Salmos 141 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Jehová, a ti he clamado; apresúrate a mí; Escucha mi voz cuando te invocare.
2Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.
3Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.
4No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, A hacer obras impías Con los que hacen iniquidad; Y no coma yo de sus deleites.
5Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo Que no me herirá la cabeza; Pero mi oración será continuamente contra las maldades de aquéllos.
6Serán despeñados sus jueces, Y oirán mis palabras, que son verdaderas.
7Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos a la boca del Seol.
8Por tanto, a ti, oh Jehová, Señor, miran mis ojos; En ti he confiado; no desampares mi alma.
9Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de las trampas de los que hacen iniquidad.
10Caigan los impíos a una en sus redes, Mientras yo pasaré adelante.
Nueva Version Internacional (NVI)
1A ti clamo, Señor, ven pronto a mí.Escucha mi voz cuando a ti clamo.
2Que suba a tu presencia mi oracióncomo una ofrenda de incienso,mis manos levantadascomo el sacrificio de la tarde.
3Señor, ponme en la boca un centinela;un guardia a la puerta de mis labios.
4No permitas que mi corazón se incline a la maldadni que sea yo cómplice de iniquidades;no me dejes participar de banquetesen compañía de malhechores.
5Que cuando el justo me castigue,sea una muestra de amor;que su reprensión sea bálsamo que mi cabeza no rechace,pues mi oración siempre está en contra de las malas obras.
6Cuando sus gobernantes sean arrojados desde los despeñaderos,sabrán que mis palabras eran bien intencionadas.
7Y dirán: «Así como se esparce la tierracuando en ella se abren surcos con el arado,así se han esparcido nuestros huesosa la orilla del sepulcro».
8Por eso tengo los ojos puestos en ti, mi Señor y Dios,en ti busco refugio; no me dejes morir.
9Protégeme de las trampas que me tienden,de las trampas que me tienden los malhechores.
10Que caigan los malvados en sus propias redes,mientras yo salgo bien librado.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Oh Señor, a ti clamo, apresúrate a venir a mí.Escucha mi voz cuando te invoco.
2Sea puesta mi oración delante de ti como incienso,el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde.
3Señor, pon guarda a mi boca;vigila la puerta de mis labios.
4No dejes que mi corazón se incline a nada malo,para practicar obras impíascon los hombres que hacen iniquidad,y no me dejes comer de sus manjares.
5¶Que el justo me hiera con bondad y me reprenda;es aceite sobre la cabeza;no lo rechace mi cabeza,pues todavía mi oración es contra las obras impías.
6Sus jueces son lanzados contra los costados de la peña,y oyen mis palabras, que son agradables.
7Como cuando se ara y se rompe la tierra,nuestros huesos han sido esparcidos a la boca del Seol.
8¶Porque mis ojos miran hacia ti, oh Dios, Señor;en ti me refugio, no me desampares.
9Guárdame de las garras de la trampa que me han tendido,y de los lazos de los que hacen iniquidad.
10Caigan los impíos en sus propias redes,mientras yo paso a salvo.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Salmo de David. Oh Señor , clamo a ti. ¡Por favor, apresúrate! ¡Escucha cuando clamo a ti por ayuda!
2Acepta como incienso la oración que te ofrezco, y mis manos levantadas, como una ofrenda vespertina.
3Toma control de lo que digo, oh Señor , y guarda mis labios.
4No permitas que me deslice hacia el mal ni que me involucre en actos perversos. No me dejes participar de los manjares de quienes hacen lo malo.
5¡Deja que los justos me golpeen! ¡Será un acto de bondad! Si me corrigen, es un remedio calmante; no permitas que lo rechace. Pero oro constantemente en contra de los perversos y de lo que hacen.
6Cuando a sus líderes los arrojen por un acantilado, los perversos escucharán mis palabras y descubrirán que son verdad.
7Como las piedras que levanta el arado, los huesos de los perversos quedarán esparcidos, sin que nadie los entierre.
8Busco tu ayuda, oh Señor Soberano. Tú eres mi refugio; no dejes que me maten.
9Líbrame de las trampas que me han tendido y de los engaños de los que hacen el mal.
10Que los perversos caigan en sus propias redes, pero a mí, déjame escapar.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Oh Señor, a Ti clamo, apresúrate a venir a mí. Escucha mi voz cuando te invoco.
2Sea puesta mi oración delante de Ti como incienso, El alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde.
3Señor, pon guarda a mi boca; Vigila la puerta de mis labios.
4No dejes que mi corazón se incline a nada malo, Para practicar obras impías Con los hombres que hacen iniquidad, Y no me dejes comer de sus manjares.
5¶Que el justo me hiera con bondad y me reprenda; Es aceite sobre la cabeza; No lo rechace mi cabeza, Pues todavía mi oración es contra sus obras malas.
6Sus jueces son lanzados contra los costados de la peña, Y oyen mis palabras, que son agradables.
7Como cuando se ara y se rompe la tierra, Nuestros huesos han sido esparcidos a la boca del Seol.
8¶Porque mis ojos miran hacia Ti, oh Dios, Señor; En Ti me refugio, no me desampares.
9Guárdame de las garras de la trampa que me han tendido, Y de los lazos de los que hacen iniquidad.
10Caigan los impíos en sus propias redes, Mientras yo paso a salvo.