Lucas 23 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato. 🗨
2Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey. 🗨
3Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices. 🗨
4Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente: Ningún delito hallo en este hombre. 🗨
5Pero ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí. 🗨
6Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo. 🗨
7Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén. 🗨
8Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal. 🗨
9Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió. 🗨
10Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándole con gran vehemencia. 🗨
11Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarle a Pilato. 🗨
12Y se hicieron amigos Pilato y Herodes aquel día; porque antes estaban enemistados entre sí. 🗨
13Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes, y al pueblo, 🗨
14les dijo: Me habéis presentado a éste como un hombre que perturba al pueblo; pero habiéndole interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en este hombre delito alguno de aquellos de que le acusáis. 🗨
15Y ni aun Herodes, porque os remití a él; y he aquí, nada digno de muerte ha hecho este hombre. 🗨
16Le soltaré, pues, después de castigarle. 🗨
17Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta. 🗨
18Mas toda la multitud dio voces a una, diciendo: ¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás! 🗨
19Este había sido echado en la cárcel por sedición en la ciudad, y por un homicidio. 🗨
20Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; 🗨
21pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale! 🗨
22El les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; le castigaré, pues, y le soltaré. 🗨
23Mas ellos instaban a grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los principales sacerdotes prevalecieron. 🗨
24Entonces Pilato sentenció que se hiciese lo que ellos pedían; 🗨
25y les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, a quien habían pedido; y entregó a Jesús a la voluntad de ellos. 🗨
26Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús. 🗨
27Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él. 🗨
28Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. 🗨
29Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron. 🗨
30Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos. 🗨
31Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará? 🗨
32Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos. 🗨
33Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 🗨
34Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. 🗨
35Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 🗨
36Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, 🗨
37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 🗨
38Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. 🗨
39Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 🗨
40Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 🗨
41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 🗨
42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 🗨
43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. 🗨
44Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 🗨
45Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. 🗨
46Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró. 🗨
47Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo. 🗨
48Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho. 🗨
49Pero todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas. 🗨
50Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo. 🗨
51Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 🗨
52fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. 🗨
53Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie. 🗨
54Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. 🗨
55Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. 🗨
56Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Así que la asamblea en pleno se levantó y lo llevaron a Pilato. 🗨
2Y comenzaron la acusación con estas palabras:―Hemos descubierto a este hombre agitando a nuestra nación. Se opone al pago de impuestos al césar y afirma que él es el Cristo, un rey. 🗨
3Así que Pilato le preguntó a Jesús:―¿Eres tú el rey de los judíos?―Tú mismo lo dices —respondió. 🗨
4Entonces Pilato declaró a los jefes de los sacerdotes y a la multitud:―No encuentro que este hombre sea culpable de nada. 🗨
5Pero ellos insistían:―Con sus enseñanzas agita al pueblo por toda Judea. Comenzó en Galilea y ha llegado hasta aquí. 🗨
6Al oír esto, Pilato preguntó si el hombre era galileo. 🗨
7Cuando se enteró de que pertenecía a la jurisdicción de Herodes, se lo mandó a él, ya que en aquellos días también Herodes estaba en Jerusalén. 🗨
8Al ver a Jesús, Herodes se puso muy contento; hacía tiempo que quería verlo por lo que oía acerca de él y esperaba presenciar algún milagro que hiciera Jesús. 🗨
9Lo acosó con muchas preguntas, pero Jesús no le contestaba nada. 🗨
10Allí estaban también los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley, acusándolo con vehemencia. 🗨
11Entonces Herodes y sus soldados, con desprecio y burlas, le pusieron un manto lujoso y lo mandaron de vuelta a Pilato. 🗨
12Anteriormente, Herodes y Pilato no se llevaban bien, pero ese mismo día se hicieron amigos. 🗨
13Pilato entonces reunió a los jefes de los sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo 🗨
14y les dijo:―Ustedes me trajeron a este hombre acusado de fomentar la rebelión entre el pueblo, pero resulta que lo he interrogado delante de ustedes sin encontrar que sea culpable de lo que ustedes lo acusan. 🗨
15Y es claro que tampoco Herodes lo ha juzgado culpable, puesto que nos lo devolvió. Como pueden ver, no ha cometido ningún delito que merezca la muerte, 🗨
16así que le daré una paliza y después lo soltaré. 🗨
18Pero todos gritaron a una voz:―¡Llévate a ese! ¡Suéltanos a Barrabás! 🗨
19A Barrabás lo habían metido en la cárcel por una rebelión en la ciudad y por homicidio. 🗨
20Pilato, como quería soltar a Jesús, apeló al pueblo otra vez, 🗨
21pero ellos se pusieron a gritar:―¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo! 🗨
22Por tercera vez les habló:―Pero ¿qué crimen ha cometido este hombre? No encuentro que él sea culpable de nada que merezca la pena de muerte, así que le daré una paliza y después lo soltaré. 🗨
23Pero a voz en cuello ellos siguieron insistiendo en que lo crucificara y con sus gritos se impusieron. 🗨
24Por fin Pilato decidió concederles su demanda: 🗨
25soltó al hombre que le pedían, el que por insurrección y homicidio había sido echado en la cárcel, y dejó que hicieran con Jesús lo que quisieran. 🗨
26Cuando se lo llevaban, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que volvía del campo, y le dieron la cruz para que la cargara detrás de Jesús. 🗨
27Lo seguía mucha gente del pueblo, incluso mujeres que se golpeaban el pecho, lamentándose por él. 🗨
28Jesús se volvió hacia ellas y les dijo:―Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos. 🗨
29Miren, va a llegar el tiempo en que se dirá: “¡Dichosas las estériles, que nunca dieron a luz ni amamantaron!”. 🗨
30Entonces»“dirán a las montañas: ‘¡Caigan sobre nosotros!’,y a las colinas: ‘¡Cúbrannos!’ ” 🗨
31Porque, si esto se hace cuando el árbol está verde, ¿qué no sucederá cuando esté seco? 🗨
32También llevaban con él a otros dos, ambos criminales, para ser ejecutados. 🗨
33Cuando llegaron al lugar llamado la Calavera, lo crucificaron allí, junto con los criminales, uno a su derecha y otro a su izquierda. 🗨
34―Padre —dijo Jesús—, perdónalos, porque no saben lo que hacen.Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús. 🗨
35La gente, por su parte, se quedó allí observando, y aun los gobernantes estaban burlándose de él.―Salvó a otros —decían—; que se salve a sí mismo si es el Cristo de Dios, el Escogido. 🗨
36También los soldados se acercaron para burlarse de él. Le ofrecieron vinagre 🗨
37y le dijeron:―Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo! 🗨
38Resulta que había sobre él un letrero que decía:Este es el Rey de los judíos. 🗨
39Uno de los criminales allí colgados empezó a insultarlo:―¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! 🗨
40Pero el otro criminal lo reprendió:―¿Ni siquiera temor de Dios tienes, aunque sufres la misma condena? 🗨
41En nuestro caso, el castigo es justo, pues sufrimos lo que merecen nuestros delitos; este, en cambio, no ha hecho nada malo. 🗨
42Luego dijo:―Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 🗨
43―Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso —le contestó Jesús. 🗨
44Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad, 🗨
45pues el sol se ocultó. Y la cortina del santuario del templo se rasgó por la mitad. 🗨
46Entonces Jesús exclamó con fuerza:―¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!Y, al decir esto, expiró. 🗨
47El centurión, al ver lo que había sucedido, alabó a Dios y dijo:―¡Verdaderamente este hombre era justo! 🗨
48Entonces los que se habían reunido para presenciar aquel espectáculo, al ver lo ocurrido, se fueron de allí golpeándose el pecho. 🗨
49Pero todos los conocidos de Jesús, incluso las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, se quedaron mirando desde lejos. 🗨
50Había un hombre bueno y justo llamado José, miembro del Consejo, 🗨
51que no había estado de acuerdo con la decisión ni con la conducta de ellos. Era natural de un pueblo de Judea llamado Arimatea, y esperaba el reino de Dios. 🗨
52Este se presentó ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. 🗨
53Después de bajarlo, lo envolvió en una sábana de tela de lino y lo puso en un sepulcro cavado en la roca, en el que todavía no se había sepultado a nadie. 🗨
54Era el día de preparación para el sábado, que estaba a punto de comenzar. 🗨
55Las mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea siguieron a José para ver el sepulcro y cómo colocaban el cuerpo. 🗨
56Luego volvieron a casa y prepararon especias aromáticas y perfumes. Entonces descansaron el sábado, conforme al mandamiento. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Entonces toda la asamblea de ellos se levantó, y llevaron a Jesús ante Pilato. 🗨
2Y comenzaron a acusarle, diciendo: Hemos hallado que este pervierte a nuestra nación, prohibiendo pagar impuesto al César, y diciendo que Él mismo es Cristo, un Rey. 🗨
3Pilato entonces le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús respondiéndole, dijo: Tú lo dices. 🗨
4Y Pilato dijo a los principales sacerdotes y a la multitud: No encuentro delito en este hombre. 🗨
5Pero ellos insistían, diciendo: Él alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí. 🗨
6Cuando Pilato oyó esto, preguntó si el hombre era galileo. 🗨
7Y al saber que Jesús pertenecía a la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que también estaba en Jerusalén en aquellos días. 🗨
8Herodes, al ver a Jesús se alegró en gran manera, pues hacía mucho tiempo que quería verle por lo que había oído hablar de Él, y esperaba ver alguna señal que Él hiciera. 🗨
9Y le interrogó extensamente, pero Jesús nada le respondió. 🗨
10Los principales sacerdotes y los escribas también estaban allí, acusándole con vehemencia. 🗨
11Entonces Herodes, con sus soldados, después de tratarle con desprecio y burlarse de Él, le vistió con un espléndido manto y le envió de nuevo a Pilato. 🗨
12Aquel mismo día Herodes y Pilato se hicieron amigos, pues antes habían estado enemistados el uno con el otro. 🗨
13Entonces Pilato convocó a los principales sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo, 🗨
14y les dijo: Me habéis presentado a este hombre como uno que incita al pueblo a la rebelión, pero habiéndole interrogado yo delante de vosotros, no he hallado ningún delito en este hombre de las acusaciones que hacéis contra Él. 🗨
15Ni tampoco Herodes, pues nos lo ha remitido de nuevo; y he aquí que nada ha hecho que merezca la muerte. 🗨
16Por consiguiente, después de castigarle, le soltaré. 🗨
17Y tenía obligación de soltarles un preso en cada fiesta. 🗨
18Pero todos ellos gritaron a una, diciendo: ¡Fuera con este, y suéltanos a Barrabás! 🗨
19(Este había sido echado en la cárcel por un levantamiento ocurrido en la ciudad, y por homicidio.) 🗨
20Pilato, queriendo soltar a Jesús, les volvió a hablar, 🗨
21pero ellos continuaban gritando, diciendo: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! 🗨
22Y él les dijo por tercera vez: ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho este? No he hallado en Él ningún delito digno de muerte; por tanto, le castigaré y le soltaré. 🗨
23Pero ellos insistían, pidiendo a grandes voces que fuera crucificado. Y sus voces comenzaron a predominar. 🗨
24Entonces Pilato decidió que se les concediera su demanda. 🗨
25Y soltó al que ellos pedían, al que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, pero a Jesús lo entregó a la voluntad de ellos. 🗨
26Cuando le llevaban, tomaron a un cierto Simón de Cirene que venía del campo y le pusieron la cruz encima para que la llevara detrás de Jesús. 🗨
27Y le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres que lloraban y se lamentaban por Él. 🗨
28Pero Jesús, volviéndose a ellas, dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos. 🗨
29Porque he aquí, vienen días en que dirán: «Dichosas las estériles, y los vientres que nunca concibieron, y los senos que nunca criaron». 🗨
30Entonces comenzarán a decir a los montes: «Caed sobre nosotros»; y a los collados: «Cubridnos». 🗨
31Porque si en el árbol verde hacen esto, ¿qué sucederá en el seco? 🗨
32Y llevaban también a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos con Él. 🗨
33Cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 🗨
34Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y echaron suertes, repartiéndose entre sí sus vestidos. 🗨
35Y el pueblo estaba allí mirando; y aun los gobernantes se mofaban de Él, diciendo: A otros salvó; que se salve a sí mismo si este es el Cristo de Dios, su Escogido. 🗨
36Los soldados también se burlaban de Él, acercándose y ofreciéndole vinagre, 🗨
37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 🗨
38Había también una inscripción sobre Él, que decía: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. 🗨
39Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! 🗨
40Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? 🗨
41Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero este nada malo ha hecho. 🗨
42Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 🗨
43Entonces Él le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso. 🗨
44Era ya como la hora sexta, cuando descendieron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena 🗨
45al eclipsarse el sol. El velo del templo se rasgó en dos. 🗨
46Y Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró. 🗨
47Cuando el centurión vio lo que había sucedido, glorificaba a Dios, diciendo: Ciertamente, este hombre era inocente. 🗨
48Y cuando todas las multitudes que se habían reunido para presenciar este espectáculo, al observar lo que había acontecido, se volvieron golpeándose el pecho. 🗨
49Pero todos sus conocidos y las mujeres que le habían acompañado desde Galilea, estaban a cierta distancia viendo estas cosas. 🗨
50Y había un hombre llamado José, miembro del concilio, varón bueno y justo 🗨
51(el cual no había asentido al plan y al proceder de los demás) que era de Arimatea, ciudad de los judíos, y que esperaba el reino de Dios. 🗨
52Este fue a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, 🗨
53y bajándole, le envolvió en un lienzo de lino, y le puso en un sepulcro excavado en la roca donde nadie había sido puesto todavía. 🗨
54Era el día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. 🗨
55Y las mujeres que habían venido con Él desde Galilea siguieron detrás, y vieron el sepulcro y cómo fue colocado el cuerpo. 🗨
56Y cuando regresaron, prepararon especias aromáticas y perfumes.Yen el día de reposo descansaron según el mandamiento. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Entonces todo el Concilio llevó a Jesús ante Pilato, el gobernador romano. 🗨
2Comenzaron a presentar su caso: «Este hombre ha estado llevando al pueblo por mal camino al decirles que no paguen los impuestos al gobierno romano y al afirmar que él es el Mesías, un rey». 🗨
3Entonces Pilato le preguntó: —¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús contestó: —Tú lo has dicho. 🗨
4Pilato se dirigió a los principales sacerdotes y a la multitud y les dijo: —¡No encuentro ningún delito en este hombre! 🗨
5Pero insistían: —Con sus enseñanzas causa disturbios por donde va, en toda Judea, desde Galilea hasta Jerusalén. 🗨
6—Ah, ¿es galileo? —preguntó Pilato. 🗨
7Cuando le dijeron que sí, Pilato lo mandó a Herodes Antipas, porque Galilea estaba bajo la jurisdicción de Herodes, y dio la casualidad de que se encontraba en Jerusalén en ese momento. 🗨
8Herodes se alegró mucho por la oportunidad de ver a Jesús, porque había oído hablar de él y hacía tiempo que quería verlo realizar un milagro. 🗨
9Herodes le hizo una pregunta tras otra, pero Jesús se negó a contestar. 🗨
10Mientras tanto, los principales sacerdotes y los maestros de la ley religiosa se quedaron allí gritando sus acusaciones. 🗨
11Entonces Herodes y sus soldados comenzaron a burlarse de Jesús y a ridiculizarlo. Finalmente le pusieron un manto real y lo enviaron de regreso a Pilato. 🗨
12(Herodes y Pilato, quienes habían sido enemigos anteriormente, ese día se hicieron amigos). 🗨
13Entonces Pilato llamó a los principales sacerdotes y a los otros líderes religiosos, junto con el pueblo, 🗨
14y anunció su veredicto: «Me trajeron a este hombre porque lo acusan de encabezar una revuelta. Detenidamente lo he examinado al respecto en presencia de ustedes y lo encuentro inocente. 🗨
15Herodes llegó a la misma conclusión y me lo devolvió. Este hombre no ha hecho nada que merezca la pena de muerte. 🗨
16Así que lo haré azotar y luego lo pondré en libertad». 🗨
18Pero un gran clamor surgió de la multitud, y a una voz la gente gritó: «¡Mátalo y suéltanos a Barrabás!». 🗨
19(Barrabás estaba en prisión por haber participado en un levantamiento contra el gobierno en Jerusalén, y por asesinato). 🗨
20Pilato discutió con ellos porque quería poner en libertad a Jesús, 🗨
21pero la multitud seguía gritando: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!». 🗨
22Por tercera vez insistió Pilato: «¿Por qué? ¿Qué crimen ha cometido? No encuentro ninguna razón para condenarlo a muerte. Lo haré azotar y luego lo soltaré». 🗨
23Pero la turba gritó cada vez más fuerte, exigiendo que Jesús fuera crucificado, y sus voces prevalecieron. 🗨
24Entonces Pilato sentenció a Jesús a muerte como la gente reclamaba. 🗨
25Como habían pedido, puso en libertad a Barrabás, el que estaba preso por levantamiento y asesinato. Y les entregó a Jesús para que hicieran con él como quisieran. 🗨
26Cuando ellos se llevaban a Jesús, sucedió que un hombre llamado Simón, que era de Cirene, venía del campo. Los soldados lo agarraron, pusieron la cruz sobre él y lo obligaron a cargarla detrás de Jesús. 🗨
27Una gran multitud lo seguía, incluidas muchas mujeres que lloraban desconsoladas. 🗨
28Entonces Jesús se dio la vuelta y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos. 🗨
29Pues vienen días cuando dirán: “¡Dichosas las mujeres que no tienen hijos, los vientres que no dieron a luz y los pechos que no amamantaron!”. 🗨
30La gente suplicará a los montes: “¡Caigan sobre nosotros!” y rogará a las colinas: “¡Entiérrennos!”. 🗨
31Pues, si estas cosas suceden cuando el árbol está verde, ¿qué pasará cuando esté seco?». 🗨
32Llevaron a otros dos, ambos criminales, para ser ejecutados con Jesús. 🗨
33Cuando llegaron a un lugar llamado «La Calavera», lo clavaron en la cruz y a los criminales también, uno a su derecha y otro a su izquierda. 🗨
34Jesús dijo: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Y los soldados sortearon su ropa, tirando los dados. 🗨
35La multitud observaba, y los líderes se burlaban. «Salvó a otros —decían—, que se salve a sí mismo si de verdad es el Mesías de Dios, el Elegido». 🗨
36Los soldados también se burlaban de él, al ofrecerle vino agrio para beber. 🗨
37Y exclamaron: «Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo!». 🗨
38Encima de su cabeza, colocaron un letrero que decía: «Este es el Rey de los judíos». 🗨
39Uno de los criminales colgados junto a él se burló: «¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!». 🗨
40Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte? 🗨
41Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo». 🗨
42Luego dijo: —Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 🗨
43Jesús respondió: —Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso. 🗨
44Ya era alrededor del mediodía, y la tierra se llenó de oscuridad hasta las tres de la tarde. 🗨
45La luz del sol desapareció. Y, de repente, la cortina del santuario del templo se rasgó por la mitad. 🗨
46Después Jesús gritó: «Padre, ¡encomiendo mi espíritu en tus manos!». Y con esas palabras dio su último suspiro. 🗨
47Cuando el oficial romano encargado de la ejecución vio lo que había sucedido, adoró a Dios y dijo: «Este hombre era inocente de verdad». 🗨
48Y cuando todas las multitudes que habían venido a observar la ejecución vieron lo que había sucedido, regresaron a casa con gran dolor; 🗨
49pero los amigos de Jesús, incluidas las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, se quedaron mirando de lejos. 🗨
50Había un hombre bueno y justo llamado José. Era miembro del Concilio Supremo judío, 🗨
51pero no había estado de acuerdo con la decisión y las acciones de los otros líderes religiosos. Era de la ciudad de Judea llamada Arimatea y esperaba la venida del reino de Dios. 🗨
52Fue a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. 🗨
53Luego bajó el cuerpo de la cruz, lo envolvió en un largo lienzo de lino y lo colocó en una tumba nueva que había sido tallada en la roca. 🗨
54Esto sucedió el viernes por la tarde, el día de preparación, cuando el día de descanso estaba por comenzar. 🗨
55Mientras llevaban el cuerpo, las mujeres de Galilea iban detrás y vieron la tumba donde lo colocaron. 🗨
56Luego fueron a sus casas y prepararon especias y ungüentos para ungir el cuerpo de Jesús; pero cuando terminaron ya había comenzado el día de descanso, así que descansaron como ordena la ley. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Toda la asamblea de ellos se levantó, y llevaron a Jesús ante Pilato. 🗨
2Y comenzaron a acusar a Jesús, diciendo: «Hemos hallado que este pervierte a nuestra nación, prohibiendo pagar impuesto a César, y diciendo que Él mismo es Cristo, un Rey». 🗨
3Pilato preguntó a Jesús: «¿Eres Tú el Rey de los judíos?». «Tú lo dices», le respondió Jesús. 🗨
4Entonces Pilato dijo a los principales sacerdotes y a la multitud: «No encuentro delito en este hombre». 🗨
5Pero ellos insistían, diciendo: «Él alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí». 🗨
6Cuando Pilato oyó esto, preguntó si el hombre era galileo. 🗨
7Al saber que Jesús pertenecía a la jurisdicción de Herodes, lo remitió a Herodes, que también estaba en Jerusalén en aquellos días. 🗨
8Al ver a Jesús, Herodes se alegró en gran manera, pues hacía mucho tiempo que lo quería ver por lo que había oído hablar de Él, y esperaba ver alguna señal que Él hiciera. 🗨
9Lo interrogó extensamente, pero Jesús nada le respondió. 🗨
10Los principales sacerdotes y los escribas también estaban allí, y lo acusaban con vehemencia. 🗨
11Entonces Herodes, con sus soldados, después de tratar a Jesús con desprecio y burlarse de Él, lo vistieron con un espléndido manto. Después Herodes lo envió de nuevo a Pilato. 🗨
12Aquel mismo día Herodes y Pilato se hicieron amigos, pues antes habían estado enemistados el uno con el otro. 🗨
13Pilato convocó a los principales sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo, 🗨
14y les dijo: «Me han presentado a este hombre como uno que incita al pueblo a la rebelión, pero habiéndolo interrogado yo delante de ustedes, no he hallado ningún delito en este hombre de las acusaciones que hacen contra Él. 🗨
15Ni tampoco Herodes, pues nos lo ha remitido de nuevo; ya que nada ha hecho que merezca la muerte. 🗨
16Por tanto, lo voy a castigar y después, lo soltaré». 🗨
17Y tenía obligación de soltarles un preso en cada fiesta. 🗨
18Pero todos ellos gritaron a una: «¡Fuera con este, y suéltanos a Barrabás!». 🗨
19Barrabás había sido echado en la cárcel por un levantamiento ocurrido en la ciudad, y por homicidio. 🗨
20Pilato, queriendo soltar a Jesús, les volvió a hablar, 🗨
21pero ellos continuaban gritando: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!». 🗨
22Y él les dijo por tercera vez: «¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho Este? No he hallado en Él ningún delito digno de muerte; por tanto, lo castigaré y lo soltaré». 🗨
23Pero ellos insistían, pidiendo a grandes voces que fuera crucificado, y sus voces comenzaron a predominar. 🗨
24Entonces Pilato decidió que se les concediera su demanda. 🗨
25Y soltó al que ellos pedían, al que había sido echado en la cárcel por insurrección y homicidio, pero entregó a Jesús a la voluntad de ellos. 🗨
26Cuando lo llevaban, tomaron a un tal Simón de Cirene que venía del campo y le pusieron la cruz encima para que la llevara detrás de Jesús. 🗨
27Y seguía a Jesús una gran multitud del pueblo y de mujeres que lloraban y se lamentaban por Él. 🗨
28Pero Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloren por Mí; lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos. 🗨
29Porque vienen días en que dirán: “Dichosas las estériles, los vientres que nunca concibieron y los senos que nunca criaron”. 🗨
30Entonces comenzarán a decir a los montes: “Caigan sobre nosotros”; y a los collados: “Cúbrannos”. 🗨
31Porque si en el árbol verde hacen esto, ¿qué sucederá en el seco?». 🗨
32También llevaban a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos con Él. 🗨
33Cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 🗨
34Y Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Y los soldados echaron suertes, repartiéndose entre sí Sus vestidos. 🗨
35El pueblo estaba allí mirando; y aun los gobernantes se burlaban de Él, diciendo: «A otros salvó; que se salve Él mismo si Este es el Cristo de Dios, Su Escogido». 🗨
36Los soldados también se burlaban de Jesús, y se acercaban a Él y le ofrecían vinagre, 🗨
37diciendo: «Si Tú eres el Rey de los judíos, sálvate a Ti mismo». 🗨
38Había también una inscripción sobre Él, que decía: «ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS». 🗨
39Uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: «¿No eres Tú el Cristo? ¡Sálvate a Ti mismo y a nosotros!». 🗨
40Pero el otro le contestó, y reprendiéndolo, dijo: «¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? 🗨
41Nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero este nada malo ha hecho». 🗨
42Y añadió: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en Tu reino». 🗨
43Entonces Jesús le dijo: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso». 🗨
44Era ya como la hora sexta, cuando descendieron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena, 🗨
45al eclipsarse el sol. El velo del templo se rasgó en dos. 🗨
46Y Jesús, clamando a gran voz, dijo: «Padre, en Tus manos encomiendo Mi espíritu». Habiendo dicho esto, expiró. 🗨
47Al ver el centurión lo que había sucedido, glorificaba a Dios, diciendo: «Ciertamente, este hombre era inocente». 🗨
48Todas las multitudes que se habían reunido para presenciar este espectáculo, al observar lo que había acontecido, se volvieron golpeándose el pecho. 🗨
49Pero todos los conocidos de Jesús y las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea, estaban a cierta distancia viendo estas cosas. 🗨
50Había un hombre llamado José, miembro del Concilio, varón bueno y justo, 🗨
51el cual no había estado de acuerdo con el plan y el proceder de los demás, que era de Arimatea, ciudad de los judíos, y que esperaba el reino de Dios. 🗨
52Este fue a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, 🗨
53y bajándolo, lo envolvió en un lienzo de lino, y lo puso en un sepulcro excavado en la roca donde nadie había sido puesto todavía. 🗨
54Era el día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. 🗨
55Y las mujeres que habían venido con Jesús desde Galilea siguieron detrás, y vieron el sepulcro y cómo fue colocado Su cuerpo. 🗨
56Cuando regresaron, prepararon especias aromáticas y perfumes. Y en el día de reposo descansaron según el mandamiento. 🗨