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Génesis 19

Destrucción de Sodoma y Gomorra

1Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo,🗨 2y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche.🗨 3Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.🗨 4Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo.🗨 5Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.🗨 6Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí,🗨 7y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.🗨 8He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.🗨 9Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.🗨 10Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta.🗨 11Y a los hombrs que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.🗨 12Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar;🗨 13porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.🗨 14Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.🗨 15Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad.🗨 16Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.🗨 17Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.🗨 18Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos.🗨 19He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera.🗨 20He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida.🗨 21Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado.🗨 22Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar.🗨 23El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar.🗨 24Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;🗨 25y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.🗨 26Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.🗨 27Y subió Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová.🗨 28Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno.🗨 29Así, cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción, al asolar las ciudades donde Lot estaba.🗨

Lot y sus hijas

30Pero Lot subió de Zoar y moró en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedarse en Zoar, y habitó en una cueva él y sus dos hijas.🗨 31Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra. 32Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre descendencia.🗨 33Y dieron a beber vino a su padre aquella noche, y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.🗨 34El día siguiente, dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia.🗨 35Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor, y durmió con él; pero él no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.🗨 36Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre.🗨 37Y dio a luz la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab, el cual es padre de los moabitas hasta hoy.🗨 38La menor también dio a luz un hijo, y llamó su nombre Ben- ammi, el cual es padre de los amonitas hasta hoy.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

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Génesis 19: RV60

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Génesis 19:1

Comentario general

19:1 El juicio llega, la cosecha de la maldad alcanza finalmente al hombre. Dios no puede ser burlado. Es un hecho que el juicio de Dios llegará mediante sus poderosos ángeles, aunque sea a la caída de la tarde de la historia humana. Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma es un contraste con Abraham, quien estaba sentado a la puerta de su tienda. Esto es muy significativo, pues determina la condición de cada uno. De acuerdo a la cultura del momento, un hombre se sentaba a la puerta de una ciudad cuando era una especie de juez en ella. Lot era un juez de la ciudad, por eso dice la Escritura que afligía su alma ante la conducta de la misma (2 P. 2:8) y también, por eso es que los hombres de Sodoma hicieron referencia a su cargo cuando lo rechazaron en el versículo 9. Lot nunca fue influyente como hombre de Dios, pero sí lo fue como hombre de Sodoma; hay personas que destacan o se desenvuelven mejor entre las personas del mundo que entre los creyentes. ¿Dónde estás tú, a la puerta de tu tienda o a la puerta de Sodoma? ¿En dónde has destacado, en el servicio a Dios o en la sociedad del mundo? Debido a esto es que Dios no tuvo ningún inconveniente para quedarse con Abraham, pero se negaba a entrar a morar con Lot (vrs. 2-3). Y por eso Dios visitó a Abraham como Amigo, mientras que visitó a Lot como Juez. Si Dios te visitara hoy, ¿Cómo se presentaría ante ti? Lot los vio. Por grave que fuese su letargo espiritual, se le concedió gracia para ver a los ángeles llegar. Dios abre los ojos del hombre antes de juzgarle, Él es misericordioso. Igual que Abraham, Lot también se postró, no sé, si por adoración o sólo por las costumbres de la época; el hecho es que no se había corrompido aún al grado de los habitantes de la ciudad, sino que conservaba su justicia. Con todo, conservar individualmente la justicia sin compartirla eficazmente no es garantía de un buen final.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:2

Comentario general

19:2 Lot llamó señores a los ángeles, ya sea por cortesía cultural, por reconocerlos ángeles o por ver en ellos la representación de dos Personas de la Deidad. Me inclino a pensar que Lot sólo los consideró personajes distinguidos, pues la palabra dice que algunos sin saberlo hospedaron ángeles (Heb. 13:2); esto pudiera ser una indicación de que Lot no comprendió cabalmente quienes eran las personas que hospedó. La hospitalidad es una cualidad de los justos. Era parte de las recomendaciones apostólicas (Rom. 12:13; Heb. 13:2); requisito de los ministros (1 Tim. 3:2; Tito 1:8); incluso se tomaba en consideración para incluir en la lista de ayuda para las viudas (1 Tim. 5:10). Además, es muy probable que Lot invitara a los inesperados caminantes a pasar la noche en su casa para protegerlos de la maldad de los habitantes de Sodoma (comp. vrs. 5-8). El lavado de pies constituyó una muestra de hospitalidad, aprecio y bienvenida por miles de años en la cultura oriental. En este versículo, junto con su primera mención en el capítulo anterior, entendemos su principio de interpretación: el lavado de pies es sinónimo de dar descanso y bienvenida. Jesús lavó los pies de sus discípulos con lo que les dio descanso y bienvenida en su reino a través de limpiarles el alma. Los sacerdotes del orden de Aarón lavaban sus manos y sus pies antes de entrar a ministrar a Dios en el Lugar Santo, debían ser primero limpiados para ser bienvenidos (Ex. 30:19-21). Dios aceptó la hospitalidad de Abraham, pero rehusaba la de Lot; consideraba digno a Abraham e indigno a Lot. …en la calle pasaremos la noche, no creo que fuera esa la intención de los ángeles, pero Dios suele aparentar una cosa antes de hacer otra para provocar a los hombres a inquirir en Él; por ejemplo, el Señor Jesús hizo como que iba más adelante ante los discípulos llegando a Emaús con el propósito de que le rogaran que se quedase (Luc. 24:28). Los ángeles tenían prisa, pero aprovecharon la ocasión para dar oportunidad a Lot de demostrar por qué se le llama justo. Si Dios visitara tu ciudad, ¿dónde preferiría estar, en tu casa o en la calle? Y si Él dijese en la calle, ¿lograrías hacerlo entrar?

— Roberto Tinoco

Génesis 19:3

Comentario general

19.3 ¿Cuánto estás dispuesto a insistir por la Presencia de Dios? Lot no consiguió nada con Sodoma, pero consiguió gracia con los ángeles. La persistencia es propia de los santos. Lot “porfió” mucho con los ángeles. En hebreo patsár, que significa “picotear”. Como un pájaro insistiendo contra el árbol. Este es un principio en el clamor que arrebata la bendición del cielo, importunar hasta conseguir respuesta (Luc. 18:1). Y fueron con él, ¿a dónde van los ángeles? A donde van los justos (Sal. 34:7). Jesús enseñó acerca de la oración “venga tu reino” y no “vamos a tu reino”; el plan es traer los cielos a la tierra y meterlo aún a los hogares. La insistencia de Lot consiguió que los ángeles de Dios entraran a su casa. Una vez dentro, el asunto de retener la Presencia de Dios manifestada a través de ellos; por eso les preparó banquete y coció panes sin levadura. La levadura infla el pan corrompiéndolo; los panes sin levadura representan la ofrenda sin pecado. Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:4

Comentario general

19.4 Apenas habían cenado y ya la ciudad entera estaba a su puerta con malas intenciones. La maldad también se apresura. No es de extrañarse que los hombres de Sodoma rodearan la casa de Lot, pues las tinieblas suelen merodear la casa de los justos. Lo sorprendente es la abundancia de iniquidad de Sodoma, pues se juntaron de manera perversa desde el más joven hasta el mas viejo, todo el pueblo junto como para indicar muchos. Cuando el mal uniforma al pueblo nada se espera de él, sino su destrucción. Ni siquiera la maligna unidad de Babel era comparable con la degradación de Sodoma.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:5

Comentario general

19:5 La ciudad estaba totalmente degenerada. Cuando el mal se apodera del alma humana, el hombre llega al extremo de intentar usar lo sagrado para pecar. La petición de los sodomitas era conocer sexualmente a los varones (ángeles) que Lot hospedó (Gen. 4:1). Prácticamente consideraban que todos los que llegaran a Sodoma debían “pagar” una especie de tributo o que estaba a disposición inmoral de los ciudadanos. O tal vez suponían que por “venir a Lot de noche” eran personas de mala conducta con los que deberían divertirse. El punto es que la lascivia de la multitud se descontroló al punto de buscar a toda costa la violación de dichos huéspedes.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:6

Comentario general

19.6 Lot confiaba que su influencia detendría a los sodomitas, pero cuando las personas son presa de la lascivia resultan irracionales y más aún cuando están acompañadas de otras similares. Llamó hermanos a los sodomitas teniendo la puerta cerrada tras sí; un justo e hijo de Dios del lado de los impíos y hermanado con el mal; rogando al mal que no hiciera el mal.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:7

Comentario general

19.7 La expresión “tal maldad” implica que la homosexualidad es un pecado abominable y que acarrea condenación (Lev. 18:22, 29; Rom. 1:27; 1 Cor. 6:9; 1 Tim. 1:10; Judas 7); de hecho, la historia de la humanidad nos ha mostrado que suele ser la característica que define el colmo de una civilización antes de su destrucción.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:8

Comentario general

19:8 Lot también había sido arrastrado por la inmoralidad. ¿Cómo pudo ser posible que propusiera entregar a sus propias hijas al desenfreno de los sodomitas como una sustitución de los varones que hospedó? Lot había perdido el afecto natural. Si bien no se había convertido en homosexual si consideraba sin valor a la mujer.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:9

Comentario general

19:9 Lot era un juez justo sin influencia. Por supuesto que la oferta de Lot falló, el mal no se vence con el mal, sino con el bien (Rom. 12:21). Lot llamó “hermanos” a los habitantes de Sodoma y ellos le llamaron “extraño”. Las tinieblas sólo reconocen a los suyos, cuando el creyente intenta mezclarse con el mundo hace el ridículo y es rechazado. A Pedro dijeron: “tú eres de ellos” (Mateo 26:73), no puede esconderse quien ha sido tocado por el Señor. ¿Y habrá de erigirse en juez? Aunque el mundo rechace el juicio de los justos, serán estos últimos quienes le juzgarán (1 Cor. 6:2). Lot era juez en Sodoma y por eso se sentaba a la puerta de la ciudad, pero los impíos no estaban de acuerdo con ello. Trataron a Lot con gran violencia pensando en hacerle aún más mal que a los varones que pedían. De no haber sido por los ángeles el justo habría sido violado terriblemente. Además de esto, procuraron romper la puerta y tomar a sus ocupantes. La enseñanza es directa: el mal no se conforma con ningún arreglo; parece pedir un poco, pero intentará quedarse con todo. ¿Cuánto es suficiente para el infierno? (Prov. 27:20).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:10

Comentario general

19.10 El Ángel de Yahwéh acampa alrededor de los que le temen y los defiende (Sal. 34:7). Un día dijo Dios sobre el hombre que era mejor sacarlo del huerto de Edén para que no extendiera su mano y comiera del árbol de la vida, ahora era Dios quien extendía por medio de ángeles su mano para guardar la vida de Lot. Por un momento, la casa de Lot se convirtió en la Casa de Dios. Los habitantes del mundo no podían entrar en ella ni encontrarla, pues pertenecía a una dimensión diferente. Hay lugares terrenales y lugares celestiales (Ef. 1:3, 20; 2:6; 3:10; 6:12). Muchos toman la Biblia, hacen mapas y buscan, por ejemplo, el huerto de Edén, jamás lo hallarán, pues no se encuentran lugares celestiales a través de medios terrenales. Si Dios no nos introduce, ¿cómo entraremos nosotros? ¡Más gracias a Dios por Jesucristo que tenemos entrada por medio de Él directamente al trono de la gracia! …y cerraron la puerta. Los ángeles en cuestión eran una representación angélica de Dios mismo. Al cerrar ellos la puerta es Dios mismo cerrando la puerta. Dios también cerró la puerta del arca de Noé al mundo incrédulo (Gen. 7:16); cuando Él cierra ninguno abre (Ap. 3:7). Hay momentos cuando la vida parece una puerta cerrada, esto suele ser ocasionado por ir en dirección contraria a Dios. Con todo, el vencedor no busca puertas abiertas, sino una relación abierta con aquel que tiene todas las llaves.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:11

Comentario general

19:11 Este es un ejemplo de lo que son las prisiones de oscuridad, condición en la cual se encuentran los malos espíritus (2 Pedro 2:4). No poder ver en este caso, es como vivir en una dimensión alterna (véase la nota anterior). Los hombres estaban a la puerta, pero irónicamente se fatigaban buscando la puerta. Encontramos un caso similar en 2 Reyes 6:17-20 cuando Dios abrió los ojos del criado de Eliseo para que viera los ejércitos celestiales y cerró los de los filisteos para que no los reconocieran a ellos ni el lugar en donde estaban. Algo similar sucedió con los discípulos que se dirigían a Emaús y que acompañados de Jesús no lo reconocieron ni porque platicaban con Él (Luc. 24:15-16, 30-31). Es por esto que encontramos cristianos viviendo realidades totalmente diferentes, unos miran el reino y otros no; y los hay también quienes no solo lo miran, sino que también lo disfrutan. La vida es muy cansada cuando los ojos espirituales no están abiertos, los hombres se fatigan buscando lo que Dios tiene delante de ellos. El pecado cierra los ojos del espíritu y esto sin distingo de edad, desde el menor hasta el mayor. Un ejemplo negativo es Balaam, quien se sabía caído, pero afirmaba tener los ojos abiertos (Núm. 24:4, 16); y hasta cierto punto tenía razón, más no totalmente, pues no pudo observar al ángel que venía a matarlo, siendo reprendido por una bestia de carga (Núm. 22:23; 2 Pedro 2:15-16).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:12

Comentario general

19:12 El llamado evangelístico es ¡salva a cuantos puedas! Y una gran palabra evangelistica es: ¿tienes aquí alguno más? Es la medida de la gracia: siempre hay sitio para otro; especialmente si se trata de tu familia. Todos y todo lo que esté bajo tu manto debe estar bajo tu Dios y su salvación. Esta es la encomienda del cielo: sácalo de este lugar.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:13

Comentario general

19.13 Existe una premura y una razón del evangelismo: porque vamos (el cielo) a destruir este lugar. Debemos comprender que hay juicios regionales y todo lo que esta en dicha región padece el juicio en menor o mayor grado. Ahora, Dios no destruyó Sodoma porque tuviera un día de mal humor y por mero capricho, sino porque ellos mismos lo pidieron con el clamor de su maldad. La destrucción es la respuesta a la petición inconciente del mal. El que recio se suena la nariz, sacará sangre; y el que provoca la ira causará contienda (Prov. 30:33). Los ángeles fueron enviados a Sodoma para destruirla. Dios los envió y aunque ser enviados constituye un privilegio, no siempre es un placer. Yahwéh, el Dios del Pacto, cobró las condiciones del Pacto a un pueblo desobediente. También al final del siglo o de la presente era Dios enviará a sus ángeles con una misión semejante (Mat. 13:41-43).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:14

Comentario general

19.14 Lot habló a sus yernos el anunció de los ángeles y a ellos les pareció como que se burlaba. No se burlaron ellos, sino que no tomaron en serio la palabra de su futuro suegro. Es posible que el hablar de Lot estuviera tan relajado durante su estancia en Sodoma que había perdido credibilidad. Si le hubieran conocido como un hombre serio y de palabra no lo habrían tomado en poco. La autoridad suele escapar por la boca; quien habla de forma inapropiada regularmente carecerá de autoridad cuando hable especialmente.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:15

Comentario general

19.15 El despertar de un justo descuidado es amargo. Lot tuvo un amanecer como el canto del gallo de Pedro. Es como el despertar de una pesadilla. Lot fue apurado por los ángeles al amanecer, pero en realidad debería haber vivido bajo la inminencia de la venida del juicio sobre el mundo. Lo mismo sucederá en la venida del Señor, como en los días de Lot (Luc. 17:28-30), la gente vive despreocupada toda la vida y luego quiere arreglarlo todo en el día del juicio. Los ángeles fueron en extremo considerados y pacientes con Lot a causa de la intercesión de Abraham por él. Había sido despreocupado y gris, es verdad, no alumbró mucho en Sodoma, pero era un hombre bajo Pacto y Dios fue fiel al mismo (2 Tim. 2:13). El hombre, como cabeza de su mujer y autoridad de sus hijos tiene autoridad sobre su familia para salvarlos. toma tu mujer y tus dos hijas; es una orden directa al sacerdote del hogar. Aunque aclararon: …que se hallan aquí. ¿Tenía Lot otros hijos que no estaban presentes? Posiblemente, pero se establece el principio de que la cobertura de los hijos como tal, existe siempre y cuando estén bajo su techo. Cuando los hijos crecen y salen del hogar se encuentran bajo una cobertura voluntaria, el padre no puede ejercer dominio sobre ellos, sino hasta donde los hijos lo decidan. Parece que los ángeles no hallaron a nadie más. Permanecer en la región juzgada corre el riesgo de permanecer bajo su juicio y condiciones. Esto es así cuando la luz del justo ha sido inferior a las tinieblas del lugar en el que vive. Si la sal pierde su sabor no sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres (Mat. 5:13). Las cosas son diferentes cuando la intensidad de la luz echa fuera a las tinieblas. ¿No es vergonzoso escapar de una ciudad a la que Dios va a destruir porque no pudimos influir en ella? Lo mismo sucede en una empresa o familia, es vergonzoso cambiar de trabajo porque no tuve luz suficiente para hacerlo prosperar o disolver el matrimonio porque mi luz no impactó las tinieblas del cónyuge.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:16

Comentario general

19.16 Un momento de vacilación o un instante de fe; el punto es que Lot se detuvo momentáneamente. ¿Por qué abandonar Sodoma? ¿Ya no hay nada que hacer? La Palabra dice que los varones asieron de su mano y de la mano de su mujer e hijas para sacarlos según la misericordia de Yahwéh para con él; ¿no es esto maravilloso? Dios empuja o jala según su misericordia y no solo según nuestra necesidad y mucho menos nuestro gusto. En ocasiones la misericordia de Dios tiene que ir contra nosotros mismos. Conozco la misericordia de Dios por lo que me empuja a salir de toda condición de tibieza o pecado. Me ama y me provoca a salir. Su misericordia es tal que no espera a que domine mi indecisión, Él empuja, presiona, jala, impulsa. Siento el impulso de su misericordia. ¿Sientes su mano en tu mano? Los brazos de José mantuvieron firme su arco por las manos del Fuerte de Jacob, la Roca de Israel (Gen. 49:24). Su firmeza es mi firmeza y su decisión mi estabilidad. Mi posición depende de su disposición.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:17

Comentario general

19.17 Una vez fuera reciben la indicación de continuar saliendo. Nunca estamos lo suficientemente seguros como para volvernos descuidados. Escapa por tu vida es la encomienda. Escapar no es loable, pero a veces necesario. ¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? (Heb. 2:3). Por un lado, estamos entrando al reino y por otra saliendo del mundo, pero no podemos permanecer en tierra de nadie; necesitamos “salir de” para “entrar a”. La vida requiere decisiones y las decisiones traen nuevas posiciones. La vida no es estática. Lo muerto está quieto. Es así que se necesita salir sin mirar atrás. El ser humano no fue diseñado con la capacidad de mirar hacia atrás, no podemos abrazar el pasado y aún nuestras piernas se flexionan de tal modo que avancen hacia delante. Atarse al pasado es quedarse sin futuro; el peor enemigo del será es el fue. Tratar de avanzar mirando hacia atrás pierde el rumbo y la meta, el Señor Jesús sentenció: ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios (Luc. 9:62). Somos aptos para lo que vemos y perseguimos. No se puede crecer en el reino con el corazón en el mundo. El hombre mira lo que desea, sus ojos buscan lo que llena su corazón. Mirar hacia Sodoma constituía la prueba de que Lot o su familia no habían salido de Sodoma y por tanto, tendrían la misma suerte. ¿Quieres saber que hay en tu corazón? Analiza que buscan tus ojos. Mirar no sólo se refiere a la función de los ojos terrenales, mirar figura la función de los ojos del alma. La mirada del alma es aquello en lo que el hombre piensa de continuo. Algunos tienen sus pies fuera de Sodoma, pero su alma continua dentro de la ciudad. Hay quienes no practican el pecado, pero quisieran hacerlo. No tardan en volver allá. No pares en toda la llanura, escapa al monte. Busca las alturas, no mantengas tu vida en bajos niveles espirituales. Llaga tan alto como te sea posible. Lot había terminado precisamente en Sodoma al ser atraído por la llanura para sus ganados, así que su escape debía pasar precisamente los límites de lo que le atraía. Cuando alguno ha tenido problemas hacia un pecado específico ha de tomar medidas extraordinarias de precaución precisamente sobre todo lo que tiene que ver con ese pecado en especial. Lo que para otros no es una debilidad, para otro ciertamente lo es; de modo que ha de cuidarse en extremo. La destrucción sucede abajo. Se cuenta de un aviador que piloteando su nave escuchó el roer de una rata, volteando a ver, se dio cuenta que el roedor masticaba unos cables del avión. Supo que debía hacer algo; el problema era que no contaba con piloto automático por lo que no podía dejar los controles para perseguir una rata, pero tampoco podía dejarla roer los cables, pues esto traería el colapso de la nave. ¿Qué hacer? El piloto, conocedor de la naturaleza de los animales, comenzó a subir de altura hasta llegar a un punto en el que el cuerpo de la rata cayó muerto, mientras él suyo propio aún soportaba la presión. El secreto para sacar a Sodoma del corazón no es correr detrás de ella; sino subir el nivel espiritual. Concentrarse en destruir los pecados es hacerlos más fuertes; es subiendo en el espíritu que las ratas del alma mueren de forma natural. La naturaleza carnal no soporta la presión de las alturas espirituales. No sea que perezcas. Preguntémonos: “¿pudiera sucederme a mí?” La muerte alcanza personas todos los días; el pecado es practicado de continuo en el mundo entero; los accidentes parecen indiscriminar; pero por alguna extraña razón, el ser humano suele pensar que a él no le sucederá. Pregúntenle al enfermo de sida; cuestionen al preso; entrevisten al divorciado. Todos dirán que jamás pensaron que a ellos les sucedería. Todos oyeron las historias y recibieron las advertencias, pero no hicieron nada. El exceso de confianza es otra forma de llamar a la falta de temor de Dios.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:18

Comentario general

19.18-20 Lot finalmente despertó a la intercesión ¿y qué pidió? Rogó solo por sí mismo. Si mucho, clamó a favor de una pequeña ciudad, pero únicamente por razón de sí mismo. Su credo era “yo mismo” y su meta: “lo que me haga bien”. La historia de Lot es la historia de un justo caído, aunque no era plenamente consciente de ello. Llama señores a los enviados de Dios, pero no vive realmente el señorío de Dios. Ha hallado gracia y misericordia de parte de Dios, pero la usa para huir de su justicia. Pide por una ciudad basándose en que es pequeña, aunque habla de la misericordia de Dios no la conoce, pues en todo caso su intercesión se basaría en la multitud de almas de una ciudad. Por ejemplo, Dios le aclaró a Jonás que tuvo misericordia de Nínive a causa de la gran cantidad de almas que había en ella (Jon. 4:11).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:19

Comentario general

19.18-20 Lot finalmente despertó a la intercesión ¿y qué pidió? Rogó solo por sí mismo. Si mucho, clamó a favor de una pequeña ciudad, pero únicamente por razón de sí mismo. Su credo era “yo mismo” y su meta: “lo que me haga bien”. La historia de Lot es la historia de un justo caído, aunque no era plenamente consciente de ello. Llama señores a los enviados de Dios, pero no vive realmente el señorío de Dios. Ha hallado gracia y misericordia de parte de Dios, pero la usa para huir de su justicia. Pide por una ciudad basándose en que es pequeña, aunque habla de la misericordia de Dios no la conoce, pues en todo caso su intercesión se basaría en la multitud de almas de una ciudad. Por ejemplo, Dios le aclaró a Jonás que tuvo misericordia de Nínive a causa de la gran cantidad de almas que había en ella (Jon. 4:11).

— Roberto Tinoco

Comentario general

19.18-20 Lot finalmente despertó a la intercesión ¿y qué pidió? Rogó solo por sí mismo. Si mucho, clamó a favor de una pequeña ciudad, pero únicamente por razón de sí mismo. Su credo era “yo mismo” y su meta: “lo que me haga bien”. La historia de Lot es la historia de un justo caído, aunque no era plenamente consciente de ello. Llama señores a los enviados de Dios, pero no vive realmente el señorío de Dios. Ha hallado gracia y misericordia de parte de Dios, pero la usa para huir de su justicia. Pide por una ciudad basándose en que es pequeña, aunque habla de la misericordia de Dios no la conoce, pues en todo caso su intercesión se basaría en la multitud de almas de una ciudad. Por ejemplo, Dios le aclaró a Jonás que tuvo misericordia de Nínive a causa de la gran cantidad de almas que había en ella (Jon. 4:11).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:20

Comentario general

19.18-20 Lot finalmente despertó a la intercesión ¿y qué pidió? Rogó solo por sí mismo. Si mucho, clamó a favor de una pequeña ciudad, pero únicamente por razón de sí mismo. Su credo era “yo mismo” y su meta: “lo que me haga bien”. La historia de Lot es la historia de un justo caído, aunque no era plenamente consciente de ello. Llama señores a los enviados de Dios, pero no vive realmente el señorío de Dios. Ha hallado gracia y misericordia de parte de Dios, pero la usa para huir de su justicia. Pide por una ciudad basándose en que es pequeña, aunque habla de la misericordia de Dios no la conoce, pues en todo caso su intercesión se basaría en la multitud de almas de una ciudad. Por ejemplo, Dios le aclaró a Jonás que tuvo misericordia de Nínive a causa de la gran cantidad de almas que había en ella (Jon. 4:11).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:21

Comentario general

19.21 Dios le concede a Lot la pequeña ciudad que pidió. ¿No debiera esto ser una indicación de que podía pedir más? Si Dios le respondió lo menos, ¿le negaría lo más? Habiéndole concedido una pequeña ciudad, ¿no le daría una gran ciudad? Lot no conocía verdaderamente el corazón de Dios. El hombre alcanza según la luz que posee. La luz de Lot era para una ciudad pequeña, pues él era un hombre pequeño (al menos así decidió ser). Esto me recuerda a otro Hombre, tenido en poco, aunque era grande. Dios le concedió el mundo entero en el Calvario, pues Él es la luz del mundo. La Palabra dice le respondió, en singular; aunque Lot les preguntó, en plural. Esto demuestra que los varones o ángeles en cuestión, representaban a dos Personas de la Deidad (la Trinidad o Dios Triuno). Puede uno preguntarle al plural de la Deidad, pero la respuesta vendrá del singular de Dios. …y no destruiré la ciudad de que has hablado. Dios no destruirá la ciudad de la que hables en oración. De hecho, Dios no destruirá nada ni a nadie de quien hables en oración. Él respeta y cuida lo que tu aprecias. Dios puso al hombre como señor y administrador de la tierra, esa es su función como imagen y semejanza de Dios (Gen. 1:27-28); por tanto, el hombre puede salvar la tierra, puede plantar y desarraigar, atar y desatar. Señorear conlleva preservar o destruir. Cuando el creyente no ejerce dicho señorío pierde la capacidad de proteger la tierra que se le ha dado. Dios le dará hasta donde crea que puede tener y hasta donde esté dispuesto a proteger. ¡Qué importante el hablar de los justos! ¿Qué dices sobre tu ciudad? ¿La bendices o la maldices? Tu boca juzga tu ciudad: Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; más por la boca de los impíos será trastornada (Prov. 11:11).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:22

Comentario general

19:22 En este versículo se revela el corazón de Dios ante la luz de los justos y su intercesión. A través de los ángeles Dios da a conocer su última oportunidad a Sodoma, le anuncia que nada podrá hacer hasta que Lot esté fuera de ella. ¿Y qué hace Lot? ¡Huyó a toda prisa! Era el momento de entender a Dios y decir: “ah, si nada puedes hacer hasta que yo haya salido, pues entonces no salgo, y por amor a tu Nombre y el Pacto en el que estamos, perdonarás la ciudad”. Valía la pena el intento, pero Lot no comprendió el mensaje porque no conocía el corazón divino. La amistad con Dios requiere de entender la Palabra detrás de las palabras. Dios dice: “date prisa”; pero en realidad estaba diciendo: “no salgas, intercede”. Lot no intuyó que, si Dios puede salvar Zoar, también puede salvar Sodoma; Zoar significa “pequeña”; si Dios salva lo poco, también y con mayor razón, salvará lo mucho. Desafortunadamente Lot no conocía la bondad del Señor, pues pensaba que Dios tenía sed de venganza, en vez de un carácter que se complace en misericordia. Jamás serán buenos intercesores quienes enfaticen la justicia por encima de la misericordia. La misericordia triunfa sobre el juicio (Stg. 2:13).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:23

Comentario general

19.23 Lot pasó la noche huyendo, el sol salía sobre la tierra cuando Lot llegó a Zoar. Si podía pasar la noche huyendo, ¿no podía también pasarla intercediendo? El hombre puede hacer grandes esfuerzos en beneficio propio, pero difícilmente se arriesgará en beneficio de otros. Esto separa a los héroes de entre el promedio. En buena medida no somos grandes por lo que damos, sino por lo que arriesgamos.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:24

Comentario general

19.24 No hallándose justo en la ciudad, no hay escudo ni razón alguna para postergar la existencia de dicha ciudad. No son las tinieblas la causa de la destrucción, sino la falta de luz. Lot ya no estaba en Sodoma por lo que Yahwéh trajo fuego sobre Sodoma y gomorra, así como las ciudades vecinas. La lluvia de fuego es purificadora de la tierra. Se enfatiza que no se trató de un accidente, sino de un hecho sobrenatural, fue Dios quien hizo llover fuego, se repite que vino de parte de Él y que vino del cielo. La tierra que produce maldición es quemada (Hebreos 6:8). El mismo Dios que envía la lluvia de bendición durante el tiempo de gracia, también puede enviar la lluvia de fuego como maldición en el día del juicio. Dios es temible. Sodoma y Gomorra vinieron a significar “incinerar” (heb. Sedóm) y “montón” (arruinado, heb. Amorá) respectivamente. Y conceptualmente representan un ejemplo negativo de gran pecado, desobediencia y consecuencias al respecto (Jer. 49:18; 2 Pedro 2:6). El azufre y fuego juntos en las Sagradas Escrituras están siempre relacionados con el juicio divino y la condenación respectiva.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:25

Comentario general

19.25 Dios no sólo destruyó las ciudades, sino también a los moradores, así como toda la llanura y el fruto de la misma. No hay productividad en la impiedad. Las obras de los hombres, así como el fruto de su trabajo se perderán cuando la justicia les visite. A esto se debe que haya personas trabajando incansablemente y sin llegar jamás a disfrutar de la cosecha de su trabajo (Hageo 1). Sin Dios, ¿qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol? (Ecl. 1:3). Dios destruyó toda la llanura, y no sólo las ciudades, porque eran el área de autoridad de las mismas. Como administrador de la tierra, el hombre debe responder de todo lo que pasa debajo de él.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:26

Comentario general

19:26 ¿Cómo se llamaba la mujer de Lot? La Biblia no lo dice, una señal de vergüenza no merece ser recordada, sino como advertencia. Acerca de la mujer de Lot hay mucho que decir: Cuando el Señor Jesús instó a sus oyentes a acordarse de la mujer de Lot en Lucas 17:32 estaba hablando de su segunda venida y el juicio consecuente. Sabemos que la mujer de Lot pereció y esto nos lleva a recordar algunas de las oportunidades que tuvo, mismas que nosotros tenemos. Pereció, aunque era la mujer de un hombre justo: Porque este justo (Lot) que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos (2 P. 2:8). También era pariente de Abraham, “el padre de la fe”. Se puede ser hermano del mismo Señor Jesús y aún así ser un incrédulo. La salvación no se hereda, ni se traspasa...es personal. Dios tiene hijos, no nietos. Gen. 19:26 dice que esta mujer miró a espaldas de su marido ¡voluntariosa! Cuantos cónyuges se escudan en su pareja creyente o viven doble a sus espaldas. Pereció, aunque hizo un esfuerzo por salvarse: La mujer de Lot oyó la advertencia, creyó en parte y corrió una distancia considerable, pero no llegó a ponerse a salvo. El corredor (y aún más el que huye) no puede detenerse antes de la meta. En Israel tenían la ley sobre escapar a las ciudades de refugio; tiempo de correr y tiempos de misericordia. ¡Corred! Algunos corren por un tiempo en la fe, pero al no poder olvidar los “deleites del pecado” terminaron regresando a él. Les agrada más la vida pasada. Ninguno que pone las manos en el arado y voltea atrás es apto para el reino de Dios (Luc. 9:62) ¡EL apego a este mundo es terrible! Vemos que no aceptaron el monte, sino que pidieron una ciudad (Gen. 19:19-20) ya no eran peregrinos. Pereció, aunque se trató de un solo pecado: Ese pecado fue la incredulidad; ¿en verdad Dios destruirá la ciudad? Algunos piensan que a fin de cuentas nada pasará, pero ¡la condenación es real! (Ap.20:15; 21:8. 1Cor.6:9-10; Mat. 25:41; 18:8). Pereció, aunque se había separado de los habitantes de Sodoma: Había cambiado de amistades. Estaba fuera de la ciudad y no practicaba las mismas cosas. La Biblia no nos dice que voltease a ver a sus hijos, para ver si estaban a salvo, sino hacia Sodoma. Aunque sacaran a la mujer de Lot de Sodoma, su corazón seguía allá; Sodoma estaba en ella. La mujer se convirtió en columna de sal. La sal era el principal artículo comercial en Sodoma. La columna habla de un testimonio, en este caso de muerte y de inutilidad. Sal insípida no sirve para nada, dijo Jesús, sino para ser hollada fuera por los hombres. Pereció, aunque fue advertida del peligro: Los ángeles les habían dicho: escapa por tu vida. Y aún así pereció. Dios nos ha advertido igual: el que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se rehúsa creer en el hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él (Juan 3:36).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:27

Comentario general

19.27 Loable costumbre la de ir de mañana al lugar de encuentro con Dios. Me hallan los que temprano me buscan –dice Dios (Prov. 8:17). Para ir a Dios no se entra, se sube. Abraham subió a donde había estado delante de Yahwéh.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:28

Comentario general

19.28 El patriarca miró hacia Sodoma y Gomorra, y, a diferencia de la mujer de Lot, él no fue convertido en columna de sal. Abraham no había perdido sus facultades como sal de la tierra; por el contrario, era un intercesor. Si estás delante de Yahwéh, mirarás el mundo con ojos diferentes, no codiciándolo, sino teniendo misericordia. Abraham miró las ciudades y toda la llanura, él era el heredero y estaba reconociendo el estado de su propiedad. ¿Y qué fue lo que vio Abraham? Vio el humo que subía como el humo de un horno. Era una columna que testificaba del juicio terminado. En Éxodo 19:18 Dios se mostró a los israelitas de la misma manera en el monte Sinaí y ellos tuvieron temor. Dicho humo en el monte era la manifestación de su propio Espíritu. Dios es temible, especialmente cuando nuestra conciencia nos reprende. Sin embargo, en Sodoma no era el Espíritu de Dios manifestándose como nube, sino una expresión de la condenación. El abismo eterno también es descrito como humo de un horno (Apoc. 9:2-3); esto demuestra que el juicio de Dios contra Sodoma y Gomorra fue condenación, sus habitantes fueron arrojados al abismo. Lo grave del juicio de Dios es que no termina en la tierra, sino que trasciende a la eternidad. En el contexto del pasaje de Apocalipsis citado, se menciona al humo compuesto de demonios; así el humo de las ciudades en cuestión, era el mudo testimonio de los espíritus demoníacos que controlaron la ciudad y que ya no tenían más parte en la tierra.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:29

Comentario general

19.29 Dios sacó a Lot de Sodoma, más lo hizo en memoria de Abraham. El justo Lot, como lo llama la Biblia, no fue lo suficientemente justo como para salvarse ni a sí mismo; fue necesaria la justicia de otro para salvarle. ¿Y no pasó lo mismo con nosotros? Nuestra justicia no fue suficiente, necesitamos la justicia de Cristo para ser salvos. Lot, viviendo en Sodoma, no pudo salvar a nadie; mientras que Abraham, no viviendo en la ciudad, logró que Dios salvara a su familiar. La diferencia fue que el viejo patriarca conservaba su carácter de peregrino, nunca se mudó al mundo representado en la ciudad. Jamás olvides que no eres del mundo (Juan 17:14-17). …y envió fuera a Lot en medio de la destrucción. Leemos en la Biblia: Si el justo, con dificultad se salva, ¿dónde quedará el impío? (1 pedro 4:18). Lot se salvó, así como por fuego, pero toda su obra se perdió (1 Cor. 3:15). ¿Dónde queda la codicia y la ambición? ¿De qué sirvió escoger lo mejor de la tierra? ¿Cuál fue el resultado de ser importante en Sodoma? Todo lo que no es edificado en Dios finalmente se pierde. El asunto no es almacenar, sino colaborar con el reino de Dios. Demasiadas vidas terminan arruinadas, producto de años de esfuerzo independiente del Señor. Solo quien conserva su justicia dejará herencia a sus hijos y a los hijos de sus hijos (Prov. 13:22). Mientras Lot estuvo a la sombra de Abraham, prosperó y se enriqueció; pero una vez que cambió hacia la cobertura de Sodoma, vino a miseria. ¿Bajo qué cobertura te encuentras? ¿Es tu cobertura un testimonio de bendición y santidad o de escasez y pecado? Pues así serás tú también.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:30

Comentario general

19:30 Elegir lo terrenal te lleva a una “vida de cueva”. Demasiado tarde buscó Lot ser peregrino. Cuando no debía morar en Sodoma lo hizo y cuando ya poco importaba habitar la ciudad de Zoar, salió de ella. No tuvo luz suficiente para la gran ciudad, y no quiso siquiera intentar si tenía suficiente para la pequeña Zoar. La rendición y el desánimo estaban en él. ¿Y por qué digo que demasiado fue tarde? Porque sus dos hijas se habían corrompido ya. Hay padres que exponen a sus hijos al pecado del mundo y una vez que se corrompen tratan de acercarlos a la iglesia para corregirlos. En su misericordia Dios alcanza a muchos, pero no sin consecuencias. Tristemente, algunos hijos e hijas de creyentes son historias “de lo que pudo haber sido” por culpa de la necedad de sus padres. Lot regresó al monte, añoraba los lugares altos en los que adoraba a Dios acompañando a su tío Abraham. Para recuperar el primer amor hay que hacer las primeras obras (Apoc. 2:4-5). …porque tuvo miedo de quedarse en Zoar… La experiencia de Sodoma fue traumática; lo más probable es que miró actitudes similares en los ciudadanos de Zoar a las de los habitantes de Sodoma, así que pensó en huir. Huía de ellos y de un posible juicio que pudiera venir sobre ellos. Aunque procuremos salvar al mundo, hay que mantener la cautela de aborrecer aún la ropa contaminada con la carne (Judas 23). …y habitó en una cueva él y sus dos hijas. Mejor una cueva buscando a Dios que una ciudad sin Dios. Si no se tiene la luz suficiente no hay que intentar alumbrar tantas tinieblas. Mirar a Lot y a sus dos hijas en una cueva es patético. Ese no es el destino fijado por Dios para un justo; ¡qué triste desenlace de quien probó la grandeza! Hay creyentes habitando cuevas; cuevas de desesperanza, de hambre y de necesidad; cuevas de enfermedad y de pobreza; cuevas de falta de fe y de religiosidad. Han caído allí por malas decisiones que tomaron sin Dios. Se encerraron en temores, llegaron allí por miedos y rencores, amarguras y heridas. Si tal es tu condición: no permanezcas en ese lugar, mira a Abraham: ¡hay un mejor modo de ser cristiano! Sigue al padre de la fe. Cuando un cristiano se aleja de la iglesia, le es muy difícil regresar, puesto que su corazón suele ser dañado. Lot escapó de Sodoma y en lugar de volver con Abraham, prefirió vivir en una cueva.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:32

Comentario general

19.31-32 Las hijas de Lot tenían la semilla de Sodoma y no la promesa de Abraham. Es casi inconcebible la perversión y ceguera espiritual en la que cayó la familia de Lot. La ciudad de la que escaparon miraba como normal la homosexualidad, y la influencia que ejerció sobre las hijas de Lot les hizo considerar justificable el incesto. Sin embargo, para ser compasivos con ellas, debemos comprender cuáles eran sus motivaciones, pues no se trataba simplemente de dos depravadas, sino de dos jóvenes altamente turbadas emocionalmente. Ellas eran las mismas hijas vírgenes que Lot ofreció sacar a los sodomitas en lugar de los ángeles (vr. 8), pocas mujeres mantendrían su estabilidad emocional cuando su propio padre negocia su violación; además, eran vírgenes, de modo que su pensamiento no fue motivado por lujuria, sino por desesperación ante la muerte de sus prometidos (vr. 14), así como de su madre y de todo lo que hasta el momento conocían. Eran como dos adolescentes que sobreviven a Hiroshima viendo todo destruido y a su padre encerrado en una cueva deprimido y loco lamentando el fin de su linaje. Esto, aunado a la malvada influencia que recibieron de Sodoma inclinaron sus corazones a la perversión. Tomar decisiones en medio de la depresión es muy peligroso, cualquier cosa puede pasar. El sentido patriarcal era tan fuerte en esa época que las hijas consideraban una obligación el mantener la línea familiar de su padre. Más, ¿quién piensa claramente siendo inmaduro y perturbado? Quien mira la tierra con los ojos de la carne pensará que no queda vida en ella. Las hijas de Lot vieron la devastación y concluyeron que no quedaba varón en la tierra. Elías se desánimo y creyó que solo él había quedado (1 reyes 19:10, 14). Los discípulos no pudieron orar antes de la muerte de Jesús debido a la tristeza (Luc. 22:45). Y fue también la tristeza lo que no permitió a los caminantes de Emaús distinguir que el varón a su lado era Jesucristo mismo (Luc. 24:13-17). Demasiadas veces se toman caminos equivocados guiados por emociones. La acción de las hijas de Lot es reprobable y de ningún modo justificable; es un terrible pecado con graves consecuencias de alcance generacional; pero no vemos a Dios destruirlas a pesar de que acabando de ser salvadas no dar gracias, sino pecan terriblemente; solo Él comprende en que abismo se hallaban esas jóvenes. Tener hijos espirituales es un mandamiento y un privilegio de los cristianos, pero hemos de darlos a luz a través de medios legítimos. No todo es válido a la hora de concebir. Ganar almas y multiplicarse debe hacerse sin incesto espiritual. Usar de todo como medios evangelísticos puede producir moabitas y amonitas en vez de cristianos. Se usan recursos ilícitos cuando la iglesia como madre, ha perdido su fecundidad y es solo un mal testimonio como una columna de sal.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:33

Comentario general

19.33 Las jóvenes habían visto lo que el vino puede hacerle a un hombre (Prov. 20:1; 23:29-35; Habacuc 2:15-16). Me pregunto si aprendieron esto de la conducta pasada de su padre en Sodoma… ¿Cómo fue posible que al escapar pensaran en llevar vino? Si alguno huye de un incendio, ¿cargará botellas de vino? La ceguera era increíble. El vino hace que el hombre sea capaz de cualquier cosa; no solo desinhibe, sino embrutece; no solo afecta las facultades del alma, sino anula las del espíritu. Deja al hombre en condición de bestia que no distingue lo moral de lo inmoral. Lot no fue consciente del incesto (más no por eso es inocente); ¡cuántos males se han cometido por embriaguez! Aunque la Biblia menciona que al principio de la humanidad se reprodujeron entre hermanos, pasando el tiempo deja en claro que condena terminantemente el incesto (Lev. 18:6-18; 20:11-12, 17-21; Deut. 22:30; 1 Cor. 5:1).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:34

Comentario general

19.33 Las jóvenes habían visto lo que el vino puede hacerle a un hombre (Prov. 20:1; 23:29-35; Habacuc 2:15-16). Me pregunto si aprendieron esto de la conducta pasada de su padre en Sodoma… ¿Cómo fue posible que al escapar pensaran en llevar vino? Si alguno huye de un incendio, ¿cargará botellas de vino? La ceguera era increíble. El vino hace que el hombre sea capaz de cualquier cosa; no solo desinhibe, sino embrutece; no solo afecta las facultades del alma, sino anula las del espíritu. Deja al hombre en condición de bestia que no distingue lo moral de lo inmoral. Lot no fue consciente del incesto (más no por eso es inocente); ¡cuántos males se han cometido por embriaguez! Aunque la Biblia menciona que al principio de la humanidad se reprodujeron entre hermanos, pasando el tiempo deja en claro que condena terminantemente el incesto (Lev. 18:6-18; 20:11-12, 17-21; Deut. 22:30; 1 Cor. 5:1).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:35

Comentario general

19.33 Las jóvenes habían visto lo que el vino puede hacerle a un hombre (Prov. 20:1; 23:29-35; Habacuc 2:15-16). Me pregunto si aprendieron esto de la conducta pasada de su padre en Sodoma… ¿Cómo fue posible que al escapar pensaran en llevar vino? Si alguno huye de un incendio, ¿cargará botellas de vino? La ceguera era increíble. El vino hace que el hombre sea capaz de cualquier cosa; no solo desinhibe, sino embrutece; no solo afecta las facultades del alma, sino anula las del espíritu. Deja al hombre en condición de bestia que no distingue lo moral de lo inmoral. Lot no fue consciente del incesto (más no por eso es inocente); ¡cuántos males se han cometido por embriaguez! Aunque la Biblia menciona que al principio de la humanidad se reprodujeron entre hermanos, pasando el tiempo deja en claro que condena terminantemente el incesto (Lev. 18:6-18; 20:11-12, 17-21; Deut. 22:30; 1 Cor. 5:1).

— Roberto Tinoco

Génesis 19:36

Comentario general

19.36 Separarse de Dios resultó demasiado caro. Los planes humanos suelen ser monstruosos. Si les preguntan a los creyentes si descenderían tan bajo, seguramente responderán que no; pero todo hombre tiene riesgo de ser corrompido a tales extremos. Estoy seguro que también Lot hubiera dicho que a él jamás le pasaría o haría tal cosa. Caín no pensó que sería el asesino de su propio hermano; y Judas no fue traidor desde el principio; el descenso es poco a poco. Primero se pierde la pasión, luego la devoción y con el tiempo, se pierde el alma y el corazón.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:37

Comentario general

19:37 Carecer de la Simiente de Dios y tener la simiente de Sodoma produce moabitas y amonitas, enemigos del pueblo de Dios. Moab significa algo así como “viene del padre”. Evidentemente por ser resultado de incesto. Los moabitas fueron acérrimos enemigos de Israel; en cierta ocasión, por ejemplo, trajeron la muerte de miles en Israel a través de la fornicación (Num. 251-5). Dios ordenó que no entrara en Israel amonita ni moabita hasta la décima generación (Dt. 23:3-6). No sabemos hasta que punto los pecados tienen consecuencias para las generaciones futuras.

— Roberto Tinoco

Génesis 19:38

Comentario general

19.38 Ben-ammi significa “hijo de mi pueblo (parentela)”. También como haciendo referencia a ser hijo de Lot, es decir, producto de incesto. Los amonitas fueron aún peores enemigos de Israel que los moabitas. Considero que Lot jamás fue consciente del mal que traería para los descendientes de Abraham al separarse de él; y tampoco Abraham alcanzó a ver las consecuencias de haber traído consigo a su sobrino en un viaje en el que Dios le mandó dejar su parentela. Toda obediencia, por pequeña que parezca, tiene el propósito de librar de grandes males. No vuelvas jamás a preguntar: “pero, ¿qué tiene de malo?” cuando Dios lo ha prohibido.

— Roberto Tinoco

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