilo en lo alto de Sión, Y radiarán de gozo por la bondad del Señor: Por el grano, por el vino y por el aceite, Y por las crías de las ovejas y de las vacas. Su alma será como huerto regado, Y nunca más languidecerán.

13»Entonces la virgen se alegrará en la danza, Y los jóvenes y los ancianos a una; Cambiaré su duelo en gozo, Los consolaré y los alegraré de su tristeza.

14»Y llenaré con abundancia el alma de los sacerdotes, Y Mi pueblo se saciará de Mi bondad», declara el Señor.

15Así dice el Señor: «Se oye una voz en Ramá, Lamento y llanto amargo. Raquel llora por sus hijos; Rehúsa ser consolada, por sus hijos Que ya no existen».

16Así dice el Señor: «Reprime tu voz del llanto, Y tus ojos de las lágrimas; Hay pago para tu trabajo», declara el Señor, «Pues volverán de la tierra del enemigo.

17»Y hay esperanza para tu porvenir», declara el Señor, «Los hijos volverán a su territorio.

18»Ciertamente he oído a Efraín lamentarse: “Me has castigado, y castigado fui Como becerro indómito. Hazme volver para que sea restaurado, Pues Tú, Señor, eres mi Dios.

19”Porque después que me aparté, me arrepentí, Y después que comprendí, me di golpes en el muslo; Me avergoncé y también me humillé, Porque llevaba el oprobio de mi juventud”.

20»¿No es Efraín Mi hijo amado? ¿No es un niño encantador? Pues siempre que hablo contra él, Lo recuerdo aún más. Por eso Mis entrañas se conmueven por él, Ciertamente tendré de él misericordia», declara el Señor.

21¶«Levanta para ti señales, Coloca para ti majanos; Presta atención a la calzada, Al camino que anduviste. Vuelve, virgen de Israel, Vuelve a estas tus ciudades.

22»¿Hasta cuándo andarás errante, Hija infiel? Porque el Señor ha creado algo nuevo en la tierra: La mujer rodeará al hombre».

23Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: «Otra vez hablarán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando Yo restaure su bienestar: “El Señor te bendiga, morada de justicia, Monte santo”.

24Y morarán juntos en ella Judá y todas sus ciudades, los labradores y los que van con los rebaños.

25Porque Yo he de satisfacer al alma cansada y he de saciar a toda alma atribulada».

26En esto me desperté y miré, y mi sueño me resultó agradable.

27«Vienen días», declara el Señor, «en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.

28Y como velé sobre ellos para arrancar y para derribar, para derrocar, para destruir y para traer calamidad, así velaré sobre ellos para edificar y para plantar», declara el Señor.

29«En aquellos días no dirán más: “Los padres comieron uvas agrias, Y los dientes de los hijos tienen la dentera”,

30sino que cada cual por su propia iniquidad morirá. Todo hombre que coma uvas agrias, sus dientes tendrán la dentera.

31Vienen días», declara el Señor, «en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto,

32no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, Mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos», declara el Señor.

33«Porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días», declara el Señor. «Pondré Mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré. Entonces Yo seré su Dios y ellos serán Mi pueblo.

34No tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciéndole: “Conoce al Señor”, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande», declara el Señor, «pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado».

35Así dice el Señor, El que da el sol para luz del día, Y las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, El que agita el mar para que bramen sus olas; El Señor de los ejércitos es Su nombre:

36«Si estas leyes se apartan De Mi presencia», declara el Señor, «También la descendencia de Israel dejará De ser nación en Mi presencia para siempre».

37Así dice el Señor: «Si los cielos arriba pueden medirse, Y explorarse abajo los cimientos de la tierra, También Yo desecharé toda la descendencia de Israel Por todo lo que hayan hecho», declara el Señor.

38«Vienen días», declara el Señor, «en que la ciudad será reedificada para el Señor, desde la torre de Hananel hasta la puerta del Ángulo.

39Y el cordel de medir saldrá más allá, directamente hasta la colina de Gareb, y girará hasta Goa.

40Y todo el valle de los cadáveres y de las cenizas, y todos los campos hasta el arroyo Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los Caballos hacia el oriente, serán santos al Señor. La ciudad no será arrancada ni derribada nunca jamás».

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