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Lucas 6 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían, restregándolas con las manos. 🗨

2Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo? 🗨

3Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban; 🗨

4cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, y comió, y dio también a los que estaban con él? 🗨

5Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. 🗨

6Aconteció también en otro día de reposo, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. 🗨

7Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. 🗨

8Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie. 🗨

9Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? 🗨

10Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. 🗨

11Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús. 🗨

12En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 🗨

13Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: 🗨

14a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, 🗨

15Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, 🗨

16Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor. 🗨

17Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; 🗨

18y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. 🗨

19Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos. 🗨

20Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 🗨

21Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. 🗨

22Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. 🗨

23Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas. 🗨

24Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo. 🗨

25¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. 🗨

26¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas. 🗨

27Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; 🗨

28bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. 🗨

29Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. 🗨

30A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. 🗨

31Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. 🗨

32Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. 🗨

33Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. 🗨

34Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. 🗨

35Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. 🗨

36Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. 🗨

37No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. 🗨

38Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. 🗨

39Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? 🗨

40El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. 🗨

41¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 🗨

42¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano. 🗨

43No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. 🗨

44Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. 🗨

45El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. 🗨

46¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? 🗨

47Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. 🗨

48Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. 🗨

49Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa. 🗨

Nueva Version Internacional (NVI)

1Un sábado, al pasar Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaron unas espigas de trigo, y las frotaban entre las manos para comérselas. 🗨

2Por eso algunos de los fariseos les dijeron:―¿Por qué hacen ustedes lo que está prohibido hacer en día sábado? 🗨

3Jesús les contestó:―¿Nunca han leído lo que hizo David en aquella ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre? 🗨

4Entró en la casa de Dios y, tomando los panes consagrados a Dios, comió lo que solo a los sacerdotes les es permitido comer. Y les dio también a sus compañeros. 🗨

5Entonces añadió:―El Hijo del hombre es Señor del sábado. 🗨

6Otro sábado entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. 🗨

7Así que los maestros de la Ley y los fariseos, buscando un motivo para acusar a Jesús, no le quitaban la vista de encima para ver si sanaba en día sábado. 🗨

8Pero Jesús, que sabía lo que estaban pensando, le dijo al hombre de la mano paralizada:―Levántate y ponte frente a todos.Así que el hombre se puso de pie. 🗨

9Entonces Jesús dijo a los otros:―Les pregunto: ¿qué está permitido hacer en sábado: hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla? 🗨

10Jesús se quedó mirando a todos los que lo rodeaban y le dijo al hombre:―Extiende la mano.Así lo hizo, y la mano quedó restablecida. 🗨

11Pero ellos se enfurecieron y comenzaron a discutir qué podrían hacer contra Jesús. 🗨

12Por aquel tiempo se fue Jesús a la montaña a orar y pasó toda la noche en oración a Dios. 🗨

13Al llegar la mañana, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los que nombró apóstoles: 🗨

14Simón (a quien llamó Pedro), su hermano Andrés,Santiago,Juan,Felipe,Bartolomé, 🗨

15Mateo,Tomás,Santiago, hijo de Alfeo,Simón, al que llamaban el Zelote, 🗨

16Judas, hijo de Santiago,y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor. 🗨

17Luego bajó con ellos y se detuvo en un llano. Había allí una gran multitud de sus discípulos y mucha gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y Sidón, 🗨

18que habían llegado para oírlo y para que los sanara de sus enfermedades. Los que eran atormentados por espíritus malignos quedaban liberados; 🗨

19así que toda la gente procuraba tocarlo, porque de él salía poder que sanaba a todos. 🗨

20Él entonces dirigió la mirada a sus discípulos y dijo:«Dichosos ustedes los pobres,porque el reino de Dios les pertenece. 🗨

21Dichosos ustedes que ahora pasan hambre,porque serán saciados.Dichosos ustedes que ahora lloran,porque luego habrán de reír. 🗨

22Dichosos serán ustedes cuando los odien,cuando los discriminen, los insulten y los desprestigienpor causa del Hijo del hombre. 🗨

23»Alégrense en aquel día y salten de gozo, pues miren que les espera una gran recompensa en el cielo. Dense cuenta de que los antepasados de esta gente trataron así a los profetas. 🗨

24»Pero ¡ay de ustedes los ricos,porque ya han recibido su consuelo! 🗨

25¡Ay de ustedes los que ahora están saciados,porque sabrán lo que es pasar hambre!¡Ay de ustedes los que ahora ríen,porque sufrirán y llorarán! 🗨

26¡Ay de ustedes cuando todos los elogien!Dense cuenta de que los antepasados de esta gente trataron así a los falsos profetas. 🗨

27»Pero a ustedes que me escuchan les digo: amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, 🗨

28bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los maltratan. 🗨

29Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la camisa. 🗨

30Dale a todo el que te pida y, si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames. 🗨

31Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. 🗨

32»¿Qué mérito tienen ustedes al amar solamente a quienes los aman? Aun los pecadores lo hacen así. 🗨

33¿Y qué mérito tienen ustedes al hacer bien a quienes les hacen bien? Aun los pecadores actúan así. 🗨

34¿Y qué mérito tienen ustedes al dar prestado a quienes pueden corresponderles? Aun los pecadores se prestan entre sí, esperando recibir el mismo trato. 🗨

35Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados. 🗨

36Sean compasivos, así como su Padre es compasivo. 🗨

37»No juzguen y no se les juzgará. No condenen y no se les condenará. Perdonen y se les perdonará. 🗨

38Den y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida con que midan a otros, se les medirá a ustedes». 🗨

39También les contó esta parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? 🗨

40El discípulo no es superior a su maestro, pero todo el que haya completado su aprendizaje será como su maestro. 🗨

41»¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? 🗨

42¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la astilla del ojo”, cuando tú mismo no te das cuenta de la viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano. 🗨

43»Ningún árbol bueno da fruto malo; tampoco da buen fruto el árbol malo. 🗨

44A cada árbol se le reconoce por su propio fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. 🗨

45El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca. 🗨

46»¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo? 🗨

47Voy a decirles a quién se parece todo el que viene a mí, oye mis palabras y las pone en práctica: 🗨

48se parece a un hombre que al construir una casa cavó bien hondo y puso el cimiento sobre la roca. De manera que cuando vino una inundación, el torrente azotó aquella casa, pero no pudo ni siquiera hacerla tambalear porque estaba bien construida. 🗨

49Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica se parece a un hombre que construyó una casa sobre tierra y sin cimientos. Tan pronto como la azotó el torrente, la casa se derrumbó y el desastre fue terrible». 🗨

La Biblia de las Americas (LBLA)

1Y aconteció que un día de reposo Jesús pasaba por unos sembrados, y sus discípulos arrancaban y comían espigas, restregándolas entre las manos. 🗨

2Pero algunos de los fariseos dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito en el día de reposo? 🗨

3Respondiéndoles Jesús, dijo: ¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David cuando tuvo hambre, él y los que con él estaban; 🗨

4cómo entró en la casa de Dios, y tomó y comió los panes consagrados, que a nadie es lícito comer sino solo a los sacerdotes, y dio también a sus compañeros? 🗨

5Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor del día de reposo. 🗨

6Y en otro día de reposo entró en la sinagoga y enseñaba; y había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. 🗨

7Y los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si sanaba en el día de reposo, a fin de encontrar de qué acusarle. 🗨

8Pero Él sabía lo que ellos estaban pensando, y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ven acá. Y él, levantándose, se le acercó. 🗨

9Entonces Jesús les dijo: Yo os pregunto: ¿es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal; salvar una vida o destruirla? 🗨

10Y después de mirarlos a todos a su alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano quedó sana. 🗨

11Pero ellos se llenaron de ira, y discutían entre sí qué podrían hacerle a Jesús. 🗨

12En esos días Él se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios. 🗨

13Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de apóstoles: 🗨

14Simón, a quien también llamó Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo y Juan; Felipe y Bartolomé; 🗨

15Mateo y Tomás; Jacobo, hijo de Alfeo, y Simón, al que llamaban el Zelote; 🗨

16Judas, hijo de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser traidor. 🗨

17Descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano; y había una gran multitud de sus discípulos, y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, 🗨

18que habían ido para oírle y para ser sanados de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos eran curados. 🗨

19Y toda la multitud procuraba tocarle, porque de Él salía un poder que a todos sanaba. 🗨

20Volviendo su vista hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 🗨

21Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. 🗨

22Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecen, cuando os apartan de sí, os colman de insultos y desechan vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. 🗨

23Alegraos en ese día y saltad de gozo, porque he aquí, vuestra recompensa es grande en el cielo, pues sus padres trataban de la misma manera a los profetas. 🗨

24Pero ¡ay de vosotros los ricos!, porque ya estáis recibiendo todo vuestro consuelo. 🗨

25¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís!, porque os lamentaréis y lloraréis. 🗨

26¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque de la misma manera trataban sus padres a los falsos profetas. 🗨

27Pero a vosotros los que oís, os digo: amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen; 🗨

28bendecid a los que os maldicen; orad por los que os vituperan. 🗨

29Al que te hiera en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, no le niegues tampoco la túnica. 🗨

30A todo el que te pida, dale, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. 🗨

31Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera. 🗨

32Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. 🗨

33Si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. 🗨

34Si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos la misma cantidad. 🗨

35Antes bien, amad a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad no esperando nada a cambio, y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es bondadoso para con los ingratos y perversos. 🗨

36Sed misericordiosos, así como vuestro Padre es misericordioso. 🗨

37No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad , y seréis perdonados. 🗨

38Dad, y os será dado; medida buena, apretada, remecida y rebosante, vaciarán en vuestro regazo. Porque con la medida con que midáis, se os volverá a medir. 🗨

39Les dijo también una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en un hoyo? 🗨

40Un discípulo no está por encima de su maestro; mas todo discípulo, después de que se ha preparado bien, será como su maestro. 🗨

41¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 🗨

42¿O cómo puedes decir a tu hermano: «Hermano, déjame sacarte la mota que está en tu ojo», cuando tú mismo no ves la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo y entonces verás con claridad para sacar la mota que está en el ojo de tu hermano. 🗨

43Porque no hay árbol bueno que produzca fruto malo, ni a la inversa, árbol malo que produzca fruto bueno. 🗨

44Pues cada árbol por su fruto se conoce. Porque los hombres no recogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de una zarza. 🗨

45El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca. 🗨

46¿Y por qué me llamáis: «Señor, Señor», y no hacéis lo que yo digo? 🗨

47Todo el que viene a mí y oye mis palabras y las pone en práctica, os mostraré a quién es semejante: 🗨

48es semejante a un hombre que al edificar una casa, cavó hondo y echó cimiento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el torrente dio con fuerza contra aquella casa, pero no pudo moverla porque había sido bien construida. 🗨

49Pero el que ha oído y no ha hecho nada, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin echarcimiento; y el torrente dio con fuerza contra ella y al instante se desplomó, y fue grande la ruina de aquella casa. 🗨

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1Cierto día de descanso, mientras Jesús caminaba por unos terrenos sembrados, sus discípulos arrancaron unas espigas de grano, las frotaron entre sus manos para sacarles la cáscara y se comieron los granos. 🗨

2Algunos fariseos dijeron: —¿Por qué violan la ley al cosechar granos en el día de descanso? 🗨

3Jesús les respondió: —¿Acaso no han leído en las Escrituras lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre? 🗨

4Entró en la casa de Dios y violó la ley al comer los panes sagrados que solo los sacerdotes pueden comer, y también les dio una porción a sus compañeros. 🗨

5Entonces Jesús agregó: —El Hijo del Hombre es Señor incluso del día de descanso. 🗨

6Otro día de descanso, un hombre que tenía la mano derecha deforme estaba en la sinagoga mientras Jesús enseñaba. 🗨

7Los maestros de la ley religiosa y los fariseos vigilaban a Jesús de cerca. Si sanaba la mano del hombre, tenían pensado acusarlo por trabajar en el día de descanso. 🗨

8Pero Jesús sabía lo que pensaban y le dijo al hombre con la mano deforme: «Ven y ponte de pie frente a todos». Así que el hombre pasó adelante. 🗨

9Entonces Jesús les dijo a sus acusadores: «Tengo una pregunta para ustedes: ¿Permite la ley hacer buenas acciones en el día de descanso o es un día para hacer el mal? ¿Es un día para salvar la vida o para destruirla?». 🗨

10Miró uno por uno a los que lo rodeaban y luego le dijo al hombre: «Extiende la mano». Entonces el hombre la extendió, ¡y la mano quedó restaurada! 🗨

11Al ver esto, los enemigos de Jesús se llenaron de rabia y comenzaron a discutir para decidir qué harían con él. 🗨

12Cierto día, poco tiempo después, Jesús subió a un monte a orar y oró a Dios toda la noche. 🗨

13Al amanecer, llamó a todos sus discípulos y escogió a doce de ellos para que fueran apóstoles. Sus nombres son los siguientes: 🗨

14Simón (a quien llamó Pedro), Andrés (hermano de Pedro), Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, 🗨

15Mateo, Tomás, Santiago (hijo de Alfeo), Simón (a quien llamaban el zelote), 🗨

16Judas (hijo de Santiago), Judas Iscariote (quien después lo traicionó). 🗨

17Cuando descendieron del monte, los discípulos se quedaron con Jesús en un amplio lugar llano, rodeados de muchos seguidores y de las multitudes. Había gente de toda Judea y Jerusalén, y de lugares tan al norte como las costas de Tiro y Sidón. 🗨

18Habían llegado para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus malignos fueron sanados. 🗨

19Todos trataban de tocarlo, porque de él salía poder sanador, y los sanó a todos. 🗨

20Entonces Jesús se volvió hacia sus discípulos y les dijo: «Dios los bendice a ustedes, que son pobres, porque el reino de Dios les pertenece. 🗨

21Dios los bendice a ustedes, que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dios los bendice a ustedes, que ahora lloran, porque a su debido tiempo reirán. 🗨

22Qué bendiciones les esperan cuando la gente los odie y los excluya, cuando se burlen de ustedes y los maldigan, como si fueran gente maligna, porque siguen al Hijo del Hombre. 🗨

23Cuando les suceda eso, pónganse contentos. ¡Sí, salten de alegría, porque les espera una gran recompensa en el cielo! Y recuerden que los antepasados de ellos trataron a los antiguos profetas de la misma manera. 🗨

24»Qué aflicción les espera a ustedes, los que son ricos, porque su única felicidad es aquí y ahora. 🗨

25Qué aflicción les espera a ustedes, los que ahora están gordos y prósperos, porque tienen un horrible tiempo de hambre por delante. Qué aflicción les espera a ustedes, los que ahora se ríen, porque su risa se convertirá en luto y dolor. 🗨

26Qué aflicción les espera a ustedes, los que son elogiados por las multitudes, porque sus antepasados también elogiaron a falsos profetas. 🗨

27»A los que están dispuestos a escuchar, les digo: ¡amen a sus enemigos! Hagan bien a quienes los odian. 🗨

28Bendigan a quienes los maldicen. Oren por aquellos que los lastiman. 🗨

29Si alguien te da una bofetada en una mejilla, ofrécele también la otra mejilla. Si alguien te exige el abrigo, ofrécele también la camisa. 🗨

30Dale a cualquiera que te pida; y cuando te quiten las cosas, no trates de recuperarlas. 🗨

31Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes. 🗨

32»Si solo aman a quienes los aman a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores aman a quienes los aman a ellos! 🗨

33Y si solo hacen bien a los que son buenos con ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores hacen eso! 🗨

34Y si prestan dinero solamente a quienes pueden devolverlo, ¿qué mérito tienen? Hasta los pecadores prestan a otros pecadores a cambio de un reembolso completo. 🗨

35»¡Amen a sus enemigos! Háganles bien. Presten sin esperar nada a cambio. Entonces su recompensa del cielo será grande, y se estarán comportando verdaderamente como hijos del Altísimo, pues él es bondadoso con los que son desagradecidos y perversos. 🗨

36Deben ser compasivos, así como su Padre es compasivo. 🗨

37»No juzguen a los demás, y no serán juzgados. No condenen a otros, para que no se vuelva en su contra. Perdonen a otros, y ustedes serán perdonados. 🗨

38Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo: apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo. La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio». 🗨

39Luego Jesús les dio la siguiente ilustración: «¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en una zanja? 🗨

40Los alumnos no son superiores a su maestro, pero el alumno que complete su entrenamiento se volverá como su maestro. 🗨

41»¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo cuando tú tienes un tronco en el tuyo? 🗨

42¿Cómo puedes decir: “Amigo, déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo”, cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? ¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo. 🗨

43»Un buen árbol no puede producir frutos malos, y un árbol malo no puede producir frutos buenos. 🗨

44Al árbol se le identifica por su fruto. Los higos no se recogen de los espinos, y las uvas no se cosechan de las zarzas. 🗨

45Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón. Lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón. 🗨

46»Así que, ¿por qué siguen llamándome “¡Señor, Señor!” cuando no hacen lo que digo? 🗨

47Les mostraré cómo es cuando una persona viene a mí, escucha mi enseñanza y después la sigue. 🗨

48Es como una persona que, para construir una casa, cava hondo y echa los cimientos sobre roca sólida. Cuando suben las aguas de la inundación y golpean contra esa casa, esta queda intacta porque está bien construida. 🗨

49Pero el que oye y no obedece es como una persona que construye una casa sobre el suelo, sin cimientos. Cuando las aguas de la inundación azoten esa casa, se derrumbará en un montón de escombros». 🗨

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1Aconteció que un día de reposo Jesús pasaba por unos sembrados, y Sus discípulos arrancaban y comían espigas, restregándolas entre las manos. 🗨

2Pero algunos de los fariseos dijeron: «¿Por qué hacen ustedes lo que no es lícito en el día de reposo?». 🗨

3Jesús les respondió: «¿Ni siquiera han leído lo que hizo David cuando tuvo hambre, él y los que con él estaban; 🗨

4cómo entró en la casa de Dios, y tomó y comió los panes consagrados, que a nadie es lícito comer sino solo a los sacerdotes, y dio también a sus compañeros?». 🗨

5También les decía: «El Hijo del Hombre es Señor del día de reposo». 🗨

6Y en otro día de reposo entró en la sinagoga y enseñaba; y había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. 🗨

7A fin de encontrar de qué acusar a Jesús, los escribas y los fariseos lo observaban atentamente para ver si sanaba en el día de reposo. 🗨

8Pero Él sabía lo que ellos estaban pensando, y dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ven acá». Y él, levantándose, se puso de pie. 🗨

9Entonces Jesús les dijo: «Yo les pregunto: ¿es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal; salvar una vida o destruirla?». 🗨

10Después de mirarlos a todos a su alrededor, dijo al hombre: «Extiende tu mano». Y él lo hizo así, y su mano quedó sana. 🗨

11Pero ellos se llenaron de ira, y discutían entre sí qué podrían hacerle a Jesús. 🗨

12En esos días Jesús se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios. 🗨

13Cuando se hizo de día, llamó a Sus discípulos y escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de apóstoles: 🗨

14Simón, a quien también llamó Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo y Juan; Felipe y Bartolomé; 🗨

15Mateo y Tomás; Jacobo, hijo de Alfeo, y Simón, al que llamaban el Zelote; 🗨

16Judas, hijo de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser traidor. 🗨

17Descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano. Había una gran multitud de Sus discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, 🗨

18que habían ido para oír a Jesús y para ser sanados de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos eran curados. 🗨

19Y toda la multitud procuraba tocar a Jesús, porque de Él salía un poder que a todos sanaba. 🗨

20Volviendo su vista hacia Sus discípulos, decía: «Bienaventurados ustedes los pobres, porque de ustedes es el reino de Dios. 🗨

21»Bienaventurados ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Bienaventurados ustedes los que ahora lloran, porque reirán. 🗨

22»Bienaventurados son ustedes cuando los hombres los aborrecen, cuando los apartan de sí, los colman de insultos y desechan su nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. 🗨

23Alégrense en ese día y salten de gozo, porque su recompensa es grande en el cielo, pues sus padres trataban de la misma manera a los profetas. 🗨

24»Pero ¡ay de ustedes los ricos! Porque ya están recibiendo todo su consuelo. 🗨

25»¡Ay de ustedes, los que ahora están saciados! Porque tendrán hambre. ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen! Porque se lamentarán y llorarán. 🗨

26»¡Ay de ustedes, cuando todos los hombres hablen bien de ustedes! Porque de la misma manera trataban sus padres a los falsos profetas. 🗨

27»Pero a ustedes los que oyen, les digo: amen a sus enemigos; hagan bien a los que los aborrecen; 🗨

28bendigan a los que los maldicen; oren por los que los insultan. 🗨

29Al que te hiera en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, no le niegues tampoco la túnica. 🗨

30A todo el que te pida, dale, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. 🗨

31»Y así como quieran que los hombres les hagan a ustedes, hagan con ellos de la misma manera. 🗨

32Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque también los pecadores aman a los que los aman. 🗨

33Si hacen bien a los que les hacen bien, ¿qué mérito tienen? Porque también los pecadores hacen lo mismo. 🗨

34Si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos la misma cantidad. 🗨

35»Antes bien, amen a sus enemigos, y hagan bien, y presten no esperando nada a cambio, y su recompensa será grande, y serán hijos del Altísimo; porque Él es bondadoso para con los ingratos y perversos. 🗨

36Sean ustedes misericordiosos, así como su Padre es misericordioso. 🗨

37»No juzguen, y no serán juzgados; no condenen, y no serán condenados; perdonen, y serán perdonados. 🗨

38Den, y les será dado; medida buena, apretada, remecida y rebosante, vaciarán en sus regazos. Porque con la medida con que midan, se les volverá a medir». 🗨

39Les dijo también una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en un hoyo? 🗨

40Un discípulo no está por encima de su maestro; pero todo discípulo, después de que se ha preparado bien, será como su maestro. 🗨

41¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 🗨

42¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la mota que está en tu ojo”, cuando tú mismo no ves la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo y entonces verás con claridad para sacar la mota que está en el ojo de tu hermano. 🗨

43»Porque no hay árbol bueno que produzca fruto malo, ni a la inversa, árbol malo que produzca fruto bueno. 🗨

44Pues cada árbol por su fruto se conoce. Porque los hombres no recogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de una zarza. 🗨

45El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca. 🗨

46»¿Por qué ustedes me llaman: “Señor, Señor”, y no hacen lo que Yo digo? 🗨

47Todo el que viene a Mí y oye Mis palabras y las pone en práctica, les mostraré a quién es semejante: 🗨

48es semejante a un hombre que al edificar una casa, cavó hondo y echó cimiento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el torrente dio con fuerza contra aquella casa, pero no pudo moverla porque había sido bien construida. 🗨

49Pero el que ha oído y no ha hecho nada, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin echar cimiento; y el torrente dio con fuerza contra ella y al instante se desplomó, y fue grande la ruina de aquella casa». 🗨

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