Mateo 23 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: 🗨
2En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. 🗨
3Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. 🗨
4Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 🗨
5Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 🗨
6y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 🗨
7y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. 🗨
8Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. 🗨
9Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 🗨
10Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. 🗨
11El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 🗨
12Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. 🗨
13Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. 🗨
14¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. 🗨
15¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. 🗨
16¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. 🗨
17¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? 🗨
18También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. 🗨
19¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 🗨
20Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; 🗨
21y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; 🗨
22y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él. 🗨
23¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 🗨
24¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! 🗨
25¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. 🗨
26¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. 🗨
27¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 🗨
28Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. 🗨
29¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, 🗨
30y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas. 🗨
31Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. 🗨
32¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres! 🗨
33¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? 🗨
34Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; 🗨
35para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. 🗨
36De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación. 🗨
37¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! 🗨
38He aquí vuestra casa os es dejada desierta. 🗨
39Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Después de esto, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: 🗨
2«Los maestros de la Ley y los fariseos tienen la responsabilidad de interpretar a Moisés. 🗨
3Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican. 🗨
4Atan cargas pesadas y las ponen sobre la espalda de los demás, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas. 🗨
5»Todo lo hacen para que la gente los vea: usan en la frente y en los brazos porciones de las Escrituras escritas en anchas cintas y ponen en sus ropas adornos llamativos. 🗨
6Les encanta el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas. 🗨
7Y les gustan los saludos en las plazas y que la gente los llame “Rabí”. 🗨
8»Pero no permitan que a ustedes se les llame “Rabí”, porque tienen un solo Maestro y todos ustedes son hermanos. 🗨
9Y no llamen “padre” a nadie en la tierra, porque ustedes tienen un solo Padre y él está en el cielo. 🗨
10Ni permitan que los llamen “guía”, porque tienen un solo Guía, el Cristo. 🗨
11El más importante entre ustedes será siervo de los demás. 🗨
12Porque el que a sí mismo se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido. 🗨
13»¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, hipócritas! Les cierran a los demás el reino de los cielos; ni entran ustedes ni dejan entrar a los que intentan hacerlo. 🗨
15»¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, hipócritas! Recorren tierra y mar para ganar un solo partidario, y cuando lo han logrado lo hacen dos veces más merecedor del infierno que ustedes. 🗨
16»¡Ay de ustedes, guías ciegos! Dicen: “Si alguien jura por el templo, no significa nada; pero, si jura por el oro del templo, queda obligado por su juramento”. 🗨
17¡Ciegos tontos! ¿Qué es más importante: el oro o el templo que hace sagrado al oro? 🗨
18También dicen ustedes: “Si alguien jura por el altar, no significa nada; pero, si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado por su juramento”. 🗨
19¡Ciegos! ¿Qué es más importante: la ofrenda o el altar que hace sagrada la ofrenda? 🗨
20Por tanto, el que jura por el altar jura no solo por el altar, sino por todo lo que está sobre él. 🗨
21El que jura por el templo jura no solo por el templo, sino por quien habita en él. 🗨
22Y el que jura por el cielo jura por el trono de Dios y por aquel que lo ocupa. 🗨
23»¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la Ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello. 🗨
24¡Guías ciegos! Cuelan el mosquito, pero se tragan el camello. 🗨
25»¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, hipócritas! Limpian el vaso y el plato por fuera, pero por dentro están llenos de robo y falta de dominio propio. 🗨
26¡Fariseo ciego! Limpia primero por dentro el vaso y el plato, así quedará limpio también por fuera. 🗨
27»¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, hipócritas! Son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de impurezas. 🗨
28Así también ustedes, por fuera dan la impresión de ser justos, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad. 🗨
29»¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, hipócritas! Construyen sepulcros para los profetas y adornan los monumentos de los justos. 🗨
30Y dicen: “Si hubiéramos vivido nosotros en los días de nuestros antepasados, no habríamos sido cómplices de ellos para derramar la sangre de los profetas”. 🗨
31Pero así quedan implicados ustedes al declararse descendientes de los que asesinaron a los profetas. 🗨
32¡Completen de una vez por todas lo que sus antepasados comenzaron! 🗨
33»¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparán ustedes de la condenación del infierno? 🗨
34Por eso yo les voy a enviar profetas, sabios y maestros. A algunos de ellos ustedes los matarán y crucificarán; a otros los azotarán en sus sinagogas y los perseguirán de pueblo en pueblo. 🗨
35Así recaerá sobre ustedes la culpa de toda la sangre justa que ha sido derramada sobre la tierra. Sí, desde la sangre del justo Abel hasta la de Zacarías, hijo de Berequías. A este, ustedes lo asesinaron entre el santuario y el altar. 🗨
36Les aseguro que todo esto vendrá sobre esta generación. 🗨
37»¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, pero no quisiste! 🗨
38Pues bien, la casa de ustedes va a quedar abandonada. 🗨
39Y les advierto que ya no volverán a verme hasta que digan: “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!”». 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a sus discípulos, 🗨
2diciendo: Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. 🗨
3De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. 🗨
4Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 🗨
5Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos; 🗨
6aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, 🗨
7y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí. 🗨
8Pero vosotros no dejéis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. 🗨
9Y no llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 🗨
10Ni dejéis que os llamen preceptores; porque uno es vuestro Preceptor, Cristo. 🗨
11Pero el mayor de vosotros será vuestro servidor. 🗨
12Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado. 🗨
13Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando. 🗨
14¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación. 🗨
15¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros. 🗨
16¡Ay de vosotros, guías ciegos!, que decís: «No es nada el que alguno jure por el templo ; pero el que jura por el oro del templo , contrae obligación». 🗨
17¡Insensatos y ciegos!, porque ¿qué es más importante: el oro, o el templo que santificó el oro? 🗨
18También decís: «No es nada el que alguno jure por el altar; pero el que jura por la ofrenda que está sobre él, contrae obligación». 🗨
19¡Ciegos!, porque ¿qué es más importante: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 🗨
20Por eso, el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él; 🗨
21y el que jura por el templo, jura por él y por el que en él habita; 🗨
22y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él. 🗨
23¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y estas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquellas. 🗨
24¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! 🗨
25¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno. 🗨
26¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de adentro del vaso y del plato, para que lo de afuera también quede limpio. 🗨
27¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 🗨
28Así también vosotros, por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. 🗨
29¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, 🗨
30y decís: «Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas». 🗨
31Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. 🗨
32Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres. 🗨
33¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno? 🗨
34Por tanto, mirad, yo os envío profetas, sabios y escribas: de ellos, a unos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad, 🗨
35para que recaiga sobre vosotros la culpa de toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien asesinasteis entre el templo y el altar. 🗨
36En verdad os digo que todo esto vendrá sobre esta generación. 🗨
37¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! 🗨
38He aquí, vuestra casa se os deja desierta. 🗨
39Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis: «Bendito el que viene en el nombre del Señor». 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Entonces Jesús les dijo a las multitudes y a sus discípulos: 🗨
2«Los maestros de la ley religiosa y los fariseos son los intérpretes oficiales de la ley de Moisés. 🗨
3Por lo tanto, practiquen y obedezcan todo lo que les digan, pero no sigan su ejemplo. Pues ellos no hacen lo que enseñan. 🗨
4Aplastan a la gente bajo el peso de exigencias religiosas insoportables y jamás mueven un dedo para aligerar la carga. 🗨
5»Todo lo que hacen es para aparentar. En los brazos se ponen anchas cajas de oración con versículos de la Escritura, y usan túnicas con borlas muy largas. 🗨
6Y les encanta sentarse a la mesa principal en los banquetes y ocupar los asientos de honor en las sinagogas. 🗨
7Les encanta recibir saludos respetuosos cuando caminan por las plazas y que los llamen “Rabí”. 🗨
8»Pero ustedes, no permitan que nadie los llame “Rabí”, porque tienen un solo maestro y todos ustedes son hermanos por igual. 🗨
9Además, aquí en la tierra, no se dirijan a nadie llamándolo “Padre”, porque solo Dios, que está en el cielo, es su Padre. 🗨
10Y no permitan que nadie los llame “Maestro”, porque ustedes tienen un solo maestro, el Mesías. 🗨
11El más importante entre ustedes debe ser el sirviente de los demás; 🗨
12pero aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados. 🗨
13»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues le cierran la puerta del reino del cielo en la cara a la gente. Ustedes no entrarán ni tampoco dejan que los demás entren. 🗨
15»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues cruzan tierra y mar para ganar un solo seguidor, ¡y luego lo convierten en un hijo del infierno dos veces peor que ustedes mismos! 🗨
16»¡Guías ciegos! ¡Qué aflicción les espera! Pues dicen que no significa nada jurar “por el templo de Dios” pero que el que jura “por el oro del templo” está obligado a cumplir ese juramento. 🗨
17¡Ciegos tontos! ¿Qué es más importante, el oro o el templo que lo hace sagrado? 🗨
18Y dicen que jurar “por el altar” no impone una obligación, pero jurar “por las ofrendas que están sobre el altar” sí la impone. 🗨
19¡Qué ciegos son! Pues, ¿qué es más importante, la ofrenda sobre el altar o el altar que hace que la ofrenda sea sagrada? 🗨
20Cuando juran “por el altar”, juran por el altar y por todo lo que hay encima. 🗨
21Cuando juran “por el templo”, no solo juran por el templo, sino por Dios, quien vive allí. 🗨
22Y cuando juran “por el cielo”, juran por el trono de Dios y por Dios, quien se sienta en el trono. 🗨
23»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. 🗨
24¡Guías ciegos! ¡Cuelan el agua para no tragarse por accidente un mosquito, pero se tragan un camello! 🗨
25»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! ¡Pues se cuidan de limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, llenos de avaricia y se permiten todo tipo de excesos! 🗨
26¡Fariseo ciego! Primero lava el interior de la taza y del plato, y entonces el exterior también quedará limpio. 🗨
27»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues son como tumbas blanqueadas: hermosas por fuera, pero llenas de huesos de muertos y de toda clase de impurezas por dentro. 🗨
28Por fuera parecen personas rectas, pero por dentro, el corazón está lleno de hipocresía y desenfreno. 🗨
29»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Edifican tumbas a los profetas que sus antepasados mataron, y adornan los monumentos de la gente justa que sus antepasados destruyeron. 🗨
30Luego dicen: “Si hubiéramos vivido en los días de nuestros antepasados, jamás nos habríamos unido a ellos para matar a los profetas”. 🗨
31»Así que al decir eso, dan testimonio en contra de ustedes mismos, que en verdad son descendientes de aquellos que asesinaron a los profetas. 🗨
32Sigan adelante y terminen lo que sus antepasados comenzaron. 🗨
33¡Serpientes! ¡Hijos de víboras! ¿Cómo escaparán del juicio del infierno? 🗨
34»Por lo tanto, les envío profetas, hombres sabios y maestros de la ley religiosa. A algunos los matarán crucificándolos, y a otros los azotarán con látigos en las sinagogas y los perseguirán de ciudad en ciudad. 🗨
35Como consecuencia, se les hará responsables del asesinato de toda la gente justa de todos los tiempos, desde el asesinato del justo Abel hasta el de Zacarías, hijo de Berequías, a quien mataron en el templo, entre el santuario y el altar. 🗨
36Les digo la verdad, ese juicio caerá sobre esta misma generación. 🗨
37»¡Oh Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste. 🗨
38Y ahora, mira, tu casa está abandonada y desolada. 🗨
39Pues te digo lo siguiente: no volverás a verme hasta que digas: “¡Bendiciones al que viene en el nombre del Señor !”». 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a Sus discípulos: 🗨
2«Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. 🗨
3De modo que hagan y observen todo lo que les digan; pero no hagan conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. 🗨
4Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 🗨
5»Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues agrandan sus filacterias y alargan los adornos de sus mantos. 🗨
6Aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, 🗨
7y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí. 🗨
8»Pero ustedes no dejen que los llamen Rabí; porque Uno es su Maestro y todos ustedes son hermanos. 🗨
9Y no llamen a nadie padre suyo en la tierra, porque Uno es su Padre, el que está en los cielos. 🗨
10Ni dejen que los llamen preceptores; porque Uno es su Preceptor, Cristo. 🗨
11Pero el mayor de ustedes será su servidor. 🗨
12Y cualquiera que se engrandece, será humillado, y cualquiera que se humille, será engrandecido. 🗨
13»Pero, ¡ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas que cierran el reino de los cielos delante de los hombres! Porque ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que están entrando. 🗨
14¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas, que devoran las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacen largas oraciones! Por eso recibirán mayor condenación. 🗨
15»¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas, que recorren el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacen hijo del infierno dos veces más que ustedes! 🗨
16»¡Ay de ustedes, guías ciegos! Porque dicen: “No es nada si alguien jura por el templo; pero el que jura por el oro del templo, contrae obligación”. 🗨
17¡Insensatos y ciegos! Porque ¿qué es más importante: el oro, o el templo que santificó el oro? 🗨
18»También ustedes dicen: “No es nada si alguien jura por el altar; pero el que jura por la ofrenda que está sobre él, contrae obligación”. 🗨
19¡Ciegos! Porque ¿qué es más importante: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 🗨
20Por eso, el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él; 🗨
21y el que jura por el templo, jura por él y por Aquel que en él habita; 🗨
22y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él. 🗨
23»¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas que pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, y han descuidado los preceptos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Estas son las cosas que debían haber hecho, sin descuidar aquellas. 🗨
24¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito y se tragan el camello! 🗨
25»¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas, que limpian el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno! 🗨
26¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de adentro del vaso y del plato, para que lo de afuera también quede limpio. 🗨
27»¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas que son semejantes a sepulcros blanqueados! Por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 🗨
28Así también ustedes, por fuera parecen justos a los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad. 🗨
29»¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas! Porque edifican los sepulcros de los profetas y adornan los monumentos de los justos, 🗨
30y dicen: “Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas”. 🗨
31Así que dan testimonio en contra de ustedes mismos, que son hijos de los que asesinaron a los profetas. 🗨
32¡Llenen, pues, la medida de la culpa de sus padres! 🗨
33»¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparán del juicio del infierno? 🗨
34Por tanto, miren, Yo les envío profetas, sabios y escribas. A algunos de ellos, ustedes los matarán y crucificarán, y a otros los azotarán en sus sinagogas y los perseguirán de ciudad en ciudad, 🗨
35para que recaiga sobre ustedes la culpa de toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien ustedes asesinaron entre el templo y el altar. 🗨
36En verdad les digo que todo esto vendrá sobre esta generación. 🗨
37»¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! 🗨
38Por tanto, la casa de ustedes se les deja desierta. 🗨
39Porque les digo que desde ahora en adelante no me verán más hasta que digan: “Bendito Aquel que viene en el nombre del Señor” ». 🗨