Eclesiastés 5 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.
2No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.
3Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.
4Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes.
5Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.
6No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?
7Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios.
8Si opresión de pobres y perversión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto vigila otro más alto, y uno más alto está sobre ellos.
9Además, el provecho de la tierra es para todos; el rey mismo está sujeto a los campos.
10El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
11Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos?
12Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.
13Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por sus dueños para su mal;
14las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano.
15Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano.
16Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar en vano?
17Además de esto, todos los días de su vida comerá en tinieblas, con mucho afán y dolor y miseria.
18He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.
19Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios.
20Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Cuando vayas a la casa de Dios, cuida tus pasos y acércate a escuchar en vez de ofrecer sacrificio de necios, que ni conciencia tienen de que hacen mal.
2No te apresures,ni con la boca ni con el corazón,a hacer promesas delante de Dios;él está en el cieloy tú estás en la tierra.Mide, pues, tus palabras.
3De las muchas ocupaciones brotan los sueñosy de las muchas palabras, las tonterías.
4Cuando hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple tus promesas:
5es mejor no hacer promesas que hacerlas y no cumplirlas.
6No permitas que tu boca te haga pecar, ni digas luego ante el mensajero del templo que lo hiciste sin querer. ¿Por qué ha de enojarse Dios por lo que dices y destruir el fruto de tu trabajo?
7En medio de tantos sueños de vanidad y palabrerías, muestra temor a Dios.
8Si en alguna provincia ves que se oprime al pobre y que a la gente se le niega un juicio justo, no te asombres de tales cosas; porque a un alto oficial lo vigila otro más alto y, por encima de ellos, hay otros altos oficiales.
9Pero es provechoso para el país que el rey esté al servicio del campo.
10Quien ama el dinero, de dinero no se sacia.Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente.¡También esto es vanidad!
11Donde abundan los bienes,sobra quien se los gaste;¿y qué saca de esto su dueño,aparte de contemplarlos?
12El trabajador duerme tranquilo,coma mucho o coma poco.Al rico sus muchas riquezasno lo dejan dormir.
13He visto un mal terrible bajo el sol:riquezas acumuladas que redundan en perjuicio de su dueño
14y riquezas que se pierden en un mal negocio.Y, si llega su dueño a tener un hijo,ya no tendrá nada que dejarle.
15Tal como salió del vientre de su madre,así se irá: desnudo como vino al mundoy sin llevarse el fruto de tanto trabajo.
16Esto es una terrible desgracia:tal como viene el hombre, así se va.¿Y de qué le sirve afanarse tanto en busca del viento?
17Toda su vida come en tinieblas,en medio de muchas molestias, enfermedades y enojos.
18Esto es lo que he comprobado: que en la vida bajo el sol lo mejor es comer, beber y disfrutar del fruto de nuestros afanes. Es lo que Dios nos ha concedido; es lo que nos ha tocado.
19Además, a quien Dios le concede abundancia y riquezas, también le concede comer de ellas, así como tomar su parte y disfrutar de sus afanes, pues esto es don de Dios.
20Y, como Dios le llena de alegría el corazón, muy poco reflexiona el hombre en cuanto a su vida.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Dios, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque estos no saben que hacen el mal.
2No te des prisa en hablar,ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios.Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra;por tanto sean pocas tus palabras.
3Porque los sueños vienen de la mucha tarea,y la voz del necio de las muchas palabras.
4Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque Él no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo.
5Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas.
6No permitas que tu boca te haga pecar, y no digas delante del mensajero de Dios que fue un error. ¿Por qué ha de enojarse Dios a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos?
7Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme a Dios.
8Si ves la opresión del pobre y la negación del derecho y de la justicia en la provincia, no te sorprendas del hecho, porque un oficial vigila sobre otro oficial, y hay oficiales superiores sobre ellos.
9Con todo, es de beneficio para el país, que el rey mantenga cultivado el campo.
10¶Él que ama el dinero no se saciará de dinero,y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias.También esto es vanidad.
11Cuando aumentan los bienes,aumentan también los que los consumen.Así, pues, ¿cuál es la ventaja para sus dueños, sino verlos con sus ojos?
12Dulce es el sueño del trabajador,coma mucho o coma poco;pero la hartura del rico no le permite dormir.
13Hay un grave mal que he visto bajo el sol:las riquezas guardadas por su dueño para su mal;
14cuando esas riquezas se pierden por un mal negocio,y él engendra un hijo,no queda nada para mantenerlo.
15Como salió del vientre de su madre, desnudo,así volverá, yéndose tal como vino;nada saca del fruto de su trabajoque pueda llevarse en la mano.
16Y también esto es un grave mal:que tal como vino, así se irá.Por tanto, ¿qué provecho tiene el que trabaja para el viento?
17Además todos los días de su vida come en tinieblas,con mucha molestia, enfermedad y enojo.
18He aquí lo que yo he visto que es bueno y conveniente: comer, beber y gozarse uno de todo el trabajo en que se afana bajo el sol en los contados días de la vida que Dios le ha dado; porque esta es su recompensa.
19Igualmente, a todo hombre a quien Dios ha dado riquezas y bienes, lo ha capacitado también para comer de ellos, para recibir su recompensa y regocijarse en su trabajo: esto es don de Dios.
20Pues él no se acordará mucho de los días de su vida, porque Dios lo mantiene ocupado con alegría ensu corazón.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Cuando entres en la casa de Dios, abre los oídos y cierra la boca. El que presenta ofrendas a Dios sin pensar hace mal.
2No hagas promesas a la ligera y no te apresures a presentar tus asuntos delante de Dios. Después de todo, Dios está en el cielo, y tú estás aquí en la tierra. Por lo tanto, que sean pocas tus palabras.
3Demasiada actividad trae pesadillas; demasiadas palabras te hacen necio.
4Cuando le hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple todas las promesas que le hagas.
5Es mejor no decir nada que hacer promesas y no cumplirlas.
6No dejes que tu boca te haga pecar, y no te defiendas ante el mensajero del templo al decir que la promesa que hiciste fue un error. Esa actitud enojaría a Dios y quizá destruya todo lo que has logrado.
7Hablar no cuesta nada, es como soñar despierto y tantas otras actividades inútiles. Tú, en cambio, teme a Dios.
8No te sorprendas si ves que un poderoso oprime a un pobre o que no se hace justicia en toda la tierra. Pues todo funcionario está bajo las órdenes de otro superior a él, y la justicia se pierde entre trámites y burocracia.
9¡Hasta el rey saca todo lo que puede de la tierra para su propio beneficio!
10Los que aman el dinero nunca tendrán suficiente. ¡Qué absurdo es pensar que las riquezas traen verdadera felicidad!
11Cuanto más tengas, más se te acercará la gente para ayudarte a gastarlo. Por lo tanto, ¿de qué sirven las riquezas? ¡Quizás solo para ver cómo se escapan de las manos!
12La gente trabajadora siempre duerme bien, coma mucho o coma poco; pero los ricos rara vez tienen una buena noche de descanso.
13He notado otro gran problema bajo el sol: acaparar riquezas perjudica al que ahorra.
14Se invierte dinero en negocios arriesgados que fracasan, y entonces todo se pierde. A fin de cuentas, no queda nada para dejarles a los hijos.
15Todos llegamos al final de nuestra vida tal como estábamos el día que nacimos: desnudos y con las manos vacías. No podemos llevarnos las riquezas al morir.
16Esto es otro problema muy serio: las personas no se van de este mundo mejor de lo que llegaron. Todo su esfuerzo es en vano, como si trabajaran para el viento.
17Viven toda su vida bajo una carga pesada: con enojo, frustración y desánimo.
18Aun así, he notado al menos una cosa positiva. Es bueno que la gente coma, beba y disfrute del trabajo que hace bajo el sol durante el corto tiempo de vida que Dios le concedió, y que acepte su destino.
19También es algo bueno recibir riquezas de parte de Dios y la buena salud para disfrutarlas. Disfrutar del trabajo y aceptar lo que depara la vida son verdaderos regalos de Dios.
20A esas personas Dios las mantiene tan ocupadas en disfrutar de la vida que no pasan tiempo rumiando el pasado.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Dios, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque estos no saben que hacen el mal.
2No te des prisa en hablar, Ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra; Por tanto sean pocas tus palabras.
3Porque los sueños vienen de la mucha tarea, Y la voz del necio de las muchas palabras.
4Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque Él no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo.
5Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas.
6No permitas que tu boca te haga pecar, y no digas delante del mensajero de Dios que fue un error. ¿Por qué ha de enojarse Dios a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos?
7Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme a Dios.
8Si ves la opresión del pobre y la negación del derecho y de la justicia en la provincia, no te sorprendas del hecho, porque un oficial vigila sobre otro oficial, y hay oficiales superiores sobre ellos.
9Con todo, es de beneficio para el país que el rey mantenga cultivado el campo.
10¶El que ama el dinero no se saciará de dinero, Y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias. También esto es vanidad.
11Cuando aumentan los bienes, Aumentan también los que los consumen. Así, pues, ¿cuál es la ventaja para sus dueños, sino verlos con sus ojos?
12Dulce es el sueño del trabajador, Coma mucho o coma poco; Pero la hartura del rico no le permite dormir.
13Hay un grave mal que he visto bajo el sol: Las riquezas guardadas por su dueño para su mal.
14Cuando esas riquezas se pierden por un mal negocio, Y él engendra un hijo, No queda nada para mantenerlo.
15Como salió del vientre de su madre, desnudo, Así volverá, yéndose tal como vino. Nada saca del fruto de su trabajo Que pueda llevarse en la mano.
16También esto es un grave mal: Que tal como vino, así se irá. Por tanto, ¿qué provecho tiene el que trabaja para el viento?
17Además, todos los días de su vida come en tinieblas, Con mucha molestia, enfermedad y enojo.
18Esto es lo que yo he visto que es bueno y conveniente: comer, beber y gozarse uno de todo el trabajo en que se afana bajo el sol en los contados días de la vida que Dios le ha dado; porque esta es su recompensa.
19Igualmente, a todo hombre a quien Dios ha dado riquezas y bienes, lo ha capacitado también para comer de ellos, para recibir su recompensa y regocijarse en su trabajo: esto es don de Dios.
20Pues él no se acordará mucho de los días de su vida, porque Dios lo mantiene ocupado con alegría en su corazón.