Eclesiastés 4 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.
2Y alabé yo a los finados, los que ya murieron, más que a los vivientes, los que viven todavía.
3Y tuve por más feliz que unos y otros al que no ha sido aún, que no ha visto las malas obras que debajo del sol se hacen.
4He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
5El necio cruza sus manos y come su misma carne.
6Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.
7Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.
8Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
9Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.
10Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
11También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?
12Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
13Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y necio que no admite consejos;
14porque de la cárcel salió para reinar, aunque en su reino nació pobre.
15Vi a todos los que viven debajo del sol caminando con el muchacho sucesor, que estará en lugar de aquél.
16No tenía fin la muchedumbre del pueblo que le seguía; sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos de él. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Luego me fijé en tanta opresión que hay bajo el sol.Vi llorar a los oprimidos,y no había quien los consolara;el poder estaba del lado de sus opresores,y no había quien los consolara.
2Y consideré más felices a los que ya han muertoque a los que aún viven,
3aunque en mejor situaciónestán los que aún no han nacido,los que todavía no han visto la maldadque se comete bajo el sol.
4Vi, además, que tanto el afán como el éxito en la vida despiertan envidias. Y también esto es vanidad; ¡es correr tras el viento!
5El necio se cruza de brazosy se devora a sí mismo.
6Mejor un puñado de tranquilidadque dos de fatigay de correr tras el viento.
7Me fijé entonces en otra vanidad bajo el sol:
8Vi a un hombre solitario,sin hijos ni hermanos.Nunca dejaba de afanarse;¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas!«¿Para quién trabajo tanto», se preguntó,«y me abstengo de las cosas buenas?».¡También esto es vanidady una penosa tarea!
9Mejor son dos que uno,porque obtienen más fruto de su esfuerzo.
10Si caen,el uno levanta al otro.¡Ay del que caey no tiene quien lo levante!
11Si dos se acuestan juntos,entrarán en calor;uno solo ¿cómo va a calentarse?
12Uno solo puede ser vencido,pero dos pueden resistir.¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!
13Mejor es un joven pobre, pero sabio, que un rey viejo, pero necio, que ya no sabe recibir consejos.
14Aunque de la cárcel haya ascendido al trono o haya nacido pobre en ese reino,
15he visto que la gente que vive bajo el sol apoya al joven que sucede al rey.
16Y, aunque es incontable la gente que sigue a los reyes,muchos de los que vienen después tampoco quedan contentos con el sucesor. Y también esto es vanidad; ¡es correr tras el viento!
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Entonces yo me volví y observé todas las opresiones que se cometen bajo el sol:Y he aquí, vi las lágrimas de los oprimidos,sin que tuvieran consolador;en mano de sus opresores estaba el poder,sin que tuvieran consolador.
2Y felicité a los muertos, los que ya murieron,más que a los vivos, los que aún viven.
3Pero mejor que ambos está el que nunca ha existido,que nunca ha visto las malas obras que se cometen bajo el sol.
4Y he visto que todo trabajo y toda obra hábil que se hace, es el resultado de la rivalidad entre el hombre y su prójimo. También esto es vanidad y correr tras el viento.
5El necio se cruza de manos,y devora su propia carne.
6Más vale una mano llena de descansoque dos puños llenos de trabajo y correr tras el viento.
7Entonces yo me volví y observé la vanidad bajo el sol:
8Había un hombre solo, sin sucesor,que no tenía hijo ni hermano,sin embargo, no había fin a todo su trabajo.En verdad, sus ojos no se saciaban de las riquezas,y nunca se preguntó: ¿Para quién trabajo yoy privo a mi vida del placer?También esto es vanidad y tarea penosa.
9¶Más valen dos que uno solo,pues tienen mejor remuneración por su trabajo.
10Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero;pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante!
11Además, si dos se acuestan juntos se mantienen calientes,pero uno solo ¿cómo se calentará?
12Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo,dos lo resistirán.Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente.
13¶Mejor es un joven pobre y sabio,que un rey viejo y necio,que ya no sabe recibir consejos.
14Porque ha salido de la cárcel para reinar,aunque nació pobre en su reino.
15He visto a todos los vivientes bajo el sol apresurarse a ir junto al joven sucesor que lo reemplaza.
16No tenía fin la multitud de todos los que lo seguían, y niaun los que vendrán después estarán contentos con él; pues también esto es vanidad y correr tras el viento.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Además, observé toda la opresión que sucede bajo el sol. Vi las lágrimas de los oprimidos, y no había nadie para consolarlos. Los opresores tienen mucho poder y sus víctimas son indefensas.
2Entonces llegué a la conclusión de que los muertos están mejor que los vivos;
3pero los más afortunados de todos son los que aún no nacen, porque no han visto toda la maldad que se comete bajo el sol.
4Luego observé que a la mayoría de la gente le interesa alcanzar el éxito porque envidia a sus vecinos; pero eso tampoco tiene sentido, es como perseguir el viento.
5«Los necios se cruzan de brazos, y acaban en la ruina».
6Sin embargo, «es mejor tener un puñado con tranquilidad que tener dos puñados con mucho esfuerzo y perseguir el viento».
7También observé otro ejemplo de algo absurdo bajo el sol.
8Es el caso de un hombre que está totalmente solo, sin hijos ni hermanos, no obstante trabaja mucho para acumular toda la riqueza posible. Sin embargo, luego se pregunta: «¿Para quién trabajo? ¿Por qué me privo de tantos placeres?». Nada tiene sentido, todo es tan deprimente.
9Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito.
10Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarlo; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas.
11Del mismo modo, si dos personas se recuestan juntas, pueden brindarse calor mutuamente; pero ¿cómo hace uno solo para entrar en calor?
12Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se ponen de espalda con espalda y vencen; mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente.
13Es mejor ser un joven pobre pero sabio que ser un rey viejo y necio que rechaza todo consejo.
14Un joven así podría salir de la pobreza y triunfar. Hasta podría llegar a ser rey, aunque hubiera estado en la cárcel.
15Sin embargo, luego todo el mundo corre a aliarse con otro joven que lo reemplaza.
16Lo rodean innumerables multitudes, pero luego surge otra generación y lo rechaza a él también. Así que nada tiene sentido, es como perseguir el viento.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Entonces yo me volví y observé todas las opresiones que se cometen bajo el sol: Y vi las lágrimas de los oprimidos, Y no tenían quien los consolara; En mano de sus opresores estaba el poder, Y no tenían quien los consolara.
2Así que felicité a los muertos, los que ya murieron, Más que a los vivos, los que aún viven.
3Pero mejor que ambos está el que nunca ha existido, Que nunca ha visto las malas obras que se cometen bajo el sol.
4He visto que todo trabajo y toda obra hábil que se hace es el resultado de la rivalidad entre el hombre y su prójimo. También esto es vanidad y correr tras el viento.
5El necio se cruza de manos Y devora su propia carne.
6Más vale una mano llena de descanso Que dos puños llenos de trabajo y correr tras el viento.
7Entonces yo me volví y observé la vanidad bajo el sol:
8Había un hombre solo, sin sucesor, Que no tenía hijo ni hermano, Sin embargo, no había fin a todo su trabajo. En verdad, sus ojos no se saciaban de las riquezas, Y nunca se preguntó: «¿Para quién trabajo yo Y privo a mi vida del placer?». También esto es vanidad y tarea penosa.
9¶Más valen dos que uno solo, Pues tienen mejor pago por su trabajo.
10Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero; Pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante!
11Además, si dos se acuestan juntos se mantienen calientes, Pero uno solo ¿cómo se calentará?
12Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, Dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente.
13¶Mejor es un joven pobre y sabio Que un rey viejo y necio, Que ya no sabe recibir consejos.
14Porque ha salido de la cárcel para reinar, Aunque nació pobre en su reino.
15He visto a todos los vivientes bajo el sol apresurarse a ir junto al joven sucesor que lo reemplaza.
16No tenía fin la multitud de todos los que lo seguían, y ni aun los que vendrán después estarán contentos con él; pues también esto es vanidad y correr tras el viento.