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Proverbios 19
Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Proverbios 19: RV60
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Proverbios 19:1
19.1 La pobreza es una condición interna; pero la necedad y mal habla es una condición interna (del corazón habla la boca). La pobreza no define a la persona, pero la necedad sí; por ello es mejor tener que mejorar la pobreza que la necedad. Además, cabe señalar, el necio no puede solucionar su condición externa, así que estará pobre por fuera y por dentro. Mejora por dentro y lo de afuera cambiará. Jesús dijo que laves primero lo de dentro del vaso y entonces lo de fuera será limpio (Mat. 23:26).
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:2
19.2 La ignorancia hace mala al alma; de manera que adquirir conocimiento es adquirir virtud. No tomes en poco el desarrollo de tu mente. Eres lo que piensas, así que procura pensar cada día mejor. Entrena tu cerebro, pues sin atenderlo se vuelve ocioso, incluso se enferma y pierde sus facultades. Memoriza diariamente y razona acerca de todo cuanto tengas delante de ti. Entonces, si usas bien tu cerebro, sabrás que debes tomarte el tiempo necesario en la toma de decisiones. No te apresures, la prisa provoca errores. No permitas que te presionen con el tiempo porque permitirás que te hagan equivocarte, entonces podrán aprovecharse de ti. Esto es válido tanto para los negocios como para cualquier aspecto de la vida.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:3
19.3 No culpes a Dios por la consecuencia de tus malas decisiones. Es común que el necio tenga una mala vida y luego se enoje contra Dios acusándolo de darle esa mala vida. De manera que el necio atenta contra Dios después de haber atentado contra sí mismo, por decirlo así. Estás donde estás por la suma de muchas pequeñas decisiones que has ido tomando día con día a lo largo de tu vida. Consciente o inconscientemente, así ha sido. Dios podría darte una vida mejor, pero primero tienes que apartarte de la necedad y rendirte ante Él obedeciendo sus mandamientos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:4
19.4 Este mundo tiene muchos intereses y todos ellos suelen estar directa o indirectamente relacionados con el dinero; por ello, tener riquezas favorece las relaciones humanas produciendo amistades. Esto no significa que todas ellas sean sinceras y menos desinteresadas, pero así funciona la vida bajo el sol. No confíes ciegamente en tales amigos, pero sabe que es mejor tenerlos que carecer de ellos. El pobre por su parte, por razones obvias, carece de amistades. Hasta los que un día fueron sus amigos terminan dejándolo. La razón de esto son sus necesidades, nadie quiere cargar con los problemas de otros y la amistad que sufre hambre pronto se muere. Toda relación debe ser en dos sentidos, dar y recibir; pero cuando solo se da, mejor se aparta. No te quejes de estar solo, sino de no invertir en tus amigos. Enójate con la pobreza, no con tus semejantes.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:5
19.5 El versículo tiene la connotación de una declaración oficial durante un juicio legal; sin embargo, el principio de causa y efecto funciona también fuera del tribunal. La ley castiga al testigo falso; pero también la justicia divina alcanza con su sentencia al que habla procurando el mal de su prójimo. El que habla mentiras no escapará. Esa es la diferencia entre la verdad y la mentira, la verdad permanece y consume a la mentira juzgándola. No atraigas sobre ti el mal hablando mentira y no hagas venir sobre ti gran mal, mucho mal, tratando de lastimar a tu prójimo con falsas palabras.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:6
19.6 En la prosperidad nuestros amigos nos conocen; y en la adversidad nosotros los conocemos. La naturaleza humana necesita de regalos y bendiciones, debe conquistarse. Si, así funciona el juego de las amistades en este mundo: por medio de invertirles regalos. Aún nuestro Señor Jesucristo dijo: “ganad amigos por medio de las riquezas injustas; para que cuando estas falten, os reciban en las moradas eternas” (Lucas 16:9). El versículo literalmente habla de cómo muchos buscan el favor del príncipe, el poderoso. Contar con poder y riqueza atrae a los necesitados y a los interesados. Pocos hombres no pertenecen a alguno de estos grupos; por ello es que las personas que dan se rodean de amigos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:7
19.7 Siguiendo el mismo tema del versículo anterior, pero en forma inversa, el pobre es aborrecido (a diferencia del rico procurado). Ni sus parientes lo quieren, ¡menos sus amigos! Si así es la vida en este mundo debemos procurar prosperar personalmente antes de la amistad de los demás; no me refiero a ser codicioso, sino a no tratar de agradar a la gente. No ruegues que te amen, prospera y te buscarán. ¿Es algo interesado? No necesariamente, simplemente así sucede con las relaciones humanas debajo del sol. Cuando el pobre necesita socorro (el texto hebreo dice una palabra), nadie está allí para ayudarlo. Esto no es justo, por lo que es de esperarse que el cristiano ayude al pobre simplemente porque necesita ayuda. Ni por rico ni por pobre, simplemente ayudarlo por amor y misericordia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:8
19.8 El amor propio no es orgullo ni una barrera ante los demás. El amor propio es procurar la sabiduría, tener entendimiento, cordura y sentido común. Cuando alguno crece en entendimiento (heb. leb, corazón); es decir, que ensancha su comprensión de manera profunda, toma decisiones para su propio bien. No de manera egoísta, sino que evita aquellas cosas que le traerán malas consecuencias. La gente inteligente avita aquello que lo lastima y busca lo que le hace bien (dando por entendido lo que hace bien a los suyos también). No de dado a vicios ni a pecados; menos a maldades y abusos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:9
19.9 Mira la nota 19.5 Si tiene que repetir esta sentancia y en el mismo capítulo, significa que la misma es firme. Realmente el mentiroso tendrá las consecuencias de haber mentido.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:10
19.10 Los tiranos son gobernantes con corazón de esclavo. Generalmente los que se levantan como revolucionarios se levantarán luego como tiranos, pues quien no tiene nobleza en su alma es cruel en el poder. Los que no respetan el poder cuando deben obedecerlo, tampoco lo respetarán cuando deban ejercerlo. En cierto modo, la pobreza del necio es una salvaguarda tanto para él como para los demás. Si el necio recibe el poder de hacer su voluntad, procurará el deleite, lo mismo que aprovecharse de los demás.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:11
19.11 Tu no puedes evitar que te ataquen, ya sea física o verbalmente; pero si puedes decidir si tú atacarás. Cualquier loco se defiende, es propio de animales; pero sólo un hombre o una mujer de Dios detienen su furor. No devolver el golpe ni amargarte, no tener rencor ni deseos de que esa persona reciba lo que consideras su merecido, eso es honroso en el reino de Dios. Piénsalo: Si el Señor llevó nuestros pecados siendo totalmente inocente, ¿no podemos llevar los pecados de otros siendo que no podemos jactarnos de limpios? En esta carrera de la vida no gana el que llega primero, sino el que llega más limpio; el entero, el íntegro. ¿Qué tan honroso eres? Qué tan controlado eres?
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:12
19.12 Los monarcas gozaban de absoluta autoridad en su reino, no es algo que quisiéramos en este tiempo; sin embargo, ilustra muy bien el gobierno del reino de Dios y el ejercicio de la autoridad; la cual, cuando es usada correctamente tiene equilibrio entre el temor y el favor. Dios es temible, pero también capaz de morir por nosotros. Así también nosotros debemos ejercer autoridad con fuerza, sin perder la gracia o buena voluntad. Premio y castigo caracterizan al justo. Sé fiero como un león, pero también benéfico como el rocío. Aplica el carácter con sabiduría, no con descontrol emocional.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:13
19.13 ¡He aquí una mala cabeza de la familia: formó un hijo necio y una mujer rencillosa! Ambos lo arruinarán. El tal vivirá siempre como si tuviese a su hijo en perpetua adolescencia y a su mujer en la menopausia teniendo que sufrirlos a ambos. El hijo necio es dolor, causa problemas, toma decisiones que perjudican a la familia y el padre constantemente estará sacándolo de problemas…hasta que no pueda hacerlo más. Entonces sólo quedará dolor. Y una mujer rencillosa es perseverante en pelear y discutir, constante como gotera e igualmente molesta. Incluso, con el tiempo, destruirá su hogar acabando con el techo o cobertura. Una mujer así ahuyenta a su marido tarde o temprano…o lo deshace ocasionando su muerte prematura.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:14
19.14 Es responsabilidad de los padres proporcionar la casa de sus hijos; un mal de la sociedad presente, al menos en los de mentalidad pobre, es que cada generación vuelva a empezar donde comenzó la primera, es decir, conseguir casa donde iniciar una familia. Tal cosa no debe ser así. Pero lo que quiero resaltar es el hecho de que la mujer prudente es un don de Dios dado a aquellos hombres que viven bajo su Pacto de Justicia. Nota como el versículo anterior menciona a la mujer rencillosa como gotera continua, vive sin Dios y tendrás la lluvia con todo y truenos bajo tu techo. Algunos empresarios se fijan en la clase de automóvil y de ropa que usa la persona que van a contratar, son listos; pues en grado aún más importante, hay que considerar qué esposa tiene un hombre para saber quién es él. La mujer que tienes me dice mucho de quién eres. Junto con la educación, los padres dan los recursos a los hijos para el inicio de su vida adulta. Un matrimonio no debe tener como meta la edificación de su casa únicamente, sino también de la casa de cada uno de sus hijos; y no solo esto, sino también riquezas. Por no hacer esto, cada generación vuelve a empezar en cero, pero alguno debe comenzar a obedecer a Dios. ¿Por qué padres exigen a Dios que salve a sus hijos, les ayude en sus matrimonios y les cumpla sus promesas cuando ellos no quisieron cumplir sus responsabilidades?
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:15
19.15 El camino a la indigencia es la pereza. Es el único camino en donde se llega sin andar. Inevitablemente ser flojo y negligente empobrece. La recompensa de hacer nada es recibir nada. Equivocadamente el perezoso gusta del descanso, pero cuando llegue la necesidad no podrá descansar más. El sueño del diligente es mucho más placentero; haber trabajado correctamente trae verdadero descanso. De manera que dormir más no significa necesariamente descansar más; se tiene más estrés por falta de empleo que por mucho trabajo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:16
19.16 Tienes la vida que procuras y dicha procuración es el respeto a los mandamientos de Dios. Los cuales, dicho sea de paso, no te fueron dados para robarte deleite, sino para darte un marco seguro en el cual puedes disfrutar de la vida sin hacerte daño. Menospreciar el camino del Señor conduce a la muerte (Dios es Vida). Tenemos vida concedida por Dios y la sostenemos caminando en Dios. No te faltes el respeto a ti mismo siendo desobediente y no te lastimes a ti mismo tomando en poco la orden del Señor (en ocasiones dicha orden se encuentra en la autoridad inmediata que tienes).
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:17
19.17 Es como ahorrar para el día malo. Destina un porcentaje de tus ingresos a las buenas obras. Ten una cuenta en el cielo, sea Dios tu deudor, ¿te imaginas? No hay nada que pueda darle a Dios como para decirle que me debe, pero si le doy al pobre, ¡Dios está en deuda conmigo! ¡Eso es impresionante! ¿Y si pudieras provocar que la persona más importante en este mundo te debiera un favor? Pues es posible que la Persona más importante en todo el universo te lo deba: da al pobre. Dios pagará. ¿Te defraudaron? Dios pagará. ¿Diste a quién no puede darte? Dios pagará; de hecho, el Señor Jesús enseñó que si le das a quien puede pagártelo, ¿qué haces demás? Pero si le das a quien no puede pagarte, entonces Dios te recompensará. Ten por seguro que no te pagará en la misma medida de lo que hiciste, su generosidad sobrepasará en mucho la tuya. Dios es bueno.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:18
19.18 La disciplina a los hijos tiene límites, tiene el propósito de formarlo y no de deformarlo; vida y no muerte. No pienses que tu hijo es demasiado pequeño (temprano) para no aprender corrección; sin embargo, hazlo con equilibrio y sin descontrol emocional, para que no piense que sólo te desahogas. Hay un tiempo “en tanto que hay esperanza”, no dejes avanzar demasiado su edad sin dirigirlo hacia el bien. Disciplina significa entrenamiento, no solo es castigo, sino también instrucción y recompensa.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:19
19.19 La ira es un instrumento de emergencia que sólo debe utilizarse en casos extremos. La mayoría de las ocasiones actuar airado produce malos resultados, complica las cosas y solo deja pena o vergüenza; es decir, malas consecuencias. Si para colmo dicha persona no solo es dada a la ira, sino a comportarse con violencia, entonces tendrá peores consecuencias, mayores males. Un arrebato puede llevarte a la cárcel, la pobreza o la soledad. Ser explosivo es ser autodestructivo. Jamás un explosivo sigue intacto después de explotar y jamás un iracundo vive en paz o sin consecuencias después de su enojo. Intentar calmar a una persona iracunda suele tener el efecto contrario, es como echarle gasolina al fuego. No tiene sentido intentarlo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:20
19.20 Este versículo se parece al viejo dicho mexicano: “el que no oye consejo no llega a viejo”. Evitar pedir consejo es una manifestación de soberbia y arrogancia. Tarde o temprano necesitarás asesoría y la ayuda de expertos en distintos temas, razón por la cual es sabio procurar el consejo de los tales. En ocasiones, el consejo no será de tu agrado, incluso te corregirá actitudes y comportamientos e incomodará tu vida el tener que cambiarlos; pero así funciona la mejora, a partir de reconocer la falla y luego tomar las medidas necesarias para corregirla. Desde qué comer hasta qué dedicarte, la sabiduría de los demás, expertos en cada tema repito, permite vivir más y mejor; ¿por qué habrás de morir antes de tiempo? ¿Tiene sentido pensar que lo sabes todo para luego morir prematuramente?
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:21
19.21 A fin de cuentas sólo permanecerá lo que Dios planeó; ¿para que te afanas sin Él? Como registra el adagio: “el hombrepropone y Dios dispone”. Correr de aquí para allá no te hace llegar más lejos; guardar esto y aquello no te hace más rico; experimentar todo y más no te hace más feliz. Dios puede llevarte más lejos, más prospero y más feliz. Detente un momento y tomar todos tus planes, sueños y anhelos; ahora llévalos delante del Señor y permite que corrija tu rumbo y tus metas. Él es más sabio que tú; más poderoso que tú; e incluso tiene mejores planes para ti que tú mismo. Confía en Dios, por algo te creó.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:22
19.22 Dentro del corazón de todos los seres humanos se encuentra la necesidad de amar y de ser amado. Se siente feliz en un ambiente así y recibe gran satisfacción al tener misericordia, lo mismo que al ser tratado con buena consideración. Es el pecado y la mala formación lo que va distorsionando los anhelos originales produciendo egoísmo y maldad; pero detrás de las locas acciones humanas se encuentra el deseo de amar y ser amado. Y precisamente por dicha distorsión, es que surge la mentira, el fraude de carácter o de personalidad fingiendo ser lo que no se es; de manera que llegado el caso, termina siendo preferible una persona genuina, así no tenga riquezas, que la falsedad de quien distorsionó sus anhelos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:23
19.23 Esta es la forma de tener una buena vida llena de paz; ¿crees que te falta paz? No, lo que te falta es temor de Dios. Este versículo contiene sabiamente tres bendiciones del temor de Dios: Primera, más vida, tanto en calidad como en cantidad. Segunda, paz, reposo, no estrés. Y tercera, encapsulado en el bien, no será visitado por el mal. Mira la nota 19.15, complementa muy bien estas palabras. Para entender el temor de Dios, debemos comprender la justicia de Dios. La justicia es Dios y se basa en su santidad. Mientras que la Santidad de Dios le separa de todo aquello que es inmundo, su justicia lo lleva a tratar a cada quien de acuerdo a como le corresponde según lo que Dios considera santo. El hombre tiene una justicia relativa, algo que es catalogado como malo en este país, posiblemente en otro no sea así. Esto se debe a que la justicia humana está basada en las leyes humanas. Del mismo modo, pero en grado sumo, Dios es Justo al apegarse a las leyes que su propia Santidad han decretado. Su Justicia no es relativa puesto que su Santidad es Inmutable y Universal. Entendamos por la justicia de Dios al atributo perfecto por el cual Dios trata con sus criaturas en base a su Santidad y Verdad. Dios es Justo porque actúa en absoluta rectitud acorde a su Santidad. Su justicia significa que de ningún modo tendrá por inocente al malvado… (Ex. 34:7), que su juicio será tan justo que incluso probará la mente y el corazón (Sal. 7:9), y que también recompensará a cada uno conforme a sus obras (Rom. 2:6-8). De manera que Dios mirará el ser, la esencia de la persona tanto como sus motivaciones internas y sus actos externos para recompensarle o castigarle, según sea el caso (o ambas). Una justicia imparcial: Dios no hará injusticia, el Omnipotente no pervertirá el derecho (Job 34:12). Una justicia tan limpia que ni siquiera carga al hombre más de lo justo… (Job 34:23). Esta parte de la justicia divina en especial, se basa en su omnisciencia y omnipotencia, al no escapársele nada referente a los motivos o atenuantes de juicio, castigo y recompensa; puede juzgar con justicia absolutamente precisa. Dios no requiere de más testigos que Sí mismo para juzgar. Una justicia sin acepción de personas: Porque Yahwéh vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho… (Dt. 10:17-18). Estemos seguros que finalmente los juicios de Dios se manifestarán; Él es paciente, pero también justo. Como dice el proverbio inglés de J. Roy: “Dios llega con pies de plomo, pero hiere con manos de hierro.” Hemos visto que parte de la justicia de Dios es que Él no tendrá por inocente al malvado (Ex. 34:17; Num. 14:18; Jer. 30:11; 46:28; Nah. 1:3); entonces, ¿cómo podemos salvarnos siendo malos? La respuesta está en el acto jurídico divino llamado la justificación. Dios no declara inocente al hombre simplemente olvidando sus pecados, Dios no deja sin castigo al pecado, por lo que aplicó ya el castigo al imputar los pecados del hombre sobre su Hijo Jesucristo en la cruz del calvario. La ley divina condenaba al hombre, pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios… por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en Él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús (Rom. 3:21-25). Así que Dios, lejos de ser injusto, es justo al perdonar los pecados de aquellos que reciben a Jesucristo como Salvador y Señor: Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad (1 Jn. 1:9). (Véase también Is. 53:6; 2 Cor. 5:21; Gal. 3:13; 1 Pedro 2:24; 3:18). La justicia es un atributo divino que debe movernos a adorarle, ya que es maravilloso contar con la seguridad de que el mal no triunfará y de que incluso hay oportunidad de justificación y de nueva vida aún para el peor de los pecadores. Llegará el maravilloso día en el que cantemos el cántico del Cordero: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? Pues sólo tú eres Santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado (Ap.15:3-4).
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:24
19.24 Una persona perezosa arruina sus negocios, lo mismo que el resto de sus obras, dejándolos incompletos. Sea familia, estudios, trabajo, arte, fe, lo que sea deja sin terminar. Su alma floja se cansa fácilmente. Esta clase de individuos, aunque podrían estar llenos de sueños y planes, carecen de perseverancia para llevarlos a cabo. No tienen carácter, pues se rinden constantemente. Disdrazan de aburrimiento su pereza y de nuevas ideas su indolencia. No seas así, es pecado. Y tampoco hagas alianza con alguien así en ningún asunto. La pereza también es una forma de infidelidad.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:25
19.25 Cuando el hombre común mira la justicia aplicada a los malos corrige su conducta. Aplica justicia al malo; no dejes pasar el mal o se multiplicará; pues hay personas que solo aprenden a no hacer el mal cuando ven las consecuencias en los malos. No dejes avanzar las tinieblas. Muy diferente al entendido, el cual solo necesita ser reprendido para mejorar como persona con dicho conocimiento. Reprende al sabio y se hará mas sabio. Unos aprenden a golpes, otros con palabras, ¿qué tipo de persona eres tu? Tal es la clase de vida que tendrás.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:26
19.26 Robar al padre y echar a la calle a la madre son la definición de un hijo que se volvió diablo. Es sinónimo de vergüenza y de deshonra. Una persona así acarrea maldición sobre sí misma y muere antes de tiempo (Pr. 20:20). Sé agradecido tanto con tus padres naturales como tus padres espirituales no despojándolos, sino dándoles. Respecto a padres espirituales, hay creyentes como hijos ingratos que roban su obra haciéndose ministros y llevándose las almas o los bienes. También son una vergüenza y una deshonra; también habrá maldición y muerte en sus vidas.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:27
19.27 Diversas versiones interpretan este versículo en forma completamente opuesta. Unos, como nuestra versión, dicen: Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas que te hacen divagar de las razones de sabiduría. Otros lo traducen: Hijo mío, si dejas de atender a la corrección, te apartarás de las palabras del saber. Me inclino hacia la primera interpretación, dejar de escuchar aquella clase de argumentos que apartan de la sabiduría. No oigas a quienes hablan necedades, ya sea chismes, teorías absurdas, filosofías contrarias a las Escrituras, etc. Lo que oyes va a inclinar lo que crees, pues si la fe viene por el oír, también la incredulidad y hasta la apostasía pueden venir por el oír. La diferencia es que la fe escucha la Palabra de Dios; mientras que la incredulidad y la necedad oyen necedades, mentiras y difamación. Si escuchas muerte te enfriarás. ¿Has considerado que sientes en tu espíritu después de tal o cual conversación? No vale la pena oír el mal; pero es maravilloso escuchar el bien.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:28
19.28 Quien puede mentir en un juicio evidentemente no valora el tribunal y se está burlando de la justicia. Es un testigo perverso, hebreo beliyaal, sin ganancia, inútil, destructor. Esa clase de individuos que la Biblia denomina impíos, sin ley, malos que encubren la iniquidad, hebreo avén, maldad, fuerte maldad. Es como si se alimentaran de la maldad, se fortalecen en ella, se sienten cómodos y su ambiente son las tinieblas. Si haces mofa de la justicia, revisa tu corazón y hallarás el mal que debes limpiar.
— Roberto Tinoco
Proverbios 19:29
19.29 Es cosa de tiempo para que la justicia sea aplicada. No te preocupes si haces bien, ¡pero asústate si haces el mal! El burlón finalmente recibe la sentencia de su escarnio sufriendo las consecuencias; los tontos, por su parte, son azotados. La vida no es buena para el malo, dividiendo a los malos en malvados y en necios. La vara y los azotes son figura bíblica, por las costumbres de épocas patriarcales, del castigo para los malos y necios. Hoy no se requiere violencia para el castigo, pero ilustra las malas consecuencias, dolores y sufrimientos que experimentarán aquellos que hacen el mal.
— Roberto Tinoco