📲

Instala BRPV en tu iPhone

Toca el botón de compartir ⬆️ en Safari, y luego "Agregar a pantalla de inicio".

BRPV
📖 Ir a la Biblia 📅 Planes 🙏 Muro de oración
← Volver al lector normal

Hechos 23 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1Entonces Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy. 🗨

2El sumo sacerdote Ananías ordenó entonces a los que estaban junto a él, que le golpeasen en la boca. 🗨

3Entonces Pablo le dijo: ¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Estás tú sentado para juzgarme conforme a la ley, y quebrantando la ley me mandas golpear? 🗨

4Los que estaban presentes dijeron: ¿Al sumo sacerdote de Dios injurias? 🗨

5Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues escrito está: No maldecirás a un príncipe de tu pueblo. 🗨

6Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga. 🗨

7Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió. 🗨

8Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas. 🗨

9Y hubo un gran vocerío; y levantándose los escribas de la parte de los fariseos, contendían, diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si un espíritu le ha hablado, o un ángel, no resistamos a Dios. 🗨

10Y habiendo grande disensión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado por ellos, mandó que bajasen soldados y le arrebatasen de en medio de ellos, y le llevasen a la fortaleza. 🗨

11A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma. 🗨

12Venido el día, algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo. 🗨

13Eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración, 🗨

14los cuales fueron a los principales sacerdotes y a los ancianos y dijeron: Nosotros nos hemos juramentado bajo maldición, a no gustar nada hasta que hayamos dado muerte a Pablo. 🗨

15Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le traiga mañana ante vosotros, como que queréis indagar alguna cosa más cierta acerca de él; y nosotros estaremos listos para matarle antes que llegue. 🗨

16Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo. 🗨

17Pablo, llamando a uno de los centuriones, dijo: Lleva a este joven ante el tribuno, porque tiene cierto aviso que darle. 🗨

18El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo me llamó y me rogó que trajese ante ti a este joven, que tiene algo que hablarte. 🗨

19El tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme? 🗨

20El le dijo: Los judíos han convenido en rogarte que mañana lleves a Pablo ante el concilio, como que van a inquirir alguna cosa más cierta acerca de él. 🗨

21Pero tú no les creas; porque más de cuarenta hombres de ellos le acechan, los cuales se han juramentado bajo maldición, a no comer ni beber hasta que le hayan dado muerte; y ahora están listos esperando tu promesa. 🗨

22Entonces el tribuno despidió al joven, mandándole que a nadie dijese que le había dado aviso de esto. 🗨

23Y llamando a dos centuriones, mandó que preparasen para la hora tercera de la noche doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros, para que fuesen hasta Cesarea; 🗨

24y que preparasen cabalgaduras en que poniendo a Pablo, le llevasen en salvo a Félix el gobernador. 🗨

25Y escribió una carta en estos términos: 🗨

26Claudio Lisias al excelentísimo gobernador Félix: Salud. 🗨

27A este hombre, aprehendido por los judíos, y que iban ellos a matar, lo libré yo acudiendo con la tropa, habiendo sabido que era ciudadano romano. 🗨

28Y queriendo saber la causa por qué le acusaban, le llevé al concilio de ellos; 🗨

29y hallé que le acusaban por cuestiones de la ley de ellos, pero que ningún delito tenía digno de muerte o de prisión. 🗨

30Pero al ser avisado de asechanzas que los judíos habían tendido contra este hombre, al punto le he enviado a ti, intimando también a los acusadores que traten delante de ti lo que tengan contra él. Pásalo bien. 🗨

31Y los soldados, tomando a Pablo como se les ordenó, le llevaron de noche a Antípatris. 🗨

32Y al día siguiente, dejando a los jinetes que fuesen con él, volvieron a la fortaleza. 🗨

33Cuando aquéllos llegaron a Cesarea, y dieron la carta al gobernador, presentaron también a Pablo delante de él. 🗨

34Y el gobernador, leída la carta, preguntó de qué provincia era; y habiendo entendido que era de Cilicia, 🗨

35le dijo: Te oiré cuando vengan tus acusadores. Y mandó que le custodiasen en el pretorio de Herodes. 🗨

Nueva Version Internacional (NVI)

1Pablo se quedó mirando fijamente al Consejo y dijo:―Hermanos, hasta hoy yo he actuado delante de Dios con toda buena conciencia. 🗨

2Ante esto, el sumo sacerdote Ananías ordenó a los que estaban cerca de Pablo que lo golpearan en la boca. 🗨

3―¡Hipócrita, a usted también lo va a golpear Dios! —reaccionó Pablo—. Ahí está sentado para juzgarme según la Ley, ¿y usted mismo viola la Ley al mandar que me golpeen? 🗨

4Los que estaban junto a Pablo le dijeron:―¿Cómo te atreves a insultar al sumo sacerdote de Dios? 🗨

5―Hermanos, no me había dado cuenta de que es el sumo sacerdote —respondió Pablo—; de hecho, está escrito: “No hables mal del jefe de tu pueblo”. 🗨

6Pablo, sabiendo que unos de ellos eran saduceos y los demás fariseos, exclamó en el Consejo:―Hermanos, yo soy fariseo de pura cepa. Me están juzgando porque he puesto mi esperanza en la resurrección de los muertos. 🗨

7Apenas dijo esto, surgió un altercado entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea quedó dividida. 🗨

8(Los saduceos sostienen que no hay resurrección, ni ángeles ni espíritus; los fariseos, en cambio, reconocen todo esto). 🗨

9Se produjo un gran alboroto y algunos de los maestros de la Ley que eran fariseos se pusieron de pie y protestaron. «No encontramos ningún delito en este hombre —dijeron—. ¿Acaso no podría haberle hablado un espíritu o un ángel?». 🗨

10Se tornó tan violento el altercado que el comandante tuvo miedo de que hicieran pedazos a Pablo. Así que ordenó a los soldados que bajaran para sacarlo de allí por la fuerza y llevárselo al cuartel. 🗨

11A la noche siguiente, el Señor se apareció a Pablo y le dijo: «¡Ánimo! Así como has dado testimonio de mí en Jerusalén, es necesario que lo des también en Roma». 🗨

12Muy de mañana los judíos tramaron una conspiración y juraron bajo maldición no comer ni beber hasta que lograran matar a Pablo. 🗨

13Más de cuarenta hombres estaban implicados en esta conspiración. 🗨

14Se presentaron ante los jefes de los sacerdotes y los líderes religiosos y les dijeron:―Nosotros hemos jurado bajo maldición no comer nada hasta que logremos matar a Pablo. 🗨

15Ahora, con el respaldo del Consejo, pídanle al comandante que haga comparecer al reo ante ustedes, con el pretexto de obtener información más precisa sobre su caso. Nosotros estaremos listos para matarlo en el camino. 🗨

16Pero, cuando el hijo de la hermana de Pablo se enteró de esta emboscada, entró en el cuartel y avisó a Pablo. 🗨

17Este llamó entonces a uno de los centuriones y le pidió:―Lleve a este joven al comandante porque tiene algo que decirle. 🗨

18Así que el centurión lo llevó al comandante y le dijo:―El preso Pablo me llamó y me pidió que le trajera a este joven porque tiene algo que decirle. 🗨

19El comandante tomó de la mano al joven, lo llevó aparte y le preguntó:―¿Qué quieres decirme? 🗨

20Él contestó:―Los judíos se han puesto de acuerdo para pedirle a usted que mañana lleve a Pablo ante el Consejo con el pretexto de obtener información más precisa acerca de él. 🗨

21No se deje convencer, porque más de cuarenta de ellos van a tenderle una emboscada. Han jurado bajo maldición no comer ni beber hasta que hayan logrado matarlo. Ya están listos; solo aguardan a que usted prometa concederles su petición. 🗨

22El comandante despidió al joven con esta advertencia:―No le digas a nadie que me has informado de esto. 🗨

23Entonces el comandante llamó a dos de sus centuriones y les ordenó:―Alisten un destacamento de doscientos soldados de infantería, setenta de caballería y doscientos lanceros para que vayan a Cesarea esta noche a las nueve. 🗨

24Y preparen cabalgaduras para llevar a Pablo sano y salvo al gobernador Félix. 🗨

25Además, escribió una carta en estos términos: 🗨

26Claudio Lisias,a su excelencia el gobernador Félix:Saludos. 🗨

27Los judíos tomaron a este hombre y estaban a punto de matarlo, pero yo llegué con mis soldados y lo rescaté, porque me había enterado de que es ciudadano romano. 🗨

28Yo quería saber de qué lo acusaban, así que lo llevé al Consejo judío. 🗨

29Descubrí que lo acusaban de algunas cuestiones de su Ley, pero no había contra él cargo alguno que mereciera la muerte o la cárcel. 🗨

30Cuando me informaron que se tramaba una conspiración contra este hombre, decidí enviarlo a usted enseguida. También les ordené a sus acusadores que expusieran delante de usted los cargos que tengan contra él. 🗨

31Así que los soldados, según se les había ordenado, tomaron a Pablo y lo llevaron de noche hasta Antípatris. 🗨

32Al día siguiente dejaron que la caballería siguiera con él mientras ellos volvían al cuartel. 🗨

33Cuando la caballería llegó a Cesarea, le entregaron la carta al gobernador y le presentaron también a Pablo. 🗨

34Félix leyó la carta y preguntó de qué provincia era. Al enterarse de que Pablo era de Cilicia, 🗨

35le dijo: «Te daré audiencia cuando lleguen tus acusadores». Y ordenó que lo dejaran bajo custodia en el palacio de Herodes. 🗨

La Biblia de las Americas (LBLA)

1Entonces Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Hermanos, hasta este día yo he vivido delante de Dios con una conciencia perfectamente limpia. 🗨

2Y el sumo sacerdote Ananías ordenó a los que estaban junto a él, que lo golpearan en la boca. 🗨

3Entonces Pablo le dijo: ¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Te sientas tú para juzgarme conforme a la ley, y violas la ley ordenando que me golpeen? 🗨

4Los que estaban allí observando, dijeron: ¿Al sumo sacerdote de Dios injurias? 🗨

5Y Pablo dijo: No sabía, hermanos, que él era el sumo sacerdote; porque escrito está: No hablaras mal de una de las autoridades de tu pueblo. 🗨

6Entonces Pablo, dándose cuenta de que una parte eran saduceos y otra fariseos, alzó la voz en el concilio: Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos; se me juzga a causa de la esperanza de la resurrección de los muertos. 🗨

7Cuando dijo esto, se produjo un altercado entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió. 🗨

8Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu, mas los fariseos creen todo esto. 🗨

9Se produjo entonces un gran alboroto; y levantándose algunos de los escribas del grupo de los fariseos, discutían acaloradamente, diciendo: No encontramos nada malo en este hombre; pero ¿y si un espíritu o un ángel le ha hablado? 🗨

10Y al surgir un gran altercado, el comandante tuvo temor de que Pablo fuera despedazado por ellos, y ordenó que las tropas descendieran, lo sacaran de entre ellos a la fuerza y lo llevaran al cuartel. 🗨

11A la noche siguiente se le apareció el Señor y le dijo: Ten ánimo, porque como has testificado fielmente de mi causa en Jerusalén, así has de testificar también en Roma. 🗨

12Cuando se hizo de día, los judíos tramaron una conspiración y se comprometieron bajo juramento, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubieran matado a Pablo. 🗨

13Y los que tramaron esta conjura eran más de cuarenta, 🗨

14los cuales fueron a los principales sacerdotes y a los ancianos y dijeron: Nos hemos comprometido bajo solemne juramento a no probar nada hasta que hayamos matado a Pablo. 🗨

15Ahora pues, vosotros y el concilio, avisad al comandante para que lo haga comparecer ante vosotros, como si quisierais hacer una investigación más minuciosa para resolver su caso; nosotros por nuestra parte estamos listos para matarlo antes de que llegue. 🗨

16Pero el hijo de la hermana de Pablo se enteró de la emboscada, y fue y entró al cuartel, y dio aviso a Pablo. 🗨

17Y Pablo, llamando a uno de los centuriones, dijo: Lleva a este joven al comandante, porque tiene algo que informarle. 🗨

18El entonces, tomándolo consigo, lo condujo al comandante, y le dijo*: Pablo, el preso, me llamó y me pidió que te trajera a este joven, pues tiene algo que decirte. 🗨

19Y el comandante, tomándolo de la mano, y llevándolo aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que me tienes que informar? 🗨

20Y él respondió: Los judíos se han puesto de acuerdo en pedirte que mañana lleves a Pablo al concilio con el pretexto de hacer una indagación más a fondo sobre él. 🗨

21Pero no les prestes atención, porque más de cuarenta hombres de ellos, que se han comprometido bajo juramento a no comer ni beber hasta que lo hayan matado, esperan emboscados; ya están listos esperando promesa de parte tuya. 🗨

22Entonces el comandante dejó ir al joven, encomendándole: No digas a nadie que me has informado de estas cosas. 🗨

23Y llamando a dos de los centuriones, dijo: Preparad doscientos soldados para la hora tercera de la noche, con setenta jinetes y doscientos lanceros, para que vayan a Cesarea. 🗨

24Debían preparar también cabalgaduras para Pablo, y llevarlo a salvo al gobernador Félix. 🗨

25Y el comandante escribió una carta en estos términos: 🗨

26Claudio Lisias, al excelentísimo gobernador Félix: Salud. 🗨

27Cuando este hombre fue arrestado por los judíos, y estaba a punto de ser muerto por ellos, al saber que era romano, fui con las tropas y lo rescaté. 🗨

28Y queriendo cerciorarme de la causa por la cual lo acusaban, lo llevé a su concilio 🗨

29y hallé que lo acusaban sobre cuestiones de su ley, pero no de ningún cargo que mereciera muerte o prisión. 🗨

30Cuando se me informó de que había una conjura en contra del hombre, te lo envié enseguida, instruyendo también a sus acusadores que presenten los cargos contra él delante de ti. 🗨

31Así que los soldados, de acuerdo con las órdenes que tenían, tomaron a Pablo y lo llevaron de noche a Antípatris. 🗨

32Y al día siguiente regresaron al cuartel dejando que los de a caballo siguieran con él, 🗨

33los cuales, después de llegar a Cesarea y de entregar la carta al gobernador, le presentaron también a Pablo. 🗨

34Cuando el gobernador la leyó, preguntó de qué provincia era; y al enterarse de que era de Cilicia, 🗨

35dijo: Te oiré cuando estén presentes también tus acusadores. Y mandó que lo guardaran en el Pretoriode Herodes. 🗨

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1Mirando fijamente al Concilio Supremo, Pablo comenzó: «Hermanos, ¡siempre he vivido ante Dios con la conciencia limpia!». 🗨

2Al instante, Ananías, el sumo sacerdote, ordenó a los que estaban cerca de Pablo que lo golpearan en la boca. 🗨

3Pero Pablo le dijo: «¡Dios te golpeará a ti, hipócrita corrupto! ¿Qué clase de juez eres si tú mismo infringes la ley al ordenar que me golpeen así?». 🗨

4Los que estaban cerca de Pablo le dijeron: —¿Te atreves a insultar al sumo sacerdote de Dios? 🗨

5—Lo siento, hermanos. No me había dado cuenta de que él es el sumo sacerdote —contestó Pablo—, porque las Escrituras dicen: “No hables mal de ninguno de tus gobernantes”. 🗨

6Pablo se dio cuenta de que algunos miembros del Concilio Supremo eran saduceos y que otros eran fariseos, por lo tanto, gritó: «Hermanos, ¡yo soy fariseo, al igual que mis antepasados! ¡Y estoy en juicio porque mi esperanza está en la resurrección de los muertos!». 🗨

7Esto dividió al Concilio —puso a los fariseos contra los saduceos—, 🗨

8porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángeles, ni espíritus, pero los fariseos sí creen en todo esto. 🗨

9Así que hubo un gran alboroto. Algunos de los maestros de la ley religiosa que eran fariseos se levantaron de un salto y comenzaron a discutir enérgicamente. «Nosotros no encontramos nada malo en él —gritaban—. Tal vez algún espíritu o ángel le habló». 🗨

10Como el conflicto se tornó más violento, el comandante tenía temor de que descuartizaran a Pablo. De modo que les ordenó a sus soldados que fueran a rescatarlo por la fuerza y lo regresaran a la fortaleza. 🗨

11Esa noche el Señor se le apareció a Pablo y le dijo: «Ten ánimo, Pablo. Así como has sido mi testigo aquí en Jerusalén, también debes predicar la Buena Noticia en Roma». 🗨

12A la mañana siguiente, un grupo de judíos se reunió y se comprometió mediante un juramento a no comer ni beber hasta matar a Pablo. 🗨

13Eran más de cuarenta los cómplices en la conspiración. 🗨

14Fueron a los sacerdotes principales y a los ancianos y les dijeron: «Nos hemos comprometido mediante un juramento a no comer nada hasta que hayamos matado a Pablo. 🗨

15Así que ustedes y el Concilio Supremo deberían pedirle al comandante que lleve otra vez a Pablo ante el Concilio. Aparenten que quieren examinar su caso más a fondo. Nosotros lo mataremos en el camino». 🗨

16Pero el sobrino de Pablo —el hijo de su hermana— se enteró del plan y fue a la fortaleza y se lo contó a Pablo. 🗨

17Pablo mandó llamar a uno de los oficiales romanos y le dijo: «Lleva a este joven al comandante; tiene algo importante que decirle». 🗨

18Entonces el oficial lo hizo y explicó: «El prisionero Pablo me llamó y me pidió que le trajera a este joven porque tiene algo que decirle». 🗨

19El comandante lo tomó de la mano, lo llevó a un lado y le preguntó: —¿Qué es lo que quieres decirme? 🗨

20El sobrino de Pablo le dijo: —Unos judíos van a pedirle que usted lleve mañana a Pablo ante el Concilio Supremo, fingiendo que quieren obtener más información. 🗨

21¡Pero no lo haga! Hay más de cuarenta hombres escondidos por todo el camino, listos para tenderle una emboscada. Ellos han jurado no comer ni beber nada hasta que lo hayan matado. Ya están listos, solo esperan su consentimiento. 🗨

22—Que nadie sepa que me has contado esto —le advirtió el comandante al joven. 🗨

23Entonces el comandante llamó a dos de sus oficiales y les dio la siguiente orden: «Preparen a doscientos soldados para que vayan a Cesarea esta noche a las nueve. Lleven también doscientos lanceros y setenta hombres a caballo. 🗨

24Denle caballos a Pablo para el viaje y llévenlo a salvo al gobernador Félix». 🗨

25Después escribió la siguiente carta al gobernador: 🗨

26«De Claudio Lisias. A su excelencia, el gobernador Félix. ¡Saludos! 🗨

27»Unos judíos detuvieron a este hombre y estaban a punto de matarlo cuando llegué con mis tropas. Luego me enteré de que él era ciudadano romano, entonces lo trasladé a un lugar seguro. 🗨

28Después lo llevé al Concilio Supremo judío para tratar de averiguar la razón de las acusaciones en su contra. 🗨

29Pronto descubrí que el cargo tenía que ver con su ley religiosa, nada que merezca prisión o muerte en absoluto; 🗨

30pero cuando se me informó de un complot para matarlo, se lo envié a usted de inmediato. Les he dicho a sus acusadores que presenten los cargos ante usted». 🗨

31Así que, esa noche, tal como se les había ordenado, los soldados llevaron a Pablo tan lejos como Antípatris. 🗨

32A la mañana siguiente, ellos regresaron a la fortaleza mientras que las tropas a caballo trasladaron a Pablo hasta Cesarea. 🗨

33Cuando llegaron a Cesarea, lo presentaron ante el gobernador Félix y le entregaron la carta. 🗨

34El gobernador la leyó y después le preguntó a Pablo de qué provincia era. —De Cilicia —contestó Pablo. 🗨

35—Yo mismo oiré tu caso cuando lleguen los que te acusan —le dijo el gobernador. Luego el gobernador ordenó que lo pusieran en la prisión del cuartel general de Herodes. 🗨

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1Entonces Pablo, mirando fijamente al Concilio, dijo: «Hermanos, hasta este día yo he vivido delante de Dios con una conciencia perfectamente limpia». 🗨

2Y el sumo sacerdote Ananías ordenó a los que estaban junto a él, que lo golpearan en la boca. 🗨

3Entonces Pablo le dijo: «¡Dios lo golpeará a usted, pared blanqueada! ¿Se sienta usted para juzgarme conforme a la ley, y viola la ley ordenando que me golpeen?». 🗨

4Los que estaban allí observando, dijeron: «¿Al sumo sacerdote de Dios injurias?». 🗨

5Y Pablo dijo: «No sabía, hermanos, que él era el sumo sacerdote; porque escrito está: “No hablarás mal de una de las autoridades de tu pueblo” ». 🗨

6Entonces Pablo, dándose cuenta de que una parte eran saduceos y otra fariseos, alzó la voz en el Concilio: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos. Se me juzga a causa de la esperanza de la resurrección de los muertos». 🗨

7Cuando dijo esto, se produjo un altercado entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió. 🗨

8Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu, pero los fariseos creen todo esto. 🗨

9Se produjo entonces un gran alboroto. Y levantándose algunos de los escribas del grupo de los fariseos, discutían enérgicamente, diciendo: «No encontramos nada malo en este hombre; pero ¿y si un espíritu o un ángel le ha hablado?». 🗨

10Al surgir un gran altercado, el comandante tuvo temor de que Pablo fuera despedazado por ellos, y ordenó que las tropas descendieran, lo sacaran de entre ellos a la fuerza y lo llevaran al cuartel. 🗨

11A la noche siguiente el Señor se le apareció a Pablo y le dijo: «Ten ánimo, porque como has testificado fielmente de Mi causa en Jerusalén, así has de testificar también en Roma». 🗨

12Cuando se hizo de día, los judíos tramaron una conspiración y se comprometieron bajo juramento, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubieran matado a Pablo. 🗨

13Los que tramaron este plan eran más de cuarenta hombres, 🗨

14los cuales fueron a los principales sacerdotes y a los ancianos y dijeron: «Nos hemos comprometido bajo solemne juramento a no probar nada hasta que hayamos matado a Pablo. 🗨

15Ahora pues, ustedes y el Concilio, avisen al comandante para que lo haga comparecer ante ustedes, como si quisieran hacer una investigación más minuciosa para resolver su caso. Nosotros por nuestra parte estamos listos para matarlo antes de que llegue». 🗨

16Pero el hijo de la hermana de Pablo se enteró de la emboscada, y fue y entró al cuartel y dio aviso a Pablo. 🗨

17Pablo, llamando a uno de los centuriones, dijo: «Lleva a este joven al comandante, porque tiene algo que informarle». 🗨

18Él entonces, tomándolo consigo, lo condujo al comandante, y le dijo*: «Pablo, el preso, me llamó y me pidió que te trajera a este joven, pues tiene algo que decirte». 🗨

19El comandante, tomándolo de la mano, y llevándolo aparte, le preguntó: «¿Qué es lo que tienes que informarme?». 🗨

20Y el joven respondió: «Los judíos se han puesto de acuerdo en pedirle que mañana lleve a Pablo al Concilio con el pretexto de hacer una indagación más a fondo sobre él. 🗨

21Pero no les preste atención, porque más de cuarenta hombres de ellos, que se han comprometido bajo juramento a no comer ni beber hasta que lo hayan matado, esperan emboscados. Ellos ya están listos esperando promesa de parte suya». 🗨

22Entonces el comandante dejó ir al joven, encomendándole: «No digas a nadie que me has informado de estas cosas». 🗨

23Y llamando a dos de los centuriones, dijo: «Preparen 200 soldados para las nueve de la noche, con setenta jinetes y 200 lanceros, para que vayan a Cesarea». 🗨

24Debían preparar también cabalgaduras para Pablo y llevarlo a salvo al gobernador Félix. 🗨

25También el comandante escribió una carta en estos términos: 🗨

26«Claudio Lisias, al excelentísimo gobernador Félix: Salud. 🗨

27Cuando este hombre fue arrestado por los judíos, y estaba a punto de ser muerto por ellos, al saber que era romano, fui con las tropas y lo rescaté. 🗨

28Queriendo cerciorarme de la causa por la cual lo acusaban, lo llevé a su Concilio 🗨

29y hallé que lo acusaban sobre cuestiones de su ley, pero no de ningún cargo que mereciera muerte o prisión. 🗨

30Cuando se me informó de que había un plan en contra del hombre, se lo envié enseguida, instruyendo también a sus acusadores que presenten los cargos contra él delante de usted». 🗨

31Así que los soldados, de acuerdo con las órdenes que tenían, tomaron a Pablo y lo llevaron de noche a Antípatris. 🗨

32Al día siguiente regresaron al cuartel dejando que los de a caballo siguieran con él, 🗨

33los cuales, después de llegar a Cesarea y de entregar la carta al gobernador, le presentaron también a Pablo. 🗨

34Cuando el gobernador leyó la carta, preguntó de qué provincia era Pablo. Y al enterarse de que era de Cilicia, 🗨

35dijo: «Te oiré cuando estén presentes también tus acusadores». Y mandó que lo guardaran en el Pretorio de Herodes. 🗨

🔴
🔴