Mateo 18 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? 🗨
2Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, 🗨
3y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. 🗨
4Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. 🗨
5Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. 🗨
6Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. 🗨
7¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! 🗨
8Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. 🗨
9Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego. 🗨
10Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos. 🗨
11Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido. 🗨
12¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? 🗨
13Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron. 🗨
14Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños. 🗨
15Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 🗨
16Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 🗨
17Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. 🗨
18De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 🗨
19Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 🗨
20Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 🗨
21Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 🗨
22Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. 🗨
23Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. 🗨
24Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos 🗨
25A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. 🗨
26Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 🗨
27El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. 🗨
28Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. 🗨
29Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 🗨
30Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. 🗨
31Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. 🗨
32Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. 🗨
33¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? 🗨
34Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 🗨
35Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1En ese momento los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron:―¿Quién es el más importante en el reino de los cielos? 🗨
2Él llamó a un niño y lo puso en medio de ellos. 🗨
3Entonces dijo:―Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de los cielos. 🗨
4Por tanto, el que se humilla como este niño será el más grande en el reino de los cielos. 🗨
5»Y el que recibe en mi nombre a un niño como este me recibe a mí. 🗨
6Pero, si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una gran piedra de molino y lo hundieran en lo profundo del mar. 🗨
7»¡Ay del mundo por los tropiezos! Los tropiezos son inevitables, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! 🗨
8Si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y arrójalo. Más te vale entrar en la vida manco o cojo que ser arrojado al fuego eterno con tus dos manos y tus dos pies. 🗨
9Y, si tu ojo te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale entrar tuerto en la vida que con dos ojos ser arrojado al fuego del infierno. 🗨
10»Miren que no menosprecien a uno de estos pequeños. Porque les digo que en el cielo los ángeles de ellos contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial. 🗨
12»¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? 🗨
13Y, si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. 🗨
14Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños. 🗨
15»Si tu hermano peca contra ti, ve a solas con él y hazle ver su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano. 🗨
16Pero, si no, lleva contigo a uno o dos más, para que “todo asunto se resuelva mediante el testimonio de dos o tres testigos”. 🗨
17Si se niega a hacerles caso a ellos, díselo a la iglesia; y, si incluso a la iglesia no le hace caso, trátalo como si fuera un incrédulo o un cobrador de impuestos. 🗨
18»Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo. 🗨
19»Además les digo que, si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo. 🗨
20Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 🗨
21Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:―Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? 🗨
22―No te digo que hasta siete veces —le contestó Jesús—, sino hasta setenta veces siete. 🗨
23»Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. 🗨
24Al comenzar a hacerlo, se presentó uno que le debía diez mil monedas de oro. 🗨
25Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos y todo lo que tenía, para así saldar la deuda. 🗨
26El siervo se postró delante de él. “Tenga paciencia conmigo —le rogó—, y se lo pagaré todo”. 🗨
27El señor se compadeció de su siervo, perdonó su deuda y lo dejó en libertad. 🗨
28»Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y comenzó a estrangularlo. “¡Págame lo que me debes!”, le exigió. 🗨
29Su compañero se postró delante de él. “Ten paciencia conmigo —le rogó—, y te lo pagaré”. 🗨
30Pero él se negó. Más bien fue y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. 🗨
31Cuando los demás siervos vieron lo ocurrido, se entristecieron mucho y fueron a contarle a su señor todo lo que había sucedido. 🗨
32Entonces el señor mandó llamar al siervo. “¡Siervo malvado! —le dijo—, te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. 🗨
33¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, así como yo me compadecí de ti?”. 🗨
34Y, enojado, su señor lo entregó a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que debía. 🗨
35»Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos? 🗨
2Y Él, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, 🗨
3y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. 🗨
4Así pues, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. 🗨
5Y el que reciba a un niño como este en mi nombre, a mí me recibe. 🗨
6Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar. 🗨
7¡Ay del mundo por sus piedras de tropiezo! Porque es inevitable que vengan piedras de tropiezo; pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! 🗨
8Y si tu mano o tu pie te es ocasión de pecar, córtatelo y échalo de ti; te es mejor entrar en la vida manco o cojo, que teniendo dos manos y dos pies, ser echado en el fuego eterno. 🗨
9Y si tu ojo te es ocasión de pecar, arráncatelo y échalo de ti. Te es mejor entrar en la vida con un solo ojo, que teniendo dos ojos, ser echado en el infierno de fuego. 🗨
10Mirad que no despreciéis a uno de estos pequeñitos, porque os digo que sus ángeles en los cielos contemplan siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos. 🗨
11Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido. 🗨
12¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se ha descarriado, ¿no deja las noventa y nueve en los montes, y va en busca de la descarriada? 🗨
13Y si sucede que la halla, en verdad os digo que se regocija más por esta que por las noventa y nueve que no se han descarriado. 🗨
14Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos. 🗨
15Y si tu hermano peca , ve y repréndelo a solas ; si te escucha, has ganado a tu hermano. 🗨
16Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que toda palabra sea confirmada por boca de dos o tres testigos. 🗨
17Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos. 🗨
18En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 🗨
19Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 🗨
20Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 🗨
21Entonces se le acercó Pedro, y le dijo: Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces? 🗨
22Jesús le dijo*: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 🗨
23Por eso, el reino de los cielos puede compararse a cierto rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. 🗨
24Y al comenzar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. 🗨
25Pero no teniendo él con qué pagar, su señor ordenó que lo vendieran, junto con su mujer e hijos y todo cuanto poseía, y así pagara la deuda. 🗨
26Entonces el siervo cayó postrado ante él, diciendo: «Ten paciencia conmigo y todo te lo pagaré». 🗨
27Y el señor de aquel siervo tuvo compasión, y lo soltó y le perdonó la deuda. 🗨
28Pero al salir aquel siervo, encontró a uno de sus consiervos que le debía cien denarios, y echándole mano, lo ahogaba, diciendo: «Paga lo que debes». 🗨
29Entonces su consiervo, cayendo a sus pies, le suplicaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo y te pagaré». 🗨
30Sin embargo, él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagara lo que debía. 🗨
31Así que cuando vieron sus consiervos lo que había pasado, se entristecieron mucho, y fueron y contaron a su señor todo lo que había sucedido. 🗨
32Entonces, llamándolo su señor, le dijo*: «Siervo malvado, te perdoné toda aquella deuda porque me suplicaste. 🗨
33¿No deberías tú también haberte compadecido de tu consiervo, así como yo me compadecí de ti?». 🗨
34Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía. 🗨
35Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Por ese tiempo, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Quién es el más importante en el reino del cielo? 🗨
2Jesús llamó a un niño pequeño y lo puso en medio de ellos. 🗨
3Entonces dijo: —Les digo la verdad, a menos que se aparten de sus pecados y se vuelvan como niños, nunca entrarán en el reino del cielo. 🗨
4Así que el que se vuelva tan humilde como este pequeño es el más importante en el reino del cielo. 🗨
5»Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este, me recibe a mí; 🗨
6pero si hacen que uno de estos pequeños que confía en mí caiga en pecado, sería mejor para ustedes que se aten una gran piedra de molino alrededor del cuello y se ahoguen en las profundidades del mar. 🗨
7»¡Qué aflicción le espera al mundo, porque tienta a la gente a pecar! Las tentaciones son inevitables, ¡pero qué aflicción le espera al que provoca la tentación! 🗨
8Por lo tanto, si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con una sola mano o un solo pie que ser arrojado al fuego eterno con las dos manos y los dos pies. 🗨
9Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al fuego del infierno. 🗨
10»Cuidado con despreciar a cualquiera de estos pequeños. Les digo que, en el cielo, sus ángeles siempre están en la presencia de mi Padre celestial. 🗨
12»Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se extravía, ¿qué hará? ¿No dejará las otras noventa y nueve en las colinas y saldrá a buscar la perdida? 🗨
13Si la encuentra, les digo la verdad, se alegrará más por esa que por las noventa y nueve que no se extraviaron. 🗨
14De la misma manera, no es la voluntad de mi Padre celestial que ni siquiera uno de estos pequeñitos perezca. 🗨
15»Si un creyente peca contra ti, háblale en privado y hazle ver su falta. Si te escucha y confiesa el pecado, has recuperado a esa persona; 🗨
16pero si no te hace caso, toma a uno o dos más contigo y vuelve a hablarle, para que los dos o tres testigos puedan confirmar todo lo que digas. 🗨
17Si aun así la persona se niega a escuchar, lleva el caso ante la iglesia. Luego, si la persona no acepta la decisión de la iglesia, trata a esa persona como a un pagano o como a un corrupto cobrador de impuestos. 🗨
18»Les digo la verdad, todo lo que prohíban en la tierra será prohibido en el cielo, y todo lo que permitan en la tierra será permitido en el cielo. 🗨
19»También les digo lo siguiente: si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo la hará. 🗨
20Pues donde se reúnen dos o tres en mi nombre, yo estoy allí entre ellos. 🗨
21Luego Pedro se le acercó y preguntó: —Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces? 🗨
22—No siete veces —respondió Jesús—, sino setenta veces siete. 🗨
23»Por lo tanto, el reino del cielo se puede comparar a un rey que decidió poner al día las cuentas con los siervos que le habían pedido prestado dinero. 🗨
24En el proceso, le trajeron a uno de sus deudores que le debía millones de monedas de plata. 🗨
25No podía pagar, así que su amo ordenó que lo vendieran —junto con su esposa, sus hijos y todo lo que poseía— para pagar la deuda. 🗨
26»El hombre cayó de rodillas ante su amo y le suplicó: “Por favor, tenme paciencia y te lo pagaré todo”. 🗨
27Entonces el amo sintió mucha lástima por él, y lo liberó y le perdonó la deuda. 🗨
28»Pero cuando el hombre salió de la presencia del rey, fue a buscar a un compañero, también siervo, que le debía unos pocos miles de monedas de plata. Lo tomó del cuello y le exigió que le pagara de inmediato. 🗨
29»El compañero cayó de rodillas ante él y le rogó que le diera un poco más de tiempo. “Ten paciencia conmigo, y yo te pagaré”, le suplicó. 🗨
30Pero el acreedor no estaba dispuesto a esperar. Hizo arrestar al hombre y lo puso en prisión hasta que pagara toda la deuda. 🗨
31»Cuando algunos de los otros siervos vieron eso, se disgustaron mucho. Fueron ante el rey y le contaron todo lo que había sucedido. 🗨
32Entonces el rey llamó al hombre al que había perdonado y le dijo: “¡Siervo malvado! Te perdoné esa tremenda deuda porque me lo rogaste. 🗨
33¿No deberías haber tenido compasión de tu compañero así como yo tuve compasión de ti?”. 🗨
34Entonces el rey, enojado, envió al hombre a la prisión para que lo torturaran hasta que pagara toda la deuda. 🗨
35»Eso es lo que les hará mi Padre celestial a ustedes si se niegan a perdonar de corazón a sus hermanos. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?». 🗨
2Él, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, 🗨
3y dijo: «En verdad les digo que si no se convierten y se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos. 🗨
4Así pues, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. 🗨
5Y el que reciba a un niño como este en Mi nombre, me recibe a Mí. 🗨
6»Pero al que haga pecar a uno de estos pequeñitos que creen en Mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar. 🗨
7»¡Ay del mundo por sus piedras de tropiezo! Porque es inevitable que vengan piedras de tropiezo; pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! 🗨
8»Si tu mano o tu pie te hace pecar, córtalo y tíralo. Es mejor que entres en la vida manco o cojo, que teniendo dos manos y dos pies, ser echado en el fuego eterno. 🗨
9Y si tu ojo te hace pecar, arráncalo y tíralo. Es mejor que entres en la vida con un solo ojo, que teniendo dos ojos, ser echado en el infierno de fuego. 🗨
10»Miren que no desprecien a uno de estos pequeñitos, porque les digo que sus ángeles en los cielos contemplan siempre el rostro de Mi Padre que está en los cielos. 🗨
11Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido. 🗨
12»¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se ha descarriado, ¿no deja las noventa y nueve en los montes, y va en busca de la descarriada? 🗨
13Y si sucede que la halla, en verdad les digo que se regocija más por esta que por las noventa y nueve que no se han descarriado. 🗨
14Así, no es la voluntad del Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos. 🗨
15»Si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. 🗨
16Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que toda palabra sea confirmada por boca de dos o tres testigos. 🗨
17Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos. 🗨
18En verdad les digo, que todo lo que ustedes aten en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desaten en la tierra, será desatado en el cielo. 🗨
19»Además les digo, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por Mi Padre que está en los cielos. 🗨
20Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos». 🗨
21Entonces acercándose Pedro, preguntó a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». 🗨
22Jesús le contestó*: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 🗨
23»Por eso, el reino de los cielos puede compararse a cierto rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. 🗨
24Al comenzar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10,000 talentos (216 toneladas de plata). 🗨
25Pero no teniendo él con qué pagar, su señor ordenó que lo vendieran, junto con su mujer e hijos y todo cuanto poseía, y así pagara la deuda. 🗨
26Entonces el siervo cayó postrado ante él, diciendo: “Tenga paciencia conmigo y todo se lo pagaré”. 🗨
27Y el señor de aquel siervo tuvo compasión, lo soltó y le perdonó la deuda. 🗨
28»Pero al salir aquel siervo, encontró a uno de sus consiervos que le debía 100 denarios, y echándole mano, lo ahogaba, diciendo: “Paga lo que debes”. 🗨
29Entonces su consiervo, cayendo a sus pies, le suplicaba: “Ten paciencia conmigo y te pagaré”. 🗨
30Sin embargo, él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagara lo que debía. 🗨
31»Así que cuando sus consiervos vieron lo que había pasado, se entristecieron mucho, y fueron y contaron a su señor todo lo que había sucedido. 🗨
32Entonces, llamando al siervo, su señor le dijo*: “Siervo malvado, te perdoné toda aquella deuda porque me suplicaste. 🗨
33¿No deberías tú también haberte compadecido de tu consiervo, así como yo me compadecí de ti?”. 🗨
34Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía. 🗨
35Así también Mi Padre celestial hará con ustedes, si no perdonan de corazón cada uno a su hermano». 🗨