Mateo 7 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1No juzguéis, para que no seáis juzgados. 🗨
2Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.
3¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 🗨
4¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 🗨
5¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. 🗨
6No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. 🗨
7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 🗨
8Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 🗨
9¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 🗨
10¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 🗨
11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? 🗨
12Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. 🗨
13Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 🗨
14porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. 🗨
15Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 🗨
16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 🗨
17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 🗨
18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 🗨
19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 🗨
20Así que, por sus frutos los conoceréis. 🗨
21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 🗨
22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 🗨
23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. 🗨
24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 🗨
25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 🗨
26Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 🗨
27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. 🗨
28Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 🗨
29porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1»No juzguen, para que nadie los juzgue a ustedes. 🗨
2Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida con que midan a otros, se les medirá a ustedes.
3»¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? 🗨
4¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la astilla del ojo”, cuando ahí tienes una viga en el tuyo? 🗨
5¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano. 🗨
6»No den lo sagrado a los perros, no sea que se vuelvan contra ustedes y los despedacen; ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen. 🗨
7»Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. 🗨
8Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra y al que llama, se le abre. 🗨
9»¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? 🗨
10¿O, si le pide un pescado, le da una serpiente? 🗨
11Pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le pidan! 🗨
12Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la Ley y los Profetas. 🗨
13»Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por allí. 🗨
14Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que los encuentran. 🗨
15»Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. 🗨
16Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? 🗨
17Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. 🗨
18Un árbol bueno no puede dar fruto malo y un árbol malo no puede dar fruto bueno. 🗨
19Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego. 🗨
20Así que por sus frutos los conocerán. 🗨
21»No todo el que me dice: “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 🗨
22Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?”. 🗨
23Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!”. 🗨
24»Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. 🗨
25Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. 🗨
26Pero todo el que oye mis palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. 🗨
27Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa. Esta se derrumbó, y grande fue su ruina». 🗨
28Cuando Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraron de su enseñanza, 🗨
29porque enseñaba como quien tenía autoridad y no como los maestros de la Ley. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1No juzguéis para que no seáis juzgados. 🗨
2Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá.
3¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 🗨
4¿O cómo puedes decir a tu hermano: «Déjame sacarte la mota del ojo», cuando la viga está en tu ojo? 🗨
5¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano. 🗨
6No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose os despedacen. 🗨
7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad , y se os abrirá. 🗨
8Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 🗨
9¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, 🗨
10o si le pide un pescado, le dará una serpiente? 🗨
11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? 🗨
12Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas. 🗨
13Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición , y muchos son los que entran por ella. 🗨
14Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. 🗨
15Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 🗨
16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? 🗨
17Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. 🗨
18Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. 🗨
19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. 🗨
20Así que, por sus frutos los conoceréis. 🗨
21No todo el que me dice: «Señor, Señor», entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 🗨
22Muchos me dirán en aquel día: «Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?». 🗨
23Y entonces les declararé: «Jamás os conocí; apartaos de mí, los que practicáis la iniquidad». 🗨
24Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 🗨
25y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. 🗨
26Y todo el que oye estas palabras mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; 🗨
27y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción. 🗨
28Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de su enseñanza; 🗨
29porque les enseñaba como unoque tiene autoridad, y no como sus escribas. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1»No juzguen a los demás, y no serán juzgados. 🗨
2Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.
3»¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo, cuando tú tienes un tronco en el tuyo? 🗨
4¿Cómo puedes pensar en decirle a tu amigo: “Déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo”, cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? 🗨
5¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo. 🗨
6»No desperdicien lo que es santo en gente que no es santa. ¡No arrojen sus perlas a los cerdos! Pisotearán las perlas y luego se darán vuelta y los atacarán. 🗨
7»Sigue pidiendo y recibirás lo que pides; sigue buscando y encontrarás; sigue llamando, y la puerta se te abrirá. 🗨
8Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta. 🗨
9»Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden un pedazo de pan, ¿acaso les dan una piedra en su lugar? 🗨
10O si les piden un pescado, ¿les dan una serpiente? ¡Claro que no! 🗨
11Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará buenos regalos a quienes le pidan. 🗨
12»Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti. Esa es la esencia de todo lo que se enseña en la ley y en los profetas. 🗨
13»Solo puedes entrar en el reino de Dios a través de la puerta angosta. La carretera al infierno es amplia y la puerta es ancha para los muchos que escogen ese camino. 🗨
14Sin embargo, la puerta de acceso a la vida es muy angosta y el camino es difícil, y son solo unos pocos los que alguna vez lo encuentran. 🗨
15»Ten cuidado de los falsos profetas que vienen disfrazados de ovejas inofensivas pero en realidad son lobos feroces. 🗨
16Puedes identificarlos por su fruto, es decir, por la manera en que se comportan. ¿Acaso puedes recoger uvas de los espinos o higos de los cardos? 🗨
17Un buen árbol produce frutos buenos y un árbol malo produce frutos malos. 🗨
18Un buen árbol no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. 🗨
19Por lo tanto, todo árbol que no produce frutos buenos se corta y se arroja al fuego. 🗨
20Así es, de la misma manera que puedes identificar un árbol por su fruto, puedes identificar a la gente por sus acciones. 🗨
21»No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Solo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 🗨
22El día del juicio, muchos me dirán: “¡Señor, Señor! Profetizamos en tu nombre, expulsamos demonios en tu nombre e hicimos muchos milagros en tu nombre”. 🗨
23Pero yo les responderé: “Nunca los conocí. Aléjense de mí, ustedes, que violan las leyes de Dios”. 🗨
24»Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida. 🗨
25Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca. 🗨
26Sin embargo, el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena. 🗨
27Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo». 🗨
28Cuando Jesús terminó de decir esas cosas, las multitudes quedaron asombradas de su enseñanza, 🗨
29porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1»No juzguen para que no sean juzgados. 🗨
2Porque con el juicio con que ustedes juzguen, serán juzgados; y con la medida con que midan, se les medirá.
3»¿Por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 🗨
4¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Déjame sacarte la mota del ojo”, cuando la viga está en tu ojo? 🗨
5¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano. 🗨
6»No den lo santo a los perros, ni echen sus perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose los despedacen a ustedes. 🗨
7»Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. 🗨
8Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 🗨
9¿O qué hombre hay entre ustedes que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, 🗨
10o si le pide un pescado, le dará una serpiente? 🗨
11Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? 🗨
12»Por eso, todo cuanto quieran que los hombres les hagan, así también hagan ustedes con ellos, porque esta es la ley y los profetas. 🗨
13»Entren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. 🗨
14Pero estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. 🗨
15»Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 🗨
16Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? 🗨
17Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. 🗨
18Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. 🗨
19Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. 🗨
20Así que, por sus frutos los conocerán. 🗨
21»No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos. 🗨
22Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?”. 🗨
23Entonces les declararé: “Jamás los conocí; apártense de Mí, los que practican la iniquidad”. 🗨
24»Por tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 🗨
25y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. 🗨
26»Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; 🗨
27y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción». 🗨
28Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de Su enseñanza; 🗨
29porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas. 🗨