Jeremías 51 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto un viento destruidor contra Babilonia, y contra sus moradores que se levantan contra mí.
2Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra; porque se pondrán contra ella de todas partes en el día del mal.
3Diré al flechero que entesa su arco, y al que se enorgullece de su coraza: No perdonéis a sus jóvenes, destruid todo su ejército.
4Y caerán muertos en la tierra de los caldeos, y alanceados en sus calles.
5Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, Jehová de los ejércitos, aunque su tierra fue llena de pecado contra el Santo de Israel.
6Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su vida, para que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es de venganza de Jehová; le dará su pago.
7Copa de oro fue Babilonia en la mano de Jehová, que embriagó a toda la tierra; de su vino bebieron los pueblos; se aturdieron, por tanto, las naciones.
8En un momento cayó Babilonia, y se despedazó; gemid sobre ella; tomad bálsamo para su dolor, quizá sane.
9Curamos a Babilonia, y no ha sanado; dejadla, y vámonos cada uno a su tierra; porque ha llegado hasta el cielo su juicio, y se ha alzado hasta las nubes.
10Jehová sacó a luz nuestras justicias; venid, y contemos en Sion la obra de Jehová nuestro Dios.
11Limpiad las saetas, embrazad los escudos; ha despertado Jehová el espíritu de los reyes de Media; porque contra Babilonia es su pensamiento para destruirla; porque venganza es de Jehová, y venganza de su templo.
12Levantad bandera sobre los muros de Babilonia, reforzad la guardia, poned centinelas, disponed celadas; porque deliberó Jehová, y aun pondrá en efecto lo que ha dicho contra los moradores de Babilonia.
13Tú, la que moras entre muchas aguas, rica en tesoros, ha venido tu fin, la medida de tu codicia.
14Jehová de los ejércitos juró por sí mismo, diciendo: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán contra ti gritería.
15El es el que hizo la tierra con su poder, el que afirmó el mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con su inteligencia.
16A su voz se producen tumultos de aguas en los cielos, y hace subir las nubes de lo último de la tierra; él hace relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.
17Todo hombre se ha infatuado, y no tiene ciencia; se avergüenza todo artífice de su escultura, porque mentira es su ídolo, no tiene espíritu.
18Vanidad son, obra digna de burla; en el tiempo del castigo perecerán.
19No es como ellos la porción de Jacob; porque él es el Formador de todo, e Israel es el cetro de su herencia; Jehová de los ejércitos es su nombre.
20Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos.
21Por tu medio quebrantaré caballos y a sus jinetes, y por medio de ti quebrantaré carros y a los que en ellos suben.
22Asimismo por tu medio quebrantaré hombres y mujeres, y por medio de ti quebrantaré viejos y jóvenes, y por tu medio quebrantaré jóvenes y vírgenes.
23También quebrantaré por medio de ti al pastor y a su rebaño; quebrantaré por tu medio a labradores y a sus yuntas; a jefes y a príncipes quebrantaré por medio de ti.
24Y pagaré a Babilonia y a todos los moradores de Caldea, todo el mal que ellos hicieron en Sion delante de vuestros ojos, dice Jehová.
25He aquí yo estoy contra ti, oh monte destruidor, dice Jehová, que destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano contra ti, y te haré rodar de las peñas, y te reduciré a monte quemado.
26Y nadie tomará de ti piedra para esquina, ni piedra para cimiento; porque perpetuo asolamiento serás, ha dicho Jehová.
27Alzad bandera en la tierra, tocad trompeta en las naciones, preparad pueblos contra ella; juntad contra ella los reinos de Ararat, de Mini y de Askenaz; señalad contra ella capitán, haced subir caballos como langostas erizadas.
28Preparad contra ella naciones; los reyes de Media, sus capitanes y todos sus príncipes, y todo territorio de su dominio.
29Temblará la tierra, y se afligirá; porque es confirmado contra Babilonia todo el pensamiento de Jehová, para poner la tierra de Babilonia en soledad, para que no haya morador en ella.
30Los valientes de Babilonia dejaron de pelear, se encerraron en sus fortalezas; les faltaron las fuerzas, se volvieron como mujeres; incendiadas están sus casas, rotos sus cerrojos.
31Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas partes.
32Los vados fueron tomados, y los baluartes quemados a fuego, y se consternaron los hombres de guerra.
33Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: La hija de Babilonia es como una era cuando está de trillar; de aquí a poco le vendrá el tiempo de la siega.
34Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor rey de Babilonia, y me dejó como vaso vacío; me tragó como dragón, llenó su vientre de mis delicadezas, y me echó fuera.
35Sobre Babilonia caiga la violencia hecha a mí y a mi carne, dirá la moradora de Sion; y mi sangre caiga sobre los moradores de Caldea, dirá Jerusalén.
36Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo juzgo tu causa y haré tu venganza; y secaré su mar, y haré que su corriente quede seca.
37Y será Babilonia montones de ruinas, morada de chacales, espanto y burla, sin morador.
38Todos a una rugirán como leones; como cachorros de leones gruñirán.
39En medio de su calor les pondré banquetes, y haré que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño y no despierten, dice Jehová.
40Los haré traer como corderos al matadero, como carneros y machos cabríos.
41¡Cómo fue apresada Babilonia, y fue tomada la que era alabada por toda la tierra! ¡Cómo vino a ser Babilonia objeto de espanto entre las naciones!
42Subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas fue cubierta.
43Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra en que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de hombre.
44Y juzgaré a Bel en Babilonia, y sacaré de su boca lo que se ha tragado; y no vendrán más naciones a él, y el muro de Babilonia caerá.
45Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida del ardor de la ira de Jehová.
46Y no desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa del rumor que se oirá por la tierra; en un año vendrá el rumor, y después en otro año rumor, y habrá violencia en la tierra, dominador contra dominador.
47Por tanto, he aquí vienen días en que yo destruiré los ídolos de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada, y todos sus muertos caerán en medio de ella.
48Los cielos y la tierra y todo lo que está en ellos cantarán de gozo sobre Babilonia; porque del norte vendrán contra ella destruidores, dice Jehová.
49Por los muertos de Israel caerá Babilonia, como por Babilonia cayeron los muertos de toda la tierra.
50Los que escapasteis de la espada, andad, no os detengáis; acordaos por muchos días de Jehová, y acordaos de Jerusalén.
51Estamos avergonzados, porque oímos la afrenta; la confusión cubrió nuestros rostros, porque vinieron extranjeros contra los santuarios de la casa de Jehová.
52Por tanto, vienen días, dice Jehová, en que yo destruiré sus ídolos, y en toda su tierra gemirán los heridos.
53Aunque suba Babilonia hasta el cielo, y se fortifique en las alturas, de mí vendrán a ella destruidores, dice Jehová.
54¡Oyese el clamor de Babilonia, y el gran quebrantamiento de la tierra de los caldeos!
55Porque Jehová destruirá a Babilonia, y quitará de ella la mucha jactancia; y bramarán sus olas, y como sonido de muchas aguas será la voz de ellos.
56Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes fueron apresados; el arco de ellos fue quebrado; porque Jehová, Dios de retribuciones, dará la paga.
57Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.
58Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El muro ancho de Babilonia será derribado enteramente, y sus altas puertas serán quemadas a fuego; en vano trabajaron los pueblos, y las naciones se cansaron sólo para el fuego.
59Palabra que envió el profeta Jeremías a Seraías hijo de Nerías, hijo de Maasías, cuando iba con Sedequías rey de Judá a Babilonia, en el cuarto año de su reinado. Y era Seraías el principal camarero.
60Escribió, pues, Jeremías en un libro todo el mal que había de venir sobre Babilonia, todas las palabras que están escritas contra Babilonia.
61Y dijo Jeremías a Seraías: Cuando llegues a Babilonia, y veas y leas todas estas cosas,
62dirás: Oh Jehová, tú has dicho contra este lugar que lo habías de destruir, hasta no quedar en él morador, ni hombre ni animal, sino que para siempre ha de ser asolado.
63Y cuando acabes de leer este libro, le atarás una piedra, y lo echarás en medio del Eufrates,
64y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella; y serán rendidos. Hasta aquí son las palabras de Jeremías.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Así dice el Señor:«¡Miren! Voy a levantar un viento destructorcontra Babilonia y la gente de Leb Camay.
2Enviaré contra Babilonia extranjeros que la lancen por los aires,que la aviente como se avienta el trigo, hasta dejarla vacía.En el día de su calamidadla atacarán por todas partes.
3Que no tense el arquero su arconi se vista la coraza.No perdonen a sus jóvenes;destruyan su ejército por completo.
4Caerán muertos en Babilonia;serán traspasados en las calles.
5Israel y Judá no han sido abandonadospor su Dios, el Señor de los Ejércitos,aunque su tierra está llena de culpadelante del Santo de Israel.
6»¡Huyan de Babilonia!¡Sálvese quien pueda!No perezcan por causa de su iniquidad.Porque ha llegado la hora de que el Señor tome venganza;¡él le dará su merecido!
7En la mano del Señor Babilonia era una copa de oroque embriagaba a toda la tierra.Las naciones bebieron de su vinoy se enloquecieron.
8Pero de pronto Babilonia cayó hecha pedazos.¡Giman por ella!Traigan bálsamo para su dolor;tal vez pueda ser curada.
9»“Quisimos curar a Babilonia,pero no pudo ser sanada;abandonémosla y regrese cada uno a su tierra,porque llega su condena hasta los cielos;¡se eleva hasta las nubes!”.
10»“¡El Señor nos ha vindicado!Vengan, que en Sion daremos a conocerlo que ha hecho el Señor nuestro Dios”.
11»¡Afilen las flechas!¡Ármense con escudos!El Señor ha incitado el espíritu de los reyes de los medospara destruir a Babilonia.Esta es la venganza del Señor,la venganza por su templo.
12¡Levanten el estandarte contra los muros de Babilonia!¡Refuercen la guardia!¡Pongan centinelas!¡Preparen la emboscada!El Señor cumplirá su propósito;cumplirá su decreto contra los babilonios.
13Tú, que habitas junto a muchas aguasy eres rica en tesoros,has llegado a tu fin,al final de tu existencia.
14El Señor de los Ejércitos ha jurado por sí mismo:“Te llenaré de enemigos, como de langostas,y lanzarán gritos de victoria sobre ti”.
15»Dios hizo la tierra con su poder,afirmó el mundo con su sabiduría,extendió los cielos con su inteligencia.
16Cuando él deja oír su voz, rugen las aguas en los cielos;hace que se levanten las nubes desde los confines de la tierra.Entre relámpagos desata la lluviay saca de sus depósitos al viento.
17»La humanidad es necia e ignorante;todo orfebre se avergüenza de sus ídolos.Sus imágenes son un engañoy no hay en ellas aliento de vida.
18No valen nada, son objetos de burla;cuando llegue el día del juicio serán destruidos.
19El que es la porción de Jacob no es como aquellos,porque él es el Creador de todas las cosas,incluso el pueblo de su heredad.Su nombre es el Señor de los Ejércitos.
20»Tú eres mi mazo, mi arma de guerra;contigo destrozo naciones y reinos.
21Contigo destrozo jinetes y caballos;contigo destrozo carros de guerra y sus conductores.
22Contigo destrozo hombres y mujeres;contigo destrozo jóvenes y ancianos,contigo destrozo jóvenes y doncellas.
23Contigo destrozo pastores y rebaños;contigo destrozo agricultores y yuntas,contigo destrozo gobernadores y oficiales.
24»Pero en presencia de ustedes daré su merecido a Babilonia y a todos sus habitantes por todo el mal que han hecho en Sion», afirma el Señor.
25«Estoy en contra tuya,monte del exterminio,que destruyes toda la tierra», afirma el Señor.«Extenderé mi mano contra ti;te haré rodar desde los peñascosy te convertiré en monte quemado.
26No volverán a tomar de ti piedra angular,ni piedra de cimiento,porque para siempre quedarás desolada»,afirma el Señor.
27«¡Levanten la bandera en la tierra!¡Toquen la trompeta entre las naciones!¡Convoquen contra ellaa los reinos de Ararat, Mini y Asquenaz!¡Pongan al frente un general!¡Que avancen los caballos cual plaga de langostas!
28¡Convoquen contra ella a las naciones,a los reyes de Media,sus gobernadores y oficiales!¡Convoquen a todo su imperio!
29La tierra tiembla y se sacude;se cumplen los planes del Señor contra Babiloniaal convertirla en un desierto desoladodonde nadie ha de habitar.
30Dejaron de combatir los guerreros de Babilonia;se escondieron en las fortalezas.Sus fuerzas se agotaron;se volvieron unos cobardes.Sus moradas fueron incendiadasy destrozados sus cerrojos.
31Corre un emisario tras el otro;un mensajero sigue a otro mensajero,para anunciarle al rey de Babiloniaque toda la ciudad ha sido capturada.
32Los cruces de los ríos han sido ocupadose incendiados los pantanos;llenos de pánico quedaron los guerreros».
33Porque así dice el Señor de los Ejércitos, el Dios de Israel:«La hija de Babilonia es como una parcelaen el momento en que se limpia el trigo;¡ya le llega el tiempo de la cosecha!».
34«Nabucodonosor, el rey de Babilonia,me devoró, me confundió;me dejó como un jarro vacío.Me tragó como un monstruo marino,con mis delicias se ha llenado el estómagopara luego vomitarme.
35Dicen los habitantes de Sion:“¡Que recaiga sobre Babilonia la violencia que me hizo!”.Dice Jerusalén:“¡Que nuestra sangre se derrame sobre los habitantes de Babilonia!”».
36Por eso, así dice el Señor:«¡Mira! Voy a defender tu causay llevaré a cabo tu venganza;voy a secar el agua de su mary dejaré secos sus manantiales.
37Babilonia se convertirá en un montón de ruinas,en guarida de chacales,en objeto de horror y de burla,en un lugar sin habitantes.
38Todo su pueblo ruge como leones;gruñe como cachorros de león.
39Cuando entre en calor,le serviré la bebida;lo embriagaré para que se divierta.Así dormirá un sueño eternodel que ya no despertará»,afirma el Señor.
40«Voy a llevarlo al matadero,como si fueran corderos;como carneros y chivos.
41»¡Cómo ha sido capturada Sesac!¡Cómo ha sido conquistado el orgullo de toda la tierra!Babilonia se ha convertidoen un horror para las naciones.
42El mar ha subido contra Babilonia;agitadas olas la han cubierto.
43Desoladas han quedado sus ciudades:como tierra desolada, como un desierto.Nadie habita allí;nadie pasa por ese lugar.
44Voy a castigar al dios Bel en Babilonia;haré que vomite lo que se ha tragado.Ya no acudirán a él las nacionesni quedará en pie el muro de Babilonia.
45»¡Huye de ella, pueblo mío!¡Salva tu vida!¡Huye de mi ardiente ira!
46No desfallezcan, no se acobardenpor los rumores que corren en la tierra.Año tras año surgen nuevos rumores;rumores de violencia en la tierray de un gobernante que se levanta contra otro.
47Se acercan ya los díasen que castigaré a los ídolos de Babilonia.Toda su tierra será avergonzada;caerán sus víctimas en medio de ella.
48Entonces el cielo y la tierra,y todo lo que hay en ellos,lanzarán gritos de júbilo contra Babilonia,porque del norte vendrán sus destructores»,afirma el Señor.
49«Babilonia tiene que caer por las víctimas de Israel,así como en toda la tierracayeron las víctimas de Babilonia.
50Ustedes, los que escaparon de la espada,huyan sin demora.Invoquen al Señor en tierras lejanasy no dejen de pensar en Jerusalén».
51«Sentimos vergüenza por los insultos;estamos cubiertos de deshonra,porque han penetrado extranjerosen los lugares santos del templo del Señor».
52«Por eso, vienen días»,afirma el Señor,«en que castigaré a sus ídolos;a lo largo de toda la tierragemirán sus heridos.
53Aunque Babilonia suba hasta los cielos,y en lo alto fortifique su fortaleza,yo enviaré destructores contra ella»,afirma el Señor.
54«Se oyen gritos de dolor en Babiloniagran ruido de destruccióndesde la tierra de los babilonios.
55El Señor la destruye por completo;pone fin a su bullicio.Rugen sus enemigos como olas agitadas;resuena el estruendo de su voz.
56Llega contra Babilonia el destructor;sus guerreros serán capturadosy sus arcos serán hechos pedazos.Porque el Señor es un Diosque a cada cual le da su merecido.
57Voy a embriagar a sus oficiales y a sus sabios;a sus gobernadores, oficiales y guerreros;dormirán un sueño eterno, del que no despertarán»,afirma el Rey, cuyo nombre es el Señor de los Ejércitos.
58Así dice el Señor de los Ejércitos:«Los anchos muros de Babilonia serán derribados por completo;sus imponentes puertas serán incendiadas.Los pueblos se agotan en vano,y las naciones se fatigan por lo que se desvanece como el humo».
59Este es el mensaje que Jeremías el profeta dio a Seraías, hijo de Nerías y nieto de Maseías, cuando fue a Babilonia con Sedequías, rey de Judá, durante el año cuarto de su reinado. Seraías era el oficial encargado del campamento.
60Jeremías había descrito en un rollo todas las calamidades que le sobrevendrían a Babilonia, es decir, todo lo concerniente a ella.
61Jeremías le dijo a Seraías: «En cuanto llegues a Babilonia, asegúrate de leer en voz alta todas estas palabras.
62Luego di: “Señor, tú has dicho que vas a destruir este lugar, que lo convertirás en una ruina perpetua hasta que no quede en él un solo habitante, ni hombre ni animal”.
63Cuando termines de leer el rollo, átale una piedra y arrójalo al Éufrates.
64Luego di: “Así se hundirá Babilonia y nunca más se levantará del desastre que voy a traer sobre ella”».Aquí concluyen las palabras de Jeremías.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Así dice el Señor:He aquí, levanto contra Babiloniay contra los habitantes de Leb Camayel espíritu de un destructor.
2Y enviaré extranjeros a Babilonia que la aventarány vaciarán su tierra;porque estarán contra ella por todos ladosel día de su tribulación.
3Que no entese el entesador su arco,ni se levante con su coraza;no perdonéis a sus jóvenes;entregad a la destrucción todo su ejército.
4Caerán muertos en la tierra de los caldeos,y traspasados en sus calles.
5¶Porque no ha sido abandonado Israel ni Judápor su Dios, el Señor de los ejércitos,aunque su tierra está llena de culpadelante del Santo de Israel.
6Huid de en medio de Babilonia,y salve cada uno su vida.No perezcáis por su culpa,pues este es el tiempo de la venganza del Señor;Él le dará su pago.
7Copa de oro ha sido Babilonia en la mano del Señor,que embriagaba toda la tierra.De su vino bebieron las naciones;se enloquecieron, por tanto, las naciones.
8De repente cae Babilonia y se hace pedazos.Gemid por ella,traed bálsamo para su dolor;quizá se cure.
9Quisimos curar a Babilonia, pero no ha sanado;dejadla, y vayamos cada cual a su tierra,porque ha llegado al cielo su juicio,se ha elevado hasta las nubes.
10El Señor ha sacado a la luz nuestra justicia;venid y contemos en Siónla obra del Señor nuestro Dios.
11¶Afilad las flechas, llenad las aljabas;el Señor ha despertado el espíritu de los reyes de Media,porque su plan contra Babilonia es destruirla;porque esta es la venganza del Señor, la venganza de su templo.
12Levantad bandera contra los muros de Babilonia;reforzad la guardia,apostad centinelas,preparad emboscadas;porque el Señor ha decidido, y también ejecutarálo que habló acerca de los habitantes de Babilonia.
13Oh, tú, que moras junto a muchas aguas,rica en tesoros,ha llegado tu fin,el término de tu codicia.
14El Señor de los ejércitos ha jurado por sí mismo:Ciertamente te llenaré de hombres como langostas,y entonarán contra ti gritos de victoria.
15¶Él es el que hizo la tierra con su poder,el que estableció el mundo con su sabiduría,y con su inteligencia extendió los cielos.
16Cuando emite su voz, hay tumulto de aguas en los cielos,y hace subir las nubes desde los confines de la tierra.Él produce los relámpagos para la lluvia,y saca el viento de sus depósitos.
17Toda la humanidad es necia, falta de conocimiento;se avergüenza todo orfebre de sus ídolos,porque sus imágenes fundidas son engaño,y no hay aliento en ellas.
18Vanidad son, obra ridícula;en el tiempo de su castigo perecerán.
19No es como estas cosas la porción de Jacob;porque Él es el Hacedor de todo,y de la tribu de su heredad;el Señor de los ejércitos es su nombre.
20Él dice: Eres mi mazo, mi arma de guerra;contigo destrozaré naciones,contigo destruiré reinos,
21contigo destrozaré el caballo y a su jinete,contigo destrozaré al carro y al que lo conduce,
22contigo destrozaré al hombre y a la mujer,contigo destrozaré al viejo y al joven,contigo destrozaré al mancebo y a la virgen,
23contigo destrozaré al pastor y su rebaño,contigo destrozaré al labrador y su yuntay contigo destrozaré a los gobernadores y a los magistrados.
24¶Y pagaré a Babilonia y a todos los habitantes de Caldeatodo el mal que han hecho en Sióndelante de vuestros ojos —declara el Señor.
25He aquí, yo estoy contra ti, monte destructor,que destruyes toda la tierra —declara el Señor.Extenderé mi mano contra ti,te haré rodar desde las peñasy te reduciré a monte quemado.
26Y no tomarán de ti piedra angular,ni piedra para cimientos,pues desolación eterna serás —declara el Señor.
27¶Levantad señal en la tierra,tocad trompeta entre las naciones.Reunid las naciones contra ella,convocad contra ella los reinos de Ararat, Mini y Asquenaz;nombrad contra ella capitán,haced subir caballos como langostas erizadas.
28¶Reunid a las naciones contra ella,a los reyes de Media,a sus gobernadores, a todos sus magistradosy a toda la tierra de su dominio.
29La tierra tiembla y se retuerce,porque se cumplen los designios del Señor contra Babiloniade hacer de la tierra de Babiloniauna desolación, sin habitantes.
30Han dejado de luchar los valientes de Babilonia,permanecen en las fortalezas;se han agotado sus fuerzas,se han vuelto como mujeres;han sido incendiadas sus moradas,rotos están sus cerrojos.
31Un correo corre al encuentro de otroy un mensajero al encuentro de otro,para decirle al rey de Babiloniaque su ciudad ha sido tomada de un extremo al otro;
32también los vados han sido ocupados,y quemados a fuego los juncos,y los guerreros están aterrados.
33Porque así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel:La hija de Babilonia es como una eraal tiempo de ser hollada;dentro de poco, le llegará el tiempo de la siega.
34¶Me ha devorado y aplastado Nabucodonosor, rey de Babilonia,me ha dejado como vaso vacío,me ha tragado como un monstruo,ha llenado su estómago de mis delicias,me ha expulsado.
35Caiga sobre Babilonia la violencia hecha a mí y a mi carne—dirá la moradora de Sión.Caiga mi sangre sobre los habitantes de Caldea—dirá Jerusalén.
36Por tanto, así dice el Señor:He aquí, yo defenderé tu causa,y ejecutaré tu venganza;secaré su mary haré que se sequen sus manantiales.
37Y Babilonia se convertirá en escombros, en guarida de chacales,en objeto de horror y de burla, sin habitantes.
38A una como leones rugirán,gruñirán como cachorros de león.
39Cuando entren en calor, les serviré su banquetey los embriagaré, para que se diviertan,duerman un sueño eternoy no despierten —declara el Señor.
40Los haré bajar como corderos al matadero,como carneros y machos cabríos.
41¶¡Cómo ha sido tomada Sesac,y arrebatada la gloria de toda la tierra!¡Cómo se ha convertido Babilonia en objeto de horror entre las naciones!
42El mar ha subido sobre Babilonia;con la multitud de sus olas ha sido cubierta.
43Sus ciudades se han convertido en desolación,en sequedal y yermo;una tierra en la cual nadie habita,y por la cual ningún hijo de hombre pasa.
44Y castigaré a Bel en Babilonia,sacaré de su boca lo que se ha tragado,y no afluirán más a él las naciones.Aun la muralla de Babilonia caerá.
45¶Salid de en medio de ella, pueblo mío,y salve cada uno su vidadel ardor de la ira del Señor.
46Y que no desmaye vuestro corazón,ni temáis al rumor que se oirá en la tierra;porque el rumor vendrá un año,y después otro rumor en otro año,y habrá violencia en la tierracon gobernante contra gobernante.
47Por tanto, he aquí, vienen díasen que castigaré a los ídolos de Babilonia;será avergonzada toda su tierra,y todos sus muertos caerán en medio de ella.
48Entonces gritarán de gozo sobre Babiloniael cielo y la tierra y todo lo que en ellos hay,porque del norte vendrán a ella destructores—declara el Señor.
49¶Ciertamente caerá Babilonia por los muertos de Israel,como también por Babilonia han caído los muertos de toda la tierra.
50Los que escapasteis de la espada,partid, no os detengáis;acordaos desde lejos del Señor,y venga Jerusalén a vuestra memoria.
51Estamos avergonzados porque hemos oído la afrenta;la ignominia ha cubierto nuestros rostros,porque extranjeros han entradoen los santuarios de la casa del Señor.
52¶Por tanto, he aquí, vienen días —declara el Señor—en que castigaré a sus ídolos,y por toda su tierra gemirán los heridos de muerte.
53Aunque Babilonia ascienda a los cielos,y aunque fortifique en lo alto su baluarte,de mi parte llegarán destructores a ella —declara el Señor.
54¶¡Clamor de gritos desde Babilonia,y de gran destrucción de la tierra de los caldeos!
55Porque el Señor destruirá a Babilonia,y hará desaparecer de ella su gran bullicio.Bramarán sus olas como muchas aguas;resonará el estruendo de sus voces.
56Porque viene contra ella, contra Babilonia, el destructor,sus valientes serán apresados,quebrados están sus arcos;porque Dios de retribuciones es el Señor,ciertamente dará la paga.
57Yo embriagaré a sus príncipes y a sus sabios,a sus gobernantes, a sus magistrados y a sus valientes,y dormirán un sueño eterno y no despertarán—declara el Rey cuyo nombre es el Señor de los ejércitos.
58Así dice el Señor de los ejércitos:La ancha muralla de Babilonia será totalmente arrasada,y sus altas puertas quemadas;los pueblos habrán trabajado en vano,y las naciones solo para el fuego se habrán fatigado.
59Mensaje que el profeta Jeremías mandó a Seraías, hijo de Nerías, hijo de Maasías, cuando fue con Sedequías, rey de Judá, a Babilonia en el año cuarto de su reinado. (Seraías era jefe de abastecimientos.)
60Escribió, pues, Jeremías en un solo rollo toda la calamidad que había de venir sobre Babilonia, es decir, todas estas palabras que han sido escritas acerca de Babilonia.
61Y Jeremías dijo a Seraías: Tan pronto llegues a Babilonia, lee en voz alta todas estas palabras,
62y di: «Oh Señor, tú has hablado acerca de este lugar, de destruirlo hasta que no quede morador en ella, ya sea hombre o animal, sino que desolación eterna será».
63Y tan pronto termines de leer este rollo, le atarás una piedra y lo arrojarás en medio del Eufrates,
64y dirás: «Así se hundirá Babilonia y no se levantará más, por la calamidad que traeré sobre ella; extenuados sucumbirán». Hasta aquí las palabras de Jeremías.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Esto dice el Señor : «Incitaré a un destructor contra Babilonia y contra la gente de Babilonia.
2Vendrán extranjeros y la aventarán; la soplarán como si fuera paja. Vendrán de todos lados para levantarse contra ella en su día de tribulación.
3No dejen que los arqueros se pongan sus armaduras ni que tensen sus arcos. ¡No perdonen la vida ni siquiera a sus mejores soldados! Que su ejército sea completamente destruido.
4Caerán muertos en la tierra de los babilonios, acuchillados en sus calles.
5Pues el Señor de los Ejércitos Celestiales no ha abandonado a Israel ni a Judá. Todavía es su Dios, aunque su tierra se llenó de pecado contra el Santo de Israel».
6¡Huyan de Babilonia! ¡Sálvense a sí mismos! ¡No queden atrapados en su castigo! Es el tiempo de la venganza del Señor ; él le dará su merecido.
7Babilonia ha sido como copa de oro en las manos del Señor , copa que hizo emborrachar a todo el mundo. Las naciones bebieron del vino de Babilonia y se enloquecieron.
8Pero repentinamente, cayó también Babilonia. Lloren por ella. Denle medicina; quizá todavía pueda sanarse.
9La habríamos ayudado si hubiéramos podido, pero ya nada se puede hacer por ella. Déjenla ir; abandónenla. Regresen ahora a su propio país. Pues su castigo llega hasta los cielos; es tan grande que no se puede medir.
10El Señor nos ha hecho justicia. Vengan, anunciemos en Jerusalén todo lo que hizo el Señor nuestro Dios.
11¡Afilen las flechas! ¡Alcen los escudos! Pues el Señor ha incitado a los reyes de Media a que marchen contra Babilonia y la destruyan. Esta es su venganza contra los que profanaron su templo.
12¡Levanten la bandera de guerra contra Babilonia! Refuercen la guardia y pongan centinelas. Preparen la emboscada porque el Señor llevará a cabo todos sus planes contra Babilonia.
13Tú eres una ciudad junto a un gran río, un gran centro comercial, pero tu fin ha llegado. Se cortó el hilo de tu vida.
14El Señor de los Ejércitos Celestiales hizo este voto y lo juró por su propio nombre: «Tus ciudades se llenarán de enemigos, como campos plagados de langostas, y cantarán victoria sobre ti».
15El Señor hizo la tierra con su poder y la preserva con su sabiduría. Con su propia inteligencia desplegó los cielos.
16Cuando habla en los truenos, los cielos rugen con lluvia. Él hace que las nubes se levanten sobre la tierra. Envía el relámpago junto con la lluvia y suelta el viento de sus depósitos.
17¡Toda la raza humana es necia y le falta conocimiento! Los artesanos quedan deshonrados por los ídolos que hacen, porque sus obras hechas con tanto esmero son un fraude. Estos ídolos no tienen ni aliento ni poder.
18Los ídolos son inútiles; ¡son mentiras ridículas! En el día del juicio todos serán destruidos.
19¡Pero el Dios de Israel no es ningún ídolo! Él es el Creador de todo lo que existe, incluido su pueblo, su posesión más preciada. ¡El Señor de los Ejércitos Celestiales es su nombre!
20«Tú eres mi hacha de guerra y mi espada —dice el Señor —. Contigo destrozaré naciones y destruiré muchos reinos.
21Contigo destrozaré ejércitos, destruiré al caballo y al jinete, al carro de guerra y al conductor.
22Contigo destrozaré a hombres y a mujeres, a ancianos y a niños, a muchachos y a jovencitas.
23Contigo destrozaré a pastores y rebaños, a campesinos y bueyes, a capitanes y a oficiales.
24»Le daré a Babilonia y a sus habitantes el pago que se merecen por todo el mal que le hizo a mi pueblo en Jerusalén», dice el Señor .
25«¡Mira, oh poderosa montaña, destructora de la tierra! Yo soy tu enemigo —dice el Señor —. Levantaré mi puño contra ti, para derribarte desde las cumbres. Cuando termine contigo, no serás más que un montón de escombros quemados.
26Para siempre quedarás desolada; aun tus piedras no volverán a usarse para construir. Te aniquilarán por completo», dice el Señor .
27Levanten una bandera de señales a las naciones. ¡Hagan sonar el grito de guerra! Movilicen a todas contra Babilonia. ¡Prepárenlas para luchar contra ella! Convoquen a los ejércitos de Ararat, Mini y Askenaz. ¡Nombren a un comandante y traigan una multitud de caballos como una nube de langostas!
28Levanten contra ella a los ejércitos de las naciones dirigidos por los reyes de Media y por todos sus capitanes y oficiales.
29La tierra tiembla y se retuerce de dolor, porque todos los planes del Señor contra Babilonia no han cambiado. Babilonia quedará desolada, sin un solo habitante.
30Sus guerreros más poderosos ya no luchan más. Permanecen en sus cuarteles, sin valentía; se volvieron como mujeres. Los invasores quemaron las casas y derribaron las puertas de la ciudad.
31Las noticias se transmiten de un mensajero al otro, al paso que los mensajeros se apuran a avisarle al rey que la ciudad ha sido tomada.
32Se han cortado todas las rutas de fuga. Los pantanos están en llamas y el ejército se llenó de pánico.
33Esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales, Dios de Israel: «Babilonia es como el trigo en el campo de trillar a punto de ser pisoteado. Dentro de poco, comenzará la cosecha».
34«Nabucodonosor, rey de Babilonia, nos devoró, nos aplastó y nos dejó sin fuerzas. Nos tragó como un gran monstruo y llenó su barriga con nuestras riquezas. Nos echó de nuestro propio país.
35Hagan que Babilonia sufra como nos hizo sufrir a nosotros —dice la gente de Sion—. Hagan que el pueblo de Babilonia pague por derramar nuestra sangre», dice Jerusalén.
36Esto dice el Señor a Jerusalén: «Yo seré tu abogado para defender tu causa y te vengaré. Secaré su río, tal como sus fuentes de agua,
37y Babilonia se convertirá en un montón de ruinas, frecuentada por chacales. Será objeto de horror y menosprecio, un lugar donde no vive nadie.
38Sus habitantes rugirán juntos como leones fuertes; gruñirán como cachorros de león.
39Y mientras estén sonrojados por el vino, les prepararé otra clase de banquete. Los haré beber hasta que se duerman y nunca se despertarán —dice el Señor —.
40Los llevaré como a corderos al matadero, como a carneros y chivos para el sacrificio.
41»¡Cómo ha caído Babilonia, la gran Babilonia, aclamada en toda la tierra! Ahora se ha convertido en objeto de horror entre las naciones.
42El mar ha subido sobre Babilonia; está cubierta por las violentas olas.
43Sus ciudades ahora quedan en ruinas; es una árida tierra baldía donde no vive nadie, ni nadie pasa por allí.
44Entonces yo castigaré a Bel, el dios de Babilonia, y haré que vomite todo lo que se comió. Nunca más las naciones vendrán a rendirle culto. ¡La muralla de Babilonia ha caído!
45»Sal, pueblo mío, huye de Babilonia. ¡Sálvense! Huyan del terrible enojo del Señor .
46Pero no tengan pánico ni temor cuando oigan los primeros rumores de que se acercan los soldados. Pues los rumores seguirán llegando año tras año. Estallará la violencia en la tierra en tanto los líderes se peleen unos contra otros.
47Pues ciertamente se acerca la hora cuando castigaré a esta gran ciudad y a todos sus ídolos. Toda su tierra será avergonzada, y sus muertos caerán en las calles.
48Entonces los cielos y la tierra se alegrarán, porque del norte los ejércitos destructores vendrán contra Babilonia —dice el Señor —.
49Así como Babilonia mató a la gente de Israel y a la gente de otros pueblos por todo el mundo, así mismo debe morir su gente.
50¡Váyanse, todos ustedes que escaparon de la espada! ¡No se detengan para mirar, huyan mientras puedan! Recuerden al Señor , aunque estén en una tierra lejana, y piensen en su hogar en Jerusalén».
51«Estamos avergonzados —dicen los del pueblo—. Estamos ofendidos y en desgracia porque extranjeros profanaron el templo del Señor ».
52«Sí —dice el Señor —, pero se acerca la hora en que destruiré los ídolos de Babilonia. Los quejidos de la gente herida se oirán por toda la tierra.
53Aunque Babilonia llegue tan alto como los cielos y haga sus fortificaciones increíblemente resistentes, aun así yo enviaré enemigos para que la saqueen. ¡Yo, el Señor , he hablado!
54»¡Escuchen! Oigan el llanto de Babilonia, el sonido de la gran destrucción que surge de la tierra de los babilonios.
55Pues el Señor destruye a Babilonia; silenciará su vozarrón. Oleadas de enemigos golpean contra ella; resuenan en la ciudad los ruidos de batalla.
56Vienen contra Babilonia ejércitos destructores. Apresan a sus hombres valientes y sus armas se quiebran en sus manos. Pues el Señor es Dios que da justo castigo; él siempre le da a cada cual su merecido.
57Haré que sus autoridades y hombres sabios se emborrachen, junto con sus capitanes, oficiales y guerreros. ¡Caerán dormidos y nunca más se despertarán!», dice el Rey, cuyo nombre es el Señor de los Ejércitos Celestiales.
58Esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales: «Las gruesas murallas de Babilonia serán arrasadas y sus inmensas puertas serán quemadas. ¡Los constructores de muchos países han trabajado en vano porque su obra será destruida por fuego!».
59El profeta Jeremías le dio el siguiente mensaje a Seraías, hijo de Nerías y nieto de Maaseías, un oficial del Estado Mayor, cuando Seraías fue a Babilonia junto con el rey Sedequías de Judá. Esto sucedió durante el cuarto año del reinado de Sedequías.
60Jeremías registró en un rollo todos los terribles desastres que pronto vendrían sobre Babilonia: todas las palabras escritas aquí.
61Le dijo a Seraías: «Cuando llegues a Babilonia, lee en voz alta todo lo que está en este rollo.
62Luego di: “ Señor , tú has dicho que destruirás a Babilonia de manera que no quedarán personas ni animales. Ella permanecerá vacía y abandonada para siempre”.
63Cuando hayas terminado de leer el rollo, átalo a una piedra y arrójalo al río Éufrates.
64Luego di: “De la misma manera Babilonia y su pueblo se hundirán para no levantarse jamás a causa de los desastres que traeré sobre ella”». Aquí terminan los mensajes de Jeremías.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Así dice el Señor: «Levanto contra Babilonia Y contra los habitantes de Leb Camay El espíritu de un destructor.
2»Y enviaré extranjeros a Babilonia que la aventarán Y vaciarán su tierra; Porque estarán contra ella por todos lados El día de su tribulación.
3»Que no entese el arquero su arco, Ni se levante con su coraza; No perdonen a sus jóvenes; Entreguen a la destrucción todo su ejército.
4»Caerán muertos en la tierra de los caldeos, Y traspasados en sus calles».
5¶Porque ni Israel ni Judá han sido abandonados Por su Dios, el Señor de los ejércitos, Aunque su tierra está llena de culpa Delante del Santo de Israel.
6Huyan de en medio de Babilonia, Y salve cada uno su vida. No perezcan por su culpa, Pues este es el tiempo de la venganza del Señor; Él le dará su pago.
7Copa de oro ha sido Babilonia en la mano del Señor, Que embriagaba toda la tierra. De su vino bebieron las naciones; Se enloquecieron, por tanto, las naciones.
8De repente cae Babilonia y se hace pedazos. Den gemidos por ella, Traigan bálsamo para su dolor; Quizá se cure.
9Quisimos curar a Babilonia, pero no ha sanado; Déjenla, y vayamos cada cual a su tierra, Porque ha llegado al cielo su juicio, Se ha elevado hasta las nubes.
10El Señor ha sacado a la luz nuestra justicia; Vengan y contemos en Sión La obra del Señor nuestro Dios.
11¶Afilen las flechas, llenen las aljabas; El Señor ha despertado el espíritu de los reyes de Media, Porque Su plan contra Babilonia es destruirla; Porque esta es la venganza del Señor, la venganza de Su templo.
12Levanten bandera contra los muros de Babilonia; Refuercen la guardia, Pongan centinelas, Preparen emboscadas; Porque el Señor ha decidido, y también ejecutará Lo que habló acerca de los habitantes de Babilonia.
13Oh, tú, que moras junto a muchas aguas, Rica en tesoros, Ha llegado tu fin, El término de tu codicia.
14El Señor de los ejércitos ha jurado por Sí mismo: «Ciertamente te llenaré de hombres como langostas, Y entonarán contra ti gritos de victoria».
15¶Él es el que hizo la tierra con Su poder, El que estableció el mundo con Su sabiduría, Y con Su inteligencia extendió los cielos.
16Cuando Él emite Su voz, hay tumulto de aguas en los cielos, Y hace subir las nubes desde los confines de la tierra. Él produce los relámpagos para la lluvia, Y saca el viento de Sus depósitos.
17Toda la humanidad es necia, falta de conocimiento; Se avergüenza todo orfebre de sus ídolos, Porque sus imágenes fundidas son engaño, Y no hay aliento en ellas.
18Vanidad son, obra ridícula; En el tiempo de su castigo perecerán.
19No es como estas cosas la porción de Jacob; Porque Él es el Hacedor de todo, Y de la tribu de Su heredad; El Señor de los ejércitos es Su nombre.
20Él dice: «Eres Mi mazo, Mi arma de guerra; Contigo destrozaré naciones, Contigo destruiré reinos,
21Contigo destrozaré el caballo y a su jinete, Contigo destrozaré el carro y al que lo conduce,
22Contigo destrozaré al hombre y a la mujer, Contigo destrozaré al anciano y al joven, Contigo destrozaré al joven y a la virgen,
23Contigo destrozaré al pastor y su rebaño, Contigo destrozaré al labrador y su yunta Y contigo destrozaré a los gobernadores y a los magistrados.
24¶»Y pagaré a Babilonia y a todos los habitantes de Caldea Todo el mal que han hecho en Sión Delante de los ojos de ustedes», declara el Señor.
25«Yo estoy contra ti, monte destructor, Que destruyes toda la tierra», declara el Señor. «Extenderé Mi mano contra ti, Te haré rodar desde las peñas Y te reduciré a monte quemado.
26»Y no tomarán de ti piedra angular, Ni piedra para cimientos, Pues desolación eterna serás», declara el Señor.
27¶Levanten señal en la tierra, Toquen trompeta entre las naciones. Reúnan las naciones contra ella, Convoquen contra ella los reinos de Ararat, Mini y Asquenaz; Nombren contra ella capitán, Hagan subir caballos como langostas erizadas.
28¶Reúnan a las naciones contra ella, A los reyes de Media, A sus gobernadores, a todos sus magistrados Y a toda la tierra de su dominio.
29La tierra tiembla y se retuerce, Porque se cumplen los designios del Señor contra Babilonia De hacer de la tierra de Babilonia Una desolación, sin habitantes.
30Han dejado de luchar los valientes de Babilonia, Permanecen en las fortalezas; Se han agotado sus fuerzas, Se han vuelto como mujeres; Han sido incendiadas sus moradas, Rotos están sus cerrojos.
31Un correo corre al encuentro de otro Y un mensajero al encuentro de otro, Para decirle al rey de Babilonia Que su ciudad ha sido tomada de un extremo al otro.
32También los vados han sido ocupados, Y quemados a fuego los juncos, Y los guerreros están aterrados.
33Porque así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: «La hija de Babilonia es como una era Al tiempo de ser pisoteada; Dentro de poco, le llegará el tiempo de la siega».
34¶«Me ha devorado y aplastado Nabucodonosor, rey de Babilonia, Me ha dejado como vaso vacío, Me ha tragado como un monstruo, Ha llenado su estómago de mis delicias, Me ha expulsado.
35»Caiga sobre Babilonia la violencia hecha a mí y a mi carne», Dirá la moradora de Sión. «Caiga mi sangre sobre los habitantes de Caldea», Dirá Jerusalén.
36Por tanto, así dice el Señor: «Yo defenderé tu causa, Y ejecutaré tu venganza; Secaré su mar Y haré que se sequen sus manantiales.
37»Y Babilonia se convertirá en escombros, en guarida de chacales, En objeto de horror y de burla, sin habitantes.
38»A una rugirán como leones, Gruñirán como cachorros de león.
39»Cuando entren en calor, les serviré su banquete Y los embriagaré, para que se diviertan, Duerman un sueño eterno Y no despierten», declara el Señor.
40«Los haré bajar como corderos al matadero, Como carneros y machos cabríos.
41¶»¡Cómo ha sido tomada Sesac, Y arrebatada la gloria de toda la tierra! ¡Cómo se ha convertido Babilonia en objeto de horror entre las naciones!
42»El mar ha subido sobre Babilonia; Con la multitud de sus olas ha sido cubierta.
43»Sus ciudades se han convertido en desolación, En sequedal y lugar desolado; Una tierra en la cual nadie habita, Y por la cual ningún hijo de hombre pasa.
44»Y castigaré a Bel en Babilonia, Sacaré de su boca lo que se ha tragado, Y no afluirán más a él las naciones. Aun la muralla de Babilonia caerá.
45¶»Salgan de en medio de ella, pueblo Mío, Y salve cada uno su vida Del ardor de la ira del Señor.
46»Y que no desmaye su corazón, Ni teman al rumor que se oirá en la tierra; Porque el rumor vendrá un año, Y después otro rumor en otro año, Y habrá violencia en la tierra Con gobernante contra gobernante.
47»Por tanto, vienen días En que castigaré a los ídolos de Babilonia. Toda su tierra será avergonzada, Y todos sus muertos caerán en medio de ella.
48»Entonces gritarán de gozo sobre Babilonia El cielo y la tierra y todo lo que en ellos hay, Porque del norte vendrán a ella destructores», Declara el Señor.
49¶Ciertamente caerá Babilonia por los muertos de Israel, Como también por Babilonia han caído los muertos de toda la tierra.
50Los que escaparon de la espada, Caminen, no se detengan; Acuérdense desde lejos del Señor, Y venga Jerusalén a su memoria.
51Estamos avergonzados porque hemos oído la afrenta; La deshonra ha cubierto nuestros rostros, Porque extranjeros han entrado En los santuarios de la casa del Señor.
52¶«Por tanto, vienen días», declara el Señor, «En que castigaré a sus ídolos, Y por toda su tierra gemirán los heridos de muerte.
53»Aunque Babilonia ascienda a los cielos, Y aunque fortifique en lo alto su baluarte, De Mi parte llegarán destructores a ella», declara el Señor.
54¶¡Clamor de gritos desde Babilonia, Y de gran destrucción de la tierra de los caldeos!
55Porque el Señor destruirá a Babilonia, Y hará desaparecer de ella su gran bullicio. Bramarán sus olas como muchas aguas; Resonará el estruendo de sus voces.
56Porque viene contra ella, contra Babilonia, el destructor, Sus valientes serán apresados, Quebrados están sus arcos; Porque Dios es el Señor de retribuciones, Ciertamente dará la paga.
57«Yo embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, A sus gobernantes, a sus magistrados y a sus valientes, Y dormirán un sueño eterno y no despertarán», Declara el Rey cuyo nombre es el Señor de los ejércitos.
58Así dice el Señor de los ejércitos: «La ancha muralla de Babilonia será totalmente arrasada, Y sus altas puertas quemadas; Los pueblos habrán trabajado en vano, Y las naciones solo para el fuego se habrán fatigado».
59Mensaje que el profeta Jeremías mandó a Seraías, hijo de Nerías, hijo de Maasías, cuando fue con Sedequías, rey de Judá, a Babilonia en el año cuarto de su reinado. (Seraías era jefe de abastecimientos).
60Escribió, pues, Jeremías en un solo rollo toda la calamidad que había de venir sobre Babilonia, es decir, todas estas palabras que han sido escritas acerca de Babilonia.
61Entonces Jeremías dijo a Seraías: «Tan pronto llegues a Babilonia, lee en voz alta todas estas palabras,
62y di: “Oh Señor, Tú has hablado acerca de este lugar, de destruirlo hasta que no quede morador en ella, ya sea hombre o animal, sino que desolación eterna será”.
63Y tan pronto termines de leer este rollo, le atarás una piedra y lo arrojarás en medio del Éufrates,
64y dirás: “Así se hundirá Babilonia y no se levantará más, por la calamidad que traeré sobre ella; extenuados sucumbirán” ». Hasta aquí las palabras de Jeremías.