📲

Instala BRPV en tu iPhone

Toca el botón de compartir ⬆️ en Safari, y luego "Agregar a pantalla de inicio".

BRPV
📖 Ir a la Biblia 📅 Planes 🙏 Muro de oración
🔍

Antiguo Testamento

Nuevo Testamento

Tamaño de letra

Fondo de lectura

Génesis 14

Abram rescata a Lot

1Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim,🗨 2que éstos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Birsa rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar.🗨 3Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que es el Mar Salado.🗨 4Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el decimotercero se rebelaron.🗨 5Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron a los refaítas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim,🗨 6y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Parán, que está junto al desierto.🗨 7Y volvieron y vinieron a En-mispat, que es Cades, y devastaron todo el país de los amalecitas, y también al amorreo que habitaba en Hazezontamar.🗨 8Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Sidim;🗨 9esto es, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim, Amrafel rey de Sinar, y Arioc rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco.🗨 10Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron allí; y los demás huyeron al monte.🗨 11Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones, y se fueron.🗨 12Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron.🗨 13Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram.🗨 14Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.🗨 15Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco.🗨 16Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.🗨

Melquisedec bendice a Abram

17Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey.🗨 18Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;🗨 19y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;🗨 20y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.🗨 21Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes.🗨 22Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,🗨 23que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram;🗨 24excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarán su parte.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

Actualmente seleccionado

Génesis 14: RV60

🖍 Destacar
¿Quieres guardar tus resaltados y notas en todos tus dispositivos? Regístrate o inicia sesión

Elige un fondo

Compartir versículo

Comparar versiones

Génesis 14:1

Comentario general

14.1-2 En apariencia, Génesis 14 trata acerca de una guerra internacional entre los gentiles; pero en realidad, trata acerca de lo que Dios tuvo que hacer para rescatar a uno de sus hijos que se deslizó hasta Sodoma. Lot había dejado el camino de la fe cambiándola por el estilo del mundo, como consecuencia, vino la guerra de los reyes. Esta fue la primera advertencia al cauto Lot sobre su perdida consagración. La ciudad de Sinar era toda una civilización, de hecho, era la cuna de la misma. Fue el primer reino de la humanidad, por lo que estaba sumamente desarrollada y extendida para el tiempo de Abram. Era un gran imperio. Su rey Amrafel y aún su hijo han sido señalados equivocadamente como Hammurabi. Abram provenía precisamente de esas tierras. Elasar fue una gran ciudad sujeta al imperio de Sinar. Es la antigua Larsa babilonia correspondiente a la moderna Senkeré. Sus moradores eran adoradores del sol desde su templo central en forma de sigurat llamado “Casa de Luz”. Elam describe a todo un país compuesto por muchas tribus, su ciudad capital era Susa. Fue una de las primeras civilizaciones de la humanidad, su lengua prevaleció hasta el tiempo de los apóstoles. Llegaron a ser tan poderosos que un día invadieron Babilonia. Los reinos aliados a Sodoma se revelaron precisamente contra Quedorlaomer, el rey de Elam, a quien rendían tributo. Goim, por su parte, describe una ciudad que permaneció hasta el tiempo de Josué (Jos. 12:23). La contraparte o los reinos rebeldes, fueron: Sodoma y Gomorra, ciudades famosas por su maldad y depravación, así como su abundancia. Adma, que significa “tierra roja”. Zeboim, “hiena”. Y Bela, “destrucción, sitio”. Esta última ciudad era muy pequeña y fue la única que se salvó en el juicio de Dios sobre Sodoma por la intercesión de Lot (Gén. 19:15-22). Tenemos pues, la guerra de cuatro reinos muy poderosos contra cinco de menor tamaño que se revelaron contra ellos sobrestimando sus fuerzas.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:2

Comentario general

14.1-2 En apariencia, Génesis 14 trata acerca de una guerra internacional entre los gentiles; pero en realidad, trata acerca de lo que Dios tuvo que hacer para rescatar a uno de sus hijos que se deslizó hasta Sodoma. Lot había dejado el camino de la fe cambiándola por el estilo del mundo, como consecuencia, vino la guerra de los reyes. Esta fue la primera advertencia al cauto Lot sobre su perdida consagración. La ciudad de Sinar era toda una civilización, de hecho, era la cuna de la misma. Fue el primer reino de la humanidad, por lo que estaba sumamente desarrollada y extendida para el tiempo de Abram. Era un gran imperio. Su rey Amrafel y aún su hijo han sido señalados equivocadamente como Hammurabi. Abram provenía precisamente de esas tierras. Elasar fue una gran ciudad sujeta al imperio de Sinar. Es la antigua Larsa babilonia correspondiente a la moderna Senkeré. Sus moradores eran adoradores del sol desde su templo central en forma de sigurat llamado “Casa de Luz”. Elam describe a todo un país compuesto por muchas tribus, su ciudad capital era Susa. Fue una de las primeras civilizaciones de la humanidad, su lengua prevaleció hasta el tiempo de los apóstoles. Llegaron a ser tan poderosos que un día invadieron Babilonia. Los reinos aliados a Sodoma se revelaron precisamente contra Quedorlaomer, el rey de Elam, a quien rendían tributo. Goim, por su parte, describe una ciudad que permaneció hasta el tiempo de Josué (Jos. 12:23). La contraparte o los reinos rebeldes, fueron: Sodoma y Gomorra, ciudades famosas por su maldad y depravación, así como su abundancia. Adma, que significa “tierra roja”. Zeboim, “hiena”. Y Bela, “destrucción, sitio”. Esta última ciudad era muy pequeña y fue la única que se salvó en el juicio de Dios sobre Sodoma por la intercesión de Lot (Gen. 19:15-22). Tenemos pues, la guerra de cuatro reinos muy poderosos contra cinco de menor tamaño que se revelaron contra ellos sobrestimando sus fuerzas.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:3

Comentario general

14.3-4 La guerra se llevó a cabo en el valle de Sidim, “el valle de los campos”, precisamente la llanura que Lot escogió cuando se separó de Abram. Aquello que para Lot era “como el huerto de Yahwéh” resultó ser una trampa. Quien padeció primero fue Lot, pues sus ganados pastaban allí. Sirvieron doce años y se revelaron en el decimotercero. En la Biblia, el número doce representa el reino y el decimotercero, la rebelión. Quedorlaomer, el rey de Elam, era el principal afectado por la rebelión, pues a él rendían tributos los cinco reinos que se rebelaron. ¿Tuvo algo que ver Lot en la rebelión? Si así fuese entendemos mejor por qué también fue parte de los cautivos. Él era juez de Sodoma, en Gen. 19:1 leemos que se sentaba a la puerta de la ciudad, costumbre de los jueces para atender los asuntos relacionados con los ciudadanos. La única duda es si Lot fue constituido juez de Sodoma después de que Abram los libertara o antes de la guerra de los reyes. Si fue juez antes de la guerra, entonces estuvo implicado en la decisión de rebelarse contra Quedorlaomer; y si fue nombrado juez después de la guerra, posiblemente se debió a la influencia de Abraham al rescatarlos.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:4

Comentario general

14.3-4 La guerra se llevó a cabo en el valle de Sidim, “el valle de los campos”, precisamente la llanura que Lot escogió cuando se separó de Abram. Aquello que para Lot era “como el huerto de Yahwéh” resultó ser una trampa. Quien padeció primero fue Lot, pues sus ganados pastaban allí. Sirvieron doce años y se revelaron en el decimotercero. En la Biblia, el número doce representa el reino y el decimotercero, la rebelión. Quedorlaomer, el rey de Elam, era el principal afectado por la rebelión, pues a él rendían tributos los cinco reinos que se rebelaron. ¿Tuvo algo que ver Lot en la rebelión? Si así fuese entendemos mejor por qué también fue parte de los cautivos. Él era juez de Sodoma, en Gen. 19:1 leemos que se sentaba a la puerta de la ciudad, costumbre de los jueces para atender los asuntos relacionados con los ciudadanos. La única duda es si Lot fue constituido juez de Sodoma después de que Abram los libertara o antes de la guerra de los reyes. Si fue juez antes de la guerra, entonces estuvo implicado en la decisión de rebelarse contra Quedorlaomer; y si fue nombrado juez después de la guerra, posiblemente se debió a la influencia de Abraham al rescatarlos.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:5

Comentario general

14.5 Durante un año Quedorlaomer y sus aliados se organizaron para sofocar la rebelión de Sodoma y las ciudades que estaban de su parte. Pero no sólo se lanzaron contra los rebeldes, sino que recorrieron los alrededores del territorio en su totalidad conquistando a cuantos pueblos encontraban. Los refaítas eran un pueblo de gigantes que vivían en Canaán mucho antes de que Abram llegara. Eran similares a los hijos de Anac. Uno de sus descendientes fue Og, rey de Basán, cuya cama medía cuatro metros (Jos. 12:4; 13:12). Poco se sabe de los zuzitas, salvo que eran pobladores de Canaán, los cuales fueron conquistados por Quedorlaomer y finalmente destruidos por los amonitas. Los emitas fueron también un pueblo de gigantes, muy numerosos y grandes (Dt. 2:9-11).

— Roberto Tinoco

Génesis 14:6

Comentario general

14.6-7 Los horeos vivían en cuevas en el monte Seir. Se piensa que eran los hurrianos, moradores de las montañas de Media y que ocuparon hasta el Mediterráneo al unirse al reino de Mitani cerca del dos mil a.C. En realidad, los amalecitas como tales no existieron sino hasta después de Abram. Los amalecitas fueron descendientes de Amalec, hijo de Elifaz, un nieto de Esaú, nieto a su vez, de Abram. Por lo que la referencia a los amalecitas en este capítulo se refiere a pueblos que más tarde serían ocupados por los descendientes de Esaú. Los amorreos eran descendientes directos de Canaán, hijo de Cam, hijo de Noé (Gen. 10:15-16). Constituían un numeroso pueblo nómada que gustaba de la región noroeste de Mesopotamia, por lo que se les llamó amurru, “occidentales”. Tiempo después invadieron Mesopotamia y constituyeron parte importante de la presión internacional que rompió por fin el dominio de la tercera dinastía de Ur (2060–1950 a.C.) sobre estas ciudades. Otros grupos de amorreos habían emigrado hacia el sur y ocupaban una gran parte de la tierra prometida, a ambos lados del Jordán. Se les encuentra en Hazezon-tamar (Engadi), al oeste del mar Muerto; y Génesis 14.13 menciona a los amorreos de Mamre, con quienes Abraham se alió.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:7

Comentario general

14.6-7 Los horeos vivían en cuevas en el monte Seir. Se piensa que eran los hurrianos, moradores de las montañas de Media y que ocuparon hasta el Mediterráneo al unirse al reino de Mitani cerca del dos mil a.C. En realidad, los amalecitas como tales no existieron sino hasta después de Abram. Los amalecitas fueron descendientes de Amalec, hijo de Elifaz, un nieto de Esaú, nieto a su vez, de Abram. Por lo que la referencia a los amalecitas en este capítulo se refiere a pueblos que más tarde serían ocupados por los descendientes de Esaú. Los amorreos eran descendientes directos de Canaán, hijo de Cam, hijo de Noé (Gen. 10:15-16). Constituían un numeroso pueblo nómada que gustaba de la región noroeste de Mesopotamia, por lo que se les llamó amurru, “occidentales”. Tiempo después invadieron Mesopotamia y constituyeron parte importante de la presión internacional que rompió por fin el dominio de la tercera dinastía de Ur (2060–1950 a.C.) sobre estas ciudades. Otros grupos de amorreos habían emigrado hacia el sur y ocupaban una gran parte de la tierra prometida, a ambos lados del Jordán. Se les encuentra en Hazezon-tamar (Engadi), al oeste del mar Muerto; y Génesis 14.13 menciona a los amorreos de Mamre, con quienes Abraham se alió.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:8

Comentario general

14.8-9 Siendo un éxito la invasión de los cuatro reinos, a saber, Elam, Nidal, Sinar y Elasar, capitaneados por Quedorlaomer; fue necesario que los reinos rebeldes salieran a presentar defensa. Desafortunadamente no estimaron adecuadamente sus fuerzas, pues no sólo pensaron que podían rebelarse y dejar de dar tributo, sino que también llegaron a creer que podían vencerles. Esta sobrestimación de fuerzas les costó la ruina. El Señor Jesús enseñó: ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz (Luc. 14:31-32). Nos presenta la necesidad de reflexionar sobre el propio poder, pero el espíritu de Sodoma es la soberbia, cree que puede lograr cualquier cosa sin Dios; esto es la ruina. La batalla se llevó a cabo en las llanuras que Lot codició y que pensó eran como el huerto de Yahwéh (estaba a la orilla del mar muerto). Lo cual marca que el propósito detrás de la guerra internacional era la decisión de Lot. ¡Cuán importante es la decisión de la iglesia para el desempeño de los asuntos mundiales! Habiendo peleado los pastores de Abram y de Lot y habiéndose separado los hermanos, el mundo estaba sumido en guerra. Si bien Dios mandó a Abram separarse de su parentela, Lot provocó serios problemas con sus malas decisiones. El que llegó a ser juez a la puerta de Sodoma trajo la ruina del mundo (seguramente estuvo involucrado en el consejo de rebelarse contra Quedorlaomer). Muerte, hambre y dolor como producto de un creyente que dejó su lugar. ¿Dónde empieza la ruina del mundo? En el conflicto de los hermanos. Pelearon en los valles, no en los montes. El enemigo busca los lugares bajos, ataca a los creyentes cuando no están en alturas espirituales.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:9

Comentario general

14.8-9 Siendo un éxito la invasión de los cuatro reinos, a saber, Elam, Nidal, Sinar y Elasar, capitaneados por Quedorlaomer; fue necesario que los reinos rebeldes salieran a presentar defensa. Desafortunadamente no estimaron adecuadamente sus fuerzas, pues no sólo pensaron que podían rebelarse y dejar de dar tributo, sino que también llegaron a creer que podían vencerles. Esta sobrestimación de fuerzas les costó la ruina. El Señor Jesús enseñó: ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz (Luc. 14:31-32). Nos presenta la necesidad de reflexionar sobre el propio poder, pero el espíritu de Sodoma es la soberbia, cree que puede lograr cualquier cosa sin Dios; esto es la ruina. La batalla se llevó a cabo en las llanuras que Lot codició y que pensó eran como el huerto de Yahwéh (estaba a la orilla del mar muerto). Lo cual marca que el propósito detrás de la guerra internacional era la decisión de Lot. ¡Cuán importante es la decisión de la iglesia para el desempeño de los asuntos mundiales! Habiendo peleado los pastores de Abram y de Lot y habiéndose separado los hermanos, el mundo estaba sumido en guerra. Si bien Dios mandó a Abram separarse de su parentela, Lot provocó serios problemas con sus malas decisiones. El que llegó a ser juez a la puerta de Sodoma trajo la ruina del mundo (seguramente estuvo involucrado en el consejo de rebelarse contra Quedorlaomer). Muerte, hambre y dolor como producto de un creyente que dejó su lugar. ¿Dónde empieza la ruina del mundo? En el conflicto de los hermanos. Pelearon en los valles, no en los montes. El enemigo busca los lugares bajos, ataca a los creyentes cuando no están en alturas espirituales.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:10

Comentario general

14.10 Si bien la llanura era muy fértil, también escondía en sus riveras una gran cantidad de pozos de asfalto. La naturaleza misma parecía perseguir a los guerreros de Sodoma y Gomorra como anticipándose al mal que vendría sobre ellos. El asfalto tiene un significado bíblico de muerte (vea la nota 11:3b). Los que huyeron a los montes sobrevivieron, fueron un anticipo del escape de Lot cuando Dios hizo descender fuego sobre Sodoma y las ciudades vecinas (Luc. 17:29). Algunos de los que siguieron a los reyes de Sodoma y de Gomorra cayeron en pozos de muerte. Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán al hoyo (Mat. 15:14). Planearon mal la huida porque no planearon huir. Hay momentos en los que retroceder es una buena estrategia. ¿A quién estás siguiendo? ¿Quién es tu Rey? Seguir a Cristo lleva a un trono (Mat. 19:28), pero hacer de cualquier otra persona nuestro rey lleva grave riesgo. El espíritu de Sodoma es seguir el engaño y caer en muerte. Los que no cayeron en los pozos de asfalto huyeron a los montes; el salmista dice: alzaré los ojos a los montes, ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Yahwéh que hizo los cielos y la tierra (Sal. 121:1-2). No son los montes, sino el Creador de los montes nuestro refugio. Los montes son los lugares altos donde ponían sus dioses las naciones, no hay refugio en ellos. Los montes representan a los poderosos de la tierra, también ellos claman a Dios por ayuda o incluso de esconden de Él con pavor (Ap. 6:5). El espíritu de Sodoma es buscar la fuerza de la carne como ayuda.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:11

Comentario general

14.11 Las riquezas rápidas no son bendecidas al final (Prov. 20:21). Sodoma y Gomorra junto con sus tres aliados, fueron derrotados en su batalla de independencia. El espíritu de Sodoma es la rebelión y su fruto la miseria. Perdieron sus riquezas por rebelarse a Quedorlaomer. ¿Tienes escasez? Entonces pregúntate si no tendrás también rebelión. Si bien es cierto que no toda escasez de bienes materiales es producto de la rebelión, si suele serlo. Un trabajador desobediente pierde su empleo, una esposa rencillosa es abandonada, un empresario que no paga los impuestos es encarcelado o pierde sus bienes. Casi siempre que hay necesidad financiera, hay también rebelión a alguna autoridad.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:12

Comentario general

14:12 Quien habita el mundo como del mundo, tiene su mismo destino. Mientras que Abram era tenido como un grande y vivía reinando en Canaán, Lot fue tomado prisionero. Como creyente y como justo debería ser un rey, pero era un preso como resultado de sus malas decisiones. ¿Acaso no era Lot un creyente? Claro que lo era, pero eso no impidió que fuera tomado cautivo. Un cristiano puede ser libre o prisionero dependiendo de que lado lucha la batalla de su vida. Lot estuvo del lado de Sodoma, por lo que corrió con el cautiverio de Sodoma. Si un creyente se amolda a este mundo olvidando su carácter de extranjero y de peregrino, será aprisionado de malos hábitos, corrupción, pecados y también de los hombres. Lot era hermano de Abram, pero tampoco eso impidió su cautiverio. No sólo debemos ser parientes de los amigos de Dios, sino que nosotros mismos debemos ser hallados como tales. La relación con los héroes de la fe no sustituye la relación con el Autor de la fe. …que moraba en Sodoma –un creyente en Sodoma. ¿Por qué fue llevado preso Lot? Porque moraba en Sodoma. Somos parte de aquello en lo que echamos raíces. Lot se alimentaba del suelo de Sodoma y durante su guerra corrió con su misma suerte. Ya no era un peregrino, tenía raíces en el mundo. Hay creyentes que son ciudadanos del mundo, por lo que no es de extrañarnos cuando participan de su cautiverio. ¿Dónde vives? Si vives en libertad seguramente moras en Cristo; pero si tu vida tiene cadenas, entonces tu morada ha estado en Sodoma. En Apocalipsis 3:10 se habla de cómo Dios librará a los creyentes de la prueba que vendrá sobre los moradores de la tierra. Hay una diferencia entre estar en el mundo y ser del mundo (Juan 17:14); los ciudadanos celestiales tienen las recompensas celestiales; mientras que los moradores del mundo experimentan el juicio del mundo. …y sus bienes, y se fueron. Antes de perder sus bienes, Lot perdió sus principios. La ruina no comienza con los números rojos, sino con el alma negra. A los cuatro reyes no les interesaba Lot, sino sus bienes; así como al mundo y a Satanás no le importa el hombre, sino la autoridad que Dios le dio sobre la tierra. Por eso es que cuando una persona enfoca su vida hacia las posesiones terrenales pierde su alma, pues está escogiendo el camino del adversario. Raíz de todos los males es el amor al dinero (1 Tim. 6:10), no el dinero, sino el amor al dinero. Es característica de los ciudadanos del mundo su dependencia a las cosas de este mundo. ¡Cuánto contraste vemos entre Lot y Abram! Lot era codicioso, mientras que Abram esperaba en Dios; y, sin embargo, Abram fue mucho más rico que Lot.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:13

Comentario general

14:13 En este versículo se menciona por primera vez el término “hebreo”; por tanto, es importante observar cuáles son las bases que sienta como principio del mismo. Hebreo es un derivado del nombre Heber (Gén. 10:21); que significa “del otro lado” con el sentido de venir “del otro lado del río”. Abram es llamado “el hebreo” no sólo por ser descendiente de Heber (descendiente de Sem, hijo de Noé); sino también por cuanto fue llamado a venir a la tierra de prometida “del otro lado” del río; es decir, de Ur de los Caldeos: Y yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su descendencia, y le di Isaac (Jos. 24:3). Un hebreo es un cruzador de ríos, uno que ha cambiado su residencia terrenal como símbolo de haber cambiado de la ciudadanía del mundo a la celestial. ¿Por qué se le llamó a Abram “el hebreo” precisamente en este episodio de la historia bíblica? Lot fue llevado cautivo por haberse hecho un ciudadano de Sodoma y con esto, del mundo. Abram por su parte, permaneció consagrado a Dios como extranjero y peregrino en la tierra. Ahora bien, un hebreo es un cruzador de ríos, uno que ha cambiado su residencia terrenal como símbolo de haber cambiado de la ciudadanía del mundo a la celestial. Lot escogió la llanura rumbo a Sodoma; pero Abram dejó que Dios escogiera por él esperando la ciudad celestial (Heb. 11:9-10), este es el principio de ser hebreo. Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo. Sodoma, junto a sus aliados, fue llevada cautiva; más no todos los habitantes de ella fueron hechos prisioneros. Siempre habrá un remanente salvo en todo lugar. Uno escapó, veo en esto la providencia y misericordia divina. ¿Y a dónde fue dicha persona? Precisamente a dar aviso a Abram. También esto estaba dirigido por Dios. No cabe duda que Abram era un hombre muy importante, tanto, que el resultado de la guerra de las naciones había de dársele a él. Además, era del todo conocido que Lot era su sobrino, por lo que también Lot era grande en la tierra. …que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram. Tanto Mamre como sus hermanos Escol y Ener fueron aliados de Abram. No sólo dejaron a Abram vivir en su tierra, sino que le acompañaron a la guerra por el rescate de Lot (14:24). Mamre era un príncipe amorreo, su nombre significa “firmeza”. Escol quiere decir “racimo (de uvas)”. Y Aner significa “muchacho”. ¿Qué clase de hombre era Abram que tenía príncipes como aliados y podía enfrentar a las cuatro naciones que ganaron la batalla de los reyes? Contaba con el favor de Dios y en muy poco tiempo había sido engrandecido por Él. La Palabra nos muestra que la vida de los llamados es una vida de grandeza. Los hijos de Abram son los que poseen la fe de Abram (Gal. 3:7); por tanto, han de creer en la prosperidad tanto como el padre de la fe la experimentó. Mientras no exista un llamado específico al martirio o a una prueba específica (y esta última por un poco de tiempo solamente), no debe el creyente vivir en escasez ni en sufrimiento.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:14

Comentario general

14:14 Vino uno que había escapado de la guerra de los reyes a traer las malas noticias a Abram y Abram oyó. Todos podrían escuchar las noticias, pero Abram escuchó que su pariente estaba prisionero; es decir, se identificó con el dolor y el sufrimiento de su sobrino Lot. Este es el principio del cuerpo de Cristo, cuando un miembro padece, todos los miembros se duelen con él (1 Cor. 12:26). La vergüenza de uno es la vergüenza de todos. Para Abram, el cautiverio de Lot era como su propio cautiverio. ¿Oras o actúas tan apasionadamente por la necesidad de otros creyentes como por tu propia necesidad o por la de los tuyos? Lo que cambia la intensidad del clamor es la identidad de posesión; esto es, orar por “mi” pariente nunca será igual que orar por “su” pariente. Los hijos de Abram, los llamados, los hombres y mujeres de fe son aquellos que viven corporativamente. …y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho. Abram era un hombre de oración, pero jamás se escudó en ella para no ser también un hombre de acción. Quien fue llamado ha de orar como si Dios lo fuera a hacer todo, pero luego a de actuar que si todo dependiera de sí mismo. Ante la noticia del cautiverio de su sobrino, no lo vemos tomar una actitud pasiva de “confío en que Dios lo librará” ni tampoco de “fue por la culpa de Lot”; sino que su actitud fue levantarse en guerra. Atentar contra un miembro del cuerpo es atentar contra todo el cuerpo. Abram armó a sus criados inmediatamente para salir en defensa de Lot. Armar los criados es muy significativo, pues representa la capacitación de los creyentes. Armar criados es preparar cristianos, hacer discípulos para ser activamente ofensivos en la expansión del reino y defensa de sus intereses. Todo cristiano debe ser entrenado en la guerra espiritual mediante el uso correcto de las armas espirituales, los dones y el poder de Dios. El ejército más poderoso de cristianos es de aquellos “nacidos en casa” y armados (discipulados) por un hombre de fe. Los criados nacidos en casa tienen la misma visión y son como su líder, por lo que actuarán como uno sólo. El número 318 respectivo a la cantidad de siervos de Abraham nacidos en casa que le ayudaron en la batalla de los reyes, es un número gemátrico; es decir, que el número en sí está escondido en un nombre. El número gemátrico de Eliezer, el siervo y mayordomo principal de Abraham y que estuvo a punto de heredarle todo, su siervo de confianza, es precisamente 318: en sus letras hebreas, EliEzer E=1 + L=30 + I=10 + E=70 + Z=7 + R=200 = 318 Esto podría significar, sin afirmarlo, que el número no sea matemático, sino gemátrico, es decir, que engloba una cantidad enorme y no determinaba de seirvos de Abram capaces de ir a la guerra. …y los siguió hasta Dan. Desde el encinar de Mamre hasta Dan hay una distancia considerable, aproximadamente 30 kilómetros. Esta es la perseverancia del amor y de la compasión que no suelta. Cuando se tiene una visión corporativa no se escatima en esfuerzos para conseguir la libertad de todos los miembros del mismo cuerpo.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:15

Comentario general

14:15 Abraham era el Príncipe de la tierra. Abram no perdió tiempo, inmediatamente después de un largo viaje atacó a los reyes que tomaron prisioneros a Lot a los habitantes de Sodoma. Cayó sobre ellos de noche, era más urgencia que estrategia. La hora de las tinieblas fue usada para dar libertad, Abram a Lot y Jesús a la humanidad. Abram con sus siervos y Jesús a solas en el monte Calvario. La obra de liberación no ha de hacerse por un solo hombre; abram atacó acompañado de sus siervos. Jesús resucitó a Lázaro, pero fueron los discípulos quienes le desataron y dejaron libre (Juan 11:44). Cristo Jesús trajo la vida al hombre, pero la iglesia trabaja en su libertad. ¿Qué clase de hombre era Abram que podía declarar la guerra a cuatro reinos? Siglos después Babilonia destruiría a Judá, pero en tiempos patriarcales este hombre y sus siervos fueron suficientes para vencerles. Y cayó… y les atacó. ¡Cuántos caen para su propia ruina!; pero Abram cayó para la ruina de Quedorlaomer y la salvación de Lot. Fue un ataque esforzado: …y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. Continuar la persecución de los enemigos a lo largo de muchos kilómetros tiene el propósito de destruirlos por completo. Abram no solo quería la victoria en la guerra de los reyes ni tampoco liberar únicamente a su sobrino Lot, su intención era liberar a toda esa región de la maldad babilónica y de Sinar; parecía como si Abram conociera el futuro de tan maligna civilización. A lo largo de la humanidad Sinar sería el prototipo y fuente de la maldad. Esto nos enseña un principio de la guerra espiritual: la destrucción total del enemigo. Por ejemplo, Israel no solo debía conquistar la tierra prometida, sino destruir a sus moradores cananitas completamente (Deut. 7:16); así también, el creyente ha de acabar por completo con los enemigos de su alma: Satanás, mundo y carne. No es sólo vencerlos, sino aniquilarlos. La cruz de Cristo no es solo victoria, sino destrucción completa del mal y los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y deseos (Gal. 5:24). Este es el primer versículo bíblico en el que se menciona a la ciudad de Damasco. Damasco significa “lugar bien regado”. Los cuatro reyes se lanzaron a una cruzada de conquista que incluía toda la tierra de Canaán; pero Abram frustró sus planes al vencerles y librar a Canaán de su poderío. El ataque de Abram incluyó hasta la parte norte de la tierra, el heredero cuidó su hacienda y mantuvo la tierra regada por la gracia del reino. Damasco se constituye en un símbolo de liberación; miles de años después sería camino a Damasco el sitio donde Dios liberaría a Saulo de Tarso.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:16

Comentario general

14.16 Salvar es recobrar lo perdido. No hay completa salvación mientras no haya completa restauración. Si algo no se ha recobrado, entonces ese algo no ha sido salvado. Abram recobró los bienes, esto es salvación económica; también recobró a Lot, su pariente junto con los bienes de su pariente, esto es salvación familiar; y recobró además a las mujeres y demás personas, esto es salvación social. El creyente ha de luchar por la completa salvación (1 Pedro 1:9); no que la vida eterna dependa el hombre, sino que la total aplicación de lo ganado por Cristo ha de ser procurado por el hombre (2 Pedro 1:10). Que un hombre sea salvo en cuanto al perdón de los pecados pasados, pero vencido en cuanto a los pecados presentes no es completa salvación. Que alguno recobre a un hijo y pierda a otro no es total salvación. Que alguno tenga ministerio, pero pierda a su familia en cuanto al Señor no es gloria ni salvación plena. El creyente ha de procurarlo todo, absolutamente todo lo que el reino promete recobrar. Abram no recuperó solo una parte de los bienes o a algunas personas; sino que recobró todos los bienes y a todas las personas. Quien entiende el reino persigue todo el reino. Una promesa satisfecha no satisface a un heredero; son necesarias todas las promesas cumplidas (Josué 21:45). Batallas ganadas hacen vencedores; pero todas las batallas ganadas hacen más que vencedores.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:17

Comentario general

14:17 Vencer a un rey enorgullece el alma y vencer a los cuatro reinos más poderosos de la época con solo 318 siervos es en verdad una tremenda tentación al orgullo. El momento más frágil de los llamados no es cuando están en malos momentos, sino cuando tienen las más grandes victorias. Fue después de que Sansón derrotara cientos de filisteos que se durmió en las rodillas de Dalila; fue después de que Elías cortara las cabezas de los 450 profetas de Baal que huyó de Jezabel; fue un poco después de que Pedro llamara Cristo a Jesús e Hijo del Dios Viviente que se opuso a la cruz y fue reprendido como un Satanás. Pablo escribió: el que crea estar firme, mire que no caiga (1 Cor. 10:12). Es más peligroso el éxito que el fracaso. El peligro del éxito es que el caído nunca se da cuenta. Toda victoria tiene un retorno. Abram volvía de la derrota de los reyes. No es posible vivir en el podium de ganadores indefinidamente. Tarde o temprano hay que regresar al punto de partida y quitarse las medallas del cuello. Nadie puede vivir del recuerdo del éxito y seguir siendo exitoso. Fue en el monte de la transfiguración donde Pedro intentó levantar tres enramadas como habitación; pero no solo le fue prohibido, sino que tuvieron que bajar a donde la multitud de enfermos y necesitados les esperaba (Mat. 17). La grandeza del llamado es que por mucho que sea su éxito siempre puede volver a la sencilla y humilde vida de pastor. …salió el rey de Sodoma a recibirlo... El rey de Sodoma es tipo de la seducción del mundo. Seguramente era un gran amigo de Lot e intentó serlo también de Abram. La seducción del mundo suele mostrarse a los llamados inmediatamente después de sus más grandes éxitos. ¿Cuándo intentó dicho rey recibir a Abram antes? ¡Ah no! Él se muestra después de la victoria. Es el primero en felicitar un buen trabajo y en aplaudir el ministerio. El rey de Sodoma abre sus brazos a los llamados de Dios que tienen éxito; siempre intenta recibir a quienes Dios ha enviado, ¿y no es esto una trampa? Notemos que el rey de Sodoma se muestra antes que el Rey de Salem. El primer aplauso suele no venir de Dios, sino del mundo. Tengamos cuidado no deslumbrarnos con los primeros reconocimientos. ¿Y por qué Dios aplaude de segundo? Porque no es fácilmente impresionado. Pero tampoco pensemos que en verdad impresionamos al mundo, pues su seducción suele ser la misma que una flor multicolores, pero carnívora que atrae a la mosca. Cuidado con el primer aplauso; hay peligro en la primera medalla; es riesgoso el primer gran salario. No nos apresuremos en ser recibidos por el rey de Sodoma; después de todo, si el mundo no nos ama ni reconoce es porque no somos de él, así como tampoco recibió a nuestro Señor (Juan 15:19; 1 Juan 3:1). ¿Digo con esto que estemos ausentes de los grandes de la tierra? Todo lo contrario, que, aunque estemos entre ellos como Abram, no dependamos de ellos. El llamado no puede rebajarse al contentamiento del mundo. …al valle de Save, que es el Valle del Rey... El rey de Sodoma salió a recibir a Abram en el Valle del Rey; esto es una usurpación contra el verdadero Rey, Melquisedec (14:18). La combinación de altas victorias con lugares bajos suele confundir a los hombres. Es en los valles de la fe donde los hombres aceptan los honores del primer rey que se los brinda. Si Abram hubiera aceptado los honores del rey de Sodoma habría perdido los honores del Rey de Salem. La amistad del mundo es enemistad contra Dios (Stg. 4:4). Fue en el Valle del Rey que Absalón mandó edificarse un monumento en memoria de su propio nombre (2 Sam. 18:18); esa es la tentación del rey de Sodoma: el reconocimiento del mundo, el aplauso de las multitudes sin Dios, la fama de la tierra. Antes del Rey genuino viene un falso rey; incluso así será en la venida del Señor Jesucristo, primero se mostrará el anticristo. Abram tuvo una gran victoria al vencer a cuatro reyes en la guerra; pero su victoria sobre el rey de Sodoma fue aún mayor. El ego puede destruir a los más grandes.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:18

Comentario general

14:18 Este es uno de los versículos más importantes de la Biblia; en él se menciona por primera vez al rey Melquisedec y a la ciudad de Salem, es decir, Jerusalén. El rey de Salem es figura de Cristo, el Hijo de Dios: Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre (Heb. 7:1-3; lee también el Salmo 110:4). Según vemos en el Nuevo Testamento, tiene varias características: 1.- Es Rey de Justicia. 2.- Es Rey de Paz. 3.- Es Eterno. 4.- Es Sacerdote permanente. Notemos que Salem no estuvo en peligro a pesar de la campaña militar de los reyes en la tierra de Canaán; el Rey estaba en ella. De manera que Abram no sólo fue recibido por un hombre, sino por Cristo mismo. El patriarca recibió justicia, paz e intercesión sacerdotal. ¿Cuándo intercedió Melquisedec por Abram? Podemos suponer que fue cuando el mensajero escapó de la batalla y dio las nuevas a Abram y cuando Abram fue a la guerra contra los reyes y venció. El Hijo de Dios permanece a la diestra del Padre intercediendo por nosotros (Heb. 7:25; 8:1). Solo Cristo es Rey y Sacerdote y garante de nuestra victoria. Por cuanto Abram venció a los reyes liberando a su hermano y venció además la tentación del rey de Sodoma, Melquisedec, el Rey Sacerdote tuvo comunión con él celebrando la Santa Cena: sacó pan y vino. Esto es figura del Nuevo Pacto que Cristo establece con los miembros de la iglesia (Luc. 22:19-20). La Cena del Señor es resultado de la vida que liberta y de la mentalidad corporativa. Abram liberó a su sobrino Lot y luego Melquisedec celebra con él con pan y vino. Si el patriarca no hubiera tenido una visión de cuerpo habría dejado al miembro débil perderse, podía haber dicho: “es su culpa por irse a vivir a Sodoma”. Pero entonces no hubiera tenido la revelación del Hijo de Dios como el Rey Sacerdote. Abram discernió el cuerpo de Cristo, de lo cual tanto él como Lot era miembros en forma de figura. En 1 Corintios 11:27-30 leemos: De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. No discernir el cuerpo del Señor es no amar a los demás miembros del mismo. En tiempos de Pablo, los corintios no se esperaban unos a otros a comer y algunos traían mucho sin compartir con los que traían poco. Además, estaban divididos en facciones de seguidores de Pablo o de Cefas o de Apolos; debido a esto, al celebrar la Cena del Señor eran juzgados como quien atenta contra el Señor; tenían enfermos, débiles y muertos prematuros. Eran como enemigos de Cristo. Abram tuvo la revelación del Hijo de Dios en la figura de Melquisedec porque amó a su hermano al punto de arriesgar su propia vida. Al discernir el cuerpo de Cristo fue bendecido con la comunión de Cristo. Una gran diferencia entre el sacerdocio de Melquisedec y el sacerdocio de Aarón es la mentalidad corporativa. Respecto del sacerdocio de Melquisedec debemos conocer que es primero que el sacerdocio de Aarón. El plan de Dios no fue el sacerdocio de Aarón, dicho sacerdocio fue agregado después por causa de la desobediencia de Israel y de la necesidad de la ley de Moisés; pero el primer sacerdocio, el único que es inmutable y permanente es el sacerdocio de Melquisedec (Hebreos 6). El sacerdocio de Aarón dependía de hombres temporales y falibles; pero el sacerdocio de Melquisedec depende de Jesucristo, quien es y posee la vida indestructible (Hebreos 7). De manera que todo el que está en Cristo está en este sacerdocio, el sacerdocio según el orden de Melquisedec, basado en la vida indestructible y en las promesas de Abraham y no en la ley de Moisés ni en la sucesión de Aarón. El sacerdocio según el orden de Melquisedec es un sacerdocio corporativo donde todos los miembros de Cristo son mutuo-dependientes los unos de los otros y donde la vida de Cristo es nuestra justicia, nuestra paz y nuestro sacerdocio. De allí que Abram fuera a rescatar a Lot, cuando un miembro se duele, todos se duelen con él (1 Cor. 12:26). Quien no vive con la visión del cuerpo de Cristo está ajeno también a su sacerdocio, a su plena justicia y a su paz. Por eso es que hay enfermos, débiles y muertos prematuros, por existir fuera del Cuerpo de Cristo. Melquisedec es Rey de Salem; a saber, Jerusalén. Jerusalén es la ciudad de Dios y símbolo bíblico de la iglesia (Apoc. 3:12; 21:2). Es la revelación del Hijo de Dios como Señor sobre su Casa, a saber, nosotros, la iglesia (Heb. 3:1-6). La semilla de la iglesia como la Casa de Dios está escondida detrás del título del Hijo de Dios como Melquisedec, Rey de Salem. Para conocer más sobre el sacerdocio de Melquisedec véase las notas alusivas a los capítulos 5, 6 y 7 de la Carta a los Hebreos.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:19

Comentario general

14.19 El sacerdocio de Melquisedec es la bendición de Cristo. Notemos la secuencia: Abram, por tener una visión corporativa, liberta a su hermano Lot; ante lo cual, el Hijo de Dios se manifiesta a él como el Rey Sacerdote revelándole el orden de Melquisedec; tienen comunión del Cuerpo de Cristo mediante el pan y el vino, símbolo de la Cena del Señor y del Nuevo Pacto; ¿cuál es el resultado? ¡La bendición de Cristo viene sobre Abram! La bendición sigue al Pacto de Dios. Primero es el Pan y el Vino y luego la bendición de Melquisedec. En medida que participamos de la comunión del Cuerpo de Cristo, participamos también de la bendición de Cristo. ¿En dónde está su bendición? ¡En su Cuerpo! A saber, la iglesia. Donde están los hermanos juntos y en armonía, allí envía el Señor bendición y vida eterna (Sal. 133). Abram arriesgó su vida para rescatar a su sobrino Lot, en esto, tuvo una mentalidad corporativa; cuado un miembro del cuerpo padece, todos los demás miembros se duelen con él. Abram vivió la realidad del Cuerpo de Cristo en forma de semilla. Fue un vencedor del cuerpo, como resultado, fue hecho partícipe del Nuevo Pacto en forma anticipada (simbolizada en el pan y el vino que sacó Melquisedec para recibir a Abram). Siendo participante del Nuevo Pacto, Abram recibió la bendición del mismo; Cristo, en la forma de Melquisedec, lo bendijo. La bendición de Melquisedec a Abram fue la bendición del Dios Altísimo, el Creador. El Hijo hace posible la bendición del Padre. Dios nos ha bendecido en Cristo con toda bendición (Ef. 1:3). Es la bendición del Creador; Dios creó todo con su Palabra, así que ser bendecidos por el Creador es hacer posible un universo nuevo para el que ha sido bendecido. Nada volverá a ser igual para quien tiene la bendición del Creador. Quien ha sido bendecido por Él, en verdad ha vuelto a empezar, ¡y con un comienzo maravilloso! Quizá Abram pensó que la guerra daba inició a malos tiempos, pero la bendición del Dios Altísimo asegura el inició de las buenas noticias (figura del Evangelio). Nuevos cielos y nueva tierra para el hombre de fe.

— Roberto Tinoco

Génesis 14:20

Comentario general

14.20 La bendición es un intercambio amoroso entre el cielo y la tierra, entre Dios y el hombre. Primero se dice: bendito sea Abram del Dios Altísimo; y luego se responde: y bendito sea el Dios Altísimo. Dicho intercambio no es sólo subjetivo, sino objetivo. El Dios Altísimo bendice a Abram entregándole a sus enemigos en su mano y luego Abram responde entregándole los diezmos de todo. Ese es el principio del diezmo: lo que recibimos de Dios damos a Dios, dando lo espiritual al recibir lo espiritual y lo material cuando lo recibido es material. El diezmo no nace en la ley, sino en la fe de Abram. El diezmo es resultado del Nuevo Pacto, no del Antiguo; miremos que Cristo, en la figura de Melquisedec pactó con el creyente, en la figura de Abram, a través del pan y el vino; es decir, del Nuevo Pacto (; Luc. 22:19-20); motivo por el cual diezmó. El diezmo es resultado de la consideración y mente corporativa de Abram al rescatar a Lot; es decir, proviene del amor por el Cuerpo de Cristo. Los hijos de Abram hacen las obras de Abram, no son asesinos, sino que aman a sus hermanos (Juan 8:39-40). El diezmo también se origina en la victoria: Abram diezmó después de vencer a los reyes del mundo. Una vida de victoria incluye el diezmo. Podría alguno decir: “si el diezmo nace en Abram, entonces también la circuncisión nace en Abram”; sin embargo, el diezmo surge de la victoria de Abram; mientras que la circuncisión surge de la derrota de Abram después de que el patriarca engendró a Ismael, es decir, después de su trasgresión y de darle lugar a la carne. La circuncisión prefigura a la ley de Moisés que vino después de la trasgresión de Israel cuando rechazó a Dios, más no invalida a la fe (Gal. 3:17). Por esto es que Agar es figura del Antiguo Pacto (Gal. 4:24), siendo el producto del mismo Ismael como figura del sacerdocio aarónico. El diezmo se basa en el Nuevo Pacto, simbolizado en el pan y el vino de Melquisedec. El diezmo implica el reconocimiento de que fue Dios y no nuestra fuerza lo que entregó a nuestros enemigos en nuestra mano. No recibimos finanzas ni bienes por capacidades propias, sino por la provisión amorosa de Dios. ¿Cómo era posible que un anciano de casi cien años pudiera perseguir y derrotar a cuatro reinos con sólo 318 criados y débiles alianzas; además de perseguirlos a lo largo de treinta kilómetros a menos de que Dios estuviera con él?

— Roberto Tinoco

Génesis 14:21

Comentario general

14.21 “Entonces” implica: “después de que Melquisedec y Abram pactaron”. Notemos cómo el rey de Sodoma, figura del adversario y del mundo, intentó seducir a Abram antes y después del Pacto de Melquisedec. Salió a recibir a Abram antes del Pacto y, siendo ignorado por el patriarca, volvió a insistir después de celebrado el Pacto de Melquisedec. ¿Y en qué consiste su intento de seducción? En “dame las almas (personas) y toma para ti los bienes”. Prácticamente le decía: “olvídate del amor al hermano y de la visión del cuerpo y vive una vida de comodidades y riquezas”; “todo esto te daré si postrado me adorares”; “no vuelvas a ponerte en peligro, mereces tu recompensa, jubílate de la guerra”. Cuantos hombres de Dios han bajado su guardia después de una gran victoria y se retiraron a vivir plácidamente de los honores resultantes. Es más peligrosa la seducción del rey de Sodoma que la guerra con los reyes del mundo. Pero si Abram no se detuvo por su familia y sus bienes arriesgándolos para ir a rescatar a Lot, ¿cómo habría de pensar ahora en ello?

— Roberto Tinoco

Génesis 14:22

Comentario general

14.22-23 Alzar la mano es sinónimo de Pacto. “He jurado”, “he pactado con Dios”. El creyente no puede vivir en dos pactos diferentes. El patriarca se asoció con el más grande, no podía ahora asociarse con el más bajo. ¿Dónde estaba el rey de Sodoma en la batalla de los reyes? ¡Andaba huyendo! ¡Y ahora pretende asociarse con Abram! ¿Quién permanece en el Nuevo Pacto? Quien no toma nada del rey de Sodoma, sino que permanece dependiendo de Cristo. Acerca del hilo y la correa del calzado, alusión de lo que ni siquiera eso Abram recibiría del rey de Sodoma; la Palabra nos presenta una gran enseñanza. Abram no quiso tomar “ni la correa de calzado” del rey de Sodoma. Dos mil años después vendría un hombre llamado Juan el Bautista que se consideraría a sí mismo indigno de desatar la correa del calzado del Mesías (Juan 1:27). Abram es como Juan, no puede tomar nada de un falso rey porque conoce al verdadero Rey; quien se sabe a los pies de Jesucristo no se postrará ante nadie más. Tomar la correa del calzado del rey de sodoma es como venderse, postrarse o comprometerse con él; por eso es que Abram le dice: para que no digas: yo enriquecí a Abram. Para el mundo sin Dios, conseguir favores por medio de sobornos es común. Los regalos crean compromisos: piedra preciosa es el soborno para el que lo practica; a dondequiera que se vuelve haya prosperidad (Prov. 17:8). Abram evitó compromisos con el rey de Sodoma, pues su compromiso era con el Rey de Salem: he alzado mi mano a Yahwéh, Dios Altísimo. ¿Quién te enriqueció? La respuesta es: ¿con quién estás comprometido?

— Roberto Tinoco

Génesis 14:23

Comentario general

14.22-23 Alzar la mano es sinónimo de Pacto. “He jurado”, “he pactado con Dios”. El creyente no puede vivir en dos pactos diferentes. El patriarca se asoció con el más grande, no podía ahora asociarse con el más bajo. ¿Dónde estaba el rey de Sodoma en la batalla de los reyes? ¡Andaba huyendo! ¡Y ahora pretende asociarse con Abram! ¿Quién permanece en el Nuevo Pacto? Quien no toma nada del rey de Sodoma, sino que permanece dependiendo de Cristo. Acerca del hilo y la correa del calzado, alusión de lo que ni siquiera eso Abram recibiría del rey de Sodoma; la Palabra nos presenta una gran enseñanza. Abram no quiso tomar “ni la correa de calzado” del rey de Sodoma. Dos mil años después vendría un hombre llamado Juan el Bautista que se consideraría a sí mismo indigno de desatar la correa del calzado del Mesías (Juan 1:27). Abram es como Juan, no puede tomar nada de un falso rey porque conoce al verdadero Rey; quien se sabe a los pies de Jesucristo no se postrará ante nadie más. Tomar la correa del calzado del rey de sodoma es como venderse, postrarse o comprometerse con él; por eso es que Abram le dice: para que no digas: yo enriquecí a Abram. Para el mundo sin Dios, conseguir favores por medio de sobornos es común. Los regalos crean compromisos: piedra preciosa es el soborno para el que lo practica; a dondequiera que se vuelve haya prosperidad (Prov. 17:8). Abram evitó compromisos con el rey de Sodoma, pues su compromiso era con el Rey de Salem: he alzado mi mano a Yahwéh, Dios Altísimo. ¿Quién te enriqueció? La respuesta es: ¿con quién estás comprometido?

— Roberto Tinoco

Génesis 14:24

Comentario general

14.24 Abram no consintió con el rey de Sodoma ni pactó con él. No recibió sus bienes; a pesar de que eran parte del botín y legítimo según las costumbres de la época. Sin embargo, habiendo abierto el rey pagano la puerta tratando de comprometer al patriarca, Abram aprovechó la ocasión para bendecir a sus socios de guerra. Aner, Escol y Mamre acompañaron a Abram a la guerra de los reyes sin tener necesidad de ello; movidos por su amistad y quizá también (aunque remotamente), por cierto, temor a una invasión posterior; el hecho es que Abram aseguró la mitad o hasta tres cuartas partes del botín para sus amigos, además de los gastos de viaje. No hay pecado en recibir presentes a favor de otros. Aner, Escol y Mamre no eran jóvenes en toda la extensión de la palabra; más para Abram lo eran, a causa de la edad de Abram.

— Roberto Tinoco

🔴
🔴