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Mateo 26 — comparando versiones

Reina Valera 1960 (RV60)

1Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos: 🗨

2Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado. 🗨

3Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, 🗨

4y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle. 🗨

5Pero decían: No durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo. 🗨

6Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, 🗨

7vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa. 🗨

8Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? 🗨

9Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres. 🗨

10Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. 🗨

11Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. 🗨

12Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. 🗨

13De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella. 🗨

14Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, 🗨

15y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. 🗨

16Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. 🗨

17El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua? 🗨

18Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos. 🗨

19Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua. 🗨

20Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. 🗨

21Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. 🗨

22Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor? 🗨

23Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar. 🗨

24A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. 🗨

25Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho. 🗨

26Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 🗨

27Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 🗨

28porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. 🗨

29Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. 🗨

30Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. 🗨

31Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. 🗨

32Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. 🗨

33Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré. 🗨

34Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 🗨

35Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo. 🗨

36Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. 🗨

37Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. 🗨

38Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. 🗨

39Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. 🗨

40Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? 🗨

41Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 🗨

42Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. 🗨

43Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. 🗨

44Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. 🗨

45Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 🗨

46Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega. 🗨

47Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 🗨

48Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. 🗨

49Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. 🗨

50Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. 🗨

51Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja. 🗨

52Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. 🗨

53¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? 🗨

54¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? 🗨

55En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. 🗨

56Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron. 🗨

57Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos. 🗨

58Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles, para ver el fin. 🗨

59Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte, 🗨

60y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se presentaban. Pero al fin vinieron dos testigos falsos, 🗨

61que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo. 🗨

62Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti? 🗨

63Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. 🗨

64Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. 🗨

65Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia. 🗨

66¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Es reo de muerte! 🗨

67Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban, 🗨

68diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó. 🗨

69Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. 🗨

70Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. 🗨

71Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús el nazareno. 🗨

72Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre. 🗨

73Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 🗨

74Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. 🗨

75Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente. 🗨

Nueva Version Internacional (NVI)

1Después de exponer todas estas cosas, Jesús les dijo a sus discípulos: 🗨

2«Como ya saben, faltan dos días para la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado para que lo crucifiquen». 🗨

3Se reunieron entonces los jefes de los sacerdotes y los líderes religiosos del pueblo en el palacio de Caifás, el sumo sacerdote, 🗨

4y con artimañas buscaban cómo arrestar a Jesús para matarlo. 🗨

5«Pero no durante la fiesta —decían—, no sea que se amotine el pueblo». 🗨

6Estando Jesús en Betania, en casa de Simón, que había tenido una enfermedad en la piel, 🗨

7se acercó una mujer con un frasco de alabastro lleno de un perfume muy caro, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús mientras él estaba sentado a la mesa. 🗨

8Al ver esto, los discípulos se indignaron.―¿Para qué este desperdicio? —dijeron—. 🗨

9Podía haberse vendido este perfume por mucho dinero para dárselo a los pobres. 🗨

10Consciente de ello, Jesús les dijo:―¿Por qué molestan a esta mujer? Ella ha hecho una obra hermosa conmigo. 🗨

11A los pobres siempre los tendrán con ustedes, pero a mí no me van a tener siempre. 🗨

12Al derramar ella este perfume sobre mi cuerpo, lo hizo a fin de prepararme para la sepultura. 🗨

13Les aseguro que en cualquier parte del mundo donde se predique este evangelio, se contará también, en memoria de esta mujer, lo que ella hizo. 🗨

14Uno de los doce, el que se llamaba Judas Iscariote, fue a los jefes de los sacerdotes. 🗨

15―¿Cuánto me dan y yo les entrego a Jesús? —les propuso.Decidieron pagarle treinta monedas de plata. 🗨

16Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregarlo. 🗨

17El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:―¿Dónde quieres que hagamos los preparativos para que comas la Pascua? 🗨

18Él les respondió que fueran a la ciudad, a la casa de cierto hombre y le dijeran: «El Maestro dice: “Mi tiempo está cerca. Voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”». 🗨

19Los discípulos hicieron entonces como Jesús les había mandado y prepararon la Pascua. 🗨

20Al anochecer, Jesús estaba sentado a la mesa con los doce. 🗨

21Mientras comían, les dijo:―Les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar. 🗨

22Ellos se entristecieron mucho y uno por uno comenzaron a preguntarle:―¿Acaso seré yo, Señor? 🗨

23―El que mete la mano conmigo en el plato es el que me va a traicionar —respondió Jesús—. 🗨

24El Hijo del hombre se irá, tal como está escrito de él, pero ¡ay de aquel que lo traiciona! Más le valdría a ese hombre no haber nacido. 🗨

25―¿Acaso seré yo, Rabí? —le dijo Judas, el que lo iba a traicionar.―Tú lo has dicho —le contestó Jesús. 🗨

26Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciéndoles:―Tomen y coman; esto es mi cuerpo. 🗨

27Después tomó una copa, dio gracias y se la dio a ellos diciéndoles:―Beban de ella todos ustedes. 🗨

28Esto es mi sangre del pacto que es derramada por muchos para el perdón de pecados. 🗨

29Les digo que no beberé de este fruto de la vid desde ahora en adelante, hasta aquel día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre. 🗨

30Después de cantar los salmos, salieron al monte de los Olivos. 🗨

31―Esta misma noche —les dijo Jesús— todos ustedes me abandonarán, porque está escrito:»“Heriré al pastory se dispersarán las ovejas del rebaño”. 🗨

32Pero, después de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea. 🗨

33―Aunque todos te abandonen —declaró Pedro—, yo jamás lo haré. 🗨

34―Te aseguro —le contestó Jesús— que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me negarás tres veces. 🗨

35―Aunque tenga que morir contigo —insistió Pedro—, jamás te negaré.Y los demás discípulos dijeron lo mismo. 🗨

36Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní y les dijo: «Siéntense aquí mientras voy más allá a orar». 🗨

37Se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentirse triste y angustiado. 🗨

38«Es tal la angustia que me invade que me siento morir —les dijo—. Quédense aquí y manténganse despiertos conmigo». 🗨

39Yendo un poco más allá, se postró rostro en tierra y oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú». 🗨

40Luego volvió adonde estaban sus discípulos y los encontró dormidos. «¿No pudieron mantenerse despiertos conmigo ni una hora? —le dijo a Pedro—. 🗨

41Permanezcan despiertos y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil». 🗨

42Por segunda vez se retiró y oró: «Padre mío, si no es posible evitar que yo beba este trago amargo, hágase tu voluntad». 🗨

43Cuando volvió, otra vez los encontró dormidos, porque se les cerraban los ojos de sueño. 🗨

44Así que los dejó y se retiró a orar por tercera vez, diciendo lo mismo. 🗨

45Volvió de nuevo a los discípulos y les dijo: «¿Siguen durmiendo y descansando? Miren, se acerca la hora; el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores. 🗨

46¡Levántense! ¡Vámonos! ¡Ahí viene el que me traiciona!». 🗨

47Todavía estaba hablando Jesús cuando llegó Judas, uno de los doce. Lo acompañaba una gran turba armada con espadas y palos, enviada por los jefes de los sacerdotes y los líderes religiosos del pueblo. 🗨

48El traidor les había dado esta contraseña: «Al que le dé un beso, ese es; arréstenlo». 🗨

49Enseguida Judas se acercó a Jesús y lo saludó diciendo:―¡Rabí!Y lo besó. 🗨

50―Amigo —le respondió Jesús—, ¿a qué vienes?Entonces los hombres se acercaron y prendieron a Jesús. 🗨

51En eso, uno de los que estaban con él extendió la mano, sacó la espada e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole una oreja. 🗨

52―Guarda tu espada —le dijo Jesús—, porque los que a hierro matan, a hierro mueren. 🗨

53¿Crees que no puedo acudir a mi Padre y al instante pondría a mi disposición más de doce batallones de ángeles? 🗨

54Pero, entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras que dicen que así tiene que suceder? 🗨

55Y de inmediato dijo a la turba:―¿Acaso soy un bandido para que vengan con espadas y palos a arrestarme? Todos los días me sentaba a enseñar en el templo y no me arrestaron. 🗨

56Pero todo esto ha sucedido para que se cumpla lo que escribieron los profetas.Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. 🗨

57Los que habían arrestado a Jesús lo llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los maestros de la Ley y los líderes religiosos. 🗨

58Pero Pedro lo siguió de lejos hasta el patio del sumo sacerdote. Entró y se sentó con los guardias para ver en qué terminaba aquello. 🗨

59Los jefes de los sacerdotes y el Consejo en pleno buscaban alguna prueba falsa contra Jesús para poder condenarlo a muerte. 🗨

60Pero no la encontraron, a pesar de que se presentaron muchos testigos falsos.Por fin se presentaron dos 🗨

61que declararon:―Este hombre dijo: “Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días”. 🗨

62Poniéndose en pie, el sumo sacerdote le dijo a Jesús:―¿No vas a responder? ¿Qué significan estas denuncias en tu contra? 🗨

63Pero Jesús se quedó callado. Así que el sumo sacerdote insistió:―Te ordeno en el nombre del Dios viviente que nos digas si eres el Cristo, el Hijo de Dios. 🗨

64―Tú lo has dicho —respondió Jesús—. Pero yo les digo a todos: de ahora en adelante ustedes verán al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso y viniendo sobre las nubes del cielo. 🗨

65―¡Ha blasfemado! —exclamó el sumo sacerdote, rasgándose las vestiduras—. ¿Para qué necesitamos más testigos? ¡Miren, ustedes mismos han oído la blasfemia! 🗨

66¿Qué piensan de esto?―Merece la muerte —le contestaron. 🗨

67Entonces algunos le escupieron en el rostro y le dieron puñetazos. Otros lo abofeteaban 🗨

68y decían:―A ver, Cristo, ¡profetiza! ¿Quién te pegó? 🗨

69Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera, en el patio, y una criada se le acercó.―Tú también estabas con Jesús de Galilea —le dijo. 🗨

70Pero él lo negó delante de todos, diciendo:―No sé de qué estás hablando. 🗨

71Luego salió a la puerta, donde otra criada lo vio y dijo a los que estaban allí:―Este estaba con Jesús de Nazaret. 🗨

72Él lo volvió a negar, jurándoles:―¡A ese hombre ni lo conozco! 🗨

73Poco después se acercaron a Pedro los que estaban allí y le dijeron:―Seguro que eres uno de ellos; se te nota por tu acento. 🗨

74Y comenzó a echarse maldiciones y juró:―¡A ese hombre ni lo conozco!En ese instante cantó un gallo. 🗨

75Entonces Pedro se acordó de lo que Jesús había dicho: «Antes de que el gallo cante, me negarás tres veces».Y, saliendo de allí, lloró amargamente. 🗨

La Biblia de las Americas (LBLA)

1Cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a sus discípulos: 🗨

2Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado. 🗨

3Entonces los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás. 🗨

4Y tramaron entre ellos prender a Jesús con engaño y matarle. 🗨

5Pero decían: No durante la fiesta, para que no haya un tumulto en el pueblo. 🗨

6Y hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, 🗨

7se le acercó una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso, y lo derramó sobre su cabeza cuando estaba sentado a la mesa. 🗨

8Pero al ver esto, los discípulos se indignaron, y decían: ¿Para qué este desperdicio? 🗨

9Porque este perfume podía haberse vendido a gran precio, y el dinero habérselo dado a los pobres. 🗨

10Pero Jesús, dándose cuenta, les dijo: ¿Por qué molestáis a la mujer? Pues buena obra ha hecho conmigo. 🗨

11Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. 🗨

12Pues al derramar ella este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. 🗨

13En verdad os digo: Dondequiera que este evangelio se predique, en el mundo entero, se hablará también de lo que esta ha hecho, en memoria suya. 🗨

14Entonces uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, 🗨

15y dijo: ¿Qué estáis dispuestos a darme para que yo os lo entregue? Y ellos le pesaron treinta piezas de plata. 🗨

16Y desde entonces buscaba una oportunidad para entregarle. 🗨

17El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua? 🗨

18Y Él respondió: Id a la ciudad, a cierto hombre, y decidle: «El Maestro dice: “Mi tiempo está cerca; quiero celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos” ». 🗨

19Entonces los discípulos hicieron como Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. 🗨

20Al atardecer, estaba Él sentado a la mesa con los doce discípulos. 🗨

21Y mientras comían, dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregará. 🗨

22Y ellos, profundamente entristecidos, comenzaron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor? 🗨

23Respondiendo Él, dijo: El que metió la mano conmigo en el plato, ese me entregará. 🗨

24El Hijo del Hombre se va, según está escrito de Él; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido. 🗨

25Y respondiendo Judas, el que le iba a entregar, dijo: ¿Acaso soy yo, Rabí? Y Él le dijo: Tú lo has dicho. 🗨

26Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 🗨

27Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; 🗨

28porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. 🗨

29Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. 🗨

30Y después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivos. 🗨

31Entonces Jesús les dijo*: Esta noche todos vosotros os apartaréis por causa de mí, pues escrito está: «Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño se dispersarán». 🗨

32Pero después de que yo haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. 🗨

33Entonces Pedro, respondiendo, le dijo: Aunque todos se aparten por causa de ti, yo nunca me apartaré. 🗨

34Jesús le dijo: En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 🗨

35Pedro le dijo*: Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré. Todos los discípulos dijeron también lo mismo. 🗨

36Entonces Jesús llegó* con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo* a sus discípulos: Sentaos aquí mientras yo voy allá y oro. 🗨

37Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse. 🗨

38Entonces les dijo*: Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velad conmigo. 🗨

39Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras. 🗨

40Vino* entonces a los discípulos y los halló* durmiendo, y dijo* a Pedro: ¿Conque no pudisteis velar una hora conmigo? 🗨

41Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil. 🗨

42Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si esta no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad. 🗨

43Y vino otra vez y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño. 🗨

44Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera vez, diciendo otra vez las mismas palabras. 🗨

45Entonces vino* a los discípulos y les dijo*: ¿Todavía estáis durmiendo y descansando? He aquí, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 🗨

46¡Levantaos! ¡Vamos! Mirad, está cerca el que me entrega. 🗨

47Mientras todavía estaba Él hablando, he aquí, Judas, uno de los doce, llegó acompañado de una gran multitud con espadas y garrotes, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 🗨

48Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ese es; prendedle. 🗨

49Y enseguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Rabí! Y le besó. 🗨

50Y Jesús le dijo: Amigo, haz lo que viniste a hacer. Entonces ellos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron. 🗨

51Y sucedió que uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo al siervo del sumo sacerdote, le cortó la oreja. 🗨

52Entonces Jesús le dijo*: Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que tomen la espada, a espada perecerán. 🗨

53¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y Él pondría a mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles? 🗨

54Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que así debe suceder? 🗨

55En aquel momento Jesús dijo a la muchedumbre: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y garrotes para arrestarme? Cada día solía sentarme en el templo para enseñar, y no me prendisteis. 🗨

56Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos le abandonaron y huyeron. 🗨

57Y los que prendieron a Jesús le llevaron ante el sumo sacerdote Caifás, donde estaban reunidos los escribas y los ancianos. 🗨

58Y Pedro le fue siguiendo de lejos hasta el patio del sumo sacerdote, y entrando, se sentó con los alguaciles para ver el fin de todo aquello. 🗨

59Y los principales sacerdotes y todo el concilio procuraban obtener falso testimonio contra Jesús, con el fin de darle muerte, 🗨

60y no lo hallaron a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Pero más tarde se presentaron dos, 🗨

61que dijeron: Este declaró: «Yo puedo destruir el templo de Dios y en tres días reedificarlo». 🗨

62Entonces el sumo sacerdote, levantándose, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti? 🗨

63Mas Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios. 🗨

64Jesús le dijo*: Tú mismo lo has dicho; sin embargo, os digo que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder, y viniendo sobre las nubes del cielo. 🗨

65Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos de más testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído la blasfemia; 🗨

66¿qué os parece? Ellos respondieron y dijeron: ¡Es reo de muerte! 🗨

67Entonces le escupieron en el rostro y le dieron de puñetazos; y otros le abofeteaban, 🗨

68diciendo: Adivina, Cristo, ¿quién es el que te ha golpeado? 🗨

69Pedro estaba sentado fuera en el patio, y una sirvienta se le acercó y dijo: Tú también estabas con Jesús el galileo. 🗨

70Pero él lo negó delante de todos ellos, diciendo: No sé de qué hablas. 🗨

71Cuando salió al portal, lo vio otra sirvienta y dijo* a los que estaban allí: Este estaba con Jesús el nazareno. 🗨

72Y otra vez él lo negó con juramento: ¡Yo no conozco a ese hombre! 🗨

73Y un poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: Seguro que tú también eres uno de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 🗨

74Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: ¡Yo no conozco a ese hombre! Y al instante un gallo cantó. 🗨

75Y Pedro se acordó de lo que Jesús había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.Y saliendo fuera, lloró amargamente. 🗨

Nueva Traduccion Viviente (NTV)

1Cuando Jesús terminó de hablar todas esas cosas, dijo a sus discípulos: 🗨

2«Como ya saben, la Pascua comienza en dos días, y el Hijo del Hombre será entregado para que lo crucifiquen». 🗨

3En ese mismo momento, los principales sacerdotes y los ancianos estaban reunidos en la residencia de Caifás, el sumo sacerdote, 🗨

4tramando cómo capturar a Jesús en secreto y matarlo. 🗨

5«Pero no durante la celebración de la Pascua —acordaron—, no sea que la gente cause disturbios». 🗨

6Mientras tanto, Jesús se encontraba en Betania, en la casa de Simón, un hombre que había tenido lepra. 🗨

7Mientras comía, entró una mujer con un hermoso frasco de alabastro que contenía un perfume costoso, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús. 🗨

8Los discípulos se indignaron al ver esto. «¡Qué desperdicio! —dijeron—. 🗨

9Podría haberse vendido a un alto precio y el dinero dado a los pobres». 🗨

10Jesús, consciente de esto, les respondió: «¿Por qué critican a esta mujer por hacer algo tan bueno conmigo? 🗨

11Siempre habrá pobres entre ustedes, pero a mí no siempre me tendrán. 🗨

12Ella ha derramado este perfume sobre mí a fin de preparar mi cuerpo para el entierro. 🗨

13Les digo la verdad, en cualquier lugar del mundo donde se predique la Buena Noticia, se recordará y se hablará de lo que hizo esta mujer». 🗨

14Entonces Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, fue a ver a los principales sacerdotes 🗨

15y preguntó: «¿Cuánto me pagarán por traicionar a Jesús?». Y ellos le dieron treinta piezas de plata. 🗨

16A partir de ese momento, Judas comenzó a buscar una oportunidad para traicionar a Jesús. 🗨

17El primer día del Festival de los Panes sin Levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua? 🗨

18—Al entrar en la ciudad —les dijo—, verán a cierto hombre. Díganle: “El Maestro dice: ‘Mi tiempo ha llegado y comeré la cena de Pascua con mis discípulos en tu casa’”. 🗨

19Entonces los discípulos hicieron como Jesús les dijo y prepararon la cena de Pascua allí. 🗨

20Al anochecer, Jesús se sentó a la mesa con los Doce. 🗨

21Mientras comían, les dijo: —Les digo la verdad, uno de ustedes me traicionará. 🗨

22Ellos, muy afligidos, le preguntaron uno por uno: —¿Seré yo, Señor? 🗨

23Jesús contestó: —Uno de ustedes que acaba de comer de este plato conmigo me traicionará. 🗨

24Pues el Hijo del Hombre tiene que morir, tal como lo declararon las Escrituras hace mucho tiempo. ¡Pero qué terrible será para el que lo traiciona! ¡Para ese hombre sería mucho mejor no haber nacido! 🗨

25Judas, el que lo iba a traicionar, también preguntó: —¿Seré yo, Rabí? Y Jesús le dijo: —Tú lo has dicho. 🗨

26Mientras comían, Jesús tomó un poco de pan y lo bendijo. Luego lo partió en trozos, lo dio a sus discípulos y dijo: «Tómenlo y cómanlo, porque esto es mi cuerpo». 🗨

27Y tomó en sus manos una copa de vino y dio gracias a Dios por ella. Se la dio a ellos y dijo: «Cada uno de ustedes beba de la copa, 🗨

28porque esto es mi sangre, la cual confirma el pacto entre Dios y su pueblo. Es derramada como sacrificio para perdonar los pecados de muchos. 🗨

29Acuérdense de lo que les digo: no volveré a beber vino hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes en el reino de mi Padre». 🗨

30Luego cantaron un himno y salieron al monte de los Olivos. 🗨

31En el camino, Jesús les dijo: «Esta noche, todos ustedes me abandonarán, porque las Escrituras dicen: “Dios golpeará al Pastor, y las ovejas del rebaño se dispersarán”. 🗨

32Sin embargo, después de ser levantado de los muertos, iré delante de ustedes a Galilea y allí los veré». 🗨

33Pedro declaró: —Aunque todos te abandonen, yo jamás te abandonaré. 🗨

34Jesús respondió: —Te digo la verdad, Pedro: esta misma noche, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces. 🗨

35—¡No! —insistió Pedro—. Aunque tenga que morir contigo, ¡jamás te negaré! Y los demás discípulos juraron lo mismo. 🗨

36Entonces Jesús fue con ellos al huerto de olivos llamado Getsemaní y dijo: «Siéntense aquí mientras voy allí para orar». 🗨

37Se llevó a Pedro y a los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y comenzó a afligirse y angustiarse. 🗨

38Les dijo: «Mi alma está destrozada de tanta tristeza, hasta el punto de la muerte. Quédense aquí y velen conmigo». 🗨

39Él se adelantó un poco más y se inclinó rostro en tierra mientras oraba: «¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía». 🗨

40Luego volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Le dijo a Pedro: «¿No pudieron velar conmigo ni siquiera una hora? 🗨

41Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil». 🗨

42Entonces Jesús los dejó por segunda vez y oró: «¡Padre mío! Si no es posible que pase esta copa a menos que yo la beba, entonces hágase tu voluntad». 🗨

43Cuando regresó de nuevo adonde estaban ellos, los encontró dormidos porque no podían mantener los ojos abiertos. 🗨

44Así que se fue a orar por tercera vez y repitió lo mismo. 🗨

45Luego se acercó a sus discípulos y les dijo: «¡Adelante, duerman y descansen! Pero miren, ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es traicionado y entregado en manos de pecadores. 🗨

46Levántense, vamos. ¡Miren, el que me traiciona ya está aquí!». 🗨

47Mientras Jesús hablaba, llegó Judas, uno de los doce discípulos, junto con una multitud de hombres armados con espadas y palos. Los habían enviado los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo. 🗨

48El traidor, Judas, había acordado con ellos una señal: «Sabrán a cuál arrestar cuando lo salude con un beso». 🗨

49Entonces Judas fue directamente a Jesús. —¡Saludos, Rabí! —exclamó y le dio el beso. 🗨

50Jesús dijo: —Amigo mío, adelante, haz lo que viniste a hacer. Entonces los otros agarraron a Jesús y lo arrestaron; 🗨

51pero uno de los hombres que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al esclavo del sumo sacerdote cortándole una oreja. 🗨

52«Guarda tu espada —le dijo Jesús—. Los que usan la espada morirán a espada. 🗨

53¿No te das cuenta de que yo podría pedirle a mi Padre que enviara miles de ángeles para que nos protejan, y él los enviaría de inmediato? 🗨

54Pero si lo hiciera, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, que describen lo que tiene que suceder ahora?». 🗨

55Luego Jesús le dijo a la multitud: «¿Acaso soy un peligroso revolucionario, para que vengan con espadas y palos para arrestarme? ¿Por qué no me arrestaron en el templo? Estuve enseñando allí todos los días. 🗨

56Pero todo esto sucede para que se cumplan las palabras de los profetas registradas en las Escrituras». En ese momento, todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. 🗨

57Luego la gente que había arrestado a Jesús lo llevó a la casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los maestros de la ley religiosa y los ancianos. 🗨

58Mientras tanto, Pedro lo siguió de lejos y llegó al patio del sumo sacerdote. Entró, se sentó con los guardias y esperó para ver cómo acabaría todo. 🗨

59Adentro, los principales sacerdotes y todo el Concilio Supremo intentaban encontrar testigos que mintieran acerca de Jesús para poder ejecutarlo. 🗨

60Sin embargo, aunque encontraron a muchos que accedieron a dar un falso testimonio, no pudieron usar el testimonio de ninguno. Finalmente, se presentaron dos hombres 🗨

61y declararon: «Este hombre dijo: “Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días”». 🗨

62Entonces el sumo sacerdote se puso de pie y le dijo a Jesús: «Bien, ¿no vas a responder a estos cargos? ¿Qué tienes que decir a tu favor?». 🗨

63Pero Jesús guardó silencio. Entonces el sumo sacerdote le dijo: —Te exijo, en el nombre del Dios viviente, que nos digas si eres el Mesías, el Hijo de Dios. 🗨

64Jesús respondió: —Tú lo has dicho; y en el futuro verán al Hijo del Hombre sentado en el lugar de poder, a la derecha de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. 🗨

65Entonces el sumo sacerdote se rasgó las vestiduras en señal de horror y dijo: «¡Blasfemia! ¿Para qué necesitamos más testigos? Todos han oído la blasfemia que dijo. 🗨

66¿Cuál es el veredicto?». «¡Culpable! —gritaron—. ¡Merece morir!». 🗨

67Entonces comenzaron a escupirle en la cara a Jesús y a darle puñetazos. Algunos le daban bofetadas 🗨

68y se burlaban: «¡Profetízanos, Mesías! ¿Quién te golpeó esta vez?». 🗨

69Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: —Tú eras uno de los que estaban con Jesús, el galileo. 🗨

70Pero Pedro lo negó frente a todos. —No sé de qué hablas —le dijo. 🗨

71Más tarde, cerca de la puerta, lo vio otra sirvienta, quien les dijo a los que estaban por ahí: «Este hombre estaba con Jesús de Nazaret». 🗨

72Nuevamente, Pedro lo negó, esta vez con un juramento. «Ni siquiera conozco al hombre», dijo. 🗨

73Un poco más tarde, algunos de los otros que estaban allí se acercaron a Pedro y dijeron: —Seguro que tú eres uno de ellos; nos damos cuenta por el acento galileo que tienes. 🗨

74Pedro juró: —¡Que me caiga una maldición si les miento! ¡No conozco al hombre! Inmediatamente, el gallo cantó. 🗨

75De repente, las palabras de Jesús pasaron rápidamente por la mente de Pedro: «Antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces». Y Pedro salió llorando amargamente. 🗨

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

1Cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a Sus discípulos: 🗨

2«Ustedes saben que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado». 🗨

3Entonces los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, 🗨

4y con engaño, tramaron entre ellos prender y matar a Jesús. 🗨

5Pero decían: «No durante la fiesta, para que no haya un tumulto en el pueblo». 🗨

6Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, 🗨

7se acercó a Él una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso, y lo derramó sobre Su cabeza cuando estaba sentado a la mesa. 🗨

8Pero al ver esto, los discípulos se indignaron, y decían: «¿Para qué este desperdicio? 🗨

9Porque este perfume podía haberse vendido a gran precio, y el dinero habérselo dado a los pobres». 🗨

10Pero Jesús, dándose cuenta, les dijo: «¿Por qué molestan a la mujer? Pues buena es la obra que me ha hecho. 🗨

11Porque a los pobres siempre los tendrán con ustedes, pero a Mí no siempre me tendrán. 🗨

12Pues al derramar ella este perfume sobre Mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. 🗨

13En verdad les digo, que dondequiera que este evangelio se predique, en el mundo entero, se hablará también de lo que esta ha hecho, en memoria de ella». 🗨

14Entonces uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, 🗨

15y les dijo: «¿Qué están dispuestos a darme para que yo les entregue a Jesús?». Y ellos le pesaron treinta monedas de plata (30 siclos: 432 gramos). 🗨

16Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregar a Jesús. 🗨

17El primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: «¿Dónde quieres que hagamos los preparativos para que comas la Pascua?». 🗨

18Y Él respondió: «Vayan a la ciudad, a cierto hombre, y díganle: “El Maestro dice: ‘Mi tiempo está cerca; quiero celebrar la Pascua en tu casa con Mis discípulos’ ” ». 🗨

19Entonces los discípulos hicieron como Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. 🗨

20Al atardecer, estaba Jesús sentado a la mesa con los doce discípulos. 🗨

21Y mientras comían, dijo: «En verdad les digo que uno de ustedes me entregará». 🗨

22Ellos, profundamente entristecidos, comenzaron a decir uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?». 🗨

23Él respondió: «El que metió la mano al mismo tiempo que Yo en el plato, ese me entregará. 🗨

24El Hijo del Hombre se va, según está escrito de Él; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido». 🗨

25Judas, el que lo iba a entregar, dijo: «¿Acaso soy yo, Rabí?». «Tú lo has dicho», le contestó Jesús. 🗨

26Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: «Tomen, coman; esto es Mi cuerpo». 🗨

27Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: «Beban todos de ella; 🗨

28porque esto es Mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. 🗨

29Les digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con ustedes en el reino de Mi Padre». 🗨

30Y después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivos. 🗨

31Entonces Jesús les dijo*: «Esta noche todos ustedes se apartarán por causa de Mí, pues escrito está: “Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño se dispersarán”. 🗨

32Pero después de que Yo haya resucitado, iré delante de ustedes a Galilea». 🗨

33Pedro le respondió: «Aunque todos se aparten por causa de Ti, yo nunca me apartaré». 🗨

34Jesús le dijo: «En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces». 🗨

35Pedro le dijo*: «Aunque tenga que morir junto a Ti, jamás te negaré». Todos los discípulos dijeron también lo mismo. 🗨

36Entonces Jesús llegó* con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo* a Sus discípulos: «Siéntense aquí mientras Yo voy allá y oro». 🗨

37Y tomando con Él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse. 🗨

38Entonces les dijo*: «Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quédense aquí y velen junto a Mí». 🗨

39Y adelantándose un poco, cayó sobre Su rostro, orando y diciendo: «Padre Mío, si es posible, que pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú quieras». 🗨

40Entonces vino* Jesús a los discípulos y los halló* durmiendo, y dijo* a Pedro: «¿Conque no pudieron velar una hora junto a Mí? 🗨

41Velen y oren para que no entren en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil». 🗨

42Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: «Padre Mío, si esta copa no puede pasar sin que Yo la beba, hágase Tu voluntad». 🗨

43Vino otra vez Jesús y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño. 🗨

44Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera vez, y dijo otra vez las mismas palabras. 🗨

45Entonces vino* a los discípulos y les dijo*: «¿Todavía están durmiendo y descansando? Vean, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 🗨

46¡Levántense! ¡Vamos! Miren, está cerca el que me entrega». 🗨

47Mientras Jesús estaba todavía hablando, Judas, uno de los doce, llegó acompañado de una gran multitud con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 🗨

48El que lo entregaba les había dado una señal, diciendo: «Al que yo bese, Él es; lo pueden prender». 🗨

49Enseguida se acercó a Jesús y dijo: «¡Salve, Rabí!». Y lo besó. 🗨

50«Amigo, haz lo que viniste a hacer», le dijo Jesús. Entonces ellos se acercaron, echaron mano a Jesús y lo arrestaron. 🗨

51Y uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo al siervo del sumo sacerdote, le cortó la oreja. 🗨

52Entonces Jesús le dijo*: «Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que tomen la espada, a espada perecerán. 🗨

53¿O piensas que no puedo rogar a Mi Padre, y Él pondría a Mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles? 🗨

54Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que así debe suceder?». 🗨

55En aquel momento Jesús dijo a la muchedumbre: «¿Cómo contra un ladrón han salido con espadas y palos para asegurarse que me arrestaban? Cada día me sentaba en el templo para enseñar, y no me prendieron. 🗨

56Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas». Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. 🗨

57Los que prendieron a Jesús lo llevaron ante el sumo sacerdote Caifás, donde estaban reunidos los escribas y los ancianos. 🗨

58Pedro fue siguiendo de lejos a Jesús hasta el patio del sumo sacerdote, y entrando, se sentó con los guardias para ver el fin de todo aquello. 🗨

59Y los principales sacerdotes y todo el Concilio procuraban obtener falso testimonio contra Él, con el fin de dar muerte a Jesús, 🗨

60y no lo hallaron a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Pero más tarde se presentaron dos, 🗨

61que dijeron: «Este declaró: “Yo puedo destruir el templo de Dios y en tres días reedificarlo” ». 🗨

62Entonces el sumo sacerdote, levantándose, le dijo: «¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra Ti?». 🗨

63Pero Jesús se quedó callado. Y el sumo sacerdote le dijo: «Te ordeno por el Dios viviente que nos digas si Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios». 🗨

64Jesús le contestó*: «Tú mismo lo has dicho; sin embargo, a ustedes les digo que desde ahora verán al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder, y viniendo sobre las nubes del cielo». 🗨

65Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: «¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos de más testigos? Ahora mismo ustedes han oído la blasfemia. 🗨

66¿Qué les parece?». «¡Él es digno de muerte!», le contestaron. 🗨

67Entonces le escupieron en el rostro y le dieron puñetazos; y otros lo abofeteaban, 🗨

68y le decían: «Adivina, Cristo, ¿quién es el que te ha golpeado?». 🗨

69Pedro estaba sentado afuera en el patio, y una sirvienta se le acercó y dijo: «Tú también estabas con Jesús el galileo». 🗨

70Pero él lo negó delante de todos ellos, diciendo: «No sé de qué hablas». 🗨

71Cuando salió al portal, lo vio otra sirvienta y dijo* a los que estaban allí: «Este estaba con Jesús el Nazareno». 🗨

72Y otra vez él lo negó con juramento: «¡Yo no conozco a ese hombre!». 🗨

73Un poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: «Seguro que tú también eres uno de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre». 🗨

74Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: «¡Yo no conozco al hombre!». Y al instante un gallo cantó. 🗨

75Pedro se acordó de lo que Jesús había dicho: «Antes que el gallo cante, me negarás tres veces». Y saliendo afuera, lloró amargamente. 🗨

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