Mateo 10 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 🗨
2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 🗨
3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 🗨
4Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó. 🗨
5A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 🗨
6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 🗨
7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 🗨
8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. 🗨
9No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; 🗨
10ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento. 🗨
11Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta que salgáis. 🗨
12Y al entrar en la casa, saludadla. 🗨
13Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros. 🗨
14Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies. 🗨
15De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad. 🗨
16He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. 🗨
17Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; 🗨
18y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles. 🗨
19Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. 🗨
20Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros. 🗨
21El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir. 🗨
22Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. 🗨
23Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre. 🗨
24El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. 🗨
25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzeb, ¿cuánto más a los de su casa? 🗨
26Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. 🗨
27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. 🗨
28Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. 🗨
29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 🗨
30Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 🗨
31Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos. 🗨
32A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 🗨
33Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos. 🗨
34No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. 🗨
35Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 🗨
36y los enemigos del hombre serán los de su casa. 🗨
37El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; 🗨
38y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 🗨
39El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará. 🗨
40El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 🗨
41El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. 🗨
42Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos y sanar toda enfermedad y toda dolencia. 🗨
2Estos son los nombres de los doce apóstoles:primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés;Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; 🗨
3Felipe y Bartolomé;Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos;Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; 🗨
4Simón el Zelote y Judas Iscariote, el que lo traicionó. 🗨
5Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: «No vayan a comunidades de los gentiles ni entren en ningún pueblo de los samaritanos. 🗨
6Vayan más bien a las ovejas descarriadas del pueblo de Israel. 🗨
7Dondequiera que vayan, prediquen este mensaje: “El reino de los cielos está cerca”. 🗨
8Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien a los que tengan alguna enfermedad en la piel, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente. 🗨
9No lleven oro ni plata ni cobre en el cinturón, 🗨
10ni bolsa para el camino, ni dos mudas de ropa, ni sandalias, ni bastón; porque el trabajador tiene derecho a su sustento. 🗨
11»En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar. 🗨
12Al entrar, digan: “Paz a esta casa”. 🗨
13Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; mas, si no lo merece, que la paz regrese a ustedes. 🗨
14Si alguno no los recibe bien ni escucha sus palabras, salgan de esa casa o de ese pueblo y sacúdanse el polvo de los pies. 🗨
15Les aseguro que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Sodoma y Gomorra que para ese pueblo. 🗨
16¡Presten atención! Yo los envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes y sencillos como palomas. 🗨
17»Tengan cuidado con la gente; los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. 🗨
18Por mi causa los llevarán ante gobernadores y reyes para dar testimonio a ellos y a los gentiles. 🗨
19Pero, cuando los arresten, no se preocupen por lo que van a decir o cómo van a decirlo. En ese momento se les dará lo que han de decir, 🗨
20porque no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por medio de ustedes. 🗨
21»El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo. Los hijos se rebelarán contra sus padres y harán que los maten. 🗨
22Por causa de mi nombre todo el mundo los odiará, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo. 🗨
23Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Les aseguro que no terminarán de recorrer las ciudades de Israel antes de que venga el Hijo del hombre. 🗨
24»El discípulo no es superior a su maestro ni el siervo superior a su amo. 🗨
25Basta con que el discípulo sea como su maestro y el siervo como su amo. Si al jefe de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su familia! 🗨
26»Así que no les tengan miedo, porque no hay nada encubierto que no llegue a revelarse, como tampoco hay nada escondido que no llegue a conocerse. 🗨
27Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a plena luz; lo que se les susurra al oído, proclámenlo desde las azoteas. 🗨
28No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. 🗨
29¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre. 🗨
30Él les tiene contados aun los cabellos de la cabeza. 🗨
31Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones. 🗨
32»A cualquiera que me confiese delante de los demás yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en el cielo. 🗨
33Pero a cualquiera que me niegue delante de los demás yo también lo negaré delante de mi Padre que está en el cielo. 🗨
34»No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz, sino espada. 🗨
35Porque he venido a poner en conflicto»“al hombre contra su padre,a la hija contra su madre,a la nuera contra su suegra; 🗨
36los enemigos de cada cualserán los de su propia familia”. 🗨
37»El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; 🗨
38y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. 🗨
39El que se aferre a su vida la perderá; y el que pierda su vida por mi causa la encontrará. 🗨
40»Quien los recibe a ustedes me recibe a mí y quien me recibe a mí recibe al que me envió. 🗨
41Cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo recibirá recompensa de justo. 🗨
42Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa». 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Entonces llamando a sus doce discípulos, Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 🗨
2Y los nombres de los doce apóstoles son estos: primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; y Jacobo, el hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 🗨
3Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Jacobo, el hijo de Alfeo, y Tadeo; 🗨
4Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que también le entregó. 🗨
5A estos doce envió Jesús después de instruirlos, diciendo: No vayáis por el camino de los gentiles, y no entréis en ninguna ciudad de los samaritanos. 🗨
6Sino id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 🗨
7Y cuando vayáis, predicad diciendo: «El reino de los cielos se ha acercado». 🗨
8Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. 🗨
9No os proveáis de oro, ni de plata, ni de cobre para llevar en vuestros cintos, 🗨
10ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de sandalias, ni de bordón; porque el obrero es digno de su sostén. 🗨
11Y en cualquier ciudad o aldea donde entréis, averiguad quién es digno en ella, y quedaos allí hasta que os marchéis. 🗨
12Al entrar en la casa, dadle vuestro saludo de paz. 🗨
13Y si la casa es digna, que vuestro saludo de paz venga sobre ella; pero si no es digna, que vuestro saludo de paz se vuelva a vosotros. 🗨
14Y cualquiera que no os reciba ni oiga vuestras palabras, al salir de esa casa o de esa ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies. 🗨
15En verdad os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad. 🗨
16Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas. 🗨
17Pero cuidaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; 🗨
18y hasta seréis llevados delante de gobernadores y reyes por mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles. 🗨
19Pero cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué hablaréis; porque a esa hora se os dará lo que habréis de hablar. 🗨
20Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros. 🗨
21Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y les causarán la muerte. 🗨
22Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo. 🗨
23Pero cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque en verdad os digo: no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre. 🗨
24Un discípulo no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señor. 🗨
25Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa! 🗨
26Así que no les temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse. 🗨
27Lo que os digo en la oscuridad, habladlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. 🗨
28Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. 🗨
29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre. 🗨
30Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 🗨
31Así que no temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos. 🗨
32Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 🗨
33Pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos. 🗨
34No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. 🗨
35Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 🗨
36y los enemigos del hombre serán los de su misma casa. 🗨
37El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí. 🗨
38Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 🗨
39El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por mi causa, la hallará. 🗨
40El que os recibe a vosotros, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 🗨
41El que recibe a un profeta como profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo como justo, recibirá recompensa de justo. 🗨
42Y cualquiera que como discípulo dé de beber aunque solo sea un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, en verdad os digo que no perderá su recompensa. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Jesús reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus malignos y para sanar toda clase de enfermedades y dolencias. 🗨
2Los nombres de los doce apóstoles son los siguientes: Primero, Simón (también llamado Pedro), luego Andrés (el hermano de Pedro), Santiago (hijo de Zebedeo), Juan (el hermano de Santiago), 🗨
3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo (el cobrador de impuestos), Santiago (hijo de Alfeo), Tadeo, 🗨
4Simón (el zelote), Judas Iscariote (quien después lo traicionó). 🗨
5Jesús envió a los doce apóstoles con las siguientes instrucciones: «No vayan a los gentiles ni a los samaritanos, 🗨
6sino solo al pueblo de Israel, las ovejas perdidas de Dios. 🗨
7Vayan y anúncienles que el reino del cielo está cerca. 🗨
8Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los que tienen lepra y expulsen a los demonios. ¡Den tan gratuitamente como han recibido! 🗨
9»No lleven nada de dinero en el cinturón, ni monedas de oro, ni de plata, ni siquiera de cobre. 🗨
10No lleven bolso de viaje con una muda de ropa ni con sandalias, ni siquiera lleven un bastón. No duden en aceptar la hospitalidad, porque los que trabajan merecen que se les dé alimento. 🗨
11»Cada vez que entren en una ciudad o una aldea, busquen a una persona digna y quédense en su casa hasta que salgan de ese lugar. 🗨
12Cuando entren en el hogar, bendíganlo. 🗨
13Si resulta ser un hogar digno, dejen que su bendición siga allí; si no lo es, retiren la bendición. 🗨
14Si cualquier casa o ciudad se niega a darles la bienvenida o a escuchar su mensaje, sacúdanse el polvo de los pies al salir. 🗨
15Les digo la verdad, el día del juicio les irá mejor a las ciudades perversas de Sodoma y Gomorra que a esa ciudad. 🗨
16»Miren, los envío como ovejas en medio de lobos. Por lo tanto, sean astutos como serpientes e inofensivos como palomas. 🗨
17Tengan cuidado, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán con látigos en las sinagogas. 🗨
18Serán sometidos a juicio delante de gobernantes y reyes por ser mis seguidores; pero esa será una oportunidad para que les hablen a los gobernantes y a otros incrédulos acerca de mí. 🗨
19Cuando los arresten, no se preocupen por cómo responder o qué decir. Dios les dará las palabras apropiadas en el momento preciso. 🗨
20Pues no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por medio de ustedes. 🗨
21»Un hermano traicionará a muerte a su hermano, un padre traicionará a su propio hijo, los hijos se rebelarán contra sus padres y harán que los maten. 🗨
22Todas las naciones los odiarán a ustedes por ser mis seguidores, pero todo el que se mantenga firme hasta el fin será salvo. 🗨
23Cuando los persigan en una ciudad, huyan a la siguiente. Les digo la verdad, el Hijo del Hombre regresará antes de que hayan llegado a todas las ciudades de Israel. 🗨
24»Los alumnos no son superiores a su maestro, y los esclavos no son superiores a su amo. 🗨
25Los alumnos deben parecerse a su maestro, y los esclavos deben parecerse a su amo. Si a mí, el amo de la casa, me han llamado príncipe de los demonios, a los miembros de mi casa los llamarán con nombres todavía peores. 🗨
26»Así que no tengan miedo de aquellos que los amenazan; pues llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos. 🗨
27Lo que ahora les digo en la oscuridad, grítenlo por todas partes cuando llegue el amanecer. Lo que les susurro al oído, grítenlo desde las azoteas, para que todos lo escuchen. 🗨
28»No teman a los que quieren matarles el cuerpo; no pueden tocar el alma. Teman solo a Dios, quien puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno. 🗨
29¿Cuánto cuestan dos gorriones: una moneda de cobre? Sin embargo, ni un solo gorrión puede caer a tierra sin que el Padre lo sepa. 🗨
30En cuanto a ustedes, cada cabello de su cabeza está contado. 🗨
31Así que no tengan miedo; para Dios ustedes son más valiosos que toda una bandada de gorriones. 🗨
32»Todo aquel que me reconozca en público aquí en la tierra también lo reconoceré delante de mi Padre en el cielo; 🗨
33pero al que me niegue aquí en la tierra también yo lo negaré delante de mi Padre en el cielo. 🗨
34»¡No crean que vine a traer paz a la tierra! No vine a traer paz, sino espada. 🗨
35“He venido a poner a un hombre contra su padre, a una hija contra su madre y a una nuera contra su suegra. 🗨
36¡Sus enemigos estarán dentro de su propia casa!”. 🗨
37»Si amas a tu padre o a tu madre más que a mí, no eres digno de ser mío; si amas a tu hijo o a tu hija más que a mí, no eres digno de ser mío. 🗨
38Si te niegas a tomar tu cruz y a seguirme, no eres digno de ser mío. 🗨
39Si te aferras a tu vida, la perderás; pero, si entregas tu vida por mí, la salvarás. 🗨
40»El que los recibe a ustedes me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe al Padre, quien me envió. 🗨
41Si reciben a un profeta como a alguien que habla de parte de Dios, recibirán la misma recompensa que un profeta. Y, si reciben a un justo debido a su justicia, recibirán una recompensa similar a la de él. 🗨
42Y si le dan siquiera un vaso de agua fresca a uno de mis seguidores más insignificantes, les aseguro que recibirán una recompensa». 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Llamando a Sus doce discípulos, Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 🗨
2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; y Jacobo, el hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 🗨
3Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Jacobo, el hijo de Alfeo, y Tadeo; 🗨
4Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que también lo entregó. 🗨
5A estos doce envió Jesús después de instruirlos, diciendo: «No vayan por el camino de los gentiles ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. 🗨
6Sino vayan más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 🗨
7Y cuando vayan, prediquen diciendo: “El reino de los cielos se ha acercado”. 🗨
8Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios; de gracia recibieron, den de gracia. 🗨
9»No se provean de oro, ni de plata, ni de cobre para llevar en sus cintos, 🗨
10ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de sandalias, ni de bordón; porque el obrero es digno de su sostén. 🗨
11En cualquier ciudad o aldea donde entren, averigüen quién es digno en ella, y quédense allí hasta que se marchen. 🗨
12Al entrar en la casa, denle su saludo de paz. 🗨
13Y si la casa es digna, que su saludo de paz venga sobre ella; pero si no es digna, que su saludo de paz se vuelva a ustedes. 🗨
14Cualquiera que no los reciba ni oiga sus palabras, al salir de esa casa o de esa ciudad, sacudan el polvo de sus pies. 🗨
15En verdad les digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad. 🗨
16»Miren, Yo los envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sean astutos como las serpientes e inocentes como las palomas. 🗨
17Pero cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en sus sinagogas; 🗨
18y hasta serán llevados delante de gobernadores y reyes por Mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles. 🗨
19Pero cuando los entreguen, no se preocupen de cómo o qué hablarán; porque a esa hora se les dará lo que habrán de hablar. 🗨
20Porque no son ustedes los que hablan, sino el Espíritu de su Padre que habla en ustedes. 🗨
21»El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y les causarán la muerte. 🗨
22Y serán odiados de todos por causa de Mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo. 🗨
23Pero cuando los persigan en esta ciudad, huyan a la otra; porque en verdad les digo, que no terminarán de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre. 🗨
24»Un discípulo no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señor. 🗨
25Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa! 🗨
26»Así que no les tengan miedo, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse. 🗨
27Lo que les digo en la oscuridad, háblenlo en la luz; y lo que oyen al oído, proclámenlo desde las azoteas. 🗨
28No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. 🗨
29¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo el Padre. 🗨
30Y hasta los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados. 🗨
31Así que no teman; ustedes valen más que muchos pajarillos. 🗨
32»Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, Yo también lo confesaré delante de Mi Padre que está en los cielos. 🗨
33Pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, Yo también lo negaré delante de Mi Padre que está en los cielos. 🗨
34»No piensen que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. 🗨
35Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 🗨
36y los enemigos del hombre serán los de su misma casa. 🗨
37»El que ama al padre o a la madre más que a Mí, no es digno de Mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a Mí, no es digno de Mí. 🗨
38Y el que no toma su cruz y sigue en pos de Mí, no es digno de Mí. 🗨
39El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por Mi causa, la hallará. 🗨
40»El que los recibe a ustedes, me recibe a Mí; y el que me recibe a Mí, recibe al que me envió. 🗨
41El que recibe a un profeta como profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo como justo, recibirá recompensa de justo. 🗨
42Y cualquiera que como discípulo dé a beber aunque solo sea un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, en verdad les digo que no perderá su recompensa». 🗨