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Marcos 15
Juicio de Jesús ante Pilato
1Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato.🗨📝 2Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.🗨📝 3Y los principales sacerdotes le acusaban mucho.🗨📝 4Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan.🗨📝 5Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba.🗨📝 6Ahora bien, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.🗨📝 7Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta.🗨📝 8Y viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciese como siempre les había hecho.🗨📝 9Y Pilato les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos?🗨📝 10Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes.🗨📝 11Mas los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que les soltase más bien a Barrabás.🗨📝 12Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos?🗨📝 13Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale!🗨📝 14Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aun más: ¡Crucifícale!🗨📝 15Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.🗨📝Los soldados se burlan de Jesús
16Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía.🗨📝 17Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas,🗨📝 18comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos!🗨📝 19Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias.🗨📝 20Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.🗨📝La crucifixión
21Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz.🗨📝 22Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera.🗨📝 23Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó.🗨📝 24Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaría cada uno.🗨📝 25Era la hora tercera cuando le crucificaron.🗨📝 26Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS.🗨📝 27Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda.🗨📝 28Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.🗨📝 29Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas,🗨📝 30sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.🗨📝 31De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciendo, se decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar.🗨📝 32El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le injuriaban.🗨📝Muerte de Jesús
33Cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.🗨📝 34Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?🗨📝 35Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: Mirad, llama a Elías.🗨📝 36Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si viene Elías a bajarle.🗨📝 37Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.🗨📝 38Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.🗨📝 39Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.🗨📝 40También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé,🗨📝 41quienes, cuando él estaba en Galilea, le seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén.🗨📝Entierro de Jesús
42Cuando llegó la noche, porque era la preparación, es decir, la víspera del día de reposo,🗨📝 43José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.🗨📝 44Pilato se sorprendió de que ya hubiese muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó si ya estaba muerto.🗨📝 45E informado por el centurión, dio el cuerpo a José,🗨📝 46el cual compró una sábana, y quitándolo, lo envolvió en la sábana, y lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña, e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.🗨📝 47Y María Magdalena y María madre de José miraban dónde lo ponían.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Marcos 15: RV60
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Marcos 15:1
15.1 Los principales de Jerusalén tuvieron consejo contra Jesús, además de que lo juzgaron, reuniéndose de noche, lo cual era ilegal. Eran los sacerdotes, los ancianos, los escribas y todo el concilio; es decir, los que deberían ser intercesores en vez de acusadores; los experimentados que deberían haber estado apercibidos de la verdad; los que conocían las Escrituras y que deberían citar las profecías en defensa de Jesús; y todo príncipe que en lugar de coronar a su Rey se disputaron la corona. Si tienes religión, experiencia, intelecto e influencia, fuiste puesto para proteger al Cuerpo de Cristo y no para acusarlo. Ataron a Jesús como si fuese a intentar escapar; si así hubiera sido, no existen ataduras suficientemente fuertes para Él. Él fue atado para que tú seas libre, ¿por qué habrás de atarte a las obras muertas? Asimismo, cuando aquellos que deben interceder por el Cuerpo de Cristo lo acusan cual diablos, lo atan con sus palabras impidiendo su edificación.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:2
15.2 Esta es una gran pregunta: ¿eres tú el Rey… mi Rey? La respuesta del Maestro es contundente y depende de tu confesión.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:3
15.3 Israel tuvo la oportunidad de ser un reino de sacerdotes, igual que nosotros (1 Pedro 2:9); sin embargo, la nación se dedicó más a acusar que a justificar. ¿Estás tú ejerciendo el sacerdocio? Perseguir al Cuerpo es sumamente penado.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:4
15.4-5 Pilato estaba asombrado de la templanza y sabiduría de Maestro. ¿Respondes tú a las acusaciones de los demás? ¿Cómo reaccionas a la crítica? No es conveniente que mires de cuantas cosas te acusan, pues te llenarás de temor.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:5
15.4-5 Pilato estaba asombrado de la templanza y sabiduría de Maestro. ¿Respondes tú a las acusaciones de los demás? ¿Cómo reaccionas a la crítica? No es conveniente que mires de cuantas cosas te acusan, pues te llenarás de temor.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:6
15.6 La costumbre de Pilato era una acción política con el objetivo de ganarse el favor del pueblo, pero estaba muy lejos de ser justicia. La libertad no debe resultar de la opinión pública, sino de la acción personal. Sin embargo, sin saberlo, Pilato estab cerca de la verdad: la fiesta era para dar libertad; sólo que no a quien quisieran, sino sólo por quien muriese el Cordero de Dios. Nuestra pascua que es Cristo ya fue sacrificada por nosotros, así que somos libres.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:7
15.7 Barrabás es Bar-Abba; es decir, hijo del padre. Se trataba de un revolucionario que trató de liberar a Israel del yugo romano, consiguiendo únicamente un homicidio. Era exactamente lo contrario a Jesús, Bar-Abba o el verdadero Hijo del Padre; quien muere para darnos libertad eterna. Tienes ante ti dos maneras muy diferentes de intentar realizar el propósito de Dios para tu vida. ¿A quién soltarás? ¿Cómo decidirás conducirte: según la carne o la voluntad de Dios? Como Moisés, quien a los cuarenta años cometió un homicidio como un Barrabás; pero a los 80 libertó a los Israelitas como Jesús.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:8
15.8 La multitud quería libertad; desafortunadamente no sabe elegir entre Jesús y Barrabás; a la manera de Dios o a la propia. La multitud no siempre tiene la razón; por ello, haz la voluntad de Dios y procura agradarle a Él y no a los hombres.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:9
15.9 Pilato quiere agradar a los hombres; es el político clásico. Pero tú ve más allá: agrada a Dios. ¿A quién soltarás en tu vida? La gente procurará que vivas según te parezca o de acuerdo a la mayoría; pero Dios desea que Cristo sea formado en ti. Haz las cosas a la manera de Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:10
15.10 El éxito tiene más enemigos que el fracaso; por envidia trataban de matar a Jesús, Él había logrado más que todos los religiosos juntos. Y Pilato lo entendió. ¿Qué es lo que has sido capaz de entregar por tener éxito en algo? ¿Hasta dónde estás dispuesto a comprometer tus principios y tu fe?
— Roberto Tinoco
Marcos 15:11
15.11 Si tu religión no te acerca a Dios, no entregues a Dios, entrega tu religión. Los principales sacerdotes incitaron a la multitud que soltase a Barrabás, preferían al asesino que al Autor de la vida porque su corazón también tenía homicidio. Tus decisiones declaran quien eres y lo que llevas dentro. Los religiosos decían servir a Dios, pero preferían hacer las cosas al modo Barrabás, la carne; y no de Dios en Cristo. La multitud fue incitada por los principales sacerdotes, pues las multitudes jamás son parámetro del bien o del mal, sólo de la publicidad y de la manipulación de quienes tengan la información.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:12
15.12 Jamás un hombre debería preguntar a otros qué debería hacer con Jesús; es una decisión personal. Por otro lado, todos tenemos la responsabilidad de responder que haremos con Cristo. ¿Quién es tu Rey? …y dependiendo de que lo sea o no para ti, ¿qué harás con Él?
— Roberto Tinoco
Marcos 15:13
15.13 La mayoría no siempre tiene la razón. La multitud pidió la crucifixión de Cristo; es la paradoja del evangelio: todos la necesitaban, pero deberían haberse opuesto a ella. Agradecemos a Dios infinitamente por la cruz; pero nos duele que muriera por nosotros.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:14
15.14 Jesús no fue crucificado por algún mal que hubiere cometido, y el juicio de Pilato así lo confirmó. Fue crucificado siendo inocente para que los culpables pudiéramos ser declarados justos por la fe en Él. Propio de culpables ser gritones. Se usa el grito y aumentar el volúmen para callar la conciencia ante la culpabilidad propia.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:15
15.15 La política terrenal satisface al pueblo; pero la fe agrada a Dios. El centro de la Biblia es mejor confiar en Dios que en los hombres (Sal. 118:8); algo que suele olvidar quien busca la aclamación popular. Quien así hace, escoge el reino de los hombres, simbolizado en Barrabás (Bar-Abba hijo del padre), en lugar del reino de Dios representado en Jesús, el Hijo de Dios Padre. Es la elección de las cosas a la manera de los hombres y no de Dios. O crucificas matando en ti la carne o la fe de Dios, elige.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:16
15.16 Le llevaron adentro del atrio, pero no del corazón. En el pretorio de Pilato, el lugar donde los soldados flagelaban y no en su hogar, el lugar donde el Salvador transforma. ¿Hasta dónde llevas la fe de Cristo? Convocaron a toda la compañía de soldados para torturarle; en lugar de convocar a todos los conocidos para honrarle. ¿A quién convocas en derredor de Cristo y para qué lo haces? Es el contraste entre la reunión del mundo y las células cristianas.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:17
15.17 La vestimenta de rey, pero en este caso burlónamente. Honra a Cristo verdaderamente, Él es el Rey de todos, el Hijo del Hombre. Las espinas son figura bíblica de la maldición; la cual fue puesta en la cabeza de Cristo, por cuanto Él es la cabeza de la nueva creación o el postrer Adán. Así compró lo que Adán perdió trayendo sobre nosotros salvación.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:18
15.18 Se le decía salve a los césares como amos o señores y aunque lo hicieron con escarnio sobre Jesús, es la verdad: Él es el Señor, el Dueño y Amo. La burla de los soldados se transformará un día en la honra de todos hacia Cristo. Toda rodilla se doblará ante Jesús confesándole Señor; entre ellos, los mismos soldados que le escarnecieron. ¿Te has hincado a Jesús? Él es tu Rey.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:19
15.19 A modo de burla, en lugar de cetro de rey, le golpeaban con una caña en la cabeza. ¡Si hubieran sabido que se trataba del Rey Pastor! ¿Reconoces tú la autoridad de Jesucristo? Los escarnecedores le escupían, el peor insulto judío. Jesús les había trasmitido su vida escupiendo en la lengua de un mudo y poniendo lodo de su saliva en la lengua y ojos de un mudo y de un ciego respectivamente, pero ellos le intentaban trasmitir su muerte. ¿Qué sale de tu boca? ¿Qué diriges al Señor? Los soldados le hacían reverencias burlonas hincando su rodilla, ¡llegará el día en el que horrorizados se hincarán nuevamente ante su Majestad! …pero ese día el Señor estará en el trono del juicio y ellos siendo enjuiciados. Honra al Hijo antes de que debas honrar al Juez.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:20
15.20 Lo que se finge no dura y los escarnecedores terminaron con su simulación. La fe cristiana sólo existe cuando es genuina; nada hay tan patético que alguno desconociendo la majestad del Rey. O te entregas a Cristo o entregas a Cristo; eso pasa en todas tus decisiones. O Él es el Rey en tu vida o has puesto de lado su manto púrpura; o te crucificas o le crucificas, por decirlo así.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:21
15.21 Nuestro Señor Jesucristo, el día de su muerte, fue llevado a salir de la ciudad, esto cumplió el tipo de los sacrificios que exigían debía morir precisamente fuera de la ciudad: por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta (Heb. 12:12). Así se limpiaba al pueblo. Pero era tanta la carga que en el camino comenzó a tropezar, por lo que los romanos echaron mano de uno que pasaba por allí llamado Simón, a quien obligaron a llevar la cruz. Seguramente Simón dijo inicialmente: «¡qué mala suerte!», pero con los años reconocería: «¡qué buena suerte! …Dios la ha sustentado». Era uno que pasaba, venía del campo. No te topas con la oportunidad de llevar la cruz de Cristo cuando eres de los que piden que otro sea crucificado; necesitas ir en sentido contrario al mundo. Posiblemente gentil prosélito o judío helénico. La religión es envolvente, es muy atractivo pensar que puedo ganarme el favor de Dios y una carga para muchos considerarse inmerecedores del mismo. Alguna vez estuvo dispuesto a casi cualquier cosa para ser llamado judío; y si era un judío helénico, estaría dispuesto a casi cualquier cosa para ser considerado judío de cepa pura; ¡qué mejor oportunidad para agradar a Dios y para ser su pueblo que llevar la cruz de Cristo! Mientras que los judíos estaban sumamente molestos debido a que la obra de Cristo interfería en sus intereses comerciales relativos al templo. ¿Cómo tomarás su cruz si tienes las manos ocupadas? ¿Cómo serás uno con Cristo cuando tu corazón está afanado en las cosas materiales? Fue obligado a llevar la cruz, no lo hizo por gusto. No se ofreció, ni participó en un concurso a ver quién llevaba la cruz, así como tampoco pidió ese trabajo por alguna paga; simplemente los romanos lo cargaron con la cruz debido, primero, a la necesidad de Jeshúa, segundo, a que la ley romana permitía esto, y tercero, a que Simón iba pasando. Tampoco es tu gusto llevar la cruz, simplemente es necesario, en la creación vas pasando por aquí y la Ley de Dios ordena que lo hagas. Pusieron la cruz encima de él, no la subió sobre sí ni la arrastró. ¡Quién le manda tener ancha la espalda! Lo vieron apto y lo cargaron. Dios sabe que nada harás mejor que llevar la cruz de Cristo, por esto la pone sobre ti. No se trata de que lleves la cruz y algo más, como quien la arrastra con una mano y con la otra lleva la rienda de sus animales. La cruz no es una opción entre otras, sino el único camino a andar; fuiste hecho para eso y lo harás muy bien. Para seguir a Jesús, no para ir delante. Simón no dijo: «este rabino va muy despacio, lo adelantaré y me quitaré esta carga lo más pronto posible. –¡eh, soldado: ¿a dónde la llevo para dejarla allá y retirarme?» No. Simón tenía que seguir a Jeshúa todo el viaje, el cristianismo no tiene vacaciones, todo el tiempo soy un seguidor y no puedo ir este camino sin la Presencia del Señor. Simón de Cirene trascendió, ya que se mencionan sus hijos. Lo que significa que fueron conocidos por la iglesia años después (Mateo se escribió aproximadamente entre los años 50 y 75 d.C.) ¿Te imaginas: «mi padre cargó la cruz»? La carga de hoy ha de ser la fama de tu linaje mañana. Cuántas personas habrían de pedirle a sus hijos: «cuéntanos la historia otra vez de cómo tu padre llevó la cruz de Cristo y caminó tras Él hacia el Calvario…». No tenemos referencia segura acerca de Alejandro, ya que la Escritura menciona a varios Alejandros más; pero el apóstol Pablo si menciona a Rufo en Romanos 16:13, diciendo: saludad a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre y mía. ¡Qué familia tan maravillosa! ¡Pablo llama a la madre de Rufo y mujer de Simón «madre mía!»
— Roberto Tinoco
Marcos 15:22
15.22 Llevado por los hombres cuando fue Él quien decidió ir en obediencia al Padre. Podríamos pensar que tenía frente a Él el lugar de la muerte, la Calavera; pero en realidad tenia el gozo puesto de la gloria del Padre y nuestra salvación. Mira más allá del problema, la muerte no es el final.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:23
15.23 El vino mezclado con mirra tenía un efecto adormecedor, pero Jesús no estuvo dispuesto a renunciar al mínimo dolor llevando completamente nuestros dolores en su cuerpo sobre la cruz. Quien llevó estoicamente todo sacrificio es digno de recibir voluntariamente toda nuestra honra. No te niegues a esfuerzo alguno por Él.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:24
15.24 La ropa de Jesús era de gran calidad, su cobertura jamás ha sido mediocre, es confiable. Los soldados se llevaron sus ropas, pero no se vistieron de Cristo, con todo, son una buena ilustración de lo que la cruz ha hecho por nosotros, pues ahora estamos ante Dios vestidos de Cristo, no por suerte, sino por fe.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:25
15.25 La hora tercera corresponde a las nueve de la mañana. Fue temprano para ser una crucifixión, pues su juicio ilegalmente lo efectuaron durante la noche y sin defensa. No se dormirá el que te guarda.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:26
15.26 Se acostumbraba poner la razón por la que alguno era crucificado escrito en el cabezal del palo vertical; en el caso de Jesús, no se escribió un delito, sino una causa. Jesús no murió por pecado alguno, sino por cuanto es el Cristo, el Rey de los judíos y con ello, el Salvador del mundo. No vivas ni mueras por las circunstancias; sino por una causa, la causa del reino de Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:27
15.27 Siempre hallarás dos opciones para decidir y al Señor en medio. En el Calvario había dos ladrones, uno que se convierte y otro que se resiste. Desde el principio existen dos árboles: el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. O haces las cosas conforme a la vida de Cristo o según te parezca bueno y malo; pero tienes que decidirte de qué lado estarás. En cierto modo, ahí estás tu también, o a la derecha o a la izquierda de Cristo. Como los ladrones, tú tampoco podrás evadir la muerte; pero no evadas también la Vida. Cristo es la Vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:28
15.28 La Escritura siempre habrá de cumplirse, pues la Palabra de Dios nunca falla. Jesús debía morir entre inicuos y así fue. La Palabra de Dios se cumplirá también sobre ti, pero de ti depende si serás el ladrón de la derecha o el de la izquierda; si arrepentido y salvo; o necio y condenado.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:29
15.29 Todos han tenido conocimiento de la cruz, pero algunos sólo mueven la cabeza y le injurian (injuriar es maldecir, burlar, menospreciar). Hay quienes hablan de las palabras de Cristo injuriando; recuerdan lo dicho por el Señor, pero no para obedecerle.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:30
15.30 Precisamente porque no quiso salvarse a sí mismo es que pudo salvarnos a nosotros. Por no descender de la cruz es que no descenderemos a la condenación los que creímos en Él. La sabiduría de la cruz es incomprensible para los rebeldes. Si alguna vez te parece Dios pasivo o aparentemente inactivo, es porque está por realizar un milagro de salvación más grande, la vida de resurrección. Sigue confiando en Él.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:31
15.31 De nuevo, en su ignorancia los principales sacerdotes y los escribas dijeron una gran verdad mezclada con el error: por cuanto no se salvó a sí mismo es que Jesús pudo salvar a otros. No porque no pudiera salvarse, sino porque decidió no hacerlo por nosotros. Ellos hablaron escarneciendo, si lo hubieran hecho confesando estarían cerca del reino de Dios. No escarnezcas, no sea que te ates a tus propias palabras.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:32
15.32 Le exigían descender de la cruz para creer cuando el evangelio consiste en que creamos en Él por cuanto tomó la cruz y se negó a descender. Estaban en tinieblas y como ellos mismos dijeron sin saberlo, no veían. Irónicamente, también los ladrones crucificados le injuriaban igualmente (más tarde uno de ellos se convertiría). Si tu hablar ayer te condena, cambia tu hablar hoy por la fe para salvarte.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:33
15.33 A las doce del día, cuando el sol está llegando a su clímax, hubo tinieblas. Ni la luz natural reinó hasta las tres de la tarde. Era la hora de las tinieblas. Sin embargo, se trató de una trampa para las tinieblas, pues su hora de aparente entronizamiento matando al Hijo del Hombre resultó en la hora de su destrucción por atentar contra el inocente. Confía en Dios, vencerás hasta en la oscuridad.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:34
15.34 A las tres de la tarde Jesús expresó su desamparo. Por primera y única vez en la eternidad, el Hijo se separó del Padre. Dios Padre le dio la espalda, por decirlo así, a causa de llevar el Hijo en ese momento nuestros pecados y maldición, entre otras cosas. Dios se dividió en la cruz para que no te dividas de Él en la eternidad. Desamparó a su Hijo para que jamás seas tu desamparado.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:35
15.35 No entendiendo sus palabras, posiblemente los tales no hablaban arameo o en el ruido del momento no escucharon bien; así que confundieron su invocación al Padre con una invocación al profeta Elías. Lo más seguro es que creían que Elías habría de venir por las profecías que apuntaban a Juan el Bautista y que ellos no comprendieron. No entender la Palabra de Dios lleva a esperar en los hombres.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:36
15.36 En tu peor momento, no faltará quien desee amargarte, pensando en ayudarte; pero no puedes beber vinagre cuando tienes una misión de Dios por cumplir. Otros, espectadores de la cruz esperan el cumplimiento de las profecías sin ser conscientes de que están viviéndolas. Sus paradigmas cerrados les impiden ver la Palabra viva.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:37
15.37 Ajeno al escarnio humano cumplió la ley divina. Vive y muere para Dios y no lo hagas en silencio. Que todos sepan de tu fe.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:38
15.38 Al morir, Jesús quitó la división entre Dios y el hombre. La ley fue satisfecha y el pecado pagado; por tanto, podemos acercarnos confiadamente a Dios alcanzando gracia y misericordia. El velo del templo era imposible de rasgar por fuerza humana, pues la salvación es obra de Dios es un asunto de gracia y no de esfuerzo humano. Se rasgó de arriba abajo, de Dios al hombre. El cielo vino a la tierra. Los sacerdotes en el templo debieron horrorizarse ante el velo rasgado.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:39
15.39 Los judíos no creyeron en Jesús a pesar de las evidencias y señales en su extraordinaria vida; pero un soldado romano fue capaz de creer en Él mirándolo morir. Lo que sería verdaderamente trágico es que tu no creyeras en tu vida y tuvieras que reconocerlo Señor e Hijo de Dios en tu muerte. Por otro lado, la muerte de Jesús nos enseña cómo morir: como hijos de Dios. Cuando llegue el día, sé glorioso.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:40
15.40 Las mujeres fueron fieles al Maestro durante su ministerio y también lo fueron durante su muerte. Los evangelios no registran ni una vez en la que una mujer se opusiera a Jesús, el Hijo del Hombre en los días de su carne fue enteramente perfecto. Los problemas que tiene el hombre con las mujeres generalmente resultan de sus propias imperfecciones. Se mencionan a María Magdalena, de la que habían sacado siete demonios; ¿cómo se apartará de Dios quien fue rescatado del diablo? También estaba allí María, madre de Jacobo el menor y de José; posiblemente tía de Jesús; y Salomé. Las madres suelen buscar a Dios a causa de sus hijos y les va bien por ello.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:41
15.41 Las mujeres, no pocas, siguieron a Jesús de pueblo en pueblo y de aldea en aldea. Con toda la incomodidad que implicaba el viajar a una mujer del primer siglo, pero le siguieron. Cuando fue crucificado, estuvieron allí; y cuando resucitó, también estuvieron ahí. Mientras tanto, los hombres llamados apóstoles y discípulos huyeron. Un día triste para el género masculino. Pero no sólo lo seguían, sino que lo servían; no todos los que siguen a Jesús le sirven; pero todos los que le sirven, le siguen. Si le sirves en la gloria de Galilea, sírvele también en la deshonra de la cruz en Jerusalén. Siervo en las buenas y en las malas.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:42
15.42 Por más días brillantes que tengas, la noche llegará. La vida es cíclica y debes prepararte tanto para el día como para la noche; para la primavera y para el invierno. Recibimos de Dios tanto lo uno como lo otro y le glorificamos agradecidos en todo. Era el momento de la preparación ante la llegada del día de reposo. Un buen judío limpiaba su casa y tenía lista la comida, así como todo lo necesario para no trabajar en el día de reposo. Más, tratándose de un doble sábado, el pro sabatón (antes del doble sábado y no sólo sabath) era cuando se juntaban el día de reposo de la Pascua con el día de reposo de la semana; en este caso, viernes y sábado. Eran cerca de las seis de la tarde del día jueves y no del viernes como se cree comúnmente. Así cumplió tres días y sus noches muerto antes de resucitar.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:43
15.43 José de Arimatea, como todos los José de la Biblia, son los que añaden gracia y bendición cuidando a sus hermanos en el momento oportuno. Era un rico, un hombre principal entre los dirigentes de Israel. Esperaba el reino de Dios, de manera que su confianza no estaba en este mundo. Se atrevió a pedir el Cuerpo de Cristo a pesar de que pudieran acusarlo a él también de sedición. Defiende al Cuerpo de Cristo, la iglesia, aun en sus peores momentos, cuando la iglesia parezca muerta, intercede por ella protegiéndole. Quien ama a Cristo, ama también a su cuerpo.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:44
15.44 Jesús no duró en la cruz lo que solían durar los crucificados porque no le quitaron la vida, sino que Él murió cuando así lo consideró conveniente; es decir, cuando había consumado el sacrificio. Pilato ratificó la muerte de Jesús con el centurión, hombres expertos en esto; lo que confirma que evidentemente murió.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:45
15.45 Confirmada la muerte de Cristo, Pilato le entregó el cuerpo a José de Arimatea. Aunque confirmes que la iglesia estuviera en un mal momento, como muerta, ama al Cuerpo de Cristo y protégelo, pues resucitará.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:46
15.46 Invierte tus bienes en la protección de la iglesia, el Cuerpo de Cristo. Quítalo de la cruz, no permitas que sea deshonrado; no permitas que la iglesia sea exhibida en su falta de vida. Cubre al cuerpo de Cristo; impide la desnudez de la iglesia. Como piedras vivas, protejamos a la iglesia en esos tiempos de muerte; siendo el Cuerpo de Cristo, resucitará. ¿Dejarás que las fieras lo devoren? Se un protector, no un difamador; un sepulcro nuevo y no un corruptor viejo.
— Roberto Tinoco
Marcos 15:47
15.47 Como vimos anteriormente, las mujeres siguieron a Jesús más allá de la muerte. Fieles en la vida, fieles en la muerte; por tanto, habrían de ser fieles también en la gloria de la resurrección. Mira dónde se pone al Cuerpo de Cristo que es la iglesia y no pierdas de vista su posición a causa de su condición.
— Roberto Tinoco