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Génesis 24
Una esposa para Isaac
1Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo.🗨📝 2Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo,🗨📝 3y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito;🗨📝 4sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.🗨📝 5El criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste?🗨📝 6Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá.🗨📝 7Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo.🗨📝 8Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.🗨📝 9Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y le juró sobre este negocio.🗨📝 10Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su señor, y se fue, tomando toda clase de regalos escogidos de su señor; y puesto en camino, llegó a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor.🗨📝 11E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua.🗨📝 12Y dijo: Oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham.🗨📝 13He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua.🗨📝 14Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.🗨📝 15Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro.🗨📝 16Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido; la cual descendió a la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía.🗨📝 17Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.🗨📝 18Ella respondió: Bebe, señor mío; y se dio prisa a bajar su cántaro sobre su mano, y le dio a beber.🗨📝 19Y cuando acabó de darle de beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber.🗨📝 20Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos.🗨📝 21Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová había prosperado su viaje, o no.🗨📝 22Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un pendiente de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez,🗨📝 23y dijo: ¿De quién eres hija? Te ruego que me digas: ¿hay en casa de tu padre lugar donde posemos?🗨📝 24Y ella respondió: Soy hija de Betuel hijo de Milca, el cual ella dio a luz a Nacor.🗨📝 25Y añadió: También hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar.🗨📝 26El hombre entonces se inclinó, y adoró a Jehová,🗨📝 27y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi amo Abraham, que no apartó de mi amo su misericordia y su verdad, guiándome Jehová en el camino a casa de los hermanos de mi amo.🗨📝 28Y la doncella corrió, e hizo saber en casa de su madre estas cosas.🗨📝 29Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió afuera hacia el hombre, a la fuente.🗨📝 30Y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que decía: Así me habló aquel hombre, vino a él; y he aquí que estaba con los camellos junto a la fuente.🗨📝 31Y le dijo: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos.🗨📝 32Entonces el hombre vino a casa, y Labán desató los camellos; y les dio paja y forraje, y agua para lavar los pies de él, y los pies de los hombres que con él venían.🗨📝 33Y le pusieron delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla.🗨📝 34Entonces dijo: Yo soy criado de Abraham.🗨📝 35Y Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.🗨📝 36Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez un hijo a mi señor, quien le ha dado a él todo cuanto tiene.🗨📝 37Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito;🗨📝 38sino que irás a la casa de mi padre y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo.🗨📝 39Y yo dije: Quizás la mujer no querrá seguirme.🗨📝 40Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás para mi hijo mujer de mi familia y de la casa de mi padre.🗨📝 41Entonces serás libre de mi juramento, cuando hayas llegado a mi familia; y si no te la dieren, serás libre de mi juramento.🗨📝 42Llegué, pues, hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor Abraham, si tú prosperas ahora mi camino por el cual ando,🗨📝 43he aquí yo estoy junto a la fuente de agua; sea, pues, que la doncella que saliere por agua, a la cual dijere: Dame de beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro,🗨📝 44y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua; sea ésta la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor.🗨📝 45Antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca, que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió a la fuente, y sacó agua; y le dije: te ruego que me des de beber.🗨📝 46Y bajó prontamente su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también a tus camellos daré de beber. Y bebí, y dio también de beber a mis camellos.🗨📝 47Entonces le pregunté, y dije: ¿De quién eres hija? Y ella respondió: Hija de Betuel hijo de Nacor, que le dio a luz Milca. Entonces le puse un pendiente en su nariz, y brazaletes en sus brazos;🗨📝 48y me incliné y adoré a Jehová, y bendije a Jehová Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo.🗨📝 49Ahora, pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; y me iré a la diestra o a la siniestra.🗨📝 50Entonces Labán y Betuel respondieron y dijeron: De Jehová ha salido esto; no podemos hablarte malo ni bueno.🗨📝 51He ahí Rebeca delante de ti; tómala y vete, y sea mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Jehová.🗨📝 52Cuando el criado de Abraham oyó sus palabras, se inclinó en tierra ante Jehová.🗨📝 53Y sacó el criado alhajas de plata y alhajas de oro, y vestidos, y dio a Rebeca; también dio cosas preciosas a su hermano y a su madre.🗨📝 54Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron; y levantándose de mañana, dijo: Enviadme a mi señor.🗨📝 55Entonces respondieron su hermano y su madre: Espere la doncella con nosotros a lo menos diez días, y después irá.🗨📝 56Y él les dijo: No me detengáis, ya que Jehová ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya a mi señor.🗨📝 57Ellos respondieron entonces: Llamemos a la doncella y preguntémosle.🗨📝 58Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondió: Sí, iré.🗨📝 59Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, y a su nodriza, y al criado de Abraham y a sus hombres.🗨📝 60Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos.🗨📝 61Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca, y se fue.🗨📝 62Y venía Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque él habitaba en el Neguev.🗨📝 63Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían.🗨📝 64Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello;🗨📝 65porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se cubrió.🗨📝 66Entonces el criado contó a Isaac todo lo que había hecho.🗨📝 67Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Génesis 24: RV60
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Génesis 24:1
24.1 El patriarca es figura de Dios Padre en su carácter de Dios Eterno; el Anciano lleno de Días (Dan. 7:9). La fuente de todo misterio, obra y revelación es el Padre Eterno. Recordemos que una de las manifestaciones con las que Abraham conoció a Dios es como El Olam, el Dios Eterno, cuando plantó el árbol tamarisco (Gen. 21:33) y recibió la revelación del que es desde el principio, la revelación de los padres (1 Juan 2:24). La idea de la esposa para el Cordero no es en realidad del Cordero, la tipología bíblica nos muestra que el plan fue del Padre para el agrado y satisfacción del Hijo. Fue Abraham quien procuró la esposa para su hijo amado. El principio de que Dios concede las peticiones del corazón por deleitarse en Él (Sal. 37:4) funcionó en la eternidad. …y Yahwéh había bendecido a Abraham en todo. La prosperidad es característica propia de Dios. Toda buena dádiva y todo don perfecto provienen del Padre (Stg. 1:17). Abraham, como su figura, era bendecido en todo. El padre de la fe era próspero; lo mismo ha de esperarse de los hijos de la fe. La pobreza y la escasez no son propias de la vida de fe. El origen de la vida abundante es la fe y la identificación con el Padre. El deseo divino es que sus amados sean bendecidos en todo (3 Juan 1:3). La escasez, tanto en la economía como en cualquier otro aspecto de la vida, puede asomarse como la excepción, más nunca como la definición de la vida cristiana; y lo mismo podemos decir del martirio o cualquier otra clase de sufrimiento. ¿Es este el “evangelio de prosperidad”? No desde un sentido despectivo ni de ser rico solo por ser cristiano, pero no podemos negar que el evangelio es próspero. El enriquecido Abraham representa al Padre dueño de todo. Mío es el oro y la plata –dice el Señor (Hag. 2: 8). Mío es el mundo y los que en el habitan (Sal. 24: 1). ¿Quién me ha dado primero para que Yo le restituya? ¡Todo lo que hay debajo del cielo, mío es! (Job. 41: 11). Si Yo tuviese hambre no te diría a ti, porque mío es el mundo y su plenitud (Sal. 50: 12).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:2
24:2-4 En lo natural, Abraham estaba preocupado de que muriera y su hijo escogiera una mala esposa; por ello, encargó a su criado más fiel, el más viejo de su casa, es decir, el que le acompañó en todo el viaje, que le buscara esposa a su hijo con características especiales. En lo espiritual, el Padre encargó el perfeccionamiento y atavíos de la iglesia como la Esposa del Cordero al Espíritu Santo (Apoc. 22:17; Stg. 4:5; 2 Cor. 11:2). Esa es la razón por la cual lo envió a morar en la iglesia; está preparándonos para las Bodas del Cordero (Ap. 19:7-9). Es el Espíritu Santo quien gobierna los asuntos de la Casa de Dios y de todo lo que tiene que ver con la herencia de Dios. La iglesia es la Casa y heredad de Dios. No hay vida de iglesia ni realidad cristiana aparte del Espíritu Santo. El Espíritu Santo no solo es necesario, sino total y absolutamente indispensable. La iglesia del primer siglo miraba como prioritario recibir el Espíritu inmediatamente después de confesar su fe en Cristo (Hechos 19:2-7). Esto no es doctrina, sino vida; no un asunto únicamente de dones espirituales, sino de vida espiritual. Donde el Espíritu es hecho Señor, allí hay libertad (2 Cor. 3:17). Poner la mano debajo del muslo era una expresión para referirse a proteger la simiente. Se refería al hecho de poner la mano en los órganos genitales para jurar, ya que de allí salió la simiente de Abraham. En Éxodo 1:5 dice todas las almas que salieron de su muslo (literal); lo mismo que en Jueces 8:30. En Num. 5:21-22, 27 se habla de caer el muslo como sinónimo de esterilidad. El siervo de Abraham puso su mano en los genitales de Abraham como un acto muy solemne de que se comprometía a cuidar la descendencia de Abraham (por si él faltaba). Es hasta cierto punto, una transferencia de paternidad. Cuando un ministerio adopta a los hijos de otro, deben ambos pasar por la vergüenza, si cabe el término, de dar y recibir la transferencia de paternidad y no descuidar a los hijos engendrados. Es respeto a la autoridad para recibir el privilegio y responsabilidad de la paternidad delegada. Debemos aprender a proteger la simiente de nuestros consiervos. Dicho acto conlleva un juramento delante de Yahwéh, Dios de los cielos y Dios de la tierra; es decir, el que es Señor de todo por ser el origen de todo, el Dios Creador. No se habla del Dios sanador, el Dios Proveedor o alguna otra de sus características, sino del Dios Creador. ¿Cuál es la razón de esto? ¡Se está hablando de la Simiente! Proteger la descendencia, los hijos, requiere de juramento por el Dios que engendra, el Dios Creador y origen de todo. Cuando el Espíritu Santo fue enviado a la iglesia en Pentecostés, fue necesario primero el juramento. El Espíritu Santo es el cumplimiento de la promesa del Padre, he allí el juramento (Hechos 1:4). Desde entonces, el Espíritu Santo está cuidando a la Simiente Divina que fue puesta en nosotros (1 pedro 1:23). Nuestra vida no es natural y el cuidado de la misma tampoco. Tengo dentro de mí la naturaleza divina y soy cuidado por el Espíritu de Dios. El Señor juró ante esto, de modo que no me dejará. ¡Aleluya! No tomar mujer de los cananeos como esposa para Isaac no fue un acto de rasismo o discriminación, sino de fe. Las hijas de los cananeos practicaban la idolatría adorando a los dioses locales inventados por ellos mismos; esto sin contar con su enorme inmoralidad cultural. Abraham no quería que su descendencia se perdiera en el oscurantismo y aberración de la idolatría. Que loable sería que todo padre cuidara el futuro de su descendencia con el mismo celo. Esto es aún más cierto en lo espiritual. Aquí vemos el principio de no unirse en yugo desigual con los incrédulos (2 Cor. 2:14). Esto es mucho más que proteger la teología; es proteger la vida que existe en el interior del creyente. La simiente divina no debe mezclarse con la simiente del mal (2 Cor. 6:15-18); es aberrante considerar siquiera la posibilidad de unir a Cristo con Satanás. No llamo Satanás al no creyente, sino a la simiente que se mueve en su interior (que, de hecho, se mueve en el interior de todos los no creyentes, la Biblia les llama hijos de desobediencia Efesios 2:2-5). Abraham habitaba en medio de las hijas de los cananeos, pero no pertenecía a ellos. Habitar entre los cananeos no es lo mismo que ser parte de los cananeos. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo (Juan 17:14-16). La simiente no debe mezclarse. No es una cuestión de gustos románticos, sino de vida espiritual. Para la multiplicación de la simiente divina se necesita la misma clase de tierra y de parentela. No sólo tierra y no sólo parentela; sino tierra y parentela. La tierra es la situación geográfica, los límites de su habitación; mientras que la parentela es la condición o clase de vida; el ADN espiritual. La multiplicación en el reino de Dios tiene como principio el mismo grupo de creyentes. Es así como los movimientos espirituales han alcanzado sus más grandes alcances. ¿Significa esto que solo debemos unirnos a miembros de la misma iglesia local, de ciudad o de etnia? De ninguna manera; eso sería ver las cosas de modo terrenal. Hablo con ojos espirituales misterios espirituales. No todos los que están en el mismo lugar tienen la misma vida; la parentela tiene la misma vida espiritual. Y llamo tierra a los límites a los que Dios nos llamó; jamás unifiquess dos ministerios de enfoques diferentes, por ejemplo. La Esposa del Cordero se compone del mismo ADN espiritual que el Padre y que el Hijo. Así como Eva tenía el mismo ADN de Adán por haber sido sacada de Adán; así también la iglesia está hecha de Cristo. Eso es lo que significa traerla de la misma tierra y de la misma parentela. El Espíritu de Dios, como Siervo del padre, cuida celosamente que esto se cumpla.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:3
24:2-4 En lo natural, Abraham estaba preocupado de que muriera y su hijo escogiera una mala esposa; por ello, encargó a su criado más fiel, el más viejo de su casa, es decir, el que le acompañó en todo el viaje, que le buscara esposa a su hijo con características especiales. En lo espiritual, el Padre encargó el perfeccionamiento y atavíos de la iglesia como la Esposa del Cordero al Espíritu Santo (Apoc. 22:17; Stg. 4:5; 2 Cor. 11:2). Esa es la razón por la cual lo envió a morar en la iglesia; está preparándonos para las Bodas del Cordero (Ap. 19:7-9). Es el Espíritu Santo quien gobierna los asuntos de la Casa de Dios y de todo lo que tiene que ver con la herencia de Dios. La iglesia es la Casa y heredad de Dios. No hay vida de iglesia ni realidad cristiana aparte del Espíritu Santo. El Espíritu Santo no solo es necesario, sino total y absolutamente indispensable. La iglesia del primer siglo miraba como prioritario recibir el Espíritu inmediatamente después de confesar su fe en Cristo (Hechos 19:2-7). Esto no es doctrina, sino vida; no un asunto únicamente de dones espirituales, sino de vida espiritual. Donde el Espíritu es hecho Señor, allí hay libertad (2 Cor. 3:17). Poner la mano debajo del muslo era una expresión para referirse a proteger la simiente. Se refería al hecho de poner la mano en los órganos genitales para jurar, ya que de allí salió la simiente de Abraham. En Éxodo 1:5 dice todas las almas que salieron de su muslo (literal); lo mismo que en Jueces 8:30. En Num. 5:21-22, 27 se habla de caer el muslo como sinónimo de esterilidad. El siervo de Abraham puso su mano en los genitales de Abraham como un acto muy solemne de que se comprometía a cuidar la descendencia de Abraham (por si él faltaba). Es hasta cierto punto, una transferencia de paternidad. Cuando un ministerio adopta a los hijos de otro, deben ambos pasar por la vergüenza, si cabe el término, de dar y recibir la transferencia de paternidad y no descuidar a los hijos engendrados. Es respeto a la autoridad para recibir el privilegio y responsabilidad de la paternidad delegada. Debemos aprender a proteger la simiente de nuestros consiervos. Dicho acto conlleva un juramento delante de Yahwéh, Dios de los cielos y Dios de la tierra; es decir, el que es Señor de todo por ser el origen de todo, el Dios Creador. No se habla del Dios sanador, el Dios Proveedor o alguna otra de sus características, sino del Dios Creador. ¿Cuál es la razón de esto? ¡Se está hablando de la Simiente! Proteger la descendencia, los hijos, requiere de juramento por el Dios que engendra, el Dios Creador y origen de todo. Cuando el Espíritu Santo fue enviado a la iglesia en Pentecostés, fue necesario primero el juramento. El Espíritu Santo es el cumplimiento de la promesa del Padre, he allí el juramento (Hechos 1:4). Desde entonces, el Espíritu Santo está cuidando a la Simiente Divina que fue puesta en nosotros (1 pedro 1:23). Nuestra vida no es natural y el cuidado de la misma tampoco. Tengo dentro de mí la naturaleza divina y soy cuidado por el Espíritu de Dios. El Señor juró ante esto, de modo que no me dejará. ¡Aleluya! No tomar mujer de los cananeos como esposa para Isaac no fue un acto de rasismo o discriminación, sino de fe. Las hijas de los cananeos practicaban la idolatría adorando a los dioses locales inventados por ellos mismos; esto sin contar con su enorme inmoralidad cultural. Abraham no quería que su descendencia se perdiera en el oscurantismo y aberración de la idolatría. Que loable sería que todo padre cuidara el futuro de su descendencia con el mismo celo. Esto es aún más cierto en lo espiritual. Aquí vemos el principio de no unirse en yugo desigual con los incrédulos (2 Cor. 2:14). Esto es mucho más que proteger la teología; es proteger la vida que existe en el interior del creyente. La simiente divina no debe mezclarse con la simiente del mal (2 Cor. 6:15-18); es aberrante considerar siquiera la posibilidad de unir a Cristo con Satanás. No llamo Satanás al no creyente, sino a la simiente que se mueve en su interior (que, de hecho, se mueve en el interior de todos los no creyentes, la Biblia les llama hijos de desobediencia Efesios 2:2-5). Abraham habitaba en medio de las hijas de los cananeos, pero no pertenecía a ellos. Habitar entre los cananeos no es lo mismo que ser parte de los cananeos. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo (Juan 17:14-16). La simiente no debe mezclarse. No es una cuestión de gustos románticos, sino de vida espiritual. Para la multiplicación de la simiente divina se necesita la misma clase de tierra y de parentela. No sólo tierra y no sólo parentela; sino tierra y parentela. La tierra es la situación geográfica, los límites de su habitación; mientras que la parentela es la condición o clase de vida; el ADN espiritual. La multiplicación en el reino de Dios tiene como principio el mismo grupo de creyentes. Es así como los movimientos espirituales han alcanzado sus más grandes alcances. ¿Significa esto que solo debemos unirnos a miembros de la misma iglesia local, de ciudad o de etnia? De ninguna manera; eso sería ver las cosas de modo terrenal. Hablo con ojos espirituales misterios espirituales. No todos los que están en el mismo lugar tienen la misma vida; la parentela tiene la misma vida espiritual. Y llamo tierra a los límites a los que Dios nos llamó; jamás unifiquess dos ministerios de enfoques diferentes, por ejemplo. La Esposa del Cordero se compone del mismo ADN espiritual que el Padre y que el Hijo. Así como Eva tenía el mismo ADN de Adán por haber sido sacada de Adán; así también la iglesia está hecha de Cristo. Eso es lo que significa traerla de la misma tierra y de la misma parentela. El Espíritu de Dios, como Siervo del padre, cuida celosamente que esto se cumpla.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:4
24:2-4 En lo natural, Abraham estaba preocupado de que muriera y su hijo escogiera una mala esposa; por ello, encargó a su criado más fiel, el más viejo de su casa, es decir, el que le acompañó en todo el viaje, que le buscara esposa a su hijo con características especiales. En lo espiritual, el Padre encargó el perfeccionamiento y atavíos de la iglesia como la Esposa del Cordero al Espíritu Santo (Apoc. 22:17; Stg. 4:5; 2 Cor. 11:2). Esa es la razón por la cual lo envió a morar en la iglesia; está preparándonos para las Bodas del Cordero (Ap. 19:7-9). Es el Espíritu Santo quien gobierna los asuntos de la Casa de Dios y de todo lo que tiene que ver con la herencia de Dios. La iglesia es la Casa y heredad de Dios. No hay vida de iglesia ni realidad cristiana aparte del Espíritu Santo. El Espíritu Santo no solo es necesario, sino total y absolutamente indispensable. La iglesia del primer siglo miraba como prioritario recibir el Espíritu inmediatamente después de confesar su fe en Cristo (Hechos 19:2-7). Esto no es doctrina, sino vida; no un asunto únicamente de dones espirituales, sino de vida espiritual. Donde el Espíritu es hecho Señor, allí hay libertad (2 Cor. 3:17). Poner la mano debajo del muslo era una expresión para referirse a proteger la simiente. Se refería al hecho de poner la mano en los órganos genitales para jurar, ya que de allí salió la simiente de Abraham. En Éxodo 1:5 dice todas las almas que salieron de su muslo (literal); lo mismo que en Jueces 8:30. En Num. 5:21-22, 27 se habla de caer el muslo como sinónimo de esterilidad. El siervo de Abraham puso su mano en los genitales de Abraham como un acto muy solemne de que se comprometía a cuidar la descendencia de Abraham (por si él faltaba). Es hasta cierto punto, una transferencia de paternidad. Cuando un ministerio adopta a los hijos de otro, deben ambos pasar por la vergüenza, si cabe el término, de dar y recibir la transferencia de paternidad y no descuidar a los hijos engendrados. Es respeto a la autoridad para recibir el privilegio y responsabilidad de la paternidad delegada. Debemos aprender a proteger la simiente de nuestros consiervos. Dicho acto conlleva un juramento delante de Yahwéh, Dios de los cielos y Dios de la tierra; es decir, el que es Señor de todo por ser el origen de todo, el Dios Creador. No se habla del Dios sanador, el Dios Proveedor o alguna otra de sus características, sino del Dios Creador. ¿Cuál es la razón de esto? ¡Se está hablando de la Simiente! Proteger la descendencia, los hijos, requiere de juramento por el Dios que engendra, el Dios Creador y origen de todo. Cuando el Espíritu Santo fue enviado a la iglesia en Pentecostés, fue necesario primero el juramento. El Espíritu Santo es el cumplimiento de la promesa del Padre, he allí el juramento (Hechos 1:4). Desde entonces, el Espíritu Santo está cuidando a la Simiente Divina que fue puesta en nosotros (1 pedro 1:23). Nuestra vida no es natural y el cuidado de la misma tampoco. Tengo dentro de mí la naturaleza divina y soy cuidado por el Espíritu de Dios. El Señor juró ante esto, de modo que no me dejará. ¡Aleluya! No tomar mujer de los cananeos como esposa para Isaac no fue un acto de rasismo o discriminación, sino de fe. Las hijas de los cananeos practicaban la idolatría adorando a los dioses locales inventados por ellos mismos; esto sin contar con su enorme inmoralidad cultural. Abraham no quería que su descendencia se perdiera en el oscurantismo y aberración de la idolatría. Que loable sería que todo padre cuidara el futuro de su descendencia con el mismo celo. Esto es aún más cierto en lo espiritual. Aquí vemos el principio de no unirse en yugo desigual con los incrédulos (2 Cor. 2:14). Esto es mucho más que proteger la teología; es proteger la vida que existe en el interior del creyente. La simiente divina no debe mezclarse con la simiente del mal (2 Cor. 6:15-18); es aberrante considerar siquiera la posibilidad de unir a Cristo con Satanás. No llamo Satanás al no creyente, sino a la simiente que se mueve en su interior (que, de hecho, se mueve en el interior de todos los no creyentes, la Biblia les llama hijos de desobediencia Efesios 2:2-5). Abraham habitaba en medio de las hijas de los cananeos, pero no pertenecía a ellos. Habitar entre los cananeos no es lo mismo que ser parte de los cananeos. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo (Juan 17:14-16). La simiente no debe mezclarse. No es una cuestión de gustos románticos, sino de vida espiritual. Para la multiplicación de la simiente divina se necesita la misma clase de tierra y de parentela. No sólo tierra y no sólo parentela; sino tierra y parentela. La tierra es la situación geográfica, los límites de su habitación; mientras que la parentela es la condición o clase de vida; el ADN espiritual. La multiplicación en el reino de Dios tiene como principio el mismo grupo de creyentes. Es así como los movimientos espirituales han alcanzado sus más grandes alcances. ¿Significa esto que solo debemos unirnos a miembros de la misma iglesia local, de ciudad o de etnia? De ninguna manera; eso sería ver las cosas de modo terrenal. Hablo con ojos espirituales misterios espirituales. No todos los que están en el mismo lugar tienen la misma vida; la parentela tiene la misma vida espiritual. Y llamo tierra a los límites a los que Dios nos llamó; jamás unifiquess dos ministerios de enfoques diferentes, por ejemplo. La Esposa del Cordero se compone del mismo ADN espiritual que el Padre y que el Hijo. Así como Eva tenía el mismo ADN de Adán por haber sido sacada de Adán; así también la iglesia está hecha de Cristo. Eso es lo que significa traerla de la misma tierra y de la misma parentela. El Espíritu de Dios, como Siervo del padre, cuida celosamente que esto se cumpla.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:5
24.5 La respuesta del criado de Abraham era lógica. ¿Qué sucedería si no conseguía la esposa para el hijo de Abraham según las especificaciones de Abraham? ¿Se quedaría frustrada la visión del padre y habría que devolver el hijo a la tierra de Ur? O quizá, ¿la remplazaría con otra que no cumpliera las expectativas? La respuesta de Abraham, en el siguiente versículo, garantiza que de ninguna manera el plan de Dios fallará, la iglesia esposa del Cordero se obtendrá exactamente como Dios la planeó y el Hijo obtendrá a su Esposa. ¿Puede la iglesia negarse al Espíritu de Dios al punto de que falle el plan de Dios? ¡De ninguna manera! El Hijo de Dios verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho (Isaías 53:11).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:6
24.6-7 El padre de la fe que engendró y que luego recibió a su hijo por resurrección no duda; Abraham estaba plenamente convencido de que Dios cumpliría su palabra y su juramento. Lo que se ha entregado a Dios tiene el éxito garantizado. Isaac ya había sido ofrecido en el altar, ¿cómo terminaría casándose fuera de la voluntad de Dios? Por ello da la orden a su siervo obligándolo a actuar de acuerdo a lo que Dios había prometido. Las promesas de Dios han de buscarse para recibirse. El principio del matrimonio es que sea en el Señor (1 Cor. 7:39-40). Abraham se aseguraba de ello. El trabajo del siervo era “guardar que su hijo no regresara”. Guardar, en hebreo shamár, significa “cercar” como una cerca de espinos. Salirse de la voluntad del Padre es lastimarse con espinos, símbolo de maldición (Gen. 3:18). Si Isaac regresaba a la tierra de donde era originario su padre, era como si retrocediera en la vida de fe. Las metas de los hijos han de ser más altas que las de sus padres. Lo normal es que nuestros hijos vayan más allá de nosotros. El mismo Dios que juró descendencia ayudaría a que se cumpliera su Palabra. Dios es fiel. Dios haría todo lo necesario para esto porque quería la posesión de esa tierra. Juró descendencia a la que le daría esa tierra; es decir, el propósito divino es el establecimiento de su reino. El hombre está en la tierra para manifestar el reino de Dios y recuperar la creación (Ef. 3:10). Abraham fue sacado de la tierra y parentela de sus padres para establecer un reino diferente en un lugar diferente; de manera que Dios no estaría dispuesto a volver atrás perdiéndose todo lo ganado. Por ello, el Señor enviaría su ángel delante del siervo de Abraham. Los ángeles son espíritus ministradores al servicio de los herederos de Dios (Heb. 1:14). El hombre no debe someterse a ellos considerándolos poco menos que dioses; al contrario, son los ángeles los que sometidos a Dios sirven a los hombres. Sin embargo, esto no significa que el hombre les rinda culto ni ore a ellos (Col. 2:18). En tipología, los ángeles son siervos del Espíritu Santo a favor de la iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:7
24.6-7 El padre de la fe que engendró y que luego recibió a su hijo por resurrección no duda; Abraham estaba plenamente convencido de que Dios cumpliría su palabra y su juramento. Lo que se ha entregado a Dios tiene el éxito garantizado. Isaac ya había sido ofrecido en el altar, ¿cómo terminaría casándose fuera de la voluntad de Dios? Por ello da la orden a su siervo obligándolo a actuar de acuerdo a lo que Dios había prometido. Las promesas de Dios han de buscarse para recibirse. El principio del matrimonio es que sea en el Señor (1 Cor. 7:39-40). Abraham se aseguraba de ello. El trabajo del siervo era “guardar que su hijo no regresara”. Guardar, en hebreo shamár, significa “cercar” como una cerca de espinos. Salirse de la voluntad del Padre es lastimarse con espinos, símbolo de maldición (Gen. 3:18). Si Isaac regresaba a la tierra de donde era originario su padre, era como si retrocediera en la vida de fe. Las metas de los hijos han de ser más altas que las de sus padres. Lo normal es que nuestros hijos vayan más allá de nosotros. El mismo Dios que juró descendencia ayudaría a que se cumpliera su Palabra. Dios es fiel. Dios haría todo lo necesario para esto porque quería la posesión de esa tierra. Juró descendencia a la que le daría esa tierra; es decir, el propósito divino es el establecimiento de su reino. El hombre está en la tierra para manifestar el reino de Dios y recuperar la creación (Ef. 3:10). Abraham fue sacado de la tierra y parentela de sus padres para establecer un reino diferente en un lugar diferente; de manera que Dios no estaría dispuesto a volver atrás perdiéndose todo lo ganado. Por ello, el Señor enviaría su ángel delante del siervo de Abraham. Los ángeles son espíritus ministradores al servicio de los herederos de Dios (Heb. 1:14). El hombre no debe someterse a ellos considerándolos poco menos que dioses; al contrario, son los ángeles los que sometidos a Dios sirven a los hombres. Sin embargo, esto no significa que el hombre les rinda culto ni ore a ellos (Col. 2:18). En tipología, los ángeles son siervos del Espíritu Santo a favor de la iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:8
24.8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento” –dijo Abraham a su siervo. El Espíritu de Dios hará todo lo necesario para que el Hijo del Padre obtenga a su esposa iglesia; sin embargo, si individualmente los creyentes resisten al Espíritu Santo, será solo culpa de ellos y no de Dios que no reciban lo prometido (Neh. 9:30; Hechos 5:3-4; 1 Tes. 4:8; Heb. 3:15-4:2).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:9
24.9 El siervo de Abraham aceptó la responsabilidad de la paternidad que su amo Abraham le impuso. Para conocer más sobre el acto de poner la mano debajo del muslo de otro para jurar consulta las notas alusivas a los versículos 2-4. Jurar, heb. Shabá significa “siete”; esto es, “hacerse siete uno mismo”. Se refiere a estar completo. Incumplir un juramento es perder la plenitud de lo que se es; negarse a uno mismo. “Negocio”; heb. Dabár; refiriéndose a “arreglo”.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:10
24.10 Los camellos escogidos por el siervo de Abraham son una figura de los ministros. Un ejemplo es Juan el Bautista, quien vestía con pelo de camello. La palabra camello (gamal) confirma esto, quiere decir: “el que lleva la carga” (lo mismo que profeta, el que lleva la carga, la profecía). Los ministros son los que llevan “los regalos escogidos de su Señor” a la iglesia, las riquezas espirituales del Padre provistas por el Espíritu (Rom. 1:11 También podemos mirar aquí las arras de nuestra herencia Efesios 1:14). Son diez, como las diez vírgenes (Mat. 25), símbolo de plenitud. Los dones espirituales no son para los ministros, sino para ministración de los santos. No vemos a los camellos huyendo con las riquezas de Abraham. Fuimos bendecidos para bendecir. El Espíritu Santo está hoy seleccionando camellos: capaces de soportar desiertos. Humildes, no lo envanecen los dones. Capaces de llevar las cargas de la iglesia. (250 Kg. todo el día bajo el sol). Capaces de almacenar grandes cantidades de agua (Vida). Capaces de arrodillarse para que otros monten (humildes para hacer crecer a los demás). Capaces de nunca bajar la vista en toda su trayectoria. Capaces de soportar vientos, calor, etc. (prueba, tribulación). Mesopotamia es una palabra griega que significa “tierra en medio de las aguas”, traducida del hebreo, “Aram de los dos ríos”, el área situada entre el Tigris y el Éufrates (en el Irak moderno). La ciudad de Nacor estaba cerca de Harán, donde Abraham se detuvo hasta la muerte de su padre Taré, cerca de Ur de los caldeos. Allí llegó el siervo de Abraham con los camellos llenos de regalos. Una de las funciones de los ministros es llevar el cielo a la tierra; esto es lo que Juan el Bautista, el hombre vestido de camello, quería decir con la expresión: el reino de los cielos se ha acercado (Mat. 3:1-2).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:11
24.11 La altura más alta que alcanza un ministro es cuando está de rodillas. El siervo de Abraham arrodilló a los camellos junto a un pozo de agua. La vida espiritual de los ministros fluye de la oración; beben de rodillas fuera del mundo. Los hombres, como los camellos, reciben sus mejores cargas, tanto como su descanso, de rodillas. A la hora de la tarde (Rom. 13:11-12); la hora en que salen las doncellas por agua; el atardecer. Se espera que la iglesia incremente su pasión por Dios a medida que decline el día profético, el final de la era. En los últimos tiempos la separación entre los creyentes genuinos y los falsos se intensificará de modo que pueda distinguirse quién es y quién no es parte de la Esposa corporativa.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:12
24.12 El siervo de Abraham oró a Dios pidiendo dirección respecto de lo encomendado por su amo. La Palabra dice que el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios para revelárnoslo a nosotros (1 Cor. 2:10). La formación de la iglesia esposa necesita la revelación del Espíritu.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:13
24.13-14 ¿Dónde encuentra el Espíritu Santo a la iglesia esposa? Junto a la fuente de agua. No son los cristianos habituados al mundo y sin vida espiritual quienes experimentarán la Nueva Jerusalén. El criado de Abraham pidió como señal para saber cuál doncella era la elegida para Isaac que fuese aquella que llegara al pozo, diere de beber al criado y a sus camellos; así pues, los creyentes que tomarán parte como la Esposa corporativa del Hijo de Dios serán aquellos que ministran al Espíritu de Dios y suplen las necesidades de los santos; especialmente sometidos a los ministerios. La palabra “destinado” no habla de predestinación. Esta palabra aquí es yakákj, y significa “tener razón”. La doncella “destinada” sería mejor traducido como “la doncella correcta”. El desarrollo de la iglesia esposa es un acto de misericordia del Señor. La oración del siervo lo deja en claro.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:14
24.13-14 ¿Dónde encuentra el Espíritu Santo a la iglesia esposa? Junto a la fuente de agua. No son los cristianos habituados al mundo y sin vida espiritual quienes experimentarán la Nueva Jerusalén. El criado de Abraham pidió como señal para saber cuál doncella era la elegida para Isaac que fuese aquella que llegara al pozo, diere de beber al criado y a sus camellos; así pues, los creyentes que tomarán parte como la Esposa corporativa del Hijo de Dios serán aquellos que ministran al Espíritu de Dios y suplen las necesidades de los santos; especialmente sometidos a los ministerios. La palabra “destinado” no habla de predestinación. Esta palabra aquí es yakákj, y significa “tener razón”. La doncella “destinada” sería mejor traducido como “la doncella correcta”. El desarrollo de la iglesia esposa es un acto de misericordia del Señor. La oración del siervo lo deja en claro.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:15
24.15-16 El Espíritu intercede por nosotros (Rom. 8:26-27) y Dios le responde de inmediato. Antes de que el siervo acabase de hablar llegó Rebeca. Rebeca (“encadenar” con belleza), era hija de Betuel (“destruido de Dios”). Dios puede sacar bendición aún de la desolación. La iglesia esposa es hermosa, el misterio es que esté compuesta de seres humanos regenerados. La iglesia ha prendido el corazón de Dios con uno de sus ojos (Cant. 4:9). Betuel, “destruido de Dios”, es hijo de Milca, “reina”, esposa de Nacor, “roncar, bufar, nariz”. La ascendencia de la iglesia esposa se origina en un soplo en la nariz cuando Adán recibió el aliento divino de la nariz de Dios. Los seres humanos caídos no pertenecen a la caída, sino a la realeza original con la que fueron creados. La costumbre antigua oriental es que las mujeres cargaban sobre su hombro un cántaro de barro en el que trasportaban el agua. Todavía existen muchas poblaciones en el mundo con costumbres similares. Cántaro al hombro es un símbolo de esforzarse por llevar la provisión de vida. En Juan 4 miramos a Jesús hablar con una mujer samaritana que fue al pozo por agua llevando también su cántaro; el Señor le indicó que era Él quien podía satisfacer su sed almática y espiritual. Cristo es el agua de vida y el cántaro representa al hombre que se satisface de Él. La única posibilidad de ser parte de la iglesia esposa es beber del agua de vida permanentemente, este es el requisito del Espíritu. Y aunado a esto, los elegidos como parte de la iglesia esposa han de ser vírgenes (Apoc. 14:4); que no se contaminaron con el mundo, sino que mantuvieron su integridad (sin fornicación espiritual); de hermoso aspecto, transformados a la imagen de Cristo (Rom. 8:29); sin compromiso con más varón que Cristo, su única Cabeza y pasión; esta es la que desciende humildemente al agua de vida llenándose del Señor.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:16
24.15-16 El Espíritu intercede por nosotros (Rom. 8:26-27) y Dios le responde de inmediato. Antes de que el siervo acabase de hablar llegó Rebeca. Rebeca (“encadenar” con belleza), era hija de Betuel (“destruido de Dios”). Dios puede sacar bendición aún de la desolación. La iglesia esposa es hermosa, el misterio es que esté compuesta de seres humanos regenerados. La iglesia ha prendido el corazón de Dios con uno de sus ojos (Cant. 4:9). Betuel, “destruido de Dios”, es hijo de Milca, “reina”, esposa de Nacor, “roncar, bufar, nariz”. La ascendencia de la iglesia esposa se origina en un soplo en la nariz cuando Adán recibió el aliento divino de la nariz de Dios. Los seres humanos caídos no pertenecen a la caída, sino a la realeza original con la que fueron creados. La costumbre antigua oriental es que las mujeres cargaban sobre su hombro un cántaro de barro en el que trasportaban el agua. Todavía existen muchas poblaciones en el mundo con costumbres similares. Cántaro al hombro es un símbolo de esforzarse por llevar la provisión de vida. En Juan 4 miramos a Jesús hablar con una mujer samaritana que fue al pozo por agua llevando también su cántaro; el Señor le indicó que era Él quien podía satisfacer su sed almática y espiritual. Cristo es el agua de vida y el cántaro representa al hombre que se satisface de Él. La única posibilidad de ser parte de la iglesia esposa es beber del agua de vida permanentemente, este es el requisito del Espíritu. Y aunado a esto, los elegidos como parte de la iglesia esposa han de ser vírgenes (Apoc. 14:4); que no se contaminaron con el mundo, sino que mantuvieron su integridad (sin fornicación espiritual); de hermoso aspecto, transformados a la imagen de Cristo (Rom. 8:29); sin compromiso con más varón que Cristo, su única Cabeza y pasión; esta es la que desciende humildemente al agua de vida llenándose del Señor.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:17
24.17 El Espíritu Santo tiene prisa, corre hacia la iglesia, nos anhela celosamente. Y lo extraordinario, el mismo Espíritu ruega a la iglesia que le dé de beber; esto no es extraño si consideramos que también Jesús le pidió a una mujer samaritana que le diera de beber (Juan 4:7). ¿Cómo puede el hombre darle de beber a Dios? La respuesta es la adoración. ¡Ha! Pero no cualquier adoración, sino la que sale del corazón, “agua del cántaro”, la vida misma.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:18
24.18 La iglesia esposa llama Señor al Espíritu y se da prisa en darle a beber de su propia mano. No servimos en otro vaso que, en nosotros mismos, somos vasos que portan un tesoro de gloria para la satisfacción de Dios. Levantamos manos santas en alabanza a Él.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:19
24.19-22 Después de satisfacer al Espíritu, la iglesia ministra a sus propios siervos. Rebeca dio de beber al siervo de Abraham, pero también dio de beber a sus camellos. No es fácil darle de beber a diez camellos, cada uno de ellos puede beber hasta cien litros de agua; Rebeca dijo que daría a beber agua a los camellos hasta que acabaran de beber; esto es impresionante, podían necesitarse hasta cien cantaros de agua. Esto es ir mucho más allá del deber. Eliezer estaba maravillado de ella; así el Espíritu se asombra de los cristianos que van más allá de su responsabilidad. El criado callaba, el Espíritu todo lo escudriña (1 Cor. 2:10). Y después de hallar a una iglesia que honra a la autoridad delegada en los ministerios; esto es, que da de beber a los camellos, le recompensa con dones y riquezas espirituales. Un pendiente de oro de medio siclo de peso y dos brazaletes que pesaban diez. El pendiente de oro era un adorno femenino para la nariz y los brazaletes para los brazos. El Espíritu honra con discernimiento y redoblando las fuerzas a quienes bendicen los ministerios y le satisfacen a Él. Se necesita más vida divina para actuar que para discernir, diez siclos de oro para los brazos, por medio siclo para la nariz.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:20
24.19-22 Después de satisfacer al Espíritu, la iglesia ministra a sus propios siervos. Rebeca dio de beber al siervo de Abraham, pero también dio de beber a sus camellos. No es fácil darle de beber a diez camellos, cada uno de ellos puede beber hasta cien litros de agua; Rebeca dijo que daría a beber agua a los camellos hasta que acabaran de beber; esto es impresionante, podían necesitarse hasta cien cantaros de agua. Esto es ir mucho más allá del deber. Eliezer estaba maravillado de ella; así el Espíritu se asombra de los cristianos que van más allá de su responsabilidad. El criado callaba, el Espíritu todo lo escudriña (1 Cor. 2:10). Y después de hallar a una iglesia que honra a la autoridad delegada en los ministerios; esto es, que da de beber a los camellos, le recompensa con dones y riquezas espirituales. Un pendiente de oro de medio siclo de peso y dos brazaletes que pesaban diez. El pendiente de oro era un adorno femenino para la nariz y los brazaletes para los brazos. El Espíritu honra con discernimiento y redoblando las fuerzas a quienes bendicen los ministerios y le satisfacen a Él. Se necesita más vida divina para actuar que para discernir, diez siclos de oro para los brazos, por medio siclo para la nariz.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:21
24.19-22 Después de satisfacer al Espíritu, la iglesia ministra a sus propios siervos. Rebeca dio de beber al siervo de Abraham, pero también dio de beber a sus camellos. No es fácil darle de beber a diez camellos, cada uno de ellos puede beber hasta cien litros de agua; Rebeca dijo que daría a beber agua a los camellos hasta que acabaran de beber; esto es impresionante, podían necesitarse hasta cien cantaros de agua. Esto es ir mucho más allá del deber. Eliezer estaba maravillado de ella; así el Espíritu se asombra de los cristianos que van más allá de su responsabilidad. El criado callaba, el Espíritu todo lo escudriña (1 Cor. 2:10). Y después de hallar a una iglesia que honra a la autoridad delegada en los ministerios; esto es, que da de beber a los camellos, le recompensa con dones y riquezas espirituales. Un pendiente de oro de medio siclo de peso y dos brazaletes que pesaban diez. El pendiente de oro era un adorno femenino para la nariz y los brazaletes para los brazos. El Espíritu honra con discernimiento y redoblando las fuerzas a quienes bendicen los ministerios y le satisfacen a Él. Se necesita más vida divina para actuar que para discernir, diez siclos de oro para los brazos, por medio siclo para la nariz.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:22
24.19-22 Después de satisfacer al Espíritu, la iglesia ministra a sus propios siervos. Rebeca dio de beber al siervo de Abraham, pero también dio de beber a sus camellos. No es fácil darle de beber a diez camellos, cada uno de ellos puede beber hasta cien litros de agua; Rebeca dijo que daría a beber agua a los camellos hasta que acabaran de beber; esto es impresionante, podían necesitarse hasta cien cantaros de agua. Esto es ir mucho más allá del deber. Eliezer estaba maravillado de ella; así el Espíritu se asombra de los cristianos que van más allá de su responsabilidad. El criado callaba, el Espíritu todo lo escudriña (1 Cor. 2:10). Y después de hallar a una iglesia que honra a la autoridad delegada en los ministerios; esto es, que da de beber a los camellos, le recompensa con dones y riquezas espirituales. Un pendiente de oro de medio siclo de peso y dos brazaletes que pesaban diez. El pendiente de oro era un adorno femenino para la nariz y los brazaletes para los brazos. El Espíritu honra con discernimiento y redoblando las fuerzas a quienes bendicen los ministerios y le satisfacen a Él. Se necesita más vida divina para actuar que para discernir, diez siclos de oro para los brazos, por medio siclo para la nariz.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:23
24:23-25 Eliezer, criado de Abraham, pregunta por la identidad de Rebeca y si hay lugar para posar en casa de su padre. Ciertamente Dios no solo desea visitar, sino habitar. Todo avivamiento comienza con dar la bienvenida al Espíritu Santo. La iglesia debe tener todo lo suficiente para las necesidades humanas, pero aún más para los requerimientos divinos. En primera y última instancia, la iglesia existe para Dios. Cuando Jesús visitó su Casa en Jerusalén, el templo no era más una casa de oración, por lo que no permaneció allí; asimismo, el Espíritu de Dios permanecerá solo en una congregación que le proporcione gustoso alojamiento. ¿Tiene nuestra iglesia mucho forraje y lugar para posar? En la Casa del Padre hay abundancia de pan para nosotros; también debe haber abundancia de devoción para Él.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:24
24:23-25 Eliezer, criado de Abraham, pregunta por la identidad de Rebeca y si hay lugar para posar en casa de su padre. Ciertamente Dios no solo desea visitar, sino habitar. Todo avivamiento comienza con dar la bienvenida al Espíritu Santo. La iglesia debe tener todo lo suficiente para las necesidades humanas, pero aún más para los requerimientos divinos. En primera y última instancia, la iglesia existe para Dios. Cuando Jesús visitó su Casa en Jerusalén, el templo no era más una casa de oración, por lo que no permaneció allí; asimismo, el Espíritu de Dios permanecerá solo en una congregación que le proporcione gustoso alojamiento. ¿Tiene nuestra iglesia mucho forraje y lugar para posar? En la Casa del Padre hay abundancia de pan para nosotros; también debe haber abundancia de devoción para Él.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:25
24:23-25 Eliezer, criado de Abraham, pregunta por la identidad de Rebeca y si hay lugar para posar en casa de su padre. Ciertamente Dios no solo desea visitar, sino habitar. Todo avivamiento comienza con dar la bienvenida al Espíritu Santo. La iglesia debe tener todo lo suficiente para las necesidades humanas, pero aún más para los requerimientos divinos. En primera y última instancia, la iglesia existe para Dios. Cuando Jesús visitó su Casa en Jerusalén, el templo no era más una casa de oración, por lo que no permaneció allí; asimismo, el Espíritu de Dios permanecerá solo en una congregación que le proporcione gustoso alojamiento. ¿Tiene nuestra iglesia mucho forraje y lugar para posar? En la Casa del Padre hay abundancia de pan para nosotros; también debe haber abundancia de devoción para Él.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:26
24.26-27 El siervo de Abraham bendijo al Dios de su amo y reconoció su misericordia y su verdad para guiarle hacia la familia de los hermanos de Abraham; esto nos muestra que todo lo que el Espíritu hace, lo hace con el propósito de exaltar al Padre Celestial. La adoración en el estricto apego a la palabra es “inclinarse delante de”, “postrarse”. La expresión bíblica es enfática: “se inclinó y adoró”. Doblemente humillado. “Inclinó”, cadád, significa en principio “secarse” y, por ende, “contraer, doblar el cuerpo”. Postrarse ante Dios es una forma de decir: “no tengo vida sin ti”. Y la palabra “adoró”, shakjá, literalmente es “deprimirse”, queriendo decir “arrodillarse, dar culto”. Ambas palabras denotan lo mismo: “no vivo sin ti”. Eliezer adoró a Yahwéh y lo bendijo por ese Nombre. Yahwéh, más propiamente YHWH es el YO SOY, El que tiene Vida en Sí Mismo. El criado de Abraham tenía la fe de Abraham y conocía a Dios por Nombre; clara indicación de que también tenía una relación con Él, a pesar de que humildemente le llame “Dios de mi amo Abraham”. El sentir del siervo era tan sencillo que incluso consideró que la misericordia y verdad que Dios mostró no fue hacia él, sino hacia su amo Abraham; anulándose como si él fuera nada. ¿Y no actúa igual el Espíritu Santo que siempre está escondido detrás de la historia en forma misteriosa? ¿Acaso no dirige toda la adoración al Padre o al Hijo, pero intenta pasar desapercibido? Por ejemplo, en 2 Juan 1:3 se habla de la gracia, la misericordia y la verdad de Dios el Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, pero no se menciona al Espíritu; ¿dónde está el Espíritu Santo en semejante caso? Detrás de la historia inspirando al escritor bíblico. Y si el Espíritu Santo se comporta de tal manera, ¿no debiéramos nosotros también estar menos preocupados por nuestra persona? Dios no apartó su misericordia y su verdad de Abraham, dijo el siervo. Nunca está en duda si Dios tiene misericordia y verdad, sino si dichos atributos permanecen a favor de los hombres. Todos hemos tenido alguna vez su misericordia y su verdad, pero, ¿las hemos retenido? Esto es lo mismo que crecer en gracia. Todas las sendas de Dios son misericordia y verdad para los que guardan su Pacto y sus testimonios (Sal. 25:10). Misericordia y verdad van de la mano (Ex. 34:6). Solo misericordia sin verdad es complicidad; y verdad sin misericordia es crueldad; pero ambas en equilibrio es gracia (Sal. 85:10; Prov. 3:3-4). La Biblia habla mucho de la obra de Dios mediante la combinación de estos dos atributos; te sugiero, amado lector, que consultes todo lo que las Escrituras dicen al respecto para conocer dichas riquezas. Por ejemplo, ¿sabías que es más alta la misericordia que la verdad? ¿Eres consciente que su combinación es indispensable para santificar al hombre? ¿Has descubierto que el reino depende de su equilibrio? ¿Conocías que los días se inician con misericordia, pero se terminan con verdad?
— Roberto Tinoco
Génesis 24:27
24.26-27 El siervo de Abraham bendijo al Dios de su amo y reconoció su misericordia y su verdad para guiarle hacia la familia de los hermanos de Abraham; esto nos muestra que todo lo que el Espíritu hace, lo hace con el propósito de exaltar al Padre Celestial. La adoración en el estricto apego a la palabra es “inclinarse delante de”, “postrarse”. La expresión bíblica es enfática: “se inclinó y adoró”. Doblemente humillado. “Inclinó”, cadád, significa en principio “secarse” y, por ende, “contraer, doblar el cuerpo”. Postrarse ante Dios es una forma de decir: “no tengo vida sin ti”. Y la palabra “adoró”, shakjá, literalmente es “deprimirse”, queriendo decir “arrodillarse, dar culto”. Ambas palabras denotan lo mismo: “no vivo sin ti”. Eliezer adoró a Yahwéh y lo bendijo por ese Nombre. Yahwéh, más propiamente YHWH es el YO SOY, El que tiene Vida en Sí Mismo. El criado de Abraham tenía la fe de Abraham y conocía a Dios por Nombre; clara indicación de que también tenía una relación con Él, a pesar de que humildemente le llame “Dios de mi amo Abraham”. El sentir del siervo era tan sencillo que incluso consideró que la misericordia y verdad que Dios mostró no fue hacia él, sino hacia su amo Abraham; anulándose como si él fuera nada. ¿Y no actúa igual el Espíritu Santo que siempre está escondido detrás de la historia en forma misteriosa? ¿Acaso no dirige toda la adoración al Padre o al Hijo, pero intenta pasar desapercibido? Por ejemplo, en 2 Juan 1:3 se habla de la gracia, la misericordia y la verdad de Dios el Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, pero no se menciona al Espíritu; ¿dónde está el Espíritu Santo en semejante caso? Detrás de la historia inspirando al escritor bíblico. Y si el Espíritu Santo se comporta de tal manera, ¿no debiéramos nosotros también estar menos preocupados por nuestra persona? Dios no apartó su misericordia y su verdad de Abraham, dijo el siervo. Nunca está en duda si Dios tiene misericordia y verdad, sino si dichos atributos permanecen a favor de los hombres. Todos hemos tenido alguna vez su misericordia y su verdad, pero, ¿las hemos retenido? Esto es lo mismo que crecer en gracia. Todas las sendas de Dios son misericordia y verdad para los que guardan su Pacto y sus testimonios (Sal. 25:10). Misericordia y verdad van de la mano (Ex. 34:6). Solo misericordia sin verdad es complicidad; y verdad sin misericordia es crueldad; pero ambas en equilibrio es gracia (Sal. 85:10; Prov. 3:3-4). La Biblia habla mucho de la obra de Dios mediante la combinación de estos dos atributos; te sugiero, amado lector, que consultes todo lo que las Escrituras dicen al respecto para conocer dichas riquezas. Por ejemplo, ¿sabías que es más alta la misericordia que la verdad? ¿Eres consciente que su combinación es indispensable para santificar al hombre? ¿Has descubierto que el reino depende de su equilibrio? ¿Conocías que los días se inician con misericordia, pero se terminan con verdad?
— Roberto Tinoco
Génesis 24:28
24:28-31 Rebeca se apresuró a dar a conocer lo sucedido en casa de su madre. La iglesia esposa tiene prisa en contagiar al resto de las iglesias locales del compromiso de Bodas. El hermano de Rebeca es Labán (“blanco”); quien habría se ser el suegro de Jacob. La familia de Dios en la tierra estaba entrelazándose. Labán no era un buen hombre (aunque no era un malvado), lo sabemos por el resto de las referencias bíblicas sobre su persona; pero fue acertado al escuchar las noticias de Rebeca y salir apresuradamente hacia el hombre, a la fuente –dice la Escritura. No estaba dispuesto a perder ni una sola bendición. Labán miró las joyas de su hermana y mostró su interés en recibir más. ¿Codicioso? Es verdad; pero también nos muestra cuál es la actitud correcta ante la visitación del Espíritu de Dios: ¡Más de Dios! Labán dijo a Eliezer: Ven, bendito de Yahwéh; ¿por qué estás fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos. Vemos su interés por las riquezas materiales y su corazón engañoso; pero repito, en tipología nos presenta a los “codiciosos del reino”, los que arrebatan el reino de los cielos violentamente, los que bendicen al Espíritu diciendo: “no te quedes fuera, he preparado todo para que habites aquí, y, además, por causa tuya también bendeciré a tus siervos”. Los Labán terrenales son muy perjudiciales; pero los Labán celestiales son quienes cambian los tiempos y las edades haciendo posible al Espíritu el avance del reino.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:29
24:28-31 Rebeca se apresuró a dar a conocer lo sucedido en casa de su madre. La iglesia esposa tiene prisa en contagiar al resto de las iglesias locales del compromiso de Bodas. El hermano de Rebeca es Labán (“blanco”); quien habría se ser el suegro de Jacob. La familia de Dios en la tierra estaba entrelazándose. Labán no era un buen hombre (aunque no era un malvado), lo sabemos por el resto de las referencias bíblicas sobre su persona; pero fue acertado al escuchar las noticias de Rebeca y salir apresuradamente hacia el hombre, a la fuente –dice la Escritura. No estaba dispuesto a perder ni una sola bendición. Labán miró las joyas de su hermana y mostró su interés en recibir más. ¿Codicioso? Es verdad; pero también nos muestra cuál es la actitud correcta ante la visitación del Espíritu de Dios: ¡Más de Dios! Labán dijo a Eliezer: Ven, bendito de Yahwéh; ¿por qué estás fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos. Vemos su interés por las riquezas materiales y su corazón engañoso; pero repito, en tipología nos presenta a los “codiciosos del reino”, los que arrebatan el reino de los cielos violentamente, los que bendicen al Espíritu diciendo: “no te quedes fuera, he preparado todo para que habites aquí, y, además, por causa tuya también bendeciré a tus siervos”. Los Labán terrenales son muy perjudiciales; pero los Labán celestiales son quienes cambian los tiempos y las edades haciendo posible al Espíritu el avance del reino.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:30
24:28-31 Rebeca se apresuró a dar a conocer lo sucedido en casa de su madre. La iglesia esposa tiene prisa en contagiar al resto de las iglesias locales del compromiso de Bodas. El hermano de Rebeca es Labán (“blanco”); quien habría se ser el suegro de Jacob. La familia de Dios en la tierra estaba entrelazándose. Labán no era un buen hombre (aunque no era un malvado), lo sabemos por el resto de las referencias bíblicas sobre su persona; pero fue acertado al escuchar las noticias de Rebeca y salir apresuradamente hacia el hombre, a la fuente –dice la Escritura. No estaba dispuesto a perder ni una sola bendición. Labán miró las joyas de su hermana y mostró su interés en recibir más. ¿Codicioso? Es verdad; pero también nos muestra cuál es la actitud correcta ante la visitación del Espíritu de Dios: ¡Más de Dios! Labán dijo a Eliezer: Ven, bendito de Yahwéh; ¿por qué estás fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos. Vemos su interés por las riquezas materiales y su corazón engañoso; pero repito, en tipología nos presenta a los “codiciosos del reino”, los que arrebatan el reino de los cielos violentamente, los que bendicen al Espíritu diciendo: “no te quedes fuera, he preparado todo para que habites aquí, y, además, por causa tuya también bendeciré a tus siervos”. Los Labán terrenales son muy perjudiciales; pero los Labán celestiales son quienes cambian los tiempos y las edades haciendo posible al Espíritu el avance del reino.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:31
24:28-31 Rebeca se apresuró a dar a conocer lo sucedido en casa de su madre. La iglesia esposa tiene prisa en contagiar al resto de las iglesias locales del compromiso de Bodas. El hermano de Rebeca es Labán (“blanco”); quien habría se ser el suegro de Jacob. La familia de Dios en la tierra estaba entrelazándose. Labán no era un buen hombre (aunque no era un malvado), lo sabemos por el resto de las referencias bíblicas sobre su persona; pero fue acertado al escuchar las noticias de Rebeca y salir apresuradamente hacia el hombre, a la fuente –dice la Escritura. No estaba dispuesto a perder ni una sola bendición. Labán miró las joyas de su hermana y mostró su interés en recibir más. ¿Codicioso? Es verdad; pero también nos muestra cuál es la actitud correcta ante la visitación del Espíritu de Dios: ¡Más de Dios! Labán dijo a Eliezer: Ven, bendito de Yahwéh; ¿por qué estás fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos. Vemos su interés por las riquezas materiales y su corazón engañoso; pero repito, en tipología nos presenta a los “codiciosos del reino”, los que arrebatan el reino de los cielos violentamente, los que bendicen al Espíritu diciendo: “no te quedes fuera, he preparado todo para que habites aquí, y, además, por causa tuya también bendeciré a tus siervos”. Los Labán terrenales son muy perjudiciales; pero los Labán celestiales son quienes cambian los tiempos y las edades haciendo posible al Espíritu el avance del reino.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:32
24.32 Cuando el Espíritu de Dios entra a la iglesia sus ministros son desatados y reciben descanso. Allí hay aguas vivas corriendo del interior de los hombres y lavando las obras de los miembros. Paja y forraje, hebreo tében y mispó; “material de deshecho que se usaba para construir” y “alimento de animales”. Nuestros mejores esfuerzos en ocasiones no pasan de deshechos con los que intentamos construir (1 Cor. 3:10-14) y de lo que procuramos alimentarnos; pero aún así los ofrecemos a Dios como lo mejor que podemos hacer. Con todo, Dios condesciende en habitar con nosotros y bendecirnos. ¿No es Él maravilloso? Vemos que el siervo de Abraham iba acompañado de otros hombres. En aquellas épocas nadie viajaba sólo por el desierto y menos cargado de riquezas. Eliezer llevaba una gran comitiva de guardas. ¿Vemos aquí el ministerio de los ángeles?
— Roberto Tinoco
Génesis 24:33
24.33 Así como el siervo de Abraham se negó a comer; así también hubo una ocasión en la que Jesucristo se negó a comer hasta no cumplir primero la obra del Padre (Juan 4:31-34). La mayor satisfacción de Dios es consumar su obra; y en esto, la Palabra (“mi mensaje” –dijo el siervo) es lo fundamental. Dios ha hecho todo por medio de su Palabra y no ha cambiado su estilo.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:34
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:35
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:36
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:37
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:38
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:39
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:40
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:41
24.34-41 Esta es una porción a forma de resumen llena de símbolos: Yo Soy criado de Abraham, figura del Espíritu Santo. Yahwéh ha bendecido a mi amo, y él se ha engrandecido, El Padre Todopoderoso y Señor de todo (Sal. 24:1). Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez, Dios llamó a un pueblo de entre todas las naciones; ese pueblo es Israel. Su propósito era producir a partir de él la Simiente prometida, es decir, Cristo (Rom. 9:4-5). …un hijo a mi señor, la Simiente prometida, Cristo (Gal. 3:16). …quien le ha dado a él todo cuanto tiene, Jesucristo es el heredero de todo lo que pertenece al Padre Celestial (Sal. 2:7-8; Dan. 7:13-14). Y mi amo me hizo jurar…, el Espíritu Santo es enviado a preparar la iglesia esposa para el Hijo de Dios (Ef. 1:13-14). …y tomarás mujer para mi hijo, la iglesia esposa (Ef. 5:25-32). Quizá la mujer no querrá seguirme… Yahwéh… prosperará tu camino y tomarás mujer para mi hijo…, es imposible que el propósito de Dios falle a pesar de la oposición de creyentes individuales (Jer. 32:40; Fil. 1:6; 1 Tes. 5:24). …mujer… de la casa de mi padre, la iglesia esposa es entresacada de la casa de Dios; esto es, de entre todos los creyentes de todos los tiempos (Mat. 25:1-10; 2 Cor. 11:2). Serás libre de mi juramento, la obra del Espíritu, en relación a la formación de la iglesia esposa, terminará hasta que ésta sea formada (Ap. 22:17). La satisfacción del Espíritu está en glorificar al Padre honrando al Hijo produciéndole una esposa-iglesia.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:42
24.42-47 ¿Dónde encontrará la iglesia la gloria de Dios? ¿En dónde se manifestará su Espíritu? El siervo, figura del Espíritu Santo fue a la fuente. Solemos orar para que Dios venga a nosotros, pero existe un punto de contacto mutuo, tanto Dios como su iglesia acuden a la fuente como centro de reunión. Pero, ¿qué es la fuente? La fuente es la obra de Cristo. Todo está basado en Él y nadie va al Padre si no es por medio de Él. Jesús es la fuente de agua que sacia al mundo, allí es donde ha de acudir la iglesia por agua; allí encontrará al Espíritu de Dios. Esto es una iglesia cristocéntrica. Mirar a Rebeca dar de beber agua al siervo de Abraham enseña en figura la ministración que la iglesia ha de dar a Dios. Cuando esto se hace adecuadamente, entonces el Espíritu derrama de su gracia y bendición; ¿recuerdas cuando la iglesia ministraba al Señor y el Espíritu levantó a Bernabé y a Saulo como apóstoles? (Hechos 13:1-2). Hay pendiente en la nariz y brazaletes en los brazos cuando la iglesia ministra al Espíritu y tiene cuidado de los siervos de Dios. Los dones espirituales, discernimiento y poder, y las riquezas de Cristo son dispensadas a la iglesia que hace esto.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:43
24.42-47 ¿Dónde encontrará la iglesia la gloria de Dios? ¿En dónde se manifestará su Espíritu? El siervo, figura del Espíritu Santo fue a la fuente. Solemos orar para que Dios venga a nosotros, pero existe un punto de contacto mutuo, tanto Dios como su iglesia acuden a la fuente como centro de reunión. Pero, ¿qué es la fuente? La fuente es la obra de Cristo. Todo está basado en Él y nadie va al Padre si no es por medio de Él. Jesús es la fuente de agua que sacia al mundo, allí es donde ha de acudir la iglesia por agua; allí encontrará al Espíritu de Dios. Esto es una iglesia cristocéntrica. Mirar a Rebeca dar de beber agua al siervo de Abraham enseña en figura la ministración que la iglesia ha de dar a Dios. Cuando esto se hace adecuadamente, entonces el Espíritu derrama de su gracia y bendición; ¿recuerdas cuando la iglesia ministraba al Señor y el Espíritu levantó a Bernabé y a Saulo como apóstoles? (Hechos 13:1-2). Hay pendiente en la nariz y brazaletes en los brazos cuando la iglesia ministra al Espíritu y tiene cuidado de los siervos de Dios. Los dones espirituales, discernimiento y poder, y las riquezas de Cristo son dispensadas a la iglesia que hace esto.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:44
24.42-47 ¿Dónde encontrará la iglesia la gloria de Dios? ¿En dónde se manifestará su Espíritu? El siervo, figura del Espíritu Santo fue a la fuente. Solemos orar para que Dios venga a nosotros, pero existe un punto de contacto mutuo, tanto Dios como su iglesia acuden a la fuente como centro de reunión. Pero, ¿qué es la fuente? La fuente es la obra de Cristo. Todo está basado en Él y nadie va al Padre si no es por medio de Él. Jesús es la fuente de agua que sacia al mundo, allí es donde ha de acudir la iglesia por agua; allí encontrará al Espíritu de Dios. Esto es una iglesia cristocéntrica. Mirar a Rebeca dar de beber agua al siervo de Abraham enseña en figura la ministración que la iglesia ha de dar a Dios. Cuando esto se hace adecuadamente, entonces el Espíritu derrama de su gracia y bendición; ¿recuerdas cuando la iglesia ministraba al Señor y el Espíritu levantó a Bernabé y a Saulo como apóstoles? (Hechos 13:1-2). Hay pendiente en la nariz y brazaletes en los brazos cuando la iglesia ministra al Espíritu y tiene cuidado de los siervos de Dios. Los dones espirituales, discernimiento y poder, y las riquezas de Cristo son dispensadas a la iglesia que hace esto.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:45
24.42-47 ¿Dónde encontrará la iglesia la gloria de Dios? ¿En dónde se manifestará su Espíritu? El siervo, figura del Espíritu Santo fue a la fuente. Solemos orar para que Dios venga a nosotros, pero existe un punto de contacto mutuo, tanto Dios como su iglesia acuden a la fuente como centro de reunión. Pero, ¿qué es la fuente? La fuente es la obra de Cristo. Todo está basado en Él y nadie va al Padre si no es por medio de Él. Jesús es la fuente de agua que sacia al mundo, allí es donde ha de acudir la iglesia por agua; allí encontrará al Espíritu de Dios. Esto es una iglesia cristocéntrica. Mirar a Rebeca dar de beber agua al siervo de Abraham enseña en figura la ministración que la iglesia ha de dar a Dios. Cuando esto se hace adecuadamente, entonces el Espíritu derrama de su gracia y bendición; ¿recuerdas cuando la iglesia ministraba al Señor y el Espíritu levantó a Bernabé y a Saulo como apóstoles? (Hechos 13:1-2). Hay pendiente en la nariz y brazaletes en los brazos cuando la iglesia ministra al Espíritu y tiene cuidado de los siervos de Dios. Los dones espirituales, discernimiento y poder, y las riquezas de Cristo son dispensadas a la iglesia que hace esto.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:46
24.42-47 ¿Dónde encontrará la iglesia la gloria de Dios? ¿En dónde se manifestará su Espíritu? El siervo, figura del Espíritu Santo fue a la fuente. Solemos orar para que Dios venga a nosotros, pero existe un punto de contacto mutuo, tanto Dios como su iglesia acuden a la fuente como centro de reunión. Pero, ¿qué es la fuente? La fuente es la obra de Cristo. Todo está basado en Él y nadie va al Padre si no es por medio de Él. Jesús es la fuente de agua que sacia al mundo, allí es donde ha de acudir la iglesia por agua; allí encontrará al Espíritu de Dios. Esto es una iglesia cristocéntrica. Mirar a Rebeca dar de beber agua al siervo de Abraham enseña en figura la ministración que la iglesia ha de dar a Dios. Cuando esto se hace adecuadamente, entonces el Espíritu derrama de su gracia y bendición; ¿recuerdas cuando la iglesia ministraba al Señor y el Espíritu levantó a Bernabé y a Saulo como apóstoles? (Hechos 13:1-2). Hay pendiente en la nariz y brazaletes en los brazos cuando la iglesia ministra al Espíritu y tiene cuidado de los siervos de Dios. Los dones espirituales, discernimiento y poder, y las riquezas de Cristo son dispensadas a la iglesia que hace esto.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:47
24.42-47 ¿Dónde encontrará la iglesia la gloria de Dios? ¿En dónde se manifestará su Espíritu? El siervo, figura del Espíritu Santo fue a la fuente. Solemos orar para que Dios venga a nosotros, pero existe un punto de contacto mutuo, tanto Dios como su iglesia acuden a la fuente como centro de reunión. Pero, ¿qué es la fuente? La fuente es la obra de Cristo. Todo está basado en Él y nadie va al Padre si no es por medio de Él. Jesús es la fuente de agua que sacia al mundo, allí es donde ha de acudir la iglesia por agua; allí encontrará al Espíritu de Dios. Esto es una iglesia cristocéntrica. Mirar a Rebeca dar de beber agua al siervo de Abraham enseña en figura la ministración que la iglesia ha de dar a Dios. Cuando esto se hace adecuadamente, entonces el Espíritu derrama de su gracia y bendición; ¿recuerdas cuando la iglesia ministraba al Señor y el Espíritu levantó a Bernabé y a Saulo como apóstoles? (Hechos 13:1-2). Hay pendiente en la nariz y brazaletes en los brazos cuando la iglesia ministra al Espíritu y tiene cuidado de los siervos de Dios. Los dones espirituales, discernimiento y poder, y las riquezas de Cristo son dispensadas a la iglesia que hace esto.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:48
24.48-49 El amor entre la Deidad es visto en la adoración del siervo de Abraham. La comunión interna del Dios triuno es eterno solaz. Y la obra de cada una de las personas que componen a Dios se ayudan mutuamente en perfecta sincronía. El Criado del Padre demanda respuesta inmediata a su petición de una esposa para el Hijo de su Señor: si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; y me iré a la diestra o a la siniestra; no hay tiempo que perder, la Presencia del Espíritu Santo no es por vacaciones que desee tomarse del cielo, su manifestación obedece a su propósito; ¿responderá afirmativamente la iglesia? La demanda es urgente, sí o no, pero se rechazan componendas. ¿Se consagrará la iglesia totalmente o dejará pasar la oportunidad? De la respuesta práctica de la iglesia depende la Presencia manifiesta permanente del Espíritu Santo. Él no puede ser detenido, tiene un compromiso que cumplir, demanda profesión de fe seguida de plena obediencia; si no, se irá a diestra o a siniestra, esto es, encontrará a otros que deseen ser parte del propósito del Padre.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:49
24.48-49 El amor entre la Deidad es visto en la adoración del siervo de Abraham. La comunión interna del Dios triuno es eterno solaz. Y la obra de cada una de las personas que componen a Dios se ayudan mutuamente en perfecta sincronía. El Criado del Padre demanda respuesta inmediata a su petición de una esposa para el Hijo de su Señor: si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; y me iré a la diestra o a la siniestra; no hay tiempo que perder, la Presencia del Espíritu Santo no es por vacaciones que desee tomarse del cielo, su manifestación obedece a su propósito; ¿responderá afirmativamente la iglesia? La demanda es urgente, sí o no, pero se rechazan componendas. ¿Se consagrará la iglesia totalmente o dejará pasar la oportunidad? De la respuesta práctica de la iglesia depende la Presencia manifiesta permanente del Espíritu Santo. Él no puede ser detenido, tiene un compromiso que cumplir, demanda profesión de fe seguida de plena obediencia; si no, se irá a diestra o a siniestra, esto es, encontrará a otros que deseen ser parte del propósito del Padre.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:50
24:50-51 La iglesia debe reconocer su compromiso con el Señor; hasta los creyentes carnales. La respuesta de Labán y Betuel es rendición a Dios. “Blanco” (Labán) y “Destruido de Dios” (Betuel) asintieron. No queda nada humano en pie ante la celosa demanda del Espíritu Santo. ¿Qué se necesita para la genuina rendición a Dios? Reconocer que de Él sale el plan, que Él está a cargo, que no es posible resistir su soberanía con buena ventura. ¿Y qué diremos ante la Majestad de Dios? No podemos hablar ni malo ni bueno. Una frase que le fascina a Dios es hágase tu voluntad. Debemos decir: “he aquí la iglesia delante de ti, lleva a cabo con ella tu plan; cumple tu Palabra”. Como lo ha dicho Yahwéh –es una frase de gran importancia en las Sagradas Escrituras; se repite una y otra vez de diversas maneras y conlleva la idea de la Soberanía de Dios, así como de su método para actuar; a saber, su Palabra. Lo único permanente es lo que ha dicho Yahwéh. Se traduce la palabra hebrea dabár como “dicho”; significa “arreglo”, no solo en el sentido de poner las palabras en el sentido lógico y congruente del lenguaje, sino también, en relación con el poder de la palabra de Dios; la cual, dicho sea de paso, hace todo lo que Dios desea. La Palabra de Dios produce que las cosas sean arregladas, lleguen a ser o existan.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:51
24:50-51 La iglesia debe reconocer su compromiso con el Señor; hasta los creyentes carnales. La respuesta de Labán y Betuel es rendición a Dios. “Blanco” (Labán) y “Destruido de Dios” (Betuel) asintieron. No queda nada humano en pie ante la celosa demanda del Espíritu Santo. ¿Qué se necesita para la genuina rendición a Dios? Reconocer que de Él sale el plan, que Él está a cargo, que no es posible resistir su soberanía con buena ventura. ¿Y qué diremos ante la Majestad de Dios? No podemos hablar ni malo ni bueno. Una frase que le fascina a Dios es hágase tu voluntad. Debemos decir: “he aquí la iglesia delante de ti, lleva a cabo con ella tu plan; cumple tu Palabra”. Como lo ha dicho Yahwéh –es una frase de gran importancia en las Sagradas Escrituras; se repite una y otra vez de diversas maneras y conlleva la idea de la Soberanía de Dios, así como de su método para actuar; a saber, su Palabra. Lo único permanente es lo que ha dicho Yahwéh. Se traduce la palabra hebrea dabár como “dicho”; significa “arreglo”, no solo en el sentido de poner las palabras en el sentido lógico y congruente del lenguaje, sino también, en relación con el poder de la palabra de Dios; la cual, dicho sea de paso, hace todo lo que Dios desea. La Palabra de Dios produce que las cosas sean arregladas, lleguen a ser o existan.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:52
24.52-54 Eliezer era un enviado del padre Abraham; en cierto sentido, era un “apóstol del Padre” (por eso sostengo que es figura del Espíritu Santo); y como tal, es un adorador del Padre. Acto seguido, entrega alhajas de plata, de oro y vestidos a Rebeca, la novia escogida. Esa es la obra del Espíritu Santo, conquistar a la iglesia mediante los dones espirituales y las riquezas de Cristo. A través de Él se nos aplica la redención de Cristo (alhajas de plata; Ef. 1:14; 4:30), la naturaleza divina (alhajas de oro; 2 Pedro 1:4) y una vida nueva (vestidos de Cristo: Rom. 13:14). Eliezer no huyó con las riquezas ni se quedó con ellas; tampoco evitó encontrar a la esposa para el hijo de su amo, aún y cuando él sería el heredero si no había descendencia. El criado de Abraham era fiel respecto de todos los asuntos de su amo. No es posible hallar un tipo mejor del Espíritu Santo y su relación con el Padre Celestial y un mejor ejemplo de ministerio a favor de la iglesia. La palabra para “alhaja” es kelí; significa “estar terminado”. El Espíritu Santo tiene dones para todos los creyentes en general (como el hermano y madre de Rebeca); pero hay otra clase de dones para los santos que componen la esposa corporativa; estos son nuevos niveles de vida espiritual basados en la redención de Cristo y para andar conforme la naturaleza divina. Son dones para los completos (perfectos en el sentido de madurez). Y así como el hermano y la madre de Rebeca, la novia escogida, fueron bendecidos indirectamente por causa de ella; así también el Espíritu de Dios dispensa bendiciones preciosas a toda la congregación de creyentes, aún y cuando no todos sean escogidos como la esposa del Cordero. Es motivo de fiesta para todos; ¿por qué? ¡Porque el Espíritu ha hallado a la iglesia novia! Después de encontrar a Rebeca, tanto Eliezer, criado de Abraham, como los siervos varones que le acompañaban, pudieron comer, beber y descansar. El cielo no encuentra sosiego sino hasta que se cumpla el propósito de Dios por medio de la iglesia. Vemos este mismo principio en Génesis 1 y 2, al crear Dios todas las cosas, no descansó sino hasta que hubo hecho al hombre. Dios no reposa ni está satisfecho hasta que el Nuevo Hombre, la iglesia, esté terminado. Una vez que la iglesia esposa esté lista, no hay tiempo que perder, el Espíritu gemirá: enviadme a mi Señor. Es una figura del arrebatamiento o encuentro de la iglesia con Cristo.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:53
24.52-54 Eliezer era un enviado del padre Abraham; en cierto sentido, era un “apóstol del Padre” (por eso sostengo que es figura del Espíritu Santo); y como tal, es un adorador del Padre. Acto seguido, entrega alhajas de plata, de oro y vestidos a Rebeca, la novia escogida. Esa es la obra del Espíritu Santo, conquistar a la iglesia mediante los dones espirituales y las riquezas de Cristo. A través de Él se nos aplica la redención de Cristo (alhajas de plata; Ef. 1:14; 4:30), la naturaleza divina (alhajas de oro; 2 Pedro 1:4) y una vida nueva (vestidos de Cristo: Rom. 13:14). Eliezer no huyó con las riquezas ni se quedó con ellas; tampoco evitó encontrar a la esposa para el hijo de su amo, aún y cuando él sería el heredero si no había descendencia. El criado de Abraham era fiel respecto de todos los asuntos de su amo. No es posible hallar un tipo mejor del Espíritu Santo y su relación con el Padre Celestial y un mejor ejemplo de ministerio a favor de la iglesia. La palabra para “alhaja” es kelí; significa “estar terminado”. El Espíritu Santo tiene dones para todos los creyentes en general (como el hermano y madre de Rebeca); pero hay otra clase de dones para los santos que componen la esposa corporativa; estos son nuevos niveles de vida espiritual basados en la redención de Cristo y para andar conforme la naturaleza divina. Son dones para los completos (perfectos en el sentido de madurez). Y así como el hermano y la madre de Rebeca, la novia escogida, fueron bendecidos indirectamente por causa de ella; así también el Espíritu de Dios dispensa bendiciones preciosas a toda la congregación de creyentes, aún y cuando no todos sean escogidos como la esposa del Cordero. Es motivo de fiesta para todos; ¿por qué? ¡Porque el Espíritu ha hallado a la iglesia novia! Después de encontrar a Rebeca, tanto Eliezer, criado de Abraham, como los siervos varones que le acompañaban, pudieron comer, beber y descansar. El cielo no encuentra sosiego sino hasta que se cumpla el propósito de Dios por medio de la iglesia. Vemos este mismo principio en Génesis 1 y 2, al crear Dios todas las cosas, no descansó sino hasta que hubo hecho al hombre. Dios no reposa ni está satisfecho hasta que el Nuevo Hombre, la iglesia, esté terminado. Una vez que la iglesia esposa esté lista, no hay tiempo que perder, el Espíritu gemirá: enviadme a mi Señor. Es una figura del arrebatamiento o encuentro de la iglesia con Cristo.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:54
24.52-54 Eliezer era un enviado del padre Abraham; en cierto sentido, era un “apóstol del Padre” (por eso sostengo que es figura del Espíritu Santo); y como tal, es un adorador del Padre. Acto seguido, entrega alhajas de plata, de oro y vestidos a Rebeca, la novia escogida. Esa es la obra del Espíritu Santo, conquistar a la iglesia mediante los dones espirituales y las riquezas de Cristo. A través de Él se nos aplica la redención de Cristo (alhajas de plata; Ef. 1:14; 4:30), la naturaleza divina (alhajas de oro; 2 Pedro 1:4) y una vida nueva (vestidos de Cristo: Rom. 13:14). Eliezer no huyó con las riquezas ni se quedó con ellas; tampoco evitó encontrar a la esposa para el hijo de su amo, aún y cuando él sería el heredero si no había descendencia. El criado de Abraham era fiel respecto de todos los asuntos de su amo. No es posible hallar un tipo mejor del Espíritu Santo y su relación con el Padre Celestial y un mejor ejemplo de ministerio a favor de la iglesia. La palabra para “alhaja” es kelí; significa “estar terminado”. El Espíritu Santo tiene dones para todos los creyentes en general (como el hermano y madre de Rebeca); pero hay otra clase de dones para los santos que componen la esposa corporativa; estos son nuevos niveles de vida espiritual basados en la redención de Cristo y para andar conforme la naturaleza divina. Son dones para los completos (perfectos en el sentido de madurez). Y así como el hermano y la madre de Rebeca, la novia escogida, fueron bendecidos indirectamente por causa de ella; así también el Espíritu de Dios dispensa bendiciones preciosas a toda la congregación de creyentes, aún y cuando no todos sean escogidos como la esposa del Cordero. Es motivo de fiesta para todos; ¿por qué? ¡Porque el Espíritu ha hallado a la iglesia novia! Después de encontrar a Rebeca, tanto Eliezer, criado de Abraham, como los siervos varones que le acompañaban, pudieron comer, beber y descansar. El cielo no encuentra sosiego sino hasta que se cumpla el propósito de Dios por medio de la iglesia. Vemos este mismo principio en Génesis 1 y 2, al crear Dios todas las cosas, no descansó sino hasta que hubo hecho al hombre. Dios no reposa ni está satisfecho hasta que el Nuevo Hombre, la iglesia, esté terminado. Una vez que la iglesia esposa esté lista, no hay tiempo que perder, el Espíritu gemirá: enviadme a mi Señor. Es una figura del arrebatamiento o encuentro de la iglesia con Cristo.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:55
24:55-56 La iglesia inmadura retraza o pretende retrasar las bodas del Hijo; pero el Espíritu Santo las apresura. Labán, hermano de Rebeca y la madre de ambos intentaron detener diez días el regreso de Eliezer, el siervo de Abraham y de Rebeca, la prometida de Isaac. El número diez es un número perfecto. La iglesia en general ha intentado frenar a la iglesia esposa que está con ella y al Espíritu Santo que la impulsa “esperando el tiempo de Dios”; esto es imposible; Dios ha prosperado su obra apresurando los tiempos; con todo, el Espíritu Santo anhela la participación de la iglesia en la reunión con Cristo. El Espíritu y la esposa dicen: Ven (Ap. 22:17). ¿De qué manera intenta la iglesia nominal frenar la obra del Espíritu? Fundamentalmente con su apego a las cosas de este mundo; pero, además, con indiferencia al mover del Espíritu, tradición y legalismo. ¡Qué caballeroso es el Espíritu Santo, que aún así busca la participación de la iglesia!
— Roberto Tinoco
Génesis 24:56
24:55-56 La iglesia inmadura retraza o pretende retrasar las bodas del Hijo; pero el Espíritu Santo las apresura. Labán, hermano de Rebeca y la madre de ambos intentaron detener diez días el regreso de Eliezer, el siervo de Abraham y de Rebeca, la prometida de Isaac. El número diez es un número perfecto. La iglesia en general ha intentado frenar a la iglesia esposa que está con ella y al Espíritu Santo que la impulsa “esperando el tiempo de Dios”; esto es imposible; Dios ha prosperado su obra apresurando los tiempos; con todo, el Espíritu Santo anhela la participación de la iglesia en la reunión con Cristo. El Espíritu y la esposa dicen: Ven (Ap. 22:17). ¿De qué manera intenta la iglesia nominal frenar la obra del Espíritu? Fundamentalmente con su apego a las cosas de este mundo; pero, además, con indiferencia al mover del Espíritu, tradición y legalismo. ¡Qué caballeroso es el Espíritu Santo, que aún así busca la participación de la iglesia!
— Roberto Tinoco
Génesis 24:57
24:57-59 La iglesia decide cuánto tiempo más esperarán las bodas. ¿De quién depende la reunión de Cristo y su esposa? Ciertamente no depende de la iglesia nominal (hermano y madre de Rebeca); y tampoco del Espíritu Santo (criado de Abraham); ¡sino de la iglesia esposa misma! (Rebeca, la prometida de Isaac). La iglesia debe amar la venida del Señor (2 Tim. 4:8). Era costumbre que una nodriza y más doncellas (vr. 61) acompañaran a las prometidas en sus viajes; era un asunto de protección y decencia. Hablando en el espíritu, las Bodas del Cordero no sólo tienen a la Novia, sino también invitados (Ap. 19:7-9); todos son creyentes, pero con niveles diferentes de recompensa (Mat. 16:27; 1 Cor. 3:8; 2 Cor. 5:10; Rom. 2:6; Job 34:11; Ap. 22:12).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:58
24:57-59 La iglesia decide cuánto tiempo más esperarán las bodas. ¿De quién depende la reunión de Cristo y su esposa? Ciertamente no depende de la iglesia nominal (hermano y madre de Rebeca); y tampoco del Espíritu Santo (criado de Abraham); ¡sino de la iglesia esposa misma! (Rebeca, la prometida de Isaac). La iglesia debe amar la venida del Señor (2 Tim. 4:8). Era costumbre que una nodriza y más doncellas (vr. 61) acompañaran a las prometidas en sus viajes; era un asunto de protección y decencia. Hablando en el espíritu, las Bodas del Cordero no sólo tienen a la Novia, sino también invitados (Ap. 19:7-9); todos son creyentes, pero con niveles diferentes de recompensa (Mat. 16:27; 1 Cor. 3:8; 2 Cor. 5:10; Rom. 2:6; Job 34:11; Ap. 22:12).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:59
24:57-59 La iglesia decide cuánto tiempo más esperarán las bodas. ¿De quién depende la reunión de Cristo y su esposa? Ciertamente no depende de la iglesia nominal (hermano y madre de Rebeca); y tampoco del Espíritu Santo (criado de Abraham); ¡sino de la iglesia esposa misma! (Rebeca, la prometida de Isaac). La iglesia debe amar la venida del Señor (2 Tim. 4:8). Era costumbre que una nodriza y más doncellas (vr. 61) acompañaran a las prometidas en sus viajes; era un asunto de protección y decencia. Hablando en el espíritu, las Bodas del Cordero no sólo tienen a la Novia, sino también invitados (Ap. 19:7-9); todos son creyentes, pero con niveles diferentes de recompensa (Mat. 16:27; 1 Cor. 3:8; 2 Cor. 5:10; Rom. 2:6; Job 34:11; Ap. 22:12).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:60
24:60-61 La iglesia esposa fue formada a partir de la iglesia nominal; creció entre ella y recibió su bendición. Ningún cristiano ha de sentirse superior ni ver a sus hermanos como creyentes de segunda categoría; aún y cuando la bendición de Dios le exalte de forma extraordinaria. Se madre de millares de millares. Una característica de los santos que tomarán parte como la Esposa del Cordero es su fecundidad. Son padres y madres espirituales de incontables creyentes. La vida en ellos se multiplicó; son buena tierra que produce al ciento por uno. No se puede decir de todos que su fruto sea “millares de millares”. Otra característica de dichos cristianos es su poder: posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. Los cristianos que forman parte de la esposa de Cristo son conquistadores; tienen celo por la extensión del reino; no se conforman con lo que se ha logrado y siempre van por un poco más. A ellos principalmente se debe la invasión territorial. Otra virtud de los cristianos esposa, es su sujeción a la autoridad de la iglesia; es decir, a los ministerios. Son como una doncella que monta a camello (mira las notas de los versículos anteriores en este mismo capítulo respecto de los camellos como los siervos de Dios). Es indispensable la obediencia a los ministerios para ser parte de las Bodas del Cordero, pues, ¿cómo serán perfeccionados los creyentes sin los ministros? (Ef. 4:11-13). Y por último, y no menos importante; los creyentes que tomarán parte en la esposa del Cordero se caracterizan por su sensibilidad al Espíritu Santo; son como Rebeca siguiendo al criado de Abraham. No hay manera de terminar la carrera de la fe sin la dirección del Espíritu Santo (Juan 16:13). La iglesia está en un viaje. El versículo 61 termina con un corto “y se fue”. Jesús dijo: “id y haced discípulos” (Mat. 28:19), el original debe traducirse: “mientras van, hagan discípulos”. ¿Mientras van? ¿A dónde? ¡Al encuentro de su Amado!
— Roberto Tinoco
Génesis 24:61
24:60-61 La iglesia esposa fue formada a partir de la iglesia nominal; creció entre ella y recibió su bendición. Ningún cristiano ha de sentirse superior ni ver a sus hermanos como creyentes de segunda categoría; aún y cuando la bendición de Dios le exalte de forma extraordinaria. Se madre de millares de millares. Una característica de los santos que tomarán parte como la Esposa del Cordero es su fecundidad. Son padres y madres espirituales de incontables creyentes. La vida en ellos se multiplicó; son buena tierra que produce al ciento por uno. No se puede decir de todos que su fruto sea “millares de millares”. Otra característica de dichos cristianos es su poder: posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. Los cristianos que forman parte de la esposa de Cristo son conquistadores; tienen celo por la extensión del reino; no se conforman con lo que se ha logrado y siempre van por un poco más. A ellos principalmente se debe la invasión territorial. Otra virtud de los cristianos esposa, es su sujeción a la autoridad de la iglesia; es decir, a los ministerios. Son como una doncella que monta a camello (mira las notas de los versículos anteriores en este mismo capítulo respecto de los camellos como los siervos de Dios). Es indispensable la obediencia a los ministerios para ser parte de las Bodas del Cordero, pues, ¿cómo serán perfeccionados los creyentes sin los ministros? (Ef. 4:11-13). Y por último, y no menos importante; los creyentes que tomarán parte en la esposa del Cordero se caracterizan por su sensibilidad al Espíritu Santo; son como Rebeca siguiendo al criado de Abraham. No hay manera de terminar la carrera de la fe sin la dirección del Espíritu Santo (Juan 16:13). La iglesia está en un viaje. El versículo 61 termina con un corto “y se fue”. Jesús dijo: “id y haced discípulos” (Mat. 28:19), el original debe traducirse: “mientras van, hagan discípulos”. ¿Mientras van? ¿A dónde? ¡Al encuentro de su Amado!
— Roberto Tinoco
Génesis 24:62
24.62 Esta es una preciosa figura de la venida del Señor Jesucristo después del arrebatamiento de la iglesia esposa: Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor (1 Tes. 4:16-17). El Hijo viene de la Presencia del Dios Viviente al encuentro de su amada Iglesia. Él ha habitado todo este tiempo en el Neguev, que significa “estar estacionado”; esto es, expectante en los cielos a la espera de las Bodas.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:63
24:63 Los siervos de Dios en el espíritu de Elías anteceden a la venida del Señor. Cuando acabe la era y se cumplan el kairos de Dios, el Hijo saldrá de su habitación; entonces verá las primicias de la resurrección, los siervos de Dios que fueron dóciles al Espíritu (mira la nota anterior). “Meditar” traduce shúakj, significa “musitar” pensativamente; es como hablar en voz baja para uno mismo sobre asuntos que se están pensando.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:64
24:64 El romance de los siglos a punto de consumarse; la iglesia por fin mira a su Amado y se dirige hacia Él. Rebeca fue llevada todo el viaje en camello, pero ahora debe descender del mismo para ir a Isaac; así la iglesia fue motivada por ministros en el Espíritu Santo a través de las edades, pero llegará el día cuando ya no harán falta ministerios que la lleven al Señor; esto será cuando la eternidad esté al alcance y haya llegado a su madurez.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:65
24.65 Rebeca preguntó a Eliezer investigando si el varón que se miraba a distancia era Isaac; quería confirmar si era aquel a quien amaba sin haberle visto (1 Pedro 1:8); es el Espíritu Santo quien ha revelado a la Iglesia la identidad de Cristo (1 Cor. 2:10; Ef. 1:17-19; 3:5; 1 Pedro 1:12). El testimonio del Espíritu anuncia a Cristo como nuestro Señor; el Espíritu de verdad enviado del Padre da testimonio del Señor Jesús (Juan 15:26; 1 Juan 5:6). Rebeca se cubrió con el velo cuando supo que aquel varón que venía a ellos era Isaac. Cuando la iglesia recibe el testimonio del Espíritu sobre la identidad de Cristo se reviste de pudor y de limpia conciencia. En este caso, el velo no tiene una connotación negativa, sino de sujeción a la autoridad (compara Cant. 4:1, 3; 6:7); este es el primer versículo donde se menciona un velo directamente y es respecto del cubrirse de la mujer en el sentido de decencia y sujeción. Espiritualmente, los velos que han impedido el libre acceso a la Presencia de Dios, por ejemplo, el tabernáculo y el templo, mantuvieron al pueblo en estado virgen hasta su madurez y matrimonio en Cristo cuando el velo fuese rasgado. “Velo”, heb. Tsaíf; “envolver” como impidiendo ver. El propósito de todo velo, tanto natural como espiritual es esconder la gloria de cada lado del velo. Un velo es todo aquello que impide la plena relación de Dios con su pueblo; hay velos de tradiciones y de legalismo; pero el peor de los velos posiblemente sea el velo de la carne, el cual fue roto por el Señor (Heb. 10:20). Rebeca se “cubrió”, heb. Kasá; significa primeramente “engordar”. La cobertura aumenta los niveles produciendo crecimiento.
— Roberto Tinoco
Génesis 24:66
24.66 No puedo imaginar el gozo de Dios cuando el Espíritu relate al Señor todo lo que hizo a favor de la iglesia, a fin de formarla como esposa para el Hijo. Trato también de imaginar todo lo que ha hecho y al pensar en escribirlo concluyo que no alcanzaría la tinta para tal empresa. ¡Bendito sea el Espíritu de Dios que nos ha guardado para el Señor! Esto me muestra que el Espíritu no sólo nos ha dado testimonio a nosotros acerca de Dios; sino también a Dios respecto de nosotros. Él intercede por nosotros con gemidos indecibles (Rom. 8:26-27).
— Roberto Tinoco
Génesis 24:67
24.67 Las Bodas del Hijo dejarán atrás la aflicción del pueblo de Dios. El matrimonio en tiempos patriarcales no era tan elaborado como en nuestros días; sin embargo, tenía un sentido tan amplio o más que los tiempos presentes. El consentido Isaac dejó atrás el recuerdo de su madre con el amor de su esposa. Es principio del matrimonio dejar padre y madre para unirse al cónyuge como una sola carne. Primero es dejar, para luego unir (Gen. 2:24). Isaac trajo a Rebeca a la tienda de su madre; es la misma experiencia que la iglesia ha tenido al ser introducida en la tienda de Israel. Este es el misterio de Cristo, que judíos y gentiles seamos miembros del mismo cuerpo: misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio (Ef. 3:5-6). En este misterio el Hijo de Dios ha obtenido su satisfacción, a pesar del vacío momentáneo de la caída judía (el rechazo del Mesías por parte del pueblo de Israel). Dicho misterio, al ser eterno, viene a ser el verdadero propósito de Dios. Dios no incluyó a los gentiles por la caída judía; sino que estaba planeada dicha caída para la inclusión gentil en el mismo cuerpo, a fin de revelar el verdadero propósito escondido en Dios desde antes de la fundación del mundo. Dios no improvisa, Él tiene solo una mujer: la iglesia sin distingo de raza.
— Roberto Tinoco