Marcos 15 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato. 🗨
2Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices. 🗨
3Y los principales sacerdotes le acusaban mucho. 🗨
4Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan. 🗨
5Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba. 🗨
6Ahora bien, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. 🗨
7Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta. 🗨
8Y viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciese como siempre les había hecho. 🗨
9Y Pilato les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos? 🗨
10Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes. 🗨
11Mas los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que les soltase más bien a Barrabás. 🗨
12Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos? 🗨
13Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale! 🗨
14Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aun más: ¡Crucifícale! 🗨
15Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado. 🗨
16Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía. 🗨
17Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, 🗨
18comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! 🗨
19Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias. 🗨
20Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle. 🗨
21Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz. 🗨
22Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera. 🗨
23Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó. 🗨
24Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaría cada uno. 🗨
25Era la hora tercera cuando le crucificaron. 🗨
26Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS. 🗨
27Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda. 🗨
28Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos. 🗨
29Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, 🗨
30sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz. 🗨
31De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciendo, se decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. 🗨
32El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le injuriaban. 🗨
33Cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 🗨
34Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 🗨
35Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: Mirad, llama a Elías. 🗨
36Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si viene Elías a bajarle. 🗨
37Mas Jesús, dando una gran voz, expiró. 🗨
38Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 🗨
39Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios. 🗨
40También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé, 🗨
41quienes, cuando él estaba en Galilea, le seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén. 🗨
42Cuando llegó la noche, porque era la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, 🗨
43José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. 🗨
44Pilato se sorprendió de que ya hubiese muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó si ya estaba muerto. 🗨
45E informado por el centurión, dio el cuerpo a José, 🗨
46el cual compró una sábana, y quitándolo, lo envolvió en la sábana, y lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña, e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. 🗨
47Y María Magdalena y María madre de José miraban dónde lo ponían. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Muy de mañana, los jefes de los sacerdotes, con los líderes religiosos, los maestros de la Ley y el Consejo en pleno, llegaron a una decisión. Ataron a Jesús, se lo llevaron y se lo entregaron a Pilato. 🗨
2―¿Eres tú el rey de los judíos? —le preguntó Pilato.―Tú mismo lo dices —respondió. 🗨
3Los jefes de los sacerdotes se pusieron a acusarlo de muchas cosas. 🗨
4―¿No vas a contestar? —le preguntó de nuevo Pilato—. Mira de cuántas cosas te están acusando. 🗨
5Pero Jesús ni aun con eso contestó nada, de modo que Pilato se quedó asombrado. 🗨
6Ahora bien, durante la fiesta él acostumbraba a soltar un preso, el que la gente pidiera. 🗨
7Y resulta que un hombre llamado Barrabás estaba encarcelado con los rebeldes condenados por haber cometido homicidio en una rebelión. 🗨
8Subió la multitud y le pidió a Pilato que le concediera lo que acostumbraba. 🗨
9―¿Quieren que les suelte al rey de los judíos? —respondió Pilato, 🗨
10porque se daba cuenta de que los jefes de los sacerdotes habían entregado a Jesús por envidia. 🗨
11Pero los jefes de los sacerdotes incitaron a la multitud para que Pilato les soltara más bien a Barrabás. 🗨
12―¿Y qué voy a hacer con el que ustedes llaman el rey de los judíos? —les preguntó Pilato. 🗨
13―¡Crucifícalo! —gritaron. 🗨
14Pilato les preguntó:―¿Por qué? ¿Qué crimen ha cometido?Pero ellos gritaban aún más fuerte:―¡Crucifícalo! 🗨
15Como quería satisfacer a la multitud, Pilato les soltó a Barrabás; a Jesús lo mandó azotar y lo entregó para que lo crucificaran. 🗨
16Los soldados llevaron a Jesús al interior del palacio (es decir, al pretorio) y reunieron a toda la tropa. 🗨
17Le pusieron un manto color púrpura; luego trenzaron una corona de espinas y se la colocaron. 🗨
18―¡Viva el rey de los judíos! —lo aclamaban. 🗨
19Lo golpeaban en la cabeza con una vara y le escupían. Doblando la rodilla, le rendían homenaje. 🗨
20Después de burlarse de él, le quitaron el manto color púrpura, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para crucificarlo. 🗨
21A uno que pasaba por allí de vuelta del campo, un tal Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, lo obligaron a llevar la cruz. 🗨
22Condujeron a Jesús al lugar llamado Gólgota, que significa «Lugar de la Calavera». 🗨
23Le dieron vino mezclado con mirra, pero no lo tomó. 🗨
24Y lo crucificaron. Repartieron su ropa, echando suertes para ver qué le tocaría a cada uno. 🗨
25Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. 🗨
26Un letrero tenía escrita la causa de su condena:El Rey de los judíos. 🗨
27Con él crucificaron a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. 🗨
29Los que pasaban meneaban la cabeza y blasfemaban contra él:―¡Eh! Tú que destruyes el templo y en tres días lo reconstruyes, 🗨
30¡baja de la cruz y sálvate a ti mismo! 🗨
31De la misma manera se burlaban de él los jefes de los sacerdotes, junto con los maestros de la Ley.―Salvó a otros —decían—, ¡pero no puede salvarse a sí mismo! 🗨
32Que baje ahora de la cruz ese Cristo, el rey de Israel, para que veamos y creamos.También lo insultaban los que estaban crucificados con él. 🗨
33Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad. 🗨
34A las tres de la tarde, Jesús gritó con fuerza:―Eloi, Eloi, ¿lema sabactani?(Esto significa «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»). 🗨
35Cuando lo oyeron, algunos de los que estaban cerca dijeron:―Escuchen, está llamando a Elías. 🗨
36Un hombre corrió, empapó una esponja en vinagre, la puso en una vara y se la ofreció a Jesús para que bebiera.―Déjenlo, a ver si viene Elías a bajarlo —dijo. 🗨
37Entonces Jesús, lanzando un fuerte grito, expiró. 🗨
38La cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 🗨
39Y el centurión, que estaba frente a Jesús, al ver cómo murió, dijo:―¡Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios! 🗨
40Algunas mujeres miraban desde lejos. Entre ellas estaban María Magdalena, María la madre de Santiago, el menor, y de José y Salomé. 🗨
41Estas mujeres lo habían seguido y atendido cuando estaba en Galilea. Además, había allí muchas otras que habían subido con él a Jerusalén. 🗨
42Era el día de preparación, es decir, la víspera del sábado. Así que, al atardecer, 🗨
43José de Arimatea, miembro distinguido del Consejo, que también esperaba el reino de Dios, se atrevió a presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. 🗨
44Pilato, sorprendido de que ya hubiera muerto, llamó al centurión y le preguntó si hacía mucho que había muerto. 🗨
45Una vez informado por el centurión, le entregó el cuerpo a José. 🗨
46Entonces José bajó el cuerpo, lo envolvió en una sábana de tela de lino que había comprado y lo puso en un sepulcro cavado en la roca. Luego hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. 🗨
47María Magdalena y María la madre de José vieron dónde lo pusieron. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Muy de mañana, los principales sacerdotes prepararon enseguida una reunión con los ancianos, los escribas y todo el concilio; y atando a Jesús, le llevaron y le entregaron a Pilato. 🗨
2Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo Él, le dijo*: Tú lo dices. 🗨
3Y los principales sacerdotes le acusaban de muchas cosas. 🗨
4De nuevo Pilato le preguntó, diciendo: ¿No respondes nada? Mira de cuántas cosas te acusan. 🗨
5Pero Jesús no respondió nada más; de modo que Pilato estaba asombrado. 🗨
6Ahora bien, en cada fiesta él acostumbraba soltarles un preso, el que ellos pidieran. 🗨
7Y uno llamado Barrabás había sido encarcelado con los sediciosos que habían cometido homicidio en la insurrección. 🗨
8Y subiendo la multitud, comenzó a pedirle que hiciera como siempre les había hecho. 🗨
9Entonces Pilato les contestó, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos? 🗨
10Porque sabía que los principales sacerdotes le habían entregado por envidia. 🗨
11Pero los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que le pidiera que en vez de Jesús les soltara a Barrabás. 🗨
12Y Pilato, tomando de nuevo la palabra, les decía: ¿Qué haré, entonces, con el que llamáis el Rey de los judíos? 🗨
13Ellos le respondieron a gritos: ¡Crucifícale! 🗨
14Y Pilato les decía: ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho? Y ellos gritaban aún más: ¡Crucifícale! 🗨
15Pilato, queriendo complacer a la multitud, les soltó a Barrabás; y después de hacer azotar a Jesús, le entregó para que fuera crucificado. 🗨
16Entonces los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al Pretorio, y convocaron* a toda la cohorte romana. 🗨
17Le vistieron* de púrpura, y después de tejer una corona de espinas, se la pusieron; 🗨
18y comenzaron a vitorearle: ¡Salve, Rey de los judíos! 🗨
19Le golpeaban la cabeza con una caña y le escupían, y poniéndose de rodillas le hacían reverencias. 🗨
20Y después de haberse burlado de Él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacaron* para crucificarle. 🗨
21Y obligaron* a uno que pasaba y que venía del campo, Simón de Cirene, el padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la cruz de Jesús. 🗨
22Le llevaron* al lugar llamado Gólgota, que traducido significa: Lugar de la Calavera. 🗨
23Y trataron de darle vino mezclado con mirra, pero Él no lo tomó. 🗨
24Cuando le crucificaron*, se repartieron* sus vestidos, echando suertes sobre ellos para decidir lo que cada uno tomaría. 🗨
25Era la hora tercera cuando le crucificaron. 🗨
26Y la inscripción de la acusación contra Él decía: EL REY DE LOS JUDÍOS. 🗨
27Crucificaron* con Él a dos ladrones; uno a su derecha y otro a su izquierda. 🗨
28Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los transgresores fue contado. 🗨
29Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! Tú que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, 🗨
30¡sálvate a ti mismo descendiendo de la cruz! 🗨
31De igual manera, también los principales sacerdotes junto con los escribas, burlándose de Él entre ellos, decían: A otros salvó, a sí mismo no puede salvarse. 🗨
32Que este Cristo, el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. Y los que estaban crucificados con Él también le insultaban. 🗨
33Cuando llegó la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. 🗨
34Y a la hora novena Jesús exclamó con fuerte voz: Eloi, Eloi, ¿lema sabactani?, que traducido significa, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? 🗨
35Algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: Mirad, a Elías llama. 🗨
36Entonces uno corrió y empapó una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si Elías viene a bajarle. 🗨
37Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. 🗨
38Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 🗨
39Viendo el centurión que estaba frente a Él, la manera en que expiró, dijo: En verdad este hombre era Hijo de Dios. 🗨
40Había también unas mujeres mirando de lejos, entre las que estaban María Magdalena, María, la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé, 🗨
41las cuales cuando Jesús estaba en Galilea, le seguían y le servían; y había muchas otras que habían subido con Él a Jerusalén. 🗨
42Ya al atardecer, como era el día de la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, 🗨
43vino José de Arimatea, miembro prominente del concilio, que también esperaba el reino de Dios; y llenándose de valor, entró adonde estaba Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. 🗨
44Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto, y llamando al centurión, le preguntó si ya estaba muerto. 🗨
45Y comprobando esto por medio del centurión, le concedió el cuerpo a José, 🗨
46quien compró un lienzo de lino, y bajándole de la cruz, le envolvió en el lienzo de lino y le puso en un sepulcro que había sido excavado en la roca; e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. 🗨
47Y María Magdalena y María, la madre de José, miraban para saberdónde le ponían. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Muy temprano por la mañana, los principales sacerdotes, los ancianos y los maestros de la ley religiosa —todo el Concilio Supremo— se reunieron para hablar del próximo paso. Ataron a Jesús, se lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador romano. 🗨
2Pilato le preguntó a Jesús: —¿Eres tú el rey de los judíos? —Tú lo has dicho —contestó Jesús. 🗨
3Entonces los principales sacerdotes siguieron acusándolo de muchos delitos, 🗨
4y Pilato le preguntó: «¿No vas a contestarles? ¿Qué me dices de las acusaciones que presentan en tu contra?». 🗨
5Entonces, para sorpresa de Pilato, Jesús no dijo nada. 🗨
6Ahora bien, era costumbre del gobernador poner en libertad a un preso cada año, durante la celebración de la Pascua, el que la gente pidiera. 🗨
7Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. 🗨
8La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. 🗨
9«¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?», preguntó Pilato. 🗨
10(Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). 🗨
11Sin embargo, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús. 🗨
12Pilato les preguntó: —Entonces, ¿qué hago con este hombre al que ustedes llaman rey de los judíos? 🗨
13—¡Crucifícalo! —le contestaron a gritos. 🗨
14—¿Por qué? —insistió Pilato—. ¿Qué crimen ha cometido? Pero la turba rugió aún más fuerte: —¡Crucifícalo! 🗨
15Entonces Pilato, para calmar a la multitud, dejó a Barrabás en libertad. Y mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo, y después lo entregó a los soldados romanos para que lo crucificaran. 🗨
16Los soldados llevaron a Jesús al patio del cuartel general del gobernador (llamado el pretorio) y llamaron a todo el regimiento. 🗨
17Lo vistieron con un manto púrpura y armaron una corona con ramas de espinos y se la pusieron en la cabeza. 🗨
18Entonces lo saludaban y se mofaban: «¡Viva el rey de los judíos!». 🗨
19Y lo golpeaban en la cabeza con una caña de junco, le escupían y se ponían de rodillas para adorarlo burlonamente. 🗨
20Cuando al fin se cansaron de hacerle burla, le quitaron el manto púrpura y volvieron a ponerle su propia ropa. Luego lo llevaron para crucificarlo. 🗨
21Un hombre llamado Simón, que pasaba por allí pero era de Cirene, venía del campo justo en ese momento, y los soldados lo obligaron a llevar la cruz de Jesús. (Simón era el padre de Alejandro y de Rufo). 🗨
22Y llevaron a Jesús a un lugar llamado Gólgota (que significa «Lugar de la Calavera»). 🗨
23Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero él lo rechazó. 🗨
24Después los soldados lo clavaron en la cruz. Dividieron su ropa y tiraron los dados para ver quién se quedaba con cada prenda. 🗨
25Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. 🗨
26Un letrero anunciaba el cargo en su contra. Decía: «El Rey de los judíos». 🗨
27Con él crucificaron a dos revolucionarios, uno a su derecha y otro a su izquierda. 🗨
29La gente que pasaba por allí gritaba insultos y movía la cabeza en forma burlona. «¡Eh! ¡Pero mírate ahora! —le gritaban—. Dijiste que ibas a destruir el templo y a reconstruirlo en tres días. 🗨
30¡Muy bien, sálvate a ti mismo y bájate de la cruz!». 🗨
31Los principales sacerdotes y los maestros de la ley religiosa también se burlaban de Jesús. «Salvó a otros —se mofaban—, ¡pero no puede salvarse a sí mismo! 🗨
32¡Que este Mesías, este Rey de Israel, baje de la cruz para que podamos verlo y creerle!». Hasta los hombres que estaban crucificados con Jesús se burlaban de él. 🗨
33Al mediodía, la tierra se llenó de oscuridad hasta las tres de la tarde. 🗨
34Luego, a las tres de la tarde, Jesús clamó con voz fuerte: «Eloi, Eloi, ¿lema sabactani?» , que significa «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». 🗨
35Algunos que pasaban por allí entendieron mal y pensaron que estaba llamando al profeta Elías. 🗨
36Uno de ellos corrió y empapó una esponja en vino agrio, la puso sobre una caña de junco y la levantó para que él pudiera beber. «¡Esperen! —dijo—. ¡A ver si Elías viene a bajarlo!». 🗨
37Entonces Jesús soltó otro fuerte grito y dio su último suspiro. 🗨
38Y la cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 🗨
39El oficial romano que estaba frente a él, al ver cómo había muerto, exclamó: «¡Este hombre era verdaderamente el Hijo de Dios!». 🗨
40Algunas mujeres miraban de lejos, entre ellas, María Magdalena, María (la madre de Santiago el menor y de José), y Salomé. 🗨
41Eran seguidoras de Jesús y lo habían cuidado mientras estaba en Galilea. También estaban allí muchas otras mujeres que habían venido con él a Jerusalén. 🗨
42Todo eso sucedió el viernes —el día de preparación— anterior al día de descanso. Al acercarse la noche, 🗨
43José de Arimatea se arriesgó y fue a ver a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. (José era miembro honorable del Concilio Supremo y esperaba la venida del reino de Dios). 🗨
44Pilato no podía creer que Jesús ya hubiera muerto, así que llamó al oficial romano y le preguntó si ya había muerto. 🗨
45El oficial lo confirmó, así que Pilato le dijo a José que podía llevarse el cuerpo. 🗨
46José compró un largo lienzo de lino. Luego bajó el cuerpo de Jesús de la cruz, lo envolvió en el lienzo y lo colocó en una tumba que había sido tallada en la roca. Después hizo rodar una piedra en la entrada. 🗨
47María Magdalena y María, la madre de José, vieron dónde ponían el cuerpo de Jesús. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Muy de mañana, los principales sacerdotes prepararon enseguida una reunión con los ancianos, los escribas y todo el Concilio; y atando a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. 🗨
2«¿Eres Tú el Rey de los judíos?», le preguntó Pilato. «Tú lo dices», respondió* Jesús. 🗨
3Y los principales sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. 🗨
4De nuevo Pilato le preguntó: «¿No respondes nada? Mira de cuántas cosas te acusan». 🗨
5Pero Jesús no respondió nada más; de modo que Pilato estaba asombrado. 🗨
6Ahora bien, en cada fiesta Pilato acostumbraba soltarles un preso, el que ellos pidieran. 🗨
7Y uno llamado Barrabás había sido encarcelado con los rebeldes que habían cometido homicidio en la insurrección. 🗨
8Cuando la multitud subió, comenzó a pedirle a Pilato que hiciera como siempre les había hecho. 🗨
9Entonces Pilato les preguntó: «¿Quieren que les suelte al Rey de los judíos?». 🗨
10Porque sabía que los principales sacerdotes lo habían entregado por envidia. 🗨
11Pero los principales sacerdotes provocaron a la multitud para que le pidiera que en vez de Jesús les soltara a Barrabás. 🗨
12Pilato les preguntó: «¿Qué haré, entonces, con el que ustedes llaman el Rey de los judíos?». 🗨
13Ellos le respondieron a gritos: «¡Crucifícalo!». 🗨
14Y Pilato les decía: «¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho?». Y ellos gritaban aún más: «¡Crucifícalo!». 🗨
15Pilato, queriendo complacer a la multitud, les soltó a Barrabás; y después de hacer azotar a Jesús, lo entregó para que fuera crucificado. 🗨
16Entonces los soldados llevaron a Jesús dentro del palacio, es decir, al Pretorio, y convocaron* a toda la tropa romana. 🗨
17Lo vistieron* de púrpura, y después de tejer una corona de espinas, se la pusieron; 🗨
18y comenzaron a gritar: «¡Salve, Rey de los judíos!». 🗨
19Le golpeaban la cabeza con una caña y le escupían, y poniéndose de rodillas, le hacían reverencias. 🗨
20Después de haberse burlado de Jesús, le quitaron el manto de púrpura, le pusieron Sus ropas y lo sacaron* para que fuera crucificado. 🗨
21Y obligaron* a uno que pasaba y que venía del campo, Simón de Cirene, padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la cruz de Jesús. 🗨
22Lo llevaron* al lugar llamado Gólgota, que traducido significa Lugar de la Calavera. 🗨
23Trataron de dar a Jesús vino mezclado con mirra, pero Él no lo tomó. 🗨
24Cuando lo crucificaron*, se repartieron* Sus vestidos, echando suertes sobre ellos para decidir lo que cada uno tomaría. 🗨
25Era la hora tercera cuando lo crucificaron. 🗨
26La inscripción de la acusación contra Él decía: «EL REY DE LOS JUDÍOS». 🗨
27Crucificaron* con Él a dos ladrones; uno a Su derecha y otro a Su izquierda. 🗨
28Y se cumplió la Escritura que dice: «Y con los transgresores fue contado». 🗨
29Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: «¡Bah! Tú que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, 🗨
30¡sálvate a Ti mismo descendiendo de la cruz!». 🗨
31De igual manera, también los principales sacerdotes junto con los escribas, burlándose de Él entre ellos, decían: «A otros salvó, Él mismo no se puede salvar. 🗨
32Que este Cristo, el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos». Y los que estaban crucificados con Él también lo insultaban. 🗨
33Cuando llegó la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. 🗨
34Y a la hora novena Jesús exclamó con fuerte voz: «Eloi, Eloi, ¿lema sabactani?», que traducido significa, «Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has abandonado?». 🗨
35Algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: «Miren, está llamando a Elías». 🗨
36Entonces uno corrió y empapó una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, dio a Jesús a beber, diciendo: «Dejen, veamos si Elías lo viene a bajar». 🗨
37Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró. 🗨
38Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 🗨
39Viendo el centurión que estaba frente a Él, la manera en que expiró, dijo: «En verdad este hombre era Hijo de Dios». 🗨
40Había también unas mujeres mirando de lejos, entre las que estaban María Magdalena, María, la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé, 🗨
41las cuales cuando Jesús estaba en Galilea, lo seguían y le servían; y había muchas otras que habían subido con Él a Jerusalén. 🗨
42Ya al atardecer, como era el día de la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, 🗨
43vino José de Arimatea, miembro prominente del Concilio, que también esperaba el reino de Dios; y llenándose de valor, entró adonde estaba Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. 🗨
44Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto, y llamando al centurión, le preguntó si ya estaba muerto. 🗨
45Y al comprobar esto por medio del centurión, le concedió el cuerpo a José, 🗨
46quien compró un lienzo de lino, y bajando el cuerpo de la cruz, lo envolvió en el lienzo de lino y lo puso en un sepulcro que había sido excavado en la roca; e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. 🗨
47Y María Magdalena y María, la madre de José, miraban para saber dónde lo ponían. 🗨