Marcos 4 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrando en una barca, se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar. 🗨
2Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina: 🗨
3Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar; 🗨
4y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron. 🗨
5Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. 🗨
6Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 🗨
7Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 🗨
8Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno. 🗨
9Entonces les dijo: El que tiene oídos para oír, oiga. 🗨
10Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola. 🗨
11Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; 🗨
12para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. 🗨
13Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas? 🗨
14El sembrador es el que siembra la palabra. 🗨
15Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones. 🗨
16Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; 🗨
17pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan. 🗨
18Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, 🗨
19pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 🗨
20Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno. 🗨
21También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? 🗨
22Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. 🗨
23Si alguno tiene oídos para oír, oiga. 🗨
24Les dijo también: Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís. 🗨
25Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 🗨
26Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; 🗨
27y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. 🗨
28Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; 🗨
29y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado. 🗨
30Decía también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos? 🗨
31Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra; 🗨
32pero después de sembrado, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra. 🗨
33Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír. 🗨
34Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo. 🗨
35Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 🗨
36Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. 🗨
37Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 🗨
38Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 🗨
39Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 🗨
40Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 🗨
41Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen? 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1De nuevo comenzó Jesús a enseñar a la orilla del lago. La multitud que se reunió para verlo era tan grande que él subió a una barca en el lago y allí se sentó, mientras toda la gente se quedaba en la orilla. 🗨
2Entonces se puso a enseñarles muchas cosas por medio de parábolas y, como parte de su instrucción, les dijo: 🗨
3«¡Pongan atención! Un sembrador salió a sembrar. 🗨
4Sucedió que, al esparcir él las semillas, una parte cayó junto al camino, y llegaron los pájaros y se la comieron. 🗨
5Otra parte cayó en terreno pedregoso, sin mucha tierra. Esas semillas brotaron pronto porque la tierra no era profunda; 🗨
6pero, cuando salió el sol, las plantas se marchitaron y, por no tener raíz, se secaron. 🗨
7Otra parte de las semillas cayó entre espinos que, al crecer, ahogaron las plantas, y no dieron fruto. 🗨
8Pero las otras semillas cayeron en buen terreno. Brotaron, crecieron y produjeron una cosecha que rindió hasta treinta, sesenta y cien veces más. 🗨
9»El que tenga oídos para oír, que oiga», añadió Jesús. 🗨
10Cuando se quedó solo, los doce y los que estaban alrededor de él le hicieron preguntas sobre las parábolas. 🗨
11Él contestó:«A ustedes se les ha concedido conocer el misterio del reino de Dios; pero a los de afuera todo les llega por medio de parábolas, 🗨
12para que»“por mucho que vean, no perciban;por mucho que oigan, no entiendan;no sea que se conviertan y sean perdonados”. 🗨
13»¿No entienden esta parábola? —continuó Jesús—. ¿Cómo podrán, entonces, entender las demás? 🗨
14El sembrador siembra la palabra. 🗨
15Algunos son como lo sembrado junto al camino, donde se siembra la palabra. Tan pronto como la oyen, viene Satanás y les quita la palabra sembrada en ellos. 🗨
16Otros son como lo sembrado en terreno pedregoso: cuando oyen la palabra, de inmediato la reciben con alegría, 🗨
17pero, como no tienen raíz, duran poco tiempo. Cuando surgen problemas o persecución a causa de la palabra, enseguida se apartan de ella. 🗨
18Otros son como lo sembrado entre espinos: oyen la palabra, 🗨
19pero las preocupaciones de esta vida, el engaño de las riquezas y muchos otros malos deseos entran hasta ahogar la palabra, de modo que esta no llega a dar fruto. 🗨
20Pero otros son como lo sembrado en buen terreno: oyen la palabra, la aceptan y producen una cosecha que rinde treinta, sesenta y hasta cien veces más». 🗨
21También les dijo: «¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de una vasija o debajo de la cama? ¿No es, por el contrario, para ponerla en un candelero? 🗨
22No hay nada escondido que no esté destinado a descubrirse; tampoco hay nada oculto que no esté destinado a ser revelado públicamente. 🗨
23El que tenga oídos para oír, que oiga. 🗨
24»Pongan mucha atención —añadió—. Con la medida con que midan a otros, se les medirá a ustedes y aún más se les añadirá. 🗨
25Al que tiene se le dará más; al que no tiene hasta lo que tiene se le quitará». 🗨
26Jesús continuó: «El reino de Dios se parece a quien esparce semilla en la tierra. 🗨
27Sin que este sepa cómo, y ya sea que duerma o esté despierto, día y noche brota y crece la semilla. 🗨
28La tierra da fruto por sí sola; primero el tallo, luego la espiga y después el grano lleno en la espiga. 🗨
29Tan pronto como el grano está maduro, se le mete la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha». 🗨
30También dijo: «¿Con qué vamos a comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola podemos usar para describirlo? 🗨
31Es como una semilla de mostaza: cuando se siembra en la tierra, es la semilla más pequeña que hay, 🗨
32pero una vez sembrada crece hasta convertirse en la más grande de las hortalizas, y echa ramas tan grandes que las aves pueden anidar bajo su sombra». 🗨
33Y con muchas parábolas semejantes les enseñaba Jesús la palabra hasta donde podían entender. 🗨
34No les decía nada sin emplear parábolas. Pero, cuando estaba a solas con sus discípulos, les explicaba todo. 🗨
35Ese día al anochecer les dijo a sus discípulos:―Crucemos al otro lado. 🗨
36Dejaron a la multitud y se lo llevaron en la barca donde estaba. También lo acompañaban otras barcas. 🗨
37Se desató entonces una fuerte tormenta y las olas azotaban tanto la barca que ya comenzaba a inundarse. 🗨
38Mientras tanto, Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron.―¡Maestro! —gritaron—. ¿No te importa que nos ahoguemos? 🗨
39Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar:―¡Silencio! ¡Cálmate!El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo. 🗨
40―¿Por qué tienen tanto miedo? —dijo a sus discípulos—. ¿Todavía no tienen fe? 🗨
41Ellos estaban espantados y se decían unos a otros:―¿Quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen? 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Comenzó a enseñar de nuevo junto al mar; y se llegó a Él una multitud tan grande que tuvo que subirse a una barca que estaba en el mar, y se sentó; y toda la multitud estaba en tierra a la orilla del mar. 🗨
2Les enseñaba muchas cosas en parábolas; y les decía en su enseñanza: 🗨
3¡Oíd! He aquí, el sembrador salió a sembrar; 🗨
4y aconteció que al sembrar, una parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. 🗨
5Otra parte cayó en un pedregal donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó por no tener profundidad de tierra. 🗨
6Pero cuando salió el sol, se quemó; y por no tener raíz, se secó. 🗨
7Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 🗨
8Y otras semillas cayeron en buena tierra, y creciendo y desarrollándose, dieron fruto, y produjeron unas a treinta, otras a sesenta y otras a ciento por uno. 🗨
9Y Él decía: El que tiene oídos para oír, que oiga. 🗨
10Cuando se quedó solo, sus seguidores junto con los doce, le preguntaban sobre las parábolas. 🗨
11Y les decía: A vosotros os ha sido dado el misterio del reino de Dios, pero los que están afuera reciben todo en parábolas; 🗨
12para que viendo vean pero no perciban, y oyendo oigan pero no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados. 🗨
13Y les dijo*: ¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, pues, comprenderéis todas las parábolas? 🗨
14El sembrador siembra la palabra. 🗨
15Y estos que están junto al camino donde se siembra la palabra, son aquellos que en cuanto la oyen, al instante viene Satanás y se lleva la palabra que se ha sembrado en ellos. 🗨
16Y de igual manera, estos en que se sembró la semilla en pedregales son los que al oír la palabra enseguida la reciben con gozo; 🗨
17pero no tienen raíz profunda en sí mismos, sino que solo son temporales. Entonces, cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, enseguida tropiezan y caen. 🗨
18Otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos; estos son los que han oído la palabra, 🗨
19pero las preocupaciones del mundo, y el engaño de las riquezas, y los deseos de las demás cosas entran y ahogan la palabra, y se vuelve estéril. 🗨
20Y otros son aquellos en que se sembró la semilla en tierra buena; los cuales oyen la palabra, la aceptan y dan fruto, unos a treinta, otros a sesenta y otros a ciento por uno. 🗨
21Y les decía: ¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un almud o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? 🗨
22Porque nada hay oculto, si no es para que sea manifestado; ni nada ha estado en secreto, sino para que salga a la luz. 🗨
23Si alguno tiene oídos para oír, que oiga. 🗨
24También les decía: Cuidaos de lo que oís. Con la medida con que midáis, se os medirá, y aun más se os dará. 🗨
25Porque al que tiene, se le dará más, pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 🗨
26Decía también: El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra, 🗨
27y se acuesta y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece; cómo, él no lo sabe. 🗨
28La tierra produce fruto por sí misma; primero la hoja, luego la espiga, y después el grano maduro en la espiga. 🗨
29Y cuando el fruto lo permite, él enseguida mete la hoz, porque ha llegado el tiempo de la siega. 🗨
30También decía: ¿A qué compararemos el reino de Dios, o con qué parábola lo describiremos? 🗨
31Es como un grano de mostaza, el cual, cuando se siembra en la tierra, aunque es más pequeño que todas las semillas que hay en la tierra, 🗨
32sin embargo, cuando es sembrado, crece y llega a ser más grande que todas las hortalizas y echa grandes ramas, tanto que las aves del cielo pueden anidar bajo su sombra. 🗨
33Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, según podían oírla; 🗨
34y sin parábolas no les hablaba, sino que lo explicaba todo en privado a sus propios discípulos. 🗨
35Ese día, caída ya la tarde, les dijo*: Pasemos al otro lado. 🗨
36Despidiendo a la multitud, le llevaron* con ellos en la barca, como estaba; y había otras barcas con Él. 🗨
37Pero se levantó* una violenta tempestad, y las olas se lanzaban sobre la barca de tal manera que ya se anegaba la barca. 🗨
38Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; entonces le despertaron* y le dijeron*: Maestro, ¿no te importa que perezcamos? 🗨
39Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Cálmate, sosiégate! Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma. 🗨
40Entonces les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 🗨
41Y se llenaron de gran temor, y se decían unos a otros: ¿Quién, pues, es este que aun el viento y el mar le obedecen? 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Una vez más Jesús comenzó a enseñar a la orilla del lago. Pronto se reunió una gran multitud alrededor de él, así que entró en una barca. Luego se sentó en la barca, mientras que toda la gente permanecía en la orilla. 🗨
2Les enseñaba por medio de historias que contaba en forma de parábola, como la siguiente: 🗨
3«¡Escuchen! Un agricultor salió a sembrar. 🗨
4A medida que esparcía la semilla por el campo, algunas cayeron sobre el camino y los pájaros vinieron y se las comieron. 🗨
5Otras cayeron en tierra poco profunda con roca debajo de ella. Las semillas germinaron con rapidez porque la tierra era poco profunda; 🗨
6pero pronto las plantas se marchitaron bajo el calor del sol y, como no tenían raíces profundas, murieron. 🗨
7Otras semillas cayeron entre espinos, los cuales crecieron y ahogaron los brotes, así que esos brotes no produjeron grano. 🗨
8Pero otras semillas cayeron en tierra fértil, y germinaron y crecieron, ¡y produjeron una cosecha que fue treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado!». 🗨
9Luego les dijo: «El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda». 🗨
10Más tarde, cuando Jesús se quedó a solas con los doce discípulos y con las demás personas que se habían reunido, le preguntaron el significado de las parábolas. 🗨
11Él contestó: «A ustedes se les permite entender el secreto del reino de Dios; pero utilizo parábolas para hablarles a los de afuera, 🗨
12para que se cumplan las Escrituras: “Cuando ellos vean lo que hago, no aprenderán nada. Cuando oigan lo que digo, no entenderán. De lo contrario, se volverían a mí y serían perdonados”». 🗨
13Luego Jesús les dijo: «Si no pueden entender el significado de esta parábola, ¿cómo entenderán las demás parábolas? 🗨
14El agricultor siembra las semillas al llevar la palabra de Dios a otros. 🗨
15Las semillas que cayeron en el camino representan a los que oyen el mensaje, pero enseguida viene Satanás y lo quita. 🗨
16Las semillas sobre la tierra rocosa representan a los que oyen el mensaje y de inmediato lo reciben con alegría; 🗨
17pero como no tienen raíces profundas, no duran mucho. En cuanto tienen problemas o son perseguidos por creer la palabra de Dios, caen. 🗨
18Las semillas que cayeron entre los espinos representan a los que oyen la palabra de Dios, 🗨
19pero muy pronto el mensaje queda desplazado por las preocupaciones de esta vida, el atractivo de la riqueza y el deseo por otras cosas, así que no se produce ningún fruto. 🗨
20Y las semillas que cayeron en la buena tierra representan a los que oyen y aceptan la palabra de Dios, ¡y producen una cosecha treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado!». 🗨
21Entonces Jesús les preguntó: «¿Acaso alguien encendería una lámpara y luego la pondría debajo de una canasta o de una cama? ¡Claro que no! Una lámpara se coloca en un lugar alto, donde su luz alumbre. 🗨
22Pues todo lo que está escondido tarde o temprano se descubrirá y todo secreto saldrá a la luz. 🗨
23El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda». 🗨
24Luego agregó: «Presten mucha atención a lo que oyen. Cuanto más atentamente escuchen, tanto más entendimiento les será dado, y se les dará aún más. 🗨
25A los que escuchan mis enseñanzas se les dará más entendimiento, pero a los que no escuchan, se les quitará aun lo poco que entiendan». 🗨
26Jesús también dijo: «El reino de Dios es como un agricultor que esparce semilla en la tierra. 🗨
27Día y noche, sea que él esté dormido o despierto, la semilla brota y crece, pero él no entiende cómo sucede. 🗨
28La tierra produce las cosechas por sí sola. Primero aparece una hoja, luego se forma la espiga y finalmente el grano madura. 🗨
29Tan pronto como el grano está listo, el agricultor lo corta con la hoz porque ha llegado el tiempo de la cosecha». 🗨
30Jesús dijo: «¿Cómo puedo describir el reino de Dios? ¿Qué relato emplearé para ilustrarlo? 🗨
31Es como una semilla de mostaza sembrada en la tierra. Es la más pequeña de todas las semillas, 🗨
32pero se convierte en la planta más grande del huerto; sus ramas llegan a ser tan grandes que los pájaros hacen nidos bajo su sombra». 🗨
33Jesús empleó muchas historias e ilustraciones similares para enseñar a la gente, tanto como pudieran entender. 🗨
34De hecho, durante su ministerio público nunca enseñó sin usar parábolas; pero después, cuando estaba a solas con sus discípulos, les explicaba todo a ellos. 🗨
35Al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos al otro lado del lago». 🗨
36Así que dejaron a las multitudes y salieron con Jesús en la barca (aunque otras barcas los siguieron). 🗨
37Pronto se desató una tormenta feroz y olas violentas entraban en la barca, la cual empezó a llenarse de agua. 🗨
38Jesús estaba dormido en la parte posterior de la barca, con la cabeza recostada en una almohada. Los discípulos lo despertaron: «¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?», gritaron. 🗨
39Cuando Jesús se despertó, reprendió al viento y dijo a las olas: «¡Silencio! ¡Cálmense!». De repente, el viento se detuvo y hubo una gran calma. 🗨
40Luego él les preguntó: «¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?». 🗨
41Los discípulos estaban completamente aterrados. «¿Quién es este hombre? —se preguntaban unos a otros—. ¡Hasta el viento y las olas lo obedecen!». 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Comenzó Jesús a enseñar de nuevo junto al mar; y se llegó a Él una multitud tan grande que tuvo que subirse a una barca que estaba en el mar, y se sentó; y toda la multitud estaba en tierra a la orilla del mar. 🗨
2Les enseñaba muchas cosas en parábolas, y les decía en Su enseñanza: 🗨
3«Escuchen: El sembrador salió a sembrar; 🗨
4y al sembrar, una parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. 🗨
5Otra parte cayó en un pedregal donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó por no tener profundidad de tierra. 🗨
6Pero cuando salió el sol, se quemó, y por no tener raíz, se secó. 🗨
7Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 🗨
8Y otras semillas cayeron en buena tierra, y creciendo y desarrollándose, dieron fruto, y produjeron unas a treinta, otras a sesenta y otras a ciento por uno». 🗨
9Y añadió: «El que tiene oídos para oír, que oiga». 🗨
10Cuando Jesús se quedó solo, Sus seguidores junto con los doce le preguntaban sobre las parábolas. 🗨
11«A ustedes les ha sido dado el misterio del reino de Dios», les decía, «pero los que están afuera reciben todo en parábolas; 🗨
12para que viendo, vean pero no perciban, y oyendo, oigan pero no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados». 🗨
13También les dijo*: «¿No entienden esta parábola? ¿Cómo, pues, comprenderán todas las otras parábolas? 🗨
14El sembrador siembra la palabra. 🗨
15Estos que están junto al camino donde se siembra la palabra, son aquellos que en cuanto la oyen, al instante viene Satanás y se lleva la palabra que se ha sembrado en ellos. 🗨
16Y de igual manera, estos en que se sembró la semilla en pedregales son los que al oír la palabra enseguida la reciben con gozo; 🗨
17pero no tienen raíz profunda en sí mismos, sino que solo son temporales. Entonces, cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, enseguida se apartan de ella. 🗨
18Otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos; estos son los que han oído la palabra, 🗨
19pero las preocupaciones del mundo, y el engaño de las riquezas, y los deseos de las demás cosas entran y ahogan la palabra, y se vuelve estéril. 🗨
20Y otros son aquellos en que se sembró la semilla en tierra buena; los cuales oyen la palabra, la aceptan y dan fruto, unos a treinta, otros a sesenta y otros a ciento por uno». 🗨
21También Jesús les decía: «¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de una vasija o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? 🗨
22Porque nada hay oculto, si no es para que sea manifestado; ni nada ha estado en secreto, sino para que salga a la luz. 🗨
23Si alguno tiene oídos para oír, que oiga». 🗨
24Además les decía: «Cuídense de lo que oigan. Con la medida con que ustedes midan, se les medirá, y aun más se les dará. 🗨
25Porque al que tiene, se le dará más, pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará». 🗨
26Jesús decía también: «El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra, 🗨
27y se acuesta de noche y se levanta de día, y la semilla brota y crece; cómo, él no lo sabe. 🗨
28La tierra produce fruto por sí misma; primero la hoja, luego la espiga, y después el grano maduro en la espiga. 🗨
29Y cuando el fruto lo permite, él enseguida mete la hoz, porque ha llegado el tiempo de la siega». 🗨
30También Jesús decía: «¿A qué compararemos el reino de Dios, o con qué parábola lo describiremos? 🗨
31Es como un grano de mostaza, el cual, cuando se siembra en la tierra, aunque es más pequeño que todas las semillas que hay en la tierra, 🗨
32sin embargo, después de sembrado, crece y llega a ser más grande que todas las hortalizas y echa grandes ramas, tanto que las aves del cielo pueden anidar bajo su sombra». 🗨
33Con muchas parábolas como estas Jesús les hablaba la palabra, según podían oírla; 🗨
34y sin parábolas no les hablaba, pero lo explicaba todo en privado a Sus propios discípulos. 🗨
35Ese mismo día, caída ya la tarde, Jesús les dijo*: «Pasemos al otro lado». 🗨
36Despidiendo a la multitud, lo llevaron* con ellos en la barca, como estaba; y había otras barcas con Él. 🗨
37Pero se levantó* una violenta tempestad, y las olas se lanzaban sobre la barca de tal manera que ya la barca se llenaba de agua. 🗨
38Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre una almohadilla; entonces lo despertaron* y le dijeron*: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?». 🗨
39Jesús se levantó, reprendió al viento y dijo al mar: «¡Cálmate, sosiégate!». Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma. 🗨
40Entonces les dijo: «¿Por qué están atemorizados? ¿Cómo no tienen fe?». 🗨
41Y se llenaron de gran temor, y se decían unos a otros: «¿Quién, pues, es Este que aun el viento y el mar le obedecen?». 🗨