Isaías 31 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!
2Pero él también es sabio, y traerá el mal, y no retirará sus palabras. Se levantará, pues, contra la casa de los malignos, y contra el auxilio de los que hacen iniquidad.
3Y los egipcios hombres son, y no Dios; y sus caballos carne, y no espíritu; de manera que al extender Jehová su mano, caerá el ayudador y caerá el ayudado, y todos ellos desfallecerán a una.
4Porque Jehová me dijo a mí de esta manera: Como el león y el cachorro de león ruge sobre la presa, y si se reúne cuadrilla de pastores contra él, no lo espantarán sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos; así Jehová de los ejércitos descenderá a pelear sobre el monte de Sion, y sobre su collado.
5Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos a Jerusalén, amparando, librando, preservando y salvando.
6Volved a aquel contra quien se rebelaron profundamente los hijos de Israel.
7Porque en aquel día arrojará el hombre sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que para vosotros han hecho vuestras manos pecadoras.
8Entonces caerá Asiria por espada no de varón, y la consumirá espada no de hombre; y huirá de la presencia de la espada, y sus jóvenes serán tributarios.
9Y de miedo pasará su fortaleza, y sus príncipes, con pavor, dejarán sus banderas, dice Jehová, cuyo fuego está en Sion, y su horno en Jerusalén.
Nueva Version Internacional (NVI)
1¡Ay de los que descienden a Egipto en busca de ayuda,de los que se apoyan en caballos,de los que confían en la multitud de sus carros de guerray en la gran fuerza de sus jinetes,pero no toman en cuenta al Santo de Israelni buscan al Señor!
2Sin embargo, el Señor es también sabio y traerá calamidad;y no se retractará de sus palabras.Se levantará contra la dinastía de los malvados,contra los que ayudan a los malhechores.
3Los egipcios, en cambio, son simples mortales y no dioses;sus caballos son carne y no espíritu.Cuando el Señor extienda su mano,tropezará el que presta ayuday caerá el que la recibe.¡Todos juntos perecerán!
4Porque así me dice el Señor:«Como león que gruñe sobre la presacuando contra él se reúnetoda una cuadrilla de pastores;como cachorro de leónque no se asusta por sus gritosni se inquieta por su tumulto,así también el Señor de los Ejércitosdescenderá para combatir sobre el monte Sion, sobre su cumbre.
5Como aves que revolotean sobre el nido,así también el Señor de los Ejércitos protegerá a Jerusalén;la protegerá y la librará,pasará sobre ella y la rescatará».
6Israelitas, ¡vuélvanse a aquel contra quien ustedes se han rebelado tan abiertamente!
7Porque en aquel día cada uno de ustedes rechazará a los ídolos de plata y oro que sus propias manos pecadoras fabricaron.
8«Asiria caerá a espada, pero no de hombre;una espada, pero no de mortales, la consumirá.Huirá para escapar de la espada,y sus jóvenes serán sometidos a trabajos forzados.
9A causa del terror caerá su fortaleza;sus comandantes dejarán abandonada su bandera»,afirma el Señor,cuyo fuego está en Siony cuyo horno está en Jerusalén.
La Biblia de las Americas (LBLA)
1¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda!En los caballos buscan apoyo,y confían en los carros porque son muchos,y en los jinetes porque son muy fuertes,pero no miran al Santo de Israel, ni buscan al Señor.
2Pero Él también es sabio y traerá el mal,y no se retractará de sus palabras;sino que se levantará contra la casa de los malhechoresy contra la ayuda de los que obran iniquidad.
3Pues los egipcios son hombres, y no Dios,y sus caballos son carne, y no espíritu;el Señor, pues, extenderá su mano,y el que ayuda tropezará,y el que recibe ayuda caerá;todos ellos a una perecerán.
4Porque así me dice el Señor:Tal como gruñe el león o el leoncillo sobre su presa,contra el que se reúne una multitud de pastores,y no se atemoriza de sus voces ni se acobarda por su multitud,así descenderá el Señor de los ejércitos para combatir sobre el monte Sión y sobre su collado.
5Como aves que vuelan, así protegerá el Señor de los ejércitos a Jerusalén;la protegerá y la librará,la perdonará y la rescatará.
6Volved a aquel de quien tan profundamente os habéis apartado, oh hijos de Israel.
7Porque en aquel día cada uno repudiará sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que os han hecho vuestras manos pecadoras.
8El asirio caerá por espada no de hombre,y la espada no humana lo devorará;no escapará de la espada,y sus jóvenes serán sometidos a trabajos forzados.
9Su fortaleza a causa del terror pasará,y sus príncipes se espantarán ante el estandarte—declara el Señor, que tiene su fuego en Sión y su horno en Jerusalén.
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1¡Qué aflicción les espera a los que buscan ayuda en Egipto, que confían en sus caballos, en sus carros de guerra y en sus conductores y dependen de la fuerza de ejércitos humanos en lugar de buscar ayuda en el Señor , el Santo de Israel!
2En su sabiduría, el Señor enviará una gran calamidad; no cambiará de parecer. Se levantará contra los malvados y contra quienes los ayudan.
3¡Pues estos egipcios son simples seres humanos; no son Dios! Sus caballos son solo carne, no espíritus poderosos. Cuando el Señor levante el puño contra ellos, quienes los ayudan tropezarán, y aquellos que reciben ayuda caerán; todos caerán y morirán juntos.
4Pero el Señor me ha dicho: «Cuando un león joven y fuerte ruge sobre la oveja que ha matado, no lo asustan los gritos ni los ruidos de toda una multitud de pastores. De la misma manera, el Señor de los Ejércitos Celestiales descenderá para pelear en el monte Sion.
5El Señor de los Ejércitos Celestiales se moverá en el aire sobre Jerusalén y la protegerá como un ave protege su nido. Defenderá y salvará la ciudad; pasará sobre ella y la rescatará».
6Pueblo mío, aunque eres rebelde y perverso, ven y regresa al Señor .
7Yo sé que llegará el día glorioso cuando cada uno de ustedes desechará los ídolos de oro y las imágenes de plata que han hecho sus manos pecadoras.
8«Los asirios serán destruidos, pero no por las espadas de los hombres. La espada de Dios los golpeará; se dejarán llevar por el pánico y huirán. Los fuertes jóvenes asirios serán llevados cautivos.
9Hasta los más fuertes temblarán de terror, y los príncipes huirán al ver sus banderas de guerra», dice el Señor , cuyo fuego está en Sion y sus llamas arden desde Jerusalén.
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda! En los caballos buscan apoyo, Y confían en los carros porque son muchos, Y en los jinetes porque son muy fuertes, Pero no miran al Santo de Israel, ni buscan al Señor.
2Pero Él también es sabio, y traerá el mal, Y no se retractará de Sus palabras; Sino que se levantará contra la casa de los malhechores Y contra la ayuda de los que obran iniquidad.
3Pues los egipcios son hombres, y no Dios, Y sus caballos son carne, y no espíritu. El Señor, pues, extenderá Su mano, Y el que ayuda tropezará, Y el que recibe ayuda caerá; Todos ellos a una perecerán.
4Porque así me dice el Señor: «Tal como gruñe el león o el leoncillo sobre su presa, Contra el que se reúne una multitud de pastores, Pero que no se atemoriza de sus voces ni se acobarda por su multitud, Así descenderá el Señor de los ejércitos para combatir sobre el monte Sión y sobre su colina».
5Como aves que vuelan, así protegerá el Señor de los ejércitos a Jerusalén; La protegerá y la librará, La perdonará y la rescatará.
6Vuelvan a Aquel de quien tan profundamente se han apartado, oh hijos de Israel.
7Porque en aquel día cada uno repudiará sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que les han hecho sus manos pecadoras.
8¶El asirio caerá por espada, no de hombre, Y la espada no humana lo devorará. No escapará de la espada, Y sus jóvenes serán sometidos a trabajos forzados.
9«Su fortaleza a causa del terror pasará, Y sus príncipes se espantarán ante el estandarte», Declara el Señor, que tiene Su fuego en Sión y Su horno en Jerusalén.