Salmos 139 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
2Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos.
3Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.
4Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
5Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. 🗨
6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.
7¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
8Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
9Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,
10Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
11Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
12Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
13Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
14Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.
15No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
16Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
17¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!
18Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.
19De cierto, oh Dios, harás morir al impío; Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.
20Porque blasfemias dicen ellos contra ti; Tus enemigos toman en vano tu nombre.
21¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos?
22Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos.
23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;
24Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Señor, tú me examinasy me conoces.
2Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto;aun a la distancia me lees el pensamiento.
3Mis trajines y descansos los conoces;todos mis caminos te son familiares.
4No me llega aún la palabra a la lenguacuando tú, Señor, ya la sabes toda.
5Tu protección me envuelve por completo;me cubres con la palma de tu mano. 🗨
6Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión;tan sublime es que no puedo entenderlo.
7¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu?¿A dónde podría huir de tu presencia?
8Si subiera al cielo,allí estás tú;si tendiera mi lecho en el fondo de los dominios de la muerte,también estás allí.
9Si me elevara sobre las alas del alba,o me estableciera en los extremos del mar,
10aun allí tu mano me guiaría,¡me sostendría tu mano derecha!
11Y, si dijera: «Que me oculten las tinieblas;que la luz se haga noche en torno mío»,
12ni las tinieblas serían oscuras para tiy aun la noche sería clara como el día.¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!
13Tú creaste mis entrañas;me formaste en el vientre de mi madre.
14¡Te alabo porque soy una creación admirable!¡Tus obras son maravillosasy esto lo sé muy bien!
15Mis huesos no te fueron desconocidoscuando en lo más recóndito era yo formado,cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido.
16Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:todo estaba ya escrito en tu libro;todos mis días se estaban diseñando,aunque no existía uno solo de ellos.
17¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos!¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
18Si me propusiera contarlos,sumarían más que los granos de arena;al despertar, aún estaría contigo.
19Oh Dios, ¡si tan solo mataras a los malvados!¡Si de mí se apartara la gente sanguinaria,
20esos que con malicia te difaman,enemigos que en vano se rebelan contra ti!
21¿Acaso no aborrezco, Señor, a los que te odiany me repugnan los que te rechazan?
22El odio que les tengo no tiene límites;¡los cuento entre mis enemigos!
23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;pruébame y conoce mis ansiedades.
24Fíjate si voy por un camino que te ofendey guíame por el caminoeterno.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Oh Señor, tú me has escudriñado y conocido.
2Tú conoces mi sentarme y mi levantarme;desde lejos comprendes mis pensamientos.
3Tú escudriñas mi senda y mi descanso,y conoces bien todos mis caminos.
4Aun antes de que haya palabra en mi boca,he aquí, oh Señor, tú ya la sabes toda.
5Por detrás y por delante me has cercado,y tu mano pusiste sobre mí. 🗨
6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;es muy elevado, no lo puedo alcanzar.
7¶¿Adónde me iré de tu Espíritu,o adónde huiré de tu presencia?
8Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú;si en el Seol preparo mi lecho, allí estás tú.
9Si tomo las alas del alba,y si habito en lo más remoto del mar,
10aun allí me guiará tu mano,y me asirá tu diestra.
11Si digo: Ciertamente las tinieblas me envolverán,y la luz en torno mío será noche;
12ni aun las tinieblas son oscuras para ti,y la noche brilla como el día.Las tinieblas y la luz son iguales para ti.
13¶Porque tú formaste mis entrañas;me hiciste en el seno de mi madre.
14Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho;maravillosas son tus obras,y mi alma lo sabe muy bien.
15No estaba oculto de ti mi cuerpo,cuando en secreto fui formado,y entretejido en las profundidades de la tierra.
16Tus ojos vieron mi embrión,y en tu libro se escribieron todoslos días que me fueron dados,cuando no existía ni uno solo de ellos.
17¶¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, tus pensamientos!¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
18Si los contara, serían más que la arena;al despertar aún estoy contigo.
19¡Oh Dios, si tú hicieras morir al impío!Por tanto, apartaos de mí, hombres sanguinarios.
20Porque hablan contra ti perversamente,y tus enemigos toman tu nombre en vano.
21¿No odio a los que te aborrecen, Señor?¿Y no me repugnan los que se levantan contra ti?
22Los aborrezco con el más profundo odio;se han convertido en mis enemigos.
23¶Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón;pruébame y conoce mis inquietudes.
24Y ve si hay en mí camino malo,y guíame en el camino eterno.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Para el director del coro: salmo de David. Oh Señor , has examinado mi corazón y sabes todo acerca de mí.
2Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; conoces mis pensamientos, aun cuando me encuentro lejos.
3Me ves cuando viajo y cuando descanso en casa. Sabes todo lo que hago.
4Sabes lo que voy a decir incluso antes de que lo diga, Señor .
5Vas delante y detrás de mí. Pones tu mano de bendición sobre mi cabeza. 🗨
6Semejante conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡es tan elevado que no puedo entenderlo!
7¡Jamás podría escaparme de tu Espíritu! ¡Jamás podría huir de tu presencia!
8Si subo al cielo, allí estás tú; si desciendo a la tumba, allí estás tú.
9Si cabalgo sobre las alas de la mañana, si habito junto a los océanos más lejanos,
10aun allí me guiará tu mano y me sostendrá tu fuerza.
11Podría pedirle a la oscuridad que me ocultara, y a la luz que me rodea, que se convierta en noche;
12pero ni siquiera en la oscuridad puedo esconderme de ti. Para ti, la noche es tan brillante como el día. La oscuridad y la luz son lo mismo para ti.
13Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre.
14¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien.
15Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz.
16Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara.
17Qué preciosos son tus pensamientos acerca de mí, oh Dios. ¡No se pueden enumerar!
18Ni siquiera puedo contarlos; ¡suman más que los granos de la arena! Y cuando despierto, ¡todavía estás conmigo!
19¡Oh Dios, si tan solo destruyeras a los perversos! ¡Lárguense de mi vida, ustedes asesinos!
20Blasfeman contra ti; tus enemigos hacen mal uso de tu nombre.
21Oh Señor , ¿no debería odiar a los que te odian? ¿No debería despreciar a los que se te oponen?
22Sí, los odio con todas mis fuerzas, porque tus enemigos son mis enemigos.
23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan.
24Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Oh Señor, Tú me has escudriñado y conocido.
2Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; Desde lejos comprendes mis pensamientos.
3Tú escudriñas mi senda y mi descanso, Y conoces bien todos mis caminos.
4Aun antes de que haya palabra en mi boca, Oh Señor, Tú ya la sabes toda.
5Por detrás y por delante me has cercado, Y Tu mano pusiste sobre mí. 🗨
6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Es muy elevado, no lo puedo alcanzar.
7¶¿Adónde me iré de Tu Espíritu, O adónde huiré de Tu presencia?
8Si subo a los cielos, allí estás Tú; Si en el Seol preparo mi lecho, allí Tú estás.
9Si tomo las alas del alba, Y si habito en lo más remoto del mar,
10Aun allí me guiará Tu mano, Y me tomará Tu diestra.
11Si digo: «Ciertamente las tinieblas me envolverán, Y la luz a mi alrededor será noche»;
12Ni aun las tinieblas son oscuras para Ti, Y la noche brilla como el día. Las tinieblas y la luz son iguales para Ti.
13¶Porque Tú formaste mis entrañas; Me hiciste en el seno de mi madre.
14Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien.
15No estaba oculto de Ti mi cuerpo, Cuando en secreto fui formado, Y entretejido en las profundidades de la tierra.
16Tus ojos vieron mi embrión, Y en Tu libro se escribieron todos Los días que me fueron dados, Cuando no existía ni uno solo de ellos.
17¶¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, Tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
18Si los contara, serían más que la arena; Al despertar aún estoy contigo.
19¡Oh Dios, si Tú hicieras morir al impío! Por tanto, apártense de mí, hombres sanguinarios.
20Porque hablan contra Ti perversamente, Y Tus enemigos toman Tu nombre en vano.
21¿No odio a los que te aborrecen, Señor? ¿Y no me repugnan los que se levantan contra Ti?
22Los aborrezco con el más profundo odio; Se han convertido en mis enemigos.
23¶Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis inquietudes.
24Y ve si hay en mí camino malo, Y guíame en el camino eterno.