Números 23 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Y Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
2Balac hizo como le dijo Balaam; y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar.
3Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá Jehová me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te avisaré. Y se fue a un monte descubierto.
4Y vino Dios al encuentro de Balaam, y éste le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero.
5Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así.
6Y volvió a él, y he aquí estaba él junto a su holocausto, él y todos los príncipes de Moab.
7Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, Rey de Moab, de los montes del oriente; Ven, maldíceme a Jacob, Y ven, execra a Israel.
8¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado?
9Porque de la cumbre de las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré; He aquí un pueblo que habitará confiado, Y no será contado entre las naciones.
10¿Quién contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera yo la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya.
11Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te he traído para que maldigas a mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones.
12El respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir lo que Jehová ponga en mi boca?
13Y dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde el cual los veas; solamente los más cercanos verás, y no los verás todos; y desde allí me los maldecirás.
14Y lo llevó al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
15Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí.
16Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así.
17Y vino a él, y he aquí que él estaba junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab; y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?
18Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; Escucha mis palabras, hijo de Zipor:
19Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?
20He aquí, he recibido orden de bendecir; El dio bendición, y no podré revocarla.
21No ha notado iniquidad en Jacob, Ni ha visto perversidad en Israel. Jehová su Dios está con él, Y júbilo de rey en él.
22Dios los ha sacado de Egipto; Tiene fuerzas como de búfalo.
23Porque contra Jacob no hay agüero, Ni adivinación contra Israel. Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios!
24He aquí el pueblo que como león se levantará, Y como león se erguirá; No se echará hasta que devore la presa, Y beba la sangre de los muertos.
25Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas.
26Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?
27Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas, te llevaré a otro lugar; por ventura parecerá bien a Dios que desde allí me lo maldigas.
28Y Balac llevó a Balaam a la cumbre de Peor, que mira hacia el desierto.
29Entonces Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
30Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Balán le dijo a Balac: «Edifícame siete altares en este lugar, y prepárame siete novillos y siete carneros».
2Balac hizo lo que Balán le pidió, y juntos ofrecieron un novillo y un carnero en cada altar.
3Entonces Balán le dijo a Balac: «Quédate aquí, al lado de tu holocausto, mientras yo voy a ver si el Señor quiere reunirse conmigo. Luego te comunicaré lo que él me revele». Y se fue a una loma desolada.
4Dios vino a su encuentro y Balán le dijo:―He preparado siete altares, y en cada altar he ofrecido un novillo y un carnero.
5Entonces el Señor puso su palabra en boca de Balán y le dijo:―Vuelve adonde está Balac y repítele lo que te voy a decir.
6Balán regresó y encontró a Balac de pie, al lado de su holocausto, en compañía de todos los oficiales de Moab.
7Y Balán pronunció su mensaje:«De Aram, de las montañas de oriente,me trajo Balac, el rey de Moab.“Ven —me dijo—, maldice por mí a Jacob;ven, deséale el mal a Israel”.
8Pero ¿cómo podré maldecira quien Dios no ha maldecido?¿Cómo podré desearle el mala quien el Señor no se lo desea?
9Desde la cima de las peñas lo veo;desde las colinas lo contemplo:es un pueblo que vive apartado,que no se cuenta entre las naciones.
10¿Quién puede calcular la descendencia de Jacob,tan numerosa como el polvo,o contar siquiera la cuarta parte de Israel?¡Sea mi muerte como la del justo!¡Sea mi fin semejante al suyo!».
11Entonces Balac le reclamó a Balán:―¿Qué me has hecho? Te traje para que maldijeras a mis enemigos, ¡y resulta que no has hecho más que bendecirlos!
12Pero Balán le respondió:―¿Acaso no debo decir lo que el Señor me pide que diga?
13Entonces Balac le dijo:―Por favor, ven conmigo a otro lugar. Desde allí podrás ver solo una parte del pueblo, no a todos ellos, y los maldecirás por mí.
14Así que lo llevó al campo de Zofín en la cumbre del monte Pisgá. Allí edificó siete altares, y en cada uno de ellos ofreció un novillo y un carnero.
15Allí Balán le dijo a Balac: «Quédate aquí, al lado de tu holocausto, mientras yo voy a reunirme con Dios».
16El Señor se reunió con Balán y puso en boca de este su palabra. Le dijo: «Vuelve adonde está Balac y repite lo que te voy a decir».
17Balán se fue adonde estaba Balac y lo encontró de pie, al lado de su holocausto, en compañía de los oficiales de Moab. Balac le preguntó:―¿Qué dijo el Señor?
18Entonces Balán pronunció su mensaje:«Levántate, Balac, y escucha;óyeme, hijo de Zipor.
19Dios no es un simple mortalpara mentir y cambiar de parecer.¿Acaso no cumple lo que prometeni lleva a cabo lo que dice?
20Se me ha ordenado bendeciry, si eso es lo que Dios quiere,yo no puedo hacer otra cosa.
21»No se ha visto sufrimiento en el pueblo de Jacobni calamidad en Israel.El Señor su Dios está con ellos;y entre ellos se le aclama como Rey.
22Dios los sacó de Egiptocon la fuerza de un toro salvaje.
23Contra Jacob no hay hechicería que valga,ni valen las adivinaciones contra Israel.De Jacob y de Israel se dirá:“¡Miren lo que Dios ha hecho!”.
24Un pueblo se alza como leona;se levanta como león.No descansará hasta haber devorado su presay bebido la sangre de sus víctimas».
25Balac le dijo entonces a Balán:―¡Si no los vas a maldecir, tampoco los bendigas!
26Balán le respondió:―¿Acaso no te advertí que yo repetiría todo lo que el Señor me ordenara decir?
27Balac le dijo a Balán:―Por favor, ven conmigo, que te llevaré a otro lugar. Tal vez a Dios le parezca bien que los maldigas desde allí.
28Así que llevó a Balán hasta la cumbre del monte Peor, desde donde puede verse el desierto de Jesimón.
29Allí Balán le dijo:―Edifícame siete altares en este lugar, y prepárame siete novillos y siete carneros.
30Balac hizo lo que Balán le pidió y en cada altar ofreció un novillo y un carnero.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Entonces Balaam dijo a Balac: Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros.
2Y Balac hizo tal como Balaam le había dicho, y Balac y Balaam ofrecieron un novillo y un carnero en cada altar.
3Entonces Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá el Señor venga a mi encuentro, y lo que me manifieste te lo haré saber. Y se fue a un cerro pelado.
4Dios salió al encuentro de Balaam, y este le dijo: He preparado los siete altares y he ofrecido un novillo y un carnero sobre cada altar.
5Y el Señor puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo: Vuelve a Balac y así hablarás.
6Él entonces volvió a Balac, y he aquí que estaba junto a su holocausto, él y todos los jefes de Moab.
7Y comenzó su profecía, y dijo:Desde Aram me ha traído Balac,rey de Moab, desde los montes del oriente:«Ven, y maldíceme a Jacob;ven, y condena a Israel».
8¿Cómo maldeciré a quien Dios no ha maldecido?¿Cómo condenaré a quien el Señor no ha condenado?
9Porque desde la cumbre de las peñas lo veo,y desde los montes lo observo.He aquí, es un pueblo que mora aparte,y que no será contado entre las naciones.
10¿Quién puede contar el polvo de Jacob,o numerar la cuarta parte de Israel?Muera yo la muerte de los rectos,y sea mi fin como el suyo.
11Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te tomé para maldecir a mis enemigos, pero mira, ¡los has llenado de bendiciones!
12Y él respondió y dijo: ¿No debo tener cuidado de hablar lo que el Señor pone en mi boca?
13Balac le dijo entonces: Te ruego que vengas conmigo a otro sitio desde donde podrás verlos, aunque solo verás el extremo de ellos, y no los verás a todos; y desde allí maldícemelos.
14Lo llevó al campo de Zofim, sobre la cumbre del Pisga, y edificó siete altares y ofreció un novillo y un carnero en cada altar.
15Y él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, mientras voy allá a encontrarme con el Señor.
16El Señor salió al encuentro de Balaam y puso palabra en su boca y le dijo: Vuelve a Balac y así hablarás.
17Y él volvió a Balac, y he aquí, estaba de pie junto a su holocausto, y los jefes de Moab con él. Y Balac le dijo: ¿Qué ha dicho el Señor?
18Y comenzó su profecía, y dijo:Levántate, Balac, y escucha;dame oídos, hijo de Zipor.
19Dios no es hombre, para que mienta,ni hijo de hombre, para que se arrepienta.¿Lo ha dicho Él, y no lo hará?,¿ha hablado, y no lo cumplirá?
20Mira, he recibido orden de bendecir;si Él ha bendecido, yo no lo puedo anular.
21Él no ha observado iniquidad en Jacob,ni ha visto malicia en Israel;está en él el Señor su Dios,y el júbilo de un rey está en él.
22Dios lo saca de Egipto;es para él como los cuernos del búfalo.
23Porque no hay agüero contra Jacob,ni hay adivinación contra Israel.A su tiempo se le dirá a Jacoby a Israel: ¡Ved lo que ha hecho Dios!
24He aquí, un pueblo se levanta como leona,y se yergue como león;no se echará hasta que devore la presay beba la sangre de los que ha matado.
25Entonces Balac dijo a Balaam: ¡De ninguna manera los maldigas ni los bendigas!
26Pero Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te dije que todo lo que el Señor habla, eso debo hacer?
27Y Balac dijo a Balaam: Ven, te ruego, te llevaré a otro lugar; quizá le plazca a Dios que me los maldigas desde allí.
28Entonces Balac llevó a Balaam a la cumbre del Peor, que da hacia el desierto.
29Y Balaam dijo a Balac: Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros.
30Balac hizo tal como Balaam le había dicho y ofreció un novillo y un carnero en cadaaltar.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Entonces Balaam le dijo al rey Balac: «Constrúyeme aquí siete altares y prepara siete becerros y siete carneros para que los sacrifique».
2Balac siguió sus instrucciones y los dos sacrificaron un becerro y un carnero en cada altar.
3Entonces Balaam le dijo a Balac: «Quédate aquí con tus ofrendas quemadas y yo iré a ver si el Señor me responde. Entonces te diré lo que él me revele». Así que Balaam fue solo a la cima de una colina sin vegetación
4y allí se reunió Dios con él. Balaam le dijo: —Preparé siete altares y sacrifiqué un becerro y un carnero en cada altar.
5El Señor le dio a Balaam un mensaje para el rey Balac y después le dijo: —Regresa donde está Balac y dale mi mensaje.
6Así que Balaam volvió y encontró al rey de pie, al lado de sus ofrendas quemadas, con todos los funcionarios de Moab.
7Este es el mensaje que Balaam transmitió: «Balac me mandó a llamar desde Aram; el rey de Moab me trajo de las colinas del oriente. “¡Ven —me dijo—, maldíceme a Jacob! Ven y anuncia la ruina de Israel”.
8Pero ¿cómo puedo maldecir a quienes Dios no ha maldecido? ¿Cómo puedo condenar a quienes el Señor no ha condenado?
9Desde las cimas del precipicio los veo; los miro desde las colinas. Veo a un pueblo que vive aislado, apartado de las otras naciones.
10¿Quién puede contar a los descendientes de Jacob, tan numerosos como el polvo? ¿Quién puede contar siquiera a una cuarta parte del pueblo de Israel? Permíteme morir como los justos; deja que mi vida acabe como la de ellos».
11Entonces el rey Balac le reclamó a Balaam: —¿Qué me has hecho? Te traje para maldecir a mis enemigos. ¡En cambio, los has bendecido!
12Pero Balaam respondió: —Yo hablaré solamente el mensaje que el Señor ponga en mi boca.
13Entonces el rey Balac le dijo: —Ven conmigo a otro lugar. Allí verás otra parte de la nación de Israel, aunque no a todos. ¡Maldice por lo menos a esa parte!
14Así que Balac llevó a Balaam a la meseta de Zofim en la cima del monte Pisga. Allí construyó siete altares y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
15Entonces Balaam le dijo al rey: —Quédate aquí con tus ofrendas quemadas mientras yo voy allá a encontrarme con el Señor .
16Entonces el Señor se reunió con Balaam y le dio un mensaje. Le dijo: «Regresa con Balac y dale mi mensaje».
17Balaam volvió y encontró al rey de pie junto a sus ofrendas quemadas, con todos los funcionarios de Moab. —¿Qué dijo el Señor ? —preguntó Balac ansiosamente.
18Este es el mensaje que Balaam transmitió: «¡Levántate, Balac, y escucha! Óyeme, hijo de Zipor.
19Dios no es un hombre; por lo tanto, no miente. Él no es humano; por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir?
20Escucha, yo recibí la orden de bendecir; ¡Dios ha bendecido, y yo no puedo revertirlo!
21Ninguna desgracia está en su plan para Jacob; ningún problema espera a Israel. Pues el Señor su Dios está con ellos; él ha sido proclamado su rey.
22Dios los sacó de Egipto; para ellos, él es tan fuerte como un buey salvaje.
23Ninguna maldición puede tocar a Jacob; ninguna magia ejerce poder alguno contra Israel. Pues ahora se dirá de Jacob: “¡Qué maravillas ha hecho Dios por Israel!”.
24Este pueblo se levanta como una leona, como un majestuoso león que se despierta. Ellos se niegan a descansar hasta que hayan devorado su presa, ¡y beben la sangre de los que han matado!».
25Entonces Balac le dijo a Balaam: —Está bien si no los maldices, ¡pero al menos no los bendigas!
26Así que Balaam le respondió a Balac: —¿No te dije que solamente podía hacer lo que el Señor me indicara?
27Entonces el rey Balac le dijo a Balaam: —Ven, te llevaré a un lugar más. Quizá esto agrade a Dios y te permita maldecirlos desde allí.
28Así que Balac llevó a Balaam a la cima del monte Peor, con vista a la tierra baldía.
29Allí Balaam le dijo de nuevo a Balac: —Constrúyeme siete altares y prepara siete becerros y siete carneros para que yo los sacrifique.
30Entonces Balac hizo lo que Balaam le pidió y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Entonces Balaam dijo a Balac: «Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros».
2Y Balac hizo tal como Balaam le había dicho, y Balac y Balaam ofrecieron un novillo y un carnero en cada altar.
3Luego Balaam dijo a Balac: «Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá el Señor venga a mi encuentro, y lo que me manifieste te lo haré saber». Y se fue a un cerro sin vegetación.
4Dios salió al encuentro de Balaam, y este le dijo: «He preparado los siete altares y he ofrecido un novillo y un carnero sobre cada altar».
5Y el Señor puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo: «Vuelve a Balac y así hablarás».
6Él entonces volvió a Balac, y él estaba junto a su holocausto con todos los jefes de Moab.
7Y comenzó su discurso, y dijo: «Desde Aram me ha traído Balac, Rey de Moab, desde los montes del oriente: “Ven, y maldíceme a Jacob; Ven, y condena a Israel”.
8»¿Cómo maldeciré a quien Dios no ha maldecido? ¿Cómo condenaré a quien el Señor no ha condenado?
9»Porque desde la cumbre de las peñas lo veo, Y desde los montes lo observo. Este es un pueblo que mora aparte, Y que no será contado entre las naciones.
10»¿Quién puede contar el polvo de Jacob, O numerar la cuarta parte de Israel? Muera yo la muerte de los rectos, Y sea mi fin como el suyo».
11Entonces Balac dijo a Balaam: «¿Qué me has hecho? Te he traído para maldecir a mis enemigos, pero mira, ¡los has llenado de bendiciones!».
12Y él le respondió: «¿No debo tener cuidado de hablar lo que el Señor pone en mi boca?».
13Entonces Balac le dijo: «Te ruego que vengas conmigo a otro sitio desde donde podrás verlos, aunque solo verás el extremo de ellos, y no los verás a todos; y desde allí maldícemelos».
14Lo llevó al campo de Zofim, sobre la cumbre del Pisga, y edificó siete altares y ofreció un novillo y un carnero en cada altar.
15Y Balaam le dijo a Balac: «Ponte aquí junto a tu holocausto, mientras voy allá a encontrarme con el Señor».
16El Señor salió al encuentro de Balaam y puso palabra en su boca y le dijo: «Vuelve a Balac y así hablarás».
17Y él volvió a Balac, quien estaba de pie junto a su holocausto, y los jefes de Moab con él. Y Balac le preguntó: «¿Qué ha dicho el Señor?».
18Y comenzó su discurso, y dijo: «Levántate, Balac, y escucha; Dame oídos, hijo de Zipor.
19»Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho Él, y no lo hará? ¿Ha hablado, y no lo cumplirá?
20»Mira, he recibido orden de bendecir; Si Él ha bendecido, yo no lo puedo anular.
21»Él no ha observado iniquidad en Jacob, Ni ha visto malicia en Israel; En él está el Señor su Dios, Y el júbilo de un rey está en él.
22»Dios lo saca de Egipto; Es para él como los cuernos del búfalo.
23»Porque no hay agüero contra Jacob, Ni hay adivinación contra Israel. A su tiempo se le dirá a Jacob Y a Israel: “¡Vean lo que ha hecho Dios!”.
24»Son un pueblo que se levanta como leona, Y se yergue como león; No se echará hasta que devore la presa Y beba la sangre de los que ha matado».
25Entonces Balac dijo a Balaam: «¡De ninguna manera los maldigas ni los bendigas!».
26Pero Balaam respondió a Balac: «¿No te dije que todo lo que el Señor hable, eso debo hacer?».
27Y Balac dijo a Balaam: «Ven, te ruego, te llevaré a otro lugar; quizá le plazca a Dios que me los maldigas desde allí».
28Entonces Balac llevó a Balaam a la cumbre del monte Peor, que da hacia el desierto.
29Y Balaam dijo a Balac: «Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros».
30Balac hizo tal como Balaam le había dicho y ofreció un novillo y un carnero en cada altar.