Génesis 37 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Habitó Jacob en la tierra donde había morado su padre, en la tierra de Canaán. 🗨
2Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos. 🗨
3Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores. 🗨
4Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente. 🗨
5Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía. 🗨
6Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: 🗨
7He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío. 🗨
8Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras. 🗨
9Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí. 🗨
10Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti? 🗨
11Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto. 🗨
12Después fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem. 🗨
13Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem: ven, y te enviaré a ellos. Y él respondió: Heme aquí. 🗨
14E Israel le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y lo envió del valle de Hebrón, y llegó a Siquem. 🗨
15Y lo halló un hombre, andando él errante por el campo, y le preguntó aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas? 🗨
16José respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me muestres dónde están apacentando. 🗨
17Aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; y yo les oí decir: Vamos a Dotán. Entonces José fue tras de sus hermanos, y los halló en Dotán. 🗨
18Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle. 🗨
19Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. 🗨
20Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños. 🗨
21Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos. 🗨
22Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre. 🗨
23Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; 🗨
24y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. 🗨
25Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. 🗨
26Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? 🗨
27Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. 🗨
28Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto. 🗨
29Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José dentro, y rasgó sus vestidos. 🗨
30Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, ¿adónde iré yo? 🗨
31Entonces tomaron ellos la túnica de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la túnica con la sangre; 🗨
32y enviaron la túnica de colores y la trajeron a su padre, y dijeron: Esto hemos hallado; reconoce ahora si es la túnica de tu hijo, o no. 🗨
33Y él la reconoció, y dijo: La túnica de mi hijo es; alguna mala bestia lo devoró; José ha sido despedazado. 🗨
34Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días. 🗨
35Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo lloró su padre. 🗨
36Y los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Jacob se estableció en la tierra de Canaán, donde su padre había residido como extranjero. 🗨
2Esta es la historia de Jacob y su familia.Cuando José tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño junto a sus hermanos, los hijos de Bilhá y de Zilpá, que eran mujeres de su padre. El joven José solía informar a su padre de la mala fama que tenían estos hermanos suyos. 🗨
3Israel amaba a José más que a sus otros hijos porque lo había tenido en su vejez. Por eso mandó que le confeccionaran una túnica muy elegante. 🗨
4Viendo sus hermanos que su padre amaba más a José que a ellos, comenzaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban. 🗨
5Cierto día José tuvo un sueño y, cuando se lo contó a sus hermanos, estos le tuvieron más odio todavía, 🗨
6pues les dijo:―Préstenme atención que les voy a contar lo que he soñado. 🗨
7Resulta que estábamos todos nosotros en el campo atando gavillas. De pronto, mi gavilla se levantó y quedó erguida, mientras que las de ustedes se juntaron alrededor de la mía y se inclinaron ante ella. 🗨
8Sus hermanos replicaron:―¿De veras crees que vas a reinar sobre nosotros y que nos vas a gobernar?Y lo odiaron aún más por los sueños que él les contaba. 🗨
9Después José tuvo otro sueño y se lo contó a sus hermanos. Les dijo:―Tuve otro sueño en el que veía que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí. 🗨
10Cuando se lo contó a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprendió:―¿Qué quieres decirnos con este sueño que has tenido? —le preguntó—. ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo vendremos a postrarnos en tierra ante ti? 🗨
11Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre meditaba en todo esto. 🗨
12En cierta ocasión, los hermanos de José se fueron a Siquén para apacentar las ovejas de su padre. 🗨
13Israel le dijo a José:―Tus hermanos están en Siquén apacentando las ovejas. Quiero que vayas a verlos.―Está bien —contestó José. 🗨
14Israel continuó:―Vete a ver si tus hermanos y el rebaño están bien y tráeme noticias frescas.Y lo envió desde el valle de Hebrón. Cuando José llegó a Siquén, 🗨
15un hombre lo encontró caminando por el campo y le preguntó:―¿Qué andas buscando? 🗨
16―Estoy buscando a mis hermanos —contestó José—. ¿Podría usted indicarme dónde están apacentando el rebaño? 🗨
17―Ya se han marchado de aquí —le informó el hombre—. Los oí decir que se dirigían a Dotán.José siguió buscando a sus hermanos y los encontró cerca de Dotán. 🗨
18Como ellos alcanzaron a verlo desde lejos, antes de que se acercara tramaron un plan para matarlo. 🗨
19Se dijeron unos a otros:―Ahí viene ese soñador. 🗨
20Ahora sí que le llegó la hora. Vamos a matarlo y echarlo en una de estas cisternas, y diremos que lo devoró un animal salvaje. ¡Y a ver en qué terminan sus sueños! 🗨
21Cuando Rubén escuchó esto, intentó librarlo de las garras de sus hermanos, así que les propuso:―No lo matemos. 🗨
22No derramen sangre. Arrójenlo en esta cisterna en el desierto, pero no le pongan la mano encima.Rubén dijo esto porque su intención era rescatar a José y devolverlo a su padre. 🗨
23Cuando José llegó adonde estaban sus hermanos, le arrancaron la túnica muy elegante, 🗨
24lo agarraron y lo echaron en una cisterna que estaba vacía y seca. 🗨
25Luego se sentaron a comer. En eso, al levantar la vista, divisaron una caravana de ismaelitas que venía de Galaad. Sus camellos estaban cargados de perfumes, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto. 🗨
26Entonces Judá les propuso a sus hermanos:―¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y ocultar su muerte? 🗨
27En vez de eliminarlo, vendámoslo a los ismaelitas; a fin de cuentas, es nuestro propio hermano.Sus hermanos estuvieron de acuerdo con él, 🗨
28así que cuando los mercaderes madianitas se acercaron, sacaron a José de la cisterna y se lo vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Fue así como se llevaron a José a Egipto. 🗨
29Cuando Rubén volvió a la cisterna y José ya no estaba allí, se rasgó las vestiduras en señal de duelo. 🗨
30Regresó entonces adonde estaban sus hermanos y les reclamó:―¡Ya no está ese muchacho! Y ahora, ¿qué hago? 🗨
31Enseguida los hermanos tomaron la túnica especial de José, degollaron un cabrito y con la sangre empaparon la túnica. 🗨
32Luego la mandaron a su padre con el siguiente mensaje: «Encontramos esto. Fíjate bien si es o no la túnica de tu hijo». 🗨
33En cuanto Jacob la reconoció, exclamó: «¡Sí, es la túnica de mi hijo! ¡Seguro que un animal salvaje lo devoró y lo hizo pedazos!». 🗨
34Y Jacob se rasgó las vestiduras, se vistió de luto y por mucho tiempo hizo duelo por su hijo. 🗨
35Todos sus hijos y sus hijas intentaban calmarlo, pero él no se dejaba consolar, sino que decía: «No. Guardaré luto hasta que muera y me reúna con mi hijo». Así Jacob siguió llorando la muerte de José. 🗨
36En Egipto, los madianitaslo vendieron a un tal Potifar, oficial del faraón y capitán de la guardia. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Y Jacob habitó en la tierra donde había peregrinado su padre, en la tierra de Canaán. 🗨
2Esta es la historia de las generaciones de Jacob:José, cuando tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos; el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre. Y José trajo a su padre malos informes sobre ellos. 🗨
3Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejez; y le hizo una túnica de muchos colores. 🗨
4Y vieron sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos; por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente. 🗨
5Y José tuvo un sueño y cuando lo contó a sus hermanos, ellos lo odiaron aún más. 🗨
6Y él les dijo: Os ruego que escuchéis este sueño que he tenido. 🗨
7He aquí, estábamos atando gavillas en medio del campo, y he aquí que mi gavilla se levantó y se puso derecha, y entonces vuestras gavillas se ponían alrededor y se inclinaban hacia mi gavilla. 🗨
8Y sus hermanos le dijeron: ¿Acaso reinarás sobre nosotros? ¿O acaso te enseñorearás sobre nosotros? Y lo odiaron aún más por causa de sus sueños y de sus palabras. 🗨
9Tuvo aún otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí, he tenido aún otro sueño; y he aquí, el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí. 🗨
10Y él lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre lo reprendió, y le dijo: ¿Qué es este sueño que has tenido? ¿Acaso yo, tu madre y tus hermanos vendremos a inclinarnos hasta el suelo ante ti? 🗨
11Y sus hermanos le tenían envidia, pero su padre reflexionaba sobre lo dicho. 🗨
12Después sus hermanos fueron a apacentar el rebaño de su padre en Siquem. 🗨
13E Israel dijo a José: ¿No están tus hermanos apacentando el rebaño en Siquem? Ven y te enviaré a ellos. Y él le dijo: Iré. 🗨
14Entonces Israel le dijo: Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño; y tráeme noticias de ellos. Lo envió, pues, desde el valle de Hebrón, y José fue a Siquem. 🗨
15Y estando él dando vueltas por el campo, un hombre lo encontró, y el hombre le preguntó, diciendo: ¿Qué buscas? 🗨
16Y él respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me informes dónde están apacentando el rebaño. 🗨
17Y el hombre respondió: Se han ido de aquí, pues yo les oí decir: «Vamos a Dotán». Entonces José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. 🗨
18Cuando ellos lo vieron de lejos, y antes que se les acercara, tramaron contra él para matarlo. 🗨
19Y se dijeron unos a otros: Aquí viene el soñador. 🗨
20Ahora pues, venid, matémoslo y arrojémoslo a uno de los pozos; y diremos: «Una fiera lo devoró». Entonces veremos en qué quedan sus sueños. 🗨
21Pero Rubén oyó esto y lo libró de sus manos, y dijo: No le quitemos la vida. 🗨
22Rubén les dijo además: No derraméis sangre. Echadlo en este pozo del desierto, pero no le pongáis la mano encima. Esto dijo para poder librarlo de las manos de ellos y volverlo a su padre. 🗨
23Y sucedió que cuando José llegó a sus hermanos, despojaron a José de su túnica, la túnica de muchos colores que llevaba puesta; 🗨
24y lo tomaron y lo echaron en el pozo. Y el pozo estaba vacío, no había agua en él. 🗨
25Entonces se sentaron a comer, y cuando levantaron los ojos y miraron, he aquí, una caravana de ismaelitas venía de Galaad con sus camellos cargados de resina aromática, bálsamo y mirra, que iban bajando hacia Egipto. 🗨
26Y Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? 🗨
27Venid, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra. Y sus hermanos le hicieron caso. 🗨
28Pasaron entonces unos mercaderes madianitas, y ellos sacaron a José, subiéndolo del pozo, y vendieron a José a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y estos llevaron a José a Egipto. 🗨
29Cuando Rubén volvió al pozo, he aquí, José no estaba en el pozo; entonces rasgó sus vestidos. 🗨
30Y volvió a sus hermanos y les dijo: El muchacho no está allí; y yo, ¿adónde iré? 🗨
31Entonces tomaron la túnica de José y mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre; 🗨
32y enviaron la túnica de muchos colores y la llevaron a su padre, y dijeron: Encontramos esto; te rogamos que lo examines para ver si es la túnica de tu hijo o no. 🗨
33Él la examinó, y dijo: Es la túnica de mi hijo. Una fiera lo ha devorado; sin duda José ha sido despedazado. 🗨
34Y Jacob rasgó sus vestidos, puso cilicio sobre sus lomos y estuvo de duelo por su hijo muchos días. 🗨
35Y todos sus hijos y todas sus hijas vinieron para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: Ciertamente enlutado bajaré al Seol por causa de mi hijo. Y su padre lloró por él. 🗨
36Mientras tanto, los madianitaslo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Entonces Jacob volvió a establecerse en la tierra de Canaán, donde su padre había vivido como extranjero. 🗨
2Este es el relato de Jacob y su familia. Cuando José tenía diecisiete años de edad, a menudo cuidaba los rebaños de su padre. Trabajaba para sus medios hermanos, los hijos de Bilha y Zilpa, dos de las esposas de su padre, así que le contaba a su padre acerca de las fechorías que hacían sus hermanos. 🗨
3Jacob amaba a José más que a sus otros hijos porque le había nacido en su vejez. Por eso, un día, Jacob mandó a hacer un regalo especial para José: una hermosa túnica. 🗨
4Pero sus hermanos lo odiaban porque su padre lo amaba más que a ellos. No dirigían ni una sola palabra amable hacia José. 🗨
5Una noche José tuvo un sueño, y cuando se lo contó a sus hermanos, lo odiaron más que nunca. 🗨
6—Escuchen este sueño —les dijo—. 🗨
7Resulta que estábamos en el campo atando gavillas de grano. De repente, mi gavilla se levantó, y las gavillas de ustedes se juntaron alrededor de la mía, ¡y se inclinaron ante ella! 🗨
8Sus hermanos respondieron: —Así que crees que serás nuestro rey, ¿no es verdad? ¿De veras piensas que reinarás sobre nosotros? Así que lo odiaron aún más debido a sus sueños y a la forma en que los contaba. 🗨
9Al poco tiempo José tuvo otro sueño y de nuevo se lo contó a sus hermanos. —Escuchen, tuve otro sueño —les dijo—. ¡El sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí! 🗨
10Esta vez le contó el sueño a su padre además de a sus hermanos, pero su padre lo reprendió. —¿Qué clase de sueño es ese? —le preguntó—. ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo llegaremos a postrarnos delante de ti? 🗨
11Sin embargo, mientras los hermanos de José tenían celos de él, su padre estaba intrigado por el significado de los sueños. 🗨
12Poco tiempo después, los hermanos de José fueron hasta Siquem para apacentar los rebaños de su padre. 🗨
13Cuando ya llevaban un buen tiempo allí, Jacob le dijo a José: —Tus hermanos están en Siquem apacentando las ovejas. Prepárate, porque te enviaré a verlos. —Estoy listo para ir —respondió José. 🗨
14—Ve a ver cómo están tus hermanos y los rebaños —dijo Jacob—. Luego vuelve aquí y tráeme noticias de ellos. Así que Jacob despidió a José, y él viajó hasta Siquem desde su casa, en el valle de Hebrón. 🗨
15Cuando José llegó a Siquem, un hombre de esa zona lo encontró dando vueltas por el campo. —¿Qué buscas? —le preguntó. 🗨
16—Busco a mis hermanos —contestó José—. ¿Sabe usted dónde están apacentando sus rebaños? 🗨
17—Sí —le dijo el hombre—. Se han ido de aquí, pero les oí decir: “Vayamos a Dotán”. Entonces José siguió a sus hermanos hasta Dotán y allí los encontró. 🗨
18Cuando los hermanos de José lo vieron acercarse, lo reconocieron desde lejos. Mientras llegaba, tramaron un plan para matarlo. 🗨
19—¡Aquí viene el soñador! —dijeron—. 🗨
20Vamos, matémoslo y tirémoslo en una de esas cisternas. Podemos decirle a nuestro padre: “Un animal salvaje se lo comió”. ¡Entonces veremos en qué quedan sus sueños! 🗨
21Pero cuando Rubén oyó el plan, trató de salvar a José. —No lo matemos —dijo—. 🗨
22¿Para qué derramar sangre? Solo tirémoslo en esta cisterna vacía, aquí en el desierto. Entonces morirá sin que le pongamos una mano encima. Rubén tenía pensado rescatar a José y devolverlo a su padre. 🗨
23Entonces, cuando llegó José, sus hermanos le quitaron la hermosa túnica que llevaba puesta. 🗨
24Después lo agarraron y lo tiraron en la cisterna. Resulta que la cisterna estaba vacía; no tenía nada de agua adentro. 🗨
25Luego, justo cuando se sentaron a comer, levantaron la vista y vieron a la distancia una caravana de camellos que venía acercándose. Era un grupo de mercaderes ismaelitas que transportaban goma de resina, bálsamo y resinas aromáticas desde Galaad hasta Egipto. 🗨
26Judá dijo a sus hermanos: «¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano? Tendríamos que encubrir el crimen. 🗨
27En lugar de hacerle daño, vendámoslo a esos mercaderes ismaelitas. Después de todo, es nuestro hermano, ¡de nuestra misma sangre!». Así que sus hermanos estuvieron de acuerdo. 🗨
28Entonces, cuando se acercaron los ismaelitas, que eran mercaderes madianitas, los hermanos de José lo sacaron de la cisterna y se lo vendieron por veinte monedas de plata. Y los mercaderes lo llevaron a Egipto. 🗨
29Tiempo después, Rubén regresó para sacar a José de la cisterna. Cuando descubrió que José no estaba allí, se rasgó la ropa en señal de lamento. 🗨
30Luego regresó a donde estaban sus hermanos y dijo lamentándose: «¡El muchacho desapareció! ¿Qué voy a hacer ahora?». 🗨
31Entonces los hermanos mataron un cabrito y mojaron la túnica de José con la sangre. 🗨
32Luego enviaron la hermosa túnica a su padre con el siguiente mensaje: «Mira lo que encontramos. Esta túnica, ¿no es la de tu hijo?». 🗨
33Su padre la reconoció de inmediato. «Sí —dijo él—, es la túnica de mi hijo. Seguro que algún animal salvaje se lo comió. ¡Sin duda despedazó a José!». 🗨
34Entonces Jacob rasgó su ropa y se vistió de tela áspera, e hizo duelo por su hijo durante mucho tiempo. 🗨
35Toda su familia intentó consolarlo, pero él no quiso ser consolado. A menudo decía: «Me iré a la tumba llorando a mi hijo», y entonces sollozaba. 🗨
36Mientras tanto, los mercaderes madianitas llegaron a Egipto, y allí le vendieron a José a Potifar, quien era un oficial del faraón, rey de Egipto. Potifar era capitán de la guardia del palacio. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Jacob habitó en la tierra donde había peregrinado su padre, en la tierra de Canaán. 🗨
2Esta es la historia de las generaciones de Jacob: Cuando José tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos. El joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre. Y José trajo a su padre malos informes sobre ellos. 🗨
3Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejez; y le hizo una túnica de muchos colores. 🗨
4Y sus hermanos vieron que su padre amaba más a José que a todos ellos; por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente. 🗨
5José tuvo un sueño y cuando se lo contó a sus hermanos, ellos lo odiaron aún más. 🗨
6Y él les dijo: «Les ruego que escuchen este sueño que he tenido. 🗨
7Estábamos atando gavillas en medio del campo, y sucedió que mi gavilla se levantó y se puso derecha, y entonces las gavillas de ustedes se ponían alrededor y se inclinaban hacia mi gavilla». 🗨
8Y sus hermanos le dijeron: «¿Acaso reinarás sobre nosotros? ¿O acaso te enseñorearás sobre nosotros?». Y lo odiaron aún más por causa de sus sueños y de sus palabras. 🗨
9José tuvo también otro sueño, y se lo contó a sus hermanos, diciendo: «He tenido otro sueño; y el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí». 🗨
10Cuando se lo contó a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprendió, y le dijo: «¿Qué es este sueño que has tenido? ¿Acaso yo, tu madre y tus hermanos vendremos a inclinarnos hasta el suelo ante ti?». 🗨
11Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre reflexionaba sobre lo que se había dicho. 🗨
12Después sus hermanos fueron a apacentar el rebaño de su padre en Siquem. 🗨
13Israel dijo a José: «¿No están tus hermanos apacentando el rebaño en Siquem? Ven, y te voy a enviar a ellos». «Iré», le dijo José. 🗨
14Entonces Israel le dijo: «Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño, y tráeme noticias de ellos». Lo envió, pues, desde el valle de Hebrón, y José fue a Siquem. 🗨
15Estando él dando vueltas por el campo, un hombre lo encontró, y el hombre le preguntó: «¿Qué buscas?». 🗨
16«Busco a mis hermanos», respondió José; «le ruego que me informe dónde están apacentando el rebaño». 🗨
17«Se han ido de aquí», le contestó el hombre, «pues yo les oí decir: “Vamos a Dotán” ». Entonces José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. 🗨
18Cuando ellos lo vieron de lejos, y antes que se les acercara, tramaron contra él para matarlo. 🗨
19Y se dijeron unos a otros: «Aquí viene el soñador. 🗨
20Ahora pues, vengan, matémoslo y arrojémoslo a uno de los pozos; y diremos: “Una fiera lo devoró”. Entonces veremos en qué quedan sus sueños». 🗨
21Pero Rubén oyó esto y lo libró de sus manos, y dijo: «No le quitemos la vida». 🗨
22Rubén les dijo además: «No derramen sangre. Échenlo en este pozo del desierto, pero no le pongan la mano encima». Esto dijo para poder librarlo de las manos de ellos y devolverlo a su padre. 🗨
23Y cuando José llegó a sus hermanos, lo despojaron de su túnica, la túnica de muchos colores que llevaba puesta. 🗨
24Lo tomaron y lo echaron en el pozo. El pozo estaba vacío, no había agua en él. 🗨
25Entonces se sentaron a comer, y cuando levantaron los ojos, vieron una caravana de ismaelitas que venía de Galaad con sus camellos cargados de resina aromática, bálsamo y mirra, e iban bajando hacia Egipto. 🗨
26Y Judá dijo a sus hermanos: «¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? 🗨
27Vengan, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra». Y sus hermanos le hicieron caso. 🗨
28Pasaron entonces los mercaderes madianitas, y ellos sacaron a José, subiéndolo del pozo, y vendieron a José a los ismaelitas por veinte monedas de plata. Y estos se llevaron a José a Egipto. 🗨
29Cuando Rubén volvió al pozo, José ya no estaba en el pozo. Entonces rasgó sus vestidos; 🗨
30y volvió a sus hermanos y les dijo: «El muchacho no está allí; y yo, ¿adónde iré?». 🗨
31Así que tomaron la túnica de José, mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre. 🗨
32Entonces enviaron la túnica de muchos colores y la llevaron a su padre, y dijeron: «Encontramos esto. Te rogamos que lo examines para ver si es la túnica de tu hijo o no». 🗨
33Él la examinó, y dijo: «Es la túnica de mi hijo. Una fiera lo ha devorado. Sin duda José ha sido despedazado». 🗨
34Jacob rasgó sus vestidos, puso cilicio sobre sus lomos y estuvo de duelo por su hijo muchos días. 🗨
35Todos sus hijos y todas sus hijas vinieron para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: «Ciertamente enlutado bajaré al Seol por causa de mi hijo». Y su padre lloró por él. 🗨
36Mientras tanto, los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia. 🗨