Lucas 4 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto 🗨
2por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. 🗨
3Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan. 🗨
4Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios. 🗨
5Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 🗨
6Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 🗨
7Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 🗨
8Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. 🗨
9Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; 🗨
10porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; 🗨
11y, En las manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra. 🗨
12Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. 🗨
13Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo. 🗨
14Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 🗨
15Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. 🗨
16Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 🗨
17Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 🗨
18Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 🗨
19A predicar el año agradable del Señor. 🗨
20Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 🗨
21Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. 🗨
22Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? 🗨
23El les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. 🗨
24Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra. 🗨
25Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; 🗨
26pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón. 🗨
27Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. 🗨
28Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; 🗨
29y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. 🗨
30Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue. 🗨
31Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en los días de reposo. 🗨
32Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad. 🗨
33Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, 🗨
34diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. 🗨
35Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno. 🗨
36Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen? 🗨
37Y su fama se difundía por todos los lugares de los contornos. 🗨
38Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella. 🗨
39E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía. 🗨
40Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. 🗨
41También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. 🗨
42Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto; y la gente le buscaba, y llegando a donde estaba, le detenían para que no se fuera de ellos. 🗨
43Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado. 🗨
44Y predicaba en las sinagogas de Galilea. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto. 🗨
2Allí estuvo cuarenta días y fue tentado por el diablo. No comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre. 🗨
3―Si eres el Hijo de Dios —le propuso el diablo—, ordénale a esta piedra que se convierta en pan. 🗨
4Jesús le respondió:―Escrito está: “No solo de pan vive el hombre”. 🗨
5Entonces el diablo lo llevó a un lugar alto y le mostró en un instante todos los reinos del mundo. 🗨
6―Sobre estos reinos y todo su esplendor —le dijo—, te daré la autoridad, porque a mí me ha sido entregada y puedo dársela a quien yo quiera. 🗨
7Así que, si me adoras, todo será tuyo. 🗨
8Jesús le contestó:―Escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él”. 🗨
9Luego el diablo lo llevó a Jerusalén e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo y le dijo:―Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo desde aquí. 🗨
10Pues escrito está:»“Ordenará que sus ángeles te protejan con sumo cuidado. 🗨
11En sus manos te sostendránpara que no tropieces con piedra alguna”. 🗨
12―Está dicho: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le respondió Jesús. 🗨
13Así que el diablo, habiendo agotado todo recurso de tentación, lo dejó hasta otra oportunidad. 🗨
14Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu y se extendió su fama por toda aquella región. 🗨
15Enseñaba en las sinagogas, y todos lo admiraban. 🗨
16Fue a Nazaret, donde se había criado, y un sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre. Se levantó para hacer la lectura 🗨
17y le entregaron el libro del profeta Isaías. Al desenrollarlo, encontró el lugar donde estaba escrito: 🗨
18«El Espíritu del Señor está sobre mí,por cuanto me ha ungidopara anunciar buenas noticias a los pobres.Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivosy dar vista a los ciegos,a poner en libertad a los oprimidos, 🗨
19a pregonar el año del favor del Señor». 🗨
20Luego enrolló el libro, se lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos los que estaban en la sinagoga lo miraban detenidamente, 🗨
21y él comenzó a hablarles: «Hoy se cumple esta Escritura en presencia de ustedes». 🗨
22Todos dieron su aprobación, impresionados por las hermosas palabras que salían de su boca. «¿No es este el hijo de José?», se preguntaban. 🗨
23Jesús continuó: «Seguramente ustedes me van a citar el proverbio: “¡Médico, cúrate a ti mismo! Haz aquí en tu tierra lo que hemos oído que hiciste en Capernaúm”. 🗨
24Pues bien, les aseguro que a ningún profeta lo aceptan en su propia tierra. 🗨
25No cabe duda de que en tiempos de Elías, cuando el cielo se cerró por tres años y medio, de manera que hubo una gran hambre en toda la tierra, muchas viudas vivían en Israel. 🗨
26Sin embargo, Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una viuda de Sarepta, en los alrededores de Sidón. 🗨
27Así mismo, había en Israel muchos con alguna enfermedad en la piel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán el sirio». 🗨
28Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron. 🗨
29Se levantaron, lo expulsaron del pueblo y lo llevaron hasta la cumbre de la colina sobre la que estaba construido el pueblo, para tirarlo por el precipicio. 🗨
30Pero él pasó por en medio de ellos y se fue. 🗨
31Jesús bajó a Capernaúm, un pueblo de Galilea, y el día sábado enseñaba a la gente. 🗨
32Estaban asombrados de su enseñanza, porque les hablaba con autoridad. 🗨
33Había en la sinagoga un hombre que estaba poseído por un espíritu maligno, quien gritó con todas sus fuerzas: 🗨
34―¡Ah! ¿Por qué te entrometes, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres tú: ¡el Santo de Dios! 🗨
35―¡Cállate! —lo reprendió Jesús—. ¡Sal de ese hombre!Entonces el demonio derribó al hombre en medio de la gente y salió de él sin hacerle ningún daño. 🗨
36Todos se asustaron y se decían unos a otros: «¿Qué clase de palabra es esta? ¡Con autoridad y poder les da órdenes a los espíritus malignos y salen!». 🗨
37Y su fama se extendió por todo aquel lugar. 🗨
38Cuando Jesús salió de la sinagoga, fue a casa de Simón, cuya suegra estaba enferma con una fiebre muy alta. Le pidieron a Jesús que la ayudara, 🗨
39así que se inclinó sobre ella y reprendió a la fiebre, y esta se le quitó. Ella se levantó enseguida y comenzó a servirles. 🗨
40Al ponerse el sol, la gente le llevó a Jesús todos los que padecían de diversas enfermedades; él puso las manos sobre cada uno de ellos y los sanó. 🗨
41Además, de muchas personas salían demonios que gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero él los reprendía y no los dejaba hablar porque sabían que él era el Cristo. 🗨
42Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar solitario. La gente andaba buscándolo y, cuando llegaron adonde él estaba, procuraban detenerlo para que no se fuera. 🗨
43Pero él les dijo: «Es preciso que anuncie también a los demás pueblos las buenas noticias del reino de Dios, porque para esto fui enviado». 🗨
44Y siguió predicando en las sinagogas de Judea. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu en el desierto 🗨
2por cuarenta días, siendo tentado por el diablo. Y no comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre. 🗨
3Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. 🗨
4Jesús le respondió: Escrito está: «No solo de pan vivirá el hombre». 🗨
5Llevándole a una altura, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo. 🗨
6Y el diablo le dijo: Todo este dominio y su gloria te daré; pues a mí me ha sido entregado, y a quien quiero se lo doy. 🗨
7Por tanto, si te postras delante de mí, todo será tuyo. 🗨
8Respondiendo Jesús, le dijo: Escrito está: «Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás». 🗨
9Entonces el diablo le llevó a Jerusalén y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo desde aquí, 🗨
10pues escrito está:«A sus ángeles te encomendará para que te guarden», 🗨
11y:«en las manos te llevarán,no sea que tu pie tropiece en piedra». 🗨
12Respondiendo Jesús, le dijo: Se ha dicho: «No tentaras al Señor tu Dios». 🗨
13Cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se alejó de Él esperando un tiempo oportuno. 🗨
14Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de Él se divulgaron por toda aquella comarca. 🗨
15Y enseñaba en sus sinagogas, siendo alabado por todos. 🗨
16Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. 🗨
17Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 🗨
18El Espíritu del Señor está sobre mí,porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres.Me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos,y la recuperación de la vista a los ciegos;para poner en libertad a los oprimidos; 🗨
19para proclamar el año favorable del Señor. 🗨
20Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. 🗨
21Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído. 🗨
22Y todos hablaban bien de Él y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es este el hijo de José? 🗨
23Entonces Él les dijo: Sin duda me citaréis este refrán: «Médico, cúrate a ti mismo»; esto es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en tu tierra. 🗨
24Y dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. 🗨
25Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra; 🗨
26y sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón. 🗨
27Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. 🗨
28Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, 🗨
29y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle. 🗨
30Pero Él, pasando por en medio de ellos, se fue. 🗨
31Y descendió a Capernaúm, ciudad de Galilea. Y les enseñaba en los días de reposo; 🗨
32y se admiraban de su enseñanza porque su mensaje era con autoridad. 🗨
33Y estaba en la sinagoga un hombre poseído por el espíritu de un demonio inmundo, y gritó a gran voz: 🗨
34Déjanos ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. 🗨
35Jesús entonces lo reprendió, diciendo: ¡Cállate y sal de él! Y después que el demonio lo derribó en medio de ellos, salió de él sin hacerle ningún daño. 🗨
36Y todos se quedaron asombrados, y discutían entre sí, diciendo: ¿Qué mensaje es este? Porque con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos y salen. 🗨
37Y su fama se divulgaba por todos los lugares de la región circunvecina. 🗨
38Y levantándose, salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. Y la suegra de Simón se hallaba sufriendo con una fiebre muy alta, y le rogaron por ella. 🗨
39E inclinándose sobre ella, reprendió la fiebre, y la fiebre la dejó; y al instante ella se levantó y les servía. 🗨
40Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban a Él; y poniendo Él las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. 🗨
41También de muchos salían demonios, gritando y diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Dios! Pero, reprendiéndolos, no les permitía hablar, porque sabían que Él era el Cristo. 🗨
42Cuando se hizo de día, salió y se fue a un lugar solitario; y las multitudes le buscaban, y llegaron adonde Él estaba y procuraron detenerle para que no se separara de ellos. 🗨
43Pero Él les dijo: También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto yo he sido enviado. 🗨
44Y predicaba en las sinagogas de Judea. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Entonces Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del río Jordán y fue guiado por el Espíritu en el desierto, 🗨
2donde fue tentado por el diablo durante cuarenta días. Jesús no comió nada en todo ese tiempo y comenzó a tener mucha hambre. 🗨
3Entonces el diablo le dijo: —Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se transforme en pan. 🗨
4Jesús le dijo: —¡No! Las Escrituras dicen: “La gente no vive solo de pan”. 🗨
5Entonces el diablo lo llevó a una parte alta y desplegó ante él todos los reinos del mundo en un solo instante. 🗨
6—Te daré la gloria de estos reinos y autoridad sobre ellos —le dijo el diablo—, porque son míos para dárselos a quien yo quiera. 🗨
7Te daré todo esto si me adoras. 🗨
8Jesús le respondió: —Las Escrituras dicen: “Adora al Señor tu Dios y sírvele únicamente a él”. 🗨
9Entonces el diablo lo llevó a Jerusalén, al punto más alto del templo, y dijo: —Si eres el Hijo de Dios, ¡tírate! 🗨
10Pues las Escrituras dicen: “Él ordenará a sus ángeles que te protejan y te guarden. 🗨
11Y te sostendrán con sus manos para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra”. 🗨
12Jesús le respondió: —Las Escrituras también dicen: “No pondrás a prueba al Señor tu Dios”. 🗨
13Cuando el diablo terminó de tentar a Jesús, lo dejó hasta la siguiente oportunidad. 🗨
14Entonces Jesús regresó a Galilea lleno del poder del Espíritu Santo. Las noticias acerca de él corrieron rápidamente por toda la región. 🗨
15Enseñaba con frecuencia en las sinagogas y todos lo elogiaban. 🗨
16Cuando llegó a Nazaret, la aldea donde creció, fue como de costumbre a la sinagoga el día de descanso y se puso de pie para leer las Escrituras. 🗨
17Le dieron el rollo del profeta Isaías. Jesús lo desenrolló y encontró el lugar donde está escrito lo siguiente: 🗨
18«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, 🗨
19y que ha llegado el tiempo del favor del Señor ». 🗨
20Lo enrolló de nuevo, se lo entregó al ayudante y se sentó. Todas las miradas en la sinagoga se fijaron en él. 🗨
21Después Jesús comenzó a hablarles: «La Escritura que acaban de oír ¡se ha cumplido este mismo día!». 🗨
22Todos hablaban bien de él y estaban asombrados de la gracia con la que salían las palabras de su boca. «¿Cómo puede ser? —preguntaban—. ¿No es este el hijo de José?». 🗨
23Entonces Jesús les dijo: «Seguramente ustedes me citarán el proverbio que dice: “Médico, cúrate a ti mismo” para decirme: “Haz milagros aquí en tu propio pueblo como los que hiciste en Capernaúm”. 🗨
24Pero les digo la verdad, ningún profeta es aceptado en su propio pueblo. 🗨
25»Sin duda había muchas viudas necesitadas en Israel en el tiempo de Elías, cuando los cielos se cerraron por tres años y medio y un hambre terrible devastó la tierra. 🗨
26Sin embargo, Elías no fue enviado a ninguna de ellas. En cambio, lo enviaron a una extranjera, a una viuda de Sarepta en la tierra de Sidón. 🗨
27También muchas personas en Israel tenían lepra en el tiempo del profeta Eliseo, pero el único sanado fue Naamán, un sirio». 🗨
28Al oír eso la gente de la sinagoga se puso furiosa. 🗨
29Se levantaron de un salto, lo atacaron y lo llevaron a la fuerza hasta el borde del cerro sobre el cual estaba construida la ciudad. Querían arrojarlo por el precipicio, 🗨
30pero él pasó por en medio de la multitud y siguió su camino. 🗨
31Después Jesús fue a Capernaúm, una ciudad de Galilea, y enseñaba en la sinagoga cada día de descanso. 🗨
32Allí también la gente quedó asombrada de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. 🗨
33Cierta vez que Jesús estaba en la sinagoga, un hombre poseído por un demonio —un espíritu maligno— clamó, gritando: 🗨
34«¡Vete! ¿Por qué te entrometes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres: el Santo de Dios!». 🗨
35Pero Jesús lo reprendió: «¡Cállate! —le ordenó—. ¡Sal de este hombre!». En ese mismo momento, el demonio arrojó al hombre al suelo mientras la multitud miraba; luego salió de él sin hacerle más daño. 🗨
36La gente, asombrada, exclamó: «¡Qué poder y autoridad tienen las palabras de este hombre! Hasta los espíritus malignos lo obedecen y huyen a su orden». 🗨
37Las noticias acerca de Jesús corrieron por cada aldea de toda la región. 🗨
38Después de salir de la sinagoga ese día, Jesús fue a la casa de Simón, donde encontró a la suegra de Simón muy enferma, con mucha fiebre. «Por favor, sánala», le suplicaron todos. 🗨
39De pie junto a su cama, Jesús reprendió a la fiebre y la fiebre se fue de la mujer. Ella se levantó de inmediato y les preparó una comida. 🗨
40Esa tarde, al ponerse el sol, la gente de toda la aldea llevó ante Jesús a sus parientes enfermos. Cualquiera que fuera la enfermedad, el toque de su mano los sanaba a todos. 🗨
41Muchos estaban poseídos por demonios, los cuales salieron a su orden gritando: «¡Eres el Hijo de Dios!». Pero como ellos sabían que él era el Mesías, los reprendió y no los dejó hablar. 🗨
42Muy temprano a la mañana siguiente, Jesús salió a un lugar aislado. Las multitudes lo buscaron por todas partes y, cuando por fin lo encontraron, le suplicaron que no se fuera. 🗨
43Él les respondió: «Debo predicar la Buena Noticia del reino de Dios también en otras ciudades, porque para eso fui enviado». 🗨
44Así que siguió recorriendo la región, predicando en las sinagogas de toda Judea. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu en el desierto 🗨
2por cuarenta días, siendo tentado por el diablo. Y no comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre. 🗨
3Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan». 🗨
4Jesús le respondió: «Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre” ». 🗨
5El diablo lo llevó a una altura, y le mostró en un instante todos los reinos del mundo. 🗨
6«Todo este dominio y su gloria te daré», le dijo el diablo; «pues a mí me ha sido entregado, y a quien quiero se lo doy. 🗨
7Por tanto, si te postras delante de mí, todo será Tuyo». 🗨
8Jesús le respondió: «Escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás” ». 🗨
9Entonces el diablo lo llevó a Jerusalén y lo puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo desde aquí, 🗨
10pues escrito está: “A Sus ángeles te encomendará para que te guarden”, 🗨
11y: “En las manos te llevarán, Para que Tu pie no tropiece en piedra” ». 🗨
12Jesús le respondió: «Se ha dicho: “No tentarás al Señor tu Dios” ». 🗨
13Cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se alejó de Él esperando un tiempo oportuno. 🗨
14Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de Él se divulgaron por toda aquella región. 🗨
15Y enseñaba en sus sinagogas, siendo alabado por todos. 🗨
16Jesús llegó a Nazaret, donde había sido criado, y según Su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. 🗨
17Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 🗨
18«El Espíritu del Señor está sobre Mí, Porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. Me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, Y la recuperación de la vista a los ciegos; Para poner en libertad a los oprimidos; 🗨
19Para proclamar el año favorable del Señor». 🗨
20Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. 🗨
21Y comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que han oído». 🗨
22Todos hablaban bien de Él y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de Su boca, y decían: «¿No es este el hijo de José?». 🗨
23Entonces Él les dijo: «Sin duda me citarán este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo; esto es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en Tu tierra” ». 🗨
24Y Jesús añadió: «En verdad les digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. 🗨
25Pero en verdad les digo, que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra; 🗨
26sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta, en la tierra de Sidón. 🗨
27Muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio». 🗨
28Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, 🗨
29y levantándose, echaron a Jesús fuera de la ciudad, y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para tirar a Jesús desde allí. 🗨
30Pero Él, pasando por en medio de ellos, se fue. 🗨
31Jesús descendió a Capernaúm, ciudad de Galilea, y les enseñaba en los días de reposo. 🗨
32Todos se admiraban de Su enseñanza porque Su mensaje era con autoridad. 🗨
33Y había en la sinagoga un hombre poseído por el espíritu de un demonio inmundo, y gritó a gran voz: 🗨
34«Déjanos. ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién Tú eres: el Santo de Dios». 🗨
35Jesús entonces lo reprendió, diciendo: «¡Cállate y sal de él!». Y después que el demonio lo derribó en medio de ellos, salió de él sin hacerle ningún daño. 🗨
36Todos se quedaron asombrados, y discutían entre sí: «¿Qué mensaje es este? Porque con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos y salen». 🗨
37Y Su fama se divulgaba por todos los lugares de aquella región. 🗨
38Levantándose, Jesús salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón se hallaba sufriendo con una fiebre muy alta, y le rogaron por ella. 🗨
39Inclinándose sobre ella, Jesús reprendió la fiebre y la fiebre la dejó; al instante ella se levantó y les servía. 🗨
40Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban a Él; y poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. 🗨
41También de muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero, reprendiéndolos, no les permitía hablar, porque sabían que Él era el Cristo. 🗨
42Cuando se hizo de día, Jesús salió y se fue a un lugar solitario. Las multitudes lo buscaban, y llegaron adonde Él estaba y procuraban detener a Jesús para que no se separara de ellos. 🗨
43Pero Él les dijo: «También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto Yo he sido enviado». 🗨
44Y predicaba en las sinagogas de los judíos. 🗨