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Génesis 44

La copa de plata de José

1Mandó José al mayordomo de su casa, diciendo: Llena de alimento los costales de estos varones, cuanto puedan llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.🗨 2Y pondrás mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y él hizo como dijo José.🗨 3Venida la mañana, los hombres fueron despedidos con sus asnos.🗨 4Habiendo ellos salido de la ciudad, de la que aún no se habían alejado, dijo José a su mayordomo: Levántate y sigue a esos hombres; y cuando los alcances, diles: ¿Por qué habéis vuelto mal por bien? ¿Por qué habéis robado mi copa de plata?🗨 5¿No es ésta en la que bebe mi señor, y por la que suele adivinar? Habéis hecho mal en lo que hicisteis.🗨 6Cuando él los alcanzó, les dijo estas palabras.🗨 7Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice nuestro señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos.🗨 8He aquí, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales, te lo volvimos a traer desde la tierra de Canaán; ¿cómo, pues, habíamos de hurtar de casa de tu señor plata ni oro?🗨 9Aquel de tus siervos en quien fuere hallada la copa, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi señor.🗨 10Y él dijo: También ahora sea conforme a vuestras palabras; aquel en quien se hallare será mi siervo, y vosotros seréis sin culpa.🗨 11Ellos entonces se dieron prisa, y derribando cada uno su costal en tierra, abrió cada cual el costal suyo.🗨 12Y buscó; desde el mayor comenzó, y acabó en el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjamín.🗨 13Entonces ellos rasgaron sus vestidos, y cargó cada uno su asno y volvieron a la ciudad.🗨 14Vino Judá con sus hermanos a casa de José, que aún estaba allí, y se postraron delante de él en tierra.🗨 15Y les dijo José: ¿Qué acción es esta que habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo sabe adivinar?🗨 16Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablaremos, o con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos; he aquí, nosotros somos siervos de mi señor, nosotros, y también aquel en cuyo poder fue hallada la copa.🗨 17José respondió: Nunca yo tal haga. El varón en cuyo poder fue hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id en paz a vuestro padre.🗨

Judá habla por sus hermanos

18Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay, señor mío, te ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón.🗨 19Mi señor preguntó a sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre o hermano?🗨 20Y nosotros respondimos a mi señor: Tenemos un padre anciano, y un hermano joven, pequeño aún, que le nació en su vejez; y un hermano suyo murió, y él solo quedó de los hijos de su madre; y su padre lo ama.🗨 21Y tú dijiste a tus siervos: Traédmelo, y pondré mis ojos sobre él.🗨 22Y nosotros dijimos a mi señor: El joven no puede dejar a su padre, porque si lo dejare, su padre morirá.🗨 23Y dijiste a tus siervos: Si vuestro hermano menor no desciende con vosotros, no veréis más mi rostro.🗨 24Aconteció, pues, que cuando llegamos a mi padre tu siervo, le contamos las palabras de mi señor.🗨 25Y dijo nuestro padre: Volved a comprarnos un poco de alimento.🗨 26Y nosotros respondimos: No podemos ir; si nuestro hermano va con nosotros, iremos; porque no podremos ver el rostro del varón, si no está con nosotros nuestro hermano el menor.🗨 27Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabéis que dos hijos me dio a luz mi mujer;🗨 28y el uno salió de mi presencia, y pienso de cierto que fue despedazado, y hasta ahora no lo he visto.🗨 29Y si tomáis también a éste de delante de mí, y le acontece algún desastre, haréis descender mis canas con dolor al Seol.🗨 30Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la vida de él,🗨 31sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol.🗨 32Como tu siervo salió por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre;🗨 33te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.🗨 34Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

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Génesis 44: RV60

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Génesis 44:1

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44:1 La orden de José a su mayordomo fue generosa, poner alimento en los costados de sus hermanos hasta dónde ellos pudieran llevar; además del dinero que pagarían por dicho alimento. José estaba preparando el camino para manifestarse a sus hermanos. Es una figura del trato de Cristo como nuestro Hermano y Señor, ha dado orden al Espíritu Santo de darnos la semilla de la Palabra gratuitamente en abundancia, la medida de cuanto recibimos lo ponemos nosotros, lo que podamos llevar o vivir. Dios tiene más, mucho más para ti, crece como recipiente para recibirlo. Si no tienes más, no es a causa del Señor, sino de tu capacidad. Agrándate, madura, crece tu fe y práctica la Palabra de Dios. Si lo vives, te será dado más.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:2

Comentario general

44.2 Los sacos de trigo deberían llevar solo semilla, pero José mandó poner en el saco de su hermano menor Benjamín, su copa personal, la de oro, y el dinero que habían pagado por el trigo. José hizo esto para retener a su hermano y para dar oportunidad al resto de su familia de mostrar arrepentimiento. Lee la historia. Al hacer esto, José nos provee una preciosa ilustración de la vida. Así somos todos, nuestra vida carga un saco lleno de miles de instantes que, a manera de semilla alimentan nuestra historia y traerán finalmente la cosecha de nuestras obras. Pero también, como el saco de Benjamín, hay dos cosas en el saco de la vida que parecen no ir allí: Una copa de oro y una bolsa con dinero. Así es la vida en el reino de los cielos. La riqueza está en la semilla, pero no puede llamarse verdadera riqueza aparte del Pacto con Dios. ¿Recuerdas que el Señor tomó la copa como figura de su Pacto? De modo que tienes dos cosas aparentemente antagónicas entre sí conviviendo en el mismo costal: la necesidad del Nuevo Pacto que te hace mirar el cielo buscando lo eterno; y a la vez, la frugalidad del pago de las cuentas que mantienen tus pies en la tierra. Unos quisieran olvidarse del dinero y quedarse solo con lo espiritual, pero terminarían sin poder ayudar a nadie en la completa indigencia. Y otros, más terrenales, se enfocan en la única búsqueda de almacenar, a la manera de animales sin razón. Ni lo uno ni lo otro, sino ambos. Tu saco debe tener copa y dinero, entonces la siembra de tus obras tendrá una buena cosecha para el reino de Dios.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:3

Comentario general

44.3 Aparentemente todo había salido bien y podrían regresar a su tierra; pero no fue así. Dios permite tu libre albedrío, pero no podrás hacer tu voluntad y salirte con la tuya, como se dice coloquialmente. Tendrás que responder por tus acciones, incluso por las intenciones con las que hiciste lo que hiciste, bueno o malo. Lo bueno es que entre tanto que te encuentres en el camino de esta vida, tienes oportunidad de arreglar las cosas y no perder finalmente tu bendición. Dios te dice puedes irte, pero en realidad está diciendo ven.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:4

Comentario general

44:4 El plan de José estaba funcionando; la trampa puesta y los hombres cayeron en ella. Los acusaría de robo para obligarlos a regresar y así, en el temor del momento ante la amenaza de la cárcel, ver cómo reaccionarían y saber si habían cambiado lo suficiente para manifestarse a ellos como su hermano o no hacerlo. El reino de los cielos es semejante; no puedes irte; el Espíritu no te dejará marchar de esta vida sin darte la oportunidad de reconciliarte con tu hermano. Si habrá o no de manifestarse el Señor a ti, depende en gran medida de esto.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:5

Comentario general

44:5 ¿Tenía José costumbres paganas? ¿O fingía un papel frente a sus hermanos? Me inclino más por lo segundo. Sus hermanos debían considerarlo un egipcio en toda la extensión de la palabra, para llegar a temerle verdaderamente. Era parte del plan para oprimirlos obligándolos a mostrar cómo eran verdaderamente. El ser humano manifiesta quién es realmente cuando se encuentra bajo presión. Espiritualmente podemos aplicarlo hacia aquellos que roban la copa del Pacto; es decir, quienes, habiendo recibido la gracia de Dios y el perdón de los pecados mediante la sangre de Cristo, menosprecian dicho Pacto con ingratitud o retirándose del Señor. Los tales no serán bien tratados al final.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:6

Comentario general

44.6 El Espíritu Santo te alcanzará, tarde o temprano lo hará. Quizá has escuchado su voz detrás de tu propia conciencia o has sentido su toque en algún momento. Trataste de ignorarlo, pero es perseverante. Intentaste evadirlo retirándote de las cosas religiosas, pero Él es mucho más que religión. Te alcanza en el camino de tu vida, en tus asuntos, en lo que considerabas como asuntos que nada tenían que ver con la fe. Pero todo tiene que ver con la fe y todo puede ser usado por Él. El Espíritu santo te alcanzará y te hablará las palabras que ha escuchado del Señor. Podría ser hoy, si escuchas hoy su voz, no endurezcas tu corazón.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:7

Comentario general

44.7 Los hermanos de José no se imaginaban la trampa en la que habían caído. Estaban completamente ajenos a lo que José había hecho y por lo mismo, envueltos en un aparente lío. Es extraño que no hayan tenido la precaución de revisar sus sacos si en la primera vez que fueron por alimentos les sucedió algo semejante. Pero así es el ser humano, repite sus errores y complica su vida aprendiendo lentamente. ¿Estás teniendo un problema similar a lo que te había sucedido antes? Posiblemente podrías haberlo evitado si revisaras el saco de tu vida. Tienes que detenerte, aprende, no repitas los mismos errores; incluso cuando se trata de las obras de los demás, debes estar apercibido para no volver a experimentar los mismos problemas.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:8

Comentario general

44.8 Mira la nota anterior. No sirven las excusas cuando se ha sido descuidado. Efectivamente habían devuelto el dinero hallado en sus sacos la primera vez, pero lo hicieron hasta que se vieron obligados a regresar a Egipto; ¿qué garantía existía de que no actuarían únicamente para su beneficio, siendo que siempre fue así? Tratándose de los hombres, su historia es más poderosa que sus promesas. Solo Dios puede cambiar esto y sabiéndolo José precipitaba las cosas hacia una redención, basada en el perdón.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:9

Comentario general

44:9 Imprudentemente, los hermanos de José dieron una sentencia sobre Benjamín. Ya una vez hallaron dinero en sus sacos sin saber cómo llegó ahí, ¿por qué hablaban tan ligeramente? Ten cuidado de no ser más ligero con tus palabras que con tus acciones, podrías quedar atrapado en el dicho de tus labios. Nuestro Señor dijo que por nuestras palabras podemos ser justificados o condenados (Mat. 12:37). Hablar no es irrelevante, con frecuencia se trata del acto más importante de tu vida., pues de ello depende seguir viviendo. Por otro lado, quien tenga la copa, símbolo del Nuevo Pacto, será pertenencia del Señor Jesucristo.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:10

Comentario general

44.10 También ahora sea conforme a vuestras palabras –dijo el siervo de José. Ahora y siempre, nuestra vida es conforme a nuestras palabras, en ellas está el poder de la vida y de la muerte y el que la ama, comerá de sus frutos (Pr. 18:21). Hablando confesamos a Jesús como Señor para ser salvos (Rom. 10:9) y el peor de los pecados es hablar blasfemia contra el Espíritu Santo (Mat. 12:31-32); ¿qué tan importante es hablar que la vida y la muerte eternas dependen de ello? Dios creó todo con sus palabras y por lo visto, el hombre también hace su propio contexto universal o de experiencias también hablando. Vives lo que vives porque hablas lo que hablas; te falta, te sobra, disfrutas y careces por lo que producen tus labios. Eres libre o siervo porque hablas como libre o como siervo.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:11

Comentario general

44.11 ¿Qué traes en tu costal? Date prisa, ponlo humildemente en tierra y ábrelo. Lo has cargado toda la vida y lo has ido llenado de experiencias y recuerdos, de creencias y también de supersticiones; tiene amor y odio; dolor y paz; honra y vergüenza. El saco de tu vida debe ser abierto delante del Siervo del Señor, el Espíritu Santo, para descubrir lo que lleva dentro, limpiarlo y enfocarlo. Se volvió pesado cargando lo que no debía; se convirtió en inútil no llevando lo que sí debía. Vuelve a intentarlo; esta vez sea lleno solo de la semilla de la Palabra de Dios y de todo lo que la Palabra de Dios produce en tu vida. Nadie más puede abrirlo, solo tú. Es tu vida y eres tú quien la pone en tierra delante de Dios para vivificarle.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:12

Comentario general

44.12 Dios busca desde el mayor hasta el menor. Ni el grande se excusa por ser grande ni el chico tiene dispensa por ser chico. Iguales delante del Señor. Él busca uno por uno procurando hallar la Copa de su Pacto, el Nuevo Pacto. Y no dejará de buscarla hasta encontrarla y cuando la halle, esa persona será suya. ¿Está la Copa del Nuevo Pacto en Cristo dentro tuyo? Dios está buscando y hurgará en tu interior. Irá más allá de tus emociones y pensamientos, se meterá hasta tu mismo espíritu y preguntará a tu conciencia. Si Él puso ahí el Pacto, desea hallarlo todavía en tu corazón. ¿Eres tu Benjamín, el hermano menor del Señor de toda la tierra?

— Roberto Tinoco

Génesis 44:13

Comentario general

44.13 Rasgar las vestiduras era la costumbre oriental de mostrar dolor ante una desgracia. Perder a Benjamín, como suponían, era terrible. Mucho les advirtió su padre Jacob acerca de esto y no estaban dispuestos a regresar a casa y ver a su anciano papá con semejante mala noticia. Así que estuvieron dispuestos a arriesgar sus vidas para tratar de convencer al señor egipcio, que les arrebataba a su hermano. Esto mostraba que estaban listos para el perdón de José. Toda restauración de relaciones necesita un punto en el que las partes estén listas para una nueva forma de relacionarse sin más ofensas; de otro modo, puede haber perdón, pero no restauración, por lo que deben seguir separados. Debes estar listo para cargar tu asno e interceder por los intereses de tu prójimo antes que los propios. No todos están dispuestos a llevar esta carga, pero es la única manera de salir airosos de los problemas sociales. ¿A dónde vas cuando la relación se pierde? Ellos fueron hacia la ciudad, a donde estaba José. A la fuente del conflicto para solucionarlo. Nada se compone con ignorarlo, enfréntalo.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:14

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44.14 Se distingue a Judá de entre sus hermanos por ser él quien fuese el principal actor de la venta de José muchos años antes; así que ahora encabeza la restauración. Donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia. El hombre puede distinguirse por su pecado o por su consagración, pero una distinción de la otra es muy diferente. Debes sobresalir en piedad. Si fuiste el primero en fallar, sé el primero también en recapacitar y corregir el error. Si presentaste tus miembros a la injusticia, preséntalos ahora a la justicia.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:15

Comentario general

44.15 José seguía en su papel de instigador presionando a sus hermanos. No es que supiera adivinar; sino que orquestó todo el plan para acusarlos de ladrones y seguía insistiendo como si fuese un pagano para asegurarse que habían cambiado y así poder manifestarles su verdadera identidad. Como José, Dios también suele mostrarse ocasionalmente como un severo Señor para llamar al arrepentimiento a alguno; pero en realidad hace todo esto por amor procurando la reconciliación.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:16

Comentario general

44:16 Judá respondió con gran humildad, sin excusas, sin explicaciones. Asumiendo la culpa, aceptando el castigo, rindiéndose por completo. Exaltó a José y se soltó en su voluntad reconociendo en ello la voluntad de Dios. ¡Qué diferente al Judá de veinte años atrás! Como Judá ante José, así debemos humillarnos delante del Señor. Esta posición y actitud es la que hace posible la verdadera justificación para con Dios por medio de Jesucristo. Sin culpar a nadie más, sin excusas, sin reproches ni palabrería. Solo aceptación de la autoridad divina sobre nuestra vida. No es fácil, de hecho, suele ser el resultado de una vida tratada por Dios mediante las circunstancias.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:17

Comentario general

44.17 José intenta mostrarse justo siguiendo su plan. En realidad, solo está llevando las cosas al extremo. Esta es la sabiduría necesaria para restaurar relaciones, que ambas partes muestren verdadero cambio. Espiritualmente, el varón en donde esté la copa le pertenece al Señor, ¿no es eso el Nuevo Pacto basado en la sangre del Señor? Aquel que ha entrado al Nuevo Pacto ya no vive para sí, sino para el que murió por él. Somos siervos del Señor por justicia, le pertenecemos por derecho; hemos sido comprados por precio y no podemos eludir esto. Aquel que carece de copa, el que no tiene Pacto con Dios puede irse, no es parte de compromisos, pero tampoco de beneficios.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:18

Comentario general

44.18 La presión de José funcionó y Judá, interlocutor de sus hermanos y quien había sido el principal instigador de su venta como esclavo más de dos décadas antes, rogó poder hablar a los oídos de José. Era una petición inusual, un ruego buscando compasión. No hay justicia ni derecho, solo clamor de misericordia. Así también se alcanza la gracia de Dios, rogando y respetando su autoridad; clamando por su misericordia y con temor de su Majestad. La irreverencia solo demuestra ignorancia hacia quién se dirige la oración, así como la condición del oferente. Solo quién puede ver su verdadera necesidad de Dios podrá mostrar su verdadera oración. ¿Puede encenderse la ira en lugar de la compasión orando? No conviene averiguarlo.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:19

Comentario general

44.19 En el momento en el que Judá comenzó a responder a José sobre su familia, su corazón estaba completamente abierto. Hablar de lo que se ama es la frontera final, la evidencia del cambio. Judá y sus hermanos estaban listos para conocer quién era el señor egipcio que los instigaba y cómo se cumplían los sueños de José. Cuando tu traes tu familia a Cristo muestras que verdaderamente estás convertido. Tu fe no es fuerte ni completa mientras la guardas solo para ti; involucra a los tuyos. Si de verdad has creído en Cristo y que su amor y salvación son irremplazables, querrás que tu familia también participe de ello.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:20

Comentario general

44.20 El resumen de la explicación de Judá es que el padre Jacob ama a su hijo pequeño y él está dispuesto a dar su vida por Benjamín, pues su anciano padre se moriría si lo perdiera. Tal es el resumen del evangelio: Dios te ama y estuvo dispuesto a enviar a su Hijo Primogénito a morir por ti con tal de no perderte. Si cielo no es cielo sin ti y su gloria no es suficiente sin tu amor. El Padre eterno te ama y lo ha dado todo para que pases la eternidad a su lado, ¿habrás de negarte?

— Roberto Tinoco

Génesis 44:21

Comentario general

44.21 Los ojos del Señor están sobre los hijos de Dios, sus hermanos. José quiere mirar a su hermano menor Benjamín y desea que le sea traído a su presencia como Dios ama a sus hijos y te encarga cuidarlos como hermanos. ¿Puedes asegurarte que tus hermanos estén delante de Él? Haz discípulos y tráelos al encuentro del Señor.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:22

Comentario general

44.22 Efectivamente Jacob estaba tan dolido por la desaparición de José, a quien creía muerto, que no podía separarse de su otro hijo Benjamín, hermano menor de José, nacido de la misma madre. El dolor apega e incapacita. Cuando alguno no se recupera de lo sufrido se aferra a quien todavía tiene cerca y en ocasiones eso mismo ahoga la relación. Jacob estaba poniendo en peligro a sus otros diez hijos por causa de Benjamín, el dolor arriesga la familia. ¿Has sufrido? Recupérate, no sea que pierdas el resto.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:23

Comentario general

44.23 Los hijos de Jacob no debían presentarse ante el señor de Egipto sin su hermano menor de nombre Benjamín; sin él no verían su rostro. Semejante es la relación con Dios, sin amar a tus hermanos, es imposible; especialmente cuando se trata de tus hermanos más débiles.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:24

Comentario general

44.24 Después de la primera vez que descendieron por alimentos a Egipto y que fueron condicionados por José para traer a Benjamín su hermano, contaron a Jacob su padre dicha condición. Sin embargo, Jacob no estuvo de acuerdo con ello, incluso por temor a perder a Benjamín estuvo dispuesto a perder a su otro hijo Simeón, a quien dejaron en prenda en la cárcel de José. El temor es un ladrón que despoja a quien teme precisamente de lo que teme perder. Temor usa el que secuestra y el que extorsiona; temor usa el que roba y el que impone su gobierno; temor es el arma del opresor y de las tinieblas. Lo triste es que no hace falta que dicha arma sea esgrimida por alguno, pues el que teme a sí mismo se lesiona, se roba y se oprime. En ocasiones se ata a sí mismo sin que otro lo atemorice. Es tu decisión temer o no hacerlo. Teme a Dios y no temerás nada más. Teme a las criaturas o las circunstancias y no necesitarás más enemigos que tú mismo para esclavizarte.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:25

Comentario general

44.25 El hambre es un terrible mal que puede obligar al hombre a darlo todo, como Jacob, que arriesgó su familia por ello. No hay virtud alguna en la pobreza y el hambre solo puede considerarse una maldición. Algunos se molestan con la predicación de la abundancia, pero solo puede considerarse la abundancia del lado de la salvación y de la obra de Dios. La miseria no es un camino, sino la ruina del mismo. El hambre y la necesidad no pertenecen al cielo y por cierto que tampoco a su reino. Cristo murió no solo para quitar los pecados de cuantos crean en Él, sino también su pobreza, su hambre y su ruina. En todas las listas de promesas y bendiciones que tiene la Biblia siempre se encuentra la abundancia; y también, en todas las listas de maldiciones y castigos se halla también el hambre y la pobreza; ¿no te dice nada esto?

— Roberto Tinoco

Génesis 44:26

Comentario general

44.26 Si nuestro hermano va con nosotros iremos –esa es la actitud que debe mostrar cada cristiano. No debemos dejar a nadie atrás. Todos y cada uno de los hijos de Dios deben acompañarnos a ver el Rostro del Señor. José y sus hermanos son una alegoría de esto mismo. Ningún ejército honorable deja atrás a sus heridos y el ejercito del reino de los cielos no puede ser inferior. Somos lo que somos como pueblo de Dios por lo que somos todos y no por lo que cada uno es. Nuestro poder radica en la unidad y nuestra gloria es la fraternidad. Uno hace huir a mil y dos a diez mil (Dt. 32:30); y dónde están los hermanos juntos y en armonía, allí envía el Señor bendición y vida eterna (Salmo 133). O triunfamos juntos o fracasamos separados; o salvos como pueblo o perdidos como individuos.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:27

Comentario general

44.27 La respuesta de Jacob a sus hijos mostró un gran preferitismo por los hijos de la mujer a quien más amaba. Incluso la llama “mi mujer” como si las otras mujeres, madres de sus otros hijos, no lo fueran. Esto significa que las veía como concubinas y solo a Raquel como su legítima esposa. La razón de todo el aborrecimiento inicial contra José, por parte de sus hermanos, fue esto mismo; de lo cual Jacob nunca se recuperó ni lo ocultó. Tener favoritos entre los hijos los puede separar y enemistar. Mucho dolor por décadas experimentó Jacob y su familia al haber hecho acepción de personas. ¿Qué esto sirvió al propósito de Dios? Desde luego, pero eso no lo justifica. Dios aprovecha el barro que hay para hacer su obra, pero el barro siempre debiera aspirar a ser de mejor calidad.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:28

Comentario general

44.28 Jacob mantuvo la idea que le dieron sus hijos acerca de José, cuando le llevaron la túnica desgarrada y ensangrentada. Siempre pensó que una mala bestia lo había devorado. ¿Cómo pudieron los hijos sostener esta mentira mientras vieron año con año sufrir a su padre? En forma semejante algunos pierden relaciones y nunca más vuelven a verse por haber sido “despedazada” una de las partes por el rencor, la ofensa y el dolor. Hay quien tira su vida dejando a quien ama por haberle fallado dicha persona; prácticamente prefieren el dolor a la restauración. Imposibilitados para perdonar se sumen en la amargura el resto de su vida culpando a quien les lastimó. Pero si te has amargado, no es culpa de otro lo que decidiste hacer con la ofensa. Tu decidiste por el rencor y permitiste que una mala bestia emocional destruyera la relación. Dios resucita muertos y santifica pecadores, mucho más fácilmente restaura relaciones.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:29

Comentario general

44:29 Aunque Jacob argumentaba que si le pasaba algo a su otro hijo Benjamín descendería al Seol o moriría con dolor, la realidad es que a causa de José se encontraba siempre así, en dolor. Jamás se recuperó. Quien suma el mal suma sufrimiento. Hay quienes no se recuperaron de una pérdida y viven constantemente con el temor de perder algo o alguien más. Quien decide llorar siempre hallará razones para hacerlo. Los tales jamás descansan ni tienen paz; su dolor es permanente. ¿Cómo salir de esto? Es un asunto de actitud. Con frecuencia no se puede recuperar lo perdido y hay que cambiar la manera en la que enfrentamos esto. Simplemente hacerse a la idea de que así es. Dejar de llorar y dar vuelta a la página. Tu decides si sigues llorando o te levantas y vuelves a reír.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:30

Comentario general

44.30 Su vida ligada a la vida de su hijo. Si bien es loable el amor paternal, no es saludable ligar la vida a otro ser humano. Tu corazón, la fuente de tu vida, debe estar ligada a Dios y no a nadie más; de otro modo serás arrastrado al dolor, no necesariamente por la maldad humana, sino por su limitación. Ama a tu familia, pero después del amor a Dios; recuerda que amar al prójimo es el segundo mandamiento, no el primero.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:31

Comentario general

44.31 Jacob no volvió a ser el mismo después de perder a José. El poderoso hombre de Dios que luchó con el Señor en Peniel y a quien se le llamó Príncipe de Dios, se transformó poco a poco en un individuo cabizbajo, triste, melancólico. Un patriarca reducido, esto no debió ser así. Su sangre era el linaje del Mesías, pero vivía ligado a la carne. La opinión que sus hijos tenían de él deja mucho que desear, carecía de gloria. Comprendemos que le pasó de todo y no fue fácil enfrentar tantos males; esto fue debilitándolo con el tiempo; pero le dedicó tantos años a llorar a José que se quedó sin fuerzas. Sufrir es muy cansado porque la fuerza huye por los ojos. Ningún padre debiera dejar esta imagen a sus hijos; por el contrario, lo necesitan fuerte, poderoso, irrompible. No se hace un linaje con lágrimas ni estirpe con pesimismo.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:32

Comentario general

44.32 Esta es la actitud correcta de todo hijo de Dios, salir fiador de su hermano. No solo en el cuidado de los hermanos menores humanamente hablando; sino más aun proteger a costa de la propia vida a los hermanos espirituales. Efectivamente no hacer nada por tu hermano te hace culpable delante del Padre para siempre. Es propio de Caín responder: ¿soy yo acaso guarda de mi hermano? Pero es de hijos de Dios decir: tu siervo salió por fiador de su hermano.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:33

Comentario general

44:33 Con esta propuesta, Judá estaba pagando su delito al vender a José como esclavo. Aquí fue restaurado. El amor cubre multitud de pecados. Es la obra de Cristo, morir en nuestro lugar, el justo por los injustos para llevarnos a Dios (1 Pedro 3:18) como Judá ponía su vida para que Benjamín fuese llevado a su padre. ¿Hiciste mal? Más que sentirte mal, ahora haz el bien y restituye el mal cometido. Hay quien supone que sentirse mal compensa el pecado realizado o la ofensa cometida; pero así no funciona la vida verdadera. La carga en la conciencia solo debe ser para provocar arrepentimiento y cambio de conducta, pero no para compensar el mal. Es imprescindible actuar de inmediato haciendo el bien y corrigiendo lo mal hecho; y, en la medida de lo posible, restituir el daño.

— Roberto Tinoco

Génesis 44:34

Comentario general

44.34 Judá temía dar la cara a su padre Jacob si perdía a su hermano Benjamín; así nosotros debemos temer enfrentarnos a Dios sin amar a nuestros hermanos. ¿Cómo iremos a Dios aborreciendo a sus hijos? El que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo dice amar a Dios a quien no ha visto? (1 Juan 4:20). Si tomas a Dios por Padre debes aceptar a sus hijos como hermanos.

— Roberto Tinoco

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