Hebreos 1 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
3el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
4hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo?
6Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.
7Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego.
8Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino.
9Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.
10Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.
11Ellos perecerán, mas tú permaneces; Y todos ellos se envejecerán como una vestidura,
12Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; Pero tú eres el mismo, Y tus años no acabarán.
13Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?
14¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?
Nueva Version Internacional (NVI)
1Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas,
2en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo. A este lo designó heredero de todo y por medio de él hizo el universo.
3El Hijo refleja el brillo de la gloria de Dios y es la fiel representación de lo que él es. Él sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas.
4Así llegó a ser superior a los ángeles, en la misma medida en que el nombre que ha heredado supera en excelencia al de ellos.
5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:«Tú eres mi Hijo;hoy mismo te he engendrado»,y en otro pasaje:«Yo seré su Padrey él será mi Hijo»?
6Además, al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios dice:«Que lo adoren todos los ángeles de Dios».
7En cuanto a los ángeles dice:«Él convierte a sus ángeles en vientos,y a sus servidores en llamas de fuego».
8Pero con respecto al Hijo dice:«Tu trono, oh Dios, permanece para siempre;el cetro de tu reino es cetro de justicia.
9Has amado la justicia y odiado la maldad;por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con aceite de alegría,te prefirió a ti por encima de tus compañeros».
10También dice:«En el principio, oh Señor, tú afirmaste la tierra,y los cielos son la obra de tus manos.
11Ellos perecerán, pero tú permaneces para siempre.Todos ellos se desgastarán como un vestido,
12los doblarás como un mantoy cambiarán como ropa que se muda.Pero tú eres siempre el mismoy tus años no tienen fin».
13¿A cuál de los ángeles dijo Dios alguna vez:«Siéntate a mi derecha,hasta que ponga a tus enemigospor debajo de tus pies»?
14¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación?
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas,
2en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.
3Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
4siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos.
5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:Hijo mío eres tú,yo te he engendrado hoy;y otra vez:Yo seré Padre para Él,y Él será Hijo para mí?
6Y de nuevo, cuando trae al Primogénito al mundo, dice:Y adórenle todos los ángeles de Dios.
7Y de los ángeles dice:El que hace a sus ángeles, espíritus,y a sus ministros, llama de fuego.
8Pero del Hijo dice:Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos,y cetro de equidad es el cetro de tu reino.
9Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad;por lo cual Dios, tu Dios, te ha ungidocon oleo de alegría más que a tus compañeros.
10Y:Tú, Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra,y los cielos son obra de tus manos;
11Ellos perecerán, pero tú permaneces;y todos ellos como una vestidura se envejecerán,
12y como un manto los enrollarás;como una vestidura serán mudados.Pero tú eres el mismo,y tus años no tendrán fin.
13Pero, ¿a cuál de los ángeles ha dicho jamás:Siéntate a mi diestrahasta que ponga a tus enemigospor estrado de tus pies?
14¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servir por causa de los que heredarán la salvación?
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas.
2Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo. Dios le prometió todo al Hijo como herencia y, mediante el Hijo, creó el universo.
3El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa el carácter mismo de Dios, y sostiene todo con el gran poder de su palabra. Después de habernos limpiado de nuestros pecados, se sentó en el lugar de honor, a la derecha del majestuoso Dios en el cielo.
4Esto demuestra que el Hijo es muy superior a los ángeles, así como el nombre que Dios le dio es superior al nombre de ellos.
5Pues Dios nunca le dijo a ningún ángel lo que le dijo a Jesús: «Tú eres mi Hijo. Hoy he llegado a ser tu Padre». Dios también dijo: «Yo seré su Padre, y él será mi Hijo».
6Además, cuando trajo a su Hijo supremo al mundo, Dios dijo: «Que lo adoren todos los ángeles de Dios».
7Pero con respecto a los ángeles, Dios dice: «Él envía a sus ángeles como los vientos y a sus sirvientes como llamas de fuego».
8Pero al Hijo le dice: «Tu trono, oh Dios, permanece por siempre y para siempre. Tú gobiernas con un cetro de justicia.
9Amas la justicia y odias la maldad. Por eso, oh Dios, tu Dios te ha ungido derramando el aceite de alegría sobre ti más que sobre cualquier otro».
10También le dice al Hijo: «Señor, en el principio echaste los cimientos de la tierra y con tus manos formaste los cielos.
11Ellos dejarán de existir, pero tú permaneces para siempre. Ellos se desgastarán como ropa vieja.
12Los doblarás como un manto y los desecharás como ropa usada. Pero tú siempre eres el mismo; tú vivirás para siempre».
13Además, Dios nunca le dijo a ninguno de los ángeles: «Siéntate en el lugar de honor a mi derecha, hasta que humille a tus enemigos y los ponga por debajo de tus pies».
14Por lo tanto, los ángeles solo son sirvientes, espíritus enviados para cuidar a quienes heredarán la salvación.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas,
2en estos últimos días nos ha hablado por Su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.
3Él es el resplandor de Su gloria y la expresión exacta de Su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de Su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, el Hijo se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
4siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos.
5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: «Hijo Mío eres Tú, Yo te he engendrado hoy»; y otra vez: «Yo seré Padre para Él, Y Él será Hijo para Mí?».
6De nuevo, cuando trae al Primogénito al mundo, dice: «Y lo adoren todos los ángeles de Dios».
7De los ángeles dice: «El que hace a Sus ángeles, espíritus, Y a Sus ministros, llama de fuego».
8Pero del Hijo dice: «Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos, Y cetro de equidad es el cetro de Tu reino.
9»Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad; Por lo cual Dios, Tu Dios, te ha ungido Con óleo de alegría más que a Tus compañeros».
10También: «Tú, Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra, Y los cielos son obra de Tus manos;
11Ellos perecerán, pero Tú permaneces; Y todos ellos como una vestidura se envejecerán,
12Y como un manto los enrollarás; Como una vestidura serán mudados. Pero Tú eres el mismo, Y Tus años no tendrán fin».
13Pero, ¿a cuál de los ángeles jamás ha dicho Dios: «Siéntate a Mi diestra Hasta que ponga a Tus enemigos Por estrado de Tus pies?».
14¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servir por causa de los que heredarán la salvación?