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Proverbios 23
Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Proverbios 23: RV60
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Proverbios 23:1
23.1-2 La educación y los buenos modales fomentan las buenas relaciones; esto puede reconocerse fácilmente en el comer. Nunca es bien visto aquel que pierde el interés en la conversación por enfocarse en la comida; tampoco el comer en demasía. Compórtate, se educado. Honra siempre a tu anfitrión. ¿Tienes hambre? Come en tu casa. Pero delante de la gente, especialmente de aquellos que gozan de prestigio entre los hombres, debes ser especialmente considerado. Ponte límites, eso significa cuchillo a tu garganta. Nunca comas hasta la hartura; tampoco demasiado rápido; ni olvides elogiar a tu anfitrión por lo que fue puesto delante de ti. …por cierto, come lo que te pongan delante, te guste o no. En otras palabras, valora más a las personas que a tu comida.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:2
23.1-2 La educación y los buenos modales fomentan las buenas relaciones; esto puede reconocerse fácilmente en el comer. Nunca es bien visto aquel que pierde el interés en la conversación por enfocarse en la comida; tampoco el comer en demasía. Compórtate, se educado. Honra siempre a tu anfitrión. ¿Tienes hambre? Come en tu casa. Pero delante de la gente, especialmente de aquellos que gozan de prestigio entre los hombres, debes ser especialmente considerado. Ponte límites, eso significa cuchillo a tu garganta. Nunca comas hasta la hartura; tampoco demasiado rápido; ni olvides elogiar a tu anfitrión por lo que fue puesto delante de ti. …por cierto, come lo que te pongan delante, te guste o no. En otras palabras, valora más a las personas que a tu comida.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:3
23.3 La seducción funciona porque ofrece lo que el hombre desea. Sea comida o cualquier otro deseo, se puede llegar al corazón de una persona mediante sus deseos. Si no quieres ser engañado, no desees nada de quien te ofrece. El engaño funciona porque la víctima primero se engaña a sí misma codiciando la carnada de la trampa. Cuida tus deseos y cuidarás tu alma. Crucifícate y no podrás atraparte.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:4
23.4 El afán por las riquezas hace al hombre infeliz. Lo obsesiona impidiéndole ver lo bueno de la vida, especialmente las personas amadas, para concentrar los pensamientos y afectos en posesiones. El resultado es soledad y con frecuencia pobreza. El amor a las riquezas es la raíz de todos los males (1 Tim. 6:10) ¿Qué es ser verdaderamente rico? Es ser por encima de tener. Si te afanas, te pierdes. Confía en Dios y disfruta todo lo que la vida te ofrece, no solo riquezas.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:5
23.5 Las riquezas perseguidas escapan, desaparecen. Para el codicioso, nunca es suficiente, por lo que su estado de insatisfacción permanece sin importar cuánto pueda llegar a obtener. Poner los ojos es poner el enfoque de la vida, dedicarse a ello. Dedicar la vida a hacer riquezas es vacío e insatisfactorio, un camino seguro a la infelicidad. El cielo se encargará de que no consiga el codicioso lo que anhela, así llegue a obtenerlo, no lo disfrutará. Esas son las alas como de águila.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:6
23.6 No comer con un avaro es un mandamiento, así como no codiciar lo que posee. Tarde o temprano te cobrará lo que comiste o disfrutaste de su mano. Si no quieres convertirte en alguien como él, no compartas su mesa. Esto significa que evites la comunión con el tal. El amor al dinero es altamente contagioso, deformador y mortal. Mejor come el pan del cielo y serás como los hijos del cielo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:7
23.7 El ser humano es lo que piensa, así que si quiere ser una mejor persona debe cambiar su mente renovándola con buenos pensamientos. Dichos pensamientos están en la Palabra de Dios. Pero un hombre malo también es lo que piensa; el versículo se refiere a un avaro (mira el texto anterior) que invita a comer, pero en realidad no desea dar nada, sino solo comprometer a su invitado en algo que le llevará a sacarle mayor provecho. No todo el que te invita a comer está contigo; alguno puede tener mala intención y procurará aprovecharse de ti; por tanto, no aceptes toda invitación y la que aceptes, sé prudente y conserva reservas. No abras tu corazón, sino al Señor.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:8
23.8 Mira las notas a los versículos precedentes. Aceptar regalos de una mala persona tiene consecuencias, es vomitar la comida del avaro. Sé prudente no relacionándote con todo mundo ni comiendo con cualquiera. Incluso debes rechazar regalos que puedan comprometerte. Si aceptas dones de una mala persona, perderás tus suaves palabras; es decir, tu hablar le pertenecerá dejando de ser un instrumento del Señor para convertirse en un promotor de dicha persona. Conserva la Palabra de Dios en tu boca no poniendo en ella la comida de impíos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:9
23.9 Escoge tu auditorio; valora la Palabra. En el contexto vemos el desperdicio de dedicar elogios a un avaro cuyos pensamientos no son para tu bien; no le dediques la riqueza de la Palabra de Dios que está en tu boca. Considera un tesoro invaluable tu hablar a causa de la Palabra de Dios en tu boca, tesoro que debes utilizar con sabiduría únicamente en aquellos que igualmente valoran tus palabras. Jesús dijo: no deis lo santo a los perros ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen (Mat. 7:6).
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:10
23.10-11 La tierra de Israel fue dada en suertes a las distintas familias que la conquistaron en días de Josué. Dicha tierra no se podía verder a perpetuidad para que jamás dejara de ser de la familia que la había recibido originalmente. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunos se aprovecharon de la desgracia de otros, de modo que movían los linderos, es decir, los límites de la tierra asignada a los vecinos para quedarse con ella; especialmente cuando se trataba de huérfanos o personas que no podían defenderse en ese momento de tal injusticia. Dios se enojó severamente contra ellos y los amenaza en este pasaje con encargarse personalmente del castigo. Esto es comprensible no solo debido a su carácter justo, sino a que también había especificado desde el principio que la tierra no se vendería a perpetuidad porque le pertenecía a Él. En el sentido espiritual es semejante, lo que Dios concede a alguno no debe ser tomado por otro; esto pasa en el reino de los cielos cuando alguno intenta tomar engañosamente la obra de otro ministerio aprovechándose que su padre fundador ya ha fallecido o no está presente. Se impone a los hijos espirituales por los beneficios de la iglesia. Las denominaciones cometen este pecado sistamáticamente cuando pasan por alto a los hijos espirituales e imponen con una falsa democracia su deseo de tomar la iglesia. Dios es el Dueño, el Fuerte, Él juzgará la causa de los huérfanos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:11
23.10-11 La tierra de Israel fue dada en suertes a las distintas familias que la conquistaron en días de Josué. Dicha tierra no se podía verder a perpetuidad para que jamás dejara de ser de la familia que la había recibido originalmente. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunos se aprovecharon de la desgracia de otros, de modo que movían los linderos, es decir, los límites de la tierra asignada a los vecinos para quedarse con ella; especialmente cuando se trataba de huérfanos o personas que no podían defenderse en ese momento de tal injusticia. Dios se enojó severamente contra ellos y los amenaza en este pasaje con encargarse personalmente del castigo. Esto es comprensible no solo debido a su carácter justo, sino a que también había especificado desde el principio que la tierra no se vendería a perpetuidad porque le pertenecía a Él. En el sentido espiritual es semejante, lo que Dios concede a alguno no debe ser tomado por otro; esto pasa en el reino de los cielos cuando alguno intenta tomar engañosamente la obra de otro ministerio aprovechándose que su padre fundador ya ha fallecido o no está presente. Se impone a los hijos espirituales por los beneficios de la iglesia. Las denominaciones cometen este pecado sistamáticamente cuando pasan por alto a los hijos espirituales e imponen con una falsa democracia su deseo de tomar la iglesia. Dios es el Dueño, el Fuerte, Él juzgará la causa de los huérfanos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:12
23.12 el corazón es una figura metafórica usada en las Sagradas Escrituras para referirse a la fuente de las intenciones. Por qué hacemos lo que hacemos es resultado del corazón o de la intención que tenemos. Aplicar el corazón a la enseñanza es enfocar las intenciones hacia el aprendizaje. Querer aprender, tener inclinación voluntaria hacia la mejora continua. Crecer en conocimiento. Como resultado de esto, los oídos estarán dispuestos a escuchar palabras de sabiduría; es decir, intencionalmente dedicar tiempo a escuchar a aquellas personas (especialmente a Dios en la Biblia) que son sabias y enseñan sabiduría. No perder el tiempo escuchando todo, sino discriminar o no escuchar palabras necias, asuntos sin propósito ni sabiduría. Somos un vaso limitado y no debemos perder nuestra capacidad llenándola de basura. Llenemos nuestro ser de sabiduría.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:13
23.13-14 La disciplina corporal no trauma a un muchacho (mientras no sea excesiva o para dañarlo), valora su alma por encima de un poco de dolor físico. Sin embargo, ten cuidado de que sea el último recurso o solo en caso realmente necesario. La corrección mediante la disciplina no es agradable, por el contrario, trae pesar. Con todo, el que es castigado no puere por ello; mientras que aquel que es dejado sin disciplina perderá el beneficio de la corrección y sus decisiones le llevarán a la muerte prematura e incluso eterna. No evites a tus hijos, naturales y espirituales, el poder del “no”. El poder del no es el conocimiento de los límites, tanto para evitar daño propio, como para saber cuando superarse. Por ejemplo, un hijo que no conoce el poder del no, si corre hacia la calle y el padre trata de detenerlo gritándole “no!”, morirá al no detenerse atropellado por un automóvil. En todas las edades y en todos los riesgos pasa lo mismo. De igual manera, si aprende el poder del no, aprenderá a honrar a su autoridad, lo que le alargará la buena vida. También, conociendo los límites aprenderá cuando detenerse y cuando superarse para que el límite se extienda. Esto lo hará mejor y más prospero.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:14
23.13-14 La disciplina corporal no trauma a un muchacho (mientras no sea excesiva o para dañarlo), valora su alma por encima de un poco de dolor físico. Sin embargo, ten cuidado de que sea el último recurso o solo en caso realmente necesario. La corrección mediante la disciplina no es agradable, por el contrario, trae pesar. Con todo, el que es castigado no puere por ello; mientras que aquel que es dejado sin disciplina perderá el beneficio de la corrección y sus decisiones le llevarán a la muerte prematura e incluso eterna. No evites a tus hijos, naturales y espirituales, el poder del “no”. El poder del no es el conocimiento de los límites, tanto para evitar daño propio, como para saber cuando superarse. Por ejemplo, un hijo que no conoce el poder del no, si corre hacia la calle y el padre trata de detenerlo gritándole “no!”, morirá al no detenerse atropellado por un automóvil. En todas las edades y en todos los riesgos pasa lo mismo. De igual manera, si aprende el poder del no, aprenderá a honrar a su autoridad, lo que le alargará la buena vida. También, conociendo los límites aprenderá cuando detenerse y cuando superarse para que el límite se extienda. Esto lo hará mejor y más prospero.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:15
23.15 ¿Sabes que puedes hacer sonreír a Dios? Ten un corazón sabio y una boca limpia (vr. 16). Lo mismo es válido para la familia en este mundo y para los padres espirituales. Producir hijos sabios es una forma de producirse felicidad. La necedad trae sufrimiento y cansancio; desespera y oprime. Por su parte, la sabiduría verdadera, la de corazón, hace feliz a la familia, no solo por las buenas relaciones, sino por los resultados de las buenas decisiones. En cierto modo el corazón de los padres está ligado al corazón de los hijos, y si los hijos tienen mal corazón, mal se sentirán sus padres; pero si tuvieren sabias intenciones, habrá gozo en las emociones de sus primogenitores. Y lo mismo aplica a padres e hijos espirituales. El apóstol Juan decía que no tenía mayor gozo que ver a sus hijos andando en la verdad (3 Juan 1:4).
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:16
23.16 Mira la nota anterior. ¿Sabes que puedes hacer sonreír a Dios? Ten una boca limpia. Los padres enseñan a sus hijos a cepillarse los dientes después de cada comida; pues debemos cepillarnos el corazón antes de cada palabra. Qué incómodo es cuando estás hablando con alguien que tiene comida en un diente, y ¡cuán terrible es hablar con alguien que maldice o es mal hablado! Las palabras tienen efectos poderosos en muchos sentidos, especialmente en las relaciones humanas. Que los hijos, naturales y espirituales hablen bien, conforme al evangelio que nos ha sido confiado, es un motivo de alegría de sus padres, así como de paz y satisfacción. Escuchar a un niño pequeño que aprende a hablar alegra a sus padres y escucharle con los años que habla con sabiduría enorgullece y da a los padres una especie de sentido de deber cumplido. Su trascendencia ha sido satisfecha y su obra puede darse por terminada: su hijo es sabio.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:17
23.17 La apariencia de este mundo puede ocasionar una distorsión de la realidad eterna; es decir, al ver a un hombre malo prosperar y tener, aparentemente, una buena y gran vida, puede el creyente engañarse y despertarse en él la envidia. Envidia que lo separará de Dios paulatinamente. Ya sea que comience a cuestionarse la bondad o fidelidad divinas preguntándose por qué causa les permite prosperar a pesar de ser malos. O bien, podría ser tentado a realizar malas obras suponiendo que de nada sirve ser justo. Más de uno han caído en este error, incluso hombres piadosos han sido tentados a ello, como Asaf, el músico principal del rey David y director de la alabanza en Israel (Sal. 73). El remedio contra dicha tentación es el temor de Dios, confiar en qué El sigue a cargo y que tarde o temprano dará la retribución debida a cada uno. Sea que lo veamos o no en este mundo, habrá recompensa y castigo. La respuesta está en el siguiente versículo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:18
23.18 Mira la nota al versículo anterior. Conservar la confianza a pesar de la aparente prosperidad de los impíos tiene una recompensa. A fin de cuentas, Dios dará el pago. Nada en este mundo es para siempre y nuestra esperanza debe ir más allá de las cosas de este mundo. De hecho, si solo esperáramos en esta vida seríamos los más dignos de conmiseración (1 Cor. 15:19). Quien confía en el Señor a pesar de lo que vea en derredor de sí, no será avergonzado (Rom. 10:11).
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:19
23.19 No todos los que escuchan la Palabra de Dios atienden su sabiduría obedeciendo; por ello es que muchos oyen la Palabra de Dios en cualquiera de sus medios expuesta, pero no todos cambian de vida para bien. Además de oír, debes practicar el consejo del Señor. Todo mensaje de Dios tiene como fin el llevarte por su buen camino; de manera que si no sabes que hacer, jamás te equivocarás al arrepentirte y enmendar tu conducta. Endereza tu corazón significa vuelve tus intenciones a los parámetros de la Palabra de Dios. Ser sabio es andar por su buen camino.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:20
23.20-21 Decían los viejos: “todos los excesos son malos”. No tener límites lleva a los vicios y los vicios acarrean la pobreza. Dedicarse al placer acaba en el dolor, porque el placer es caro y deja sin recursos para seguirlo practicando. Los borrachos y los glotones suelen ser también perezosos (el mucho dormir). La indulgencia es pariente de la negligencia; ambas son pobres. ¿Qué es la madurez? Es equilibrio y balance. La disipación y el exceso llevan a la miseria, tanto moral como económica. No vivas tu vida como una carrera de velocidad, sino de resistencia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:21
23.20-21 Decían los viejos: “todos los excesos son malos”. No tener límites lleva a los vicios y los vicios acarrean la pobreza. Dedicarse al placer acaba en el dolor, porque el placer es caro y deja sin recursos para seguirlo practicando. Los borrachos y los glotones suelen ser también perezosos (el mucho dormir). La indulgencia es pariente de la negligencia; ambas son pobres. ¿Qué es la madurez? Es equilibrio y balance. La disipación y el exceso llevan a la miseria, tanto moral como económica. No vivas tu vida como una carrera de velocidad, sino de resistencia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:22
23.22 Quien desprecia la vejez merece morirse joven; por eso es que honrar a los padres alarga tanto la cantidad de vida como su calidad, es el primer mandamiento con promesa (Ef. 6:2). Mandamiento que funciona tanto con el que honra como el que desprecia: honrar a los padres vivifica, pero despreciarlos produce muerte (lee la nota Pr. 20:20). Dale oídos a quien te ha dado genes; esto es válido en lo natural como en lo espiritual. Irónicamente, el hijo que no es muy sabio suele escuchar a otros antes de oíra quien le engendró. Esto nunca termina bien. Por otro lado, en el diseño biológico del hombre y de la mujer, el varón engendra y la mujer concibe (aunque Proverbios suele no hacer la distinción en sus palabras hebreas, el resto de las Escrituras, así como la biología lo deja en claro). El hombre pone la semilla de la vida definiendo si será hombre o mujer (sin importar con qué mujer procreara serían esa misma persona hombre o mujer que es engendrado, salvo la diferencia de los genes aportados por la madre que trae diferencias no en qué persona será, sino en cómo será).
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:23
23.23 Paga el precio, la sabiduría lo vale. Pocas personas invierten en ser más inteligentes, más sabios, más entendidos. ¿Por qué gastas más en lo que te pones que en lo que eres? Dicen por ahí que “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Sombreros grandes en cabezas huecas, y zapatos finos en pies torcidos. No debe haber mas inversión en entretenimiento que en libros, pues la grandeza está en lo que eres y no en lo que sientes. Tu biblioteca debe ser mayor que tu televisión y el tiempo invertido leyendo mayor que el tiempo de gimnasio. Todas tus decisiones son como comprar y vender, elige solo aquellas cosas que correspondan al camino de Dios. Una mala venta podría acabar con toda una vida de negocios del alma.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:24
23.24 Los padres sentimos un sano orgullo en los éxitos de los hijos, nos gloriamos en ellos. Pero nada produce más alegría que la sabiduría y la justicia de los hijos. ¿Por qué? Porque trae la confianza de que tendrán una buena vida, vivirán bien, le irá bien, estarán protegidos y nada les faltará. Lo que es garantiza lo que hará; es justo hará justicia; es sabio hará todo sabiamente. Por lo mismo, todo padre debe procurar encarecidamente, como prioridad de su paternidad, el formar en justicia y sabiduría a sus hijos. Asegurarse que sean lo que deben ser para que alcancen el propósito de vida que deben alcanzar. Entonces sus hijos será una aportación y no una deuda, una alegría y no una tristeza.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:25
23.25 La alegría de los padres se encuentra en los buenos hijos, cuando estos son justos y sabios y si esto no es así, teniendo los padres su alegría en otras cosas, pero no en sus hijos, entonces son los padres quienes no son sabios ni justos. Se usa en la traducción el término engendró refiriéndose a la madre, pero esto es incorrecto, pues la madre concibe, pero no engendra. La traducción más correcta debe ser alumbramiento, dar a luz.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:26
23.26 Esta es la única manera de andar en el camino del Señor: darle el corazón y enfocarse en su voluntad. Esto es ser cristiano. La fuente de las intenciones y en enfoque de las acciones. El corazón en la Biblia se refiere al origen de nuestra intención y los ojos son metáfora del rumbo al cual nos dirigimos. No se puede ser cristiano con un corazón sin Cristo, aunque se podría ser cristiano, carnal, pero cristiano, con los ojos fuera del camino del Señor. Aunque por supuesto esto último tiene un terrible final.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:27
23.27 Dos tipos de mujeres que pueden ser un gran peligro al hombre que desvía sus ojos del camino del Señor. Por supuesto que tratándose de dos tipos de hombres semejantes también aplica. La primera mujer es prostituta y la segunda es adúltera, que está casada con otro hombre. La relación con la primera es una sima profunda, un abismo como figura de muerte y de condenación. La segunda es un poco angosto, como tinieblas de las cuales es difícil salir y que por tanto, a la postre producirán la muerte. Estos dos graves peligros también sirven de ilustración para alertar contra la idolatría. Otros dioses, así como los ídolos son prostitución espiritual; y tener a Dios por Dios, pero a la vez supuestos intermediaros con Él es adulterio espiritual.
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:28
23.28 Esa clase de mujeres mencionadas en el versículo anterior, son como un ladrón que asecha el lugar en donde habrá de perpetrar el atraco, roba lo valioso y puede hasta matar. Sea mujer u hombre, aquella persona que asecha a un creyente para llevarlo hacia una relación fornicaria es un ladrón de almas, un multiplicador de pecadores, es decir, su obra es producir pecadores corrompiendo personas con su seducción. ¡Cuán grave consecuencia hay para el que haga caer a su prójimo!
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:29
23.29-35 Aquí se describe la tentación, la embriaguez y las consecuencias de ello: dolor de conciencia, así como resaca y daño corporal (29). Alcoholismo (30). Comienza deseando (31); luego envenena o deforma el alma con la naturaleza de satanás (32). Después destruye la inteligencia y distorsiona la vista haciendo ver fantasías (33); incapacita los dones, marea (34) y finalmente cauteriza la conciencia, además de destruir las funciones del cuerpo produciendo adicción, e insensibilizándolo antes de matarlo (35). Una de las peores costumbres del ser humano, destructora de buenas relaciones, es la borrachera. Este pasaje presenta gráficamente las consecuencias de beber alcohol: Ay, dolor. Rencillas, perjudica sus relaciones públicas y familiares. Desarrolla un espíritu quejumbroso. Se hiere con pleitos; incluso ni siquiera recuerda cuando lo lastimaron. Produce alucinaciones y se hablan tonterías. No tiene equilibrio, hace el ridículo por la falta de coordinación y reflejos. Pero lo peor… ¡el esclavo de las tinieblas vuelve a la borrachera!
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:30
23.29-35 Aquí se describe la tentación, la embriaguez y las consecuencias de ello: dolor de conciencia, así como resaca y daño corporal (29). Alcoholismo (30). Comienza deseando (31); luego envenena o deforma el alma con la naturaleza de satanás (32). Después destruye la inteligencia y distorsiona la vista haciendo ver fantasías (33); incapacita los dones, marea (34) y finalmente cauteriza la conciencia, además de destruir las funciones del cuerpo produciendo adicción, e insensibilizándolo antes de matarlo (35). Una de las peores costumbres del ser humano, destructora de buenas relaciones, es la borrachera. Este pasaje presenta gráficamente las consecuencias de beber alcohol: Ay, dolor. Rencillas, perjudica sus relaciones públicas y familiares. Desarrolla un espíritu quejumbroso. Se hiere con pleitos; incluso ni siquiera recuerda cuando lo lastimaron. Produce alucinaciones y se hablan tonterías. No tiene equilibrio, hace el ridículo por la falta de coordinación y reflejos. Pero lo peor… ¡el esclavo de las tinieblas vuelve a la borrachera!
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:31
23.29-35 Aquí se describe la tentación, la embriaguez y las consecuencias de ello: dolor de conciencia, así como resaca y daño corporal (29). Alcoholismo (30). Comienza deseando (31); luego envenena o deforma el alma con la naturaleza de satanás (32). Después destruye la inteligencia y distorsiona la vista haciendo ver fantasías (33); incapacita los dones, marea (34) y finalmente cauteriza la conciencia, además de destruir las funciones del cuerpo produciendo adicción, e insensibilizándolo antes de matarlo (35). Una de las peores costumbres del ser humano, destructora de buenas relaciones, es la borrachera. Este pasaje presenta gráficamente las consecuencias de beber alcohol: Ay, dolor. Rencillas, perjudica sus relaciones públicas y familiares. Desarrolla un espíritu quejumbroso. Se hiere con pleitos; incluso ni siquiera recuerda cuando lo lastimaron. Produce alucinaciones y se hablan tonterías. No tiene equilibrio, hace el ridículo por la falta de coordinación y reflejos. Pero lo peor… ¡el esclavo de las tinieblas vuelve a la borrachera!
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:32
23.29-35 Aquí se describe la tentación, la embriaguez y las consecuencias de ello: dolor de conciencia, así como resaca y daño corporal (29). Alcoholismo (30). Comienza deseando (31); luego envenena o deforma el alma con la naturaleza de satanás (32). Después destruye la inteligencia y distorsiona la vista haciendo ver fantasías (33); incapacita los dones, marea (34) y finalmente cauteriza la conciencia, además de destruir las funciones del cuerpo produciendo adicción, e insensibilizándolo antes de matarlo (35). Una de las peores costumbres del ser humano, destructora de buenas relaciones, es la borrachera. Este pasaje presenta gráficamente las consecuencias de beber alcohol: Ay, dolor. Rencillas, perjudica sus relaciones públicas y familiares. Desarrolla un espíritu quejumbroso. Se hiere con pleitos; incluso ni siquiera recuerda cuando lo lastimaron. Produce alucinaciones y se hablan tonterías. No tiene equilibrio, hace el ridículo por la falta de coordinación y reflejos. Pero lo peor… ¡el esclavo de las tinieblas vuelve a la borrachera!
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:33
23.29-35 Aquí se describe la tentación, la embriaguez y las consecuencias de ello: dolor de conciencia, así como resaca y daño corporal (29). Alcoholismo (30). Comienza deseando (31); luego envenena o deforma el alma con la naturaleza de satanás (32). Después destruye la inteligencia y distorsiona la vista haciendo ver fantasías (33); incapacita los dones, marea (34) y finalmente cauteriza la conciencia, además de destruir las funciones del cuerpo produciendo adicción, e insensibilizándolo antes de matarlo (35). Una de las peores costumbres del ser humano, destructora de buenas relaciones, es la borrachera. Este pasaje presenta gráficamente las consecuencias de beber alcohol: Ay, dolor. Rencillas, perjudica sus relaciones públicas y familiares. Desarrolla un espíritu quejumbroso. Se hiere con pleitos; incluso ni siquiera recuerda cuando lo lastimaron. Produce alucinaciones y se hablan tonterías. No tiene equilibrio, hace el ridículo por la falta de coordinación y reflejos. Pero lo peor… ¡el esclavo de las tinieblas vuelve a la borrachera!
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:34
23.29-35 Aquí se describe la tentación, la embriaguez y las consecuencias de ello: dolor de conciencia, así como resaca y daño corporal (29). Alcoholismo (30). Comienza deseando (31); luego envenena o deforma el alma con la naturaleza de satanás (32). Después destruye la inteligencia y distorsiona la vista haciendo ver fantasías (33); incapacita los dones, marea (34) y finalmente cauteriza la conciencia, además de destruir las funciones del cuerpo produciendo adicción, e insensibilizándolo antes de matarlo (35). Una de las peores costumbres del ser humano, destructora de buenas relaciones, es la borrachera. Este pasaje presenta gráficamente las consecuencias de beber alcohol: Ay, dolor. Rencillas, perjudica sus relaciones públicas y familiares. Desarrolla un espíritu quejumbroso. Se hiere con pleitos; incluso ni siquiera recuerda cuando lo lastimaron. Produce alucinaciones y se hablan tonterías. No tiene equilibrio, hace el ridículo por la falta de coordinación y reflejos. Pero lo peor… ¡el esclavo de las tinieblas vuelve a la borrachera!
— Roberto Tinoco
Proverbios 23:35
23.29-35 Aquí se describe la tentación, la embriaguez y las consecuencias de ello: dolor de conciencia, así como resaca y daño corporal (29). Alcoholismo (30). Comienza deseando (31); luego envenena o deforma el alma con la naturaleza de satanás (32). Después destruye la inteligencia y distorsiona la vista haciendo ver fantasías (33); incapacita los dones, marea (34) y finalmente cauteriza la conciencia, además de destruir las funciones del cuerpo produciendo adicción, e insensibilizándolo antes de matarlo (35). Una de las peores costumbres del ser humano, destructora de buenas relaciones, es la borrachera. Este pasaje presenta gráficamente las consecuencias de beber alcohol: Ay, dolor. Rencillas, perjudica sus relaciones públicas y familiares. Desarrolla un espíritu quejumbroso. Se hiere con pleitos; incluso ni siquiera recuerda cuando lo lastimaron. Produce alucinaciones y se hablan tonterías. No tiene equilibrio, hace el ridículo por la falta de coordinación y reflejos. Pero lo peor… ¡el esclavo de las tinieblas vuelve a la borrachera!
— Roberto Tinoco