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Gálatas 5 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

2He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.

3Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.

4De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

5Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;

6porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.

7Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?

8Esta persuasión no procede de aquel que os llama.

9Un poco de levadura leuda toda la masa.

10Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; mas el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea.

11Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz.

12¡Ojalá se mutilasen los que os perturban!

13Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.

14Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

15Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.

16Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.

17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

18Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

19Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

20idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

21envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

26No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

Nueva Version Internacional (NVI)

1Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.

2Escuchen bien: yo, Pablo, les digo que, si se hacen circuncidar, Cristo no les servirá de nada.

3De nuevo declaro que todo el que se hace circuncidar está obligado a practicar toda la Ley.

4Aquellos de entre ustedes que tratan de ser justificados por la Ley han roto con Cristo; han caído de la gracia.

5Nosotros, en cambio, por obra del Espíritu y mediante la fe, aguardamos con ansias la justicia que es nuestra esperanza.

6En Cristo Jesús de nada sirve estar o no estar circuncidados; lo que vale es la fe que actúa mediante el amor.

7Ustedes estaban corriendo bien. ¿Quién los estorbó para que dejaran de obedecer a la verdad?

8Tal instigación no puede venir de Dios, que es quien los ha llamado.

9«Un poco de levadura fermenta toda la masa».

10Yo, por mi parte, tengo confianza en el Señor de que ustedes no pensarán de otra manera. El que los está perturbando será castigado, sea quien sea.

11Hermanos, si es verdad que yo todavía predico la circuncisión, ¿por qué se me sigue persiguiendo? Si tal fuera mi predicación, la cruz no ofendería tanto.

12¡Ojalá que esos instigadores acabaran por mutilarse del todo!

13Les hablo así, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. Más bien sírvanse unos a otros con amor.

14En efecto, toda la Ley se resume en un solo mandamiento: «Ama a tu prójimo como a ti mismo».

15Pero, si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por destruirse unos a otros.

16Así que les digo: vivan por el Espíritu y no sigan los deseos de la carne;

17porque esta desea lo que es contrario al Espíritu y a su vez el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren.

18Pero, si los guía el Espíritu, no están bajo la Ley.

19Las obras de la carne se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje;

20idolatría y hechicería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, desacuerdos, sectarismos

21y envidia; borracheras, orgías y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

22En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,

23humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

24Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu.

26No dejemos que la vanidad nos lleve a provocarnos y a envidiarnos unos a otros.

La Biblia de las Americas (LBLA)

1Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.

2Mirad, yo, Pablo, os digo que si os dejáis circuncidar, Cristo de nada os aprovechará.

3Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley.

4De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.

5Pues nosotros, por medio del Espíritu, esperamos por la fe la esperanza de justicia.

6Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor.

7Vosotros corríais bien, ¿quién os impidió obedecer a la verdad?

8Esta persuasión no vino de aquel que os llama.

9Un poco de levadura fermenta toda la masa.

10Yo tengo confianza respecto a vosotros en el Señor de que no optaréis por otro punto de vista; pero el que os perturba llevará su castigo, quienquiera que sea.

11Pero yo, hermanos, si todavía predico la circuncisión, ¿por qué soy perseguido aún? En tal caso, el escándalo de la cruz ha sido abolido.

12¡Ojalá que los que os perturban también se mutilaran!

13Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.

14Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

15Pero si os mordéis y os devoráis unos a otros, tened cuidado, no sea que os consumáis unos a otros.

16Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.

17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis.

18Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

19Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad,

20idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos,

21envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad,

23mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.

24Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

26No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1Por lo tanto, Cristo en verdad nos ha liberado. Ahora asegúrense de permanecer libres y no se esclavicen de nuevo a la ley.

2¡Presten atención! Yo, Pablo, les digo lo siguiente: si dependen de la circuncisión para hacerse justos ante Dios, entonces Cristo no les servirá de nada.

3Lo repito: si pretenden lograr el favor de Dios mediante la circuncisión, entonces están obligados a obedecer cada una de las ordenanzas de la ley de Moisés.

4Pues, si ustedes pretenden hacerse justos ante Dios por cumplir la ley, ¡han quedado separados de Cristo! Han caído de la gracia de Dios.

5Sin embargo, los que vivimos por el Espíritu esperamos con anhelo recibir por la fe la justicia que Dios nos ha prometido.

6Pues, una vez que depositamos nuestra fe en Cristo Jesús, de nada sirve estar o no circuncidado. Lo importante es la fe que se expresa por medio del amor.

7Ustedes corrían muy bien la carrera. ¿Quién les impidió seguir la verdad?

8Seguro que no fue Dios, porque él es quien los llamó a ser libres.

9¡Esa falsa enseñanza es como un poquito de levadura que impregna toda la masa!

10Confío en que el Señor los guardará de creer falsas enseñanzas. Dios juzgará a la persona que los está confundiendo, sea quien fuere.

11Amados hermanos, si yo todavía predicara que ustedes deben circuncidarse —como algunos dicen que hago—, ¿por qué, entonces, aún se me persigue? Si ya no predicara que la salvación es por medio de la cruz de Cristo, nadie se ofendería.

12Cómo me gustaría que esos perturbadores que quieren mutilarlos a ustedes mediante la circuncisión se mutilaran ellos mismos.

13Pues ustedes, mis hermanos, han sido llamados a vivir en libertad; pero no usen esa libertad para satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa. Al contrario, usen la libertad para servirse unos a otros por amor.

14Pues toda la ley puede resumirse en un solo mandato: «Ama a tu prójimo como a ti mismo»,

15pero si están siempre mordiéndose y devorándose unos a otros, ¡tengan cuidado! Corren peligro de destruirse unos a otros.

16Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa.

17La naturaleza pecaminosa desea hacer el mal, que es precisamente lo contrario de lo que quiere el Espíritu. Y el Espíritu nos da deseos que se oponen a lo que desea la naturaleza pecaminosa. Estas dos fuerzas luchan constantemente entre sí, entonces ustedes no son libres para llevar a cabo sus buenas intenciones,

18pero cuando el Espíritu los guía, ya no están obligados a cumplir la ley de Moisés.

19Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales,

20idolatría, hechicería, hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias, divisiones,

21envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos. Permítanme repetirles lo que les dije antes: cualquiera que lleve esa clase de vida no heredará el reino de Dios.

22En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad,

23humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!

24Los que pertenecen a Cristo Jesús han clavado en la cruz las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa y los han crucificado allí.

25Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida.

26No nos hagamos vanidosos ni nos provoquemos unos a otros ni tengamos envidia unos de otros.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud.

2Miren, yo, Pablo, les digo que si se dejan circuncidar, Cristo de nada les aprovechará.

3Otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley.

4De Cristo se han separado, ustedes que procuran ser justificados por la ley; de la gracia han caído.

5Pues nosotros, por medio del Espíritu, esperamos por la fe la esperanza de justicia.

6Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor.

7Ustedes corrían bien, ¿quién les impidió obedecer a la verdad?

8Esta persuasión no vino de Aquel que los llama.

9Un poco de levadura fermenta toda la masa.

10Yo tengo confianza respecto a ustedes en el Señor de que no optarán por otro punto de vista; pero el que los perturba llevará su castigo, quienquiera que sea.

11Pero yo, hermanos, si todavía predico la circuncisión, ¿por qué soy perseguido aún? En tal caso, el escándalo de la cruz ha sido quitado.

12¡Ojalá que los que los perturban también se mutilaran!

13Porque ustedes, hermanos, a libertad fueron llamados; solo que no usen la libertad como pretexto para la carne, sino sírvanse por amor los unos a los otros.

14Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

15Pero si ustedes se muerden y se devoran unos a otros, tengan cuidado, no sea que se consuman unos a otros.

16Digo, pues: anden por el Espíritu, y no cumplirán el deseo de la carne.

17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que ustedes no pueden hacer lo que deseen.

18Pero si son guiados por el Espíritu, no están bajo la ley.

19Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad,

20idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, herejías,

21envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales les advierto, como ya se lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

22Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad,

23mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.

24Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

26No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

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