Mateo 11 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos. 🗨
2Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, 🗨
3para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? 🗨
4Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. 🗨
5Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; 🗨
6y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí. 🗨
7Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 🗨
8¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. 🗨
9Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. 🗨
10Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. 🗨
11De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. 🗨
12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. 🗨
13Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 🗨
14Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir. 🗨
15El que tiene oídos para oír, oiga. 🗨
16Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, 🗨
17diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis. 🗨
18Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. 🗨
19Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos. 🗨
20Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo: 🗨
21Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. 🗨
22Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. 🗨
23Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. 🗨
24Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti. 🗨
25En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. 🗨
26Sí, Padre, porque así te agradó. 🗨
27Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. 🗨
28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 🗨
29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 🗨
30porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en otros pueblos. 🗨
2Juan estaba en la cárcel y, al enterarse de lo que Cristo estaba haciendo, envió a sus discípulos a que le preguntaran: 🗨
3―¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro? 🗨
4Jesús respondió:―Vayan y cuéntenle a Juan lo que están oyendo y viendo: 🗨
5los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen alguna enfermedad en la piel son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncian las buenas noticias. 🗨
6Dichoso el que no tropieza por causa mía. 🗨
7Mientras se iban los discípulos de Juan, Jesús comenzó a hablarle a la multitud acerca de Juan: «¿Qué salieron a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 🗨
8Si no, ¿qué salieron a ver? ¿A un hombre vestido con ropa fina? Claro que no, pues los que usan ropa de lujo están en los palacios de los reyes. 🗨
9Entonces, ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y más que profeta. 🗨
10Este es de quien está escrito:»“Yo estoy por enviar a mi mensajero delante de ti,el cual preparará tu camino”. 🗨
11Les aseguro que entre los mortales no se ha levantado nadie más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él. 🗨
12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él. 🗨
13Porque todos los Profetas y la Ley profetizaron hasta Juan. 🗨
14Y, si quieren aceptar mi palabra, Juan es el Elías que había de venir. 🗨
15El que tenga oídos, que oiga. 🗨
16»¿Con qué puedo comparar a esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza que gritan a los demás: 🗨
17»“Tocamos la flautay ustedes no bailaron;cantamos por los muertosy ustedes no lloraron”. 🗨
18»Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: “Tiene un demonio”. 🗨
19Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Este es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores”. Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos». 🗨
20Entonces comenzó Jesús a denunciar a las ciudades en que había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían arrepentido. 🗨
21«¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Si se hubieran hecho en Tiro y en Sidón los milagros que se hicieron en medio de ustedes, ya hace tiempo que se habrían arrepentido con muchos lamentos. 🗨
22Pero les digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para ustedes. 🗨
23Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás levantada hasta el cielo? No, sino que descenderás hasta los dominios de la muerte. Si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, esta habría permanecido hasta el día de hoy. 🗨
24Pero digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Sodoma que para ti». 🗨
25En aquel tiempo Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los niños. 🗨
26Sí, Padre, porque esa fue tu buena voluntad. 🗨
27»Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo, sino el Padre; nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo. 🗨
28»Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso. 🗨
29Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. 🗨
30Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana». 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Y sucedió que cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y predicar en las ciudades de ellos. 🗨
2Y al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos 🗨
3a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperaremos a otro? 🗨
4Y respondiendo Jesús, les dijo: Id y contad a Juan lo que oís y veis: 🗨
5los ciegos reciben la vista y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia el evangelio. 🗨
6Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí. 🗨
7Mientras ellos se marchaban, Jesús comenzó a hablar a las multitudes acerca de Juan: ¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 🗨
8Mas, ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que usan ropas finas están en los palacios de los reyes. 🗨
9Pero, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y uno que es más que un profeta. 🗨
10Este es de quien está escrito:«He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz,quien preparará tu camino delante de ti». 🗨
11En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no se ha levantado nadie mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. 🗨
12Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza. 🗨
13Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 🗨
14Y si queréis aceptarlo, él es Elías, el que había de venir. 🗨
15El que tiene oídos, que oiga. 🗨
16Pero, ¿con qué compararé a esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, que dan voces a los otros, 🗨
17y dicen: «Os tocamos la flauta, y no bailasteis; entonamos endechas, y no os lamentasteis». 🗨
18Porque vino Juan que no comía ni bebía, y dicen: «Tiene un demonio». 🗨
19Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: «Mirad, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores». Pero la sabiduría se justifica por sus hechos. 🗨
20Entonces comenzó a increpar a las ciudades en las que había hecho la mayoría de sus milagros, porque no se habían arrepentido. 🗨
21¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido en cilicio y ceniza. 🗨
22Por eso os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras. 🗨
23Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades descenderás! Porque si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, esta hubiera permanecido hasta hoy. 🗨
24Sin embargo, os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti. 🗨
25En aquel tiempo, hablando Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentes, y las revelaste a los niños. 🗨
26Sí, Padre, porque así fue de tu agrado. 🗨
27Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 🗨
28Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. 🗨
29Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas. 🗨
30Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Cuando Jesús terminó de darles esas instrucciones a los doce discípulos, salió a enseñar y a predicar en las ciudades de toda la región. 🗨
2Juan el Bautista, quien estaba en prisión, oyó acerca de todas las cosas que hacía el Mesías. Entonces envió a sus discípulos para que le preguntaran a Jesús: 🗨
3—¿Eres tú el Mesías a quien hemos esperado o debemos seguir buscando a otro? 🗨
4Jesús les dijo: —Regresen a Juan y cuéntenle lo que han oído y visto: 🗨
5los ciegos ven, los cojos caminan bien, los que tienen lepra son curados, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les predica la Buena Noticia. 🗨
6—Y agregó—: Dios bendice a los que no se apartan por causa de mí. 🗨
7Mientras los discípulos de Juan se iban, Jesús comenzó a hablar acerca de él a las multitudes: «¿A qué clase de hombre fueron a ver al desierto? ¿Acaso era una caña débil sacudida con la más leve brisa? 🗨
8¿O esperaban ver a un hombre vestido con ropa costosa? No, la gente que usa ropa costosa vive en los palacios. 🗨
9¿Buscaban a un profeta? Así es, y él es más que un profeta. 🗨
10Juan es el hombre al que se refieren las Escrituras cuando dicen: “Mira, envío a mi mensajero por anticipado, y él preparará el camino delante de ti”. 🗨
11»Les digo la verdad, de todos los que han vivido, nadie es superior a Juan el Bautista. Sin embargo, hasta la persona más insignificante en el reino del cielo es superior a él. 🗨
12Desde los días en que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino del cielo ha venido avanzando con fuerza, y gente violenta lo está atacando. 🗨
13Pues, antes de que viniera Juan, todos los profetas y la ley de Moisés anunciaban este tiempo; 🗨
14y si ustedes están dispuestos a aceptar lo que les digo, él es Elías, aquel que los profetas dijeron que vendría. 🗨
15¡El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda! 🗨
16»¿Con qué puedo comparar a esta generación? Se parece a los niños que juegan en la plaza. Se quejan ante sus amigos: 🗨
17“Tocamos canciones de bodas, y no bailaron; entonces tocamos cantos fúnebres, y no se lamentaron”. 🗨
18Pues Juan no dedicaba el tiempo a comer y beber, y ustedes dicen: “Está poseído por un demonio”. 🗨
19El Hijo del Hombre, por su parte, festeja y bebe, y ustedes dicen: “¡Es un glotón y un borracho y es amigo de cobradores de impuestos y de otros pecadores!”. Pero la sabiduría demuestra estar en lo cierto por medio de sus resultados». 🗨
20Luego Jesús comenzó a denunciar a las ciudades en las que había hecho tantos milagros, porque no se habían arrepentido de sus pecados ni se habían vuelto a Dios. 🗨
21«¡Qué aflicción les espera, Corazín y Betsaida! Pues, si en las perversas ciudades de Tiro y de Sidón se hubieran hecho los milagros que hice entre ustedes, hace tiempo sus habitantes se habrían arrepentido de sus pecados vistiéndose con ropa de tela áspera y echándose ceniza sobre la cabeza en señal de remordimiento. 🗨
22Les digo que, el día del juicio, a Tiro y a Sidón les irá mejor que a ustedes. 🗨
23»Y ustedes, los de Capernaúm, ¿serán honrados en el cielo? No, descenderán al lugar de los muertos. Pues, si hubiera hecho en la perversa ciudad de Sodoma los milagros que hice entre ustedes, la ciudad estaría aquí hasta el día de hoy. 🗨
24Les digo que, el día del juicio, aun a Sodoma le irá mejor que a ustedes». 🗨
25En esa ocasión, Jesús hizo la siguiente oración: «Oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, gracias por esconder estas cosas de los que se creen sabios e inteligentes, y por revelárselas a los que son como niños. 🗨
26Sí, Padre, ¡te agradó hacerlo de esa manera! 🗨
27»Mi Padre me ha confiado todo. Nadie conoce verdaderamente al Hijo excepto el Padre, y nadie conoce verdaderamente al Padre excepto el Hijo y aquellos a quienes el Hijo decide revelarlo». 🗨
28Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. 🗨
29Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. 🗨
30Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana». 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Y sucedió que cuando Jesús terminó de dar instrucciones a Sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y predicar en las ciudades de ellos. 🗨
2Al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos 🗨
3a decir a Jesús: «¿Eres Tú el que ha de venir, o esperaremos a otro?». 🗨
4Jesús les respondió: «Vayan y cuenten a Juan lo que oyen y ven: 🗨
5los ciegos reciben la vista y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia el evangelio. 🗨
6Y bienaventurado es el que no se escandaliza de Mí». 🗨
7Mientras ellos se iban, Jesús comenzó a hablar a las multitudes acerca de Juan: «¿Qué salieron a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 🗨
8Pero, ¿qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Miren, los que usan ropas finas están en los palacios de los reyes. 🗨
9Pero, ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y uno que es más que un profeta. 🗨
10Este es de quien está escrito: “Mira, Yo envío Mi mensajero delante de Ti, Quien preparará Tu camino delante de Ti”. 🗨
11En verdad les digo que entre los nacidos de mujer no se ha levantado nadie mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. 🗨
12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza. 🗨
13Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 🗨
14Y si quieren aceptarlo, él es Elías, el que había de venir. 🗨
15El que tiene oídos, que oiga. 🗨
16»Pero, ¿con qué compararé a esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, que dan voces a los otros, 🗨
17y dicen: “Les tocamos la flauta, y no bailaron; entonamos endechas, y no se lamentaron”. 🗨
18Porque vino Juan que no comía ni bebía, y dicen: “Tiene un demonio”. 🗨
19Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: “Miren, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores”. Pero la sabiduría se justifica por sus hechos». 🗨
20Entonces Jesús comenzó a reprender a las ciudades en las que había hecho la mayoría de Sus milagros, porque no se habían arrepentido: 🗨
21«¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido en cilicio y ceniza. 🗨
22Por eso les digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para ustedes. 🗨
23»Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades descenderás! Porque si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, esta hubiera permanecido hasta hoy. 🗨
24Sin embargo, les digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti». 🗨
25En aquel tiempo, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentes, y las revelaste a los niños. 🗨
26Sí, Padre, porque así fue de Tu agrado. 🗨
27»Todas las cosas me han sido entregadas por Mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 🗨
28»Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar. 🗨
29Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas. 🗨
30Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera». 🗨