Salmos 144 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra;
2Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.
3Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que en él pienses, O el hijo de hombre, para que lo estimes?
4El hombre es semejante a la vanidad; Sus días son como la sombra que pasa.
5Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende; Toca los montes, y humeen.
6Despide relámpagos y disípalos, Envía tus saetas y túrbalos.
7Envía tu mano desde lo alto; Redímeme, y sácame de las muchas aguas, De la mano de los hombres extraños,
8Cuya boca habla vanidad, Y cuya diestra es diestra de mentira.
9Oh Dios, a ti cantaré cántico nuevo; Con salterio, con decacordio cantaré a ti.
10Tú, el que da victoria a los reyes, El que rescata de maligna espada a David su siervo.
11Rescátame, y líbrame de la mano de los hombres extraños, Cuya boca habla vanidad, Y cuya diestra es diestra de mentira.
12Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, Nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio;
13Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; Nuestros ganados, que se multipliquen a millares y decenas de millares en nuestros campos;
14Nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; No tengamos asalto, ni que hacer salida, Ni grito de alarma en nuestras plazas.
15Bienaventurado el pueblo que tiene esto; Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Bendito sea el Señor, mi Roca,que adiestra mis manos para la guerra,mis dedos para la batalla.
2Él es mi Dios amoroso, mi amparo,mi más alto escondite, mi libertador,mi escudo, en quien me refugio.Él es quien pone los pueblos a mis pies.
3Señor, ¿qué es el ser humano para que lo cuides?¿Qué es el simple mortal para que en él pienses?
4Todo ser humano es como un suspiro;sus días son fugaces como una sombra.
5Abre tus cielos, Señor, y desciende;toca los montes y haz que echen humo.
6Lanza relámpagos y dispersa al enemigo;dispara tus flechas y confúndelos.
7Extiende tu mano desde las alturasy sálvame de las aguas tumultuosas;líbrame del poder de gente extraña.
8Cuando abren la boca, dicen mentiras;cuando levantan su diestra, juran con falsedad.
9Te cantaré, oh Dios, un cántico nuevo;con la lira de diez cuerdas te cantaré salmos.
10Tú das la victoria a los reyes;a tu siervo David lo libras de la espada mortal.
11Ponme a salvo,líbrame del poder de gente extraña.Cuando abren la boca, dicen mentiras;cuando levantan su diestra, juran con falsedad.
12Que nuestros hijos, en su juventud,crezcan como plantas frondosas;que sean nuestras hijas como columnas esculpidaspara adornar un palacio.
13Que nuestros graneros se llenencon provisiones de toda especie.Que nuestros rebaños aumenten por millares,por decenas de millares en nuestros campos.
14Que nuestros bueyes arrastren cargas pesadas;que no haya brechas ni salidas,ni gritos de angustia en nuestras calles.
15¡Dichoso el pueblo que recibe todo esto!¡Dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor!
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Bendito sea el Señor, mi roca,que adiestra mis manos para la guerra,y mis dedos para la batalla.
2Misericordia mía y fortaleza mía,mi baluarte y mi libertador,escudo mío en quien me he refugiado,el que sujeta a mi pueblo debajo de mí.
3Oh Señor, ¿qué es el hombre para que tú lo tengas en cuenta,o el hijo del hombre para que pienses en él?
4El hombre es semejante a un soplo;sus días son como una sombra que pasa.
5¶Oh Señor, inclina tus cielos y desciende;toca los montes para que humeen.
6Despide relámpagos y dispérsalos;lanza tus flechas y confúndelos.
7Extiende tu mano desde lo alto;rescátame y líbrame de las muchas aguas,de la mano de extranjeros
8cuya boca habla falsedady cuya diestra es diestra de mentira.
9¶Oh Dios, un cántico nuevo te cantaré;con arpa de diez cuerdas cantaré alabanzas a ti,
10el que da la victoria a los reyes,el que rescata a David su siervo de espada maligna.
11Rescátame y líbrame de la mano de extranjeros,cuya boca habla falsedad,y cuya diestra es diestra de mentira.
12¶Sean nuestros hijos en su juventud como plantíos florecientes,y nuestras hijas como columnas de esquinas labradas como las de un palacio.
13Estén llenos nuestros graneros, suministrando toda clase de sustento,y nuestros rebaños produzcan miles y diez miles en nuestros campos.
14Esté cargado nuestro ganado,sin fracasos y sin pérdida,y no haya gritos en nuestras calles.
15Bienaventurado el pueblo a quien así le sucede;bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el Señor.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Salmo de David. Alaben al Señor , mi roca. Él entrena mis manos para la guerra y da destreza a mis dedos para la batalla.
2Él es mi aliado amoroso y mi fortaleza, mi torre de seguridad y quien me rescata. Es mi escudo, y en él me refugio. Hace que las naciones se sometan a mí.
3Oh Señor , ¿qué son los seres humanos para que te fijes en ellos, los simples mortales para que te preocupes por ellos?
4Pues son como un suspiro; sus días son como una sombra pasajera.
5Abre los cielos, Señor , y desciende; toca las montañas para que echen humo.
6¡Lanza tus rayos y esparce a tus enemigos! ¡Dispara tus flechas y confúndelos!
7Alcánzame desde el cielo y rescátame; sálvame de las aguas profundas, del poder de mis enemigos.
8Su boca está llena de mentiras; juran decir la verdad pero, al contrario, mienten.
9¡Te entonaré una nueva canción, oh Dios! Cantaré tus alabanzas con un arpa de diez cuerdas.
10¡Pues tú concedes la victoria a los reyes! Rescataste a tu siervo David de la espada mortal.
11¡Sálvame! Rescátame del poder de mis enemigos. Su boca está llena de mentiras; juran decir la verdad pero, al contrario, mienten.
12Que nuestros hijos florezcan en su juventud como plantas bien nutridas; que nuestras hijas sean como columnas elegantes, talladas para embellecer un palacio.
13Que nuestros graneros estén llenos de toda clase de cosechas; que los rebaños en nuestros campos se multipliquen de a miles, y hasta de a diez miles,
14y que nuestros bueyes estén muy cargados de alimentos. Que ningún enemigo penetre nuestras murallas, ni nos lleve cautivos, ni haya gritos de alarma en las plazas de nuestras ciudades.
15¡Felices los que viven así! Felices de verdad son los que tienen a Dios como el Señor .
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Bendito sea el Señor, mi Roca, Que adiestra mis manos para la guerra, Y mis dedos para la batalla.
2Misericordia mía y fortaleza mía, Mi baluarte y mi libertador, Escudo mío en quien me he refugiado, El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.
3Oh Señor, ¿qué es el hombre para que Tú lo tengas en cuenta, O el hijo del hombre para que pienses en él?
4El hombre es semejante a un soplo; Sus días son como una sombra que pasa.
5¶Oh Señor, inclina Tus cielos y desciende; Toca los montes para que humeen.
6Despide relámpagos y dispérsalos; Lanza Tus flechas y confúndelos.
7Extiende Tu mano desde lo alto; Rescátame y líbrame de las muchas aguas; De la mano de extranjeros,
8Cuya boca habla falsedad Y cuya diestra es diestra de mentira.
9¶Oh Dios, un cántico nuevo te cantaré; Con arpa de diez cuerdas cantaré alabanzas a Ti,
10El que da la victoria a los reyes, El que rescata a David Su siervo de la espada maligna.
11Rescátame y líbrame de la mano de extranjeros, Cuya boca habla falsedad Y cuya diestra es diestra de mentira.
12¶Sean nuestros hijos en su juventud como plantíos florecientes, Y nuestras hijas como columnas de esquinas labradas como las de un palacio.
13Estén llenos nuestros graneros, suministrando toda clase de sustento, Y nuestros rebaños produzcan miles y diez miles en nuestros campos.
14Esté cargado nuestro ganado, Sin fracasos y sin pérdida, Y no haya gritos de alarma en nuestras calles.
15Bienaventurado el pueblo a quien así le sucede; Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el Señor.