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Jeremías 5 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré.

2Aunque digan: Vive Jehová, juran falsamente.

3Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse.

4Pero yo dije: Ciertamente éstos son pobres, han enloquecido, pues no conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios.

5Iré a los grandes, y les hablaré; porque ellos conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. Pero ellos también quebraron el yugo, rompieron las coyundas.

6Por tanto, el león de la selva los matará, los destruirá el lobo del desierto, el leopardo acechará sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere será arrebatado; porque sus rebeliones se han multiplicado, se han aumentado sus deslealtades.

7¿Cómo te he de perdonar por esto? Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios. Los sacié, y adulteraron, y en casa de rameras se juntaron en compañías.

8Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo.

9¿No había de castigar esto? dijo Jehová. De una nación como esta, ¿no se había de vengar mi alma?

10Escalad sus muros y destruid, pero no del todo; quitad las almenas de sus muros, porque no son de Jehová.

11Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, dice Jehová.

12Negaron a Jehová, y dijeron: El no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre;

13antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos.

14Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá.

15He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare.

16Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes.

17Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías.

18No obstante, en aquellos días, dice Jehová, no os destruiré del todo.

19Y cuando dijeren: ¿Por qué Jehová el Dios nuestro hizo con nosotros todas estas cosas?, entonces les dirás: De la manera que me dejasteis a mí, y servisteis a dioses ajenos en vuestra tierra, así serviréis a extraños en tierra ajena.

20Anunciad esto en la casa de Jacob, y haced que esto se oiga en Judá, diciendo:

21Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye:

22¿A mí no me temeréis? dice Jehová. ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán.

23No obstante, este pueblo tiene corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron.

24Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega.

25Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien.

26Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres.

27Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño; así se hicieron grandes y ricos.

28Se engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron.

29¿No castigaré esto? dice Jehová; ¿y de tal gente no se vengará mi alma?

30Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra;

31los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?

Nueva Version Internacional (NVI)

1«Recorran las calles de Jerusalén,observen con cuidado,busquen por las plazas.Si encuentran una sola personaque practique la justicia y busque la verdad,yo perdonaré a esta ciudad.

2Aunque juran diciendo: “Tan cierto como que el Señor vive”,de hecho, juran con falsedad».

3Señor, ¿acaso no buscan tus ojos la verdad?Golpeaste a esa gente y no les dolió,acabaste con ellos y no quisieron ser corregidos.Endurecieron su rostro más que una rocay no quisieron arrepentirse.

4Entonces pensé: «Ellos son pobres e ignorantes,porque no conocen el camino del Señorni las demandas de su Dios.

5Me dirigiré a los líderesy les hablaré;porque ellos sí conocen el camino del Señory las demandas de su Dios».Pero ellos también quebrantaron el yugoy rompieron las ataduras.

6Por eso los herirá el león de la selvay los despedazará el lobo del desierto;frente a sus ciudades está el leopardo al acechoy todo el que salga de ellas será despedazado,pues son muchas sus rebelionesy numerosas sus infidelidades.

7«¿Por qué habré de perdonarte?Tus hijos me han abandonado,han jurado por los que no son dioses.Cuando suplí sus necesidades,ellos cometieron adulterioy en tropel se volcaron a los prostíbulos.

8Son como caballos bien alimentados y excitados;todos relinchan por la mujer ajena.

9¿Y no los he de castigar por esto?¿Acaso no he de vengarme de semejante nación?»,afirma el Señor.

10«Suban por los surcos de esta viñay arrásenla, pero no acaben con ella.Arránquenle sus ramas,porque no son del Señor.

11Pues las casas de Israel y de Judáme han sido completamente infieles»,afirma el Señor.

12Ellas han negado al Señory hasta dicen: «¡Dios no existe!Ningún mal vendrá sobre nosotros,no sufriremos guerras ni hambre».

13Los profetas son como el viento:la palabra no está en ellos.¡Que así les suceda!

14Por eso, así dice el Señor Dios de los Ejércitos:«Por cuanto el pueblo ha hablado de esa forma,mis palabras serán como fuego en tu boca,y este pueblo, como un montón de leña.Ese fuego los consumirá.

15Pueblo de Israel,voy a traer contra ustedes una nación lejana,una nación fuerte y antigua,una nación cuyo idioma no conocen,cuyo lenguaje no entienden»,afirma el Señor.

16«Todos ellos son guerreros valientes;su aljaba es como un sepulcro abierto.

17Acabarán con tu cosecha y tu alimento,devorarán a tus hijos e hijas,matarán a tus ovejas y vacas,y destruirán tus viñas y tus higueras.Tus ciudades fortificadas,en las que pusiste tu confianza,serán pasadas a filo de espada.

18»Sin embargo, aun en aquellos días no los destruiré por completo», afirma el Señor.

19«Y, cuando te pregunten: “¿Por qué el Señor nuestro Dios nos ha hecho todo esto?”, tú les responderás: “Así como ustedes me han abandonado y en su propia tierra han servido a dioses extranjeros, así también en tierra extraña servirán a gente extranjera”.

20»Anuncien esto en la casa de Jacoby proclámenlo en Judá:

21escucha esto, pueblo necio e insensible,que tiene ojos, pero no ve,que tiene oídos, pero no oye.

22¿Acaso has dejado de temerme?»,afirma el Señor.«¿No debieras temblar ante mí?Yo puse la arena como límite del mar,como frontera perpetua e infranqueable.Aunque se agiten sus olas, no podrán prevalecer;aunque bramen, no traspasarán esa frontera.

23Pero este pueblo tiene un corazón terco y rebelde;me abandonó y se fue.

24No reflexionan ni dicen:“Temamos al Señor nuestro Dios,quien a su debido tiempo nos da lluvia,las lluvias de otoño y primavera,y nos asegura las semanas señaladaspara la cosecha”.

25Las iniquidades de ustedes les han quitado estos beneficios;sus pecados los han privado de estas bendiciones.

26»Sin duda en mi pueblo hay malvadosque están al acecho como cazadores de aves,que ponen trampas para atrapar a la gente.

27Como jaulas llenas de pájaros,llenas de engaño están sus casas;por eso se han vuelto poderosos y ricos,

28gordos y elegantes.Sus obras de maldad no tienen límite:no hacen justicia al huérfano, para que su causa prospere;ni defienden tampoco el derecho de los menesterosos.

29¿Y no los he de castigar por esto?¿No he de vengarme de semejante nación?»,afirma el Señor.

30«Algo espantoso y terribleha ocurrido en este país.

31Los profetas profieren mentiras,los sacerdotes gobiernan a su antojo,¡y mi pueblo tan campante!Pero ¿qué van a hacer ustedes cuando todo haya terminado?

La Biblia de las Americas (LBLA)

1Recorred las calles de Jerusalén,y mirad ahora, e informaos;buscad en sus plazas,a ver si halláis algún hombre,si hay quien haga justicia, que busque la verdad,y yo la perdonaré.

2Pues aunque digan: «Vive el Señor»,de cierto juran falsamente.

3Oh, Señor, ¿no buscan tus ojos la verdad?Tú los heriste,mas no les dolió;tú los consumiste,mas ellos rehusaron recibir corrección.Endurecieron sus rostros más que la roca,rehusaron arrepentirse.

4¶Entonces yo dije: Ciertamente estos solo son gente ignorante,son necios,porque no conocen el camino del Señorni las ordenanzas de su Dios.

5Me dirigiré a los grandesy les hablaré,porque ellos sí conocen el camino del Señory las ordenanzas de su Dios.Pero también todos ellos a una habían quebrado el yugoy roto las coyundas.

6Por tanto los herirá el león de la selva,el lobo de los desiertos los destruirá;un leopardo acecha sus ciudades,y todo el que salga de ellas será despedazado,porque son muchas sus transgresiones,y numerosas sus apostasías.

7¶¿Por qué he de perdonarte por esto?Tus hijos me han abandonadoy han jurado por lo que no es Dios.Cuando los sacié, cometieron adulterioy fueron en tropel a casa de las rameras.

8Eran caballos cebados y fogosos,cada cual relinchando tras la mujer de su prójimo.

9¿No he de castigar a este pueblo? —declara el Señor.De una nación como esta,¿no he de vengarme?

10¶Subid por entre sus hileras de vides y destruid,mas no hagáis destrucción total;arrancad sus sarmientos,pues no son del Señor;

11porque la casa de Israel y la casa de Judáhan obrado pérfidamente conmigo —declara el Señor.

12Han mentido acerca del Señor;dijeron: Él no existe;ninguna calamidad vendrá sobre nosotros,y no veremos ni espada ni hambre.

13Los profetas son como el viento,y la palabra no está en ellos.Que así se les haga a ellos.

14Por tanto, así dice el Señor, Dios de los ejércitos:Por cuanto han hablado esta palabra,he aquí, pongo mis palabras en tu boca por fuegoy a este pueblo por leña, y los consumirá.

15He aquí, voy a traer de lejos una nación contra vosotros, oh casa de Israel —declara el Señor.Es una nación fuerte,es una nación antigua,una nación cuya lengua no conoces,y no podrás entender lo que hable.

16Su aljaba es como sepulcro abierto,todos ellos son valientes.

17Devorará tu mies y tu pan,devorará a tus hijos y a tus hijas,devorará tus ovejas y tus vacas,devorará tus viñas y tus higueras;a espada destruirá tus ciudades fortificadas en que confías.

18Sin embargo, aun en aquellos días —declara el Señor— no llevaré a cabo una destrucción total de vosotros.

19Y cuando te pregunten: «¿Por qué el Señor nuestro Dios nos ha hecho todo esto?». Les dirás: «Así como me dejasteis y servisteis a dioses extraños en vuestra tierra, así serviréis a extranjeros en una tierra que no es vuestra».

20¶Anunciad esto en la casa de Jacoby proclamadlo en Judá, diciendo:

21«Oíd ahora esto, pueblo necio e insensible,que tienen ojos y no ven,tienen oídos y no oyen.

22-»¿No me teméis?» —declara el Señor.«¿No tembláis delante de mí,que puse la arena como frontera del mar,límite perpetuo que no traspasará?Aunque se agiten las olas, no prevalecerán;aunque rujan, no pasarán sobre ella.

23-»Pero este pueblo tiene un corazón terco y rebelde;se han desviado y se han ido.

24-»Y no dicen en su corazón:“Temamos ahora al Señor nuestro Dios,que da la lluvia a su tiempo,tanto la lluvia de otoño como la de primavera,y que reserva para nosotroslas semanas establecidas de la cosecha”.

25-»Vuestras iniquidades han alejado estas cosas,y vuestros pecados os han privado del bien.

26-»Porque en mi pueblo se encuentran impíosque vigilan como cazadores al acecho;ponen trampa,atrapan hombres.

27-»Como una jaula llena de pájaros,así están sus casas llenas de engaño;por eso se engrandecieron y se enriquecieron.

28-»Han engordado y se han puesto lustrosos.También sobrepasan en obras de maldad;no defienden la causa,la causa del huérfano, para que prospere,ni defienden los derechos del pobre.

29-»¿No he de castigar por esto?» —declara el Señor.«De una nación como esta¿no he de vengarme?».

30¶Algo espantoso y terribleha sucedido en la tierra:

31los profetas profetizan falsamente,los sacerdotes gobiernan por su cuenta,y a mi pueblo así le gusta.Pero ¿qué haréis al final de esto?

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1«Corran por todas las calles de Jerusalén —dice el Señor —. Busquen arriba y abajo; ¡busquen por toda la ciudad! Si encuentran aunque sea a una sola persona justa y honrada, no destruiré la ciudad.

2Pero aun cuando están bajo juramento diciendo: “Tan cierto como que el Señor vive”, ¡todos siguen mintiendo!».

3Señor , tú estás buscando la honradez. Golpeaste a tu pueblo, pero no prestó atención. Los has aplastado, pero se negaron a ser corregidos. Son tercos, de caras duras como piedra; rehusaron arrepentirse.

4Entonces dije: «¿Pero qué podemos esperar de los pobres? Son unos ignorantes. No conocen los caminos del Señor ni entienden las leyes divinas.

5Así que iré y hablaré a sus líderes. Sin duda ellos conocen los caminos del Señor y entienden las leyes de Dios». Pero los líderes también, como un solo hombre, se habían librado del yugo de Dios y roto las cadenas.

6Entonces ahora un león de la selva los atacará; un lobo del desierto se les echará encima. Un leopardo acechará cerca de sus ciudades, y hará trizas a quien se atreva a salir. Pues grande es la rebelión de ellos, y muchos son sus pecados.

7«¿Cómo puedo perdonarte? Pues aun tus hijos se han alejado de mí. ¡Ellos juraron por dioses que no son dioses en absoluto! Alimenté a mi pueblo hasta que estuvo satisfecho; pero su manera de darme las gracias fue cometer adulterio y hacer fila en los prostíbulos.

8Son vigorosos sementales, bien alimentados, cada uno relinchando por la mujer de su prójimo.

9¿No habría de castigarlos por esto? —dice el Señor —. ¿No habría de vengarme de semejante nación?

10»Vayan por las hileras de los viñedos y destruyan las vides, pero dejen algunas con vida. Arranquen los sarmientos de las vides, porque esta gente no pertenece al Señor .

11Los pueblos de Israel y Judá están llenos de traición contra mí —dice el Señor —.

12Mintieron acerca del Señor y dijeron: “¡Él no nos molestará! Ningún desastre vendrá sobre nosotros; no habrá guerra ni hambre.

13Todos los profetas de Dios son pura palabrería; en realidad no hablan de parte de él. ¡Que caigan sobre ellos mismos sus predicciones de desastre!”».

14Por lo tanto, esto dice el Señor Dios de los Ejércitos Celestiales: «Debido a que mi pueblo habla de esta manera, mis mensajes saldrán de tu boca como llamas de fuego y quemarán al pueblo como si fuera leña.

15Oh Israel, traeré una nación lejana contra ti —dice el Señor —. Es una nación poderosa, una nación antigua, un pueblo cuyo idioma desconoces, cuya forma de hablar no entiendes.

16Sus armas son mortíferas; sus guerreros, poderosos.

17Devorarán la comida de tu cosecha; devorarán a tus hijos e hijas. Devorarán tus rebaños y manadas; devorarán tus uvas y tus higueras. Y destruirán tus ciudades fortificadas que consideras tan seguras.

18»Sin embargo, aun en esos días, no te eliminaré por completo —dice el Señor —.

19Y cuando tu pueblo pregunte: “¿Por qué el Señor nuestro Dios nos hizo todo esto?”, debes contestar: “Ustedes lo rechazaron y se entregaron a dioses extranjeros en su propia tierra. Ahora servirán a extranjeros en una tierra que a ustedes no les pertenece”.

20»Anuncien esto a Israel, y díganselo a Judá:

21“Escucha, gente necia y sin sentido común, que tiene ojos que no ven, y oídos que no oyen.

22¿No me tienes respeto? ¿Por qué no tiemblas en mi presencia? Yo, el Señor , con la arena defino el límite del océano como frontera eterna que las aguas no pueden cruzar. Las olas pueden agitarse y rugir, pero nunca podrán pasar los límites que establecí.

23Sin embargo, mi pueblo tiene el corazón terco y rebelde; se alejó y me abandonó.

24No dicen de corazón: ‘Vivamos con temor reverente ante el Señor nuestro Dios, porque nos da la lluvia cada primavera y otoño, asegurándonos una cosecha en el tiempo apropiado’.

25Su maldad les ha privado de estas maravillosas bendiciones; su pecado les ha robado todas estas cosas buenas.

26»”Hay hombres perversos entre mi pueblo que están al acecho de víctimas, como un cazador oculto en su escondite. Continuamente ponen trampas para atrapar a la gente.

27Como una jaula llena de pájaros, sus casas están llenas de planes siniestros. Ahora son poderosos y ricos.

28Están gordos y con aspecto saludable, y sus obras de maldad no tienen límite. Rehúsan dar justicia al huérfano y le niegan los derechos al pobre.

29¿No habría de castigarlos por esto? —dice el Señor —. ¿No habría de vengarme de semejante nación?

30Algo terrible y espantoso ha sucedido en este país:

31los profetas dan profecías falsas, y los sacerdotes gobiernan con mano de hierro. Peor todavía, ¡a mi pueblo le encanta que sea así! Ahora bien, ¿qué harán ustedes cuando todo esto llegue a su fin?

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1«Recorran las calles de Jerusalén, Y miren ahora, e infórmense; Busquen en sus plazas, A ver si hallan algún hombre, Si hay quien haga justicia, que busque la verdad, Y Yo la perdonaré.

2»Pues aunque digan: “Vive el Señor”, De cierto juran falsamente».

3Oh, Señor, ¿no buscan Tus ojos la verdad? Tú los heriste, Mas no les dolió; Tú los consumiste, Mas ellos rehusaron recibir corrección. Endurecieron sus rostros más que la roca, Rehusaron arrepentirse.

4¶Entonces yo dije: «Ciertamente estos solo son gente ignorante, Son necios, Porque no conocen el camino del Señor Ni las ordenanzas de su Dios.

5»Me dirigiré a los grandes Y les hablaré, Porque ellos sí conocen el camino del Señor Y las ordenanzas de su Dios». Pero también todos ellos a una habían quebrado el yugo Y roto las coyundas.

6Por tanto los herirá el león de la selva, El lobo de los desiertos los destruirá; Un leopardo acecha sus ciudades, Y todo el que salga de ellas será despedazado, Porque son muchas sus transgresiones, Y numerosas sus apostasías.

7¶«¿Por qué he de perdonarte por esto? Tus hijos me han abandonado Y han jurado por lo que no es Dios. Cuando los sacié, cometieron adulterio Y fueron en tropel a casa de las rameras.

8»Eran caballos cebados y fogosos, Cada cual relinchando tras la mujer de su prójimo.

9»¿No he de castigar a este pueblo?», declara el Señor. «De una nación como esta, ¿No he de vengarme?

10¶»Suban por entre sus hileras de vides y destruyan, Pero no hagan destrucción total; Arranquen sus sarmientos, Pues no son del Señor;

11Porque la casa de Israel y la casa de Judá Han obrado pérfidamente conmigo», declara el Señor.

12Han mentido acerca del Señor Y dijeron: «Él no existe. Ninguna calamidad vendrá sobre nosotros, Y no veremos ni espada ni hambre.

13»Los profetas son como el viento, Y la palabra no está en ellos. Que así se les haga a ellos».

14Por tanto, así dice el Señor, Dios de los ejércitos: «Por cuanto han hablado esta palabra, Yo pongo Mis palabras en tu boca por fuego Y a este pueblo por leña, y los consumirá.

15»Voy a traer de lejos una nación contra ustedes, oh casa de Israel», declara el Señor. Es una nación fuerte, Es una nación antigua, Una nación cuya lengua no conoces, Y no podrás entender lo que hable.

16Su aljaba es como sepulcro abierto, Todos ellos son valientes.

17Devorará tu cosecha y tu pan, Devorará a tus hijos y a tus hijas, Devorará tus ovejas y tus vacas, Devorará tus viñas y tus higueras; A espada destruirá tus ciudades fortificadas en que confías.

18«Sin embargo, aun en aquellos días», declara el Señor, «no llevaré a cabo una destrucción total de ustedes.

19Y cuando te pregunten: “¿Por qué el Señor nuestro Dios nos ha hecho todo esto?”. Les dirás: “Así como ustedes me dejaron y sirvieron a dioses extraños en su tierra, así servirán a extranjeros en una tierra que no es la de ustedes”.

20¶»Anuncien esto en la casa de Jacob Y proclámenlo en Judá, diciendo:

21“Oigan ahora esto, pueblo necio e insensible, Que tienen ojos y no ven, Tienen oídos y no oyen.

22”¿No me temen?”, declara el Señor. “¿No tiemblan delante de Mí, Que puse la arena como frontera del mar, Límite perpetuo que no traspasará? Aunque se agiten las olas, no prevalecerán; Aunque bramen, no pasarán sobre ella.

23”Pero este pueblo tiene un corazón terco y rebelde; Se han desviado y se han ido.

24”No dicen en su corazón: ‘Temamos ahora al Señor nuestro Dios, Que da la lluvia a su tiempo, Tanto la lluvia de otoño como la de primavera, Y que reserva para nosotros Las semanas establecidas de la cosecha’.

25”Sus iniquidades han alejado estas cosas, Y sus pecados los han privado del bien.

26”Porque en Mi pueblo se encuentran impíos Que vigilan como cazadores al acecho; Ponen trampa, Atrapan hombres.

27”Como una jaula llena de pájaros, Así están sus casas llenas de engaño; Por eso se engrandecieron y se enriquecieron.

28”Han engordado y se han puesto lustrosos. También sobrepasan en obras de maldad; No defienden la causa, La causa del huérfano, para que prospere, Ni defienden los derechos del pobre.

29”¿No he de castigar por esto?”, declara el Señor. “De una nación como esta ¿No he de vengarme?”.

30¶»Algo espantoso y terrible Ha sucedido en la tierra:

31Los profetas profetizan falsamente, Los sacerdotes gobiernan por su cuenta, Y a Mi pueblo así le gusta. Pero ¿qué harán al final de esto?

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