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Proverbios 14
Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Proverbios 14: RV60
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Proverbios 14:1
14.1 Respecto a la sabiduría de la esposa en la edificación de una familia, su importancia es vital, prácticamente de ella depende la mayoría de la vida familiar. Tienes el hogar que mereces y que haces. Antes de cambiar a tu familia, cambia tú y entonces cambiarán los demás miembros de tu familia. La clase de familia que tienes dice la clase de persona que eres. Las manos son figura de las obras, la sabiduría ha de ser práctica, en acciones. La teoría no cambia nada.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:2
14.2 ¿Qué es la perversión? Es aborrecer a Dios. La humanidad es sumamente diversa en sus gustos, prácticas, filias y fobias; tan variada como humanos en este mundo. Pero hablando de perversiones, por variadas que sean, tienen una fuente común: el menosprecio de las cosas de Dios, el tener en poco estima la fe cristiana. En forma semejante, pero inversa, el que camina en rectitud, independientemente del camino que deba andar en su vida, tiene un origen común: el temor de Dios.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:3
14.3 Las palabras sin sabiduría, necias, pueden meter en muchos problemas a quienes las hablan. Un viejo dicho declara: “en boca cerrada no entran moscas”. Hablar necedades, especialmente como producto de la soberbia, acarrean muchos problemas. Ser necio y además soberbio, es una mezcla para el dolor. Si hablas con prudencia, sabiamente, te evitas conflictos, es una protección a tu vida. Incluso te ayudará para una vida mejor. Analiza tus líos y verás que mucho tuvieron que ver tus palabras. Sé prudente para callar y sabio para hablar. Alguien dijo que somos señores de nuestro silencio, pero esclavos de nuestras palabras.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:4
14.4 La maquinaria de los tiempos bíblicos eran los bueyes; sin embargo, tener bueyes traía responsabilidades. Sin ellos tu granero estaría limpio, no tendrías el trabajo de limpiarlo; pero los necesitabas para poder arar la tierra, sembrar y cosechar, en otras palabras, prosperar. Este es el principio de la riqueza, la prosperidad obedece al esfuerzo, al hecho de hacer el extra en todo y a no rehuir responsabilidades. Procurar el camino fácil es procurar la escasez. Evitar incomodarse es evitar enriquecerse.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:5
14.5 Todos somos testigos de la historia, pero no damos el mismo testimonio, ya que siempre hablamos lo que somos por encima de lo que vimos. El mentiroso habla mentira y el verdadero expresa la verdad. La historia es la misma, pero el testigo es diferente, no esperes la verdad de la boca de un mentiroso, pues él es un fraude y deforma lo que testifica. Dicen que “las cosas se ven según el cristal con que se mira” y en cuanto a esto, es cierto. Pregúntate: ¿cómo son las cosas que observo?, no sea que estés viendo mal.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:6
14.6 Ser sabio no es difícil, lo que estorba es la mala actitud ante la sabiduría. La sabiduría no se deja hallar por los burlones, está viva, es Cristo en forma de Verbo; por tanto, no se permite habitar en personas irrespetuosas, insolentes o burlonas. Pero si aprecias a Cristo y valoras su expresión en forma de sabiduría, será fácil e inevitable que te transformes en una persona sabia. Ser entendido es separar mentalmente (hebreo bín) lo que vale la pena de lo que no; eso hace la diferencia entre los que adquieren sabiduría y los que no. Los necios no hacen distinción entre el bien y el mal.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:7
14.7 Retírate de personas mal habladas, si les prestas tu oído le estarás prestando también tu corazón. Mal hablar implica hablar lo malo, hablar de mal modo y también, hablar con mala intención. Hay quienes hablan lo malo siendo groseros, altisonantes, porque así son y así han sido siempre. Están también los que hablan de mal modo, carentes de educación para expresarse, ya sea por ignorancia o por necedad, pero su hablar no es muy edificante. Y los peores son los que tienen mala intención con sus palabras, ya que estos últimos podrían hablar de tal modo, que expresen cosas buenas en apariencia, pero con el propósito de hacer daño. Éstos refinaron el arte de la hipocresía y de la maldad, pues siendo malos saben hablar lo bueno. Son muy peligrosos, como diablos. Apártate de todos ellos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:8
14.8 La sabiduría (hebreo yojma) y no propiamente ciencia. Una característica del sabio es que se conoce a sí mismo y por tanto puede corregirse, mejorarse. Pero sin sabiduría no se sabe ni quién es ni a dónde va, en consecuencia, se convence a sí mismo de que hace lo debido y se deforma poco a poco convirtiéndose en lo que nunca fue diseñado para ser. Antes de que alguno sea engañado por otro o por algo, es engañado por sí mismo. Se convence del error y luego cae en el error.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:9
14.9 Tomar en poco el pecado, como si no fuese peligroso, es propio de necios. Ninguna persona que posea sabiduría considerará jamás el cáncer como algo amistoso o inofensivo; se necesita fatuidad para ello. Tal es el que peca sin temor. Los rectos, por su parte, tienen una voluntad dispuesta hacia el bien, no son impecables, pero temen e intentan resistir el pecado. La sabiduría no produce impecables, pero si arrepentidos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:10
14.10 Cada quien sabe cuán amargado y cuán feliz es; conocemos nuestro propio hedor, así como nuestra propia alegría. Respecto a esto, todos los demás son extraños a su prójimo, es un conocimiento muy personal y privado. Esa es la razón por la cual alguno llega a quitarse la vida y resulte en una sorpresa de sus conocidos. Dicho autoconocimiento tiene como propósito poder mejorarse a uno mismo. Teniendo la medida o el diagnóstico podemos hacer algo al respecto. El problema radica en conformarse a lo que ya se es como si se tratase de un ser inmutable. Tu también puedes mejorar y tú sabes en qué áreas debes mejorar. En lo íntimo de tu ser, en tu corazón, sabes de tu amargura y de tu alegría, ¿no crees que debes hacer algo al respecto? Solo tú puedes, con la ayuda de Dios, hacer algo al respecto. Nadie más, ni familia, amigos, conocidos, nadie puede ayudarte sin tu permiso. Tu te conoces y tu puedes mejorarte.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:11
14.11 Se menciona casa para los impíos y tienda de campaña para los rectos porque los impíos tienen a sus ojos morada permanente en esta vida; mientras que los rectos son extranjeros y peregrinos en este mundo esperando el porvenir. Sin embargo, aunque los impíos intentan la estabilidad o el echar raíces en este mundo, finalmente serán asolados. Lo temporal terminará. A diferencia de la tienda de los rectos que será transformada en un cuerpo de gloria eterno para la vida celestial. No vivas para esta vida, echa mano de la vida eterna.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:12
14.12 El camino de cada hombre debe ser establecido por Dios; sólo Él sabe verdaderamente cuál es el camino que debemos andar y el destino para el cual fuimos creados. Por eso es que sin Él podemos caer en el error de andar por el camino que equivocadamente consideramos correcto, pero que lleva a la muerte, y muerte eterna. Lo que a uno le parece no necesariamente es lo que pensamos que es. Fácilmente somos engañados por la apariencia, la mercadotecnia se basa en ello y todo alrededor de nosotros procura más una apariencia que una realidad. Estas donde estás y has llegado hasta donde has llegado porque fuiste dando pasos, uno tras otro, hasta llegar ahí. ¿Te ha ido bien? ¿Se dirige tu vida hacia una vida mejor? Si no es así, ¿por qué crees que acabará bien? ¿No crees que es momento de pedirle a Dios que dirija tus pasos?
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:13
14.13 Este versículo cubre dos grandes enseñanzas. La primera, es que una gran alegría suele ocultar una gran tristeza. A nadie le gusta ser exhibido en su dolor, así que procuramos fingir que estamos bien y que nada malo sucede dentro de nosotros. Pero la sonrisa del rostro puede estar escondiendo el dolor del corazón. Para esto, no maquilles tu vida, cámbiala hacia lo genuino. No finjas ser feliz, mejor sé feliz aunque para esto debas alejarte de todo aquello que te lastima. La segunda enseñanza es cuidar tus placeres, vigilar tus límites; pues con frecuencia pasarse de la alegría termina en una gran congoja. Todo tiene una medida y todos los excesos son malos, aun el hacer el bien debe ser con moderación; como dice la Palabra: No seas demasiado justo, ni seas sabio con exceso; ¿por qué habrás de destruirte? No hagas mucho mal, ni seas insensato; ¿por qué habrás de morir antes de tu tiempo? Bueno es que tomes esto, y también de aquello no apartes tu mano; porque aquel que a Dios teme, saldrá bien en todo (Ecl. 7:16-18).
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:14
14.14 La palabra no debe traducirse hastiado, sino saciado (heb. sabéa). Tanto el necio como el hombre de bien suelen sentirse satisfechos con la vida que eligen vivir, al menos hasta que llegan las consecuencias o las recompensas respectivamente. Somos una especie sobreviviente, así que nos acostumbramos a la vida que llevamos y hasta llegamos a amarla, aunque sea inferior a lo que debiéramos vivir. Esto no está bien. Debemos apelar a nuestra luz interior, al hálito divino que nos eleva al cielo y que suspira por las cosas mejores. Entonces procuraremos lo mejor y no podremos ser satisfechos de lo inferior.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:15
14.15 Vive por lo que Dios dice y no por lo que los hombres hablan. No creas todo lo que escuches. Tal actitud es propia de personas simples, sin mucho intelecto; pero tú, se sabio en todo poniendo mayor diligencia en entender no solo lo que te dicen, sino lo que no te dicen, así como por qué te lo dicen. Incluso observa el lenguaje corporal, que mucho se habla por medio de microexpresiones del rostro y actitudes involuntarias del cuerpo. Desarrolla discernimiento siendo más observador de la naturaleza humana y su comportamiento. El ser humano miente y miente constantemente.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:16
14.16 El temor fue dado como un medio de protección de la especie humana; dejar de temer es imprudente y peligroso. Es verdad que no debemos vivir atemorizados ni preocupados por todo, pero tampoco perder la capacidad de prever el peligro. Teme y luego vence el temor. El temor sirve para alertar los sentidos y afinar las acciones. El sabio conoce el miedo y lo usa a su favor apartándose del mal. ¿De qué sirve temer si no te apartas del peligro? ¿Y de qué serviría no temer cuando te pones en peligro? El necio se pone en riesgo menospreciando o ignorando el peligro; y el necio religioso se arriesga responsabilizando a Dios de su imprudencia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:17
14.17 El hombre iracundo es como los explosivos, antes de dañar a otro, primero se destruye a si mismo. Si eres un hombre iracundo, de esos inseguros que piensan que la autoridad se tiene cuando gritas, harás locuras, decisiones que te llevarán a problemas, además de que finalmente serás aborrecido, morirás solo. No llames carácter fuerte a la ira y falta de control emocional; el carácter fuerte es el que se controla sintiendo a voluntad y no siendo reaccionario. Si eres emocionalmente explosivo, tienes un carácter débil y pagarás las consecuencias de ello. Nadie quiere estar con los iracundos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:18
14.18 El camino de esta vida es volverse cada vez más como se es; esto es, el simple se vuelve más necio y el prudente se transformará en sabio. Se fortalece lo que eres a medida que sigues siéndolo. La única manera de cambiar no es desearlo, sino haciendo lo contrario a lo que uno es; por ejemplo, si el simple busca la sabiduría preparándose, juntándose con sabios, procurando aprender, se va transformando en sabio. Si actuas suficientemente tiempo algo, se hará parte de tu vida; pero si sigues practicando las mismas cosas que no debes hacer, no avanzarás como persona. Eres lo que eres porque decidiste hacer lo que haces.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:19
14.19 Este mundo tienes aspectos justos y también injustos. Parece que no siempre los malos se inclinan delante de los buenos y a veces parece suceder lo contrario; sin embargo, la Palabra de Dios no puede fallar, de manera que la injusticia que vemos no es tan real. ¿Realmente es bueno ese que se inclinó delante del malo o solo es desprolijo de poder? Si analizamos su corazón, ¿es bueno? Toda regla tiene su excepción, pero la Palabra de Dios blinda a los buenos y a los justos de la deshonra; si eres deshonrado por otro, conviene revisar tu corazón antes de procurar venganza; de hecho, tu deseo puede mostrar cómo eres realmente.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:20
14.20 Este versículo es un ejemplo de ironía; por supuesto que al rico le sobran amigos, no porque sean verdaderos amigos, sino personas interesadas en dicha relación por el beneficio financiero que pudieran tener; pero también, existen otros buscadores de la amistad del rico por sentirse atraídos a lo que ven como éxito; esto no es del todo malo, por el contrario, es inteligente. El hecho de que los amigos desprecien al pobre les hace ver como falsos amigos, pero también, como cansados amigos. La vida bajo el cielo no es fácil y cargar a quien constantemente necesita ayuda termina por agotar la relación. ¿Solución? No seas pobre ni te olvides del pobre.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:21
14.21 Ligado al versículo anterior, no menosprecies al prójimo, nota que no dice pobre, sino prójimo, pues la estima se realiza en base a ser humano y no a su estatus social ni económico. ¿Cuánto vale un alma? Según Dios: todo. Un menor precio le insulta. La razón por la que no das es porque piensas que la persona en cuestión carece de valor. En última instancia, toda falta de generosidad es un acto de discriminación; es menosprecio. Un ejemplo de discriminación, si bien no respecto de la pobreza, sino del racismo, pero que ilustra lo despreciable que es el menosprecio, fue dado a conocer por un noticiero internacional: Vale la pena leer el texto, porque no es un chiste sino un hecho verídico que sucedió en un vuelo de British Airways. En un vuelo de British Airways entre Johanesburgo y Londres, una señora blanca de unos cincuenta años se sienta al lado de un hombre de raza negra. Llama a la azafata para quejarse: - "¿Cual es el problema señora?", pregunta la azafata. - "¿Pero no lo ve?", responde la señora, "me coloco al lado de un negro. No puedo quedarme al lado de estos inmundos. Déme otro asiento". - "Por favor, cálmese", dice la azafata, "casi todos los lugares de este vuelo están tomados. Voy a ver si hay algún lugar en clase ejecutiva o en primera". La azafata se apura y vuelve unos minutos después."Señora", explica la azafata, "como yo sospechaba, no hay ningún lugar vacío en clase económica. Hable con el comandante y me confirmo que tampoco hay lugar en ejecutiva. Pero si tenemos un lugar en primera clase". Antes que la señora pudiese responder algo, la azafata continuo: "Es totalmente inusitado que la compañía conceda un asiento de primera clase a alguien que esta en económica, pero dadas las circunstancias, el comandante considero que seria escandaloso que alguien sea obligado a sentarse al lado de una persona tan execrable..." Y, diciendo eso, la azafata mira al hombre de color diciéndole: "Si el señor me hiciera el favor de tomar sus pertenencias, el asiento de primera clase ya esta preparado para usted". Y todos los pasajeros alrededor, que acompañaron la escena, se levantaron y aplaudieron por la actitud de la compañía.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:22
14.22 Tu pensamiento define tu destino. Si piensas mal acabaras mal; si piensas bien, recibirás el bien. No llegarás más allá de tu cabeza; así que procura desarrollar tus pensamientos con la sabiduría de la Palabra de Dios. Junto con esto, el pesimismo es el sabotaje de tu propia vida; mientras que ser positivo permite tener mejores resultados respecto a la calidad de vida en este mundo. Por tanto, ten cuidado de qué clase de información está llenando tu mente. El mapa está en tu cabeza; la brújula es tu mente; ¿a dónde quieres ir?
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:23
14.23 Es el trabajo y no las palabras lo que obtiene resultados. Demasiados teóricos dicen qué hacer y no cambian un ápice de la situación de la que hablan; se necesita el trabajo. Es tan loable el trabajo que Dios puso al primer hombre a labrar el huerto del Edén cuando ni siquiera había necesidad de trabajar. Dios bendecirá la obra de tus manos, pero no el mero hablar. Cualquier trabajo bien hecho tiene resultados positivos; pero sin trabajo, las palabras llevan a la pobreza. Las palabras son vanas cuando no son respaldadas de las acciones. Las palabras vanas conllevan la maldición de la pobreza; cuida tus palabras y se laborioso.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:24
14.24 Vida de rey o necedad de tonto es la disyuntiva entre adquirir o no sabiduría. La buena vida no es cosa de suerte, sino de aprender y realizar esforzadamente aquellas cosas que traen buenos resultados. Esto es propio de sabios. Riquezas o escasez; honor o deshonra; bendición o maldición; todo, como recompensa a ser sabio o ser necio respectivamente. ¿No crees que deberías estudiar apasionada y asiduamente la Palabra de Dios?
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:25
14.25 Si le añades a tu testimonio no hablas de parte de Dios. Se fiel. No se puede salvar almas con tinieblas, sé verdadero. Hablar la verdad en el concepto bíblico es hablar lo permanente, lo que es de acuerdo a la Palabra de Dios. Esto trae salvación.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:26
14.26 El temor de Dios no solo te hará feliz a ti, sino que llevará dicha felicidad a tus descendientes. No se refiere tanto a que esperarán que les vaya bien, como a que tendrán el cumplimiento de la esperanza de sus padres, lo cual les hereda el bien. Por ilustrarlo de modo sencillo, cuando un millonario pasa a mejor vida, sus herederos también. Tus hijos estarán protegidos en el Pacto que tu tengas con Dios.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:27
14.27 Somos una especie frágil que puede morir fácilmente; por lo mismo, hallar cosas que protejan la vida es prioridad; así como encontrar la fuente de la vida es la fantasía de todos los mortales; por ello es tan importante el temor de Dios, porque es manantial de vida. Lo soñado es real, lo buscado ya existe. Obedecer a Dios te alargará la vida; además de que te hará vivir mejor los años que tengas en este mundo. La muerte tiene lazos, trampas; y cada desobediencia a los mandamientos de Dios hace caer en ellos. Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre (Ecl. 12:13).
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:28
14.28 El número si importa, pues habla de gloria y de influencia. La gloria del rey depende de la multitud de súbditos; lo mismo que su fuerza. No es la corona, sino el pueblo lo que hace un rey. Esto es real para el trono tanto como para el ministerio; existen ministros débiles por no contar con iglesias numerosas, pero conforme crece el número de sus miembros, crece junto con ellos su influencia en la ciudad. Fuimos llamados a ganar el mundo para el Rey de reyes; así que no debemos conformarnos a pocas conversiones.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:29
14.29 La gente paciente es gente inteligente, el control de las emociones es una manifestación de grandeza mental. Puedes medir tu coeficiente intelectual por lo que tardas en enojarte. Hay personas cortas de espíritu, como si sus facultades espirituales fueran inferiores animalizándolas, reaccionarias, descontroladas, hombres y mujeres sin dominio de sus pasiones. Los tales tienen desatino, malas decisiones que les llevan a un mal destino.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:30
14.30 El cuerpo es afectado por el sentir del alma; si la persona es apacibles, el cuerpo vive saludable; pero si la persona tiene malos sentimientos, como la envidia, se afecta notablemente, sus huesos se hacen frágiles, quebradizos. Cada mal sentimiento afecta aspectos distintos del cuerpo, la envidia daña directamente los huesos. La envidia es como tomar veneno pensando que el otro se va a morir. Mira la condición de tu cuerpo, podría estar siendo afectado por la condición de tu alma.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:31
14.31 Puedes amar a Dios en tu prójimo; pero también podrías despreciarlo. Lo más grave es que Dios toma la afrenta como propia. Si todo quedara en el menosprecio al pobre, pues, ¿qué puede hacer este? –podríamos pensar malamente. Pero Dios se siente personalmente ofendido cuando maltratas al pobre y no tienes misericordia para darle. Del mismo modo, Dios se siente personalmente honrado cuando das al pobre. Entonces, ¿cuánto vale el necesitado? ¡¡Vale tu relación con Dios!!
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:32
14.32 Todos los que vivimos envueltos en carne moriremos; pero no todos moriremos igual. Se dice de la muerte del justo que es una muerte en paz y es cierto. Cuando la sombra de la muerte se asome, el justo tiene esperanza, sabe que más allá de esta vida, hay vida. La vida eterna. No es la muerte del desesperado, sino del creyente que ha confiado en Dios y que está plenamente convencido de que le espera el Señor con un cuerpo de gloria inmortal y maravilloso para el día de la resurrección. Por esta esperanza tiene paz. El impío muere muy distinto, con la incertidumbre de no saber qué sucederá más allá de la muerte ni que pasará con sus seres queridos; no tiene paz, más allá de morir es arrojado de esta vida, como expulsado.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:33
14.33 Nuestra traducción dice que la sabiduría reposa en el corazón del creyente, pero no es conocida en medio de los necios y así la traducen practicamente todas las versiones bíblicas; sin embargo, la partícula negativa “no” en realidad no está en el texto. La idea es que la sabiduría es parte del prudente, pero solo una teoría en los necios. El necio habla de la sabiduría, pero el sabio habla con sabiduría. El necio ha escuchado al respecto, pero el sabio vive con sabiduría. Para el sabio la sabiduría es su experiencia, para el necio no llega ni a un anhelo. El necio conoce sin conocer y no tiene ni es tenido por la sabiduría.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:34
14.34 Las naciones se miden por su justicia y no por el tamaño de su territorio ni el número de sus ciudadanos. Es tan grande como sea justa. Cuando se tiene un Estado de ley, la nación puede desarrollarse con prosperidad; pero si la injusticia se populariza entonces la nación se empobrece y sufre. La palabra traducida como engrandece (heb. rum) significa elevar. La ciudad y la nación que es justa viven por encima del resto del mundo. La injusticia, el pecado no juzgado, es una afrenta para la nación, un insulto, una vergüenza.
— Roberto Tinoco
Proverbios 14:35
14.35 Ligado al versículo anterior, el Rey, no solo el rey, sino Dios, el Rey, mostrará benevolencia con el funcionario que procuró la justicia de la nación; así como su enojo con el que provocó o consintió la injusticia. Este mal funcionario avenguenza al reino de Dios. Esto es aplicable en todas las áreas, pues todo es de Dios y todos trabajamos para Él, sea que lo creamos o no. Tu elijes entre favor o enojo para ti de parte de Dios; establece justicia e impide todo aquello que trate de quebrantarla. Tu eres el funcionario del Rey, sé motivo de orgullo no de vergüenza.
— Roberto Tinoco