Marcos 8 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: 🗨
2Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; 🗨
3y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. 🗨
4Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? 🗨
5El les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete. 🗨
6Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud. 🗨
7Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante. 🗨
8Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas. 🗨
9Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió. 🗨
10Y luego entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta. 🗨
11Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle. 🗨
12Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación. 🗨
13Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera. 🗨
14Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca. 🗨
15Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. 🗨
16Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan. 🗨
17Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? 🗨
18¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis? 🗨
19Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce. 🗨
20Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete. 🗨
21Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis? 🗨
22Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. 🗨
23Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. 🗨
24El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. 🗨
25Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos. 🗨
26Y lo envió a su casa, diciendo: entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea. 🗨
27Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? 🗨
28Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas. 🗨
29Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo. 🗨
30Pero él les mandó que no dijesen esto de él a ninguno. 🗨
31Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. 🗨
32Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle. 🗨
33Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 🗨
34Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 🗨
35Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. 🗨
36Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? 🗨
37¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 🗨
38Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1En aquellos días se reunió de nuevo mucha gente. Como no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: 🗨
2―Siento compasión de esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada que comer. 🗨
3Si los despido a sus casas sin haber comido, se van a desmayar por el camino, porque algunos de ellos han venido de lejos. 🗨
4Los discípulos objetaron:―¿Dónde se va a conseguir suficiente pan en este lugar despoblado para darles de comer? 🗨
5―¿Cuántos panes tienen? —les preguntó Jesús.―Siete —respondieron ellos. 🗨
6Luego Jesús mandó que la gente se sentara en el suelo. Tomó los siete panes, dio gracias, los partió y se los fue dando a sus discípulos para que los repartieran a la gente. Así lo hicieron. 🗨
7Tenían además unos cuantos pescaditos. Dio gracias por ellos también y les dijo a los discípulos que los repartieran. 🗨
8La gente comió hasta quedar satisfecha. Después los discípulos recogieron siete cestas de pedazos que sobraron. 🗨
9Los que comieron eran unos cuatro mil. Tan pronto como los despidió, 🗨
10Jesús subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta. 🗨
11Llegaron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús. Para ponerlo a prueba, le pidieron una señal del cielo. 🗨
12Él lanzó un profundo suspiro y dijo: «¿Por qué pide esta generación una señal milagrosa? Les aseguro que no habrá ninguna señal». 🗨
13Entonces los dejó, volvió a embarcarse y cruzó al otro lado. 🗨
14Los discípulos habían olvidado llevar panes y solo tenían uno en la barca. 🗨
15―Presten atención —les advirtió Jesús—; ¡cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes! 🗨
16Ellos comentaban los unos con los otros: «Lo dice porque no trajimos pan». 🗨
17Al darse cuenta de esto, Jesús les dijo:―¿Por qué están hablando de que no tienen pan? ¿Todavía no ven ni entienden? ¿Tienen el corazón endurecido? 🗨
18¿Es que tienen ojos, pero no ven, y oídos, pero no oyen? ¿Acaso no recuerdan? 🗨
19Cuando partí los cinco panes para los cinco mil, ¿cuántas canastas llenas de pedazos recogieron?―Doce —respondieron ellos. 🗨
20―Y, cuando partí los siete panes para los cuatro mil, ¿cuántas cestas llenas de pedazos recogieron?―Siete —dijeron. 🗨
21Entonces concluyó:―¿Y todavía no entienden? 🗨
22Cuando llegaron a Betsaida, algunas personas le llevaron un ciego a Jesús y le rogaron que lo tocara. 🗨
23Él tomó de la mano al ciego y lo sacó fuera del pueblo. Después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó:―¿Puedes ver algo? 🗨
24El hombre alzó los ojos y dijo:―Veo gente; parecen árboles que caminan. 🗨
25Entonces le puso de nuevo las manos sobre los ojos, y el ciego fue curado; recobró la vista y comenzó a ver todo con claridad. 🗨
26Jesús lo mandó a su casa con esta advertencia:―No vayas a entrar en el pueblo. 🗨
27Jesús y sus discípulos salieron hacia las aldeas de Cesarea de Filipo. En el camino les preguntó:―¿Quién dice la gente que soy yo? 🗨
28Le respondieron:―Unos dicen que Juan el Bautista, otros, que Elías y otros, que uno de los profetas. 🗨
29―Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? —preguntó Jesús.―Tú eres el Cristo —afirmó Pedro. 🗨
30Jesús les ordenó que no hablaran a nadie acerca de él. 🗨
31Luego comenzó a enseñarles:―El Hijo del hombre tiene que sufrir muchas cosas y ser rechazado por los líderes religiosos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la Ley. Es necesario que lo maten y que a los tres días resucite. 🗨
32Habló de esto con toda claridad. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo. 🗨
33Pero Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos y reprendió a Pedro.―¡Aléjate de mí, Satanás! —le dijo—. Tú no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 🗨
34Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos.―Si alguien quiere ser mi discípulo —les dijo—, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. 🗨
35Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa y por el evangelio la salvará. 🗨
36¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde la vida? 🗨
37¿O qué se puede dar a cambio de la vida? 🗨
38Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1En aquellos días, cuando de nuevo había una gran multitud que no tenía qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo*: 🗨
2Tengo compasión de la multitud porque hace ya tres días que están conmigo y no tienen qué comer; 🗨
3y si los despido sin comer a sus casas, desfallecerán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. 🗨
4Sus discípulos le respondieron: ¿Dónde podrá alguien encontrar lo suficiente para saciar de pan a estos aquí en el desierto? 🗨
5Y Él les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos respondieron: Siete. 🗨
6Entonces mandó* a la multitud que se recostara en el suelo; y tomando los siete panes, después de dar gracias, los partió y los iba dando a sus discípulos para que los pusieran delante de la gente; y ellos los sirvieron a la multitud. 🗨
7También tenían unos pocos pececillos; y después de bendecirlos, mandó que estos también los sirvieran. 🗨
8Todos comieron y se saciaron; y recogieron de lo que sobró de los pedazos, siete canastas. 🗨
9Los que comieron eran unos cuatro mil; y los despidió. 🗨
10Y subiendo enseguida a la barca con sus discípulos, fue a la región de Dalmanuta. 🗨
11Entonces salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Él, buscando de Él una señal del cielo para ponerle a prueba. 🗨
12Suspirando profundamente en su espíritu, dijo*: ¿Por qué pide señal esta generación? En verdad os digo que no se le dará señal a esta generación. 🗨
13Y dejándolos, se embarcó otra vez y se fue al otro lado. 🗨
14Y se habían olvidado de tomar panes; y no tenían consigo en la barca sino solo un pan. 🗨
15Y Él les encargaba diciendo: ¡Tened cuidado! Guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes. 🗨
16Y ellos discutían entre sí que no tenían panes. 🗨
17Dándose cuenta Jesús, les dijo*: ¿Por qué discutís que no tenéis pan? ¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Tenéis el corazón endurecido? 🗨
18Teniendo ojos, ¿no veis? Y teniendo oídos, ¿no oís? ¿No recordáis 🗨
19cuando partí los cinco panes entre los cinco mil? ¿Cuántas cestas llenas de pedazos recogisteis? Y ellos le dijeron*: Doce. 🗨
20Y cuando partí los siete panes entre los cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos le dijeron*: Siete. 🗨
21Y les dijo: ¿Aún no entendéis? 🗨
22Llegaron* a Betsaida, y le trajeron* un ciego y le rogaron* que lo tocara. 🗨
23Tomando de la mano al ciego, lo sacó fuera de la aldea; y después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó: ¿Ves algo? 🗨
24Y levantando la vista, dijo: Veo a los hombres, pero los veo como árboles que caminan. 🗨
25Entonces Jesús puso otra vez las manos sobre sus ojos, y él miró fijamente y fue restaurado; y lo veía todo con claridad. 🗨
26Y lo envió a su casa diciendo: Ni aun en la aldea entres. 🗨
27Salió Jesús con sus discípulos a las aldeas de Cesarea de Filipo; y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? 🗨
28Y le respondieron, diciendo: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, uno de los profetas. 🗨
29Él les preguntó de nuevo: Pero vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Pedro, le dijo*: Tú eres el Cristo. 🗨
30Y Él les advirtió severamente que no hablaran de Él a nadie. 🗨
31Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y después de tres días resucitar. 🗨
32Y les decía estas palabras claramente. Y Pedro le llevó aparte y comenzó a reprenderle. 🗨
33Mas Él volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro y le dijo*: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!, porque no tienes en mente las cosas de Dios, sino las de los hombres. 🗨
34Y llamando a la multitud y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. 🗨
35Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. 🗨
36Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? 🗨
37Pues ¿qué dará un hombre a cambio de su alma? 🗨
38Porque cualquiera que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1En esos días, se reunió otra gran multitud, y de nuevo la gente quedó sin alimentos. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: 🗨
2—Siento compasión por ellos. Han estado aquí conmigo durante tres días y no les queda nada para comer. 🗨
3Si los envío a sus casas con hambre, se desmayarán en el camino porque algunos han venido desde muy lejos. 🗨
4Sus discípulos respondieron: —¿Cómo vamos a conseguir comida suficiente para darles de comer aquí en el desierto? 🗨
5—¿Cuánto pan tienen? —preguntó Jesús. —Siete panes —contestaron ellos. 🗨
6Entonces Jesús le dijo a la gente que se sentara en el suelo. Luego tomó los siete panes, dio gracias a Dios por ellos, los partió en trozos y se los dio a sus discípulos, quienes repartieron el pan entre la multitud. 🗨
7También encontraron unos pescaditos, así que Jesús los bendijo y pidió a sus discípulos que los repartieran. 🗨
8Todos comieron cuanto quisieron. Después los discípulos recogieron siete canastas grandes con la comida que sobró. 🗨
9Ese día había unos cuatro mil hombres en la multitud, y Jesús los envió a sus casas luego de que comieron. 🗨
10Inmediatamente después, subió a una barca con sus discípulos y cruzó a la región de Dalmanuta. 🗨
11Cuando los fariseos oyeron que Jesús había llegado, se acercaron y comenzaron a discutir con él. Para ponerlo a prueba, exigieron que les mostrara una señal milagrosa del cielo que demostrara su autoridad. 🗨
12Cuando Jesús oyó esto, suspiró profundamente en su espíritu y dijo: «¿Por qué esta gente sigue exigiendo una señal milagrosa? Les digo la verdad, no daré ninguna señal a esta generación». 🗨
13Luego regresó a la barca y los dejó y cruzó al otro lado del lago. 🗨
14Pero los discípulos se habían olvidado de llevar comida y solo tenían un pan en la barca. 🗨
15Mientras cruzaban el lago, Jesús les advirtió: «¡Atención! ¡Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes!». 🗨
16Al oír esto, comenzaron a discutir entre sí, pues no habían traído nada de pan. 🗨
17Jesús supo lo que hablaban, así que les dijo: —¿Por qué discuten por no tener pan? ¿Todavía no saben ni entienden? ¿Tienen el corazón demasiado endurecido para comprenderlo? 🗨
18“Tienen ojos, ¿y no pueden ver? Tienen oídos, ¿y no pueden oír?” ¿No recuerdan nada en absoluto? 🗨
19Cuando alimenté a los cinco mil con cinco panes, ¿cuántas canastas con sobras recogieron después? —Doce —contestaron ellos. 🗨
20—Y cuando alimenté a los cuatro mil con siete panes, ¿cuántas canastas grandes con sobras recogieron? —Siete —dijeron. 🗨
21—¿Todavía no entienden? —les preguntó. 🗨
22Cuando llegaron a Betsaida, algunas personas llevaron a un hombre ciego ante Jesús y le suplicaron que lo tocara y lo sanara. 🗨
23Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevó fuera de la aldea. Luego escupió en los ojos del hombre, puso sus manos sobre él y le preguntó: —¿Puedes ver algo ahora? 🗨
24El hombre miró a su alrededor y dijo: —Sí, veo a algunas personas, pero no puedo verlas con claridad; parecen árboles que caminan. 🗨
25Entonces Jesús puso nuevamente sus manos sobre los ojos del hombre y fueron abiertos. Su vista fue totalmente restaurada y podía ver todo con claridad. 🗨
26Jesús lo envió a su casa y le dijo: —No pases por la aldea cuando regreses a tu casa. 🗨
27Jesús y sus discípulos salieron de Galilea y fueron a las aldeas cerca de Cesarea de Filipo. Mientras caminaban, él les preguntó: —¿Quién dice la gente que soy? 🗨
28—Bueno —contestaron—, algunos dicen Juan el Bautista, otros dicen Elías, y otros dicen que eres uno de los otros profetas. 🗨
29Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy? Pedro contestó: —Tú eres el Mesías. 🗨
30Pero Jesús les advirtió que no le contaran a nadie acerca de él. 🗨
31Entonces Jesús comenzó a decirles que el Hijo del Hombre tendría que sufrir muchas cosas terribles y ser rechazado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los maestros de la ley religiosa. Lo matarían, pero tres días después resucitaría. 🗨
32Mientras hablaba abiertamente de eso con sus discípulos, Pedro lo llevó aparte y empezó a reprenderlo por decir semejantes cosas. 🗨
33Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos y reprendió a Pedro: «¡Aléjate de mí, Satanás! —dijo—. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no del punto de vista de Dios». 🗨
34Entonces llamó a la multitud para que se uniera a los discípulos, y dijo: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz y seguirme. 🗨
35Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás; pero si entregas tu vida por mi causa y por causa de la Buena Noticia, la salvarás. 🗨
36¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma? 🗨
37¿Hay algo que valga más que tu alma? 🗨
38Si alguien se avergüenza de mí y de mi mensaje en estos días de adulterio y de pecado, el Hijo del Hombre se avergonzará de esa persona cuando regrese en la gloria de su Padre con sus santos ángeles». 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1En aquellos días, cuando había de nuevo una gran multitud que no tenía qué comer, Jesús llamó a Sus discípulos y les dijo*: 🗨
2«Tengo compasión de la multitud porque ya hace tres días que están junto a Mí y no tienen qué comer; 🗨
3y si los despido sin comer a sus casas, desfallecerán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos». 🗨
4Sus discípulos le respondieron: «¿Dónde podrá alguien encontrar lo suficiente para saciar de pan a estos aquí en el desierto?». 🗨
5«¿Cuántos panes tienen?», les preguntó Jesús. Ellos respondieron: «Siete». 🗨
6Entonces mandó* a la multitud que se recostara en el suelo; y tomando los siete panes, después de dar gracias, los partió y los iba dando a Sus discípulos para que los pusieran delante de la gente; y ellos los sirvieron a la multitud. 🗨
7También tenían unos pocos pececillos; y después de bendecirlos, mandó que estos también los sirvieran. 🗨
8Todos comieron y se saciaron; y recogieron de lo que sobró de los pedazos, siete canastas. 🗨
9Los que comieron eran unos 4,000. Jesús los despidió, 🗨
10y subiendo enseguida a la barca con Sus discípulos, se fue a la región de Dalmanuta. 🗨
11Entonces salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Él, buscando de Él una señal del cielo para poner a prueba a Jesús. 🗨
12Suspirando profundamente en Su espíritu, dijo*: «¿Por qué pide señal esta generación? En verdad les digo que no se le dará señal a esta generación». 🗨
13Y dejándolos, se embarcó otra vez y se fue al otro lado del lago. 🗨
14Los discípulos se habían olvidado de tomar panes, y no tenían consigo en la barca sino solo un pan. 🗨
15Jesús les encargaba diciendo: «¡Tengan cuidado! Cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes». 🗨
16Y ellos discutían entre sí que no tenían panes. 🗨
17Dándose cuenta Jesús, les dijo*: «¿Por qué discuten que no tienen panes? ¿Aún no comprenden ni entienden? ¿Tienen el corazón endurecido? 🗨
18Teniendo ojos, ¿no ven? Y teniendo oídos, ¿no oyen? ¿No recuerdan 🗨
19cuando partí los cinco panes entre los cinco mil? ¿Cuántas cestas llenas de pedazos recogieron?». «Doce», le respondieron*. 🗨
20«Y cuando partí los siete panes entre los cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogieron?». «Siete», le dijeron*. 🗨
21Entonces les dijo: «¿Aún no entienden?». 🗨
22Llegaron* a Betsaida, y trajeron* a Jesús un ciego y le rogaron* que lo tocara. 🗨
23Tomando al ciego de la mano, lo sacó fuera de la aldea; y después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó: «¿Ves algo?». 🗨
24Y levantando la vista, dijo: «Veo a los hombres, pero los veo como árboles que caminan». 🗨
25Entonces Jesús puso otra vez las manos sobre sus ojos, y él miró fijamente y fue restaurado; y veía todo con claridad. 🗨
26Y lo envió a su casa diciendo: «Ni aun en la aldea entres». 🗨
27Jesús salió con Sus discípulos a las aldeas de Cesarea de Filipo; y en el camino preguntó a Sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy Yo?». 🗨
28Le respondieron: «Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, uno de los profetas». 🗨
29Él les preguntó de nuevo: «Pero ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?». «Tú eres el Cristo», le respondió* Pedro. 🗨
30Y Jesús les advirtió severamente que no hablaran de Él a nadie. 🗨
31Jesús comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y después de tres días resucitar. 🗨
32Y les decía estas palabras claramente. Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprender a Jesús. 🗨
33Pero Él volviéndose y mirando a Sus discípulos, reprendió a Pedro y le dijo*: «¡Quítate de delante de Mí, Satanás!, porque no tienes en mente las cosas de Dios, sino las de los hombres». 🗨
34Llamando Jesús a la multitud y a Sus discípulos, les dijo: «Si alguien quiere venir conmigo, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. 🗨
35Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de Mí y del evangelio, la salvará. 🗨
36O, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? 🗨
37O, ¿qué dará un hombre a cambio de su alma? 🗨
38Porque cualquiera que se avergüence de Mí y de Mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de Su Padre con los santos ángeles». 🗨