Isaías 25 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza.
2Porque convertiste la ciudad en montón, la ciudad fortificada en ruina; el alcázar de los extraños para que no sea ciudad, ni nunca jamás sea reedificado.
3Por esto te dará gloria el pueblo fuerte, te temerá la ciudad de gentes robustas.
4Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro.
5Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como calor debajo de nube harás marchitar el renuevo de los robustos.
6Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.
7Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones.
8Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.
9Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.
10Porque la mano de Jehová reposará en este monte; pero Moab será hollado en su mismo sitio, como es hollada la paja en el muladar.
11Y extenderá su mano por en medio de él, como la extiende el nadador para nadar; y abatirá su soberbia y la destreza de sus manos;
12Y abatirá la fortaleza de tus altos muros; la humillará y la echará a tierra, hasta el polvo.
Nueva Version Internacional (NVI)
1Señor, tú eres mi Dios;te exaltaré y alabaré tu nombreporque has hecho maravillas.Desde tiempos antiguostus planes son fieles y seguros.
2Has convertido la ciudad en un montón de escombros,la ciudad fortificada en una ruina.Ya no existe la ciudad, la fortaleza de extranjeros;nunca más volverá a ser reconstruida.
3Por eso te glorifica un pueblo poderoso;te honrarán las ciudades de las naciones violentas.
4Porque tú has sido en su angustia un baluarte para el desvalido,un refugio para el necesitado,un resguardo contra la tormenta,una sombra en el calor.Porque el aliento de los violentoses como una tormenta contra un muro,
5como el calor en el desierto.Tú aplacas el tumulto de los extranjeros,como se aplaca el calor bajo la sombra de una nube,y ahogas el alboroto de los violentos.
6Sobre este monte el Señor de los Ejércitospreparará para todos los pueblosun banquete de manjares especiales,un banquete de vinos añejos,las mejores carnes y vinos selectos.
7Sobre este monte rasgaráel velo que cubre a todos los pueblos,el manto que envuelve a todas las naciones.
8Devorará a la muerte para siempre.El Señor y Dios enjugará las lágrimasde todo rostroy quitará de toda la tierrala deshonra de su pueblo.El Señor mismo lo ha dicho.
9En aquel día se dirá:«¡Sí, este es nuestro Dios;en él confiamos y él nos salvó!¡Este es el Señor, en él hemos confiado;regocijémonos y alegrémonos en su salvación!».
10La mano del Señor se posará sobre este monte,pero Moab será pisoteada en su sitio,como se pisotea la paja en el muladar.
11Allí extenderán sus manos,como al nadar las extiende un nadador.Pero Dios abatirá su orgullo,junto con la destreza de sus manos.
12Derribará, hará caer y abatirátus muros altos y fortificados,hasta dejarlos hechos polvo sobre la tierra.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Oh Señor, tú eres mi Dios;te ensalzaré, daré alabanzas a tu nombre,porque has hecho maravillas,designios concebidos desde tiempos antiguos con toda fidelidad.
2Porque has convertido la ciudad en un montón de escombros,la ciudad fortificada, en una ruina;el palacio de extranjeros ya no es ciudad,nunca será reedificado.
3Por eso te glorificará un pueblo fuerte,ciudades de crueles naciones te reverenciarán.
4Porque tú has sido baluarte para el desvalido,baluarte para el necesitado en su angustia,refugio contra la tormenta, sombra contra el calor;pues el aliento de los crueleses como turbión contra el muro.
5Como calor durante la sequía, tú aquietas el estruendo de los extranjeros;como el calor a la sombra de una nube, es acallado el cántico de los tiranos.
6¶Y el Señor de los ejércitos preparará en este monte para todos los pueblos un banquete de manjares suculentos,un banquete de vino añejo, pedazos escogidos con tuétano,y vino añejo refinado.
7Y destruirá en este monte la cobertura que cubre todos los pueblos,el velo que está extendido sobre todas las naciones.
8El destruirá la muerte para siempre;el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros,y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra,porque el Señor ha hablado.
9Y en aquel día se dirá:He aquí, este es nuestro Dios a quien hemos esperado para que nos salvara;este es el Señor a quien hemos esperado;regocijémonos y alegrémonos en su salvación.
10Porque la mano del Señor reposará en este monte,y Moab será hollado en su sitiocomo es hollada la paja en el agua del muladar.
11Y en medio de él, Moab extenderá sus manoscomo el nadador extiende sus manos para nadar,pero el Señor abatirá su arrogancia y la destreza de sus manos.
12Y derribará las fortalezas inexpugnables de tus murallas,las humillará y lasechará por tierra, hasta el polvo.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Oh Señor , honraré y alabaré tu nombre, porque tú eres mi Dios. ¡Tú haces cosas maravillosas! Las planeaste hace mucho tiempo, y ahora las has realizado.
2Tú conviertes ciudades poderosas en montones de ruinas; ciudades con murallas fuertes se convierten en escombros. Hermosos palacios en tierras lejanas desaparecen y jamás serán reconstruidos.
3Por lo tanto, naciones fuertes proclamarán tu gloria; naciones despiadadas te temerán.
4Oh Señor , tú eres una torre de refugio para los pobres, una torre de refugio para los necesitados en su angustia. Eres refugio de la tempestad y amparo del calor. Pues los actos opresivos de la gente despiadada son como una tormenta que azota los muros,
5o como el calor implacable del desierto. Sin embargo, tú haces callar el rugido de las naciones extranjeras. Como la sombra de una nube aplaca el incesante calor, tú silencias las canciones vanidosas de la gente despiadada.
6En Jerusalén, el Señor de los Ejércitos Celestiales preparará un maravilloso banquete para toda la gente del mundo. Será un banquete delicioso con vino añejo y carne de primera calidad.
7Allí él quitará la nube de tristeza, la sombra de muerte que cubre la tierra.
8¡Él devorará a la muerte para siempre! El Señor Soberano secará todas las lágrimas y quitará para siempre los insultos y las burlas contra su tierra y su pueblo. ¡El Señor ha hablado!
9En aquel día, la gente proclamará: «¡Este es nuestro Dios! ¡Confiamos en él, y él nos salvó! Este es el Señor en quien confiamos. ¡Alegrémonos en la salvación que nos trae!».
10Pues la mano de bendición del Señor descansará sobre Jerusalén. Moab, en cambio, será aplastado; será como la paja pisoteada y abandonada para que se pudra.
11Dios echará hacia abajo al pueblo de Moab como el nadador empuja hacia abajo el agua con las manos. Pondrá fin a su orgullo y a todas sus malas acciones.
12Las altas murallas de Moab serán demolidas, derribadas al suelo, echadas al polvo.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Oh Señor, Tú eres mi Dios; Te ensalzaré, daré alabanzas a Tu nombre, Porque has hecho maravillas, Designios concebidos desde tiempos antiguos con toda fidelidad.
2Porque has convertido la ciudad en un montón de escombros, La ciudad fortificada, en una ruina. El palacio de extranjeros ya no es ciudad, Nunca será reedificado.
3Por eso te glorificará un pueblo fuerte, Ciudades de crueles naciones te reverenciarán.
4Porque Tú has sido baluarte para el desvalido, Baluarte para el necesitado en su angustia, Refugio contra la tormenta, sombra contra el calor. Pues el aliento de los crueles Es como turbión contra el muro.
5Como calor durante la sequía, Tú aquietas el estruendo de los extranjeros. Como el calor a la sombra de una nube, es acallado el cántico de los tiranos.
6¶El Señor de los ejércitos preparará en este monte para todos los pueblos un banquete de manjares suculentos, Un banquete de vino añejo, pedazos escogidos con tuétano, Y vino añejo refinado.
7Y destruirá en este monte la cobertura que cubre todos los pueblos, El velo que está extendido sobre todas las naciones.
8Él destruirá la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros, Y quitará el oprobio de Su pueblo de sobre toda la tierra, Porque el Señor ha hablado.
9Y en aquel día se dirá: «Este es nuestro Dios a quien hemos esperado para que nos salvara. Este es el Señor a quien hemos esperado; Regocijémonos y alegrémonos en su salvación».
10Porque la mano del Señor reposará en este monte, Y Moab será pisoteado en su sitio Como es pisoteada la paja en el agua del muladar.
11Y en medio de él, Moab extenderá sus manos Como el nadador extiende sus manos para nadar, Pero el Señor abatirá su arrogancia y la destreza de sus manos.
12Y derribará las fortalezas inconmovibles de tus murallas, Las humillará y las echará por tierra, hasta el polvo.